El 19 de noviembre de 2020 fue el día en que me declaré en Estado de Escuela Permanente.
¿Qué significó para mí esta declaración personal de principios? Lo cuento.
Estaba harto de las exposiciones y de sus rituales de modo que, al declarame en Estado de Escuela Permanente, tomaba la
resolución de utilizar todos los recursos con los que contaba –dibujo, pintura, teatro de papel, radio y TV (que durante muchos
años han sido para mí importantes fuentes de ingresos), autopublicaciones y pedagogía– para hacer, no ya exposiciones, sino Plexos
de sentido.11