El movimiento surrealista surgió en Europa coincidiendo con el final de la Primera Guerra Mundial y continuando durante la Segunda, instaurándose como un fenómeno cultural que se arraigó y se expandió por todo el mundo.
Actualmente somos testigos de la revaloración del Surrealismo como una manifestación del arte con relevancia universal. Leonora Carrington formó parte de ese surgimiento artístico y expresivo desde sus orígenes en Europa y en México.
Los paisajes, la cosmogonía prehispánica, el sincretismo cultural y las tradiciones mágicas mexicanas se evidenciaron surrealistas, como percibió André Bretón.
El país fue punto de encuentro para artistas que huyeron o fueron exiliados de Europa, haciendo de la Ciudad de México uno de los epicentros del Surrealismo.