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Cristo y El Sufrimiento Humano

Page 1

L A

OB R A S

DE

E .

STA N LE Y

JON E S

Cristo y el Sufrimiento


E. STANLEY JONES CRISTO Y EL SUFRIMIENTO HUMANO

Traducido por DANIEL y MARUJA LURA VILLANUEVA

First Fruits Press Wilmore, KY c2025


ISBN: 9781648173530

Cristo y el sufrimiento humano by E. Stanley Jones ; traducido por Daniel y Maruja Lura Villanueva First Fruits Press, ©2025

Digital version at http://place.asburyseminary.edu/firstfruitsspanish/5/ First Fruits Press is a digital imprint of the Asbury Theological Seminary, B.L. Fisher Library. Asbury Theological Seminary is the legal owner of the material previously published by the Pentecostal Publishing Co. and reserves the right to release new editions of this material as well as new material produced by Asbury Theological Seminary. Its publications are available for noncommercial and educational uses, such as research, teaching and private study. First Fruits Press has licensed the digital version of this work under the Creative Commons Attribution Noncommercial 3.0 United States License. To view a copy of this license, visit http://creativecommons.org/licenses/by-nc/3.0/us/.

For all other uses, contact: First Fruits Press B.L. Fisher Library Asbury Theological Seminary 204 N. Lexington Ave. Wilmore, KY 40390 http://place.asburyseminary.edu/firstfruits

Jones, E. Stanley (Eli Stanley), 1884-1973. Cristo y el sufrimiento humano[electronic resource] / E. Stanley Jones ; traducido por Daniel y Maruja Lura Villanueva. – Wilmore, Kentucky : First Fruits Press, ©2025. Reprint. Previously published: Buenos Aires : La Aurora ; Mexico : Casa Unida de Publicaciones, 1945. Translation of: Christ and human suffering. 1 online resource218pages ; 21cm. ISBN: 9781648173530 (epub) ISBN: 9781648173547 (Mobi) OCLC: 1552793351 1. Suffering. I. Title. II. Christ and human suffering.

BJ1409.J618 2025eb Cover design by Amanda Kessinger

231.8


First Fruits Press The Academic Open Press of Asbury Theological Seminary 204 N. Lexington Ave., Wilmore, KY 40390 859-858-2236 first.fruits@asburyseminary.edu asbury.to/firstfruits


C"lSIO y el su rimiento bumano


TABLE OF CONTENTS INTRODUCCION CAPITULO I: EN MEDIO DEL CAOS---------------------17 CAPITULO II: ESTAN DISPENSADOS DEL SUFRIMIENTO LOS CRISTIANOS?-----------------------25 CAPITULO III: cCOMO HACER FRENTE AL SUFRIMIENTOHUMANO?---------------------------------43 CAPITULO IV: EL CAMIINO CRISTIANO: EN ACCION EN LOS EVANGELI OS-----------------------65 CAPITULO V: EL CAMINO CRISTIANO: EN ACCION ENTRE LOS CRISTIANOS PRIMITIVOS---------------------------------------------------77 CAPITULO VI: EL CAIMINO CRISTIANO: EN ACCION EN NUESTRO DIA---------------------------85 CAPITULO VII: EL CAMINO CRISTIANO ES VICTORIA-----------------------------------------------103 CAPITULO VIII: ANTE LA ALTERNATIVA: UNA RELIGION CON CRUZ O UNA RELIGION SIN ELLA---------------------------------------119 CAPITULO IX: LO QUE CUESTA ADIOS----------------133 CAPITULO X: EL SUFRIMIENTO COMO RESVLTADO DE UNA ERRONEA DECISION MORAL----------------------------------------151


CAPITULO XI: LA ACTITUD DE LA SOCIEDAD DEBE SER VICARIA------------------------161 CAPITULO XII: CONSUELO O CARACTER?----------171 CAPITULO XIII: LA PALABRA FINAL: CON LA VIDA O CON LA MUERTE?------------------183


E.

STANLEY

JONES

Traducido por DANIEL y

MARUJA LURA VILLANUEVA

1945

EDITORIAL "LA AURORA"

CORRIENTES 728

•

B.

AIRES

CASA UNIDA DE PUBLICACIONES APARTADO 97 BIS

.

MEXICO, D.P.


Queda hecho el deposito que marca la ley.

PRINTED

IN

ARGENTINA

lmpreso en la Argentina


STA

EY JO

Caballero del Reina de Dios

Hoy en dia ya no nos asusta tanto la palabra Dios. Hoy en dia se puede ser religioso sin que ello signifique sentar plaza de excentrico, Y nunca debio ser con­ siderado como excentrico el hombre religioso, al menos el cristiano. Porque es cristiano quien ha centrado su vida en Vamos progresando.

de la persona de Cristo. Y de ahi que el cristiano deba ser cristocentrico, 0 no llamarse cristiano.

tomo

Una acabada demostracion de esto nos la da con su vida

y

su

predica el autor de CRISTO Y EL SUFRIMIENTO HUMANO,

que hace poco nos visitara. Armoniosa cornbinacion de mis­ tico y de hombre de accion, de sofiador y de realizador; con

nieve en sus cabellos, pero con juventud en su alma, juventud

"rostro de Nuevo Testamento" 10 que irrumpe en su rostro Ilamaria el si se tratara de otra persona ; con convicciones

hondas y precisas, mas Ileno de cornprension para con las convicciones de los demas y de respeto para quienes las sus­

tentan.

� Y que nos ha traido, que nos ha dicho este hombre,

precisamente en momentos en que en uno de los grandes escenarios de esta guerra cicl6pea han cesado las hostilidades?

Cristo, alrededor de cuya persona ha un mensaje de fe, en un mundo

En el nombre de

ese

centrado su vida,

nos trae

5


6

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO

HUMANO

hecho minas; de optimismo, frente al descalabro de los valo­ res humanos; de amor, en presencia de los resultados del odio, Ni su fe esta hecha de hueras ilusiones, ni su optirnisrno

fruto de la fantasia de una mente calenturienta, ni su amor esta amasado en el desconocimiento de las posibilidades y de es

las realizaciones del mal.

Su fe brota de un profundo y comprensivo conocimiento de la vida, de la vida en general y de muchas vidas de hom­

bres en particular. Sostiene el que el universo esta construido de tal modo que

pretender quebrantar sus leyes morales y

10 mismo que pretender quebrantar sus leyes

espirituales ffsicas, Si alguien se arroja en un precipicio, no quebranta la ley de gravitacion, simplemente la ilustra bien nos 10 ha recordado el, Si pretendemos violar la estructura espiritual y moral del universo no 10 conseguiremos, y a la corta 0 a la larga finalizaremos quebrandonos y aniquilandonos nosotros es

contra

ella.

Su optimismo no surge de la ignorancia de la naturaleza

humana ni de los problemas que agitan y conturban al hom­ bre. Los conoce demasiado bien. Precisamente porque cono­ ce

el fondo comun de la humanidad, las condiciones comunes

de tantas personas,

es

por 10 que puede proclamar un men­

saje de optimismo. Su optimismo no se conforma en la resig­ nacion. Sin dejar de advertir que en un sentido el cristiano podria ser el mas pesimista de los hombres porque ve alzarse una cruz, es al mismo tiempo el mas optimista de todos por­ que sabe que tras esa cruz hay una manana de resurreccion. Por ello su optimismo es activo y heroico. Leanse las hon­ das si que vibrantes paginas de este libro y ahi verase que no cree en una religion que sea talisman preservador de toda contingencia aflictiva, que sea poliza de seguro de vida contra


STANLEY

7

JONES

todo embate del infortunio. Ahi se vera que es cristiano el

desespera contra la suerte aciaga, y que tampoco se resigna a ella, sino aquel que se apropia, por asi decir, de

que no se

la afliccion y del sufrimiento, para utilizarlos en pro de un

proposito mas alto, para hasta insertarlos en la propia vida, si es preciso, a fin de lograr objetivos mas elevados.

Pero su nota la mas caracteristica, la que suena con sones

mas distintos y melodiosos, es la del amor. Un amor que "todo 10 cree, todo 10 espera, to do 10 sufre", que no aplaude ni "se goza de la injusticia, mas se goza con la verdad". El ha

penetrado la entrafia misma de la religion del Gran Maestro de Galilea, y manifiesta en su vida y en su predica el espi­

ritu de amor de ella. Y es un amor que, diferente a los faci­

les

amores

que tantas

cosas, 0 a las causas en

veces

vemos

a

las personas,

0

a

las

,se nutre de realidades y de idealidades

sabia combinacion, Sabe 10 que hay de malo en el mundo

niega. Pero sabe tambien jtan de las luminosamente comprensivo es el amor verdadero! bien en uno el y en grandes potencialidades para que hay otras. Y quiere que todos las conozcamos, y las usemos. y en las personas, y

no

10

** *

Su

obsesion, su sagrada obsesion, es el Reino de Dios.

Y el Reino de Dios en que el cree no esta solo en el mas alia.

Ahf alcanzara su logro definitivo, su perfeccion. Pero aqui

y ahora 10 empezamos, yaqui y ahora podemos vivirlo ya, si sabemos hacerlo. Fiel discipulo del Salvador de los hom­

bres, del "Rey de reyes", cree en su palabra: "El reino de los cielos entre vosotros esta". �No 10 vemos 0 no 10 hallamos>


8

CRISTO Y EL SUFRIl\lIENTO

HUMANO

Es porque somos ciegos 0 porque no sabemos buscarlo. Y si unierarnos en ese ideal, si libre de prejuicios 0 de estre­ chos confesionalismos, si respetuosos para todo creyente sin­ cero en su verdad religiosa, supieramos entregarnos sin reser­ va a esa Causa mas alta, �no aproximariamos acaso ese Reino de los cielos a la tierra? �No 10 hariamos manifestarse con mayor potencia? Aqui y ahora debemos empezar nuestra nos

labor.

Nuevamente, este caballero del Reino de Dios que cree en su realizacion, siquiera sea parcial, en este mundo que pa­ rece una negacion constante y desafiante de el, no se remonta a

las nubes de las especulaciones. No nos ofrece una logica

geometries, ni pretende revestir su palabra con el ropaje de las frases cuyo sentido solo esta en manos de los "iniciados".

No, 10 que el nos ofrece es algo mas sencillo. Esta al alcance de todos nosotros. Toea todos nuestros problemas. �Proble­ mas materiales tambien? Hubo aun hay muchos que creian el cristianismo nada tenia que que hacer con ellos, porque

espiritu y para el espiritu, Pero Stanley de lanzarnos valiente mente esta afirmacion: Jones capaz El cristianismo, sf, es la mas espiritual de las religiones, pero solo vivia

en

el

es

al mismo tiempo es la mas material.

�Por que? �Porque crea

le ha dado un cuerpo que es,

las

que la materia debe privar sobre el espfritu? Por supuesto que no. Pero si Dios ha dotado de alma al hombre, tambien

templo de su espiritu. ese

tros

en

palabras del Apostol,

Y a ese cuerpo debemos cuidar.

Y a

cuerpo debemos defender. Sea el nuestro, sea el de nues­

hermanos. Y no menos el de nuestros hermanos que el

SI, Stanley Jones cree como Lauriol, y como tantos cristianos, que Jesus sabia 10 que se dec fa cuando recor­

nuestro. otros

daba las viejas palabras: "No de solo pan vivira el hombre"

..


STANLEY

JONES

9

"No de solo", esto es, de pan ha de vivir. Eso si, "no de solo

pan". Porque vivira, vive, de espiritu. Stanley Jones quiere una

sociedad en que todos los hombres gocen de libertad, en

que todos puedan vivir la vida del espiritu, en que sus cuer­ pos no se vean afligidos por el hambre de hoy 0 por la ansie­

dad del manana. Y esto es una de las faces del Reino de Dios que nos muestra.

Tambien quiere que en esa sociedad los hombres vivan respetuosos y comprensivos y amorosos los unos hacia los otros. Mas que la tolerancia, que es concesion de hombres a hombres, pide eso, respeto, amor, comprension, y asf situa el asunto en el plano donde debe estar: el de la igualdad. �Amor otra vez? Sf, amor aqui, y anior siempre. Porque la ley fundamental de ese reino es la del amor, y no puede ser otra que

la del amor.

** *

Su amplitud de espiritu es tal que, no obstante pertenecer a una

iglesia cristiana, de ser ministro en ella, no niega los

val ores que las otras ramas del cristianismo poseen, ni los rneritos de sus hombres. San Francisco con su dedicacion

magnifica a los "pobrecitos"

de la vida; Livingstone con su entrafiable amor hacia los negros; el padre Damien con su obra sacrificial entre los leprosos; Schweitzer, con su con­

ciencia de hombre blanco remordida por los dolores que su raza ha causado a los africanos y que, dejando su filosofia,

exitos de teologo y de artista, se hunde en la selva afri­ cana para rescatar el pecado cometido por los blancos contra sus

los negros; Grenfell, alla en las heladas llanuras del Labrador;

Toyohiko Kagawa, dando su salud y todo 10 que posee para la redencion espiritual y material de los japoneses; todos


10

CRISTO Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

ellos estan en esa linea imperecedera, gloria y esperanza de

la humanidad, que nos hace concebir dias mejores para ella.

�De donde salen ell os? �A que pais pertenecen? �A que igle­ �Importa acaso? Lo que importa es que se estan dando 0 se han dado a la humanidad, por am or hacia

sia estan afiliados?

ella, y con fe hacia sus mas altos destinos. Y este apostol. modemo que, alla en la India, amigo de Mahatma Gandhi a

pesar de sus diferentes posiciones religiosas, realiza una obra

de redencion integral, tampoco puede hacer distinciones. Lo

que importa en este caso no es si el pertenece a tal cual con­

fesion religiosa. Lo que importa, y fundamentalmente, vital­ mente, es que esos hombres, en 10 mejor de su pensamiento, de su sentimiento, de su obra, Ie pertenecen a el, como el per­ tenece a toda la humanidad. Y esa amplitud de espiritu, que barre con diferencias raciales, politicas, econornicas, confe­

sionales, nacionales, sociales y cualesquiera otras que se pu­

dieran oponer a la libre ex presion de la buena voluntad de los hombres, que pudiera contribuir a separarlos en lugar de

unirlos, es otra de las condiciones del Reino de Dios que Stanley Jones nos ha venido a predicar. Sabe del sofisma que hay en quienes dicen que un amor hacia la humanidad es demasiado vago y que hay que encuadrarlo en una patria,

confesi6n, en una clase, en cualquier agrupacion hu­ mana. Y a ese sofisma opone, en cambio, no solo aquello de que "todo 10 que es humane me concierne" (forma positiva de "nada de 10 humane me es ajeno"), sino tambien 10 otro de que nada hay mas universal que el hombre mismo, y que es nuestro deber amar a la humanidad en su conjunto, como

en una

amar

al hombre

como

individuo.

Y

en

tanto

la

patria, la

iglesia, cualquier agrupacion contribuyan que el hombre arne al hombre en la humanidad y a la humanidad en el homa


STANLEY

11

JONES

bre, bien recibidas seran; pero en tanto y en cuanto perjudi­ quen esos sentimientos, entonces seran factores adversos al es­ tablecimiento

v 0'

a

la extensi6n del Reino de Dios. ** *

Stanley Jones nos ha dejado segunda vez; pero su mensaje nos queda. Esperamos que la publicaci6n en espa­ fiol de este libro ayude en este sentido. Pero, de cualquier modo, vibraciones de ese mensaje llegaran constantemente de el porque 10 seguira predicando dondequiera que vaya, y se han de unir a las que aun siguen quedando en nuestro ambiente. �Sabremos recogerlas? Caballero del Reino de Dios, Stanley Jones sabe en quien ha crefdo, sabe la fuerza de la Causa por la cual lucha y sabe que quien persevera en ella ha de triunfar. ,

.

A nosotros toca decidir si queremos ser

..

parncipes en esa victoria. DDLV Buenos Aires, mayo de 1945.


INTRODUCCION En medio de mi actiuidad en

este vasto

continente del

sufrimiento que es la China, me vi obligado a encarar nue­ uamente ante mis auditorios el problema del sufrimiento humano, merecido e inmerecido, lComo eludirlo? El rostro chino oculta mas de 10 que reuela, pero aun asi no podria ocultar las palpitaciones de su intima dolor. SZt nacion suiria amargamente, leran los dolores del nacimiento 0 las agonias de la muerte? Diiicil era decirlo. Muchos oscilaban de la esperanza a la desesperacion. Al lado de este gran dolor nacional, cada vida parecia encerrar algun dolor personal, demasiado profundo, COlI fre­ cuencia, para ser expresado en palabras. Generalmente 10 mantenian oculto, pero a veces, incapaces y a de reprimirlo, estallaban. Tal el caso de un distinguido intelectual, rector de una gran unioersidad, en una de las conjerencias de mesa redonda: "Estoy perdido. No puedo uer el camino. He es­ tado esperando por alguien con quien bablar de ello. No me importa que me aconseje bien 0 mal.' debo bablar con alguien. No puedo soportar por mas tiempo la ailiccion que me desgarra:' Su hijo, estudiante en un colegio, se babia suicidado recientemente, como consecuencia de sus cavilacio­ nes por los males de su pais. 13


14

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

[como dejar de ajrontar el problema del dolor bumano? lTenia el Evangelio U11a respuesta clara, aplicable a casos concretos? Si La tenia, lcual era? Trate de interpretar La respuesta cristiana y mostrar el camino. Durante una serie de reuniones, una misionera tan tullida desde su niiiez que tenia que usar constantemente muletas, me escribio esta notita: "Por favor, escriba su proximo libro sobre como podemos sentimos victoriosos en medio de la enfermedad: Es 10 que yo hago." Esa semana babia visto un nuevo camino,' la vida se babia transiormado y ella estaba radiante. Sonrei ante el pedido y pronto 10 olcide, pues du­ En tal situacion,

rante varios afios babia estado reuniendo material para un libro sobre otro asunto, y esa tarea ocupaba to do mi tiempo

disponible. Pero, en mi viaje a ese otro continente de sufri­

miento que es la India, me detuve en Singapur, y, mientras

bablaba a un auditorio sobre como airontar el sufrimiento en una forma cristiana, de pronto una luz penetro en mi mente indicdndome que este era el tema de mi proximo libro,

No pare cia tratarse de U1Z0 de esos pensamientos errantes que a veces surgen en

medio de un discurso y qlle hay que bacer

lado, sino de una luz, clara, imperiosa, decisiua, que venia de aiuera. Cuando 'I1ulS tarde volvi al tema del libro a un

que estaba trabajando, y a no 10 encontre. EI campo esta­ ba ya ocupado por el nuevo asunto, Este se babia apodera­ en

do de mi.

contemple los hechos que me rodeaban, me parecieron que se ajustaban a esa iluminacion interior. Cua12do mas pensaba en el asunto, tanto mds me conuencia de que diiicilmente hay para la cristiandad algo mas coniuso, mas pateticamente enmaraiiado, que el problema del sufri­ Cuando

mien to y del modo de encararlo. Pero si para los cristianos


,

INTRODUCCION

15

representa un factor de confusion, mas aun para los no cris­ tianos. EI suirimiento parece abarcar el 111U1Zdo entero, y uno de los elementos mas punzantes en ese suirimiento, es

todo les qZle mucbos no uen en el ningten signiiicado real a sin los no conduce sentido, y parece parte alguna. 0, si ven

algun significado en el, se trata de un significado sinies­

tro, vale decir que este es un mundo en el que la suerte es insensible. No tiene corazon. Lo trdgico es que mucbos no

le ven salida.

La may oria de las personas caminan a tientas

media del sufrimiento, 0 sencillamente no auanzan y todas se encuentran encalladas en medio de un mar de difi­

en

cultades. De abi que si alguien ba tenido alguna luz acerca de este asunto, esta seria la hora de compartirla. Pero escribir sobre tal tema es caminar sobre tierra sa­

grada, santiiicada por las ldgrimas y las hue lias ensangrenta­ das de mas de uno que por alii ba pasado, Cbapucear aqui seria grave delito. Hacer surgir esperanzas en un corazon sufriente que no podria ser satisfecho, equiualdria a agregar dolor al dolor. Vacilaba, pues. Pero obiecion tras obiecion parecla ser desecbada, basta que llegue a mi ultimo reducto y resolvi aiirmarme ab! rebusando seguir adelante a menos que pudiera estar seguro en este punto: "No puedo escribir este libro como teorla. Debo mostrar un camino que ayude He aprendido algo de este Secreto, y ello ba sido a uioir. glorioso; pero puedo escribir sobre este asunto con una con­ dicion: que tit, Padre, me enseiies a andar por este camino, y a andar abandonado en Ti, mientras me esiuerzo por mos­ Y este trarlo a otros." et 10 prometio. acometi trabajo. en U11a comtm. Andaremos, pues, juntos btisqueda


CAPITULO I

EN MEDIO DEL CAOS He llamado a la India y a la China "los continentes del

dolor"; pero, �podemos detenernos alIi? �No estan expuestos al sufrimiento humano todos los hombres, ya en un momen­ to, ya en otro? El amable Buda, meditando profundamente sobre la vida, llego a una conclusion que nos desconcierta. La existencia y el sufrimiento son una sola cosa. Mientras estamos atados a la rueda de la existencia, estamos atados al

sufrimiento, porque la existencia y el sufrimiento son una sola cosa, no accidental 0 incidentalmente, sino intrinseca e ineludiblemente.

nos

Solo

podemos libramos del sufrimiento si

libramos de la misma existencia.

Conclusion -tan

sor­

prendente nos quita el aliento; podria decirse que nos quita la vida misma. Y, sin embargo, cientos de mill ones de nues­ tros semejantes repiten eso como un credo, al decir cada dia: "Ameisa, Dukka, Annath": "Transitoriedad, sufrimiento,

vacio".

La conclusion mente

es

mas completa, pero no sorprendente­

distinta, que la del autor del Eclesiastes, cuando dice:

"He visto cuantas obras se hacen debajo del sol; y he aqui

que el todo es vanidad y correr tras el viento".

de Job

se

expresa:

En el libro

"Porque la iniquidad no sale del polvo, 17


18

CRISTO

Y

EL SUFRI�lIENTO

ni la molestia brota de la tierra. se

HUMANU

Empero, como las centellas

levantan para volar por el aire, asi el hombre

la afliccion.'

nace para Y el libro fue escrito, precisamente, para tra­

problema del sufrimiento inmerecido. Si la respuesta antiguo libro es adecuada, es asunto que que estudiaremos mas adelante; pero el problema presionaba sobre los hombres de esa epoca, como presiona sobre los de tar este

se encuentra en este

la actual, y reclamaba solucion.

Un hombre moderno se queja con estas palabras:

"Hijo

mio, el mundo con sus penas y sus tumbas, es oscuro; tan oscuro, que los hombres claman contra los cielos."

Supongo que nada hay que impulse tanto a los hombres a cia mar contra el cielo como esa angustia que, sin haber sido llamada, sin aparentemente merecerla, ,

nos

oprime

el

corazon.

joven muy moderna alquila un aeroplano, y, en medio del aire, se lanza al vacio, dejando tras sf esta nota: Una

"Solo he conocido la discordancia y ten go ansia de armenia.

Quiza encuentre musica donde voy." Ella ere fa no poderla encontrar en un mundo como este.

De modo que tom a sobre

sf la gran responsabilidad y abandona la vida.

Horacio

Walpole dice:

aquellos que piensan, la vida es comedia; para los que sienten, tragedia". Pocos son los que no "sienten", Entonces, �es la vida tragedia para todos? Si vamos a Pompeya, el guia nos mostrara los restos del teatro en el que solo se representaban comedias, y junto a el las ruinas de otro en el que solo se daban tragedias. �Pero admite acaso la vida tal separacion entre la comedia y la tragedia? �No aparecen ambas unidas en sorprendente confusion?

"Para


EN

19

MEDIO DEL CAOS

La vida en estos dlas parece decididamente tragic a, por­

que, en primer lugar, atravesamos una epoca de arrolladora transici6n. Difiere de otras epocas de transici6n en que esta es hoy mas profunda y completa. Las cosas en las cua­

les los hombres esperaban y confiaban y de las cuales depen­

dian, han desaparecido bajo sus pies. Ayer esas cosas eran solidas, hoy se han ido, aunque no sin dejar tras de si una sensacion de amargura. Esto ocurre, no s610 en el reino de 10 material, sino tambien en el de 10 espiritual. Muchos se

han expuesto al soplo del pensamiento moderno, con el resul­ tado de que muchos de sus valores espirituales se han disuel­ to.

No

se

han

apartado deliberadamente de ellos, pero se

despertado para no encontrarlos mas. Su ausencia los ha dejado con algo semejante a 10 que Renan sinti6 cuando rompi6 con la Iglesia y relat6 su experiencia con estas pa­ han

labras: "El circulo encantado que abrazaba toda la vida se ha quebrado, y el vacio que se siente semej a al que sigue a un ataque de

fiebre 0 a una desgraciada experiencia amorosa.

II

La creciente desconfianza en la vida humana deja vacias y

confundidas a muchas personas. Como alguien 10 ha dicho: "La cultura moderna ha colocado al hombre

vacante

en

el

trono

del rnundo; mas ya no puede adorar a su Idolo. La

adoraci6n de si mismo rara vez da buen resultado. Este es el escepticismo que nos destruye. Bajo la l1amativa y des-· lumbrante superficie de la cultura occidental contemporanea,

esra creciendo la desconfianza en la vida misma.

II

No pode­

mos ser felices a menos que 10 seamos en todos los aspectos de la vida, y muchas son las personas que enfrentan la corro­

siva pregunta de si la vida en su

nificado 0 prop6sito.

conjunto tiene algun sig­


20

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

Algunos de los sufrimientos modernos resultan de ese periodo de transici6n; otros, del hecho de que somos espiri­ tus revestidos de materia, y con esta materia, siempre recal­

citrante, debemos labrar nuestro destinos. Tenemos deseos infinitos, y estamos enclaustrados en un mundo finito y ma­ terial. Y asi nos vemos constantemente frente a hechos que

traban y nos desconciertan. Se ha dicho que la "difi­ cultad no estriba en que somos un cerdo de categoria supe­ nos

rior y un alma humana, sino que somos los dos a una y al mismo tiernpo". Lo que tenemos de cerdo nos inclina a1

sucio barro y alli nos desnaturalizaria, mas 10 que tenemos de alma abomina del barro, protesta y clama por liberacion. Siente el llamado del Eterno.

El conflicto

la felicidad.

es

mortal para

Hace poco me perseguia un adivino, y para llamarme la atenci6n y ponerme en un estado mental que me decidiera

permitirle que me pronosticara el futuro, empez6 diciendo: "U sted parece feliz, pero 10 es solo en apariencia. En su interior, usted siempre piensa, piensa acerca de algo que no puede conseguir. Usted no es feliz." Me rei y le dije que Pero el adivino era 10 bastante astuto se habfa equivocado. como para saber que en la mayoria de los casos esa tactica daria resultado. Porque la mayor fa de las personas llevan si cruces invisibles que jamas mencionan, si no es aDios a

10 encuentran, naturalmente. en

� Y si no 10 encuentran?

Pues

tal caso deben ocultar su agudo dolor y sufrir solos.

Adernas de

vivir,

se

sufrimientos incidentales del humano calamidades producen especiales que a menudo nos estos

sobrevienen repentinamente y

guecidos. Hoy recogi

con

nos

dejan aturdidos y ence­

especial interes mis cartas, pues

deseaba enterarme de todos los detalles de los actos de clau-


EN

sura

MEDIO DEL

CAOS

21

de una escuela en los Himalayas donde mi hija termi­

acontecimiento que, contra mis deseos, tuve que perder debido a mi gira por la China. Despues de

naba

su

curso, un

describir esos

gratos, me relataba mi hija el viaje montafias abajo hacia las casas de las llanuras, paseo que momentos tan

siempre resultaba alegre y feliz. Pero no esta vez. Pues una de las nifias, que tambien se habia graduado, al volverse para despedirse de algunas cornpafieras que estaban mas arriba en las colinas, dio un traspie contra 10 que habia creido una pared baja y que en realidad resulto ser un espacio abierto Y era la en la pared, y por el cayo al abismo, y murio, una madre viuda. unica de hija �Por que habia de ocurrirle esta desgracia precisamente a esa viuda, tan recientemente privada de su esposo? �Por ocurrio a la no le de a la otro, mia, hija que por ejemplo? Es justamente ahi cuando nuestros problemas se toman mas agudos y mas desconcertantes. Y ahi es justamente donde much os son los que sufren tristes confusiones. En China, dos nifios de otras tantas familias misioneras enfermaron de dif­ teria al mismo tiempo. Uno sana y el otro muri6. Encontre

profundamente amargado al padre de este, porque su hijo, hijo unico, habia muerto mientras que el otro, que pertene­ cia a una familia en la cual habia otros nifios, habia salvado. Su fe parecia desvanecerse. �No responde Dios a nuestras peticiones en casos como este y no interviene? Algunos creen

hace,

que debiera hacerlo, y que 10 hace. Pero, �y si no 10 decididamente ocurre a veces? El universo se

como -

viene encima, y nuestra fe se despedaza. Es en punto donde la fe de muchos sufre su golpe mas rudo. nos

este

En una de nuestras conferencias de mesa redonda en la

India,

un

brillante

joven ingles, uno de los dirigentes del


22

CRISTO Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

grupo de comerciantes que deseaban mejores relaciones en­ tre la India y Gran Bretafia, dijo muy desilusionado: "Dios

ha abandonado. Mi herrnano fue herido en la guerra. Ore para que sobreviviese. Cualquier persona decente hu­ biera respondido. Pero £1 no 10 hizo y mi hermano rnurio. Ahora ya no tengo fe. Creo que Cristo fue la mas grande personalidad que jamas vivio. Pero Dios me ha abandonado, de modo que ya no tengo religion. Quisiera poder tenerla." me

He aqui una pregunta que me envio un estudiante chi­

"Mi herrnana era una mujer muy piadosa. Sin embargo, sufria horriblemente cada vez que daba a luz un hijo. �Por

no:

que no la libraba Dios de ese sufrimiento desde el momento que ella era tan piadosa?" Un profesor de una gran universidad americana fue atropellado por un carnian y se rornpio una pierna. Ya res­ tablecido, en su primera aparicion en el servicio religioso de la cap ilia, dijo a los estudiantes: "Ya no creo en un Dios personal. Si existiera un Dios personal, �no me hubiese pre­ venido del peligro del carnien que se acercaba?" Fue atro­ pellado y COIl el golpe su fe se hizo pedazos. En una de mis reuniones en la India, alguien se puso de pie y exclamo: "Desde que he abrazado el cristianismo no he sufrido mas contratiernpos. Dios me ha librado de ell os. "

Y se sento Ileno de satisfaccion, porque 10 que habia expre­

sado Ie con

otro

a.

parecia una prueba de que Dios estaba contento

Ahora bien, he ahl cuatro casos: uno de Gran Bretafia, de los Estados Unidos, uno de China y el cuarto de Ia

India. T odos convergen hacia el mismo pensamiento: Dios

debe librar de tribulaciones a los justos: si no 10 hace, es, 0 existe, 0 de que, si existe, algo

bien una prueba de que no


EN

23

MEDIO DEL CAOS

.

mal anda en el 0

en

nosotros.

T odos estan de acuerdo en

que, si hay un Dios, deberia librar a sus hijos de aflicciones y calamidades. En el caso del indio, el hecho de que Dios ,

10 hubiese favorecido era una prueba de su favor especial.

�No hay aqui algo fundamentalmente erroneo? �Ensefia

el Evangelio que, si seguimos a Cristo, nuestro hijo no nos

sera arrebatado por la difteria si es hijo unico?

tros hermanos,

do medien

�Que nues­

si son heridos en la guerra, no moriran cuan­

oraciones? �Que nuestras hermanas, si sufriran al dar hijos a luz? �Que Dios se piadosas, encargara de advertimos cuando se acerca un carnien que nos va a atropellar, pues somos sus hijos? � Y que, cuando asi interviene y nos salva de toda tribulacion, da un signo especial de su favor? � Y que por ella la religion resuita nuestras

,

son

eficaz?

no

Parece haber aqui algun error fundamental.

Supongamos que pudiera garantizarse que las calamida­ des solo caerian sobre los malos, y que los justos siempre serian salvados,

�que clase de mundo seria este> Sus leyes estarian siempre bajo la amenaza de ser suspendidas cuando un justo pudiera ser afectado por elIas. La fuerza de grave­ dad no nos empujaria hacia abajo aunque nos inclinararnos demasiado sobre

.

un parapeto, teniendo en cuenta, natural­ fuesemos mente, que justos. �Que clase de universo llega­ riamos pronto a tener? Por cierto, no un universo en el que se pudiera confiar, pues en una situacion dada no sabriamos si las leyes actuarian 0 no, porque no sabriamos de que clase de personas se trataria. Solo 10 sabriamos despues de ocurri­ do el hecho. Si la persona fuera buena, la ley serfa suspendi­ da, si mala, la ley se cumpliria. Seria un universo en el que no podriamos confiar. Mas aun, �cual seria el resultado en el caracter de las personas? Sencillamente desastroso.


24

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO

HUMANO

No pongo en duda que Dios puede intervenir, y que a veces interviene y salva a sus hijos en situaciones particula­ res, porque con

a

en

verdad Dios no puede quedar maniatado

en

universo. Las leyes del universo son los medios habituales

su

que Dios 10 dirige, y decir que no podria sino sujetarse

elIas, es hacerlo inferior a sus medios de accion, Dios ha

decidido dirigir el universo por medio del orden y no por caprichos y fantasias, Las leyes son ordenadas, porque la

de Dios es ordenada; podemos confiar en ellas, porque podemos confiar en Dios. Pero decir que no puede actuar

mente

de otra manera distinta a la habitual en El, es presentar un

Dios victima de sus propios medios de obrar. Yo creo que El puede intervenir. Pero 10 que objeto es que digamos que Dios debe intervenir

impidiendo

calamidades

dondequiera

que sus hijos puedan ser afectados; y que cuando 10 hace, es

signo especial de que esta satisfecho con ellos; y que cuando no 10 hace, algo anda mal, ya sea en Dios 0 en ellos. La solucion cristiana del problema del sufrimiento no

un

reside alli, Si ahi estuviera, entonces el cristiano seria el nino mimado del cosmos. Y un nino mimado es siempre una

calamidad.

Cuando Jesus pend fa de la cruz, abandonado por los hombres y, aparentemente, por Dios, la multitud grito:

"[Confio en Dios: Iibrele ahora si le quiere!" Si Dios 10 libraba, seria una prueba de que era bueno y de que Dios estaba satisfecho con el; pero si no, seria una prueba segura de que Dios no 10 queria. Asi pensaban. Dios no 10 libro. En cambio, hizo algo mejor. Y es buscando ese algo mej or que la liberacion del sufrimiento, como debemos buscar la solucion cristiana de este problema. .


CAPITULO II

�ESTAN DISPENSADOS DEL SUFRIMIENTO LOS CRISTIANOS? A fin de obtener una clave para la solucion cristiana de

problema, veamos el pasaje en el que Jesus presenta a sus seguidores, en vivido cuadro, las tribulaciones que pro­

este

bablemente caerian sobre ellos. Hay dos clases de mal. Uno, producto de las decisiones de nuestra voluntad, es al que llamamos pecado. EI otro

viene de afuera, de la sociedad que nos rodea y del universo natural, y 10 llamamos sufrimiento. F acil es comprender por

que tendriamos que sufrir como resultado de nuestras deci­ siones intimas; pero, �por que tendriamos que sufrir en el otro caso? �Por que nos habrian de venir de afuera esos

males? Y que ellos nos vendrian nos 10 dice muy claramente Jesus en las palabras registradas en Lucas, 21:8/19. Confor­ me a este •

pasaje, los sufrimientos nos 11 egan por nueve dis•

tmtos cammos,

Nueve son las bienaventuranzas que se encuentran en las palabras iniciales del Sermon del Monte, y aqui en este

pasaje nos encontramos con que nueve son las tribulaciones predichas en las palabras finales que Jesus estaba pronun­ ciando a sus discipulos. Examinemos estas nueve avenidas -

25


26

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

del sufrimiento porque en elias vemos resumidas practica­ mente todas las vias por las cuales la pena y el dolor vienen a nosotros.

Suirimiento causado por consejos confusos en reli­ dijo el Maestro, "vendran en mi nombre, gion. diciendo: Yo soy el Cristo,' y: El tiempo esta cerca. No vayais en pos de ellos." No hay duda que esos confusos consejos en materia religiosa son una fuente de profundo sufrimiento para muchos. �Por que las cosas no son claras e incontrovertibles? La religion llega a 10 mas profundo de nuestro ser, y si estamos inseguros en esto, la incertidumbre invade todo el conjunto de la vida. En esta edad de transicion y reconstruccion, los hom­ bres son afligidos en una forma aguda en este punto. Estan siendo destruidos los viejos moldes de pensamiento y las perspectivas con que se encaraban las cosas. Para muchos, la vida ha perdido su antigua seguridad. Una de las escue­ las de los Straits Settlements ., recibio un formulario de soli­ 1.

"Muchos'

citud para la adrnision de un nino, formulario que habia sido

llenado por el padre. Y este, en la columna en la cual debia

consignarse su religion, habia escrito: "Confusion". Por su­ puesto, habia querido escribir: "Confuciano", pero proba­

blemente estaba mas

cerca

de los hechos

en

su

incorrecta

grafia que si hubiera escrito correctamente la palabra. La religion de esta edad es "Confusion". Nunca ha sido mas

profunda que en esta epoca. En una de mis reuniones, un presidente hindu divago, al terminar mi discurso, casi por Oscilaba en tanto tiempo como el que yo habfa hablado. Es decir, los "Establecirnientos del al de Malaca. •

Estrecho", con referencia


�EXCEPTUA EL SUFRIMIENTO A LOS CRISTIANOS?

27

divagaciones entre la mas rancia de las ortodoxias y la mas nueva de las teorias. El publico se estaba cansando, pero estallo en carcajadas cuando el orador rernato 10 que estaba diciendo, con estas palabras: "Ultimarnente he estado estudiando todas las religiones, especialmente el confusio­ nismo". [T'odo el mundo habia podido ver que, efectiva­ sus

mente, habia estado estudiando confusionismo!

Nos sonreimos

la declaracion de este hermano, pero muy pronto se nos borra la sonrisa para ser reemplazada ante

tristeza, porque esta confusion en nuestra

por un gesto de

mente corroe como un cancer nuestra

felicidad. Nadie pue­ de ser dichoso con tanta incertidumbre en el centro de la vida. �Por que Dios no ha hecho todo sencillo y claro en este, el lugar mas importante de la vida, algo tan sencillo,

digamos, como la tabla de multipliear?

Y bien, supongamos

que 10 hubiese heeho. Entonees, el misterio rnoriria en la vida; la aventura del espiritu, que tan necesaria es para la

formacion del caracter,

veria ausente, y el alma esraria Dios aecesible por medios fisi­ dispuesta cos (devoid of beyondness) que 10 que estariamos nosotros a orar a la tabla de multipliear, no obstante 10 verdadera y menos

a

se

orar a un

sencilla que puede ser.

No, es necesario que las cosas mas

profundas esten 10 suficientemente ocultas como para que se desarrollen en nosotros el poder de discrirninacion y la percepcion espiritual mediante el sopesamiento de las alter­ nativas, y la eleccion, entre fines divergentes, de aquel que nos

pareee mas elevado. Mas el proceso es penoso y sufrimiento mental y espiritual.

nos

trae mucho

Sufrimiento proveniente de guerras y conilictos en la sociedad bumana. Jesus dijo: "Oireis de guerras y ru2.


28

CRISTO

mores

Y

EL

SUl<"RIMIENTO

HUMANO

de guerra". Somos miembros de la sociedad humana,

cefiidos por las ligaduras de sus conflictos y guerras. Pode­

elegir estos conflictos; podemos aborrecerlos y re­ pudiarlos, pero aunque nos retorzamos no podemos libramos de las ligaduras y de sus efectos en el dolor humano. jCUan pocas fueron las personas que eligieron la pasada guerra! Los unicos que realmente la quisieron podrian contarse con los dedos de las manos, y, sin embargo, [son millones y mi­ mos

no

II ones .los que sufren y estan aun sufriendo por causa de la

decision de unos pocos! Hubo un tiempo en el que pocos hombres, en relacion con la poblaci6n total, sufrian cuando

los ejercitos profesionales chocaban en un campo de batalla; pero esos dfas se han ido; la vida ha llegado a ser tan com­ pleja, tan entrelazadas estan sus diversas faces, que un con­

flicto en cualquier parte nos afecta en todas partes.

tumbrabamos hablar de ir

Acos­

la guerra para proteger a las mujeres y los nifios y los seres mas debiles de la sociedad humana. Ese dia ha pasado. Sabemos ahora que la guerra a

ha perdido su poder de proteger al debil, porque nadie sufre

mas en la guerra, como la estamos realizando, que las mujeres y los nifios, No s610 los ejercitos, sino tambien todos los

pueblos, estan envueltos en la guerra y en su miseria con­ secuente.

Por cierto que el cristiano no esta exento de este dolor.

En realidad, sufre en dos sentidos: mental y espiritual, por el hecho de que la guerra es la negaci6n mas extremada de

toda la ensefianza y el espiritu de su Sefior, por el hecho de su

actual participaci6n en el sufrimiento fisico implicito. Si

aqui y alla algun cristiano siente que una especial providen­ cia ha salvado a un ser querido en la guerra, esta no es res­ puesta al problema del sufrimiento, porque,

�c6mo explica-


�EXCEPTUA EL SUFRIMIENTO A LOS CRISTIANOS?

29

•

el hecho de que

remos

otros

cristianos

igualmente buenos

han encontrado que ellos mismos 0 sus seres amados fue­ ran dispensados del sufrimiento por un acto especial de la no

Providencia?

Sujrimiento provocado por calamidades iisicas de la naturaleza como los terremotos. "Habra grandes terrerno­ tos." Los terremotos se producen sin preguntarnos si somos 3.

mal os. Es sencillamente falso que los terremotos los malos y dispensan de sus efectos a los buenos. Un terrernoto en la India derrib6 el edificio de una misi6n

buenos

0

azotan a

y dej6 en pie una casa de

prostituci6n que estaba cerca de

el, En Birrnania un fuerte terremoto derrib6 las casas de una localidad, y dej 6 en pie, en medio de ellas, la casa de un

cristiano, y esto fue considerado como un acto de la Pro­

videncia. Pero, �que decir de los casos en que ello no ocu­ rre? Que el cristiano esta providencialmente dispensado de los efectos de las calamidades fisicas no es una respuesta a

problema, pues nos deja en un carnine que conduce

este a

un

otra

punto muerto, ya que

vemos

que la vida

nos

dice

cosa.

Consideremos que resultaria si tal fuere la respuesta. Si

probara que el cristiano esta infaliblemente exento del dolor y del sufrimiento cuando estes caen sobre otros, el resultado seria una degradaci6n del cristianismo. Las multi­ se

tudes afluirlan a nuestras iglesias y aceptarian el cristianismo

y su protecci6n como quien adquiriria una p6liza de seguros de vida. Seria tarnbien una degradacion del cristiano porque

le faltarla esa disci pI ina que viene de vivir en un universo de

leyes imparciales. Quedaria excluido de esa lucha contra las fuerzas impersonales e imparciales de la naturaleza, que for-


30

CRISTO Y EL SUFRIMIEN'fO

HUMANO

el espiritu alerta y la fuerza de caracter, y mediante la cual el hombre se adecua, espiritual y fisicamente, para so­ 111 a

brevivir. Esa exencion seria su eliminaci6n. Mas aun, su religion degeneraria en magia. La usarian como 10 hacemos Seria tan perniciosa como la costumbre con un talisman. las en que, Filipinas, tienen los estudiantes que van a dar examen, y que consiste en llevar sus plumas al sacerdote a fin de que este las bendiga con el objeto de asegurarles buen

exito en la prueba que les espera. Debilitaria su fibra mental y moral. Cierta senora me pidi6 muy seriamente que orase

por que ganase un caballo al que habia jugado. Si yo 10 ha­ cia, agreg6, y el caballo ganaba, daria una parte de las

ganancias a la iglesia. Le con teste que yo ora ria por que ella tuviera una nueva concepcion de la religion en general y del cristianismo en particular. EI cristianismo no es una revelaci6n magic a sino moral, su fin es la produccion del caracter moral y no la salvaci6n y de sus devotos, en situaciones particulares, de la operaci6n de las leyes del fenorneno fisico. El director de una escuela que inscribiera en ella a su hijo, y eximiera a este de las disci pl ina y castigos de la instituci6n, se haria a si mismo y haria al nino y a la escuela un grave dafio.

Jesus dijo que sufririamos por motos. Y esto es 10 que nos ocurre. nos

causa

_

de los

terre­

Sujrimiento causado pOT eniermedades y malestares iisicos. "Habra... pestilencias." Hay quienes dicen que Dios siempre esta dispuesto a dispensar a sus hijos de las 4.

pestes y a curar sus enfermedades, y que cuando no se ob­ tiene este resultado hay que atribuirlo a falta de fe. Que

Dios sane enfermedades por su acci6n directa sobre los hom-


,

,EXCEPTUA

EL

SUFRIMIENTO

LOS

A

CRISTIANOS?

31

bres, no tengo la menor duda. La excelente salud de que disfruto desde hace unos quince afios, ,no ha comenzado efecto de un "toque" que he recibido en este tiempo? Negar esto serfa negar mi propia vida. Pero que Dios

acaso

como

prometa siempre curar toda enfermedad y que la ausencia de tal curacion es sefial de falta de fe, no 10 puedo admitir. Algunos de los mas grandes santos han sido afligidos con graves enferrnedades, y los mas dignos de la tierra han lan­ guidecido sobre lechos de dolor. Un joven medico muy consagrado que trabajaba en la mision de Mukden, amado de

todos, y que estaba luchando casi solo contra el azote de una

plaga de pulmonia, fue alcanzado por esta y murio cuando parecia mas necesario. Howard Walter, un espiritu tan san­

pocas veces es dado ver, brillantemente dotado en todo sentido, al llegar, precisamente, al periodo en que mayor to como

podrfa prestar, es alcanzado por la gripe y muere cuando la India mas 10 precisa. EI golpe sacude la salud de su esposa y esparce a los hijos entre los parientes: en suma, un hogar deshecho. Y, sin embargo, �quienes pudieran ser mas calificados para establecer un hogar modelo que esas dos raras almas? Los germenes del colera que mato a John utilidad

Forman, el santo, no se detuvieron porque atacaran el cuer­ po de un hombre

consagrado.

judios parecian sostener

Se que los antiguos escritores algo diferente cuando decian:

Caeran a tu Iado mil y diez mil a tu diestra

a ti no Ilegara. Tan solo con tus ojos miraras y veras la recompensa de los inicuos No te sucedera mal alguno, ni plaga tocara en tu morada Y de larga vida le hartare

pero

.

.

...


32

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

Si espiritualizamos esto, puede ser tomamos

HUMANO

aplicable; pero si 10

literalmente, provoca obieciones. El Nuevo Testa­

Tampoco la vida. Es la insistencia en el cumplimiento literal de promesas como la precedente y el conflicto que plantea respecto de los hechos diarios que nos rodean, 10 que aturde y quebranta la fe de muchos. Es simplemente falto de fundamento el que la enfermedad no se aproxima a la morada del justo y que este se ve invaria­ blemente recompensado con una larga vida. Es una verdad parcial que la rectitud conduzca a una vida mas sana, mas saludable y mas Iarga. Una vida vivida de acuerdo con Ia nOfI11a cristiana se ajusta mejor a los hechos del universo, hace mas feliz a un hombre, y, por tanto, en conjunto Ie da mas larga vida. Pero las excepciones a esta regIa son tantas que no podemos esperar que la soluci6n del problema del sufrimiento consista en que los cristianos son dispensa­ dos de la enfermedad y recompensados con una vida inva­ riablemente Iarga. Esto promueve mas problemas que los mento no nos ensefia esto.

que resuelve. 5.

Suirimiento producido por angustias

e conomicas.

"Habra hambres." El desastre econ6mico que el mundo so­ porta en Ia actualidad ("") nos presenta este problema en una

forma aguda. Un hombre sin empleo me parte el coraz6n. �Cual es la respuesta a esta forma de sufrimiento? �Prospe­ ran

los buenos, y los malos son atormentados econ6micamen­

Es verdad que a la larga el buen comportamiento dara probablemente mej ores resultados econ6micos, porque eI te?

( .) El autor est a escribiendo en 1933; pero podemos aplicar sus palabras a la actual epoca en la que, como consecuencia de la segunda guerra mundial, se sufre hambre en tantas partes (N. de los rr.).


�EXCEPTUA EL SUFRI.i\IIENTO A I.OS CRISTIANOS? universo no

respalda 1a rectitud y rechaza el mal.

33

E1 universo

ha sido construido para que 1a mentira triunfe, se trate 0 mentira de mercaderia. Pero que

de mentira de 1abios

prosperidad actue siempre en favor del individuo aqui y ahora, es dificil de probar. El libro de Job se ocupa de este problema del sufrimiento y finaliza todo e1 drama di­

esta

ciendo que Job obtuvo dob1e de 10 que habia tenido antes de sus perdidas, y que vivi6 hasta una avanzada edad. Nue­ vamente, si espiritualizamos esto y le hacemos incluir el cielo en

1a intencion ahi

expresada, podemos aplicarlo; pero si

insistimos en que esa es, literalmente tomada, la norma de la

vida, nos veremos frente a innumeras dificultades, El Nuevo Testamento

No nos como una respuesta. floreciente ancianidad promete aqui y ahora una y una do­ no

nos

da

esto

ble compensaci6n por todas las perdidas de esta vida.

No dejo de recordar que hay un pasaje en el Nuevo Testamento que parece ensefiar: "De cierto os digo que no

hay ninguno que haya dejado casa, 0 hermanos, 0 hermanas, o madre, 0 padre, 0 hijos, 0 tierras, por causa de mi y por causa del Evangelio, que no reciba cien veces mas, ahora en este tiempo, casas, y herman os, y hermanas, y mad res, e hijos, y tierras, con persecuciones; y en e1 siglo venidero, la vida eterna." (Marcos, 10:29-30). Pero si no podemos to­ mar

literalmente

esto

en

el

caso

de las "madres", pues

es

imposib1e que alguien pueda tener un centenar de "madres", parece 16gico que tampoco se tome en su forma

obviamente literal el

caso

debe

tornado

ser

Indisputablemente significacion metaforica; es decir,

de las "casas" en

una

que cuando pertenecemos

y "tierras".

a

Cristo,

nada tenemos, y, sin

embargo, todo es nuestro: todas las mujeres son nuestras her­ manas, todos los hombres nuestros

hermanos, todas las rna-


34

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO HUMANO

dres nuestras madres, todas las casas y tierras nuestras casas

y tierras:

hijos del Padre; El es duefio de todo, y nos­ la herencia aunque no seamos duefios de ella.

somos

otros usamos

Por otra parte, recordemos que la declaracion agrega: "con

persecuciones", como para recordarnos que 10 que el estaba ofreciendo no era un medio de ganancia 0 placer materiales,

sino una actitud intima de

nada,

se

posee todo, y

.

nos

vida, mediante la cual, sin tener

hace exultar aun en medio de la

,

persecucion. A su muerte, nada

dejaba Jesus para repartir, fuera de tunica inconsutil, Pedro se vio compelido a decir en la puerta la Hermosa: "No tengo plata ni oro". Pablo rnurio sin una moneda. su

El cristiano

no

esta garantido contra la perdida econo­

mica, ni sera doblemente compensado por perdidas que ex­

perimentare en esta vida. No hay libro de Job en el Nuevo Testamento. Este tiene su propia y distintiva respuesta al problema del sufrimiento. 6.

Sujrimiento causado por los propios hombres.

"Os

echaran mano y os perseguiran.' La sociedad nos exige que nos conforrnernos a ella. Si caemos por bajo de sus nO[111as, nos castigara; si nos alzamos por cima de tales norrnas, nos

perseguira.

El cristiano es la creacion de un nuevo tipo de

ser, tan diferente del hombre ordinario,

como

el hombre or­

dinario 10 es del animal. En el lenguaje de la biologia el es

El es el cisne en ernbrion, pero, al mismo tiempo, para la sociedad humana, es el "pato feo", y, de acuerdo con esto, es "picoteado" por los demas hombres. Cuando anuncie a mi compafiero de trabajo en la biblioteca de derecho, en la que estaba trabajanuna

"variedad"

una

variedad mas alta.


�EXCEPTUA EL SUFRIMIENTO A LOS CRlSTIANOS?

35

do, que me habia convertido en la noche anterior, inmedia­ tamente

me

replico en to no despectivo:

fuerza de golpes en un par de semanas". a

"Te sacare

eso

a

£1, represenrando

la sociedad humana, tenia el seguro instinto de que yo iba

contramano, de modo que manos" sobre mi.

a

Por supuesto,

en

seguida ernpezo a "poner

peligroso caer en el "complejo de la persecucion", porque muchos cristianos piensan que estan es

llevando coronas de martirio cuando 10 que lIe van son go­ rras de bufon, No hay lastima mas lastimera que la que uno

tiene para si mismo. Una actitud lloriqueante es una actitud

debilitadora. EI cristiano nada tiene que hacer con esto. Si­

Maestro que, en su camino hacia la cruz, dijo a las mujeres que lloraban y se lamentaban por el: "No lloreis por mi", EI cristiano, si quiere guardar el respeto para sf

gue

a

un

mismo, debe decir 10 propio.

posibilidad de un complejo de persecucion, sin dud a alguna subsiste el hecho de que el Pero

aun

concediendo la

cristianismo es una afrenta a las cosas tales como son, y que el cristiano que se aparte del orden de cosas admitido, sera mirado como ser "raro", y a menudo pagara la pena por este

apartamiento.

"Os echaran mano."

Sufrimiento proveniente de las autoridades religiosas y seculares. "Y os perseguiran, entregandoos a las sinago­ gas y carceles." Hay aqui dos tipos de tribulacion repre­ sentados por la palabra "sinagogas" y por la palabra "car­ celes": una religiosa, otra secular. Hay un aguij6n en esa palabra "sinagoga". Hubieramos esperado que Jesus usara la palabra "temple", porque el templo era la institucion mas rlgida, establecida bajo un regimen sacerdotal. En cambio, 7.


36

CRISTO

Y

EL

SUFRIIVIIENTO

HUIVIANO

la sinagoga representaba una institucion mas 0 menos laica, mas congregacional y mas libre. En el coraz6n del templo

estaba la piedra, ahora encontrada en un museo de Constan­

tinopla, con esta inscripcion: "Ningun extranjero entre en el velo y en el espacio que estan alrededor del Lugar Santo. Quienquiera 10 haga sera pasible de muerte." En la sinagoga no habla ese sentimiento. Representaba la libertad. Pero una instituci6n surgida inicialmente por causa de la libertad, Ilega a ser ahora un instrumento de persecuci6n. Es la vieja historia, la historia de casi todas las denominaciones religio­ sas. Empiezan levantandose en rebelion y finalizan ahogan­ do toda rebeli6n. Esta es la degeneraci6n de las institucio­

nacidas para expresar vida, acaban por sofocarla. Por tanto, necesitan una critica reiterada, un constante reajuste, nes:

perpetuo contacto con la vida y el progreso. Pero quien 10 intente encontrara exactamente 10 que Jesus encontro cuando anunci6 su programa de libertad en la sinagoga de un

Nazaret: "Y todos los que estaban en la sinagoga se enfure­ cieron

.

..

y levantandose...

le llevaron

a un

lugar escar­

pado del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despefiarle." El resultado de cualquier alejamiento puede ser la persecuci6n, ya franca hasta el punto de que nos veamos expuestos a ser arrojados desde 10 alto de la montana, ya sutil como el fruncimiento de cejas de nuestros compa­ fieros en la sinagoga; en cualquier caso el coraz6n estara ce­ rrado y nosotros quedaremos afuera. La libertad se ha con­ vertido en libertad para perseguir, la luz se ha transformado en

tiniebla, iY cuan densa es esta! Tarnbien el sufrimisnto puede provenir de la autoridad

en asuntos seculares: "y os conduciran ante reyes y gober­ nadores". El estado reclama el derecho .a ser supremo, y aun


�EXCEPTUA EL SUFRIMIENTO A LOS CRISTIANOS? a

ejercer coercion sobre la conciencia del individuo.

37 Dos

estudiantes en China se presentaron ante un magistrado para

protestar contra el arresto de algunos compafieros que ha­ bian participado en una manifestacion patriotica, Tanto in­ sistieron, que el magistrado se sintio of en dido en su dignidad,

exigio que se excusaran de rodillas bajo pena de ser fusilados. Uno de elIos, a fin de salvarse, cumplio la orden. El otro se nego alegando que ya habia pasado el tiempo en que habia que arrodillarse ante alguien. El magistrado orde­ no que se le hiciese fuego a los pies; pero, irguiendose sobre sus heridos pies, el estudiante siguio protestando contra la in­ justicia cometida contra sus compafieros. Ordeno entonces el magistrado que se disparase apuntandose al abdomen. Asi se hizo, pero el estudiante siguio protestando. Los soldados y les

recibieron orden de atravesar su cuello a balazos, y mientras

caia para no levantarse mas, sus ultirnas palabras fueron para reiterar su protesta. La mayoria de nosotros no tiene el va­

lor para enfrentar al y

nos

poder insolente.

Inclinamos la rodilla

conform amos a la autoridad injusta. La suma de sufri­

mientos que los inocentes y justos han experimentado por de la autoridad arbitraria es incalculable.

causa

Sufrimiento a traces de la vida de bogar. "Y sereis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos." Estas palabras se refieren a la traicion que con­ tra el seguidor de Cristo cometen los de su propia casa. Este peculiar sufrimiento es real en las primeras eta pas de la aceptacion de Cristo en un pals no cristiano. Cuantos cente­ nares de rostros jovenes he podido penetrar y ver cusn tor­ turados estaban con el dolor de verse separados del circulo de familia por causa de su nueva lealtad espiritual a Cristo: 8.


38

CRISTO

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

urgencias intimas del Espiritu podian hacerles so­

Solo las

portar

Y

ese

Este

sufrimiento.

tipo especial de sufrimiento en el hogar es muy

real, pero no tan extenso como el que surge de las incom­ patibilidades, las molestias, las irritaciones diarias de hogares desdichados. Por lealtad a los otros miembros de la familia, el rostro lleva una sonrisa ante el mundo, mientras la cruz de

una

constante

irritacion

presiona sobre el espiritu sensi­

ble. Pero es devorada en silencio.

Cuando hable al Dr. Hu Shih, el padre del Movimiento de Renacimiento en China, sobre como Cristo puede repre­ sentar

10 mejor en la cultura y en la vida chinas, mencione

la vida del hogar de los chinos

algo que deberia ser

como

preservado, mas el me replico: "�Pero cuantos de nuestros hogares son felices? Ninguno." Una exageracion, por su­ puesto, pero pensemos en la posibilidad de la desdicha en los hogares de cuatrocientos mill ones de personas. Extendarnos luego esto a traves del resto del mundo con mas 0 menos

variaciones, y tendremos una suma de infelicidad que es sufi­ ciente para

estrujar el corazon de una estatua.

Este sufri­

miento normal en el hogar ha sido aumentado con el fantas­ rna

de la

desocupacion.

sostener a su

esposa y naturalezas sensibles.

El dolor del

a

su

padre que no puede

hijo corroe como el acido las •

verdad que el cristiano este siempre dispensado del sufrimiento que llega a traves de las relaciones familiares.

No

es

Algunas veces las incompatibilidades se acrecientan por virtud de la diferencia en ideales y en lealtad.

Es verdad que por

vivir el cristiano mas en armenia con el universo moral esra


�EXCEPTUA EL SUFRIMIENTO A LOS CRIS'fIANOS?

39

salvado de esas heridas que reciben los que estan apartados de la armenia con la ley moral. Pero hay otras fuentes de sufrimiento en el hogar de las cuales no escapa. 9.

Sufrimiento resultante del becbo de estar asociado

Cristo.

"Y sereis aborrecidos de todos

a causa de mi Simeon vio que "una sefial" de Cristo seria que se hablaria en contra de el. Tenia razon, Cristo se vio en

con

nombre."

Porque, por su actitud intransigente, planteo en tal forma las cosas que no nos queda otra alternativa que crucificar nuestras concuspicencias 0 crucificarlo a el. Al­ guien ha dicho que si Cristo actuara en el Congreso, primero seria popular, luego desconcertante, final mente perseguido. o 10 amamos apasionadamente, 0 apasionadamente 10 odia­ mos. Claro que podemos adoptar una actitud neutral hacia el, pero solo si permanecemos a buena distancia de el, Apro­ ximernonos, y el alma, 0 bien se endurecera en la oposicion, o bien se abandonara en la entrega. El cristiano participa de esa cualidad intransigente. Cristo en la cruz perturbo "la fiesta" en jerusalen, Los dirigentes judios le pidieron que descendiera de la cruz porque su presencia en ella trastor­

tal

caso.

naba su fiesta. EI cristiano trastoma las trivialidades de los

propositos, y perturba sus fiestas con su espiritu sacrificial. El cristiano, por tanto, no es un heroe popular. Ningun monumento se ha levantado en hombres por la grandeza de sus

ninguna ciudad del mundo para la mas heroica figura de este: "EI cristiano". �A heroes militares? Sf. Pero no al

cristiano.

Una estatua levantada en el campus de la univer­

salidad de Princeton, intitulada "El estudiante cristiano", evoca una agitacion para su rernocion. Recuerda demasiado a un

tribunal.


40

CRISTO

Y

EL

SUFRIl\lIENTO

HUMANO

Secretamente, en 10 intimo de nuestro coraz6n, pode­ mos admirar el ideal cristiano, pero en la superficie luchamos con

el

ser

a

luchamos hasta que nos entregamos. Entonces Ilega

todo

en

todo.

Las

palabras de Jesus son literalmente

"jAy de vosotros cuando los hombres hablaren bien de vosotros!" Porque si ellos 10 hacen es porque esta­ un

hecho:

remos

acornodandonos al modo de ser de los hombres, con

todos sus pecados. Siendo Cristo

.

quien

es, si el cristiano fuere 10 que de­

biera ser, estaria constrefiido a conocer el sufrimiento como resultado de seguir a ese Cristo. .

Vemos, pues, que el sufrimiento llega hacia nosotros por

De las confusiones mentales y espirituales respecto de las cosas mas profundas de la vida; de la relacion con la sociedad que llega a estar envuelta en nueve

diferentes avenidas:

guerras; del hecho de las calamidades fisicas que provienen de los poderes incontrolados de la naturaleza, tales como el terremoto, el fuego, la inundaci6n, la tormenta; de las pesti­

lencias que se insinuan secretamente en nuestros alimentos, en el aire que respiramos, y en el contacto contagioso de

los hombres; del desastre economico; del hecho de que la sociedad pone las manos sobre nosotros por causa de que nos

apartamos de su espiriru y de sus normas; de las opresiones

que provienen de las autoridades religiosas y seculares; de las incompatibilidades familiares; y de la asociaci6n con el

Hombre cuyo simbolo es una cruz. Por cierto, no hay aqui promesa de que al hombre bueno le seran concedidas inmu­ nidad y proteccion respecto de los sufrimientos que caen sobre otros.


�EXCEPTUA EL SUFRIl\1IE�TO A LOS CRISTIANOS?

41

Para completar el cuadro debemos agregar a todas esas causas

de sufrimiento, la rnuerte; la muerte que se introduce

hogares y, sean estes buenos 0 maIos, se apodera de nuestros seres queridos, algunas veces en la plenitud de su poder y capacidad. La muerte es el hecho universal. Recorro con la mirada estas palabras, y mis ojos caen sobre una carta que esta aqui, en mi escritorio, y leo: "Cuando

en nuestros

•

mi marido partie hacia el mas alla, mi unico deseo fue huir de

este

mundo, encontrar algun rincon para estar sola con La mujer que escribio

Iineas es una de las verdadero epitome de todo personas mas nobles y dulces 10 que hay de mas digno y mas bello en la femineidad ,y, mi dolor".

estas

embargo, habia quedado sola para enfrentar al mundo con seis pequefios hijos. Al bosquejar el rostro de la humanidad confio no haber marcado exageradamente las lineas del sufrimiento. Hay otros aspectos, sin duda, pero que hay el que acabamos de ver, no podemos negarlo. c:Que respuesta podemos dar al sin

incontrovertible hecho del sufrimiento inmerecido? Al dar la respuesta debemos andar despacio, pues que, si chapucea­ mos, habrernos agregado al sufrimiento la decepcion y la desilusion que vienen de seguir caminos que "guardan la palabra de promesa a nuestros oidos y la quebrantan en nuestra

esperanza".

cion en los Iabios.

Debemos

pisar esa tierra con una ora­


•

•


CAPITULO III

cCOMO

HACER FRENTE AL SUFRIMIENTO HUMANO?

�Cuales son las distintas respuestas dadas al problema

del sufrimiento?

traves del mundo del pensa­ miento humano, uno se siente impresionado con la variedad Al mirar

de las contestaciones.

La

a

mayoria son sinceras, porque en

este punto los hombres suelen desechar toda habilidosa tri­ vialidad. Podremos no concordar con las respuestas, pero nos sentimos impresionados por su evidente sinceridad.

Omar Kheyyan, el poeta persa, conternplo al mundo miseria y dolor, y, en su aspera reaccion contra el, propuso: "[Asir toda esta lamentable estructura de las co­ 1.

en

sas

te

su

...

deshacerla en pedazos, y luego modelarla nuevamen­

de acuerdo con los deseos del corazon!'

En el Rubaiy at presenta quiza la mas completa reaccion

el mundo y tarnbien el mas completo remedio para el problema del sufrimiento el quisiera rebacer el mundo contra

con ser

la

posibilidad de eliminar el suirimienio.

Este

puede

el "deseo Intimo' de muchos de nosotros en tiempos de

peculiares perplejidad y dolor, y, sin embargo, solo continua siendo un deseo intimo, porque sabemos que no tenemos el -

43


44

CRISTO

Y

EL

SUI<'RIl\'lIENTO

HUMANO

•

poder para realizarlo; ni nuestra mente, en los momentos de mayor meditacion, acepta el pensamiento de un mundo con la posibilidad de que el sufrimiento quede eliminado. En 10 mas profundo de nuestra mente sabemos que el fin de la vida es el caracter, y sin la posibilidad del dolor no estamos seguros de que el caracter pueda ser logrado. Debemos aceptar el mundo como es y tratar de encon­

la solucion del

trar

problema del sufrimiento, no a traves

de fantasias de universos que se deshacen, sino a traves de los hechos tales como son. Debemos encarar las cosas como son, y

no

deben eludirse las

consecuencias, como tampoco

debemos forjarnos vanas ilusiones. Porque toda exageracion acaba en una postracion, cuya unica salida es la muerte.

to:

2. Examinemos ahora un camino completamente opues­ el de aceptar el hecho del suirimiento y tratar de enfren­

tarlo anticipdndose siempre a el. trata

La mentalidad de este tipo

de engafiar a la fatalidad esperandola siempre. Se dice

si misrna: "Sabia que iba a venire No me tomo despreve­ nida, porque 10 que yo tenia 10 conservaba esperando que a

me

seria arrebatado".

sionado. cho .de

Esta es la actitud del cinismo desilu­

Extrae toda la felicidad que puede del mismo he­ saber por anticipado que no hay felicidad. Magra

dieta, por cierto, pero muchos que la practican son capaces de mostrar sus propias anernicas vidas como prueha de que

Mas dificilmente no trae verdadera felicidad. solo 10 del sufrimiento: ilustra. el resuelve problema su

esfuerzo

3. Tenemos tarnbien aqaellos que afrontan el problema

autocompasion.

Sienten placer al con­ dolerse de si mismos. Muchos exageran sus aflicciones a fin con

U1Zt1

actitud de


�c6l\-IO HACER FRENTE AL SUFRI.J\IIENTO HU]\lANO? la

posibilidad

45

autocompasion. Una sefial de esto es que casi todos los hombres piensan que sus tribu­ laciones son las mas grandes. En cierta oportunidad regresaba a mi casa despues de una larga gira, y naturalmente estaba ansioso por llegar. Pe­ ro, una despues de otra, me fallaron cinco combinaciones de tren en otras tantas estaciones de empalme, y no pude de

aumentar

de

por menos que preguntarme si los ferrocarriles habian pre­

parado una conspiracion para impedirrne llegar, pues que ninguna de esas fallas me era imputable. Recuerdo que en mi perplejidad oraba: "Senor, �hay algo que quieres ense­ T e ruego me 10 ensefies y fin, con veinticuatro horas de

fiarrne mediante

estas

demoras?

deiarne llegar

casa."

Por

a

atraso, llegue a la estacion de Sitapur en el tren de mediano­ che. En esa. epoca del afio, febrero, no llueve ni una vez por casualidad, pero precisamente al poner pie en la esta­ cion estallo una terrible tormenta. T orne un pequefio coche

nativo, ekka, carente de toda proteccion,

y tardamos dos horas en hacer las dos millas de la estacion a mi casa. Estaba

empapado hasta los huesos y hacia frio. Pero al llegar a la mision vi una luz en el corredor. [Cuan acogedora parecia!

EI misionero que habitaba en la misma casa fue a mi en­ cuentro en cuanto salte del ekka y corri por la galeria,

empapado

y

compadeciendorne

por la

serie de inconve­

esta llegada tan poco feliz. de simpatia y de piedad, mas sus Esperaba alguna expresion

nientes que culrninaban

con

primeras palabras fueron: "No he cerrado los ojos en toda la noche". Me detuve, y no pude sino lanzar una carcajada. Quedo el asombrado, pero yo habia aprendido mi leccion: jtodos los hombres creen que sus tribulaciones son las peo­ res!

Mientras el se concentraba en su propia falta de suefio,


•

46

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIEN1'O

HU.l\lANO

yo me concentraba en la cornbinacion de mis tribulaciones, y cada uno se apiadaba de sf mismo,

Estc caso pudo resolverse en risa, pero muy a menudo esta tendencia a la autocompasion sc convierte en una grave enfermedad.

Los misioneros

son

particularmente propensos

[Con frecuencia cedemos a tal tentacion cuando nos referimos a todas las cargas que gravitan sobre nosotros, al clima que debemos soportar, al cansancio que sentimos! a

ellas.

Sin es

embargo, afrontar la tribulacion con la autocompasion

solo crear un ser lastimero.

4. La actitud del estoicismo, 0 sea, la de aceptar el sufrimiento y fortificarse interiormente contra el, Una tri­

bu india en Sud America empieza a instilar esta actitud en

los jovenes desde su mas temprana edad, porque tan pronto "Has nacido nace un nino, el padre 10 saluda diciendole: en un

mundo de afliccion.

portate.'

EI indio estoico

endurecimiento.

Callate, quedate quieto y com­

es

el producto de este temprano

En frases mas

elegantes, pero alentadas por el mismo ha dicho: "Mi cabeza podra ensangrentarse, pero

espiritu, jamas se doblegara bajo los golpes de la suerte", se

se

Muchos

aferran a este sentimiento para fortalecerse interiormente los golpes de la vida.

contra

Hay un toque de elevado espiritu en estas palabras de Abigail Cresson, que obligan nuestra adrniracion: Aunque estoy abatida, nadie 10 sabra. Llevare altivamente la derrota; continuare mi vida como antes 10 hacia. Y s610 cuando haya cerrado la puerta contra los amigos y contra los dermis, sere libre para inclinar mi cabeza donde no haya nadie que 10 vea. Esta noche derramare mis lagrimas; manana, cuando hable contigo, me veras nuevamente alegre. Aunque estoy abatida, nadie 10 advertira, porque he de andar como si hubiese triunfado.


�C6MO HACER FRENTE AL SUFRIMIENTO HUMANO? Esas tiernas lineas de

47

espiritu en­ cuentran amplio y sornbrio eco en e1 vasto y esplendido pesimismo de Spengler, quien, despues de describir la deca­ una

nina de noble

dencia de todas las cosas, incluidos el hombre y su civi1iza­

cion, finaliza con estas pa1abras:

EI tiempo no tolera que se Ie detenga; no se trata aqui de una retirada prudente 0 de una sabia renunciacion, Solo los sofiadores creen que hay un camino. El optimismo es cobardia. Hemos nacido en esta epoca y debemos seguir valientemente la senda hacia el fin

predestinado. No hay otro camino. Nuestro deber es mantenernos en la posicion perdida, sin esperanza, sin posibilidad de rescate, como ese soldado romano cuyos huesos fueron encontrados en Pompey a, y que, durante la erupcion del Vesubio, murio en su puesto porque se habian olvidado de revelarlo. Esa es grandeza. Eso es 10 que signi­ fica ser de noble estirpe. Un fin honorable es algo que nadie puede qui tar al hombre. Bertrand Russell adopta la misma actitud, en una esfera

mas limitada, cuando dice que "las mas dignas rea1izaciones

del hombre estan destinadas a ser finalmente destruidas por la marcha pesada del poder inconsciente", y que, por tanto,

mejor que podemos hacer es mantener "una irreducible desesperanza". Con palabras de otro humanista, Joseph Krutch: "La nuestra es una causa perdida, y no hay 1ugar para nosotros en el universo natural; mas, a pesar de todo, 10

lamentamos ser humanos. Quisieramos morir como hom­ bres antes que vivir como animales." Spengler, de nuevo, no

dice que "nosotros, los

humanos del

siglo veinte, va­ mos descendiendo, y vemos que vamos cayendo". Esta som­ bria procesion que describe, puede ir hacia abajo "viendo", seres

pero dificilmente viendo que se trata de un camino. E1 camino conduce a profundas oscuridades y a la noche final, y la unica luz

es

el vacilante

espiritu del hombre, momen-


48

CRISTO

Y

EL

SUFRI�IIENTO

IIU1\-IANO

taneamente encendido que

en protesta, precisamente antes de de que se vaya por la eternidad.

vaya Uno de los mas ilustres conferenciantes de se

psicologia dijo con lagrimas en los ojos: "En ninguna parte hay significado, y todo 10 que puedo esperar es que mi espiritu no se ha de quebrantar y que alcanzare mi fin con la cabeza en alto, como cuadra a un hombre de mi estirpe". Esta actitud y este espiritu y este final no pueden estar mas lejos de la solucion cristiana. me

5. La actitud de Buda.

el arbol de Bo

El amable Buda

sento bajo meditaciones

se

Caya, y en sus profundas descubrio las cuatro verdades sagradas: el sufrimiento, la causa del sufrimiento, la destruccion del sufrimiento, el en

camino para la destruccion del sufrimiento. Resumio todo en esta impresionante conclusion: "La existencia y el sufri­

miento son una sola cosa".

No se conform6

con

decir que

en la existencia hay sufrimiento: fue mas alla: dijo que el sufrimiento y la existencia son fundamental e inextricable­ mente una sola cosa. De esta base partie para emprender su

camino hacia una soluci6n.

que

se

EI camino fue este:

aquello

mantiene en nuestro ciclo de renacimientos es el de­

seo, porque del deseo brotan los

hechos, y los hechos man­

tienen la necesidad de la ronda fatigosa de nacimiento y renacimiento a fin de obtener el fruto de esos hechos. Mien­

hay a hechos habra consecuencias de tales hechos: esta es la ley del Karma. La ley del Karma necesita volver a1 tras

nacimiento para sal dar el excedente de recompensa 0 casti­ go. Buda entonces formul6 la obvia proposicion de que

para afrontar todo este mal debemos retroceder mas alIa del hecho: al deseo. Cortar la raiz del deseo, aun para la


�CO.l\-lO HACER FREN"fE AL SUFRIMIENTO HU.l\·IANO?

49

Luego uno Ilegara al estado de Nirvana en que no hay pasion ni accion. Este estado es la disolucion de la personalidad segun la conocemos. Si no es la cesacion

existencia misma.

del ser, es al menos la cesacion del proceso de transforrnacion. Es, literalmente, el estado de la "vela sin pabilo". Aqui uno

ha pasado mas alla de todo dolor, de todo sufrimiento,

que sufra. Hasta que Ilegue a eso, el se siente compasivo hacia to­

practicamente de todo. Porque no hay "uno"

dos los hombres y criaturas, porque todos estan uncidos el Cansador CicIo del Sufrimiento. Pero el iluminado

en es

aquel que puede manifestar este esplritu de cornpasion en un espiritu de desinteresado, desilusionado aislamiento. £1 hace estas cosas como quien no las hace. EI deseo ha sido

elirninado y la accion marchara como una rueda que, una vez hecha girar, continua dando vueltas hasta que la fuerza

aplicada ha cesado,

llegara a descansar.

pero cesara gradual mente de girar y Asi el iluminado, aquel que ha cortado

de raiz todo deseo, marchara con sus hechos hasta el final y eterno descanso en el Nirvana.

compasivos

Hay algo elevado y grande en Buda aunque uno pueda diferir fundamental mente de el en cuanto al principio basi­ co

de que la existencia y el mal son

diferir pero

Jesus dijo que hay

uno.

Porque debemos

existencia, arrojemos el mal de ella y encontraremos que la exis­ en

esto.

mal

en

la

tencia es fundamentalmente buena: "Yo vine para que ten­ gan vida, y vida en abundancia". Buda pod rta reducir la vida a la del vegetal y Ilamar victoria a eso. Nos aconsejaria

huir de la

la

personalidad para huir del sufrimiento unido a

personalidad; en otras palabras, eliminar nuestro

de cabeza cortando

dernasiado

costoso.

nuestra

cabeza.

Es

un

dolor

remedio, pero


50

CRISTO Y EL SUFRIl'vIIENTO

HUl'vIANO

Y, sin embargo, Buda tenia raz6n cuando diagnostica­

Son los deseos de los hombres para obtener tal cosa v es la cosa que se desea alcanzar 10 que los hace desilusionados, apenados, adolori­ dos. Vemos a seres infinitos tratando de encontrar satisfac­ ba nuestra dificultad

como

"deseo".

cion en cosas finitas. j Y el resultado es sufrimiento! Si, Buda encontrar la raiz de nuestra dificultad en el

tenia razon al

deseo, pero estaba equivocado en cuanto al remedio. Queria de librarse de un deseo, cuando el hecho es que no

tratar

hay otro camino para librarse de un deseo que el de reem­ plazarlo por un deseo mas elevado. Uno no se lib era de un deseo por su supresion, sino por su expresi6n en una forma mas alta. EI amor que se concentra en la came degenera en lujuria y degradaci6n, pero cuando se concentra en una personalidad como la de Cristo, asciende a su forma mas elevada, y es redentor. En un caso trae sufrimiento; en el otro cura

del sufrimiento. EI deseo insatisfecho es, por tan­

to, removido, no por extincion, sino mediante su satisfac­ cion. EI amor hacia 10 inferior es expulsado por el amor

hacia 10 superior. Buda capto destellos de la verdad, pero la verdad final se le escape, porque no vi6 a Uno que era

digno de que en el afirmaramos nuestro amor. Los dioses malograron aDios. Desde que los cielos quedaron vacios, la tierra qued6 tambien vacia, vacia qued6 la vida, y el unico fin posible es el estado de la vela sin pabilo. Cuando perde­ mos a Dios, como parece haberle ocurrido a Buda, entonces la vida se hace afiicos. Las arcadas crujen, porque no tienen llave de b6veda que las una. No podemos creer ya en un hombre a menos que creamos en algo mas que el hombre, •

no

podemos ya creer en la vida humana a menos que erea­

mos en

la Vida.


�COlVIO HACER FREN'fE AL SUFRIMIEN1'O HUl\lANO?

51

Una actitud

semejante a la del budismo la vemos en esa orden de monjas cristianas cuyo saludo entre elIas es: "Hermanas, hemos nacido para morir". Hay asimismo una orden de monies que son llamados "Los sepultureros" por el hecho de que cada dia cavan una palada de tierra del hoyo que un dia sera su propia tumba, recordandose asi diariamente que el fin •

que

es

la muerte.

Esto

es

mas budistico

•

cnsnano,

6. La actitud hindu hacia el

sufrimiento.

Es

analoga

la budista, porque el hindu ve tarnbien las injusticias y desigualdades de la vida y aiirma que hay U11 nacimiento a

anterior del cual provienen todos est os sufrimientos y des­ igualdades. Para el, los sufrimientos que creemos que pro­

vienen del ambiente en que nos encontramos y de

semejantes,

en

realidad

son

producto

de

nuestras

nuestros

propias

decisiones en un nacimiento anterior. Todo sufrimiento tie­

pecado antecedente en alguna parte. Como un ternero encontrara a su madre entre un millar de vacas, asi nuestros

ne su

hechos

nos

encontraran

entre

un

millar de nacimientos.

Todo sufrimiento, por tanto, es justo.

do

"Jesus debe haber si­

pecador en un nacimiento anterior, porque ha sufrido mucho en este", me dijo un hindu en cierta opor­ tunidad. Teniendo en cuenta las premisas de que partia, su razonamiento era correcto. "�Por que ayudamos a los enfer­ mos en los hospitales? �No estamos interfiriendo as! la ley un

terrible

del Karma que los hace sufrir como consecuencia de sus anteriores hechos? ", me pregunto otro hindu. Dos estu­

diantes, uno cristiano y otro hindu, vivian en la planta alta de una casa cuyas habitaciones de abajo estaban ocupadas por personas de una casta inferior. Los zstudiantes arroja-


52

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO HUMANO

despreocupadamente sus desperdicios hacia estas habi­

ban

taciones. La conciencia del estudiante cristiano se sintio heri­ da y sugirio que dejaran de hacer eso. "Pero", replico el hin­

du, "estas personas son de una casta inferior a causa de su pecado en un nacimiento anterior, y no sufririan eso de nos­ otros a menos que 10 mereciesen." Karma habia

justificado sus

sufrimientos, porque, de acuerdo con ello, todo 10 que es, •

Justo

es.

Naturalmente, muchas cosas estan suavizando y modifi­ cando este punto de vista, de modo que el hindu es habitual­

mejor en sus actitudes hacia el sufrimiento que 10 que la doctrina sugerirfa, pero que esa doctrina es la raiz verda­ dera de la tendencia que traba cualquier reforma, es indu­ mente

dablemente verdad. Ahora en

bien, el hindu de la escuela vedanta -y esta es

realidad la fiIosofia dominante

en

la India

sefiala el

camino para saIir del sufrimiento afirmando nuestra identi­ dad con 10 Divino. "Tatma asi": "Ttl eres. Eso", es la afir­

macion suprema del vedantismo, y cuando los devotos apren­ den a contestar en la misma verdad: "Abam Brabma'

("Yo

librado de, todas las ataduras, de

soy Brahma"), todos los sufrimientos, se sumerge en 10 Divino, 0, mas bien? entonces es

esencial unicidad con 10 Divino.

reconoce su

Porque la ra­ (ignoran­

zon por la que el parece estar separado es Avidya

cia), que trae Maya (ilusion), la ilusion de la realidad del mundo y de

Brahma sin ese

en

su

nuestra

separacion de 10 Divino. Desde que estado, el Nirguna que significa

mas alto

relaciones, sin ligaduras, sin hechos

,

se

encuentra

en

estado del puro ser, aSI el devoto debe hacer cesar toda

ion, buena 0 mala, concentrar su atencion en el entrecejo en su silencio de ensofiacion, y de este modo realizar su ace


�COMO HACER FRENTE AL SUFRIMIENTO HUMANO? unidad

con

Brahma al abismarse

en

Ello.

Y

53

digo "Ello"

porque Brahma es impersonal. Mientras el devoto esta en el proceso de realizar esto, puede ejecutar buenas acciones siempre que las haga "nisb­

karma", sin deseo de resultado 0 de recompensa. Debe ha­ desprendimiento. No debe estar sujeto a nada: pcrtenece a Aquello que esta desprendido de todo, al "Gran Alejado". Sale de la rueda del renacimiento y entra finalmente en Brahma, que es "sat, chit, ananda ser, inte­ esta bienaventuranza. Su perdida, por ligencia, personalidad fin, en el oceano del Ser, y con esto tenemos, natural mente, una cesacion de todo dolor, de todo sufrimiento. Por consiguiente, el hindu radica la base del sufrimien­ to en un doble hecho: el hecho del renacimiento, que expli­ ca las desigualdades y sufrimientos de esta vida; y el hecho

cerlo con completo

de la separacion de 10 Divino. Al examinar esta respuesta al problema del sufrimiento,

hipotesis de un nacimiento anterior para explicar las desigualdades y sufrimientos de esta vida? �Hay algun otro camino por el (Iue se explican tales des­ igualdades y sufrimientos? Antes de discutir esto, dejamos claramente establecido que hay una profunda y permanente verdad en la ley del cnos

cerramos

la

a

cosechamos 10 que sembramos. El nuestro es un universo de ley moral, afirrnacion que luego consideraremos.

Karma:

El renacimiento es una hipotesis agregada a la ley del Karma para explicar las

desigualdades de la vida.

Es

un

corolario,

pero no una parte necesaria de la doctrina del Karma. Uno puede creer en el Karma y no aceptar la hipotesis del rena­

cimiento.

bada

0

Porque es solo una hipotesis, incapaz de ser pro­ Uno puede creer que hay suficientes

confutada.


54

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO HUMANO

elementos como para aceptar la hipotesis, 0 puede juzgarla insuficiente y rechazarla. Pero no hay pruebas. �Podemos

explicar las desigualdades buscando

otro

fundamento,

un

fundamento mas satisfactorio que el ofrecido por el renaci­ miento? Creo que podemos. Tres distintas corrientes de influencia producen las des­

igualdades.

Una

la herencia innata.

Los

padres difieren desigualdades hijos. En general, debiles padres producen hijos debiles, y padres fuertes pro­ ducen hijos fuertes. El influjo de la herencia puede saltar a es

entre sf y transmiten sus

a sus

tatarabuelo 0 a un bisabuelo, pero, sea inmediata 0 remo­ ta, es una poderosa influencia en la produccion de desigual­ dades. Mas no es la causa de todas ellas, Y tenemos asi la un

corriente de desigualdades originadas por la herencia social.

Por herencia social entendemos la suma total de influencias

ejercen sobre el nino desde afuera: ambiente, socie­ dad, moral, religion, clima, politica. La sociedad esta orga­ nizada en favor de algunos y en contra de otros. Un nino nacido en un hogar de un paria en la India esta sujeto a un conjunto de influencias que determinan ampliamente que clase de hombre 0 de mujer sera. Pero saquemos a ese nino que

se

herencia social, y sujetemosle a un nuevo conjunto de influencias sociales, y podemos prac­ desde

su

nacimiento de

su

ticamente hacer de el un nuevo ser. Muchas cosas que cree­ mos

inherentes, son en realidad consecuencia del ambiente.

La herencia social tiene una poderosa influencia en la pro­ duccion de

desigualdades en la vida.

Pero

no

es

absoluta

10 pretenderian los psicologos mecanicistas,

Hay una tercera corriente que causa desigualdades: las propias deci­ como

siones del hombre. Dentro del marco de las herencias innata

y social de uno hay suficiente libertad para la eleccion mo-


,

�COMO

FRENTE AL SUFRI�fIENTO

HACER

Esta libertad

HUlVIANO?

55

suficiente para que uno determine su propio caracter por sus propias decisiones. Como decia Johnson: "Somos libres, y 10 sabemos, y con esto queda ral.

es

terminado el asunto". Estas decisiones pueden anular 0 con­ gelar muchas de las tendencias que provienen de las heren­ cias innata y social. Estas

tres

herencia innata, herencia social, bastan para explicar las desigualdades de

corrientes

decisiones propias

Ninguna de las tres, tomada aisladamente, puede tales desigualdades, pero tomadas en conjunto pue­ explicar den explicarlas y las explican. Y perrnitasenos recordar que la vida.

hipotesis sino leyes que estan actual­ mente en accion. Estamos descubriendo cada vez mas que Si los pensadores es 10 que pertenece a cada una de elias. hindues hubieran conocido las leyes de la herencia, no se hubieran visto forzados a formular la hipotesis de un naci­ miento anterior para explicar desigualdades. Es mas, la teorfa del renacimiento diffcilmente puede significar un justo 0 apropiado sistema de recompensas y estos

hechos

no

son

.

castigos. Nose

trasmiten recuerdos de

otro, y, por tanto,

y el castigo

con

castigar

a

el lazo de la

alguien

un

nacimiento

a

sin relacionar la falta

memoria, dificilmente puede

considerarse digno de la justicia del uni­ verso. No es respuesta decir que algunos recuerdan sus na­ cimientos anteriores, porque esta aseveracion tarnbien es como

un

sistema

incapaz de prueba; y si no puede ser probada, quedara sin aplicacion universal, porque solo uno 0 dos entre millones

II egan a decir que recuerdan. Seria como castigar a un mu­

chacho de dieciocho afios por faltas cometidas en su primera

infancia de la cual no tiene memoria, y respecto de la cual

el castigador rehusa ilustrarlo.


56

CRISTO Y EL SUFRIl\lIENTO

Estas

tres

corrientes

explican

las

HUMANO

desigualdades,

pero por la

justifican, porque respondemos nuestras propias decisiones. No podemos ele­ gir a nuestros padres, ni podemos elegir la herencia social en la cual hemos nacido. Naturalmente somos responsables por la trasmision de herencias innatas cuando llegamos a ser no

las

nosotros

solo

corriente de

y por la trasmision de herencias sociales cuando llegamos a ser miembros de la sociedad y ponemos el sella

padres,

de nuestra aprobacion a un sistema social que produce des­ igualdades. Pero el centro de nuestra responsabilidad sigue

siendo el de

nuestras

mento reconoce esto

dos de

propias decisiones.

EI Nuevo Testa­

y anuncia la idea de los diferentes gra­

responsabilidad.

Dice

esencia:

aquel a quien se ha dado mucho, mucho Ie sera exigido; y a quien se

ha encomendado

en

"A todo

mucho, mas sera demandado de el", A

quien poco Ie ha sido dado en las herencias innata y social,

exigido en cuanto a la responsabilidad de sus decisiones; a quien mucho se Ie ha dado en esas herencias, mucho Ie sera exigido. Estas tres corrientes las explican, y una norma variable de juicio las corregira. poco Ie sera

Esa respuesta es verdadera pero solo hasta cierto punto;

no

hay en ella el pleno contenido de la respuesta cristiana.

Le falta un toque final. Ese toque final es la parte que Dios toma

al recibir esas desigualdades e injusticias sobre su pro­

pio corazon para deshacerlas en una cruz. Aqui el universo llega a ser no solamente justo, sino tambien redentor. Vol­ veremos luego sobre esto.

Ahora debemos examinar la solucion hindu del sufri­

miento en cuanto considera a uno mismo parte de 10 Divino.

EI hindu dice que desde que somos Dios, no hay pecado, ni sufrimiento. La salvacion se obtiene por Giana conoci-


�c6MO HACER FRENTE AL SUFRIl\1IENTO HUMANO? miento.

No

se

trata

del conocimiento

en

57

general, sino del

conocimiento especifico de que uno es Dios. En ese conoci­

desvanece todo pensamiento de pecado y sufri­ ilusion, Esto es obviamente miento como parte de Maya la distinto de concepcion de Buda. Buda dice que la muy miento

se

existencia es sufrimiento, y el Vedanta dice que no hay en

ella sufrimiento alguno.

�Como actua este metodo?

Es por cierto

una sublime afirmacion la de borrar de la existencia, con un glorioso ade­ man, todo el dolor y el sufrimiento que hay en ella. Pero uno siente que es una actitud que dificilmente puede afron­ tar el embate de los hechos de la vida. Puede levantar a

quien este embriagado con el vino de esta idea, pero llega la inevitable reaccion, la inevitable "manana despues de la noche anterior". El budismo con su pesimista concepto de que todo es sufrimiento, es la manana siguiente a la noche del vedantismo con sus forzadas afirmaciones de que no hay sufrimiento.

•

En

una

de

nuestras

conferencias de

mesa

redonda, un

swami :jl:, hablando de 10 que la religion cristiana significaba

para el, dijo: "Yo soy 10 divino. Yo soy la madre de todo. Todas las personas son mis hijos y mis hijas. No tengo en­

fermedad, ni penas, ni dolores." Despues de esta notable afirrnacion, nos dejo estupefactos cuando expreso: "Les rue­

porque debo ir a adorar a Hannuman". Hannuman es el "dios mono" de la mitologia hindu. Cuan­

go

me

do

tratamos

como con

excusen,

la mencionada,

otra

•

de elevamos mediante

Un

que

nos

maestro

nos vemos

entre

forzada declaracion

consrrefiidos a completarla

hace descender.

(faquir)

una

El

politeismo siempre

los brahmanes,

(N. de los tt.)


58

CRISTO Y EL SUFRIl\-IIENTO

HUMANO

coexiste con el panteismo, La India, al sostener esa doctrina de que todo es divino y, consiguientemente, de que no hay

sufrimiento en ella, ha tenido su Nemesis en ser el pals en

el que mas sufrimiento se padece. En lugar de reconocer el hecho del sufrimiento y de afrontarlo y librarse de el,

Vedanta 10 elimina de la existencia y paga la pena.

repetimos,

toda

exageraci6n

acaba

en

una

unica salida es la muerte.

Porque, postraci6n cuya

Hay un metodo mas noble usado por los hindues cuan­ do, al par de reconocer el hecho del sufrimiento, mantienen a

respecto

su

hombre

una

actitud de indiferencia.

El ideal

es

el

equilibrado que se repliega en si mismo y que es

indiferente

a

la alabanza

0

a

la censura, al calor

0

al frio,

al dolor. Esto es noble, pero esta bastante lejos placer del activo camino cristiano del amor. En los primeros si­

al

0

glos cristianos se trat6 de cristianizar el termino y la con­ cepci6n del ideal griego de "Apatia". Mas fue imposible. EI principio activo del amor en el cristianismo impidi6 esta negaci6n. El metodo cristiano de vida no es ni puede ser el del apartamiento de la vida. 7. La actitud musulmana bacia el

mas

simple

de todas.

sufrimiento es casi la impresionado con

EI musulman esta

la soberania de Dios. T odo 10 que ocurre es voluntad suya.

EI ha

predeterminado y predestinado todo 10 que ocurre. Tanto 10 bueno como 10 malo son producto de su voluntad. La actitud del fiel es someterse a esa voluntad. Islam signi­ fica literal mente sumisi6n a la voluntad de Dios. La posicion musulmana frente al sufrimiento es, por tanto, aceptarlo co­ mo

voluntad de Dios y

someterse

a

el,


•

�C6l\10 IIACER FRENTE AL SUFRIlVlIENTO HU.i\-lANO?

59

No hay duda que esta actitud ha producido 'lei pacien­

Oriente" paciente, si, pero no progresista. El Oriente esta pidiendo ahora vida progresista, de modo que los indios te

se

rebelan cada vez mas contra esta aceptacion de todo como

voluntad de Dios.

La

yen

como

una

pesadilla en el alma

de una nacion, Un swami, amigo mio, hablando con un rico

terrateniente, 10 reprendia POl" la opresi6n que hacia sufrir a sus arrendatarios, pero el propietario corto la cuestion

diciendo untuosamente: "Es la voluntad de Dios para ellos". El swami perdi6 la paciencia, se quito un zapato y 10 golpeo

el mientras exclamaba: "[Entonccs esta es la voluntad de Dios para ti!" EI terrateniente, enfurecido, amenaz6 con

con

11evar al swami ante los tribunales. Pero, despues de recapa­ citar, cambi6 de idea y decidi6 elevar un templo al valeroso

swami.

i Y 10 hizo! La India esta adscribiendo cada vez me­

nos cosas a

la soberana voluntad de Dios. Sus tempI os seran

dedicados cad a vez mas a aquellos que demuestran una recta

indignaci6n contra los que encubren la explotaci6n con la piedad, y ocultan sus voluntades predatorias bajo la capa de lila voluntad de Dios".

Referir todo el sufrimiento

a

'la

vol un tad de Dios es la nueva blasfemia.

Islam, grande y noble en muchos sentidos, ha este­ rilizado, sin embargo, la vida de vastas porciones del Oriente, El

porque su aceptacion de las desigualdades y sufrimientos como voluntad de Dios paraliza cualquier civilizaci6n que la adopta. Es un opio. 8. La actitud judia bacia el suirimiento.

En un capitu­

lo anterior hemos sefialado de paso que la mente judia pen­

saba .que Dios miraria "con favor a su pueblo", que "10 sal­

varia de toda tribulacion", que

no

permitiria que ninguna


60

CRISTO Y

EL

SUFRIl\1IENTO

HUl\lANO

"plaga" visitara la morada de los justos, que daria a estos el doble de 10 que perdieran, y los satisfaria con larga vida y prosperidad. Es cierto que alguno de los profetas, Habacuc, por ejemplo, hizo sonar una nota mas profunda en las glo­ riosas palabras: Mas aunque la higuera no floreciere, no hubiere fruto en la vid, aunque faltare el producto del olivo, y los campos nada dieren de comer; aunque las ovejas fueren destruidas del aprisco, y 110 hubiere ganado en los pesebres; sin embargo, yo me regocijare en jehova, }' me alegrare en el Dios de mi salvacion,

y

Isaias fue mas alla aun, cuando describio al Siervo Su­ friente: "Por medio de la opresion y del juicio fue quitado; y en cuanto a los de su generacion,

�quien entre ellos pen­

saba que fue cortado de la tierra de los vivientes?.. Y ordenaron su sepulcro con los inicuos (mas con un rico

10 tuvo en su muerte), aunque no habia hecho violencia, ni

hubo

engafio en su boca.

Esto

no

obstante, jehova quiso

profunda y as! esa nota transversal mente, por decir, superfi­ que cial de expectacion en la prosperidad y larga vida de los quebrantarle

"

...

Aqui

tencmos otra

nota, mas

corta

justos, y de futura contemplacion de las afliccioncs que cae­ rfan sobre los dermis. La nacion

tan

judia, como tal, nunca respondio a esa nota profunda, y cuando Jesus Ia hizo sonar en su propia

vida y ensefianza y vision, la rechazo, mofandose de el cuando agonizaba en la cruz mientras Ie decia que Dios

s610 dernostraria que estaba complacido en el si 10 salvara de la cruz. Dios no intervino, de modo que los judlos se


�C01\IO HACER FRENTE AL SUFRli\IIENTO HUl'vIANO?

61·

sintieron doblemente seguros, cuando volvian de la crucifi­ xion, de que Jesus no era sino un impostor. EI Islam ha heredado

Jesus.

esta misma actitud respecto de Sus adeptos creen que es un profeta, pero no pueden

soportar la vista de un profeta de Dios cuya vida finalizara

ignominiosamente en una cruz, de modo que ensefian que fue milagrosamente salvado de ella, llevado triunfalmente a los cielos y otro crucificado en su lugar. Esta linea semitic a de pensamiento ha pasado al cris­ tianismo a pesar de la cruz. La confusion en el cristianismo en

10 que atafie al sufrimiento, surge del intento de reconci­

liar estos dos elementos en conflicto. mo

nes, nuestra fe sufre en

Cuando nosotros, co­

fieles cristianos, no nos vemos dispensados de tribulacio­

nuestras

mentes

un

esas

rudo

choque, porque conservamos promesas judias de que seriamos

preservados del sufrimiento

Estas promesas no encuadran en la vida, y de ahi que veamos ceder los fundamentos de nuestra fe. No nos damos cuenta del hecho de que el Nuevo

no formula tales promesas, sino que presenta actitud y un metodo diferentes para encarar el sufri­ miento. No necesitamos anticipar aqui cual es esa actitud,

Testamento una

pero sf. llamamos la atencion sobre el hecho de que

es

una

completamente distinta la que suena en las palabras de Jesus: "En el mundo teneis tribulacion; pero tened buen nota

animo: yo he vencido al mundo".

9. EI metoda de la ciencia cristiana para

encarar

el su­

frimiento y el dolor. Este metodo puede ser sintetizado asi: Todo es la Mente Eterna y la Onica Realidad; nosotros

Mente; esa Mente no puede tener mal alguno en ella; por tanto, todo es bueno; no hay tales somos

una

parte de

esa


62

CRISTO

cosas

necen

como

SUFRIMIENTO

HUMANO

pecado, sufrimiento, muerte; estas cosas perte­

realicemos

todo, pee ado

como

EL

al dominio de 10

mortal; y

Y

irreal y existen solo en la mente identidad con la Mente Etema,

nuestra

y sufrimiento y muerte,

se

desvaneceran

irrealidades.

Sin dud a, muchos han sido

ayudados por este metodo,

porque se esfuerza por hacer sonar a traves de el una nota de maravilloso optimismo. A muchos que se habian con­

centrado en si mismos y en sus aflicciones les ha aportado un sentido de saludable alivio. Muchas enfermedades estan

mentalmente condicionadas y se nutren con estados menta­ les deprimidos. La Cicncia Cristiana hace sonar esa nota de

glorioso optimismo a estos sufrimientos mentales, diciendo­ les que levanten su cabeza, que miren fuera de si mismos para obtener una vision del Bien Oltimo en el cual no hay

No tengo dudas de que este cambio de actitud del pesimismo al optimismo cura a muchos. dolor ni sufrimiento.

Como el lector 10 habra notado, hay un parentesco muy

la Ciencia Cristiana y el vedantismo hindu. Ambos ensefian que hay una Sola Realidad: Vedanta la estrecho

entre

llama Atma 0 Espiritu; la Ciencia Cristiana la llama Mente;

ambos ensefian que estamos identificados con ese Espiritu o Mente, que la materia, el dolor, el sufrimiento, el pecado

y la muerte, pertenecen a ese mundo de Maya, 0 ilusion, ambos ensefian que somos redimidos de todo pecado y sufri­

miento por el conocimiento conocimiento de nuestra iden­ tid ad con la Mente Eterna 0 Espiritu. Tanto una como otro han ayudado a muchos, pero han

sufrido la inevitable Nemesis de la exageracion. EI vedan­ tismo en la India con su Onica Realidad ha coexistido con

33,000,000 de dioses; con su negacion de la materia, el sufri-


,

�COl\10

HACER

FRENTE

AL

SUFRIlVIIEN1'O

IIUl'.'lANO?

63

miento y la muerte, ha coexistido con el mas grande sufri­ miento material y con la mas alta proporcion de mortalidad en

el mundo actual. La Ciencia Cristiana ha tratado de pru­

ducir resultados muerte.

Aunque

en

los que no hay dolor, ni pecado, ni tentativa ha traido liberacion y salud

esta

muchas personas, ha traido tarnbien al movimiento un soplo de irrealidad. Cuando se intenta encuadrar la vida a

en

una

imposible posicion religiosa, siempre

aparece una fuerte tendencia a exagerar las curaciones y a diminuir los fracasos esto, a pesar de la evidente sinceridad de los adep­

tos a

la Ciencia Cristiana.

borrar de la existencia,

todo sufrimiento, todo cosa como

irrealidades, toda enfermedad,

pecado, toda muerte.

el sufrimiento,

Si no

hay tal

entonces la crucifixion de Cristo Desconfiamos de cualquier solucion del

pantomima. problema del sufrimiento

es una

Porque es una posicion imposible

como

que

nos

deje con tal resultado.

No, la respuesta de la Ciencia Cristiana es una respuesta superficial, y sus pasos son estrechamente seguidos por la inevitable Nemesis de la

superficialidad. No es por acaso que tenga mayor credito entre aquellos que, en la madurez de su vida, disfrutan de un buen pasar, cuando el optimismo es facil, y, sin embargo, cuando los hombres y las mujeres necesitan asegurarse contra la aproximante disolucion de la vejez y de la muerte. Pero esto es demasiado superficial. Aqui no hay Heridas que seran una respuesta a nuestras heridas, ni Muerte que curara nuestras muertes. Una revista tenia en su cubierta un grabado que presentaba ados nifios dispuestos para Ia accion, sin otra cosa encima que sus sborts y sus guantes de boxeo. En medio de Ia Iucha la atencion de uno de estos chicos ha sido atraida por dos mariposas

que vuelan por encima de su cabeza, y tan absorto esta que


64

CRISTO

Y

EL

SUFRIl\'lIENTO

HUMANO

quedado expuesto al golpe que su adversario esta pre­ parando para asestarle en su confiada nariz. Un perrito que ve la inrninente tragedia, retrocede con la cola entre las patas mientras espera el inevitable golpe. jContemplando mariposas cuando la batalla de Ia vida esta en su punto cul­ minante j Cualquier sistema que dist rae nuestra atenci6n de los hechos desagradables de la vida y crea un optimismo trivial que llama la atencion solamente hacia las mariposas, esta condenado a caer en un inevitable pesimismo en cuanto reciba los golpes de la vida. La Ciencia Cristiana y el ve­ dantismo crean un optimismo inicial al contemplar las afir­ maciones mariposicas sobre la vida, pero final mente cae el goJpe y surge el pesimismo. ha

10. La comun actitud cristiana de

mien to

como

podrfa

ser

con

distinguida

mucho

•

rmento,

voluntad de Dios.

los

Esta actitud dificilmente

de la del Islam.

mismos:

resignarse al sufri­ Los resultados

paciencia, resignaci6n,

son

estanca-


CAPITULO IV

EL CAi\1INO CRISTIANO:

EN ACCION EN

LOS EV ANGELI OS

dirigimos al Nuevo Testamento para en­ contrar el camino mediante el cual jesus afronta el sufri­ miento, dos cosas nos sorprenden: una, que su camino es completamente distinto de otros; otra, que son muy pocos comparativamente los cristianos que 10 usan. Dejamos que otras corrientes de pensamiento y otras perspectivas fluyan en aquella fuente y nos preguntamos asombrados por que su gusto no nos satisface, por que hasta es amargo. No puedo por menos que acordarme de aquel joven hindu a quien, cuando Ie pregunte si tenia un Nuevo Testa­ mento, dio esta desconcertante respuesta: "Si, tengo algo como eso". jEn el problema de sufrimiento, la mayoria de nosotros tiene "algo asi" como el Nuevo Testamento! Estoy seguro que si realmente captararnos su espiritu y metodo, nos trasformaria. De modo que vayamos a el con profundo in­ teres, porque pocos hay entre nosotros que no necesiten luz Cuando

nos

,

y gura en este asunto.

Jesus, despues de haber resuelto el caso del hombre que habia nacido ciego, se detuvo en la tesoreria, que era el patio de las mujeres, y

dijo: "Luz soy del mundo". -

65

En el Ingar


66

CRISTO Y EL

SUFRIMIENTO

HUMANO •

del dinero, del sexo y del sufrimiento humano dijo que era la luz del mundo. Son ellos en realidad los problemas sobre­ salientes de la vida, y ser luz para ellos es ser luz sin duda

alguna. �Es esto verdad?

Notemos que, incidental mente, Jesus rechaz6, en el cur­ de una declaracion positiva sobre el sufrimiento humano, tres actitudes comunes respeeto de el, Los discipulos Ie so

preguntaron, en presencia del hombre nacido ciego: "�Quien peco, este 0 sus padres para haber nacido ciego?", y el Maes­ tro contesto: "Ni este peco, ni sus padres. Mas para que las obras de Dios se manifiesten en el, es necesario que hagamos

las obras del que me envio." Notese que hem os puesto un pun­

despues de "padres", de modo que, en lugar de leer: "Ni este peco, ni sus padres; mas esto ha sido para que las obras de Dios se manifestaren en el", leemos como va arriba. Esto es

to

permisible, nos dicen algunos eruditos. Si es asi, entonces en­

que el rechaza definitivamente la idea de que el pee ado personal 0 el pee ado paternal esta siempre detras de contramos

todas las ealamidades fisicas

como

la ceguera

congenita.

El peso que gravita sobre muchos que creen que sus cala­ midades fisicas son el castigo de Dios, se ve aqui levantado.

La enfermedad

no

es

necesariamente la sefial de la coler a

castigo. £1 tambien, de acuerdo con esa puntuacion cambiada, se niega a aceptar la idea de que Dios envia todo sufrimiento. La antigua puntuacion implica que la enfermedad es enviada "para que las obras de Dios se manifestaran en el", Esto haria descansar la responsabilidad de la enfermedad directamente sobre Dios. Jesus rechaza esto. Se niega a echar la culpa sobre el hombre nacido ciego, o sobre sus padres, 0 sobre Dios. Hace a un lado estas ideas y dice que la calarnidad es una oportunidad "para obrar las de Dios,

0

de

su


E\' ANGELIOS

67

el "entre tanto que el dia dura".

Subraya

EL CA1\IINO CRISTIANO EN

obras de Dios"

en

LOS

el hecho de que la calamidad es una oportunidad. Esto una clave a la que debe­ nos da una clave para su solucion

volver luego.

mos

la narracion

la que el pueblo Ie dijo como Pilatos habia mezclado la sangre de los galileos con Asimismo

sus

en

en

sacrificios, Jesus replico: "20S parece que estos galileos

que han padecido

los galileos?

estas cosas eran

Os digo que no

quienes cayo la torre de

.

..

mas pecadores que todos

0 aquellos dieciocho, sobre

Siloe, y los mate,

20S parece que

mas deudores que todos los habitantes de J erusalen? Os digo que no." Aqui declara definidamente que las caIa­ midades que vienen del hombre (Pilatos) y de los poderes

eran

de la naturaleza

(la caida de Ia torre de Siloe ), no prueban

que las personas que sufren por causa de elIas sean espe­ cialmente pccadoras. Esto elimina la sedicente justa actitud

aquellos que estan libres de las calamidades cuando yen las calamidades de otros. Puede ser, dijo Jesus, que no seais ni en un apice mejores que aquellos sobre quienes caen las de

tribulaciones.

Tambien, en conexion con el hecho de que Juan fuera encarcelado, la narracion dice: "Despues que Juan fue en­ carcelado, vino Jesus a Galilea, predicando el evangelio de Dios".

Notemos:

iDespues que el mas grande y verdadero

de los profetas habia sido encarcelado y su testimonio aca­ llado por un rey injusto, Jesus salio a predicar las buenas

�Como' pueden ser buenas las nuevas acerca de un Dios que permite que ocurra est a clase de cosas? Pero eso es exactamente 10 que Jesus proclamo: buenas nue­ vas; iY las proclamo bajo esas circunstancias y acerca de esc nuevas acerca

Dios!

de Dios!

Esto nos da una insinuacion de su actitud.


68

CRISTO Y EL

SUFRIMIENTO HUMANO

En estos tres incidentes Jesus hace definitivamente a un

lado la idea de que el sufrimiento es el resultado del pee ado

(porque, �c6mo podria su pee ado, excepto en algun anterior nacimiento, de­ terminar que naciera ciego?); y la idea de que calamidades que vienen de personas tales como Pilatos y de poderes de la naturaleza tales como la caida de la torre de Siloe, prue­ ban especial pecaminosidad, 0, en el hecho, cualquier peca­ de

un

hombre

en

nacimiento anterior

un

minosidad de parte de aquellos que las sufren; y, finalmente,

rechaza la idea de que un hombre como Juan sera eximido del sufrimiento y de que Dios no es bueno cuando ocurre Proclam6 las buenas nuevas frente al mismo otra cosa.

acontecimiento. el

amor

tales

como

no

esos,

profundamente, triunfalmente.

Su fe debe haber estado asentada muy porque sostuvo estos choques y los sostuvo

En el mismo de

su fe en la bondad y en estaba construida sobre fundamentos

Evidentemente,

de Dios

.

centro

Lucas, mencionado

nueve

descripci6n del capitulo 21 precedentemente, respecto de los de la

caminos por los cuales viene a nosotros el sufrimiento,

Jesus formula una declaracion que arroja un torrente de luz sobre todo el problema y sobre su actitud hacia el: "Y esto os

servira para testimonio", 0, como tarnbien ha sido tradu­

cido: "Esto se convertira para vosotros en una oportunidad

para testimonio". En otras palabras: "as ensefioreareis de estas calamidades y las transforrnareis en testimonio no estais para escapar de las tribulaciones ni soportarlas mera­

voluntad de Dios: estdis para usarlas". Sugiere que estamos para aceptar en el prop6sito de nuestras vidas al dolor, la calamidad, la injusticia y la persecuci6n, y ha­ mente como

cerlos contribuir a mas altos fines

los fines por los cuales


EL CAl\lI�O

CRISTIANO EN

LOS

69

EVANGELIOS

realmente vivimos.

Implica que el cristiano ha aprendido el secreta de una alquimia por la cual el metal basico de la injusticia y del sufrimiento consecuente puede ser trasmu­ tado en el oro del caracter y en el oro de los propositus del reino de Dios.

Esto nos presenta un camino positivo, activo, para afron­

el dolor, un camino muy diferente de los metodos que en realidad no hacen cara a la vida sino que tratan de en­ tar

cararla mediante diversos subterfugios.

Hay un aire de rea­ rehusa los atajos, toda elusion

lismo respecto del Evangelio de las consecuencias, todas las baladronadas, toda ficcion, y enfrenta limpia y hondamente a la vida, y la supera. En nada esta

mas verdaderamente ilustrado que titud hacia el sufrimiento humano. esto

en

su

ac­

Jesus acepta el hecho del sufrimiento humano. No 10 ex plica. Mucho men os 10 elude. Si hubiera tratado de ex­ el plicarlo, Evangelio habria llegado a ser una filosofia caso en el cual no habria sido un evangelio. Una filosofia trata de explicar todo y luego deja todo como estaba. Jesus trato de explicar poco, pero cambio toda la perspectiva del asunto. No aporto una filosofia sino un hecho. El hecho fue su propio rnetodo de encarar el dolor y la injusticia y trans­ formarlos en algo mas elevado. De este hecho derivamos nuestra filosofia. Primero el hecho, luego la filosofia acerca del hecho: tal es el orden. Las Buenas Nuevas no son mera­

mente buenos puntos de vista. El hecho del pecado y el del sufrimiento son afrontados y superados, y un camino de vida es sefialado a traves de ellos: tal es el hecho del Evangelio. Cuando Jesus pend fa de la cruz, alguien trato de llevar a

sus

droga para amortiguar su espantoso sufri­ Ella rechazo. Nada que ria eludir, no queria tomar

labios

miento.

una


70

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUlVIANO

faciles caminos, ni negarse a afrontar el acontecimiento final, ni opiaceo alguno. Queria oponer al sufrimiento y al aban­ dono de esa hora, el coraje interior de su espiritu y convertir todo en un testimonio. Queria trasformar la suprema tra­ gedia del mundo en el supremo testimonio del mundo, Y 10 hizo.

Cuando vamos a los evangelios encontramos que casi todas las cosas bellas que alli hay, provienen de algo feo, Este principio de convertir cosas en un testimonio esta en accion a traves de todo, desde el principio hasta el fin. Va al

desierto, "lleno del Espiritu",

y pasa por

una

terrffica tension durante cuarenta dias. Al cabo de los cua­ renta dias emerge "en el poder del Espiritu". Lo que antes habia sido "plenitud" se habia trasformado en "poder" bajo la tormenta y la presion de la tentacion. T oda la intencion de las tentaciones fue debilitarlo, quebrantarlo. Pero 10 cierto es que 10 fortalecieron, 10 perfeccionaron. itl inserto estas tentaciones en los mas altos propositos de su vida y las hizo contribuir para sus finalidades centrales. Convirtio la tentacion en testimonio. j"USO" el mal a fin de capacitarse

para destruir el mal! La tentacion de Job se inicia cuando su ser es entregado

Satan para ser probado, y, despues que es despojado de todo, finaliza recibiendo el doble de 10 que poseia antes. La tentacion de Jesus se inicia con su conflicto contra las tres sutiles tentaciones y finaliza emergiendo de elIas pleno del poder del Espiritu. EI desenlace fue un caracter elevado en a

percepciones espirituales y profundizado en su capacidad para compartir con otros. El mal se habia convertido en bien. La tentacion que tenia por objeto enturbiar su pro­ sus

grama, solo 10 habia clarificado.


EL CAMINO CRISTIANO EN LOS EV.o\NGELIOS

71

Fue directamente del desierto a la pequefia sinagoga de

Nazaret para anunciar su programa: "El Espiritu del Senor es a

sobre mi, porque me ungio para anunciar buenas nuevas los pobres", etc. Ahora podia anunciar este programa por­

que el mismo era su ilustracion y encarnacion. La tentacion

10 habia capacitado mas y habia convertido su programa en

algo mas vital, porque su propio espiritu victorioso pal pi­ taba ahora mediante sus palabras. Las palabras se habian hecho came.

Ese sentido de vitali dad victoriosa, que trasforma todo en sus propios propositos, corre a traves del relato a medida

que se desarrolla. �Se quejaban los fariseos de que el co­ miera con publicanos y pecadores en estrecha asociacion,

queriendo significar que era de tan dudoso caracter como aquellos con quienes cornia? Pues esa critica le sirvio para presentar las incomparables parabolas de la oveja perdida, de la moneda perdida, del hijo perdido. Sus adversarios habian descargado sobre el su critica para quebrantarlo, para des­ acreditarlo a los ojos de la multitud, y el trasformaba su critica

en

una

corazon de a

su

revelacion del mismo corazon de Dios.

Dios, dijo,

es

como

EI

el del pastor que buscaria

unica oveja perdida hasta encontrarla; COlll0 esa mujer

barreria el universo hasta hallar aquella alma

perdida, per­ el pozo de la degradacion, alcanza las cimas mas altas de la Etemidad avizorando los caminos del Tiempo, dida

en

esperando, esperando ansiosamente la vuelta de los prodigos a su seno perdonador. Fue una actitud deshonesta la de esos dirigentes reli­ giosos al hacer insinuaciones que pudieran privar a ese hom­ bre de 10 unico precioso que poseia su buen nombre y, sin embargo, Jesus toma esa actitud y la convierte en un


72

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

testimonio y una revelacion del propio corazon de la Rea­ lidad divina. Querian hacerlo mas pobre al privarlo de su buen nombre; el nos hace mas ricos en nuestras mismas concepciones de Dios por ese mismo acto. :£1 no soporto la critica: la utilize.

abogado 10 interpelo para "tentarlo". Querfa des­ acreditarlo a los ojos de la multitud. Pero, �cual fue el final? Un

Tenemos ahora la maravillosa parabola del Buen Samaritano,

y la humanidad esta oyendo sonar en sus oidos las desafian­ tes, penetrantes, palabras: "No debes pasar de lado cuando las necesidades human as se encuentran en el camino". La

abogado es trasformada y llega a ser un llamado y un mandamiento para proceder humanamente con todos los hombres cualquiera sea su raza. As!, Jesus con­ inhumanidad del

testimonio.

vierte una taimada tramp a

en

hacer otras averiguaciones.

Que nuestro mejor amigo dude

un

Juan el Bautista dud a de el y envia mensajeros para

de nosotros no es nada agradable. Pero Jesus toma esa duda

investigacion y hace de la religion una cosa nueva y vital. Dice a los emisarios de Juan que regresen y digan a este 10 que han visto y oido: "Los ciegos yen, los cojos andan, los leprosos son sanados. y las buenas nuevas son predicadas a los pobres". Los mensajeros de Juan habian preguntado por las credenciales de Jesus. "Mis credencia­ les", dijo Jesus, "no consisten en argumentos escritos; mis y

esa

..

Sus credenciales argumentos son estos hombres sanados." estaban escritas en los cuerpos sanados y en las almas sanadas de los hombres.

hombres.

Sus argumentos no eran manuscritos, eran Esto sac a a la religion de la discusion academics

de los valores y la pone en el plano de la vida. Lo que es vital es valido. £1 estaba dando vida; por tanto, podia pre-


EL

CA1\IINO CRIS'fIANO EN

sentarse como

el Sefior de la vida.

73

LOS EVANGELIOS

Cuando Elias estaba de

Carmelo, dijo: "El dios que respond a por pie medio del fuego, sea tenido por Dios". Jesus cambio esta en

el

monte

prueba (test): "El dios que respond a mediante hombres sa­ nados, ese sea Dios". jQue soplo purificador en la pesada atmosfera de la discusion religiosa! Pero esta clarificacion vino de una duda, una dud a que heria: la duda de un amigo. Un dia tuvo que afrontar una duda mas profunda y sufrir una herida mas cruel. Su propia madre y hermanos vinieron para llevarlo, porque pensaban que habia perdido la razon, que estaba loco. Podemos afrontar casi cualquier cosa si tenemos simpatia y comprension en el hogar. Pero cuando el hogar nos malcomprende, nos mira con recelo y con suspicacia, nos saluda con frialdad, entonees si que nos sentimos heridos hasta 10 mas intimo de

Cuando

Jesus oyo que

su

nuestro

ser

...

madre y sus hermanos estaban sefialo al grupo que con el se

afuera deseando hablarle, encontraba, y dijo: "He aqui mi madre y mis hermanos. Cualquiera que hieiere la voluntad de Dios, este es mi her­ mano, y

hermana, y madre." Aqui 10 encontramos anun­

ciando una hermandad mas profunda, basada no en la sangre sino en el cumplimiento de la voluntad de Dios. Fue la con­

cepcion de la familia de Dios, con Dios como Padre y con hombres de cada raza y cada elima, que hicieran la voluntad

de Dios, como hermanos. Pero notemos la situacion en que

anuncia

Un hombre,

precisamente en el momento en que se piensa que esta demente, proclama una hermandad esto:

mundial: una hermandad mundial que podria curar la insania de nuestra estrechez de raza y sangre, nuestros conflictos de

tribu y clan y nacion, y que podria hacer de nuestro mundo

un

lugar adeeuado para que todos los hombres vivieran en


74

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

el. EI cargo de insania que sus hermanos le hacen llega a ser un mandato para que el mundo viva fraternalmente. Con­ vierte la amarga sospecha de su familia en una revelacion y en un

testimonio para una familia mas amplia. EI no soporto

sospecha: la utilize. Dijo a los que estaban con el que iria a realizar "cura­ ciones hoy y manana", y que "al tercer dia' seria "perfec­ cionado". [Llamo a su crucifixion, su perfeccionamiento! jLo peor que podia ocurrir a un hombre crucifixion se convierte en 10 mejor que puede suceder: perfeccionl Se paro en el Monte de la Trasfiguracion y hablo con

esa

Moises y Elias sobre la muerte que tend ria que sufrir en jerusalen. Cuando estaban ahi, el tema de la conversaci6n la vio a imprecisa distancia, y probablemente era la cruz dijo a Moises y Elias que no pediria que se la dispensara de

ella, que no se detendria, sino que iria hasta el fin. Cuando ellos contemplaban tal perspectiva, todo su ser resplandecia.

trasfigurado ante ell os. Algo nuevo pasaba: [La vida llega a ser luminosa cuando afronta la tragedia mas

Se habia

horrenda! Los

discipulos estaban discutiendo sobre la forma en

que serian mas grandes. Trataban de brillar por los meritos

que creian poseer. Pero Jesus los toma en el monte y les hace ver que la vida no resplandece sino cuando afronta su

resplandecer con la afirmacion

cruz.

Estaban tratando de

de sl

mismos, y Jesus les mostro que solo resplandecerian

con

el sacrificio de si mismos.

Cuando asi se

perdieran, se [he

enconrrarian nuevamente. £1 se estaba perdiendo, pero,

aqui Ia luz! Cayeron sobre sus rostros ante esa revelacion. Cuando iba delante de ellos hacia jerusalen, cierto de que iba al encuentro de la muerte, sus "discipulos estaban


F.L

CAMINO CRISTIANO EN

75

L()S E\' ANGELIOS

maravillados"

maravillados de que un hombre pudiera ir ante ellos, ansioso de afrontar 10 que la naturaleza human a rechaza mas decididamente. En su rapida y ansiosa marcha,

solo se detiene para curar, ensefiar, inspirar.

Pedro trata de

detenerlo y Ie reconviene porque no puede aceptar esa de­ cision. Pero Ie dice al discipulo que es una piedra de tro­

piezo, y que piensa como piensa un hombre, y no como piensa Dios. Sugiere, pues, que Dios esta pensando en ello y que 10 aprueba. jQue Dios y que representante de EI!. Mas

Sus

en

ese

discipulos,

a

camino, una pena mas amarga debe sufrir. quienes habia preparado para esa hora, y

quienes habia tratado de infundir su espiritu, se detienen ahora a disputar sobre quien seria el primero en el Reino que vendria. [Dispurando sobre primeros lugares a la sorn­ bra misma de la cruz de su Maestro! �Podria dejar ello de quebrantar su espiritu? Pues no, aun a esto 10 trasforma en un testimonio, porque de esa querella nos viene la sorpren­ dente ensefianza de que el mas grande de entre nosotros a

debe

ser

el siervo de todos.

Esta ensefianza

�y de donde provino?

para reconstruir la sociedad humana.

iDe

una

disputa!

mostrar un nuevo

suficiente

es

Uso hasta de la traicion a su espiritu para ,

.

espmtu, Una traicion mas profunda, la traicion de

Judas, no

hizo sino aportar una ternura mas honda y una manifestacion

mas gloriosa de un amor que no estaba condicionado por el hecho de una rraicion,

"No

es

am or

el

amor

que

se

altera

Lo que Jesus tenia era amor, porque no se altere cuando vio que Judas se habla convertido de dis­ cuando tropieza."

cipulo en traidor.

Pero

aun

esa

traicion

ayudaria al des­ seria victoria. j Y fue

enlace definitivo, y este desenlace Porque ei no llevo la cruz: la uso, Ahi en la cruz

victoria!


76

.

CRISTO

Y

EL SUFRI.i\-lIENTO

HU1\1ANO

produjo la mayor injusticia que jarnas se haya cometido, y Jesus la trasforrno en una curacion de la injusticia y del pecado. En esa oportunidad hubo 110mb res que Ilegaron a 10 peor, y en ella Jesus revelo a Dios en su plenitud. Ahi se

el odio fue el mas amargo, y ahi el Amor 10 afronto, y 10 conquisro tomandolo en su propio corazon y trasforman-· dolo. [La hora mas oscura de la historia llega a ser la mas

luminosa!

comienzo!

jLa Cruz Ilega a ser un trono!

jEI fin, un nuevo


CAPITULO V

EL CAl\,IINO CRISTIANO: EN ACCION ENTRE LOS

CRISTIANOS PRIl\1ITIVOS A primera vista, Jesus parece representar las tendencias

pasivas hacia la vida

aquellas que eluden los embates e inju­ �No habia recomendado a los hombres no enredarse con las riquezas, y sf volver la otra me­ jilla cuando fueren abofeteados, ir la segunda milla, dar tam­ rias y confusiones de la vida.

bien la capa, ir como corderos en medio de lobos, y someterse a

la cruz como ella hizo? Parece afrontar la vida retirandose

de ella 0 sornetiendose. Sf, pero solo a primera vista representa

ella actitud

pasiva,

porque un segundo examen nos de­ muestra que representa el metodo activo mas maravilloso para encarar la vida.

Retrocede pero solo para avanzar mas en la vida; en­ trega la vida solo para obtener un mejor dominio sobre

ella; deja que la vida acnie en su peor forma, y luego, a

traves de esto, muestra todo 10 mejor que Dios 0 el hombre

T oma sobre sl mismo todo 10 que habla contra el amor de Dios, todo 10 que hace llorar de desespera­

puede mostrar.

cion el corazon del hombre, toda injusticia que hace clamar a

los hombres

contra

los cielos 77

toma

todo

esto

sobre si


78

CRISTO Y

SUFRIMIENTO

EL

mismo en la cruz y mediante

estas

HU1\lANO

mismas cosas muestra el

de Dios.

am or

Pero nos vemos tentados a decir: "Sf, el 10 hizo; el afronto la vida cuando era penosamente cruel y la trasformo, Sin embargo, mas era su merodo; no puede ser el nuestro". eso

a

sentan en

10 que llego a ser. Trasfirio esta vita­ seguidores. Los hechos de los apostoles repre­

exactamente

es

lidad

sus

la continuacion de los hechos de Jesus, especialmente

relacion con el problema de afrontar el sufrimiento y la

dificultad.

Para ellos las

oposiciones llegaron a ser oportu­

nidades, los sufrimientos se convirtieron en canticos. Los Hechos de los

apostoles es un libro que exulta de

gozo. Se inicia con hombres tan llenos de espiritual vitalidad que otros hombres que los contemplaban decian que esta­

[Lo estaban! Pero con el nuevo vino del Reino

ban ebrios.

vino que no deja tras sf una triste mariana. Lo que los hizo bullir con nueva alegrfa fue la conciencia de que tenian -un

suficientes

Destaquemos

que ilustran este

oposicion, sentado

en

internos para afrontar la vida exterior. de la narracion algunos de los incidentes metodo de afrontar el sufrimiento y la

recursos

Pedro y Juan iban al templo cuando un hombre la puerta la Hermosa les pidio una limosna.

registraron sus bolsas para darle algo, pero se encontraron con "el mas profundo de los infiernos, el infierno de una bolsa vacia". La mayoria de nosotros habria dejado que el incidente finalizase aqui, porque, �que pode­ Probablemente

n10S

hacer si

no

tenemos

dinero

en

un

mundo como este?

Hubierarnos tenido que soportar el dolor de no tener nada -un dolor muy agudo para muchos. Pero estos hombres no se

detuvieron en eso. Pedro pidio al hombre que los mirara,

y luego Ie

dijo las magnfficas palabras: "No tengo plata ni


,

EN ACCION ENTRE LOS CRISTIANOS PRIl\'lITIVOS

oro, pero 10 que tengo,

eso te

cristo el Nazareno, anda."

79

doy: En el nombre de jesu­

Y el hombre 10 hizo. Estos hom­

bres no se quejaron de su pobreza, ni aun la soportaron: la

usaron.

Insertaron esta pobreza en el proposito de sus vidas

y la hicieron contribuir a mas altos fines.

si hubieran tenido

El hecho es que

algun dinero, le hubieran tirado alguna

yaqui habria acabado todo: su capacidad para hacerlo les habria impedido realizar un bien mayor. Para muchos, la perdida de bienes durante la "depresion' fue moneda

calamidad inmitigada: No habian conocido la vida en un nivel mas alto: de ahi que se encontraran sin salida. Para una

otros

ha sido una oportunidad para trasmutar estas perdidas

ganancias superiores. Estan mas capacitados para correr Ia carrera de la vida, pues ahora son menos pesados. Han descubierto que la riqueza de uno puede estar en la abun­ dancia de las posesiones que se tiene, 0 en la escasez de las propias necesidades. Han aprendido a cultivar gustos sim­ ples y han encontrado para su sorpresa que tienen mas vida

en

cuando tienen menos cosas.

A muchas cosas que

se

habian

gustos mas elevados, aptitudes espiri­ paralizado tuales les han dicho: "Levantate y anda". Y juntos con en

ellos

ellas van al ternplo de la vida mas amplia. Si parece remoto acudir a estos

discipulos como ejern­

plos, desde que fueron elegidos para una vocacion religiosa,

miremos a Esteban, un laico. Cuando se sento ante el Sane­ drin, sus adversarios mintieron contra el y tergiversaron

palabras y actitudes: algo no facil de soportar. EI heche) que Esteban no 10 soporto: jLo utilize! Cada mentira que caia sobre el se convertia en luz. "Fijando sus ojos en el, vieron su rostro como el rostro de un angel". l\1as arre­ ciaban las mentiras contra el, mas resplandecia. Cuando 10 sus

es


80

CRISTO Y

arrastraron con

dras,

en

les fuera

su

EL

SUFRI�IIENTO

HUMANO

ellos y 10 sepultaron bajo una lluvia de pie­

oracion de moribundo rogo que este pecado no

imputado.

Esa oracion hirio la conciencia de

un

[oven llamado Saulo, y mas tarde llego a conducirlo los pies de Cristo, en el camino a Damasco. Sus adversarios a

habian mentido en

contra

Esteban, y el convirtio las mentiras

luz; ellos 10 lapidaron, y el trasformo ese acto brutal en

inquebrantable, y procediendo asi gano para Cristo al hombre que llego a ser el mas grande cristiano de todos los siglos. En la calumnia y en la rnuerte testimonio de

un

amor

fue mas fuerte que

sus

promover el Reino. Cuando despues del

la

persecucion,

circunstancias y las utilize para

apedreamiento de Esteban estallo disperse a los disci pulos.

la furia de esta

Pero, �cual fue el resultado?

"Los que habian sido espar­ cidos fueron por todas partes anunciando la palabra." Fue­

golpeados por el martillo de un poder injusto, pero el yunque sobre el cual se apoyaban era el yunque de los pro­ positos de Dios, y cada golpe hacia brotar chispas que pro­ pagaban el incendio. Al mismo tiempo esos golpes estaban ron

fortaleciendolos y haciendoles instrumentos mas diestros de

llegaron a ser mas aptos y exteriormente mas efectivos. �Que se puede hacer frente a algo que, al ser golpeado, adquiere mayor fuerza expansiva? la Voluntad divina.

Interiormente

Pablo y Silas se encontraban a medianoche en el cala­ bozo mas interno de la carcel con sus pies y manos en el cepo y con las espaldas laceradas por crueles azotes. �Que

habian hecho para merecer esto?

Nada, excepto amar tanto la humanidad que no habian po dido dejar de compartir con ella 10 mejor que tenian, es decir, a Cristo. Y, sin em­ a

bargo, he ahi el resultado. Pero, �los oimos quejar porque


EN

ACCION ENTRE LOS CRISTIANOS PRIl\IITI\'OS

81

.

su

religion no actua, porque Dios los ha abandonado, por-

que un

no

hay justicia en el universo, y porque han ofrecido

triste espectaculo como consecuencia de su lealtad hacia

Cristo?

De ningun modo: A medianoche Pablo y Silas can­

�Hubo alguna vez canto que brotara de una injusticia mas profunda y que, por tanto, tuviera una significaci6n mas honda? Cantaron, [Cantando

tab an.

en

momentos!

esos

y sus notas de alabanza se elevaron en tal forma, fueron tan

altas, que Dios debia hacer producir un terremoto que for­

Antes que la manana llegara, el carcelero se habia convertido y se echaban los cimientos de mara

el bajo

en

ese

canto.

iglesia cristiana, y luego, el hombre que tan intensa­ mente habla sido agraviado en una carcel filipense, escribi6 una carta a esa iglesia una carta que hoy luce en el Nuevo Testamento y enriquece nuestros espiritus cuando la leemos. Ellos no soportaron el sufrimiento ni trataron de eludirlo, ilo utilizaron! Los discipulos se vieron impedidos de ir al Asia como pensaban: este fracaso lleg6 a ser la salvaci6n de Europa. Si en algun lugar sufrian decepciones, aparecian en otro. Convertian sus propios fracasos en hechos fructiferos. Llevados ante tribunales arbitrarios, encontraban ahi una oportunidad para predicar su evangelio a los magistrados. Encadenados a soldados, esparcian por el ejercito romano las buenas nuevas de una gloriosa libertad. Conducidos ante el Cesar para ser juzgados, conducian a algunos de la casa una

de Cesar a la casa de Dios.

Otro incidente mas de los muchos del Nuevo Testa­ mento,

un

incidente que

se

reedita

en

nosotros,

tarde

0

temprano. Pablo tenia una espina en la carne, un mensajero de Satanas para abofctearlo. De esta descripci6n pareceria


82

CRISTO Y EL

SUFRIMIENTO HUMANO

que se tratara de una enfermedad fisica que Ie habria sido causada por algun dafio que se le habia hecho: era sin duda

mensajero de Satanas para abofeterlo. Era una enfer­ medad causada por una injusticia; por tanto, doblemente dificil de soportar. Con seguridad, en un caso como ese Dios 10 curaria, borraria la injusticia y le permitiria trabajar sin tal impedimento. Por tres veces rogo Pablo que Ie fuera quitada esa espina. Sin resultado. Dios parecia duro e in­ diferente. Injusticia de hombre, mas enfermedad en si mis­ mo, mas indiferencia de Dios, igual: espiritu quebrantado. Al menos, segun todos los calculos maternaticos ordinarios. jPero no fue asi! Despues de la tercer demanda de Pablo, Dios Ie dijo: "No, no te curare de tu dolencia, pero hare algo mejor: te dare el poder para usarla. Bastate mi gracia, pues la potencia en la flaqueza se perfecciona." Pablo, captando el significado del ofrecimiento, se levanto y dijo: "Entonces, si tal es el caso, me gloriare en mis enfermedades, porque siempre que soy debil, entonces soy fuerte", AI ver cerrado el camino de su curacion, vio la posibilidad de un camino mas elevado: el de utilizar las propias enfermedades un

para propositos de una eficiencia mas alta. Esto nos lleva a encarar el problema de la curacion

fisica. Surge de esas declaraciones de Pablo, que Dios cura a veces. Pablo 10 esperaba. Pienso que tenia derecho a es­

perarlo. Algunos de nosotros saben eso por una experiencia propia tan real que no podemos dejar de contemplarla como

hecho. Reconocemos que Dios cura por medios muy diversos: clima, medicinas, cirugia, sugestion mental.. ejer­

un

cicio. No podemos verlos sino como metodos divinos. Pero por cima y por bajo y mas alla de todo eso esta el toque directo del

poder curativo de Dios sobre el cuerpo fisico,


EN

ACCION ENTRE LOS CRISTIANOS PRIMITIVOS

83

que no puede ser identificado con ninguno de esos medios.

Ahora bien, aunque esto es verdad, debemos tarnbien re­ conocer que Dios no siempre cura. Y es aqui donde muchos

pierden la fe. Porque tratar de probar que no hay excep­ la directa curacion divina, es abrir la puerta a la irrealidad, al fingimiento, al descredito para esa

ciones

en

cuanto

a

curacion.

Si reconocieramos que Dios

a veces no

cura, y que

su

negativa

a

cura

a

curar va

y que interes de

veces en

bien mayor, entonces aceptariarnos en esa negativa un don mas grande que la curacion. La negativa puede signi­ ficar, practicarnenre, una dadiva mas valiosa que la curacion, un

porque en tal caso Dios debe negarse a curar en la inteligencia de que puede confiar en que nosotros sabremos usar la enfer­

me dad.

Nos hace

espiritual. Aquellos

el

regalo

de

su

fe

en

nuestra

fuerza

yen heridos en este punto deberian fe y guardadola mas gloriosamente si hubieran visto el hecho de que Dios ofrece, no una inalte­

que

haber conservado

se

su

inflexible propuesta de curacion, sino alternativas. Y estas son: 0 nos curara de la enfermedad, 0, mejor, nos

rable

e

dara poder para usar la enfermedad. En cualquier caso hay un camino para veneer la dificultad. Cuando algunas per­

me piden que ore por su curacion, siempre contesto 10 hare pero sobre la base de que si Dios rehusa hacerlo, que sonas

no

pierdan su fe en El. Porque siento que es mas importante

nuestra fe que recobrar nuestra salud. Con la fe intacta, aunque se nos niegue la curacion, estamos listos para la segunda alternativa, es decir, que podemos utilizar

conservar

la enfermedad para finalidades de Cuando una tormenta azota a

alas

en

tal

un

bien mas elevado.

un

aguila, dispone sus

forma, que las corrientes de aire, con su misma


84

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

furia, la envian mas arriba de la tormenta, La posicion de

las alas 10 hace. El cristiano no esta eximido de las penas y dolores y enfermedades que caen sobre otras personas, pero

Ie es dada una postura intima del espiritu por Ia cual se eleva

por sobre estas calamidades por la propia furia de las mismas calamidades.


CAPITULO VI

EL CAJ\1INO CRISTIANO:

EN ACCION EN

NUESTRO DIA En el en

caso

acci6n algo

de Jesus y de los primitivos cristianos entra nuevo

y refrescante.

Ante

todo, vern os en

ello una absoluta honestidad mental y espiritual. No se pue­

den tender trampas al sufrimiento, por mas espiritual que ello pudiera parecer. El Evangelio ensefia honestidad, rec­

Explica poco, y 10 explica sin formulas elusivas. No vemos coueismo con sus superficiales sugestiones; no hay

titud.

"

elusion de los hechos concretos, como propone la Ciencia Cristiana; no hay la exagerada afirrnacion de que nuestro ser 10 Divino y que, por tanto, es incapaz de dolor sufrimiento, segun ensefia el Vedanta; no hay sumision

es uno con o

paralizadora conforme aconseja el Islam; y no hay el espan­ to so pesimismo hacia el que nos conduce el budismo, con su virtual negaci6n de la vida misma. En cambio, hay en el una rnanera franca, abierta, de afrontar la vida y dejarla decir sus mas crueles palabras, y luego dominar la vida en este

punta y convertir todo en victoria.

Sistema de autosugestion mental segun el eual uno llega a rnejorarse en fuerza de repetirla diariamente que se es mejor. (N. de •

los rr.).

-

85


86

CRISTO Y

T enemos toriosa.

A

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

aqui 10 que podriamos llamar vitalidad vic­ que la religion pueda manifestarse a si

men os

misma como vitalidad victoriosa, sera hecha a un lado, por­

todo, desde la mas elemental celula hasta el hombre

que

mas

completo, estira sus brazos en demanda de completa­ cion, de perfeccion, de mas vida. Si la religion se presenta como una negacion de este proceso y un trastrocamiento de su aspiracion, si demuestra cansancio y se separa de todo

y pide al hombre que se libre de las pen as de la vida por los varios metodos de desercion y de subterfugio, entonces esta

condenada. Puede mantenerse como un anestesico para ha­

cer

mas facil el transite por la vida de una persona conde­

nada, pero solo como tal. Su vitalidad se habra ido. Pero si

mantiene

en

que Jesus ofrece es religion, entonces se medio de ese proceso de anhelo por una vida

esto

plena, y expresa ese anhelo en su forma mas alta. La religion es un clamor por vida, por vida en sus mas elevados terminos cualitativos. Por tanto, est a muy lejos de cualquier "mentalidad de escape". Jesus se pronuncio contra todo 10 que ahogara los fuegos nativos de la vida. N egamos, por tanto, que ensefiara 10 que Schopenhauer llama "la negacion mas

•

de la voluntad de vivir".

Es, en el hecho, la voluntad de •

vivir

en

su

forma mas alta.

por una cantidad de vida. Reclama mas vida, y vida de la mas alta calidad. La respuesta

una

calidad de vida

Expresa un anhelo tanto por

como

o

a

los problemas de la vida, es vida adecuada, no menos vida.

Alguien pregunto a un hombre en Manchester, Ingla­ terra, por que bebia. "Porque es el camino mas corto para

salir de Manchester", contesto, No tenia valor de afrontar a Manchester, de ahi que el camino mas corto para salir de

la ciudad fuera el de una botella. En pocos momentos Man-


,

chester

con

sus

,

EN ACCION EN NUESTRO DIA

87

problemas )' sufrimientos desaparecia,

£1

Pero la dificultad que presentaba ese remedio era que, por la manana, cuando los efectos del licor se habian estaba libre.

desvanecido, Manchester reaparecia. Y ese hombre tenia, para afrontarla, menos vitalidad que en la noche anterior. Tomar drogas, beber licores, cumplir ritos religiosos que supongan una negacion de la vida, todo ello es fracaso. Los comunistas de Rusia dicen que "la religion es el opio del pueblo". Cuando uno contempla el tipo de religion

que se estaba encarando en la Iglesia Ortodoxa rusa, nos sentimos impulsados a asentir que algo de verdad hay en 10 que ellos dicen. Era un opio porque no perrnitia pensar a los hombres y porque respaldaba al inhumano regimen za­

pueblo cuando este luchaba por derechos human os, los dirigentes rcligiosos es­ taban con el poder y con el privilegio. Pero este tipo de religion que ellos encaraban estaba tan lejos de la religion de Jesus y era tan opuesta a ella, como aquel ministro de la India que, en el tiempo de la rebelion, administraba la co­ rnunion a la grey europea con un pesado revolver sobre la rista.

mesa:

lugar de

estar

al lado del

el revolver decia una cosa y la mesa de la cornunion

Iglesia Ortodoxa rusa puede haber sido un opio para el pueblo, pero la religion de Jesus no 10 es. El Dr. John Dewey, ensefiando ante una clase de estudiantes, trazo una linea en un pizarron, y a un lado puso decia

.

En

otra.

La

todos los sistemas que ensefian el Control, y del otro lado aquellos que ensefian Conformidad. En el lado del Control

puso la ciencia, y en el de la Conformidad, la religion. Para ser justo debio haber escrito: "Algunas religiones". Pudo

"Algunas formas de cristianismo". Pero, por cierto, lealmente no podia poner la religion de Jesus. aun

haber puesto:


88

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

Porque esta despliega tan fascinante vitalidad que no hay otra palabra para usar sino vitalidad victoriosa. Nos da poder para utilizar las materias primas de la vida, buena, mala, indiferente, justa, injusta, agradable, penosa, e insertarlas en las corrientes de la vida y asimilarlas y utilizarlas. Las plan­ tas y los ani males y los hombres pueden sobrevivir cuando asimilan cosas de su ambiente que tienen afinidad con ell os.

Dependen de afinidades; si les faltan, mueren. Pero el cris­ tiano sob revive no solo a las afinidades, sino tambien a las oposiciones, a las enfermedades, al dolor, a las cruces. Es, por tanto, la mas resistente de las plantas perennes; mas bien, es una siempreviva. Pertenece, pues, a los que James llama "los de mente endurecida", mas bien que a los de mente tierna. Es el mas pesimista de los hombres en cuanto ve la vida a craves de una cruz, y el mas optimista en cuanto cree que tras de cada cruz hay una manana de resurreccion. En el hecho procede a trasformar sus calvarios en mananas de resurreccion.

A fin de no exagerar el caso antes de presentarlo, exa­

de victoriosa vitalidad en accion, en los siglos, sino esmaltado embalsamado porque en muchas de las vidas de hoy. Aetna dondequiera es puesto minemos

este

no

principio

est a

accion, y al grado en que es accionado. Tomaremos in­ cidentes de much os climas, de much os diferentes tip os de cristianos, de muchas edades, y de muchos diferentes con­ juntos de circunstancias, para ver si podemos derivar de esta en

amplia aplicacion un posible principio universal en acci6n. Creo conveniente dar el lugar de honor a una pequefia mujer tullida en China. Me encontraba un dia hablando sobre este tema )' esa mujer ocupaba uno de los asientos


,

,

EN ACCION EN NUESTRO DIA

89

Estaba tan malamente deforrnada que no podia sobre el respaldo del banco. Mientras yo hablaba, mi

delanteros, ver

corazon no cesaba de orar por que esta alma tan golpeada pudiera captar mi mensaje. iPero resulto que yo habia mal­ gastado mi simpatia, porque fue ella quien constituyo un mensaje para mi! Al finalizar la reunion, una senora misio­ nera vino para presentarme a una de sus maestras, iY me condujo hacia esa mujer tullida! Debe haber visto la expre­ sion de sorpresa en mi rostro, porque me dijo: "Si, una de mis maestras, y, mas aun, una de las mejores que tengo; en realidad, es el mas grande poder espiritual en esta escuela, y ha llevado a Dios a mas gente que ninguna otra persona en la ciudad". Tanto me intereso 10 que me decia la directora, que le

pedi mayores detalles.

Me dijo que, cuando nina esa maes­

tra, manos torpes la habian dejado caer y se habia quebrado la espalda, y que durante muchos afios despues habia sido

chica de mal caracter cuya lengua heria cuanto la ro­ deaba. Y aparentemente habia buenos motivos para que una

tuviese mal genio y se rebelase contra un universo que per­

rnitia que Ie ocurriese

algo como eso sin que nada hubiera Pero un dia permitio que Cristo penetrara en su amargada alma, y todo cambio. Para asom­ hecho ella por merecerlo.

Cuando Cristo entra en como la vida adquiere un

bro de todos, decidio ser maestra. el

corazon,

es

maravilloso

ver

proposito serio y como empieza por expulsar de la mente todo pensamiento bajo inmediatamente que responde a la

atraccion hacia la luz, hacia el florecimiento y la fructifica­ cion. Ella sintio esa urgencia y llego a ser maestra, pero cuando fue enviada a una aldea a hacerse cargo de una escue la, se produjo casi un tumulto entre los aldeanos, porque •


90

CRISTO Y EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

suponian que su cuerpo tullido era de mal agiiero. La misio­ nera insisti6 en que la aceptaran, prornetiendoles que si no les agradaba como maestra, la haria volver. Por compasion la aceptaron. Cuando despues de varios afios la misionera vi no a llevarla para una escuela mas grande, casi hubo otra vez un tumulto: los aldeanos insistian ahora en que jamas esa,

porque irradiaba el amor y el poder de Dios. Ella habia tornado su pobre cuerpo

habian tenido

una

maestra

como

tullido y 10 habia hecho el instrumento de un espiritu vic­ torioso. Lo ultimo que de ella vi fue como empujaba el pequefio banquillo de barnbu hacia adelante cuando em­ prendia la marcha a traves del cuarto, Ese banco era sus muletas, y era sobre el donde se sentaba para ensefiar, y es sobre ese banco en que ella se sienta donde Cristo la corona cada dia con una corona de vida. Es su trono. El simbolo de su enfermedad llega ser el lugar de su coronacion.

Vayamos de este relato de alguien que sufria personal­

mal causado por otros, a un incidente en el que un mal es causado a aquellos a quienes amamos que a ve­ ces nos es mas dificil de soportar que el primero. Compara­ mente un

tivamente facil

injuria a nosotros mismos, pero cuando es inferida a quienes de veras amamos, el agui­ es

olvidar

una

jon penetra mas profundamente y es mas dificil de arrancar. Una

familia misionera fue

"tumultos vegetarianos"

asaltada durante los llamados

de China, y los padres y tres hijos

fueron rnuertos, Los cuatro niiios restantes pudieron escapar no sin haber visto asesinados a sus seres queridos. Se encon­ y decidieron que su venganza seria esta: se irian todos y obtendrian la mejor preparacion posible, y

traron nueva mente

luego volverian a China para dar su vida en servicio de aquellos que habian dado muerte a sus padres y hermanos,


,

,

EN ACCION EN NUESTRO DIA

91

As] 10 hicieron, y cuando regresaron a China dedicaron afios de

fructifero,

amoroso

servicio

a

ese

pais que tan injusto

habia sido con el resto de su familia, Uno de estos hermanos gan6 a Cristo al Dr. James Yen, afectuosamente llamado "Jimmy Yen", el padre del movimiento educativo de masas de China, movimiento mediante el cual literalmente cente­ Al lado de las cinco nares de miles han aprendido a leer. tumbas en Foochow

hay otras dos: las de las hijas de una

mujer viuda que vivia en Australia. Esas j6venes habian sido

asesinadas en la misma oportunidad. Cuando lleg6 la noticia

la madre, su respuesta fue que, como no tenia otras hijas que dar, se darfa a sf misma, Asi, a los sesenta y dos afios

a

de edad, vendi6 cuanto tenia, fue al lugar donde sus hijas habian sido muertas, aprendi6 la lengua del pais, estableci6 una escuela, di6 veinte afios de servicio, y cuando muri6 fue enterrada junto a elIas. Estos cinco sobrevivientes en­ vueltos en esa desgracia tan cruel e injusta, no soportaron su

dolor, 10 atalajaron y 10 hicieron servir, En lugar de dejarse por la rueda del carro de las circunstancias crueles,

arrastrar

subieron sobre el carro, asieron las riendas y 10 dirigieron a

propio destino. i):T que destino mas glorioso! Algunas veces el sufrimiento injusto nos hiere personal­ mente, otras a los seres que amamos, otras a nuestro trabajo. Un medico, despues de afios de trabajo y de sacrificio, habia construido un eficiente hospital en la China, Cuando el ala comunista del ejercito nacionalista devast6 el norte, saque6 en tal forma esa casa que s610 quedaron- las paredes: todo el trabajo de afios se derrumb6 en un momento. [No em facil perdonar! Pero el medico sigui6 denodadamente at ejercito y atendi6 y curo sus heridos. Cuando el general Chang-Kai-Shek, que estaba al frente del ejercito, vi6 esto, su


92

CRISTO

Y

EL

SUJ.<-I{IMIENTO •

HUl\IANO

pregunt6 a su esposa: "�Que es 10 que hace que este medico extranjero atienda a los enfermos y heridos siendo que estos hombres han desrruido su hospital?" Y ella, que era cris­ tiana, contesto: "Es cristianisrno". "Entonces", dijo pensa­ tivamente el general, "yo debo ser cristiano." Fue esta una de las tres influencias que determine que el general, enton­ ces

presidente de China, se decidiera a ser cristiano en una

epoca en que el movimiento anticristiano estaba barriendo su pais. Esto, sin duda alguna, como me 10 aseguro su esposa, hizo volver la mare a contra el movimiento anticris­ tiano y ayud6 a crear la presente favorable actitud de China

hacia el cristianismo. El movimiento anticristiano se ha gas­ tado a sf mismo. China ha decidido no ser anticristiana, pero

ann no ha decidido ser cristiana. Esta en el momenta de la Gran Vacilacion, La situacion esta en man os de la Iglesia Cristiana. La obra de un medico fue destruida por sold ados egoistas y brutales, pero en lugar de quejarse por la falta de interes que Dios tiene en sus hijos y en su obra por el, en lugar de someterse a ello 0 de soportarlo, 10 vuelve en testi­ monio, y a traves de esta calamidad ha ayudado a abrir la mas grande oportunidad evangclistica en el mundo en los

hospital sa que ado ha sido reacondi­ cionado y el medico esta prestando un esplendido servicio, tiempos actuales.

Ese

pero indudablemente hizo mas por medio de la via en que afront6 la calamidad, que si la vida no 10 hubiese llamado

habia ido abajo. La revelacion de un espiritu en un momenta dado hizo probablemente tanto, 0 mas, para poner una luz delante de los hombres, que toda una vida de servicio pacifico. para ir

a

traves del dolor de

ver

que todo

se

general Feng-Yu-Shiang ha visto apagar su cristia­ nismo durante un tiernpo. Ha sido segun me dijo tan El


EN

duramcnte

ACCI6N EN NUES'fRO DiA

golpeado

93

por los acontecimientos de estos

re­

cientes an os, especialmente por Ia actitud imperialista de algunas naciones extranjeras, Aunque ha estado a punto de

hundirse, una cosa, me expres6, mantiene. Uno de sus pa­ rientes, enfermo, mato al doctor Logan, un medico misio­ nero, que 10 estaba atendiendo.

parable.

tom6 a su cargo al y 10 atendi6

Parecia

una

tragedia irre­ experimentada,

Logan, paciente que habia matado a su esposo

Pero la senora

una

nurse

en tal forma que le hizo recobrar la salud. El los de fue a estudiar a cuando America, y hijo Logan Feng

oy6 que estaba haciendo su carrera en el colegio, reuni6 dos mil d6Iares y se los envi6 para ayudarlo en su educa­ ci6n. Sin embargo, la familia sinti6 que no podia aceptarIos, y los devolvi6, agradeciendo muy cordialmente al general

F eng, pero diciendo que el rnuchacho costearia sus estudios "Y bien", dijo Feng con el producto de su propio trabajo.

cuando

nos

detuvirnos al lado de Ia montana

sagrada de

Taisham y conternplabamos el valle, "eso es cristianismo verdadero. Eso me ha impresionado muy profundamente." El general F eng asi6 mi

mana

por largo

tiempo, y al con­

templar su rostro severo y honrado, senti que algun dia

volveria a una viva fe cristiana, y que si 10 hace sera mas fuerte que nunca, porque hay en el materia prima para ser verdadero y grande cristiano. Si vuelve, el espiritu de esa esposa y de ese hijo, que trasformaron en un testimonio

un

10 que

parecia una completa tragedia, iluminara el camino.

Pero si no vuelve, si todo eso parece un fracaso sin utilidad

alguna, sin embargo el espiritu mismo que ellos han mos­ trado es Ia victoria. Que algun otro se levantc 0 no de la no muerte mediante el, ese espiritu es inmortal puede


94

Y

EL

SUFRIMIENTO

Que Feng

se

haya levantado 0

CRISTO

fracasar.

nosotros nos

He ahi

HUMANO

no,

el

resto

de

hemos levantado. los dos mas

grandes militares de China, los generales Chang y Feng, conquistados por el espiritu de hombres que dieron "la otra mejilla". Lo que la fuerza rnilitar no hubiera podido hacer, 10 hizo un amor invencible. a

Los cristianos son llamados a utilizar fuerzas sutiles que hacen

poder militar parezca impotente y absurdo. Como alguien 10 ha dicho, "devolver el golpe que se nos da pro­ voca el instinto combativo de nuestro antagonista, huir cuando se nos golpea provoca el instinto de caza en el perseguidor, pero volver la otra mejilla provoca los mas que el

tiernos sentimientos •

en

el",

Por

este

camino

vamos

a

la

•

victoria.

Cuando Simon el cireneo salio del campo cierto dia, ni

la tragedia a la que seria arroj ado Y de pronto se encontro asido por Le manos violentas y con una cruz sobre los hombros. filo "obligaron a llevar la cruz". La tragedia presentaba un remotamente

sofiaba

en

por las circunstancias.

mas agudo para Simon porque los soldados romanos no hu­ bieran puesto manos sobre alguno de sus compatriotas, pues

significado una degradacion; ni tampoco sobre de los alguno judios, pues habria sido una provocacion para Ie hubiera

una un

ya

amargada nacion, de modo que las pusieron sobre

africano, el miembro mas debil de la sociedad, que no

podia ej ercer represalia alguna, y le hicieron soportar la cruz que

otros

hombros habian rehusado.

Una humillacion per­

con un agravio racial, que debe haber hondamente en el alma de Simon. Pero mientras penetrado se encaminaban penosamente hacia 10 alto de la colina, ese dia aprendio la mas profunda leccion de la vida, porque vio

sonal, combinada


,

,

95

EN ACCION EN NUESTRO DIA

Jesus convirtiendo toda su amarga vergtienza en un triunfo de amor. Como en un relampago cornprendio como debla encarar esta tragedia, la convirtio en algo superior que la a

trasformo y 10 trasforrno a el en forma tal que 10 trasmitio a sus hijos Alejandro y Rufo. Y llegaron est os a ser 10 sufi­ cienternente destacados en la iglesia primitiva como para ser los evangelios en una forma que daba por aceptado que eran muy conocidos. La tragedia fue tras­ forrnada, y asi fueron trasformados Simon y sus hijos. mencionados

La vida

en

sale al

la forma

que 10 hizo con Simon: salimos a pasear en un dia sereno, los pa­ jaros cantan mientras seguimos nuestro camino, toda la vida nos

encuentro

en

en

parece llena de esperanza y promesa. Y de pronto nos en­ contramos en medio de la tragedia; las circunstancias ponen

pesada cruz y nos vemos compelidos a subir fatigosamente hacia algun lejano calvario con la cruz

sobre

de

nosotros una

dolor

un

vida

nos

1a vida

pafiia

con

el que nada tenemos que ver. Pero si la 10 hizo con Simon, podemos tratar a

trata como

Simon 10 hizo. Esa cruz que llevo en com­ Jesus, y esos breves instantes con el, le dieron

como

de

poder para trasformar un agravio racial en la reivindicacion de una raza, empezando con el mismo y sus hijos. Su he­ rencia obligole a portar una cruz indeseada, pero la utiliza para empezar una nueva herencia. Llega a ser el primero, en la gran raza africana, que empieza la larga marcha de la esclavitud hacia la libertad. La cruz que soporto llego a ser la bandera que guia a esa raza. Simbolo de su vergiienza, al mismo de su En esa marcha ascen­ pero tiempo gloria. dente ha expresado sus penas en canticos, y del corazon dolorido han surgido los Negro spirituals, la musica mas triunfante que el mundo haya producido. "Nadie sabe la •


96

CRISTO Y EL

tribulacion que yo

SUFRIMIENTO

HUMANO

jGloria, Aleluya!"

veo.

la forma

Aquellos que

pueden empezar que este 10 em­ pieza y 10 termina, van en camino bacia la gloria, aqui y en el mas alla, Cuando el team evangelizador estudiantil de Birmania fue a la India cantando Negro spirituals, me dije: "Estos indios tan imponentes no cantaran cantos tan humil­ des". jPero los cantaron! Barrieron la India como si fuera una tormenta. No hay quien no pueda comprender y apre­ ciar un espiritu triunfante, por mas humilde que sea el lensu

canto en

en

•

guaje en que cante. Un amigo mio, yendo a caballo por una region escasa­ mente en

poblada de Virginia, llego repentinamente a un claro

el cual se encontro con una cabana en cuya puerta habia

una

El viajero la saluda y le

mujer negra.

pregunto quien

vivia ahi. "Nadie sino yo y Jesus", respondio alegremente la mujer. En la puerta de su· solitaria cabana, privada de sus seres

amados, pero su rostro iluminado con una luz jamas

palabras "Yo y Jesus" en sus labios, es una reina, sin importarle 10 que las circunstancias puedan decir. Pertenece a la sucesion de vista

en

la tierra

0

en

el mar, y

con

las

Simon, que ascendio penosamente a la colina con sus hom­ bros cargados con las cruces de las injurias racial y personal, pero cantando: "Nadie sabe la tribulacion que yo veo", y finalizando

con

la

nota

de

la manana

de Resurreccion:

"[Gloria, Aleluya! En Pekin hay un hermoso templo solida y rnacizamente edificado sobre la tumba de un primer ministro de uno de los emperadores manchues, Dicen ahi que esta tumba y este templo fueron construidos sobre el cuerpo del primer ministro para custodiar Sll espiritu a fin de impedirle que subiera hacia el trono. Muchas instituciones, talla esclavitud, "


I

F.!,\ .>\CCIO�

I

97

f,N J" li rsrno DIA

han sido edificadas sobre el espiritu del hombre para impedir

que se eleve hasta el trono de la dignidad y libertad humanas. Pero los negros estan cantando en todas partes su liberaci6n

de las tumbas hacia los

primera

vez

tronos

de la libertad.

Cuando por

oi musica hawaiana, su acento era tan triste que

me volvi a un amigo para decirle: "Esas son lagrimas a las cuales se les ha puesto musica", No sabia entonces que esa

rnusica habia sido compuesta por los leprosos de Hawaii. Cuando 10 supe, supe tarnbien por que me conmovi6 tan profundamente. Lo profundo llama a 10 profundo. Las Ieproserias suelen ser lugares deprimentes, pero en cierta oportunidad sail de una de elias con un canto en mi Habla alli

leproso que antes habia sido un obrero cristiano y que luego, en la primavera de su vida, coraz6n.

un

fue atacado por el horrible mal. Carcomidos sus dedos, s6Io

Ie

quedaba el toc6n del indice de la mana derecha.

con este

toc6n asia el arco de

mente en una

z6n 10 salude,

un

Pero violin y tocaba triunfal­

forma exquisita. Desde 10 intimo de mi cora­

apoder6 de mi espiritu. �Dije que "era" No, es un obrero cristiano, y el espi­ ritu que puede utilizar el toc6n del dedo de un leproso para un

Se

obrero cristiano?

asir el arco de un violin, presta mayor servicio cristiano que

muchos ministros

completamente sanos.

Ese

leproso estaba

"haciendo de tres sonidos, no un cuarto sonido, sino una es­

trella".

Y

esa

estrella

nos

guiaba.

En un colegio de Rangun habia una vivaz y brillante nina

europea que llego a recibirse de maestra. La vida parecia sonreirle con las mas bellas pro mesas, mas antes de que su sol hubiera llegado al cenit, se encontr6 repentinamente ensom­ brecido por la negrura de las nubes. Descubrio que era le­ prosa. T rata de ocultar hecho tan espantoso, pero no Ie


98

CRISTO Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

fue posible, y se vi6 alejada para ser sometida a tratamiento.

Despues de algun tiempo volvi6 libre de los sintomas del mal, y ernpezo a ensefiar de nuevo. Pero la enfermedad s610 La se habia detenido: estaba ahi y empez6 a reactivarse. joven sinti6 instintivamente que si volvia a irse para tratarse otra vez, jamas podrla regresar. Trato de engafiarse y de­ cirse que no habia tal cosa. Fue en vano. Y un dia dej6 espontaneamente su clase, camino las dos mill as que la sepa­ raban del asilo, vacilo largo rato ante sus puertas, sabiendo

que si se cerraban tras de ella esta vez serla casi seguramente para siempre, y, por fin, con una oracion en sus labios, entre.

Sobre el eje de esa oracion la vida giro desde el resentimiento y la amargura hacia la victoria.

Impedida de ej ercer la ense­ fianza fuera de los muros del asilo, ensefio a los leprosos; y mas, los organize en un coro y les ensefio a cantar. Y obrando asi, en su propio corazon capto una extrafia y nueva musica jarnas conocida antes. Ella esta radiante. �Dije que estaba ensefiando a esos leprosos? No, nos esta ense­ fiando

a

todos.

T odo cuadro debe

tener su

fondo

oscuro

para que se destaque el primer plano, de modo que ella uso las sombras de esta aflicci6n como fondo sobre el cual pinta

espiritu luminoso.

un

Cuando aprendemos a ensefiar a otros

dominio, estamos realmente ensefiando, porque esta­ mos impartiendo, no informacion, sino trasformacion. en este

es

Estas son fases dramatic as de la Victoria. Pero ninguna mas real que algunas de esas que no se oyen, ni se anun­

cian, ni se yen. Las cruces invisibles que oprimen el espiritu son

a

came.

menudo mas punzantes que las que nos laceran la De todos los que sufren en silencio, los mas silencio­

deben ser aquellos que van a traves de la vida sin en­ contrar un cornpafiero .. El espiriru humano esta hecho para sos


,

,

99

EN ACCION EN NUESTRO DIA

la cornpafiia y se siente perdido y desdichado hasta que en­ cuentre su

contraparte.

10 encuentran?

Pero, �que de aquellos que nunca

Recuerdo de una mujer que parecia ser el propio epi­ tome de la gracil femineidad. Tenia todo el instinto de la maternidad, iY que madre hubiera sido! Pero ella, que ha­ bria sido una maravillosa cornpafiera, jamas tuvo un compa­ fiero, y a ella, que hubiese sido una madre modelo, se le nego la maternidad. La vista de un bebe sobre el seno de

mujer Ie causaba tal dolor como si se 1a atravesase con la espada de Maria. Soporto en si1encio esta cruz invisible otra

durante

sus

solitarios afios,

No, no fueron afios solitarios,

porque fueron colmados con hermoso servicio a otros. Pero 1a mordedura se sentia siempre. Cierto dia que escuchaba

conferencia en la que se describia el nacimiento de un espiritu de la oscuridad Y de las sombras a una nueva luz Y

una

vida, vio una vision Y oyo un llamado. Ella se darla a sf misma para dar a luz

hijos espirituales, velando por la for­

rnacion de su caracter y por que fuesen seres dignos a

quien

se

le habia

negado

1a maternidad

darla a si misma a la maternidad en otro.

en

un

..

Ella,

plano, se

Ningun dolor ni serian demasiado terribles dar estos hijos espi­ trabajo para Ese dolor punzante que la carcomia se habla ido y en su lugar habia surgido un dolor creador, un ritua1es al mundo.

dolor que es realmente gozo elevado a un tono mas alto. Es una

madre dichosa al cuidar las aim as de los humildes y en­

compafiero en 1a necesidad humana; desposada con 1a miseria, pero gloriosamente feliz. Esta uti1izando sus fracasos y trasformandolos en oportunidades. La psicologia nos estan ensefiando que, mas que supri­ mir los instintos, hay que sublimarlos. Nos dice que el inscontrar un


100

CRISTO

Y EL

SUFRI1\1IENTO

HUlVIANO

puede convertirse en formas creativas del arte y de la poesia y del servicio. Ello esta muy bien y nos congratulamos de que asi sea. Pero la psicologfa, pues que trata con aquello que es inferior a 10 mas alto, no es capaz tinto sexual

de Ilevar 10 sublime a su sublimaci6n. Ensefia la sublimacion,

debe esperar a que la religion le de contenido. Jesus toma todos los instintos frustrados y los pone al servicio de

mas

gloriosas tare as en el nuevo reino.

Ahi

instintos son libres, porque tienen la libertad de expresarse en sus forrnas mas elevadas. El instinto de lucha 11 ega a ser firmeza en la lucha por el derecho, el miedo se convierte en reverencia a Dios y a la personalidad humana, el sexo es ahora ternura creadora en el servicio, el amor propio se trasforma en un amor

mas

esos

amplio a los semejantes, el instinto gregario ell

fraternidad humana.

Nada es desechado.

altas, dicia"

Todo se convierte

en

formas mas

"EI cristianismo es la unica religi6n que nada desper­ ni la frustracion, ni el dolor, ni el sufrimiento.

Je­

dijo: "Recoged pedazos que han sobrado para que no se piema nada". EI redime, no s610 el alma humana, sino sus

los

tarnbien los fragmentos que quedan cuando la vida se quie­ bra en pedazos bajo los golpes del sufrimiento, de la pena y del fracaso. En la

parabola de la fiesta de bodas del hijo del rey,

fueron invitados rehusaron con uno u otro Entonces el rey mand6 a buscar a los mancos �.

aquellos que pretexto.

cojos y ciegos, y realiz6 su fiesta con ellos. EI cristianismo usa sus mismos opositores para realizar su programa. Los especialmente privilegiados fueron invitados primero, pero

cuando rehusaron, los siervos fueron enviados a traer a to­ dos los que encontraren. Por la negativa de los especialmente


E�

,

ACCION

F.N

,

101

NUF.Sl·RO DIA

privilegiados, la invitacion adquirio un caracter democrati­ co

y universal y asi

quedo cumplida su esencial naturaleza.

jCunlplida merced a tina frustracion! EI Evangelio es un evangelio "a pesar de". Los 110mb res

10 aceptan no porque sea facil, sino porque es tin camino victorioso para vivir. Si alguien mira al Evangclio como un •

camino dido y

"por motivo de", probablemente se sent ira confun-

decepcionado; pero si 10 mira como un camino "a

pesar de", entonces enconrrara que esta asentado adecuada vitalidad.

ell

una


CAPITULO VII

EL CAJ\1INO CRISTIANO ES VICTORIA Hemos visto que

f01111a activa al dolor, en abierto contraste el habitual metodo pasivo. EI versiculo generalmente

encarar con

Jesus nos presenta la posibilidad de

en

una

citado por los que propugnan el metodo pasivo, es la oracion de Jesus en Getsemanf: "No mi voluntad sino la tuya",

dicen,

es

la oracion

hecha

tu

Esa,

la sefial mas elevada de la religion en general y de en

particular.

voluntad",

es

La connotacion corriente, "Sea una "Soportemos tu voluntad"

aquiescencia pasiva. Heiler cita la oracion de un indio ame­ ricano que perdio sus tres pipas perdida mayor es incon­

cebible para un indio

,yen

su

afliccion se volvia al Gran

Espiritu diciendo: "Oh, gran Dios, que todo 10 yes, y todo 10 proteges, concede, te ruego, que pueda hallar 10 que bus­ co". Luego de haber expresado su deseo deja el cumpli­ miento de la oracion al Gran Espiritu finalizando con estas palabras: "y, sin embargo, que tu voluntad sea hecha". Hei­ ler, al comentar esto, dice: "Aqui la peticion termina en sumision, La mas elevada y pura oracion que la historia de

la religion conoce, viene de los labios de un piadoso hijo de

Ia naturaleza.

"

103


104

CRISTO Y

EL

SUFRIl\lIENTO

HUl\'IANO

Un vez fui al jardin de Getsemani para pasar la noche

en

oracion, centrando toda mi meditacion en 10 que pen­

saba era el corazon y sustancia del incidente de Getsemani:

"No mi voluntad, sino la tuya". Espere salir purificado, sumiso, rendido. Mas en esas horas encontre que mi pensa­ miento se iba hacia las palabras de Jesus a sus somnolientos

discipulos: "Levantaos, vamos", es decir, vamos al encuentro de la traicion, del repudio, de la acusacion, del salivazo, de la

cruz.

La voluntad de Dios debia

aquiescencia sino por actividad

y

se

ser

cumplida,: no por

cumplio al tomar todo

miserable asunto y tornarlo en un triunfo del amor de Dios. Esto fue 10 que quiso decir con "Sea hecha la volun­ este

tad de Dios"

esta

voluntad era activa, redentora, y se des­

hacia en amor a los hombres a pesar de su crueldad y odio.

"Levantaos, vamos" para afrontar todo, es la clave de las

palabras: "Sea hecha tu voluntad", Sali de Getsemani, no deprimido por la sumisi6n, como pense me ocurriria, sino con un grito de combate en mi corazon. Getsemani ya no significaba para mi un suspiro y una lagrima y un someti­ miento, sino el llamado a levantarme a ir afrontar cualquier cosa, aun la peor que pudiera sucederme y convertirla en un testimonio del amor de Dios. Ya no podemos ver a Jesus •

Getsemani como la Victima de la voluntad de Dios, sino como el Vencedor a traves de esa voluntad en

.

Desde ese momento fue el senor de cada situacion que

•

se

le presento, Sano la oreja del hombre que habia venido

prenderlo, Pronuncio la sentencia de todo reino fundado en sangre y en miedo con las palabras: "EI que a espada mata, a espada perecera". Por el terror de su silencio hizo temblar a Pilatos en su trono: EI Acusado juzgo al juez y con el a todo el imperio. No quiso aceptar las Iagrimas de

a


EL CAMIXO CRISTIANO ES VICTORIA

105

la rnultitud llorosa

dijo a las mad res que llorasen por elIas y por sus hijos. Aseguro el paraiso al ladron que moria a su lado, y encornendo a sus asesinos a la gracia y perdon de Dios.

Al final exclamo:

"Consumado es": la voluntad de

Dios habia sido cumplida, curnplida a pesar del odio de los hombres, si, a traves de ese odio, y esa voluntad fue arnor redentor.

Repetirnos,

entonces, que esta

vitalidad victoriosa, Un estudiante hindu,

es

peligrosamente. despues de leer ellibro en el que se trata esto, dijo a su orto­ doxo padre: "He quedado impresionado con la necesidad de vivir peligrosarnente. Quiero practicarlo. Dame una rnoto­ cicleta." Para el, vivir peligrosarnente era eludir el transite con una motocicleta, pero esto es vivir peligrosamente en La vida moderna esta una forma atolondrada, superficial. coloreada con cnsayos de vivir peligrosamente en esa forma. Jesus quiso llamarnos a todos a sondear las profundidades de la vida y a vivir peligrosamente ahi, afrontar los grandes Es el

arte

de vivir

hechos de la vida y mostrar la vida a traves de ellos.

Heiler tiene razon cuando dice que "la religion profe­ tica es una irresistible voluntad de vivir, un incontrolable

impulso hacia la expresion, dorninio y exaltacion del sentido de vivir". La fe de Jesus es como la planta que se apodera de los desperdicios de las cosas y las convierte en color y forma exquisitos, en la belleza de la flor. Tiene dentro de sus profundidades una inextinguible "esperanza, hasta que la esperanza crea, de su propia mise ria, la cosa que contempla". Con frecuencia, algunos tipos de cristianos han trata­ do de sostener el caracter y la alegrfa mediante la contem­ placion de las recompensas del cicIo. Ahora bien, no hay duda que los evangelios ensefian en verdad compensaciones


106 en

Y

EL

SUFRIMIENTO

Pero

su

enfasis

CRISTO

el mas alla,

HUMANO

radica ahi,

Produce su las condiciones de aqui y no

caracter y su alegria de y en ahora. Por tanto, el tipo de caracter que

produce cuando

mejillas sonrosadas y sangre plena operacion, hormigueante causadas al afrontar los vientos cortantes. Un esta

tiene

en

caracter producido por la contemplacion de las compensa­ ciones del cielo es anernico y palido, carente de vida robusta, muy semejante a la flor en sotanos que vive en anemica contemplacion del sol de arriba. No, el cristianismo nos im­ pele a hacer cielos de nuestros infiernos. Una vez vi a un hombre extender su estera de oracion

rincon

bajo una escalera y postrarse ahi en oracion con su rostro dirigido al piso. La escalera se dirigfa en

un

oscuro

la luz del sol y a la vista que arriba se ofrecia. Pero su faz estaba hacia la tierra, contemplando las alegrias que Ala a

Ie acordaria en el cielo. Quise tomarlo por la mano, condu­ cirlo fuera del oscuro rincon por la escalera hacia la luz del

sol y afrontar ahi la vida con Dios. carnos

La oracion deberia sa­

de nuestros oscuros rincones y ayudarnos a convertir enfermedades en escalas que alcancen al cielo aqui

nuestras

y ahora. La fe de Jesus es la mas alta expresion de la volun­

tad de vi vir. Pero no es una 'voluntad de vivir con una mandibula desafiante, con fiero continente y una rigida ac­ titud hacia la vida. Es una apacible voluntad de vivir, por­ que su voluntad esta poseida por la vida, y hay una serena confianza interior que demuestra no terner la vida ni nada que ella pueda hacer. Un estudiante manifestaba que siempre concurria al ser­

vicio religioso de la capilla de la universidad cuando cierto

hombre hablaba, porque, decia, "sc para delante nuestro COl} una

confianza tan serena, y trata los grandes asuntos de la


EL CAMINO CRISTIANO ES

VICTORIA

107

vida como un cristiano que tiene los cuatro ases del juego en la mano". EI estudiante expresaba en terminos muy mo­ dernos la confianza de que el cristiano tiene suficientes re­ cursos para hacer frente a la vida cualesquiera sean las fuerzas que el juego de la vida despliegue contra el.

A aquellos que piensan que Jesus ensefio la negacion de

la voluntad de vivir, les responderemos que la frase "EI que

pierde su vida la hallara", contradice tal idea, pues aqui Je­ sus afirrno que el "yo" 0 la "vida" tienen su fundamento. La renuncia del yo lleva a la realizacion del yo. Abandona­

el yo pequefio para ganar el mayor. "Resulta de hacer absoluto el yo. Es una sublirnacion de la voluntad de vivir." mos

Como 10 dice Paulsen, "en cada sacrificio propio

hay algo

de propia preservacion, es decir, preservacion de la idea del

Descendemos

yo". un

nivel superior.

nivel de vida para expresarnos en Aceptamos una ley para ganar una liber­ a

un

tad, precisamente por medio de esa misma ley.

Eso estaba bellamente expresado en una carta de Navi­

dad que me escribio un invalido:

Hay

una

"�Como puedo liberarme>

ley y debo hacerle frente juntamente con sus san­

,No estoy obligado a obedecer la ley?

ciones.

medito

Mientras

la pregunta, me viene a la mente el relato de Tagore sobre la cuerda, y me da luz. Una cuerda de violin en

esta sobre la

mesa.

Nada la sujeta.

Podriamos pensar que Pongamos la cuerda

,Pero lugar, en el violin. Esta sujeta. Cuando se la mueve produce sonidos huecos. Pero ajusternosla mas, mas fuerte. Estirernosla hasta la clavija. Dejemos que la toque el arco es libre.

es

libre esta cosa muda?

en su

de Kreisler.

Ahora

es

libre.

Ahora canta."

"Jesus estiro su vida sobre la cruz y la toco con su amor

Dios, el Canto."


108

CRISTO

Y

EL

SU}<'RINIIE�TO

HUMANO

EI hombre que escribio esas lineas tambien se estiraba cada dia sobre una cruz de dolor, pero su ser era tambien

tocado por el arnor de Dios, y algunos de los que oimos la musica hacemos una pausa, agradecidos, y decimos: "Dios, el Canto".

amigo de un escritor que habia sufrido mucho Ie oyo pidiendo ser Iibrado de su sufrimiento. EI amigo, poniendole carifiosamente la mano en el hombro, Ie dijo: "Si esa oracion es contestada, echara a perder tu estilo". EI amigo sabia que nadie pod ria escribir como el 10 hacia si no 10 arrancaba de 10 profundo de su dolor. Alguien que oyo a una gran cantante, exclarno: "jQue voz maravillosa ten­ drla si algo Ie destrozara el coraz6n!" Ella necesitaba 10 que todos necesitarnos: una mano que ajuste las cuerdas de nues­ tl'O corazon para poder arrancar la mejor rnusica de nosotros. Uno de los mejores misioneros que he conocido vivia en Un

orar

el sur de la India, y entre la rnultitud de cosas que Ie toc6

fue destruir

leprosos. Estando de vacaciones enferrno de lepra. Al principio quedo estupe­ facto, su fe vacil6 y estuvo a punto de perderse. �Por que habia perrnitido Dios que tal cosa le ocurriera? Precisamente a el, y en 10 mejor de la vida y mientras estaba dedicado a un trabajo tan necesario. Pero su fe se enderezo, via en medio de la niebla. Se apodero de 10 que es la contraparte espiritual de la nueva .invencion llamada "Sextante para to do tiempo", una invencion por la cual el marinero puede ver el sol no irnporta cuales sean las nubes 0 Ia niebla que 10 oculten. EI torno este "sextante para todo tiempo" espiri­ tual y vio el rostro de Dios a traves de las nub.es. Alejado del hombre, Dios parecia estar mas cerca. Los amigos le visitaban en su aislamiento para aprender de el el camino hacer,

una

una

casa

de


109

F.L CAl\'IINO CRIS'flANO ES \'ICTORIA

de la vida.

Porque habia encontrado la manera de vivir "a Pero un amigo llego de la India con pena en su

pesar de". corazon y demostro por el tono de \'OZ que Ie tenia lastima.

EI leproso 10 detuvo: "Sientes lastima de mi, y no debe ser as 1.

En mi vida he sentido

una

estan radiantes

el

paredes

con

dicha mas

amor

profunda.

de Dios."

Dios

Estas

no

Ie

curo de su lepra, pero hizo para el algo mejor: curo a otros por intermedio suyo, les curo alli donde era mas necesario, ,

.

espmrus. En una de nuestras conferencias de

en nuestros

magnifico cristiano

mesa

redonda

un

expreso punto de vista acerca de 10 que la religion significaba para el, diciendo: "He observado que al seguir a Cristo nos pueden ocurrir tres cosas: En pri­ mer

su

lugar, nos libramos de todo ternor,

sentimos inmensamente felices.

En

segundo, nos

En tercero, tendremos con­

anti-climax decir que tendriamos tratiempos." dificultades, pero estoy persuadido de que tiene razon, No

Parecia

un

podemos librarnos de todo ternor, ni sentirnos inmensamente felices, a menos que hayamos aprendido a aceptar las difi­ cultades y utilizarlas. No merece la pena que digamos a la gente que no tenga miedo, porque sabe que hay algo que temer. Y aunque sepa que nada hay que terner, tiene temo­ res interiores que no puede controlar por medio de buenos consejos. Un estudiante hindu Ie dijo a un amigo mio: "1\,1i mente me dice que nada hay en ese idolo que yo pueda temer, pero mi corazon tiene mucho miedo". res

injustificados

en

Habia terno­

10 mas profundo. El unico modo de li­

brarse de esos temores es convencerse que si ocurre 10 peor

puede ser trasformado en 10 mejor.

El

Ieproso habia sido

librado de todo temor, porque 10 peor habia ocurrido y la vida, la verdadera vida interior. estaba intacta. Es "absurdo"


110

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO HUMANO

feliz como un leproso, pero el Evangelio ensefia ese

ser tan

glorioso absurdo. Entre

la India

un

como

grupo de estudiantes que fue de Birmania a team evangelizador, 0 grupo de fraternidad,

habia

uno

a

quien se llamaba "El Bufalo".

como

un

genio.

En sum a, una peligrosa combinaci6n. Su ultimo acto

bufalo, de ahi el nombre. Ademas era de mal

Era

tan

fuerte

de convertirse fue romper de un golpe tres costillas a un hombre que 10 habia irritado. Este grupo habia acabado

antes

su

gira de cinco meses por diversos colegios, y al sentarme

con

ellos les pregunte cual habia sido para cada uno el mo­

mento

mas sobresaliente y dichoso de la gira, y asi 10 hicie­

lleg6 el turno al "Bufalo' dijo simple y de­ "Una noche, despues de una. reunion; un estudiante nos sigui6, y al sentarme en el autom6vil vino deliberadamente sobre mi y me escupi6 en la cara. Bien, Cuando rechamente:

loon.

antes me

de que este hecho tan trascendental llamado conversi6n

ocurriera,

golpe.

yo no hubiera vacilado en voltearlo de un Pero 10 extrafio es que ni siquiera senti ni sombra de

hacerlo, y, mas, recuerdo de ese momenta como el mas dichoso de todo el viaje." Esto fue dicho sin hipo­ cresia ni j actancia. El estaba refiriendo un hecho. Y bien, deseo de

es

"absurdo"

ser

feliz cuando

se

la cara, y, exactamente 10 que el

nos

escupe

en

embargo, sin embargo esto es Evangelio ofrece. U no de los padres de la Iglesia pudo decir a sus oposi­ sin

respecto del sufrimiento de los primitivos cristianos: "Todo hombre que contempla este gran sufrimiento es asal­

tores

tado por alguna duda. Una fuerza 10 empuja a mirar y a buscar su causa. Cuando ha sabido la verdad, inmediatamen­ te

el mismo la sigue."

"El mismo la sigue."

Es "absurdo"


III

EL CAl\'IIXO CRISTIANO ES \'IC'rORIA

seguir algo que causa sufrimiento, y, ello no obstante, sabe­ mos instintivamente que Jesus hace sonar la nota mas pro­ funda de la vida. Nuestras iglesias modernas no la hacen sonar. Apelan al consuelo y se asombran de tener las iglesias vacias. Han sacado de las iglesias protestantes los crucifijos y han colocado almohadones. Luego se preguntan por que no son utilizados los almohadones. Jesus apela a 10 heroico, y mill ones moririan hoy por el. Una orgullosa rnujer manchu se resistia a abrazar el cris­ tianismo

aun

cuando

su

esposo

se

habia convertido.

Vino

persecuci6n contra los cristianos y tuvo que huir a las montafias juntamente con su marido. Alli sufrieron toda una

suerte

de dificultades. En medio de elIas decidi6 convertirse.

"Cualquier religi6n que es asi perseguida debe ser verdade­ ra", fue la manera en que 10 expres6. Se convirti6 en una maravillosa seguidora de Cristo, llevada a su lado por las heridas que alIi encontr6. Es "absurdo" que la gente cante cuando muere, pero eso

10 que hicieron los cristianos cuando estallo persecuci6n contra ellos en Madagascar. Eran col­

es exactamente

Ia gran

gad os de un acantilado por medio de una cuerda y se les decia que si

como se

no

se

retractaban la cuerda seria cortada.

Y

negaban a retractarse, la cuerda era cortada, y una

y otra vez se les oia cantar mientras caian por el aire hacia

la muerte.

EI dean Inge dice que "la alegrla como cualidad moral es una

invenci6n cristiana".

Es cierto, porque en la alegria cualidad moral que la hizo diferente.

cristiana se puso una Era una alegria que representaba

una

conquista moral Ie daba calidad moral,

conquista moral.

La


112

CRISTO

Esta clase de

Esta

diversion.

primera

es

necesitan

Y

EL

alegria es diferente de la que produce la

es de afuera para adentro, mientras que la de adentro para afuera. Las personas felices no ser entretenidas. Tienen dentro de sf manan­

tiales de dicha.

En

un

el corazon de cad a

en

SUFRIJ\1JENTO HUMANO

de desilusion escribi que terrena hay un dolor Iatente.

momenta cosa

aprendido a escribir, en respuesta a eso, que cuando cada cosa terrenal dej a su pena amarga, mi corazon Pero ahora he

sabe

cantar.

Cuando uno puede escribir 10 primero, es budista en su

actitud; cuando puede escribir 10 segundo, esta aprendiendo •

•

a ser cnstiano.

M uchos de los metodos modemos de buscar alegrla por

diversiones, nos recuerdan a la anciana que llevo algunos nifios al circo, y cuando uno de ellos, asustado por el espectaculo, empezo a llorar, 10 torno por el cuello diciendole: "Te traje aqui para que te divirtieras. Divierte­ te, �entiendes?" Y 10 volvio a sacudir. Muchos sacuden a sus pobres almas llorosas, languid as, y tratan de que se di­ medio de las

viertan. Cuando un hombre tiene que decir a su alma: "Co­ me,

bebe, huelgate", como 10 hizo el hombre rico, entonces

sabemos que en realidad el no se divierte. EI hedonismo modemo ha producido un mundo triste, desilusionado,

La alegria esta insita en la constitucion de las cosas, en

la propia constitucion de nuestros rostros. Se nos dice que es

preciso poner en movimiento sesenta y cuatro musculos

para fruncir el cefio, y solo catorce para sonreir, Entonces, �por que hacer trabajar con exceso a la cara? Dios ha pre­

ferido el lado de la tome

la

la linea de

alegria.

alegria haciendo que el rostro humano

resistencia cuando toma el lado de Pero la cara que tiene alegrla en el sentido del menor


EL CA;\IINO CRISTI.o\l\'O FS \TICTORIA

113

alegria barata. No hay en ella fingimiento 0 maquillaje. El juez Chandavakar, un hindu muy noble, dijo cierta vez de Keshab Chunder Sen, un leader del Brahmo Sarna], que tenia "un rostro de Nuevo

Nuevo Testamento, no obtiene

Testamento".

j Un hindu dice de otro hindu que tiene "una

de Nuevo Testamento"!

cara

una

Cualquiera fuese ese maqui­

llaje, 10 que producia esc "rostro de Nuevo Testamento" no podia, obviamentc, ser identificado con el profesionalismo. Keshab, aunque no cristiano por profesion, habia mirado a Cristo en tal forma que habia captado algo de su alegria. c:Que es precisamente "una cara de Nuevo Testamento?" Es un rostro en el que las Iineas se han vuelto a la luz, donde

aprendido a sonreir a traves de las lagrirnas, �' donde, a pesar de cualquier cosa, hay el sentido de la el dolor ha •

•

victona.

Jesus dijo: "Estas cosas os he hablado para que mi gozo en vosotros y mi gozo sea cumplido". Observamos aqui dos gozos que se encuentran reciprocarnente. Uno es "mi gozo" un gozo proveniente de 10 exterior. Otro es "vuestro gozo" un gozo surgido de 10 interior. Digo que esta alegria de Jesus viene del exterior, y sin embargo es tan interna e intima que muy bien puede decirse que surge de este

nosotros.

El gozo divino se encuentra con el gozo humano:

uno, el que viene de 10 es

alto, llena, y el otro, desde abajo,

llenado. Estan hechos el uno para el otro, y el alma hu­

mana,

al encontrar este gozo, encuentra su misma vida. Or­

dinariamente el mistico diria que el gozo divino es todo y El bartiano " por una vez estaria

el gozo humano es nada.

De Karl Barth, uno de los mas conspicuos sostenedores del mis­ Insisre en la soberania de Dios y en su revelacion final a los hom­ bres POf medio de J esucristo. •

mo.


114

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

de acuerdo con los misticos. Pero en la declaracion de Jesus

ambos estan preservados.

El humano no esta sumergido en

Dios, pero es cumplido en el. Desde que ambos son preset­

dos, muestra que estamos hechos para este gozo, y cuando 10 encontrarnos, encontramos cumplido nuestro propio ser. va

El "rostro de Nuevo Testamento"

es un rostro

que es sobre­

naturalmente natural.

Barry nos dice que "la literatura griega esta penetrada constantemente por un persistente sentido de melancolia, un sentido de frustracion y de incumplimiento". Protestaban los griegos que creian en la alegria de vivir, mas nunca se realizaba, porque nunca podian ver ninguna razon definitiva para la alegria. Nadie puede ser totalmente gozoso a menos que sienta que su gozo es un gozo definitivo. "Los griegos expresaron una gloriosa confianza en el hombre, pero jamas dieron Iugar a la creencia en el hombre." Nunca vieron a un

hombre

como

"un hombre por el que Cristo muri6".

Algunos medicos se disponian a operar a un pobre enfermo, y uno de ell os, creyendolo inconsciente, observe irreflexi­ vamente: "Lleven a ese pobre diablo". Pero el paciente, hombre insrruido, contesto: "�Llamo usted pobre diablo a un hombre por quien Cristo murio? Lo digno de un hombre esta ahora profundizado por 10 digno del Onico que muri6 "

por el, Por tanto, creemos en los hombres porque creemos en el Hombre. Precisamente asi nuestro gozo tiene signifi­

cado desde que ha sido tocado por su gozo. Los griegos nada supieron de esa clase de gozo de Uno que, irguiendose

su cruz, pudo decir: "Mi gozo". Nuestra esta fundada en ese gozo que ha afrontado los golpes alegria

en

la sombra de

y que es capaz de cantar. Nadie puede cantar a menos que sienta que su canto esta sonando en las profundidades del


EL CAMINO CRISTIANO

ES VICTORIA

115

universo. El cristiano, al encontrar su gozo en una cruz y al encontrarlo a traves de una cruz, esta seguro que en esa

esta 'haciendo sonar la nota mas profunda que la vida pueda hacer sonar. Es la nota baja de su canto; y si, ha­

cruz

biendo hecho sonar esa nota tan baja, va luego a hacer sonar

las notas mas altas del gozo, sabemos que sin aquella estas Pero unidas producen la armonia del no podrian sonar. •

conjunto, Los chinos tienen una inscripci6n en la gloriosa Fuente de Jade de Pekin: "Bajo los cielos, el primer manantial". Creo que el surgir de los manantiales es 10 mas maravilloso

que el mundo posee.

Pero cuando mire a traves del espesor

de su cristal, dije a mi amigo: "Esto es glorioso, pero el cris­

tiano ha descubierto el verdadero

primer manantial 'Bajo

los Cielos', porque el que bebe de estas aguas tendra sed nueva mente, pero las aguas que Cristo lc dara calmaran para

siempre su sed; pues las aguas que Cristo le dara seran para il una fuente que salta para vida eterna." Eso es el primer Manantial porque tiene su fuente en una colina llamada Cal­

Es gozo surgido del sufrimiento. En Shanhaikwan, donde la Gran Muralla se encuentra con el mar, hay esta

vario.

inscripci6n sobre la puerta: "Bajo los cielos, la primera puer­ ta". Los emperadores manchues que pusieron la inscripci6n sobre el Manantial y sobre la Puerta se han ido, el palacio de la Fuente de Jade esta en manos de otros, y la Primera Puerta esta en poder de los japoneses. Asi ocurre con los

"primeros" terrenales, todos se nos van; mas este gozo que jesus da tiene el sentido de 10 eterno en el: salta para vida eterna.

El cristiano tiene, por tanto, 10 que von Hugel llamaba

"una inundaci6n de

plenitud interior"; Sabe 10 que J. A.


116

CRIS1'O

Y

£J,

SUFRIMIENTO

HUMANO

Symonds expresa cuando dice que su concentracion y uni­ ficacion 10 capacitan "para alquilar el sol durante las horas duras" y "para engendrar una forma de mentalidad adecuada a los propositos de la vida". El cristiano sabe esto, y mas, porque 10 que ha encontrado no es una "forma de mentali­ dad", sino recursos interiores del espiritu, una plenitud inte­

rior que 10 inunda y que tiene su fuente en 10 Divino. La vida interior llega a ser suficiente para afrontar la vida ex­

terior. Buda ensefio al Asia la calma de la rendicion, Jesus

ensefio al mundo la calma de la conquista. Aquel dijo: "Paz"; el otro: "Excelsior". Uno era la paz de la reducci6n de la

personalidad, y el otro era la paz de una adecuada persona­ Josiah Royce defi­

lidad que se desarrolla y se perfecciona.

nia la fe como "la vista 0 el descubrimiento del alma de alguna realidad que capacita a un hombre para afrontar cualquier cosa que pueda ocurrirle en el universo". Estas palabras son el eco de estas otras del Nuevo Testamento: "Esta es la victoria que vence al mundo, vuestra fe". Pero asl como no deberiamos creer en "fe sanadora" sino en 10 Divino curando por fe, asi no debemos creer que la fe cura el sufrimiento mental y espiritual, sino, mas bien, que nos da acceso a los recursos de la Vida divina que nos cura. Nada podemos temer ahora: somos uno con esa Vida. Sus propo­

propositos, su poder nuestro poder, su seguridad, nuestra seguridad. sitos

son

nuestros

Dije cierta vez a un estudiante que nadie estaba a salvo a menos que pudiera afrontar cualquier cosa que Ie ocurrie­ ra. Parecio asustarse y Iuego replico: "Entonces no muchos de nosotros estarnos salvos, �vel'dad?" iNo muchos, pero el cristiano que ha aprendido este secreto sf 10 esta! En

una

de

nuestras

conferencias de

mesa

redonda co-


EL C.<\i\IINO CRISTIANO

ES \'ICTORIA

117

rrespondio la palabra a un muy noble dignatario eclesiastico, Era un hombre en quien todos teniamos confianza, un hom­ bre de fe radiante y espiritu de sacrificio. Y dijo: "La reli­ gion significa para mi tres cosas: victoria, victoria, victoria". No pudo haberla sintetizado mejor. Porque la religion de Jesus significa esras tres cosas: victoria sobre el pecado, vic­ toria sobre si mismo, victoria sobre el sufrimiento. mundo teneis

Esta en

exclamara: "En el

que Jesus pero tened buen animo, yo he Esro es buen animo, un animo que ha

el orden natural de las

cosas

tribulacion;

vencido al mundo".

encarado todos los hechos de la vida, buenos, mal os, indife­

rentes, )' que deja que esos hechos digan su peor palabra, y luego, frente a todo ello, estalla en un canto de alegria, una

alegria gloriosa, victoriosa, un cora de aleluyas brotado de las mas indignas condiciones. Hay un pajaro en la India al que se llama "pajaro de

la fiebre cerebral". En esos dias y noches terriblemente ca­

lurosos en que el termornetro sube constantemente, sus notas chillonas suben con el. Grita: "Fiebre cerebral, FIEBRE CI-:­

Es suficiente para volver loco al hombre que 10 escucha. Estaba a punto de hacer estallar mis nervios cierto dia cuando 10 venci para siempre REBRAL, FIEBRE CEREBRAL".

al trasformar su canto en un nuevo canto, porque interprete

grito como "{Alcluya, ALELUYA, ALELUY A!" Cuando la vida nos quiere aturdir con sus estridentes notas de "Fie­ bre cerebral", podemos convertirlas, a traves de la victoria de nuestro espiriru, en "aleluyas", Sintetizamos las palabras de este capitulo con las pala­ bras de otro: "En el universo nos sentimos como en el hogar, y en la sustancia y en 10 principal, debiles y timidas criatu­ ras como somos, nada hay en el mundo 0 fuera de el que su


118

CRISTO

Y EL

pueda atemorizamos.

SUFRIMIENTO

HUMANO

En otros terminos, estamos en paz, en

No que no tengamos que luchar, pero ahora la batalla misma es la victoria. Tenemos seguridad mental. £S­ tamos convencidos del bien, y que este es uno con el poder serenidad.

supremo." Muy humilde hombre de iglesia como soy, usa las pa­ labras de mi hermano, el alto dignatario eclesiastico, COIIl() propias: "La religion significa para mi: [Victoria, VICTORIA, VICTORIA!

"


CAPITULO VIII

ANTE LA AL TERNA TIV A: UNA RELIGION

CON CRUZ 0 UNA RELIGION SIN ELLA Hubo dos period os en la vida de Jesus en los cuales fue

asaltado por la seria tentacion de hacer frente al dolor y al

pecado del mundo de otra manera que la que el usaba. fue durante la tentacion

llegada de los griegos.

el

en

Uno

desierto; el otro, cuando la

En esos dos momentos de crisis prac­

ticamente se presentaron ante el todos los metodos y siste­ mas por medio de los cuales los hombres afrontan .estos he­ chos tragic os del

pecado y del sufrimiento.

Los rechazo

a

todos excepto a uno, y por intermedio de este llego a ser la Luz del mundo. Al observar estos metodos rechazados muchas de las formas usadas como puertas de los hombres de antafio y los de hogafio. £1 sabla escape por

reconocemos

puntos muertos, como tragicamente, poco a poco pero sin lugar a dudas, 10 estan experimentando los que conducian

a

hombres.

En los albores del ministerio de Jesus, Juan el Bautista

llamaba a toda una nacion al que

sus

tronadoras

de las gentes, estas

palabras se

arrepentimiento.

se

derramaban

sentian movidas 119

a

en

Y

a

medida

el corazon

arrepentimiento.


120

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO HUMANO

Hasta hoy existe en Mesopotamia un grupo de ocho mil per­ sonas

que

denominan

se

"Discipulos de Juan el Bautista".

N unca llegaron a ser cristianos, sino que son remanente di­ del avivamiento producido por ese profeta. El que el provoco debe de haber sido un despertamiento espiritual recto

poderoso. de

sus

Una corriente de

manos

el bautismo de

arrepentidos llegaba a recibir arrepentimiento. Jesus entro

corriente para recibir tal bautismo. El relato dice que "cuando todos eran bautizados Jesus tambien fue bauti­ en

esa

El, que no conocio pecado, torno un lugar en medio del grupo de pecadores arrepentidos como uno de ellos.

zado."

Significo asi su identificacion con el hombre en su nivel mas bajo. Renuncio a aquello que es mas dificil de renunciar: el buen nombre. Precediendole en la fila probablemente habria una ramera, detras suyo habria un lad ron. Semejaba uno de ellos, era contado como pecador. Debe de haber surgido una fuerte reaccion contra esta actitud, puesto que el fue interiormente compelido al desier­ to para luchar contra ella. Se alejaria asi del hombre para ver que actitud deberia tomar para con el hombre. �Que el de su lucha? si era el centro constituyo �Comprobar Hijo de Dios? No 10 creo. �No habia oido acaso en las aguas bautismales: "Tu eres mi Hijo amado"? No, el problema parecia haber sido este: Siendo el Hijo de Dios, �seria tam­ bien el Hijo del hombre, si ser hijo del hombre significaba identificarse

este

la forma

en que 10 habia hecho? Ser el Hijo del hombre significaria que tomaria sobre si todo con

en

�Era ese el ca­ Durante cuarenta dias estuvo sumido en profundas

10 que recae sobre los hijos de los hombres. mino?

consideraciones, meditaciones y luchas. Tan absorto estaba,

que olvido el hambre fisica.

Pero al terminar los

cuarenta


,

121

UN.� RELIGIO� CON CRUZ 0 SIN ELLA

dias sintio hambre. su

Ahora era necesario volver a alimentar

cuerpo debilitado. "No", dijo el tentador, "no necesitas volver.

aqui,

�Por que volver a los hombres?

Quedate Alimentate, asi apar­

tado de estes, por medio de un milagro. Eres el Hijo de Dios. Esto basta. No es necesario que seas el Hijo del hombre."

Esta es la primera gran tentacion en la religion espiri­ tual: apartarse, estar de tal modo exaltado por la cornunion espiritual, que las tragedias y las penas de la vida no nos toquen; ser un nutrimos de el, misticismo.

de Dios, regocijarnos por tal hecho, Esta es la tentacion a la que esta sujeto el

hijo

Cuando

la

religion

cae

en

ella,

entonces

se

trasforrna en opio, pues, narcotizados con devocion y en­ vueltos en sus estados de exaltacion, sus devotos se adorme­ cen hasta el punto que no yen el pee ado y el sufrimiento del mundo. Es esencialmente "una mentalidad de escape".

Resolveria los problemas del pecado y del sufrimiento por su propio aislamiento. Pero eso no resulta. Dondequiera

prueba, ya sea en el gabinete del profesor occidental, 0 en los bosques de la India, 0 en los conventos inevi­ y monasterios de la cristiandad, produce su Nemesis tablemente conduce al pesimismo. Intentar escapar de las tinieblas del mundo produce tinieblas interiores del espiritu. Para librarse del sufrimiento no hay que tratar de escapar de el, Jesus rechazo ese camino. Luego sugirio el tentador: "Si has de regresar, si has de ser el Hijo del hombre, entonces no te decidas por la ac­ titud que tomaste al principio. No te pongas junto al hom­ bre en actitud tan humillante, parate en la cusp ide del tem­ plo; exaltate, levantate por encima del hombre. Se el signo que

se

ponga

a


122

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

y el simbolo de la religion y hazte admirar y adorar; se el elegido de Dios, honrado y respetado. En esa forma daras

prestigio y categoria a la causa del reino de Dios. Dios no permitira que ttl, el Hijo de Dios, estes junto a hombres degradados, pues, aunque te tires, los angeles de Dios te llevaran de nuevo arriba. Tu lugar esta alla arriba, y no aqui abajo en medio de estas despreciables multitudes." La segunda tentacion es esta: Pararse en 10 alto, aparta­ do, superior, y mirar a las multitudes pecadoras y sufrientes, contemplarlas solo desde lejos, porque nos consideramos su­ periores a todas estas cosas. Es la tentacion del estoico, del "hombre superior" chino, del brahman, del caballero cult i­ vado, es la actitud papal de la mente que se erige en el pinaculo de la posicion y el nacimiento y la creencia y la clase. Descendemos hasta el hombre pero solo como la "da­

dadivosa" para dar nuestra bendicion, solo para cumplir con "noblesse oblige", solo para demostrar como Dios nos rna

cuida en forma especial enviando sus angeles para condu­ cirnos de nuevo a nuestras exaltadas posiciones. Nunca ga­ namos a la gente. El hecho es que cuando adoptamos esta

actitud, sentimos que estamos pol' cima de la gente y no formamos parte de ella. Tal actitud querria decir que Jesus no

seria el Hijo del hombre.

Escaparia de los sufrimientos

humanos por el aislamiento. Pero esto tambien seria "una mentalidad de escape" por mas excelsa que pudiera parecer.

Jesus la rechazo. Luego llego la sutil tercera tentacion. "Si tienes la de­ terminacion de ser el Hijo del hombre, entonces se el Hijo del hombre; si vas a ser uno con el hombre, adopta entonces sus metodos y su espiritu; ganale siendo un hombre compla­ ciente con todos, no dejes que nada se interponga, y haz que


•

UNA RELIGION CON

123

CRUZ 0 SIN ELLA

espiritu, y tu simpatia y tu interes se absorban en ello, recorre integramente el camino." Caer y adorar a Satanas tomar la actitud de significaba aquellos que le obedecian. tu

Esta tentacion consiste en usar los metodos del hombre para ganar al hombre, ganar el mundo y su reino utilizando me­

todos mundanos. Pero hombre.

Jesus rehuso tambien esto. EI seria el Hijo del El queria que todo 10 que podia suceder a los

hombres le sucediera a el. Mas habrfa esta excepcion: intimo del

espiritu seria diferente.

Seria

en

10

ell os, pero diferente a ell os. Seria el Hijo del hombre, pero tarnbien Hijo de Dios. Sabia que solo en la medida en que fuera in­ como

teriormente diferente pod ria cambiar a los hombres. En to­

do 10 dermis seria como ell os.

Lawrence de Arabia dice que "ningun hombre pod ria dirigir a los arabes a menos que se alimentara con la comida de la tropa, usara sus mismos trajes, viviera en el mismo nivel

que ellos, y, sin embargo, pareciera mejor". Jesus ocuparfa su lugar entre los hombres; haria frente a todo 10 que tiene que hacer frente el

hombre;

no

invocaria, para librar su

batalla moral y espiritual, ningun poder que no este a nues­

disposicion; haria frente a la vida como un verdadero hombre, y, ello no obstante, habria en el algo muy dis­ tra

tinto. Es en esa "diferencia" donde reside nuestra esperanza.

Porque necesitamos a alguien que sea como nosotros para ser nuestro Ejemplo, pero necesitamos a alguien diferente a nosotros para ser nuestro

Redentor. Si solo fuera como nos­

otros, pod ria ser unicamente nuestro Ejemplo.

diferente a nosotros, podria ser unicamente tor.

Mas necesitamos

tanto

el

Si solo fuera

nuestro

Reden­

Ejemplo como el Redentor.


124

CRISTO

Y

EL

SUFRIlVIIENTO

HUl\fA:1\()

En estas tentaciones Jesus lucho por saber como ser las dos ,

cosas, y gano.

Sin embargo, sabfa que la eleccion que habia hecho sig­ nificaria su identificacion final con el hombre en la cruz. Habia sido bautizado entre pecadores, serfa crucificado entre ladrones. El problema del pecado y del sufrimiento solo podia ser encarado con honestidad; no habria escape, ni subterfugios, ni fingimientos, ni drogas. Seria resuelto, no evadido. Y seria resuelto estando en su actitud interior con el hombre, y no inclinandose sobre el desde afuera y to­ mandolo con pinzas. Entonces el puso sus pies en el camino que sabia Ie

habrfa de lIevar finalmente Pero

luego se presento

fuertemente de inducirle

a

a

la

el

cruz.

momento

tomar

otro

en

que

camino.

se

Fue

trato en

la

oportunidad de la llegada de los griegos, incidente cuya ver­ dadera importancia no ha captado Ia cristiandad. Por 10

general tomamos de el el texto "Senor, que rem os ver a Je­ sus", y ahi 10 dejamos. Sin embargo, es ese uno de los momentos cruciales en la vida de Jesus. Es un momenta comparable en importancia con las tentaciones del desierto.

En varios aspectos era mas sutiI y dificil que esas tentacio­ nes, porque el

de

una

desierto representa Ia tentacion del comienzo

carrera,

y Ia

Ilegada de los griegos representa la

tentacion en una carrera ya a mitad de su camino. En una

que esta por Ia mitad surge Ia tentacion de contem­ porizar, de ceder ante las insistencias agudas, de tomar un carrera

camino mas facil.

llegada de los griegos vemos las profundidades �Que fue 10 que Ie hizo excla­ mar a Jesus: "Ahora esta turbada mi alma"? Hayen el relaCon Ia

de una gran crisis del alma.


,

UN.<\. RELIGION CO:N" CRUZ 0 SIN ELLA

125

mucho mas contenido del qlle pudierarnos esperar de la mera llegada de unos griegos para una entrevista. Veamos to

el pasaje:

" entre los que subian para adorar en la fiesta, habia algunos griegos. Estos se llegaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaban, diciendo: "Senor, queremos vcr a Jesus". Felipe fue, }' se 10 diio a Andres; }' Andres y Felipe fueron entonces, y se 10 dijeron a Jesus. Respondioles Jesus: Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; mas si muere, lleva mucho fruto. E1 que ama su vida, la pierde; mas el que aborrece su vida en este mundo, la conservara para vida eterna. E1 que quiera servirme, sigarne; }' donde )'0 estuviere, alli tarnbien estara mi ser­ vidor. Si alguno me sirviera, mi Padre Ie honrara. Ahora esra turbada mi alma, �}' que dire? Padre, s:ilvame de esta 110ra. (No;) mas para esto he venido a esra hora. (Dire.) Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una \'OZ del cielo, diciendo: Yo 10 he glorificado, y 10 glorificare otra vez. La multitud que estaba alli, y oyo la \'OZ, decia que habia sido un trueno. Otros decian: Un angel le ha hablado. Respondio Jesus: No ha venido esta \'OZ por mi, sino por vosotros. Ahora es el juicio de este mundo, ahora sera echado fuera el principe de este mundo. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraere a rni mismo. Esto 10 decia, dando a entender de que muerte iba a morir. (Juan 12:20/34).

Es

probable que los griegos llegaran como embajada para sugerirle que dejase a los judios y fuese a Grecia. Esto no es algo improbable, porque la tradicion nos dice que el principe de Edessa envi6 una embajada a Jesus para pedirle que fuera a ese lugar. Estos griegos advirtieron probable­ mente la rormenta que se cernia sobre la cabeza de Jesus; se dieron cuenta que terminaria en desastre y en muerte si con­ tinuaba entre los a

judios. Es, pues, probable que hayan ido

invitarlo a dejar todo, e ir a Atenas, donde las mentes de

los hombres eran abiertas y liberales, donde ensefianzas co­ mo las suyas serian apreciadas, y donde podria vivir por


126

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO HUM.AJ."JO

mucho tiempo

honrado y

respetado. �Para ir erusalen donde el desastre a J aguarda? Sal y yen que a

como

maestro

"

Atenas."

He ahi la alternativa entre Atenas y jerusalem Atenas, con su vivaz y superficial interes en todo, pero sin profun­

didad; jerusalen, con su cruz. �Que camino tornaria la reli­

gion segun la personificaba Jesus? �Iria a Atenas a escapar del sufrimiento 0 iria a jerusalen a afrontarlo? Era la lucha, no

del bien y del mal

nada malo habia en ir a Atenas

,

sino la lucha entre 10 bueno y 10

mejor: 10 bueno sin una

bres se alinean a uno u otro lado.

0 seguiran el metodo de

cruz, 10 mejor con ella. Todos los sistemas, todos los hom­

Atenas de tratar el sufrimiento, el metodo que procura ex­

plicarlo 0 hacerlo desaparecer con palabras, por medio de sugestiones mentales, por medio de hipnotismo de ideas, de subterfugios mentales y espirituales, evadiendose de los he­ chos, por medio de soporiferos; 0 tomaran el camino de Je­ rusalen, el camino que conduce directamente hacia 10 peor que la vida puede decir 0 hacer, el camino que permite que

la tormenta nos azote, el camino que ace pta el Calvario. Jesus vio muy claramente la encrucijada, y asi le oimos

soliloquear: "Si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; mas si muere, lleva mucho fruto". Pro­ bablemente los griegos habian sugerido que el podria vivir entre ellos una larga y fructifera vida. �Por que prodigarla ahora? He aqui su respuesta: La vida se genera dando vida; la fructificacion, al caer el grano en la tierra y morir. El no

viviria segun el reloj de arena sino por los latidos del corazon.

Muchos de nosotros hemos escogido el camino de Atenas, vi­

vimos solos, usando unicamente recursos humanos, encontran­ do la vida superficial y esteril, al negarnos a pagar el precio

.


,

127

UNA RELIGION CON CRUZ 0 SIN ELLA

maximo de damos a nosotros mismos, nos encontramos pa­ gando el precio de Ia perdida de Ia misma vida. De nuevo Ie escuchamos: "EI que ama su vida (como estos me piden que 10 haga), la pierde; mas el que aborrece su vida en este mundo (como )'0 yeo que debo hacerlo), la conservara para vida eterna", Los griegos Ie pedian que vida y la salvara, y asi salvara a otros; Ie pedian que bendijera sin sufrir. Pero el sabia que no era posible, amase

su

Sin embargo, la lucha

grande, porque esa cruz que

es

alzando ante el no es ilusion. Nuevamente, la bataiia interior: "Ahora esta turbada mi alma". i Y no podia ser de

se va

otro

modo!

Pero muchos de

10 minimo al

nosotros no nos

turbamos ni

Ilegar punto. Nos ponemos a to no con el espiriru de Ia epoca que diria: "Acepta a Atenas como

en

a

este

oportunidad, evita a jerusalen como una calarnidad". Y asi aceptamos su espiritu y compartimos su pequefiez, Mas una

nurnero cad a vez mayor de personas se sienten turbadas al llegar a este punto. Tienen la sensacion de que si yerran aqui, un

yerran vitalmente. De nuevo Ie oimos decir: ra

"� Y que dire>: Padre, salvarne

�Pedirla que de pagar el precio supremo?

de esta hora?"

se

le exceptuase, que se Ie eximie­

Es precisamente 10 que mu­

preguntamos. Pedimos que se nos salve de esta Es cierto que aun llamamos "padre" a Dios en el preciso momento en que pedimos ser salvados somos aun

chos

nos

hora.

religiosos, todavia mantenemos ciertas lealtades ,pero hace­ la suprema negacion de nosotros mismos. Pedimos que Mas Jesus responde se nos salve "de", no "para" esta hora. mos

en

forma decisiva: "No, por esto he venido a esta hora: to­ esta hora, todos los

das las edades me han ernpujado hacia intensos anhelos de los hombres

me

han conducido

cara

a

.


128

CRISTO

Y

EL

cara con este momento.

SUFRIl\tlIENTO

HUI\1ANO

No puedo claudicar ahora, porque

si 10 hiciera los defraudaria.'

jGran momento de la vida de que puede decir "No" a todos los ca­ minos menguados, a todas las cosas faciles, a todas las com­ ponendas, a todas las tentaciones para ir a Atenas! jPero gran momenta aquel en que puede ver hasta 10 profundo de las cosas y darse cuenta que ha habido "algo mas" una pro­ videncia divina que 10 ha dirigido a ese instante ,que ahora su voluntad se sumerge en una Voluntad Todopoderosa y un

hombre aquel

en

Voluntad

es

que tu

esa

sacrificialmente redentora!

Ahora ofmos la gran decision:

nombre.

"(Dire.') Padre, glorifica pienses en 10 que me costara, solamente

No

glorifica tu nombre."

Ofrecio a Dios un cheque en blanco,

blanco salvo la firma que estaba escrita con su propia sangre. Las edades estaban pendientes de ese momento, y el en

no

les fue infiel.

Es el

momento

mas grande de una vida

aquel en que entregamos tarnbien aDios ese cheque en blan­ co firmado con nuestra propia sangre, pidiendo gozosamente a

Dios que reclame de nosotros todo 10 que tenemos, incluso

mismos.

nosotros

para el y para

Es el

momento

de la Gran Renunciacion

nosotros.

Mas a esto sigue la Gran Anunciacion: "Entonces vino

una voz

del cielo, diciendo: Y 10 he glorificado y 10 glorifi­

que el torno la determi­ nacion final, el cielo hablo. Muchos de nosotros que vivimos

care

otra

vez."

En el instante

en

bajo cielos mudos los encontrarfarnos Ilenos de la voz de Dios si escogieramos el camino de J erusalen, Dios nos ha­ blaria desde las paginas de las Sagradas Escrituras, por medio de la voz de la Providencia, y desde 10 profundo de nuestros espirirus, si escogierarnos su camino con terminante decision. Y entonces la vida tendria significado, proposito, plan.


,

129

UXA RELIGION CON CRUZ 0 SIN ELLA

Es interesante advertir C()n10 interpreto todo eso la mul­

titud que estaba alli, Algunos dijeron "que habia sido un trueno". Para ellos era solo la V()Z impersonal de la natu­ raleza sin significado alguno. ralismo materialista.

Es la interpretacion del natu­

Cuando oimos la

voz

de Dios

en

res­

puesta a nuestra dedicacion suprema, ellos dicen que ha sido "un trueno", Cuando pasamos por una crisis trasformadora del alma )' emergemos de ella como seres regenerados, de­ claran solemnemente: "Un fenorneno de la adolescencia" •

-"ha sido un trueno". Cuando regresamos a casa despues de haber participado en algun acto en el eual hemos captado

poder trasformador de Cristo para la vida, ellos dicen: "Psicologia de las masas" "ha sido un trueno". vision del

una

Cuando la mano de Dios se posa sobre nosotros curando el dolor ffsico, un

trueno".

"ha sido respuesta es: "Sugestion mental" Cuando nos encontramos elevados por la ora­

su

cion y nos regocijamos por la trasforrnacion operada, se nos

"ha sido un trueno". Esta es "Aurosugestion' actitud y la interpretacion de uno de los grupos de dice:

la

la

multitud que estaba alli, La interpretacion de otro grupo era: "Un angel ha ha­

blado".

Para los que 10

componian, habia algo mas que la voz de la naturaleza, y algo menos que la voz de Dios; era la voz de un angel. Las personas de este tipo tienen mayo­ res inclinaciones espirituales, pero tienen mas bien la mente del chapucero. Son mas espiritualistas que espirituales. Tie­ nen

mas interes

psiquicas, ros

en

las

en

el

"fenorneno",

piezas oscuras, que

en

las manifestaeiones

en

los rincones

del pecado y de las necesidades de la tierra;

en

oscu­

eomu­

nicarse con los muertos que en comunicar las Buenas Nue-


130

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

A esta actitud le falta -"un angel les ha hablado."

vas

los vivos.

a

profundidad moral

No quiero decir que los muertos no puedan hablar a los vivos; tengo mi mente abierta en espera de una prueba convincente.

Mas, aun cuando 10 hagan, no creo que pro­

duzca el tipo mas sa no de religion 0 de caracter concentrar­ en obtener relaciones con los muertos, especialmente si

se

eso

debilita nuestras relaciones con los problemas de los vivos.

Estos dos grupos estan formados por espectadores "la multitud que estaba alii". Quienquiera que se pare al borde de la vida en esa forma,

cornpelido a dar una inter­ pretacion superficial de la vida. Solo aquellos que han afron­ tado la alternativa de elegir entre jerusalen y Atenas, y han optado por jerusalen, pueden interpretar verdaderamente la vida. Estdn en ella. Saben que significa la cruz, porque pueden sentir como les desgarra los hombros; saben que sig­ nifica el sufrimiento, porque estan crucificados sobre la cruz de un dolor que han elegido. Pero saben tambien que sig­ nifica la vida, porque la sienten palpitante, irrumpiendo en canto por todas las fibras de su ser. jConocen la vida desde adentro! No son espectadores. Como resultado de esta eleccion decisiva, jesus vi6 que se

ve

-

.

,

ocurrinan tres cosas:

Primero, el juicio de este mundo. "Ahora es el juicio

�Que tenia que ver la eleccion de una cruz de este mundo? Aparentemente nada, pero si juicio

de este mundo." con

el

fijamos mejor los encontramos intima mente conectados. La cruz es el lugar del juicio de este mundo. Es alli donde los hombres son verdaderamente juzgados. Debo confesar que no siento ternor alguno cuando me imagino el trono de Dios en el dia del Juicio final, pero este hombre en la cruz, nos


,

131

UNA RELIGION CON CRUZ 0 SIN ELLA

juzga, me con dena, me haee poner de rodillas. Su espi­ ritu, al enfrentar el pecado y el sufrimiento del mundo, haee que mi espiriru tiemble dentro de mi como aguja elecrrica en la tormenta. Aqui en la cruz, su amor juzga mi odio; su arnplitud, mi estrechez; su sacrificio, mi egoismo. Los es­ pectadores habian dicho que "habia sido un trueno", y aho­ me

la eleccion de

trasforma

en

el

el

juicio

trueno

que retumba en nuestros espiritus culpados y nos llena de pavor. ra

una

cruz

Tenia razon cuando

dijo:

mundo",

se

"Ahora

es

de

este

Segundo, Ia expulsion del poder del mal de este mundo: "Ahora sera echado fuera el principe de este mundo." EI exrirparia el pee ado y el sufrimiento del mundo tomandolos en su propio corazon y ahogandolos alli hasta que murieran. Echaria al principe de este mundo, no deshaciendole la ca­ beza, sino dejando que el principe de este mundo Ie rompiera el corazon, Expulsaria el sufrimiento tomandolo en si, echa­ ria al pecado haciendose pecado. Finalmente, manifestaria poder supremo al elegir esta cruz.

"Y yo, si fuere levantado de la tierra

todos atraere a mi mismo."

(en una cruz),

Aqui habia de manifestarse un nuevo tipo de poder: el poder de veneer al mal con el bien, al odio con el amor, al mundo con una cruz. Era el poder de presentar la otra mejilla, de ir la segunda milIa, de dar a

tambien la capa, de atraer a los hombres muriendo por ellos. La decision estaba tomada.

Agradeceria al grupo ate­ niense, mas no aceptaria su invitacion, Elegiria al pueblo

que 10 estaba rechazando. No habia otro camino, porque jerusalen y el monte llamado Calvario se interponian entre

el y la Victoria de la manana de Pascua. No podia ensefiar


132

CRISTO

Y

SUFRIMIENTO HUl\IANO

EL

los hombres que portan cruces propia voz fuera acallada en una cruz. cantar a

a

•

•

•

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•

•

•

•

a

•

•

menos

•

•

•

•

•

•

que

•

•

•

•

su

•

•

•

puede cantar en un mundo como este a menos que haya aprendido el "canto del Cordero", el canto que se aprende en medio del dolor, cuando se lleva la cruz so­ bre el corazon, y, poniendole cuerdas, se la trasforma en Nadie

arpa. Mas antes que podamos cantar ese canto debemos de­ tenemos, ir mas alla tratando de tocar las profundidades de un

esa cruz

que Jesus ha elegido.


CAPITULO IX

LO QUE CUESTA ADIOS Cuando mirarnos la vida, parece decirnos dos palabras La naturaleza parece formular una ley du­

contradictorias.

inconmovible, inexorable, ferrea, Por otro lado, la reli­ gion nos ofrece perdon, rehabilitacion, una nueva oporruni­ ra,

Dios pOI' intermedio de la naturaleza llegamos a la conclusion de que Dios es Ley. Si 10 miramos

dad. a

Si miramos

a

traves de Cristo, llegamos a la conclusion de que Dios es

Amor. entre

�Pueden reconciliarse ambas cosas 0 debernos elegir

elIas?

No hay duda de que existen esos dos grupos de hechos. Uno de ellos ha sido introducido por la India en la ley del

Karma. Reducidos a sus terminos mas simples, y a su central

significado, la ley del Karma quiere decir que recogemos 10 que sembramos. Esta ley insiste en que este cs un universo moral con consecuencias morales, que de alguna manera, en algun lado, encontraremos nuevamente los resultados de nuestras

acciones.

Inevitable, invariable, irreparablemente

10 que hacemos. Si esa es la esencia de la ley, puedo aceptarla de todo corazon, Esto nos

volveremos a

encontrar con

significa que al aceptar el Karma debcmos aceptar la doc­ trina de la trasmigraci6n del alma, que es un corolario consno

133


134

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO HUMANO

truido alrededor del Karma para explicar las desigualdades de la vida. De la trasmigraci6n no yeo suficientes pruebas. Del Karma me encuentro en todas partes con la mayor evidencia.

libertad para decidir realizar tal cuaI hecho, pero no la tenemos para elegir las consecuencias de Podemos

tener

tal hecho. Este queda inserto, naturaleza moral.

Puede

ser

en

sus

resultados, en nuestra

que

no

veamos

sus

resultados

castigo exterior, pero inevitablemente producira des­ los cas os en que no podamos ver los resultados gaste Esta ley no hace distinci6n de colores: sea un externos. hombre blanco 0 un negro 0 un amarillo quien la quebrante,. ella 10 quebrantara, Tampoco distingue entre las religiones. en un

aun en

Ella

no

pregunta si

somos

cristianos, musulmanes, hindues,

agn6sticos: quebrantemosla y nos quebrantara, que no quebrantamos la ley: nos quebramos contra ella. Cuando la quebrantamos, nos repele convirtien­ donos en algo tembloroso, sangrante, marchito. Esto se aplica a grupos, naciones, razas, tanto como a individuos. Hay un Karma nacional como hay un Karma individual. En pequefia y en gran escala el universo se pone del lado del budistas

EI hecho

0

es

bien en contra del mal.

Nuestro universo parece a est a luz muy aspero e incle­

mente; sin embargo, queda grabado a fuego en nuestras men­ tes el hecho de que es un universo regido por las leyes 'y no

por el capricho 0 la fantasia. Sabemos que debemos esperar. La disciplina escolar es muy estricta, pero es digna de con­

fianza, Prefiero un universo asi, y no un universo del que sabriamos la direcci6n que romaria.

nunca

No necesitamos insistir en esto porque la historia de la

humanidad es la historia del desarrollo de

esta

ley.

"Todas


135

LO QUE CUESTA ADIOS

las cosas te traicionan a ti que me traicionas", dice Francis Thompson en "The HOU11d of Heaven", y con esta sencilla y unica frase dijo 10 que est a escrito en la constitucion de las cosas.

Mas esta

no

es

toda la verdad sobre el suele

tener

asunto.

cuenta

Hay

cuando

se aspecto que habla del Karma. No es cierto que solo nosotros recogemos 10 que sembramos. Para bien 0 para mal, los resultados de

otro

no

se

en

acciones pasan a otros. La ley de trasferencia del Karma es real. Otras personas recogen 10 que nosotros

nuestras

sembramos.

Probablemente, el padre que peca darla cuaI­

por que los resultados de su accion solo recaye­ ran sobre el; pero no puede. Su esposa, sus hijos, sus ami­

quier

cosa

todos los que viven en el circulo de su amor sienten gos las consecuencias de su pecado. Cada vida esta entrelazada con otra

vida. No hay aislamientos, no hay separaciones. Si

elevo mi vida, todos sienten la fuerza que la impulsa; mas si dejo que mi vida se doblegue, todos sienten su caida, Si la ley de la trasferencia del Karma es verdadera

que la ley del Karma creo

en nos

es

un

hecho

tan

profundamente arraigado

y

como

,entonces nos abre el camino para pensar

terminos vicarios. Hace posible que pensemos en terrni­ de una cruz.

centro

Si hubiera Uno que pudiera pararse en el

de la vida y que, por la universalidad y profundidad

pudiera reunir en su propio corazon los peca� dos y sufrimientos de los hombres, el podria transferir a ellos los resultados de su propio Karma. En tal caso los hom­ bres podrian comer el fruto, no de 10 que sembraron, sino de 10 que el sernbro. Al menos hay la posibilidad de pensar en estos terminos. Exploremos esa posibilidad. de su amor,


136

CRIS1'0

Y

EL

SUFRIl\lIEN"l'O

HUMANO

Antes de penetrar en las ideas fundamentales de la cruz

de Cristo, examinemos una 0 dos presuposiciones. Acerta­ da 0 erronearnente creemos que acertadamente ,nosotros

los cristianos vemos en Jesus la vida humana de Dios. £1 es

la parte de Dios que hemos podido ver de 10 Divino.

El

es

el descubrimiento

10 Divino hablandonos

en

idioma que

podamos entender, un lenguaje humano, mostrandonos, por medio de su caracter, donde se forja el nuestro, esto es, en un medio ambiente humano. No podemos imaginar otra forma en que Dios se mostrara a SI mismo. Si eso es cierto,

10 que ocurrio a Jesus ocurrio a Dios; 10 que el Dios 10 soporto, su cruz fue la cruz de Dios. Enton­ soporto, entonces

ces, esta cruz visible que

fue levantada en la historia, es un

signa de esa cruz interior que esta en el corazon de Dios. Nosotros, que estamos limitados por nuestros sentidos, no pudimos ver esa cruz interior en el corazon de Dios hasta que se levanto ante nuestros propios ojos. El pintor italiano estaba cruelmente en 10 cierto, entonces, cuando pinto los clavos que penetraban en las manos de Jesus traspasando la madera y penetrando en las manos del Padre que estaba atras. Esta concepcion es un eco de las palabras de Pablo cuando dice: "Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo a 51".

No podemos separar a Dios de Cristo, haciendo duro e

inflexible a uno y tierno y perdonador a otro. vez una

Dijo cierta

nifiita: "Odio aDios, pero amo a Jesus, porque Dios

iba a destruir el mundo, y Jesus no 10 dejo". Expreso en lenguaje infantillo que ha sido llevado a los sistemas teologi­ cos.

Pero el Nuevo Testamento nos revela un Dios que se

parece a Cristo. Cuando Jesus exclarna: "El que me ha visto a mi ha visto al Padre", quiere decir, entre otras cosas, que


137

LO QUE CUESTA ADIOS

'lei que me ha visto en la cruz ha visto al Padre en la cruz". Es la cruz, entonces, el corazon destrozado de Dios.

Esa angustia es inevitable en un rnundo como este, Un

querido peca, pero nuestro arnor por el no dirninuye, y cuando ese pecado y ese arnor se unen, en ese rnisrno punto

ser

se

levanta una cruz de dolor.

Un

arnor

puro sufre cuando

el pecado del querido, y cuanto mas puro el amor mas penetrante la angustia. Cuando el arnor

entra en contacto con

ser

puro y santo de Dios entra en contacto con el pecado en nosotros, sus seres queridos, precisarnente en esa conjuncion de ese pecado y de ese arnor, se levanta una cruz. Es inevi­

table.

Es inherente

a

la naturaleza de las

cosas.

No

hay

trasferencia mecanica, sino una aceptacion vital de parte del

Porque el arnor no puede ser arnor, y perrnanecer apar­ te, alejado. Si es arnor se insinuara en los pecados y en las penas de otros y los hara propios. "No quiero echar rnis pecados sobre Jesus", dijo una darna sueca que se habia convertido al budisrno. "Es degra­ dante pedir a otro que cargue con nuestros pecados." "Estoy de acuerdo", replique, "pero aunque usted no eche sus pecados sobre Jesus, ni le pida que los 11 eve, no pue­ de evitar que el 10 haga, pfdaselo U d. 0 no. Desde el rnornen­ arnor.

que el es Arnor esta constrefiido a llevarlos sin que U d. lo pida." El arnor no puede ser arnor y rehusar las cargas

to

del arnor. En un rnundo como este Dios no

1a cruz y continuar siendo un Dios de amor.

puede rehusar

Si, por tanto, en medio de nuestro dolor y sufrimiento,

elevarnos

son de protesta porque Dios ha hecho un rnundo en el cual son posibles el pccado y cl sufri­ miento, record em os que si rnucho nos cuesta vivir en un

nuestra

voz

en

mundo asl, mas le cuesta aDios. Hacerlo as! significaba que


·138

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIEN'fO HUMANO

tendria que vivir en el siendo Amor. Y eso queria decir su propia cruz. Podia haber hecho un mundo en el que no hubiera posibilidad de pecado ni de sufrimiento, pero en tal caso no podria habernos hecho seres moralmente libres, capa­ ces de elecci6n. Podia habemos hecho titeres, no personas; maquinas, no hombres. Prefiri6, por el contrario, emprender la gran aventura y crear seres morales capaces del bien y del mal. El Amor no podria haber hecho nada menos. Un padre humano engendra un hijo en el cual pueda derramar su amor,

aunque al hacerlo corre el gran riesgo de traer al mundo un nifio que puede seguir el mal camino y destrozarle el cora­

z6n; sin embargo, corre el riesgo, porque el amor no puede hacer menos. Dios, el Padre Divino, corre el mismo riesgo al creamos, porque su obra puede llegar a destrozar su cora­

Lo hizo, y la cruz es la sefial de ello. En la creaci6n asumi6 toda la responsabilidad. T omarla sobre si todo 10 que

zone

iY mas! S610 sobre Y sobre esa base pudo crear. Y

recae

sobre

crear

£1.

nosotros

podia

esa

base

tan

maravilloso

debe ser 10 que tiene en la mente en cuanto a la re-creacion,

que corrio el riesgo de la creaci6n. El plan Y la meta fina­ les nos estan vedados "No sabemos que llegaremos a ser"­ pero ahora vemos la cruz. Eso nos sostiene. Si es verdadera la revelacion de 10 que vemos en la cruz, entonces podernos

confiar en 10 que hay detras de ella. Si el Coraz6n que res­

palda al universo es como este dulce y fuerte coraz6n que qued6 quebrantado en la cruz, entonces £1 puede ser duefio de mi corazon sin reserva alguna. Mas se presenta la objeci6n: Si Dios sufre, Dios no es feliz; si no es feliz, es irnperfecto; si es imperfecto, no es Dios. Esta objeci6n se fund a en una falacia. �Cual es la ley de la felicidad

en

el universo?

Bta: los verdaderamente felices


LO

son

QUE CUESTA

ADIOS

139

aquellos que deliberadamente toman sobre si el dolor

para el bien de otros, )" los desdichados son aquellos que se centralizan en si mismos y se niegan a hacer para otros algo que les cueste un poco de si mismos. Se aburren y se ha I tan.

El Dios que pudiera permanecer apartado de la tragedia, la mise ria, la pena del mundo, seria un Dios egolatra; por tanto, desdichado. Pero el Dios que puede saber de la dicha de una cruz, sera

un

Dios que conocera la mas completa felicidad

de este universo

la de salvar a otros a costa de uno mismo.

El Dios que no tuviera en su naturaleza el elemento mas gran­ de del mundo, el amor, serfa imperfecto, y, en consecuencia,

seria Dios. El salmista pregunta:

"Aquel que hizo el ojo, eno vera? Aquel que fOI'1110 el oido, eno oira>' Y Browning agrega: "Aquel que hizo el amor, eno amara?' Y podriamos agregar nosotros: "Aquel que puso el impulso del sacrificio en el corazon del mas grande de los hombres, eno se sacrifi­ cara a SI mismo?" Si no hay un Dios como ese en el univer­ so, [deberfa haberlo! Pero vol vamos. Si la ley del Karma esta inscrita en la constitucion de las cosas, esta ley del amor tambien esta no

inscrita alli, Si las laderas de las colonias son heridas por los

torrentes, la naturaleza pone manos a la obra de llenar esas barrancas heridas, con flores que ocultan las cicatrices. Si se

rompe un hueso, rodo el organismo se apresura a contribuir con materiales que curen la fractura. Si una herida se infec­ ta, mill ones de

corpusculos se sacrificaran en la lucha por Cuando las hormigas cruzan un arro­

eliminar la infeccion.

yuelo, algunas hacen un puente con los cuerpos muertos de sus compafieras para que las dernas puedan cruzar a salvo. Mueren los pimpollos para que llegue la fruta.


140

CRISTO

IfUMAL,",O

SUFRIl\lIENTO

EL

Y

En Sud America me dieron un as piedras recogidas en el de cierto rio, piedras que, al ser cortadas en secciones

cauce

trasversales, dejaban ver, claramente dibujada, una cruz en el centro. Tambien me dieron en ese pais una parte de una

gigantesca vid que asimismo tenia una cruz perfecta en el La cruz aparece en toda la vida, se reconoce aun me­

centro.

animal, brilla mas intensamente en el hombre, y jor llega a su perfecta fructificaci6n en la cruz de Cristo. Y esa el

en

cruz es

la revelaci6n de Dios.

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Alguien ha dicho que "la vida es sensibilidad".

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.

En los

niveles inferiores de la vida encontramos los niveles mas bajos de sensibilidad. No existe en la piedra.

Se

encuentra en

la

planta, pues el profesor Bose, por medio de sus experimentos, ha

probado que la vida vegetal es capaz de responder al

afecto y al odio, y que sufre al morir. Pero el sufrimiento es

pequefio, Es mas agudo en el animal, aunque no muy desa­ rrollado, porque el animal tiene un circulo de afectos muy limitado. Mas claro y definido es en el hombre: cuanto

mas elevada su escala de cultura y de caracter, tanto mas sensibilidad manifiesta, tanto mas amplio el circulo de sus afectos, y, por tanto, mayor capacidad de sufrimiento. Al llegar al tipo mas alto de vida, Dios, cab ria esperar que esta sensibilidad se manifestara en su perfecci6n. La cruz nos dice que as! es. La cruz es Dios sensible al pecado y al dolor

humanos, tan sensible que los hace suyos. Dice Goethe: "Si )'0 fuera Dios, este mundo de pecado y sufrimiento destro­ zaria mi coraz6n". Naturalmente que sf.

ocurri6!

[Y esto fue 10 que

Jesus manifiesta en forma suprema esta sensibilidad. To­

do 10 que hiere al hombre 10 hiere a el. Como 10 expreso


1.0

141

QUE CUESTA ADIOS

Joseph Parker, "Jesus nunca esruvo fuera de la Cl'UZ"

nunca

ha estado fuera de la cruz porque el hombre ha estado siem­

pecando y sufriendo, Hutton dice que F. D. Maurice "sentia una especie de atorruentadora complicidad por cad a tendencia pecadora de su epoca", Mencio escribio que el emperador que primerarnente pu­ so diques a los rios de China dijo: "Me siento personalmente responsable por cad a hombre que se ahoga en China". El emperador que fue llamado "el ernperador agricultor" de China, dijo que se sentia "personalmente responsable por cada hombre que moria de hambre" en su pals. Jesus va mas alla, y, por la amplitud de su amor, demuestra que siente el pecado y el sufrimiento de cad a hombre como suyo propio. EI pe­ cado de cada hombre es su pecado, el dolor de cada hombre en su dolor. Este es el significado de "llevar nuestros pecados en su propio cuerpo sobre el madero". Cargo con ellos, no pre

en

forma mecanica, sino vital. No fueron puestos sobre el en

la misma forma que los de antafio

descargaban sus pecados

sobre el chivo emisario, sino que los llevo como una madre

tomaria el pecado de un hijo descarriado, en su propio cora­

zon, para sufrir con ella vergiienza y el castigo.

El doctor Coffin nos cuenta que un sargento britanico

el Soma decia qlle, en esos largos meses en que las dos lineas de batalla mantenian continuo intercambio de proyec­ en

tiles, no podia apartar su pensamiento de que Cristo estaba alli afuera, entre las Iineas, y que los disparos Ie atravesaban el cuerpo. En una inscripcion en la cap ilia del Union Medi­

cal College de muerto

de

una

Pekin, dedicada a la memoria del Dr. Hall, infeccion

adquirida en una plaga mientras

asistia a sus pacientes, esta escrito 10 que un enfermo chino

dijo de el:

"Llevo mi enfermedad

en

su

propio corazon".


142

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO

HUl\'lANO

Cuando el Evangelio dice que Jesus mismo "torno nuestras enfermedades", quiere decir mucho mas que la curacion de las enfermedades de los que le rodeaban. Las "torno"; Ilega­ ron a ser suyas, mos un

cada dolor su dolor. Asi como cuando toea­

nervio sensitivo en cualquier lugar del cuerpo huma­

impresion del contacto se siente en el cerebro, as! Jesus, como cabeza de una raza pecadora y sufriente, siente todo su dolor en su propio ser. no, la

Se dice de un sabio de la India que, viendo a unos hom­

castigaban un bufalo, sintio tanta simpatia por la pobre bestia, que las marcas dejadas por el palo aparecieron en la espalda de el. Vemos en las heridas de Cristo nuestras su en heridas; espalda azotada y sangrante, los signos exte­ riores de los latigazos interiores de nuestras conciencias cul­ padas; en el hecho de haber sido rechazado, el rechazo de nuestro propio ser culpado; en su grito de desamparo en la bres que

•

•

grlto... Un swami fue bautizado en nuestro ashram y llego a ser

cruz, nuestro propio un

.

entusiasta discipulo, Era un hombre con corazon de leon,

el hombre mas elemental que jamas he visto. Estaba hablan­

grupo de abogados hindues, cuando uno de ellos hizo un comentario injurioso ace rca del nacimiento de Jesus,

do

a

un

expresando aviesamente que habia nacido de una ramera y, por tanto, en pecado. El swami, enfurecido, se quito uno de los zapatos y con el Ie pego varios golpes en la espalda, EI swami se retiro muy indignado, en la creencia de que habia hecho una justa defensa de su Senor. Pero esa noche, mien­ tras, acostado, estaba pensando en el asunto, Cristo se le pre­ sento, y, frente a el, sin decirle palabra, se quito el manto de sobre los hombros, y alli el swami vio las marcas de su zapato.


143

LO QUE CUESTA ADIOS

Se dio cuenta que su Senor habia recibido en su propia espal­ da los golpes que habia dado a uno de sus enernigos.

Cuando los dirigentes judios entregaron a Jesus a los romanos, los soldados pensaron que les habia Ilegado Ia opor­ tunidad de dar rienda suelta al desprecio y al odio que sen­

aqui su "rey"; ya mostrarian a los judios que pensaban de ell os, manifestando desprecio y

tian por la raza judia.

He

burla por su "rey". Y as! 10 hicieron. Le cubrieron con ves­

tiduras reales, colocaron un falso cetro en forma de caiia en su

mano,

ante

una corona

de espinas sobre su cabeza, y doblaron

ella rodilIa exclamando: "Salve el rey de los

judios".

Probablemente no sentian odio personal por Jesus. Todo ese

desprecio iba dirigido a los judios; y, sin embargo, Jesus rorno 10 que correspondia a sus crucificadores como suyo propio iY 10 llevo por ellos!

Se decia del gran devoto bengali Chaitaniya que una vez tenia mucho frio, tanto, que la vida parecia escaparsele del

cuerpo. Sus discipulos, asustados, le envolvieron en to­ das las frazadas que pudieron encontrar; mas a pesar de

parecia que iba a morir de frio. Uno de sus dis­ cipulos, pens an do que deberia haber alguna otra razon para que su maestro sintiera tanto frio, empezo a buscar ello

la

causa.

Se encontro

con

un

cbamar

un

desterrado­

arrebujado en un rincon, temblando de frio. "Este chamar", se dijo el discipulo, "debe ser la razon del frio que siente

Corrie, pues, en busca de frazadas para cubrir con elIas al pobre hombre, y a medida que este empezo a entrar en calor, 10 propio le acontecio a Chaitaniya. Esto puede ser solo una hermosa Ieyenda, pero es un hecho glo­

el maestro."

rioso en Cristo. "En cuanto 10 hicisteis a uno de estos mis hermanos muy pequefios, a mi me 10 hicisteis.' El siente frio


144

CRISTO Y EL

SUFRIl\lIENTO

HUl\1ANO

cuerpos helados de los pobres, esta solitario con el des­ terrado, herido en la culpa del pecador, es parte y parcela en los

jArriesgada decision fue la de transformarse en Hijo del hombre! Significaba que participaria de todo 10 que concieme a los hijos de los hombres. El pecado y el sufrimiento les conciernen principalmente. Cristo los tomo de cada vida.

tambien.

Estas palabras de Eugene Debs llevan en si un eco de la cruz:

"Haec afios me di cuenta de mi relacion con todos los

seres

humanos, y resolvi que yo no era ni un poco mejor

insignificante en la tierra. Dije entonces, y 10 repito ahora, que mientras hay a una clase baja, pertenecere a ella; mientras haya una clase criminal, sere de ella; mientras haya un alma prisionera, yo no sere libre." que el mas

Un funcionario del gobierno de la India me conto como

llego a ser un hombre transformado, Todos pod ian advertir que habia cambiado, y la historia de ese cambio cobraba prin­ cipal interes por el maravilloso resultado obtenido. Habia dado su primer paso en la inmoralidad cuando fue a Europa a estudiar, habiendo dejado en su hogar una esposa pura, inocente, confiada, el alma del honor. Al regresar de Europa, en lugar de terminar con su infidelidad, continuo su doble

vida. La pureza y la confianza de su esposa Ie herian como una pufialada, hasta que llego el momenta en que no pudo

Se forme el proposito de contarlo a su intimamente ternia que 10 abandonara 0 10 esposa, y aunque contener su secreto.

fulminase con su enojo, un dia resolvio afrontar la situacion.

La llama a su cuarto, y, cerrando la puerta, ernpezo a narrar

la infame historia.

A medida que ella se iba dando cuenta del significado de 10 que el le contaba, su rostro palidecia como la muerte; vacilando fue hasta la pared y en ella se


LO

145

QUE CUF.ST A ADIOS

recosto mientras las lagrimas corrian por sus mejillas. Y al mirarla, veia el como su pecado crucificaba a su mujer, como la pureza de su amor era torturada en la cruz de su pecado.

"En ese momento", me dijo este hombre, "vi el significado de

la cruz de Cristo.

Desde su cruz mas pequefia me di cuenta

significado de la otra cruz mas grande. Y cuando me dijo, en medio de sus lagrimas, que no me dejaria, sino que me ayudaria a empezar una nueva vida, senti el ofrecimiento de un nuevo despertar en la cruz de Cristo, y desde ese ins­ del

fui un nuevo hombre." El amor que sufre 10 habia redimido. Es el unico camino de redencion,

tante

Empezamos este capitulo insistiendo en el hecho de la

ley del Karma, la ley dura, inflexible, inexorable, ferrea. Pe­ ro

hemos visto que esta ley no abarca toda la verdad. Existe

el hecho de la trasferencia del Karma. tambien Amor.

Ambos estan alli.

liarlos.

El

Si Dios

es

problema

es

Ley, es

reconci­

Sentimos que si Dios es amor, debe de haber perdon, c:No nos pide Dios que perdonemos a quienes pecan contra

c:Hara El menos que 10 que pide de nosotros? No 10 podemos creer. Mas tambien creemos que si hay per­ nosotros?

don, no ha de ser facil de obtener. Nuestras naturalezas mo­

c:Como puede mantenerse la ley y manifestarse el amor al mismo tiempo? Cuando dos jovenes fueron culpables de inmoralidad rales se resentirian ante tal idea y no la aceptariamos.

el ashram de Mahatma

Gandhi, su corazon se destrozo, EI predicaba la pureza a la India y, sin embargo, la impureza

en

habia invadida su propio ashram. Tan triste estaba que em­ pezo a ayunar. Ayuno durante seis dfas, Cuando despues

jovenes se presentaron ante Gandhi y perdonados y restituidos a la hermandad, c:podia

de esta prueba esos rogaron

ser


146

CRISTO Y EL SUFRIl\iIIENTO HUMANO

Si, podia, porque ahora no seria el suyo un per­ d6n facil. Era un perd6n que llevaba las manchas de sangre de su propio sufrimiento. Si Gandhi, como cabeza de la institucion, les hubiera ofrecido perdon sobre la base de esa auto rid ad, hubiera sido barato y facil, y no habria tenido significado por faltarle calidad moral. Si Dios nos ofrece perd6n sobre la base de la omnipotencia divina, como dicen

el hacerlo?

amigos musulmanes, entonces estoy seguro que no podemos aceptarlo. Le falta calidad moral. Es un perd6n carente de valor. Mas si nos ofrece perdon, no basado en la omnipotencia divina, sino en el sacrificio divino; si ofrece una mann atravesada por clavos, entonces nuestro sentido moral nos permitira aceptarlo. Si despues de cometido el pecado habia de restablecerse la comunidad entre los jovenes y Gandhi, entonces este debia

nuestros

tomar

la iniciativa.

j6venes no podian decir: "Seamos pecado los separaba. �Como podia re­ Los

Su

amigos". el pecado y reanudarse la amistad? Gandhi tenia que tomar la iniciativa, tenia que emprender la restauraci6n, tomando el pecado en su propio corazon )7 dejar que 10 des­ trozara. Cuando pecamos no podemos llegar aDios, El debe ahora

moverse

venir a nosotros. £1 debe restablecer la comunidad desde su lado. Debe tomar el pecado en su corazon y venir a nosotros

propio corazon, y tarnbien en el nuestra vergiienza y nuestro dolor. La cruz es el precio que Dios

llevandolo

en

su

ha de pagar para

pecados.

acercarse

a

nosotros

a

pesar de

nuestros

.

Entonces es la cruz el lugar de reconciliaci6n entre el Karma y el perdon, entre Ia Ley y el Amor. El brazo. de la cruz que mira hacia arriba representa la ley del Karma que se

levanta recta e inflexible. El otro brazo, ei que se extiende


147

LO QUE CUESTA ADIOS

de un lado a otro, representa el amor de Dios extendiendo brazos para salvar y curar. Ambos el Amor y la Ley unidos forman la cruz. Y la cruz los hace uno. En un templo de Pekin puede verse la estatua de Buda recitandonos la ley del Karma, Detras, espalda con espalda, esta la diosa de la misericordia. Los chinos pensaron que los <los deberian estar alli, pero 10 mas cerca que pudieron colo­ carlos fue espalda contra espalda. En la cruz se fundieron

sus

en

gloriosa armenia.

Oman dice que, primero, debemos pasar por el senti­ miento de que Dios y su reino son pequefios y oprimidos, al sentimiento de que son triunfantes y universales. Luego, que debemos pasar por el sentimiento de que la ley de Dios no es ni siquiera benefica, al descubrimiento de que es amor.

Y, por fin, que debemos pasar por el sentimiento de que la

ley de Dios no es ni siquiera justa, al descubrimiento de que es expiatoria. Pero no veo ningun otro lugar en el cual po­ damos hacer ese descubrimiento.

aqui un hijo expulsado del colegio por ebriedad e inmoralidad. EI padre puede adoptar una de cuatro actitu­ des: Primera: "Te perdono, esta bien". Segunda: "Te echo y no quiero saber nada mas contigo". Tercera: "Te perdono, He

pero te echo". Cuarta: "Llevare el muchacho a casa, sufrire con el y 10 perdonare". Esta ultima seria expiatoria. Si Dios es como

10 que vemos en Cristo, sabemos el camino que se­

guira. No habia ningun otro camino que Dios pudiera se­ guir, y continuar siendo el mismo Dios que es. Siendo el 10 que es, y nosotros 10 que somos, la cruz era inevitable. Todo

"Dios no

esto nos

significa, como 10 ha scfialado Barry, que

ama

como

humano por satisfacerlo.

consecuencia de

No

cesa

de

nuestro

amarnos

en

esfuerzo

medio de


148

CRISTO Y EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

los errores, los pecados y los fracasos del hombre. Eso quiere

decir que la gracia y no la j usticia es la verdad mas profunda

Dios, y gracia es amor, espontaneo, incalculado, que acompafia durante todo el camino, que nunc a cede, que nun­

sobre ce

pierde la paciencia, que sufre como se sufre cuando el ser

amado va por el mal camino." En dos de las parabolas de Jesus, la de las minas y la de

los talentos, se oye la voz de la naturaleza, inexorable, qui­ tan do a aquel que no 10 usa el talento 0 la mina para darlo a

aquellos que tienen mucho. Hay una demanda rigida, infle­

xible, ineluctable para que desarrollemos 10 que tenemos, 0

de 10 contrario nos sera quitado. Est a es la dura escuela de la selecci6n, la supervivencia de los espiritualmente aptos y que desarrollan sus talentos. Esta es la marcha constante de la naturaleza, el llamado hacia una vida superior, pero impla­ cable para aquellos que no quieren escuchar esa voz.

Luego de enunciar esas parabolas, sigue el relato: "Dicho esto, iba delante, subiendo a jerusalen". Al frente de est a procesi6n hay Uno que, habiendo dicho esto" esas palabras implacables en la parabola y en la naturaleza sigue "de­ lante", meta y guia de este movimiento ascendente, ofrecien­ do en sf mismo la clave para su comprensi6n. Mas aun, sigue del ante para entregarse en sacrificio en jerusalen. Al frente de la procesi6n de la vida va un hombre coronado de espi­ ,

nas, la revelaci6n de 10 que el hombre debe ser y de 10 que

Dios es.

El universo encuentra su consumaci6n en el amor

que se sacrifica en una cruz. La palabra final no es la palabra inexorable de la parabola que no sabe de perd6n, sino que la

palabra final esta en el hombre mismo, y 10 que vemos es un amor inextingible. La cruz termina la frase de la parabo­ la, y esa ultima palabra es "AMOR".


149

LO QUE CUESTA ADIOS

La corona de la vida es el hombre, la corona del hombre

es

Cristo, la corona de Cristo es la cruz.

contemplar toda la marcha de la naturaleza y del hombre, podriamos resurnirla en las palabras de un pensador: "Llegarnos a la conclusion ineludible de que el progreso es crecimiento en arnor". Pero nunca habriamos sabido que es el arnor a menos que el no "nos hubiera amado primero". La cruz es la cuspide de ese amor, Al

Si es verdad que "la extension en la elevacion en la escala

de la existencia de un animal 0 de un ser racional puede ser

infaliblemenre medida por el grado en que el amor sacrifi­ cial por otros controla ese ser", entonces vemos que estamos 10 cierto al sefialar

en

Cristo

como

10 mas elevado

en

la

Nos damos cuenta, ademas, que ha­ doblegar nuestra rodilla ante la cruz como

esc ala

de la existencia.

cemos

bien

en

a

la mas alta revelacion del

amor

sacrificial, y que, mas aun,

hacemos bien al tomar esto como la llave que abre el misterio

de Dios, y que por la cruz vemos a un Dios a quien podemos

respetar, amar y en quien podemos confiar. Rufus Jones te­ nia razon al decir que "el aspecto mas significativo que en­ contramos

y

su

hoy en la cruz de Cristo es su identificacion con

revelacion del amor de Cristo que sufre como Padre".

Un misionero estaba dando una interpretacion de la cruz ante

cierto auditorio.

para decir: "Ud,

no

rnusulman interrumpio sabe 10 que hace. Esta blasfemando y De pronto

un

degradando aDios cuando dice que £1 sufre."

no

El misionero

contesto, pero 10 hizo un hindu diciendo: "No, si hemos de

algun Dios, debemos creer en la clase de Dios que rnuestra", Tenia razon. Si no podemos creer en un JesUs Dios como este, no podemos creer en ningun Dios. Debe ser un Dios como Cristo 0 nada. Pero si podemos creer en un creer en

nos


150

CRISTO

Dios tal, una

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

entonces tenemos entre nuestras manos una

clave,

clave para el universo y para nuestro propio sufrimiento.

En

una

de

nuestras

conferencias de

mesa

sociologo expreso muy concienzudamente:

redonda, un

"Creo que las

tendencias fundamentales del universo estan en Jesucristo". Si esto es cierto y as! 10 creo ,entonces la tendencia fun­ damental que esta en el centro del universo es el amor, y la

ilustracion y consurnacion. Como dice Sir Oliver "a medida Lodge, que nos elevamos en la esc ala de la existen­ cruz es su

cia, en la practica nos encontramos optando por el dolor y

las tribulaciones antes que por la vida cornoda y facil. E1 dolor de mas alta calidad es voluntario, se sufre por una causa o

por causa de otros." A la cabeza de la procesi6n de 13. vida vemos, pues, a un

hombre coronado de espinas; sus dolores curan nuestros dolo­

res, sus heridas responden a nuestras heridas, su amor recoge nuestro

pecado.


CAPITULO X

EL SUFRIl\IIENTO C01\10 RESVL TADO DE UNA ERRONEA DECISION i\'10RAL

En

nuestro

estudio hemos sefialado que el sufrimiento

viene de adentro, como resultado de nuestras propias deci­ siones; y de afuera, como consecuencia de nuestra relacion con cas

el medio ambiente, que esta compuesto de fuerzas fisi­ y de relaciones humanas. Nos hemos detenido en el

ultimo porque presenta los problemas mas engafiosos, pero no podemos ignorar el hecho de que gran parte de nuestro

sufrimiento viene por nuestra propia voluntad mal encamina­ da. El sufrimiento como resultado del pecado, si bien facil de comprender, es el mas dificil de sobrellevar. ,

Quebranta

.

espmtu, El mal ha invadido toda la personalidad humana. El mal de la mente es el error; el mal de la ernocion, el sufrimiento; nuestro

el mal de la voluntad, el pecado. Como el centro de la perso­

nalidad es

no

es

la voluntad, asi el

centro

del

problema del mal

el pecado. Pecado es palabra fea y a la mente moderna Ie

a sus

el,

puede escapar consecuencias. Como 10 expresa Carlyle, "el pecado es, agrada.

Se rebela

contra

Pero

no

ha sido y siempre sera el padre de la miseria". Una persona muy modema me hacia notar con mucha satisfaccion que nos 151


152

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

habiamos "librado del anacronico infierno de fuego y azu­ fre". Conteste que si para much os puede ser aSI, sin embar­ go el hombre moderno podia advertir que todavia estaba en el infierno de la ley quebrantada, y que este "nuevo in­ fierno"

era

peor!

probablemente tan malo como el otro, jsi no

Hace unos meses desperte de un odioso suefio en el que aparecia como culpable de un horrible pecado. El senti­ miento de culpa era tan gravoso que estaba enteramente cu­

bierto por una fria traspiracion, Pero el consuelo al descu­

brir que solo se trataba de un suefio fue demasiado maravillo­

para expresarlo en palabras. Mas a veces desperta­ mos para afrontar el hecho de que el sentimiento de culpa no so como

habia sido sue no te realidad.

jsi 10 fuera! ,sino una inflexible e hirien­

Hay un pasaje en "Entnieider-Oder", de Kierkegaard, en el cual la seducida, quebrantado su corazon, escribe al se­ ductor: "Juan, y no digo 'Mi' Juan. Veo ahora que nunca

10 fuiste.

Estoy bien castigada por haber permitido que esa idea fuese un dia mi alegria. Sin embargo, sin embargo, mio

seductor, mi engaiiador, mi enemigo, mi asesino, fuente de mi calamidad, tumba de mi dicha, abismo de mi miseria. Te llamo rnio, y yo soy tuya, tu maldici6n para eres, mi

siempre. matarte.

No

Pero

pufial para dondequiera te ocultes, soy tuya hasta los

creo

que he de hacer

uso

de

un

fines de la tierra, tuya. Ama a centenares, pero yo soy tuya.

Soy· tuya en tu hora final. Soy tuya, tuya, tuya, tu mal­

dicion."

Mientras el cancer del de

nuestra

felicidad,

sobre el sufrimiento.

no

pecado devora, devora 10 vital tiene sentido hablar de la victoria

Hasta que

este

sentimiento de

culpa


,

,

RESUL1'ADO DE U�A ERRONEt\ DECISION

l\IORAL

153

pueda ser quitado del alma )' la restauracion de la cornuni­ dad con Dios se haga realidad, el alma se marchita y desfalle­ ce

en

nuestro

interior.

Por minutos llenos de

ansiedad, un

nino, hijo de uno de nuestros misioneros, estuvo perdido de su

madre en medio de una multitud en Londres. La afligida

madre 10 encontro al fin, recostado a Ia pierna de un policia,

soIIozando como si el corazon se Ie rornpiera. Esa noche el

hermanito menor se puso a Ilorar por una insignificancia, y

el nino que habia andado perdido ese dia se acerco a su madre para decirle: "Bobbie Ilora por eso, pero espera hasta

que se encuentre en verdaderas dificultades". Perderse, per­ derse de Dios, sentir una sensacion de soledad y de orfandad

de espiritu, es encontrarse verdaderamente en dificultades.

Segun un relato, un grupo de personas se encontraba a 1a orilla del mar hablando de sus penas y perdidas, Uno con­ taba de un barco que se habia ido a pique con todo su conte­ nido; otro, de un promontorio en una ribera extranjera, Ia tumba de un ser amado; cad a uno estaba seguro que su pena

la mas grande. Hasta que por fin hablo otro, suspirando:

era

"Mi perdida es la mayor de todas, porque un corazon creyen­ te me

ha abandonado".

Y todos estuvieron de acuerdo

en

que tenia razon. En muchos casos ese corazon creyente esta enterrado en la tumba de algun pecado. Decia uno de los

asistenres mas interesados en nuestras reuniones de mesa re­ donda: "No creo en religion alguna. La vida es miseria, y

perdida de la fe y una vida que se convierte en miseria parecian relacionadas entre si, Y 10 1a tumba es su meta."

La

,

estan.

Maria estaba junto al sepulcro Ilorando, y cuando se Ie

pregunto: "�Por que lloras?", respondio: "Se han llevado a

rni Senor". Ese es el unico motivo para Ilorar. Cuando EI no


154

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

esta, la vida se convierte en cenizas. En esa hora el alma llora verdaderamente.

Este es entonces el dolor supremo, el dolor de la amistad

de Dios destruida,

� Y como

puede repararse?

�Tiene el

Evangelio alguna palabra capaz de curar este dolor? La tiene. Su proposito y su genio se encuentran precisamente en este Iugar. Puede ser solo una coincidencia, pero sin embargo representa verdaderamente su espiritu, que las ultimas pala­ bras de cada uno de los cuatro evangelios son: "escritos" (Juan), "mundo" (Mateo), "recobre" (Marcos), "Dios" (Lu­ cas) «0. Los evangelios han sido escritos para que el mundo

recobre aDios. Es el relato, no solo de la busqueda de Dios

por parte del hombre, sino de la busqueda del hombre por parte de Dios.

Una joven abandono su hogar, se perdio en medio de la

vida de una gran ciudad y termino en una casa vergonzosa.

Su desesperada madre, al saberlo, salio de su casa para buscar-

1a. Llevo consigo varias fotografias suyas y dejo una en cada casa

de prostitucion. La joven llego un dia, mir6 descuidada­

mente

el retrato, se acerco mas, se qued6 palida:

era

el re­

propia madre, y en el estaban escritas las palabras: "Vuelve a casa", y, firmado, "Tu madre". Huyo de aquel lugar para refugiarse en los brazos maternales Si la vida de Jesus significa algo, significa la fotografia de Dios colocada en medio de hijos descarriados y pecadores con la leyenda: "Vuelve a casa". Eso es todo. Pero es sufi­ ciente. Y ese es el significado de la encarnaci6n. Es preci-

trato de su

.

•

Las palabras inglesas que el autor usa se encuentran en la ver­ Version, en Juan 21 :26, Mateo 28:30, Mar­ 16:18, Lucas 24:53, (N. de los tt.). •

sion llamada King James cos


,

,

RESULTADO OF. l.TNA f:RRONl::.o\ DECISIO:S

1\IORAL

155

samente la voz de Dios dieiendo a sus

hijos: "Volved a easa". Hay un Regazo sobre el eual los hijos prodigos pueden 110-

pee ado y su verguenza, y eneontrar en el restauracion y cura, ya sean prodigos que hayan malgastado sus vidas en rar su

el mal, 0 prodigos que hayan perdido oportunidades para el

bien. El Evangelio ofreee el evangelio de la Segunda Opor­

tunidad, el evangelio de un Nuevo Comienzo. En una vidrie­ leta: "No hay objeto tan rota que no se pueda compo­ ner". Sobre el Evangelio se eneuentran las palabras: "No ra se

hay vida tan deshecha que no se pueda reparar". La ultima palabra que Juan l\lareos eseribe en su evangelio es "reeo­ brar". Era su palabra. £1 necesitaba recobrarse. Dej6 tras el una sabana blanca cuando huyo en momentos en que Jesus era arrestado en el jardin; dejo tras sl una eontroversia cuan­ do se volvio desde Panfilia; pero al fin dejo un evangelio. Mateo, al hacerse publieano, era el hombre que habia vendi­ do sus ideales naeionales por dinero romano, y, sin embargo, dejo, al fin, el relato del Sermon del Monte, los ideales mas altos jarnas presentados al hombre. Juan era el hombre de mal genio, hijo del true no, y, no obstante, deja tras sl el evangelio del amor, y una vida que ilustraba ese evangelio de amor. Lucas era un hombre en el que quiza no figura ningun pecado digno de mencion, era sencillamente un eulto humanista, con una vida sin luz, y entonees Cristo toea ese

humanismo insipido y 10 trueca en una llama de amor y pa­

sion por el hombre. Estos cuatro eseritores juntos dieen que sus evangelios fueron escritos para que el mundo recobrase aDios, y ellos mismos ilustran ese heeho. Mas la mayor parte de los que nos llamamos eristianos nos sentimos aplastados, no tanto por un sentido manifiesto de culpa, como por un sentido de pesadez por nuestra inefi-


156

CRISTO

Y EL

SUFRIMIENTO

HUl\1ANO

cacia, por nuestro fracaso para vivir una vida fecunda e ins­

piradora. Noes tanto el sentido del mal que hacemos como

del bien que no hacemos, Si es mal, es mas bien un mal inter­

no, mal de la

disposici6n, del espiritu, el mal del orgullo, de

la envidia, de los celos, de la impureza de pensamiento, y del amor al dinero y a nosotros mismos. Llevamos el dolor constante

de no estar interiormente lim pi os. Con frecuencia

"Porque 10 que obro, no 10 entiendo; pues no 10 que quiero, eso practico; antes 10 que aborrezco, eso hago Porque segun el hombre interior me deleito en la ley de Dios; mas yeo en mis miembros diferente ley que combate contra la ley de mi mente, y que me cautiva bajo la ley del pecado que esta en mis miembros. [Desgraciado de mi! �Quien me librara del cuerpo de esta muerte?" He aqui el dolor de no ser bueno, bueno desde 10 mas profundo de nuestro ser. �Cual es la raiz del fracaso de este hombre, evidentemente muy religioso, pero tan malamente derrotado? En el sexto capitulo de Romanos el escritor se exalta con la visi6n de una completa victoria espiritual en Cristo. Habla de los "que morimos ya para el pecado", de que "nuestro viejo hombre fue crucificado con Cristo", "el pee ado no se ensefioreara de vosotros", somos "libertados del pecado": esta es una nota triunfante, pero se diluye en la nota de deses­ peraci6n y de tristeza en el septimo capitulo. �Cual es la raz6n? Parece ser esta: En el sexto capitulo, Cristo, 0 su pronombre, se usa diecinueve veces. El acento se pone en sentimos como Pablo:

...

Cristo, en 10 que el hizo como acto de la historia. Pero es objetivo, fuera de nosotros; en la historia, no adentro. La

victoria de este capitulo es la victoria de una visi6n, no algo actual; estaba en Cristo, pero no en la experiencia. Luego, tras

esta

maravillosa

visi6n, viene el miserable fracaso del


RESULTADO DE

UNA

ERRONI-:.<\ DECISIOS l\10RAL

157

capitulo septirno, En este, la palabra "pecado", 0 su pronom­ bre, se usa diecinueve veces. Aqui parece que el hombre pelea la batalla contra el pecado, solo, sin fuerza moral 0 espiritual. EI Espiritu Santo no es mencionado aqui. Esto es importante Es un combate solitario y una triste derrota.

Luego viene el

capitulo octavo con su nota de triunfante victoria, la victoria de la experiencia. No era unicamente en Cristo, sino tarnbien en el hombre. Aqui, las palabras "Espiritu Santo", 0 su pro­ nombre, se usan diecinueve veces. Es tal vez s610 una coin­

cidencia que esas diferentes palabras sean usadas la misma cantidad de veces, pero representan una insistencia. El capitulo octavo es verdaderamente victorioso, porque el hom­ bre no tiene solo algo hermoso en Cristo, sino que ese algo hermoso y victorioso tiene actualidad en el al apoderarse el de los recursos del espiritu.

cApoderarnos de los recursos del espiritu? Esto no es completamente exacto, porque implica que nos apropiamos de algo, cuando la realidad es que la veni­ da del Espiritu es algo que se apodera de nosotros, y se apo­ dera de nosotros hasta 10 mas hondo.

Cuando la psicologia modema nos dice que de 10 sub­ consciente surgen los instintos verdaderamente poderosos y las fuerzas que controlan la vida y el destino, empezamos a ver la necesidad de que la religi6n mantenga la fortaleza inter­

de 10 subconsciente si ha de

na

mantener

verdaderamente

la vida. El area de accion del Espiritu Santo es principalmen­ te

el subconsciente,

Aqui el espiritu se apodera de las pro­

fundidades de la vida y las anega con la pureza de su vida.

Ahora bien, nosotros hacemos bien porque somos buenos, buenos en 10 mas profundo de nuestras naturalezas, porque esas

honduras estan ocupadas por el Sumo Bien. Por medio

de una entrega completa le hem os dejado ocupar el centro


158

cmsro Y

EL

SUFRIMIENTO

de nuestro ser; y he aqui que, se

con

HUMANO

el en ese lugar, la vida

hace espontanea, natural, sencilla, victoriosa.

Muchos son los cristianos que contemplan admirados la

seductora y halagadora victoria del capitulo sexto.

Pero la

tragedia de saber que la vida puede ser victoriosa y vivirla

victimas, es la historia espiritual de la mayoria. Es suya la liturgia de la derrota. Y la llaman cristianismo. Pero no es justo llamarla cristianismo hasta que nosotros, despues de una rendicion completa y duefios de una fe atrevida, he­ como

mos

entrado en el capitulo octavo y nos hemos apropiado de

los recursos que alli se encuentran y sabemos por experiencia •

el significado de las palabras "Porque la ley del espiritu de

vida en Cristo Jesus

me

liberto de la ley del pecado y de

la muerte", Esto si es cristianismo, porque es el Espiritu de

operando en 10 mas profundo, en las honduras del

Cristo

subconsciente.

U no de nuestros mas grandes cristianos indios, el rector

Rudra, experimento una profunda conversion espiritual cuan­ do hizo suyas las palabras: "Yo soy la resurreccion y la vida".

pudo hacerlo, porque estas palabras contienen dos que responden a dos de nuestras mas grandes necesida­ des: "Yo soy la resurreccion", el imp acto de una nueva vida Y bien

cosas

espiritus derrotados u opacos; y "Yo soy la vida", el po­ der qlle constantemente sostiene la nueva vida despues de encontrada la resurreccion, Vida, iY vida sostenida! He aqui un presagio de victoria, Alguien ha dicho que "la religion apela ados deseos vehementes: luz acerca del misterio de la en

vida y poder para el dominio de la vida". Si es asi, entonces

el Evangelio responde a esos dos deseos, porque se presenta

como

luz y como vida.


RESULTAOO DE UNA

Este victorioso

ERRO�EA DECISION

�IORAL

159

capitulo octavo consigna Ul1 versiculo

"Y sabemos que todas las cosas cooperan al bien

resonante:

de los que aman aDios".

El escritor relaciona ese esfuerzo

interior proporcionado por el Espiritu, con el poder de asir

"todas las cosas' sas

calamidades, tribulaciones, decepciones; co­ )' conseguir que obren con­

buenas, malas e indiferentes

juntamente para bien.

Las cosas en sl mismas pueden no ser

buenas, pero al pasar por nuestros propositos consagrados, aparecen obrando juntamente para bien. ASI como dos rue­ das dentadas

trabajan juntas para mover la maquina, asi la

voluntad consigue que aun el mal obre para la extension de ,

sus

.

proposiros. Pero estas dos

cosas

fortaleza interna por medio del

Espiritu, ). dominio de nuestro medio ambiente para hacerlo obrar juntamente para bien

deben estar unidas. No pueden

separarse. No podemos dominar nuestro medio ambiente y hacerlo obrar para bien, a menos que el Espiritu se hay a apo­ derado de nosotros en 10 mas profundo. Cuando domina mundo interior, entonces todas las cosas cooperan para bien, porque todo esta control ado por la voluntad divina.

nuestro

Coordinados en 10 interior, conquistarcmos 10 exterior. [Crea un corazon limpio dentro de mi, )r que el mundo

siga marchando!


CAPITULO XI

LA ACTITUD DE LA SOCIEDAD DEBE SER VICARIA La actitud por la que estamos abogando presenta un peli­

desviacion fatal hacia la reaccion social y economics. El reaccionario social y econo­ mico puede apropiarse esa actitud y predicarla, en lugar de hacer algo para remover las causas del sufrimiento que pesan

gro: que

de

se

a

sobre el individuo

actitud

esa

como

economicos v sociales

una

consecuencia de erroneos sistemas

.

•

Aunque buena parte del sufrimiento que soportamos no puede ser previsto, sin embargo la mayor parte de nuestro sufrimiento proviene de defectuosos sistemas humanos, y pues que son hechos por el hombre, por el hombre pueden ser deshechos. Debe recordarse que si bien el mal puede estar en la voluntad individual, tambien puede encontrarse en la Puede estar en la persona, y tarnbien en sistemas rnalos como hay personas malas. Hay

voluntad colectiva. el sistema.

El Evangelio seria un mensaje

fragmentario si ensefiara al individuo como usar su sufrimiento para altos fines y deja­ ra

intacto el sistema que

test

para la

causa

el sufrimiento humano.

Un

inteligencia consiste en dar al sujeto el trabajo

de sacar agua de un tanque mientras un grifo abierto derrama

agua en dicho tanque. Da prueba de inteligencia muy limita161


-

162

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

da sacar el agua sin cerrar primero el grifo. Pretender afron­ tar

el problema del sufrimiento sin ir a sus fuentes segun se

encuentren en los malos sistemas, es demostrar falta de

inteli­

gencia espiritual. Juzgada por prueba tan sencilla, una gran parte de nuestra obra cristiana dificilmente pasaria el test de inteligencia. Procuramos eliminar el sufrimiento en las ridas individuales y dejamos que continuen funcionando ple­ namente sistemas que son la causa directa y positiva de ese

sufrimiento individual.

�Rescataremos esclavos uno por uno 0 atacaremos el sis­

tema de esclavitud? � Rendiremos uno por uno a los borra­ chos y mantendremos el trafico de licores que produce los

�Curaremos los heridos en la guerra 0 atacaremos el sistema de la guerra? �Recogeremos al herido en el cami­ no a Jerico 0 enviaremos a alguien que prenda a los ladrones? borrachos?

La obvia respuesta es que debemos hacer ambas cosas.

No

hay eleccion entre un evangelio individual y otro social. Si ha de ser un evangelic completo, debe incluir las dos faces, Pero la mayo ria de nosotros somos demasiado pequefios para

incluir a ambas. Alternamos entre una y otra y no la toma­

union viva. El poder de Kagawa reside en el hecho de que ha combinado ambos aspectos dandoles vida. mos como una

El cree que el individuo puede experimentar una transforma­ cion personal y que la sociedad debe sufrir esa misma trans­ forrnacion antes de que el Reino de Dios sea una actualidad. No es cierto, como muchos 10 sostienen, que todo 10 que tene­ mos que

hacer es regenerar al individuo y que el individuo re­

generado necesariamente aplicara el Evangelio al orden social.

El hecho es que ese no es el resultado corriente, a menos que

el contenido de la aplicacion social sea insertado en la ense­

fianza relativa a la regeneracion individual.


163

LA ACTITUD DE LA SOCIEDAD

En nuestro asbram en la India damos un dia libre por al hombre que hace la limpieza de los servicios, y

sernana nos

ofrecemos como volunrarios para tomar su lugar y des­

ernpefiar sus funciones. No es facil esto para los brahmanes, sean morenos 0 blancos, porque ante los ojos de la comunidad hindu se transform an en parias. Pero son muy pocos los que han dejado de ofrecerse. Un brahman convertido no se ofrecio, y cuando le pregunte cuando 10 haria, suspire hon­ damente y contesto: "Es cierto que me he convertido, pero no hasta ese punto". [Era una conversion con limitaciones! Pero, eno hay limitaciones en la mayoria de las conversiones? Muchos se convierten en la esfera de la voluntad

en

tanto

esta solo se aplique a su vida individual, mas la voluntad no se convierte hasta el punto de hacer una aplicacion total a las relaciones humanas.

Esta ensefianza sobre la actitud cristiana hacia el sufri­ miento debe convertirse hasta que abarque la insistencia en cambiar sistemas productores de sufrimiento. Esta bien que

digamos al negro que ha creado, con los Negro spirituals, la musica religiosa mas triunfante que el mundo jamas ha escuchado, porque el ha puesto musica a su dolor; pero dejar el asunto ahi y no disponernos decididamente a eliminar las causas de su dolor, es hacer opio de la religion. Esta bien decir que una invalids hacia que el trabajo de la fabrica fuera mas liviano al recibir a los obreros por la manana con

triunfante sonrisa y con otra despedirlos por la tarde, mas eso no toca el corazon del problema. La religion no

una

debe solo preocuparse por que el principio y el fin del dia sean

iluminados por la sonrisa de

un

alma

triunfante, pero

que las condiciones y terrninos bajo los cuales esos hombres trabajan durante el dia, sean tales que ellos mismos pueden


164

CRISTO

Y EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

tareas, porque sepan que no estan siendo explotados, sino que son una parte honorable de una

sonreir al

encarar

SUS

asociacion honorable en la tarea de producir. Para que la religion sea verdaderamente efectiva, debe de ir desde la silla del invalido donde ensefia a los desvalidos a ser utiles, y pararse en medio de nuestras fabricas y alli hacer justicia.

haga asi, no estara afrontando verdadera­ mente el problema del sufrimiento humano. Insistir en as­ pectos secundarios cuando se encaran grandes asuntos, es A

menos

que 10

adorrnecer a la gente.

chinos dicen: "Se ha

Cuando nos vamos por las ramas, los

parado en los cuernos de una vaca".

La religion que no va a las fuentes del sufrimiento para re­ mediarlo, esta en los cuernos de una vaca. Se ha desviado,

llegando a puntos muertos alejados de su relacion con las quedando asi sin contacto con el corazon palpitante de los problemas humanos. cos as,

Cierta vez vi a una mu j er de una casta elevada hacer meritos al sacar agua de un pozo y llenar el cantaro de una mujer paria. Esta tenia que pararse a alguna distancia hasta que la

operacion hubiese terminado

)'T

la

mujer

de

casta

Solo entonces podia acercar­ superior se a recoger su cantaro, La otra mujer se marcho resplan­ deciente por haber efectuado una buena accion, pero ese resplandor era opio. La cegaba impidiendole ver la profun­ se

da

hubiera marchado.

injusticia

de la situacion.

Le

permitia

tolerar incons­

cientemente las inhumanidades de la casta al hacer una buena accion a una mujer paria. La religion no debe conformarse con llenar cantaros de parias industriales 0 sociales ; debe abrir, en igualdad de condiciones para todos, las fuentes de los privilegios humanos. No solo debe aliviar sino eliminar el mal. Lo que se reclama no es caridad, sino justicia.


LA ACTITUD DE LA SOCIEDAD

Pero el

165

evangelio de Cristo va mas alia de la justicia.

Insiste en que adoptemos respecto del sufrimiento la misma actitud de Dios. Esta no es de mera justicia; £1 va mas alla: es

vicario. Dios nos ofrece la oportunidad de utilizar el do­

lor, pero no se detiene aqui: trabaja, trabaja vicariamente, para remover las raices del sufrimiento humano,

Y la soc ie­

dad debe hacer 10 mismo.

As! como los contactos de Dios con la sociedad huma­ na son

vicarios, igualmente han de ser vicarios los contactos

de la sociedad con el individuo. El sufrimiento del individuo

debe ser mirado y sentido como el sufrimiento del conjunto.

EI fracaso y el pecado de cualquiera debe ser mirado y sentido como el fracaso y el pecado del conjunto. El ham­ bre de uno debe ser sentida como hambre por cad a uno de los dernas. El espiriru de expiacion debe abrirse camino en

todas las relaciones humanas.

La falta de ese espiritu esta destruyendo la sociedad hu­ mana.

Los chinos dicen: "No esta sobre mi cuerpo", cuando

quieren significar que no son responsables por algo. Una dam a extranjera vio a una irritada suegra arrastrar a su joven nuera a la orilla del rio para arrojarla en el, Apelo a la multi­ tud que observaba, a fin de que salvara a la nina, pero le respond ian llenos de sorpresa: "No esta sobre mi cuerpo".

Es esa falta de sentido de responsabilidad social 10 que impi­

de la elevacion de China.

EI hecho ocurria en las calles de

ciudad que estaban horrible mente sucias. Un caballero chino me inforrno que la enciclopedia dice que es la ciudad

una

puedo entenderlo", Ie conteste, "estas tiendas y almacenes estan primorosamente limpios, los mas sucia del mundo.

"No

caballeros chinos que estan en elias visten de seda, y, sin embargo, estas calles estrechas estan horriblernente sucias."


166

CRISTO

"Es muy facil de

Y

EL

SUFRIMIENTO

comprender",

me

HUMANO

replico, "porque

las

tiendas y los almacenes pertenecen a estos hombres; en cam­

bio, las calles no pertenecen a nadie." De manera que todos se

movian en medio de la inmundicia

corporativa por falta

"No esta sobre mi responsabilidad corporativa. cuerpo", equivalia a decir que los resultados estaban sobre Decir:

de

todos.

El brahman de la India ha dicho al paria surnido en la

inmundicia, la ignorancia y la degradacion: "No esta sobre

mi cuerpo", y se ha apartado de el con santa dignidad; pero cuando ha querido gobiemo propio y libertad, no ha podido

conseguirlos porque los parias han colgado del cuerpo de la sociedad como un cadaver. Si no adoptamos una actitud de

sufrimiento vicario hacia los miembros mas debiles de la

sociedad humana, tendremos entonces que cargar con el hecho del sufrimiento sin que sea vicario. Se vuelve a nos­

sufrimiento, oscuro y mortal. En 1887, Delynov, ministro de educacion de Rusia y representante de las clases dominantes, anuncio que "los' hijos de cocheros, sirvientes, cocineros, lavanderos, propietarios de pequefias tiendas, y otros semejantes, no deberian otros como

•

elevarse por encima de la esfera

en

la cual habian nacido".

Las clases dominantes expresaron que la educacion y la ele­

vacion de las masas no eran responsabilidad suya. "No est a.

declararon, para despertar, afios despues, hijos de esos "cocheros, sirvientes, cocineros, lavanderos, propietarios de pequefias tiendas y otros semejantes" se paraban sobre el cuerpo postrado de

sobre mi cuerpo", a

la realidad de que los

esa

ban

hasta entonces clase dominante. como

Aquellos que no acepta­

propias las heridas de la sociedad, tuvieron que


167

LA ACTITUD DE LA SOCIEDAD

sufrir que la sociedad, poniendo su taco sobre sus cuellos, les infiriera herida mas mortal.

El patrono occidental, con insensible desprecio hacia el elemento humano en la industria, adopta avidamenre todo mejoramiento en la maquinaria que prometa aumentar sus dividendos )r veneer a sus competidores, aunque deje sin trabajo a millones de hombres. "No esta sobre mi cuerpo",

dijo mientras ponia maquinas donde antes habia hombres, para encontrarse luego con que no habia quien comprase sus mercancias apiladas, y su estructura se derrumb6 sobre el

con

un

estallido.

Estaba y esta encima suyo, desastro­

samente.

El hombre blanco de America al retirarse

la suerte

se

ha hecho

a

un

lado

las afueras de las ciudades, despreocupado de del negro, mientras este se podrla en conventillos a

y se movia en medio de la degradaci6n social y el ostracis­ mo. "No esta sobre mi cuerpo", decia, para encontrarse con

propia degradacion del negro habia degradado al pueblo americano a los ojos del resto del mundo, "Hay que la

solo un modo de mantener a un hombre en el arroyo, y es

quedandose con el", decia Booker T. Washington. En su degradaci6n nos degradamos nosotros mismos. La unica manera

de elevarnos es elevando

levantar a otros, crecemos.

los que nos rodean. Al El blanco que dice que la con­ a

dicion del negro "no esta sobre su cuerpo", se encontrara al fin con que la propia degradacion del negro crea la opor­

tunidad para que los hombres maniobren con su ignorancia, los usen con fines politicos, y, por tanto, rebajen a la socie­

dad en su conjunto.

Si "no esta sobre

cuerpo" en forma vicaria, 10 estara como sufrimiento improductivo. nuestro


168

a

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

"Nos interesa que la China y el Japan no se unan", llego decirme un militar europeo. "Su unidad no esta sobre mi

cuerpo", decia, para encontrarse con que esa falta de unidad estaba paralizando el comercio de su nacion con el Oriente,

y habia creado una situaci6n tan tensa, que armarnentos ca­ da vez mayo res ten fan que amontonarse sobre los hombros

de su naci6n que se quejaba por el peso, creando la posibi­

estallido que arrasrraria incluso la suya, a un desastre comun. lidad de

un

a

muchas naciones,

Jesus proclam6 un nuevo orden en la sociedad huma­

na, orden en el que el sufrimiento de uno fuera el sufrimien­ to

de todos, en el que el amor fuese el elemento motivador

y sensibilizador que nueva

hermandad,

un

respaldase todo. Pablo visualize una "cuerpo" en el que, cuando un miem­

bro sufriera, todos los miembros sufrieran con el, ASI como en

el cuerpo humano, cuando un miembro sufre una herida,

los corpusculos de todas partes del cuerpo acuden presuro­

ayudar con su poder de sanidad, aSI la salud del cuerpo de la sociedad deberia estar a disposici6n del mas debil para sos a

curarlo y levantarlo.

Jesus representa en sf mismo esta nueva sociedad. El dolor y el pecado de cada hombre estaban en su cuerpo. Lo sinti6 tan profundamente que quebrant6 ese cuerpo en una cruz. Pero ese cuerpo quebrantado se transforma en la vida de una raza. "Este es mi cuerpo, que por vosotros es quebra­ do" dice al ofrecernos su cuerpo que es el simbolo exterior de una vida que todo 10 sinti6 y todo 10 curo, A su cuerpo

ha ido todo el sufrimiento y el pecado y el dolor de una raza, y el 10 trasmuta todo y 10 devuelve convertido en salud para toda nuestra raza.


L .\ ACTITUD DE LA SOCIEDAD .

169

No debemos, por tanto, desviar esta gloriosa posibilidad

de utilizar el sufrimiento, hacia una indiferencia religiosa, del individuo. sufrimiento realmente mortal el para pero Un rico chacarero oraba

en

circulo familiar por que su muriesc de hambre, Al levan­ su

poco afortunado vecino no tarse de orar, su nifiita Ie dijo:

podrias

"Papa, no tenias necesidad

porque con toda facilidad til evitar que muriese de harnbre". Tenia razon, La

de molestar

a

Dios

con

eso,

sociedad no debe permitir que Ia religiosidad ocupe el lugar de la justicia. Y si ha de ser verdaderamente cristiana, no ha de detenerse en la justicia; ha de seguir hasta la expiacion

y hacer de la herida de cada hombre su propia herida y del

pecado de cada uno su propio pecado. Y debe remover las Ha de hacerlo 0 causas no importa cuanto pudiera costarle. abdicar como cristiana.


CAPITULO XII

�CONSUELO 0 CARACTER?

Despues de haber estado Jesus con sus discipulos du­ afios, y habiendo tenido oportunidad de obser­ varlos y conocer sus ideas y su espiritu, se volvio a ellos y les dijo: "Ya vosotros estais limpios a causa de la palabra que os he hablado". Por medio de las palabras que les habia estado diciendo eran limpiados como individuos, y mas, por­ que habia limpiado su total concepcion de la vida. £1 les habla limpiado el propio universo de ell os. EI limpio la idea que ellos tenian de Dios. Antiguas rante casi tres

.

ideas habian

quedado como una carga, pero ahora ante ellos y en ellos estaba el Padre celestial, unico y amante, de

todos los hombres. El limpio la concepcion que ellos tenian

del hombre:

ya

no

habria,

blancos 0 negros, nobles

0

superiores e inferiores, plebeyos, sino una sola humani­ pues,

dad, una familia humana con Dios como Padre y todos los hombres como hermanos. El limpio la vida: dejaba ahora

de ser algo de 10 que habia que escapar; era buena y la ten­

Limpio 10 fisico: dejo de ser este el enemigo de 10 espiritual, fue algo que, dedicado a fines espirituales, podia Ilegar a ser cl agente de 10 cspiritual: por tanto, espiritual y sagrado en si mismo. Limpio este drian en abundancia.

171


172

CRISTO

Y EL

SUFRIMIENTO HUMANO

dej6 de ser algo por donde habia que pasar 10 mas rapidamente posible, para llegar a ser la escena del Reino de Dios sobre la tierra. Limpi6 el hogar, elirninando de el toda poligamia, todo concubinato, fundandolo sobre el valor identico de un hombre y de una mujer reunidos en una aso­ ciaci6n que duraria hasta que la muerte los separara. Limpi6 la religi6n: no fue ya un mont6n de supersticiones rnagicas, mundo:

divinos para vivir mo­ ralmente victorioso. Limpi6 la noci6n de la grandeza: no se la veria ya en los bienes materiales y en el dominio de las

sino

un

medio de

usar

los

recursos

vidas de los hombres, sino que el mas grande de ellos seria

el siervo de todos, y el siervo seria el mas grande de ell os.

Limpi6 la concepci6n del poder: no se 10 veria en el poder militar; seria el poder de veneer el mal con el bien, el odio el amor, y al mundo por medio de una cruz de sufri­ miento por ese mismo mundo. [Limpio el sufrimiento! Dej6 de significar que habia­ con

n10S

sido

atrapados en la rueda de la existencia, como 10

sugeria Buda; que es el resultado de nuestras malas acciones en una existencia anterior, segun nos dice nuestro amigo hindu; que es el signa del descontento de Dios, conforme a la opini6n de muchos en todas las edades y las religiones; que es algo que debemos soportar con estoicismo y tenaci­ dad. Es mas que eso. I·El sufrimiento es el don de Dios!

S610 el Evangelio se atreve a decirlo, porque solo el se decir que Dios tarnbien sufre. l\las aun, se atreve decir que este sufrimiento en Dios no es algo marginal,

atreve a a

accidental, sino que es inherente a la propia naturaleza de EI. Lo dice, porque, como escribia von Hugel, "el sufri­ miento es la forma mas pura de actividad". Lo dice, porque

significa algo

significa todo

saber que aunque el vivir


173 en

este

mundo

nos

cause

grande. simple mente dej ando

dolor, el dolor de Dios es mas

Pero el Evangelio dice todo esto, porque no 10 dice

ahi el asunto, sino que muestra un camino de salida al ofrecer la posibilidad de utilizar ese dolor. El Evangelic es la perspectiva mas pesimista de mirar

la vida, porque la mira a traves de una cruz, pero es la mas optimista porque cree que esa misma cruz, en £1 y en nos­ otros, puede ser, yes, redentora.

EI Evangelio

el unico camino de vida que se atreve a tomar la ortiga de la vida, se atreve a apretarla firmemente es

cuando la ortiga es mas punzante, )' luego, abriendo su rna­ no, muestra flores: la

propia rosa de Saron. Una vez escu­ che a un grupo de nifios ciegos cantar: "Nuestro Dios es un Dios de amor". ,Como se atrevian esos cieguitos a cantar esto? No hubiesen podido si el Evangelio no tuviera la cruz como su

de Dios.

fundamento y como la revelacion de la naturaleza •

•

la unica fe que se atreve a decir a sus "He aqui, )'0 os envio como a corderos en me­

EI Evangelio

seguidores:

es

dio de lobos". Tendreis tantas ocasiones de escapar al dolor de los hombres )' de la naturaleza como ocasiones tienen las

ovejas de escapar de entre los lobos. Podia decir eso porque tarnbien iba a decir: "He visto al Cordero en el trono"; y que el estaria en el trono es una promesa de que nosotros tarnbien, de algun modo, algun dia, pasaremos por en medio

de los lobos de los hombres y de la naturaleza y triunfare­ mos

sobre

unos

y

otros.

jPensamos en la audacia del relato que nos dice que el un asno! jEntrar triunfante sobre el signa de la mas grande humillacion! Pero es exac­ Maestro entre triunfante sobre tarnenre

10 que hizo.

Para los hombres de

ese

entonces, la


174

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

humildad, la mansedumbre, el amor, el sacrificio, una cruz,

Jesus cabalg6 en ellas hacia su triunfo. S610 ahora estan despertando los hombres al hecho de que esas son las bases fundarnentales del universo, que todo 10 dernas es debil, de modo que el reino de Jesus es "el reino preparado desde la fundacion del mundo". Su reino esta inscrito en la propia naturaleza y constitucion de eran

las

virtudes asininas.

Mas

cosas.

Ha dicho alguien que

"dirige la suerte de las naciones

providencia, que no tiene en consideracion el desastre, que conquista igualmente por medio de 10 que se una

serena

se llama victoria, que pone a lado al enemigo y a la obstruccion, aplasta todo 10 inmo­

llama derrota que por 10 que un

ral como inhumano, y procura el triunfo final de 10 mejor

suprimiendo todo aquello que resiste a las leyes morales del universo". Hay un toque de verdad en estas palabras, excep­ to donde dicen "una serena providencia". Dificilmente podria haber a la cabeza del universo "una serena providencia" no afectada por el dolor y la lucha. Mas bien pensamos en un

Amor sereno que, al hacer un mundo como este, se procure •

su

propra cruz. Regiones de

Hungria fueron dadas a otros paises des­

pues de la guerra pasada: en suma, el pais quedo desmem­ brado. Es comun ahi ver mapas con esas regiones pintadas de negro y sobre ellas una corona de espinas. Cuando Dios, en

medio de su obra creadora, miro al mundo, debe de haber

visto

do.

regiones ensombrecidas por el sufrimiento y el peca­ Y, sobre todo, debe haber visto la corona de espinas, y

la SU)Ta. Pero esa corona es mas querida al corazon del mundo que todas las coronas de oropel de los esa

corona

poderosos.

era

El libro de

Apocalipsis habla de aquellos que


�CONSUELO 0 CARACTI<:R?

175

"tenian como coronas"; no eran coronas verdaderas, eran solo "como si 10 fueran"; mas esta corona de espinas es el simbolo de la realidad mas profunda del universo, y algun dla con ella le coronaremos a £1 como Senor de todo. Esa corona

nes

de espinas es la promesa y garantia de que las regio­

ensombrecidas seran redimidas.

Sentimos, entonces, que nuestro gozo esta solidarnente fundado. Vemos que el universo, que al principio no apa­ recta ni siquiera como justo, ahora resulta ser expiatorio. Vemos que ese universo tenia que ser duro.

Pero no es un

"valle de lagrimas"; es, mas bien, un "valle para la forma­ cion del caracter"; y el caracter no puede formarse sino en la tension y en Ia fuerza y en la Iucha. No podemos clamar: �Por que me has hecho asi? ", porque £1 no nos ha hecho 4'

todavia, :£1 esta tan solo en el proceso. Si el proceso parece sin proposito, recordemos que si la cruz revela a Dios, debe haber un glorioso proposito detras de todo ello, porque £1 esta queriendo pagar el precio supremo para que ese propo­

se realice. Contemplaba yo cierta vez a algunos teje­ dores de alfombras del norte de la India, quienes, semana tras

sito

pacientemente trabajaban para hacer una alfombra. Al mirar el trabajo pense cuan futil era estar ahi sentado por tanto tiempo, pues la alfombra pare­

sernana,

mes

tras mes,

cia estar llena de borrones y manchas y nudos. Pero estaba mirando por el lado del reves de la alfombra. Cuando me puse del lado del tejedor, vi el dibujo que surgfa, iY que bello era! Merecia la paciencia que se le estaba dedicando. Ahora vemos el lado del reves de los propositos de Dios, Y parecen sin sentido mientras teje a traves de las edades. Mas un dia nos detendremos y veremos las cosas como £1 las ve, y entonces quedaremos admirados ante la maravilla del plan


176

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

Ahora vemos las manchas y borrones y nu­ Eso nos sostiene firme­ vemos la cruz. tarnbien dos, pero mente. Dios planea bien, y planea hacemos bien. que desarrolla.

Jesus dijo a sus discipulos: "No se turbe vuestro cora­ zon", no porque iban a ser protegidos de todas las tribuIa­ ciones, sino porque iban a "creer en Dios". La fe en Dios y en sus

propositos redentores no nos salvaran de las afliccio­

salvaran a traves de elIas, porque las mismas tribulaciones pueden transformarse en agentes de redencion. Si esto es asi, entonces, "aun cuando el mundo vaya a su ruina, el hombre de fe no perdera el animo". Porque el hecho es que, si las cosas van de mal en peor, el puede nes, pero

nos

seguir andando sin el mundo, pues mantiene intacto su pro­ pio mundo interior. Cuando alguien corrio hacia Emerson un dfa, diciendole: "Mr. Emerson, me dicen que llega el fin del mundo", contesto: "No importa, podemos seguir sin el". EI hombre que no esta sujeto a nada, ni en el cielo ni en la tierra, pero mantiene su recta relacion con Dios, esta a

salvo.

dario.

Conservando intacto eso, todo 10 demas es secun­ Mientras Jesus estaba en la cruz, Ie quitaron todo,

todo excepto dos palabras: "Dios mio". Se adhirio a ellas, nada podia arrancarlas de sus labios ni de su corazon; y,

adhiriendose fuertemente

con

esa

eterno,

a elIas, se yergue nuevamente, y frase rescatada de las ruinas, construye un reino Expulsado de Roma el anciano Esteban Colonna,

destruidos todos

sus palacios y fortalezas, fue encontrado sin amparo en el camino, y aIguien, reconociendolo, le pre

..

gunto en son de burla: "�Donde est an ahora tus fortale­ zas?" A 10 cual Colonna respondio serenamente, sefialando­ se el corazon: "Aqui". Intacto ese baluarte, la vida puede reconstruirse sobre

sus

ruinas.


177 Rara

vez

Dios

usa

algun hombre que no haya sido Jesus empieza su ministerio

a

sornetido

a

con una

experieneia en el desierto, pero la termina con una

la prueba del dolor.

manana de resurreccion.

eesitan tambien la

Nuestros ministerios menores

prueba del sufrimiento.

ne

...

Cuando fUI lla­

rninisterio, tenia dinero para costear mis estudios universitarios, pero todo fue arrebatado por una calamidad, mado al

el sosten de la familia cayo sobre mis hombros y quedo blo­ j Haber sido Ilamado e inrnediatamente eneontrar eerrado el camino! Mas

queado el camino para eumplir ese Ilamado. afio que pase

ese

tras

las barrieadas fue

uno

de los mejorcs.

Conoeer por experieneia la pobreza me prepare para eom­ prender la pobreza de la India. Suprimido esc afio, la rnusi­ ca

de la vida se habria debilitado, Ie hubiese falrado la esti­

mulante

nota

del sufrimiento.

Uno de los

pueblos del sur

proverbio: "£1 que naee en el fuego, no se derrite al sol". Si Dios, por tanto, permite que nazca­ mos en el fuego de la adversidad y de las dificultades, tenga­ de la India tiene

este

la seguridad de que asi nos garantiza que no nos derre­ tiremos al sol de las pequefias difieultades ineidentales del mas

diario vivir.

Por afios estuve

trabajando en anotaeiones en un Nue­

la esperanza de eseribir un libro sobre Testamento, esa base. Cuando ese N uevo Testamento me fue robado un vo

con

dia, me parecio que mi tarea de afios se habla heeho pedazos.

jQue trabajo desesperante empezar de nuevo con las notas! Pero tuve que haeerlo, y ahora me doy euenta que era 10 mejor que podia haberme oeurrido. T uve que enearar de nuevo

rante

toda la tarea.

Si las

afios hubieran estado

notas en

que hahia acumulado du­

los margcnes, las hubiera lei­

do, pero ahora estaba obligado a eneontrar algo nuevo. Y 10


178

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO

halle.

Mi Nuevo Testamento

es

HUMANO

mas rico, y yo tambien,

por haber perdido las antiguas notas. Dios nunca nos quit a algo de las manos sin poner en su lugar algo mejor.

Estoy convencido que "en cada medianoche se oculta capullo de un amanecer". 0, como 10 dice Clemente de Alejandria, "Cristo ha transformado todos nuestros ocasos en auroras". Debemos ser muchas veces como el pajaro el

nocturno

que

canta

antes

del

amanecer

cuando todavia la

noche es completamente oscura. Pero cantamos a la aurora,

porque la tenemos. Cristo es nuestra aurora. Los discipulos de Jesus estaban en el monte, y "vino una nube que los cubria; y se sobrecogieron de temor cuan­

do

ellos

entraron

en

la

nube".

Pero

entonces

una

voz

hablo desde la nube diciendo: "Este es mi hijo amado. A el

oid". Y levantando los ojos a nadie vieron excepto a Jesus. Esta nube habia aclarado su vision. Un momento antes habian estado divididos en su lealtad, queriendo colo­ car a Moises y a Elias y a Jesus sobre el mismo pie de igual­ dad. Mas una vez que la nube hubo pasado, Jesus lleno el horizonte de ell os. Cuando las nubes caen sobre nuestros espiritus, debemos escuchar, porque Dios hablara. Su voz hablara en esa hora como no 10 hara en ningun otro mo­ mento, porque la nube nos separa de todas las cosas y nos encierra a solas con Dios. Hemos esrado dividiendo nuestra

quiza buenas

�no eran Moises y Elias hombres justos? ; pero hemos estado tolerando cosas que interfieren en nuestra principal lealtad dividiendo su su­

lealtad

con

premacia. en su

otras

cosas,

Entonces cae la nube y tenemos miedo al entrar

ella. Una rica y culta dama estaba junto a la tumba de hijo, desolada y envuelta en una nube de soledad

unico

y de tristeza, tan oscura como la noche. Pero mientras estaba


�CONSUELO 0 CARAC'fER?

179

ahi, esucho la voz de Dios. Sali6 de ese lugar para entregarse integramente al cuidado de los hijos de las madres solteras. Es hoy una de las rnujeres mas felices del mundo, porque en esa hora oscura la voz de

Dios lc hizo ver que ella habia estado

dividiendo su lealtad central

con

intereses

egoistas, y cuan­

do levanto sus ojos empaiiados en lagrimas, a nadie vi6 sino a .

Jesus.

Y entonces

.,

bendijo la nube que habia aclarado su

VISIon.

Una dama muy gentil y muy capaz fue atacada de artritis. Termine con esto su obra en varios campos de acti­ vidad.

Quedo convertida en una inutil invalida, sufriendo

crueles dolores durante muchos afios. Mas decir que su tra­

bajo habia terminado no es completamente cierto, Adqui­ rio una forma superior. Se hacia llevar a la vent ana desde donde se veian los obreros de la fabrica ir a su trabajo y salir de el. Cuando cada manana se dirigian a sus tare as, eran saludados con la amistosa sonrisa de la dama, y, al regresar,

terminada

su

labor,

se

encontraban

con

la misma sonrisa.

El trabajo de muchos hombres era iluminado por el cuadro de

ese

hermoso

rostro

sonriente

"a

afios ese rostro ilumino sus tinieblas.

fabricas

pesar

de".

Durante

Cuando muri6, cuatro

permitir que sus obreros asistieran al entierro de aquella mujer que les habia permitido penetrar en

cerraron

para

el corazon de la belleza por la puerta del dolor y que les

habia hecho ver a Dios a traves de la adversidad.

No nos sorprende, entonces, que otra enferma de artri­

tis, una rnujer asi herida en la cuspide de su vida, y

que

quedo invalid a por el resto de sus dias, pudiera decir a su pastor: "No cambiaria la maravilla y la gloria de esta comu­ nidad con Cristo que he comprendido por medio de mi su-


180

CRISTO

Y EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

frimiento. Este sufrimiento me ha dado vida." La nube habia aclarado su vision. Dos misioneros perdieron a su hija unica, enferma de lepra. "Este es el resultado de nuestro servicio a la India", podian haber dicho amargamante. No 10 dijeron. Regresa­ ron a la India con el prop6sito de hacer algo para los lepro­ sos que estan sufriendo como sufrio su hija. Establecieron la leproseria "Purulia", una de las mas grandes y mejores colonias del mundo. Esa hija no muri6 en vano, porque por

medio de su muerte abri6 un hogar a miles de sus hermanos de dolor. La nube que cayo sobre ese hogar al morir la nifia,

aclaro la vision de los padres y les permiti6 ver una necesi­ dad humana que directamente.

no

hubieran visto de

no

haberles tocado

Un amigo, indio de magnifico caracter y espiritu alerta,

me ,

contaba que era un brahmin altivo y orgulloso, aun des-

pues de convertirse al otros a causa

cristianismo. Se sentia mejor que de su nacimiento. No tenia interes en los de­

mas, estaba interesado en su propia superioridad. Un dia,

encontrandose en un autobus repleto volco este y con todos

ocupantes fue bruscamente arrojado sobre un terraplen. Este brahmin y todos los demas se encontraron en una cala­ sus

midad cornun,

Mientras

se

arrastraba fuera de los

restos

del coche, algo ocurrio en su ser intirno, porque vio, como

relampago, que estaba ligado a todas las dernas vidas humanas y compartia sus penas. Salio de en medio de los en un

destrozos transformado

en

hermano de todos los

y asi ha vivido desde entonces.

hombres,

Aquel dia perecio un brah­

min y nacio un hermano. "Pero", me decia sonriendo, "fue necesario un desastre para rehacerme." Una nube de cala-


�CONSUELO

midad

0

CARACTER?

181

bajo sobre todos ell os, y en medio de la nube la

voz hablo,

Desde entonces Jesus lleno su horizonte.

Una dama invalida de la India caminaba

con

muletas

de una afeccion en la columna vertebral, y un dia de una escalera. Tirada al pie de la escalera, se encon­ cayo a causa

traba con una muleta rota y la otra fuera de su alcance, y cJ3111aba por ayuda. Pero era mediodia y no habia ningun

sirviente en la finca. Finalmente, perdida toda esperanza de ser oida, eleva una oracion y, tornandose del pasamanos, se para con un gran esfuerzo, y ernpezo a caminar, y ha estado caminando desde

entonces

jsin muletas!

Lo

mejor

jarnas parecia calamidad sobre calamidad. Pero de la nube llego Ia voz que decia: "Levantate yanda". Escape cierta vez de un edificio en llamas, la casa de una de las santas de esta tierra. Mis perdidas fueron peque­ las casi todo 10 que poseia, Al mirar fias; suyas grandes, que

Ie ocurrio fue

esa

caida, aunque en el momenta

el edificio del que habiamos rescatado unas pocas cosas del piso bajo, vi en la pared del hall una leyenda con las pala­ bras: "Descansa

en

el Sefior".

Las

llamas, por un instante,

habian formado un marco alrededor de las palabras, un mar­ co de fuego. Fue 10 ultimo que vi, hasta que al fin tambien fue devorado por las llamas. �Devorado? Aquello y 10 que representaba fueron las unicas cosas que verdaderamente

salvamos. Al apartarnos de las ruinas dije a esa santa mujer que la ultima cosa que habia visto en la casa habian sido las

palabras enmarcadas de fuego: "Descansa en el Sefior". Se volvi6 con una sonrisa que no era menos que celestial, y dijo: "Eso es 10 que hago". La casa estaba convertida en

cenizas, pero de entre ellas habia sido rescatada una sonrisa que hablaba de un corazon en paz, y la posesion de esa son-


182

CRISTO

Y

EL

SUFl{IMfENTO HUMANO

corazon val ian mas que todas las posesiones que perecieron ese dia. Dijo que descansaba en el Senor. Lo estaba, aunque eso suena muy pasivo. Vi algo mas: ella esta­ risa y de

ese

ba arrancando del corazon de ese infortunio una victoria del

espiritu que me hizo sentir que las llamas que devoran nues­ posesiones no son una perdida si pueden iluminar un rostro como ese. "Ahora empiezo a ser un discipulo", decia Ignacio al dirigirse gozosamente a Roma para ser despeda­ tras

zado por

causa

del nombre del Senor.

"Ahora

empiezo a

vivir", decia la sonrisa en el rostro de esa senora, en momen­ tos en

que su vivienda se transforrnaba en cenizas.


CAPITULO XIII

LA PALABRA FINAL:

�CON LA VIDA 0 CON

LA MUERTE?

Cuando Jesus caminaba hacia 1a casa de

un

padre afli­

gido que le habia pedido sanara a su hijita, se vi6 interrum­ pido por una mujer muy necesitada de ayuda fisica. Se detuvo para responder a su fe, pero e1 incidente 11ev6 tiem­ po y entretanto 11egaron noticias de 1a casa de J airo de que la nina habia muerto y de que no era preciso molestar mas al Maestro. Podemos imaginar los ternblorosos 1abios del padre a1 escuchar 1a temida noticia. Mas el relato dice: "Jesus, sin hacer caso de 10 que decian, dijo a1 presidente de la sinagoga: No temas, cree solamente." Jesus, j"sin hacer caso de 10 que le decian''! Pero la palabra era un hecho. Era un hecho de primera mano, trai­ do directamente de la carnara mortuoria. Sin embargo, Jesus rehus6 hacer caso de un hecho. �Por que? Porque escuchaba 1a voz de otros hechos superiores. Estos hechos superiores eran e1 reino espiritua1 que Jesus sentia como la suprema y ultima rea1idad. Este reino superior de rea1idad espiritual estaba presionando, modificando, irrumpiendo y transformando el reino inferior de hechos ffsicos. Jesus sen­ tia que la ultima palabra pertcnecia a ese reino superior. 183


184

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO HUMANO

El conjunto inferior de hechos decia: "La nina esta muer­

ta"; el superior: "La nina puede vivir". Jesus rehus6 escu­ char las palabras de la muerte porque estaba escuchando las palabras de la vida. Vivimos en una edad cientifica. La ciencia se emancipa

de la tradici6n, de la hip6tesis sin comprobaci6n, y se vuelve a

los hechos. Es una ganancia para la religion vivir en una

epoca que reclama hechos. Esta demand a de hechos expul­ sa a la supersticion, lucha por la realidad, y obliga a la reli­ a sus con gion permanecer pies sobre la tierra y a verificarse en el reino de la realidad probada. Es una ganancia. Pero si hay ganancias, tambien hay perdidas, Empezamos a pres­ atencion a los hechos, que nos hacemos parte de ellos, no podemos elevarnos por cima de ellos. Nos identi­ fie amos tanto con los hechos, que quedamos sujetos a su

tar tanta

.

,

.

urania.

Llegamos a ese estado mental que nada espera mas alia de los hechos fisicos y de las leyes que nos rodean. Se des­ vanece el espiritu de expectacion, una expectacion que va

mas alla de los hechos fisicos inmediatos y que es inherente a la religion viva. Hay muy poco 0 ningun sentido de mila­ gro, ya sea fisico 0 espiritual. Llegamos a naturalizamos tanto en nuestro medio ambiente, que nuestra religi6n Ilega a ser naturalismo. Hay regularidad en ella, pero es languida y calculadora. No hay en ella sorpresas ni surgen sorpresas de ella. Escuchamos la palabra hablada, la palabra hablada por los medios fisicos.

T odo hombre nec::esita reconvertirse a los cuarenta afios

en cuanto a

los principios generales.

Porque a esa edad nos

instal amos, empezamos a perder ese sentido de expectaci6n espiritual y, en dernanda de. seguridad, adoptamos las ca-


,CON

LA VIDA 0 CON LA

l\IUERTE?

raeteristieas eorrientes del ambiente que

nos

185

eircunda.

Se­

gun obispo anglicano, periodo del mayor numero de accidentes espirituales es el comprendido entre los cuarenta el

un

y los cineuenta afios, y

no

entre

nos

los veinte y los treinta, Pues, porque si "el cielo

podria esperarse. �Por que? rodea en nuestra infaneia", el mundo nos rodea en nues­

como

Nos sujetamos a sus normas, nos ajustamos a sus hechos, y poco a poco nos descristianizamos. tra

madurez.

Jesus nos confio la tarea mas asombrosa que jarnas se

confiara

grupo de seres humanos: nada menos que el actual orden del mundo, fundado en la ambi­ reemplazar a

un

cion, la explotacion, la enemistad, por un nuevo orden basa­ do en el amor, la solidaridad, la fratemidad. Ese nuevo

orden es el reino de Dios en la tierra. Es obvio que pensar en

sustituir todo el actual orden mundial en todas sus faces

=-economica, social, politica

es

una

tare a

abrumadora.

Es

abrurnadora cuando recordamos que incluye, e incluye par­

ticularmente, los motivos e instintos mas intimos, la propia contextura espiritual y la mas pequeiia perspectiva interior. El programa del comunismo parece simple y conservador comparado con el del Reino de Dios en la tierra. El comu­ preocupa prineipalmente por la redistribucion en la esfera de 10 econornico; el reino de Dios se preocupa por

nismo

se

la suma total de la vida,

tanto

exterior como interior.

De ser cierto esto, entonees la caracteristica central de un cristiano debe ser una fe audaz. No puede adaptarse a

las cosas tales cuales son, porque siente que las cosas segun

constituyen algo menos y algo diferente que el reino de Cristo, y para ella suprema realidad es ese conjunto de son

hechos superiores.

"vida",

Habla .de

Jesus hizo sinonimos "reino de Dios"

entrar

al "reino de Dios"

y •

entrar

a

y

la


186

CRISTO

SUI<'RIMIENTO

Y EL

HUMANO

,

"vida"

como

la misma

cosa.

Para

el, el reino de Dios era

vida, vida verdadera, la unica verdadera vida. Esa era para

ella palabra suprema, de modo que cualquier otra palabra pronunciada en un nivel inferior, no era ni final ni decisiva.

Por manera que cuando la palabra pronunciada en un plano

inferior era muerte, el se negaba a prestarle atenci6n. Sabia

palabra final estaria con la vida.

que la

Hemos estado insistiendo en estas paginas que ante los

tres no

hechos tragicos del pecado, el sufrimiento y la muerte

deberian existir

subterfugios, ni escapatorias, ni fugas

mentales de la realidad; debe haber un inflexible realismo al

afrontarlos. ra en

reales,

Pero, habiendo insistido en esto, estamos aho­

condiciones de decir que, si bien estas tres cosas son

enraizadas decisivo

Son intrusas.

No estan

los hechos decisivos del universo.

El hecho

relativamente irreales.

son

en

no

es

el

pecado

sino la bondad,

no

el sufrimiento

sino la salud y la alegria, no la muerte sino la vida.

Pecado, sufrimiento, muerte son negativos; bondad, alegria, vida son

positivos. Los tres primeros son una trinidad de negaciones, los tres ultimos constituyen una trinidad de afirmaciones, El futuro, por tanto, esta con las afirmaciones, no importa 10 que diga la palabra actual. Creemos que el pecado, el su­ frimiento y la muerte desapareceran del universo con el triunfo final del reino de Dios.

Ahora bien, de esas premisas pareceria inferirse que si los hechos del pecado, el sufrimiento y la muerte no fueran reales

en

ultima instancia, entonces el metodo para librarse

de ellos seria

simple mente negar que existen; cambiemos mentalidad y ellos se iran. Esto es caer en una c6moda falacia. Es negar el propio aliento y atmosfera del Nuevo Testamento. Miremos el rostro de Jesus cuando se nuestra


,CON

Ll\ \'IDA 0 CON LA

1\lUERTE?

187

dirige a jerusalen para emprender la lucha final con estos hechos horrendos, y veamos si podemos descubrir alli que el estaba tratando simplemente de que los hombres cam­

tres

biaran su manera de pensar. No, el sabia que estos hechos tienen raices mas alla de la mente, que se han apoderado de los propios instintos de nuestra naturaleza, que se han hecho parte de nosotros, y que su presencia no podia ser facilmente aventada. Y el tenia que pagar el precio final.

pecado no podia eliminarse a menos que el 10 tomara su corazon para que 10 quebrantase; la muerte no podia eliminarse a menos que el mismo muriera. jMuriera y resucitara! A todo habia que hacer frente con limpieza y honradez, y sin subterfugios. Habia que afrontarlo y con­ quistarlo. En la cruz el afronto todo. Hay signos de que

EI

sobre

en

la

cruz

hubo

esa

lucha cosmica,

una

10 conquisto todo.

Hay signos

de

Y

una

en

la resurreccion

victoria cosmica

en

manana de resurreccion.

El relato no dice que Jesus no creyera la noticia de la

Simplemente no le presto atencion. La hablada era un hecho en su limitada extension, pero palabra

muerte

no

era

de la nina. la ultima

palabra.

La

palabra

final

era

de Vida.

Cuando afrontamos estos tres hechos, no los negamos como

hechos: los negamos como hechos definitivos, y los afronta­ mos desde que el los afronto, y los vencemos desde que el

los vencio,

AI afrontar el dolor

hacemos activamente.

realidades mas altas.

Lo

no

10 hacemos mentalmente:

tomamos

y

10 subordinamos

Cautivamos la cautividad.

10 a

El profesor

James dice que "esta manera activa de encarar el dolor pone una

nueva

dimension

a

camino esta bloqueado

la vida".

en

Por supuesto; cuando el todas direcciones, cxiste siempre


188

CRISTO Y EL SUFRIMIENTO· HUMANO

la posibilidad de

un

movimiento hacia arriba.

Cuando mi­

los costados es inutil, podemos tratar de mirar hacia arriba. Y una vez que hemos aprendido este secreto, ya no rar

a

nos

sentimos aprisionados por la tirania de la palabra habla­

da

en

este

nivel

inferior; oimos esa palabra superior, nos

asimos de ella como Pedro al hundirse se torno de la mana

de Jesus, y caminamos por el mar embravecido de las cir­ cunstancias y del sufrimiento en el cual los hombres se sumergen y sucumben.

Veamos las

la critica, la

cuatro

inseguridad

que mas temen los hombres: material, la ancianidad, la rnuerte,

cosas

Primero, la critica, La tememos porque ataca nuestro amor propio. Segun Adler, el complejo del yo es la causa

mas fructifera de una vida inquieta y desordenada. La cri­ tic a hiere nuestro ego, y, como sacude la ciudadela, nos sen­ timos ofen didos. �Cual es la forma cristiana de encarar la critica? Pareciera ser esta: ante todo, hagarnonos la pregun­ ta: �Es justa esta critica? Si 10 es, corregire 10 que ha sido objeto de ella. Sere mejor en virtud de la correccion y, por -

tanto, por esa critica. Mis criticos, en consecuencia, se trans­

forman en vigias honorarios de mi alma. Es importante que adoptemos esta actitud, porque el modo de encarar Ia vida

por la cual estamos bregando, tiene probabilidad de desviar­

punto. Podemos llegar a pensar que desde el mo­ que podemos utilizar la injusticia que se nos hace, toda critica penosa que nos sobrevenga es necesariamente se en este

mento

La critica puede ser muy justa y muy nece­ Pero supongamos que sea injusta y falsa, �debemos soportarla mansamente? No, debemos levantarla hasta el una

injusticia.

saria.

plano de nuestra vida y utilizarla.. Mediante citas falsas y


189

,CON LA "IDA 0 CON LA �'lUERTE?

tergiversaciones se crucifico a Jesus. £1 no se conform6 Iimirandose a soportarlas; las elevo a la altura de su propo­ sito y por medio de ellas descifro la verdad de Dios. Esas citas falsas 10 llevaron a una cruz, pero el mundo lee ahora,

por medio de esa cruz, la verdad sobre Dios y la vida. Alguien ha dicho que "pensar es un reajustar de nuestros

prejuicios". Ser cristiano significa reajustar nuestras criti­ cas injustas y devolverlas al mundo como un mensaje com­ pletamente distinto. Ante un numeroso auditorio, una persona acuso al con­

ferenciante de ser un mentiroso. en

Esto ocurrla

en

un

lugar

el que el descredito es la perdida suprema. El conferen­

ciante habia perdido su credito ante ese publico. Pero solo por un instante. Lo reconquisto, y mas aun, al sonreir, no mostrarse incomodado y contestar con paciencia y honesti­

dad la pregunta que

quedo aparentemente concurrentes

a

esa

se

le habia formulado,

en esro,

El incidente

Pero aquella noche uno de los

reunion no podia dormir: Ie perseguian

paciencia y el buen humor con que el conferenciante habia tratado el asunto. Habia tenido una rencilla con una la

persona y en

su

seno

albergaba un encono.

Durante horas

dio vueltas en la cam a hasta que, a las cuatro de la manana, despues de una lucha desesperada, fue a la casa de su ene­

migo, 10 hizo levantar, converso extensamente con el, pidio perdon, 10 recibio y 10 dio. Al regresar a su casa amanecia en mas de un sentido. Esa manana, en la iglesia, pidio per­ don a aquellos contra quienes habia pecado con su lengua. La respuesta fue inmediata y contagiosa. Otros empezaron a sentir el contagio del arrepentimiento y la buena voluntad. Treinta y cuatro disputas quedaron liquidadas aquella ma­ nana. Y el espiritu de esa iglesia carnbio total mente. Aquel


190

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO HUMANO

conferenciante no soport6 la critica: la utiliz6, y lleg6 a cambiar el espiritu de toda una iglesia. T odo gir6 en tomo del

eje del espiritu interior con el cual habia afrontado la

critic a que

se

le hiciera.

Asi

como

el lirio

se

apodera del

abono y del limo, y los incorpora en su vida, los transforma,

transfigura y aparece ante el mundo como simbolo de pureza, as! podemos apropiarnos de la crftica injusta, nacida del estiercol y del fango de los prejuicios y las pasiones de los

hombres, y transformarlas en la inmaculada verdad de Dios. Se ha dicho que "basta un solo golpe para hacer bri­ los

llar la verdad". Asi es, y tambien puede hacersela brillar al recibir un golpe, puede hacersela brillar por medio de una

espiritu que revela en un momento mas verdad �Que y belleza que todos los argumentos de las edades. cos a es verdad? ", pregunt6 Pilatos, esperando una respuesta actitud de

"

de argumentos y definiciones; pero el mundo la ve en el espiritu del Hombre parado ante el. La verdad fulgia con cada golpe que ese Hombre recibia.

De modo que, verdadera 0 falsa la critic a, podemos usarla y hacerla servir nuestros mas altos prop6sitos.

Segundo, inseguridad material.

Los hombres

tratan

de

hacerle frente por dos medios. Uno, acumulando 10 mas po­ sible, esperando asi proveerse de defensas en esta forma.

desventajas obvias porque trae ansiedad frecuentemente corroe el espiritu con la acumulaci6n, y, y

Este metodo tiene

adernas, nos encontramos, como en el caso de quebranto de los mercados de valores, que "las seguridades no son segu­ ras". a

El

otro

medio consiste

en

renunciar

completamente

10 material, mirarlo como esclavitud, y desembarazarse de

todo renunciando

completamente

a

ello.

De

esta

manera


�CON LA "IDA 0 CON tratamos

es

191

de librarnos de las dificultades de 10 material lavan­

donos las una

1\IUERTE?

LA

parece haber servidumbre: las riquezas, otra a la pobreza. En

En cad a

manos.

servidumbre

a

caso

ninguno de los dos casos hay lihertad. Solo somos lib res cuando usamos libremente la pobreza 0 la abundancia, EI

hombre que es libre para usar solo una u otra, esta limi­ tado 0 por la pobreza 0 por la abundancia, Pero el hombre

Pablo, ha aprendido "a tener abundancia como a padecer necesidad", es libre. Gandhi, despues de todo,

que,

como

esta limitado dentro de turbada al

su

pobreza.

Su conciencia

se

ve

principios cuando usa automoviles, telegrafos, vapores y a los propietarios de hi­ landerias, para sostener sus ernpresas, Los propietarios de las que contrariar

tener

sus

hilanderias, por otra parte, se yen limitados por sus hilande­ rias y la necesidad de vivir en cierto nivel econornico, por­ que cuando estan privados de las cosas que el dinero puede procurar, estan en la miseria. Somos libres si podemos to­ mar

la pobreza, si viene, y usar sus limitaciones como esca­

las para trepar por las escarpaduras de Dios; y somos libres

si podemos

tomar

la abundancia, si

propositos del reino de Dios.

llega, y usarla para los

En cierta ocasion, mientras esperaba un tren en la India,

pregunte a un caballero indio si tomaria el tren que estaba por llegar de un momento a otro. Contesto que no, porque tan

s610 habia

yo 10 tomaria.

el coches de

tercera

clase.

"Claro", replico,

"usted

puede

en

dije que hacerlo por­ Le

que es un hombre religioso. Si viaja en primera clase, eso no 10 exalta, y si va en tercera, no 10 degrada. U d. esta por

encima de estas distinciones, pero yo tengo que respetar­ las." Si hubiera podido dar rienda suelra a mis irnpulsos ha­

brla danzado

en

el anden,

La

primcra clasc no exalta, la


192

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

humilla; la alegria no nos hace perder la cabeza ni la pena nos destroza el corazon; la abundancia no estran­ gula nuestros espiritus y la pobreza no los quebranta; por­ tercera no

que vemos en todo ello una oportunidad para usarlo para los propositos centrales de nuestra vida, que son mas pro­ fundos que cualquiera de esas cosas. La pobreza y la abun­

incidentes nuestra vida. dancia

son

en

nuestra

vida: el reino de Dios

es

Tercero, el temor a la ancianidad. Algo serio es ver ajarse y decaer nuestro ffsico. Podemos desviarlo por me­ dio de subterfugios ofrecidos por la ciencia, recogiendo .

arrugas y usando accesorios de belleza. Pero es una batalla que va a pura perdida, pues sabemos que al final serernos

derrotados.

con

nuestra

Esto

es

serio, serio si

apariencia.

nuestra

vida

Mas supongamos que

va

no

ligada

10 esta.

Entonces podemos mirar con una sonrisa, 0 mejor aun, con verdadera alegrla, la vejez que se acerca.

Cada periodo de

la vida ofrece una oportunidad para hacer una contribucion que no es posible en ningun otro momento.

En la juventud

brindamos nuestro ardor aDios y a los hombres; en la edad madura ofreceremos nuestra

nuestra

serenidad, nuestra experiencia,

sirnpatia, cualidades que no nos era posible ofrecer

ninguna otra edad. Envejecer, no solo con gracia, sino con gratitud, es privilegio del cristiano. Porque el cristiano no soporta la ancianidad, sino que la usa. �Puede haber algo mas bello que un rostro, ahora ajado, pero en el que han esculpido sus Iineas la ternura, la simpatia y la experien­ cia? Al olvidar nuestra apariencia y llegar a algo mas pro­ fundo, otra apariencia surge, porque nada hay mas hermoso en

en

el cielo y en la tierra que un rostro que lleva las marcas


�CON LA VIDA 0 CON LA 1\IUERTE?

193

del amor y de la pureza. "Til que llevas el cielo en tu cara, dame un penique", grito un mendigo a Penny father. Durante mi

primera temporada en la India no me fue

facil aclimatarme, y enferme varias veces de fiebre. Casi merecia la pena enfermar para tener el privilegio de ser visi­

tado por una santa mujer india 11amada "Caroline Mama". El moreno rostro de la anciana esraba siempre radiante, y al levantarse de

sus

rodillas

despues de haber orado junto a

inclinaba y me besaba en la frente febril. Y mientras se iba, tenia yo la irnpresion de que me habia visitado un angel, y tenia la conciencia de que

mi

cama,

10

era.

invariablemente

Ahora

se

bien, si ella hubiera sido joven, habria pre­

guntado tfrnidamenre desde la veranda como me sentia y se habria marchado; pero la ancianidad tiene el privilegio de penetrar en los santuarios interiores y dejar un beso donde es mas necesario. SI, la ancianidad tiene el privilegio de pe­ netrar en santuarios del alma de los que la juventud nada sabe. La ancianidad tiene su libertad como la tiene la juven­ tud. ASI que, cuando me miro al espejo y yeo como enca­ nece mi cabello, solo siento alegria. Lo arnare cuando sea totalmente blanco. Porque cada afio de vida ha sido mas bello que el anterior; �y por que no habria de ser asi hasta el fin, el fin que no es sino un nuevo principio? Entre los quinientos dioses que hay en un ternplo de Pekin esta Marco Polo. Los chinos deificaron a su primer

visitante del Occidente. Pero 10 hicieron diferente de todos

Los chinos que han sido deificados estan sentados serenamente, como si los siglos estuvieran mirando los

otros

dioses.

traves de

ojos.

Pero Marco Polo esta de

pie, unico entre los quinientos, en ansiosa actitud, los ojos fieros, cen­ telleantes, tenso el rostro. Asi es como el sereno Oriente a

sus


'194

CRISTO Y EL

SUFRI1\lIEN'rO

HUMANO

mir6 al codicioso Occidente. Creo que admiro mas la gene­ rosidad de los chinos al dar a Marco un lugar entre los .dioses que la divinizaci6n de su inquietud. Nosotros los occidentales la hemos divinizado por tanto tiempo, y tanto

esperado de ella con tan escaso resultado, que no nos podemos ver inclinando las rodillas ante el altar de la inquietud como una vez 10 hicimos. Otra figura del pante6n hemos

me

interes6 mas que la de Marco Polo y me dej 6 un sabor

un hombre que habia vino la vejez, su cuando digna que, cara se raj6 por la mitad, desde la frente hacia abajo. Apa­

mas

agradable

llevado

la boca.

en

vida

una

La de

tan

recia quitandose esa cara arrugada

una

mascara

y detras

de ella surgia la cara de la juventud. £1 era realmente joven

bondad; de modo que la mascara externa iba saliendo para mostrar su ser esencial. Me gust6 ese an­ ciano joven, y 10 salude en mi coraz6n, porque representaba en

virtud de

su

10 que senti que el cristiano deberia ser: un hombre que esta, por la renovaci6n intima de su espiritu, creciendo per•

petuamente Joven. Conozco

a

una

'

senora que,

como

misionera en una re­

gi6n de China infestada de bandidos, atraves6 peligros inde­ cibles, saliendo ilesa de ell os, y a quien en cierta oportuni­ dad, encontrandose de vacaciones en la India, un perrito al

.

que acariciaba le arranc6 casi de

un

mordisco el labio infe-

rior. Extrafio anticlimax para quien, por su valor y decision,

habia salva do de la muerte a un millar de sold ados chinos y que ahora veia finalizado todo con una permanente rnutila­ ci6n a causa de un perrito en esas vacaciones. Mas cuando,

despues que hubo cstado en America, la vi nuevamente en

China, la atencion medica habia hecho que su aspecto fuera aun mejor que antes. Esto asimismo es 10 que creo que tiene


,CON LA VIDA 0 CON

LA

l\1UERTE?

195

golpeado por las fuerzas destructoras de la ancianidad, puede emerger en el cristiano el

privilegio de que

Ie

ocurra:

medio de ellas mas bello de cuerpo y alma que antes. ese

hombre

"En

hay mas espiritu que cuerpo", decia un chino

de cierto cristiano, y al decirlo demostraba toda la posibili­ dad que se ofrece a todo cristiano:

un

espiritu eternamente

joven, que utiliza hasta el fin la declinacion de la ancianidad. Una dama india muy gentil atendia a algunos visitantes extranjeros con esa finura y gracia caracterisricas de la mu­ jer india culta. Uno de los visitantes quedo tan impresiona­ da con su porte, su dignidad y su dulzura, que al retirarse le dijo: "{Cuanta belleza hay en usted!" Y la dama, muy suavemente, contesto: ", Y por que no? Tengo setenta y dos afios." Habia captado el secreto. Cuarto, el

temor

a

la

muerte.

Los

principales sufri­

mientos de la vida son producidos por la muerte. Tememos a

la muerte tanto por nosotros como por aquellos a quienes

Sabemos que a todos nos llegara el turno, mas cuando llega, viene como sorpresivamente y nos deja atur­

amamos.

Digo "nos deja aturdidos", pero no es completamen­ te cierto, pues algunos han aprendido el secreta acerca del didos.

cual hemos estado hablando nar

canticos,

en

Casi todos los

este

libro, y les hace ento­

primitivos

cristianos habian

captado esta nota de victoria sobre la muerte.

Recientemen­

visite las catacumbas de Roma, donde doscientos mil cristianos fueron sepultados; muchos, despues de haber su­

te

frido el martirio.

des, escritas por recuerde, no hay

Hay numerosas inscripciones en las pare­ esos cristianos primitivos, pero, que yo una

sola larnentacion

entre

elIas.

Nada


196

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUMANO

hay alli del posterior paganismo

que ha llenado nuestras tumbas con lamentaciones que dicen de ausencias y separa­ ciones. Esos cristianos cretan que Cristo 10 habia conquis­

todo, la muerte inclusive; de modo que una solemne

tado

corriente de

alegria surca por esos lugares.

EI tono de las

inscripciones me recuerda el de la que hicieron poner los esposos Lee, de Calcuta, en el monumento erigido en memo­ ria de sus seis hijos muertos en un derrumbamiento de tierra ocurrido una noche en Darjeeling, en una de las laderas de los Himalayas: "Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Senor jesucristo".

Para los Lee y para los primitivos cristianos, 10 que daba sentido a todo era la resurreccion de Jesus. Las preguntas que aturden y quebrantan el corazon del

hombre son planteadas por el Evangelio en la unica forma en

tro

que podrian ser adecuadamente enunciadas, es decir, den­ de la vida misma. Otros las presentaron como filoso­

fias; Jesus las presento como hechos.

Cuando su cuerpo se

retorcia en la cruz, parecio transformarse en un enorme sig­

inrerrogacion dibujado contra el cielo, y cuando de sus labios broto el grito: "�Por que, Senor? ", parece como no

de

si toda la angustia y el dolor de las edades se hubieran con­

fundido

en

ese

amargo clamor. De los problemas que nos y estrujado el corazon no hay uno que no

dejan perplejo pueda recoger esa angustiosa pregunta. �Hasta donde pue­ de llegar el odio? �Por que el universo tolera la injusticia? �Por que los buenos parecen desamparados en la hora de angustia? �Respalda el universo a los hombres buenos? Estas y muchas otras preguntas son expresadas en esa tragic a .

,

oracion.


�CON

LA \'IDA 0 CON

LA

197

l\IUERTE?

�Cual es la respuesta? La respuesta debe ser dada en el mismo lugar donde surgen las preguntas: en la vida misma. Si la pregunta es formulada en conexion con la

materia, la

respuesta, para ser adecuada, debe darse en relacion con la materia. La pregunta era un hecho; la respuesta debe ser un

contesto, y 10 hizo adecuadamente en el pre­ ciso lugar donde se planteo la pregunta. La cruz plantea hecho.

Dios

las preguntas y la resurreccion las contesta. Contesta al hecho de la injusticia y el dolor con un hecho mayor en la

respuesta completa el que Jesus solo hubiera sido levantado espiritualmente, pues las preguntas fueron propuestas como hechos ffsicos y espiri­ No hubiera sido

victoria.

una

tuales, y solo una victoria que fuese victoria en ambas esfe­ ras

ria

seria suficiente. La resurreccion de Jesus fue una victo­ una

victoria

completa y decisiva

en

ambas esferas,

)', por tanto, fue suficiente. La palabra final de Dios no es la cruz, sino la resurreccion, Pero esa ultima palabra no

palabra hablada, sino una palabra viviente, un hecho, el mas estupendo en la historia humana. Ahora sabemos cual es el resultado de las cosas. Dios pronunciara la ultima palabra en los asuntos humanos, y esa ultima palabra sera "Victoria". Jesus permitio que la vida pronunciara su mas cruel palabra, para que el Corazon mas bueno y puro que jamas haya latido fuera acallado con la muerte, y luego se levantara suavemente de entre los muertos, y surgiera de 1a tumba con las palabras mas trascendentales que sus labios es una

.

enunciaran: "Yo soy la resurreccion y la vida". Es esto 10 que da significado a todo, porque pone musica a las penas de la vida y hace que la ultima nota sea de alegria,

Se que se dice que Osiris y otros dioses paganos tuvie­

ron sus

resurrecciones, y que todo esta tornado de la analo-


198

CRISTO

Y

EL

SUFRIMIENTO

HUlVIANO

gia de la venida de la primavera despues del inviemo. pongamos que

estas

historias fueran corrientes

las resurrecciones de deidades paganas, raices de la resurrecci6n de Jesus? No;

masiado

respecto de

�destruye sus

Su­

eso

las

raices son de­

profundas como para ser desarraigadas, y tienen

ramificaciones dentro de toda la estructura de nuestro un i­ moral y espiritual.

�Cual de las deidades paganas res­ paldo su resurrecci6n con una vida que prorrumpiera en las notas morales y espirituales mas claras, mas profundas y mas armoniosas del universo? �Cual de elias respaldo su verso

victoria sobre la muerte con su victoria sobre la vida? Para creer en una mos

vida. su

deidad pagan a levantada sobre la muerte, debe­

verla levantandose grandiosamente sin pecado, sobre la

S610

Jesus respald6 su victoria sobre la muerte con

victoria sobre la vida.

puedo usar respecto de mi, las palabras que Jesus us6: [Yo y mi Padre somos uno", dijo el coronel Olcott, uno de los fundadores de la teosofia, a Carlyle. "Si", fue la aplastante respuesta, "pero Jesus consigui6 que el mundo 10 creyese." Jesus consigui6 que el mundo creyera en su resurreccion porque vi6 algo mas que su resurrecci6n. "Actualmente

EI mundo vi6 "la resurrecci6n y la vida", y las dos cosas pro­

ducen las misrnas notas y se funden en una armonia.

principes de los sacerdotes y los fariseos fueron a Pilatos despues de la muerte de Jesus, dijeron: Cuando los

"Senor, nos acordamos de que aquel engafiador, cuando aun vivia, dijo: Despues de tres dias, resucitare. Manda, pues,

que se asegure la tumba hasta el dia tercero; no sea que ven­

discipulos, 10 hurten, y digan al pueblo: Resucito de entre los muertos. Y sera el postrer engafio peor que el

gan

sus


�co::\"

primero."

L.t\. "IDA 0 CON

"El ultimo

las ensefianzas de

jesus

cngafio",

LA

;\IUERTE?

199

Para ellos toda la vida y

constituian

un

engafio; 0 engafiaba,

ajustaba al sistema de ellos. Como el no se confor­ maba a la pequefiez de ellos, dcsde el punto de vista de esos hombres todo era un engaiio, Pero desde el punto de vista de jesus todo el espiritu )' la perspectiva de ellos era un engafio, Las edades se han pronunciado del lado de el. Bajo la perspectiva de que todo 10 que se aparte de un orden 0 sistema establecido es un engafio, entonces la resurreccion es Los muertos no se levantan. La equivocacion un engafio. fundamental reside, sin embargo, en la presuposicion de que la palabra unica �. definiriva la tiene el orden natural. cPero agoto Dios sus posibilidades cuando hizo el orden natural? La facilidad con que se producen las cosas en el orden natu­ ral nos hace sentir que en Dios hay posibilidades inconta­ bles, aun inagotadas. Este "ultimo engafio' significa apar­ o

no se

del orden natural, pero es apartarse hacia arriba. No una rerirada, no es un echarse atras, sino una marcha

tarse es

hacia adelante,

una

evolucion acelerada.

Toda

ace ion

me­

jor "engafio' para las normas corrientes, mas es un engafio hacia arriba. La resurrecci6n es un engafio, pero un es

un

engafio de norma, esto es, de la finalidad del orden natural, para ajustarse a la verdadera norma, la de un Dios libre e ilimitado. En tal sentido no es un engafio, sino una verdad mas alta. Llarnemosle "rnilagro' si se quiere. No pongo objecion. Porque, en la historia del ordcn natural, hay por 10 menos cuatro inconrnoviblcs milagros 0 aparramientos de ese orden: 1) La creacion del cspiritu del hombre: este

apartamiento del orden fue tan asornbroso que no puede ser llamado mas que rnilagro. 2) I�I nacimiento virginal de jesus, un nuevo comienzo en un nivcl mas alro de huma-


200

CRISTO Y EL

SUFRIMIENTO HUMANO

3) La resurrecci6n de Jesus, la victoria sobre toda vida inferior, inclusive la muerte. 4) La regeneraci6n de un hombre, la transportaci6n del hombre a un estado superior de existencia, su conformaci6n a la imagen de este Hombre Superior, 0, para ser exactos, "Este que es superior al hom­ bre". Estos son cuatro milagros inconmovibles que abren el camino a nuevos comienzos, comienzos que se dirigen hacia arriba. Cada uno de ellos es digno de 10 divino y es 10 que esperariamos si hay un Dios bueno y redentor en el universo. Si Jesus no se hubiera levantado de los muertos, [debiera de haberlo hecho! [Todo resultaria engafio si no 10 nidad.

hubiese hecho!

Porque, observemos, el mayor milagro de todos no es ninguno de esos cuatro: el mayor milagro es Jesus mismo. El milagro de su personalidad moral al levantarse en gran­ deza inmaculada sobre santos y pee adores, es el milagro central. Podemos creer en todos los milagros menores a la luz de ese milagro central. EI relato dice que "vino Maria Magdalena con la otra Marla, aver Ia tumba". La santa y la pecadora se detienen para ver que pasa en ese sepulcro. Si permanece sellado, y no hay victoria sobre la muerte, entonces la humanidad se queda contemplando, pues sabe que sus esperanzas estan selladas con Cristo J esus. La hora crucial de la humanidad ha llegado, �seran desplazados la bondad, el amor y la vida por las fuerzas del mal, del odio y de la muerte? La res­ puesta es: "[No! jEl Senor ha resucitado!" Y las edades responden: "Ha resucitado verdaderamente". Un director de

una

escuela de iglesia y su esposa aca­

baban de perder a su hijo

hijo unico

,y el siguiente do­ mingo era domingo de Pascua. El director cumpli6 con su


�CON

LA "ID.\ 0 CON LA

201

i\lUER'rl<:?

deber como de costumbre, aunque no como de costumbre, porque en todo 10 que hacia habia una nota de triunfo y de AI regresar los alumnos a sus hogares aquel dia, un nifiito dijo de pronto a su madre: "Verdaderamente 10

victoria.

creen, �no te

parece?" "Creen, �que? ", pregunto la madre.

"Pues la resurreccion )T todo eso." creemos."

"Naturalmente, todos 10 "Si", reflexiono seriamente el nino, "pero no

asi, ellos verdaderamente 10 creen." EI pequefio habia visto que el director y su esposa ha­ bian dominado la tragedia de la muerte y transforrnadola en un

triunfo de la vida.

De modo que, cuando la muerte nos amenaza a nosotros

y a nuestros seres queridos, podemos decir, como el parado sobre la rama cuando la tormenta amenaza

carlo de ella:

pajaro arran­

"Arrancame; todavia tengo alas". Nada puede

infundirnos ternor ahora, porque tenemos la victoria sobre el

enemigo final, la muerte. EI dolor del estallido de los peta­ los dice que llegan las flores, y los dolores de la muerte nos

dicen que la vida que lIe vamos dentro esta floreciendo inmortalidad.

en

Habra muchos que no hallaran en este volumen la nota

de consuelo que un Dios am ante da a sus hijos. Intencio­ nalmente la he dejado a un lado hasta ahora. Pues que, si

al tratar con el dolor, se hace sonar la nota de consuela co­

predorninante, se corre el riesgo de que se debilite la Se mira aDios nuestras naturalezas espirituales, como el gran Enjugador de Lagrimas. Y as! transforrnamos mo

fibra de

su

bondad

en

una

actitud de abucla.

Y nosotros,

sus

hijos

sufrientes, miramos a la religion mas como un poder conso-


202

CRISTO

SUFRIl\1IENTO HUMANO

EL

Y

lad or que como un poder capaz de fortalecer el caracter. Al hacerlo asi perdemos el consuela y el caracter, Porque

hay verdadera confortacion si no viene como subpro­ ducto de una victoria espiritual interior. Ni pueden produ­ cir caracter los mimos espirituales. La palabra "confortar" viene de con, "con", y fortes, "fuerza", y literalmente significa "fortalecido por estar con". Confortar, entonces, en la acepcion neotestamentaria, qui ere decir fortaleza por medio de la cornpafiia de un Dios no

que sufre con nosotros. Es una confortacion viril. hierro en ella. Y ese hierro es un tonico

Hay

.

•

hay un exquisito sentido de confortacion que se desprende de la presencia de un Padre que sabe, comprende Pero

y comparte todo. •

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N uestra peregrinacion en el estudio del significado del

Confio que hayamos mostrado el de Jesus cumple, y mas que cum pIe, el pe­ evangelio que dido de un hombre de pensamiento cuando dijo que la reli­ sufrimiento ha finalizado.

gion

"debe

mesa

inherente en los propositos del hombre". Hemos pro­

demostrar que la bondad es vitalidad victoriosa y que la maId ad es vitali dad derrotada, que el pecado es negacion, y la virtud el cumplimiento de la pro­

poder

curado demostrar que el dolor cae sobre todos, los cristia­

pero que mientras quebranta el espiriru de algunos, construye el espiritu de aquellos que han aprendido nos

inclusive,

su secreto.

Rafael y un pintamonas utilizan los mismos pig­

y colores, pero uno los transforma en un mamarra­ cho y el otro en un mensaje. Todo este dolor parece necementos


�CON

J.,\ \'ID.-\ 0 CON

LA

203

;\lUF.RTE?

objetivo es la forrnacion del caracter, porque un puede volar sino en un medio que ofrezca resistencia, y nosotros no podemos elevarnos sino sobre algo derrotado. Ensefiarernos, por tanto, a nuestras almas 10 que un padre dijo que ensefiaria a su hija: "Ya que ninguno de nosotros podemos librarnos del dolor, le ensefiare esa sabiduria cris­ sario si el ave no

tiana que nos levanta por encima de todo sufrimiento y da belleza aun al mismo dolor". Confio que tarnbien hayamos

aprendido y asimilado el hecho de que no hay aflicci6n ni dolor que sean inutiles,

Hemos visto tambien que Dios esta presente esto y que este dolor subordina nuestra ganancia. que el nuestro, cruz

nuestra

to do

Cuando

El subir trabajosamente un calvario mas empinado

vemos a

esa

en

esta

con

la cruz sobre sus espaldas, sabemos que

intima

e

redencion,

Confio que tarnbien

inseparablemente

relacionada

con

hayamos aprendido que Dios no

puede usamos a menos que conozca la sabiduria y la sim­ patla que se extraen del dolor ...

SI, parece que EI debe saberlo; y cuando nos quernemos en las llamas del dolor, sepamos que un "Disefiador infinito" nos esta preparando para ser instrumentos de sus propositos. Se dijo de Jesus que "torno pan, y habiendolo bendeci­ do, 10 partie y 10 dio", "Torno", "bendijo", "partio", "dio", Tal el orden, y si el "partir" viene antes que el "dar" no debemos retroceder cuando "sornos

quebrantados" porque quiere multiplicar­

el ve las necesidades de los homhres, y nos al "partirnos' para alimentarlos.

Pero ya no ha da haber resignaci6n pasiva; debemos extender con alegria nuestras manos y tomar 10 que venga


204

CRISTO

Y EL

SUFRIMIENTO HUMANO

para convertirlo en testimonio. El cristiano, en consecuen­ cia, debe ser el hombre mas incorregiblemente feliz de la

tierra, porque tiene felicidad "a pesar de". Su dicha no de­ pende de las circunstancias, frecuentemente la tiene "a pe­

Billy Brayera uno de los trova­ dores de Dios, y puso a uno de sus pies el nombre de "Gloria" y al otro "Aleluya". Un seguro instinto 10 llevo a poner nombres a sus pies y no a los caminos, porque algu­ nos caminos podrian conducir a jardines y otros a lugares sombrios, mas para el los pies siempre repetfan su mensaje no importa cual fuere el camino. sar

de" las circunstancias.

A Dios gracias,

esto es

infalible.

Encara todos los he­

chos, nada esquiva, todo 10 utiliza, y se muestra como vitali­ dad victoriosa. Una corpulenta mujer visito muchos altares

la India con el fin de encontrar el modo de librarse de las tempestades de su espiritu. En uno de esos altares, a en

miles de kilometres de su hogar, se encontro con una mujer cristiana que Ie habl6 del camino de Cristo. Parecia increi­

bIe, y la mujerona as! se 10 dijo: "Usted no me conoce. To­

dos temen mis furias. En un rapto de ira maldije a mi propia

�Como puede borrarse esa maldicion y acallarse es­ ta tempestad intima? No, 10 que U d. me dice no sirve." "Pruebelo", insistio la pequefia mujer, porque ella misma familia.

era una

feliz ilustracion del buen resultado del metodo. La

mujer se fue meneando la cabeza. Mas una semana des­ pues, en el mismo lugar de peregrinaje, aparecio por encima de la multitud, y cuando vio a la pequefia mujer cristiana, la torno en los brazos y le dijo tumultuosamente: "[Resulta, resulta! Lo probe. Alguien me pego hoy en la cara y ni otra

siquiera tuve deseos de devolver el golpe. Algo ha cambia­ do dentro de mi. [Resulta!'


�CON LA VIDA 0 CON LA 1\IUERTE?

Las dos

205

mujeres, la corpulenta y la pequefia, estaban

frente a frente, hermanas en el Gran Secreto. Al mirarse en

ojos sabian que habian tocado el propio centro de la vida, y nada podria ya infundirles temor. [Resulta! El estoico soporta, el epicureo busca el goce, el budista

los

y el hindu se apartan, desilusionados, el musulman se some­ re, pero solo el cristiano triunfa.


INDICE ,

PAG.

STANLEY JO:SES, C.-\BALLERO DEL REI:SO DE DIOS

5

INTRODUCCIOX

13

,

CAPITULO:

I.

Ex MEDIO DEL CAOS

II.

�EsT A:S DISPE:SSAOOS DE SUFRINIIENTO LOS CRISTll\NOS? �CO;\10 HACER FRENTf: AL SUFRIl\lIENTO H U�IAXO?

.......•............

..................•.........

III. I\T". V,

\T"I.

EL C.-\;'\lINO CRISTIANO: EN ACCION EN LOS E\'A:SGELIOS EL CA1\lIXO CRIS'fIANO: EN ACCION f:NTRE LOS CRISTI:\:SOS PRI1\lITI\'OS EL CA1\IIXO CRIS1'1!\:SO: f::S ACCION EN N t.:F.STRO DfA EL C:\;\lIXO CRIS'fIA:SO rs V IC1'ORIA .

VII.

VIII.

.

A:STE LA ALTER:SATIVA: UNA RELIGION CON CRVZ 0 L'NA RELIGION SIN ELLA Lo QUE Ct.:EST A A D lOS EL SUI'RI1\III-::s'rO C01\10 RI-�SUL'I'AOO DI-� UNA ERRONf:A DECISIOX j\10RAL LA AC1'I'fUD I)E LA SOCIf:DAI) DEBI<: SER V ICARIA .

IX. X.

.

•

.

XI.

.

XII.

XIII.

C.-\RACTf:R? �Co:SSUELO LA PALABRA FINAl.: ,;CON LA MUERTE? 0

�

.

Lf\

VID:\

o

17

25 43 65

77

85 103 119 133 151 161

171

CO:"j

...................•.......

183


Este libro

se

terrnino de

imprimir en los ta11eres

de 1a Imprenta Metodista, Fragata Sarmiento 1685, Buenos Aires, el a de Setiembre de 1945.


LAS OBRAS DE E . STA N L E Y JON E S E. Stanley Jones (1884-1973) fue conocido alrededor del mundo como un misionero y teólogo de la iglesia Metodista Episcopal. Su trabajo estaba enfocado en su labor misionera en India comenzando en 1907, pero finalmente se extendió a muchas otras naciones incluyendo Latinoamerica. Como autor de numerosos libros, sus ideas fueron de gran influencia en mucha parte del siglo 20. Su libro, El Cristo del camino Hindú (1925) fue tal vez su trabajo más importante, ya que ayudó a desarrollar la idea de la contextualización del Evangelio en diferentes entornos culturales. Otros libros, tales como Cristo en la mesa redonda (1928), El Cristo del Monte (1931), ¿Es realismo el Reino de Dios? (1940), y Victoria a través de la rendición (1966) todos ayudaron a establecer su papel en el trabajo de interreligioso y la enseñanza de teología para la Iglesia Global. Al desarrollar su teología, Jones desarrolló el Ashram cristiano como una forma contextualizada de retiro espiritual hindú para discipular y desarrollar cristianos más fuertes. Su trabajo por la paz y su apoyo al Movimiento de Independencia de la India le ayudaron a conseguir audiencia en muchos lugares mientras enseñaba los principios del Reino de Dios en todo el mundo. Se le suele representar levantando tres dedos como símbolo de su lema principal: “Jesús es el Señor”. United Christian Ashrams continúan manteniendo ashrams cristianos y la Fundación E. Stanley Jones continúa promoviendo el trabajo de E. Stanley Jones en inglés. Esta publicación en español busca ayudar a más personas a encontrar la teología de Jones para el ministerio cristiano en el mundo actual.


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Cristo y El Sufrimiento Humano by First Fruits Press - Issuu