La próxima edición de la Bienal de Venecia 2026, que se desarrolla entre
el 9 de mayo y el 22 de noviembre, parece perfilarse como algo más que
una plataforma de legitimación internacional. Bajo el título In Minor Keys y
concebida por Koyo Kouoh, la muestra propone una sensibilidad distinta:
menos centrada en el espectáculo monumental y más atenta a lo sutil, lo
colectivo y lo sensorial. En un contexto marcado por la saturación visual
y la aceleración tecnológica, esta bienal podría convertirse en un espacio
para observar cómo el arte contemporáneo vuelve a poner el cuerpo, la materia y la experiencia táctil en el centro de la creación.
La fuerte presencia latinoamericana —con quince artistas de la región
participando en esta edición— también da cuenta de un desplazamiento
en las narrativas dominantes del arte contemporáneo. Temas como la
memoria, la ecología, las experiencias indígenas y afrodescendientes, así
como las formas de comunidad, atraviesan hoy muchas de las prácticas
más relevantes del continente