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IES 477- Edición del domingo 10 de mayo de 2026

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ACTUALIDAD

Homenaje al sacerdote y profesor Manuel Martín Riego en la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla PÁG. 6

1 mayo: Novena a san Juan de Ávila en la basílica homónima de Montilla (Córdoba).

Encuentro con familias del

AGENDA

2 mayo: Eucaristía por los 375 años del óvalo pictórico de la Virgen de la Hermandad del Rocío de Pilas, en la Catedral.

DOMINGO 10: Confirmaciones en la Parroquia de San Mateo (Alcalá de Guadaíra), a las 12 h.

LUNES 11: Reunión con los sacerdotes del Quinquenio. En el Seminario Metropolitano, a las 12.30 h. | Confirmaciones en la Parroquia de Santa María la Blanca, de Los Palacios, a las 20.30 h.

MARTES 12: Confirmaciones en la Parroquia de San Sebastián, de Sevilla, a las 20 h.

MIÉRCOLES 13: Confirmaciones y bendición de una imagen del Niño Jesús en la Parroquia Ntra. Sra. de Consolación, de El Coronil, a las 20 h.

JUEVES14: Consejo de Arciprestes, en el Arzobispado, a las 10.30 h.

VIERNES 15: Eucaristía por el L Aniversario de la construcción de la Parroquia Ntra. Sra. del Carmen, de El Palmar de Troya, a las 20 h.

SÁBADO 16: Ceremonia de investidura de los Caballeros de San Clemente, en el convento de Las Teresas, a las 12 h.

29 abril: Visita al Seminario Redemptoris Mater de Sevilla.
30 abril: Confirmaciones en la Parroquia de San Joaquín.
2 mayo:
proyecto Transfrontera, de la Fundación Prodean, en la iglesia de San José (Sevilla).
3 mayo: Día de la Familia en el Seminario Metropolitano de Sevilla.

San Juan de Ávila

El 10 de mayo se celebra la fiesta de San Juan de Ávila, Apóstol de Andalucía, Patrono del clero secular español y Doctor de la Iglesia. Culmina un año jubilar por el V Centenario de su ordenación sacerdotal. El Maestro Ávila sigue siendo actual, un sacerdote que, en tiempos complejos, supo mantenerse firme en Cristo; un maestro de vida espiritual cuya enseñanza sigue hoy vigente para sacerdotes, consagrados y laicos.

Vivió en el siglo XVI, en tiempos recios. Fueron años de cambios profundos, de crisis eclesiales, de confusión doctrinal, de relajación moral en no pocos ambientes, de necesidad urgente de reforma, de tensiones culturales y religiosas de gran alcance. Él no respondió a la crisis con lamento estéril ni con amargura. Respondió con santidad, doctrina sólida, celo apostólico, amor a la Iglesia y trabajo serio por la formación. Allí donde otros podían ver sólo ruina, él percibió una llamada de Dios a la conversión y a la fidelidad. Supo “captar los problemas” de su tiempo y “reaccionar con visión certera ante los problemas del sacerdote, sintiendo la necesidad de purificarse, de reformarse para reemprender con nuevas energías el camino” (Pablo VI, Discurso con motivo de la canonización de san Juan de Ávila, 1 de junio de 1970).

Toda su existencia brota de esta certeza: sólo Jesucristo basta, sólo Jesucristo salva, sólo Jesucristo puede renovar a la Iglesia y al mundo. Por eso su palabra fue tan fecunda, nacida de la oración, del estudio de la Sagrada Escritura, de la celebración de los sacramentos, de la penitencia y del amor ardiente a la Iglesia. Benedicto XVI, al proclamarlo Doctor de la Iglesia, afirmó que san Juan de Ávila fue “profundo conocedor de las Sagradas Escrituras” y que estaba “dotado de un ardiente espíritu misionero”; añadió, además, que “unía la oración constante con la acción apostólica” (Carta apostólica San Juan de Ávila, 7 de octubre de 2012).

También nosotros vivimos tiempos recios. Vivimos en medio de una cultura marcada por la prisa, la superficialidad, la fragmentación interior, la desorientación moral y el olvido de Dios. La fe corre el riesgo de convertirse para algunos en costumbre sin hondura o en sentimiento sin doctrina. También hoy hacen falta cristianos de convicciones firmes, sacerdotes santos, laicos bien formados, familias cristianas que vivan de verdad el Evangelio. Por eso san Juan de Ávila tiene tanto que decir a la Iglesia de hoy. Nos recuerda que toda renovación verdadera co-

mienza por la conversión personal y que no hay reforma eclesial auténtica sin santidad.

Una dimensión central del mensaje avilista fue la importancia de la formación del clero. Comprendió que un pueblo santo necesita pastores santos. Su amor a los sacerdotes fue inmenso. Los quiso formados en la doctrina, recios en la virtud, hombres de oración, entregados por entero al servicio del pueblo de Dios. Pero no fue sólo maestro de sacerdotes. Fue también acompañante de laicos, director espiritual, catequista, predicador popular, formador de conciencias. Supo hablar a todos, porque había aprendido a mirar a todos desde Cristo. En esto también nos da una gran lección. La Iglesia de hoy necesita recuperar el acompañamiento espiritual serio, paciente, doctrinalmente seguro y auténticamente pastoral.

¿Cómo evangelizaría hoy san Juan de Ávila? Evangelizaría poniendo a Cristo en el centro, sin rebajas ni concesiones. Diría que la Iglesia no está para agradar al mundo, sino para anunciarle a Cristo con amor, con verdad y con valentía. Evangelizaría predicando con fuego interior y doctrina clara, dedicando tiempo al confesionario, a la dirección espiritual, a la formación seria, a la catequesis bien realizada. Evangelizaría formando apóstoles, desde el trato personal, sin caer en el espectáculo ni en la mundanidad. Aprovecharía sin duda los medios legítimos de nuestro tiempo, pero no pondría su confianza en la técnica, sino en la gracia de Dios. Sabría entrar en las inquietudes del hombre actual, pero no diluiría el Evangelio para hacerlo más aceptable. Que san Juan de Ávila nos alcance del Señor sacerdotes santos, seminarios fecundos, laicos bien formados, familias cristianas ejemplares y una renovada pasión evangelizadora.

2. ARZOBISPO DE SEVILLA| Actualidad del arzobispo de Sevilla

3. Carta dominical

4. ACTUALIDAD

7. OBISPOS AUXILIARES

8. REPORTAJE|

¿Después de la confirmación, qué?

12. LUZ DEL MUNDO| VI Domingo de Pascua

14. SAL DE LA TIERRA| Raquel López, voluntaria de Cáritas Universitaria

15. PATRIMONIO|

Retablo de la Concepción. Parroquia de Ntra. Sra. de la Oliva (Lebrija)

16. APUNTES DE VIDA ESPIRITUAL| Arde el corazón cuando Él se hace presente

Director: Leonardo Sánchez Acevedo.

Redacción, edición y diseño: Mª del Pilar Arincón, Alicia Contreras, Pablo F. Enríquez y Karen G. Mendoza.

Colaboradores: Pablo Díez, Miguel Ángel Garzón, Antonio J. Guerra, Álvaro Pereira y Antonio Rodríguez Babío.

Distribución: Servicio de Comunicaciones (Reprografía) y colaboradoras (Mª Carmen Fernández, Mª Victoria García, Andrea Jiménez y Loli Ramírez).

Imprime: Gandulfo Impresores.

Depósito Legal: SE-79-1972

ISSN 3010-3126

Esta publicación no se hace responsable de las opiniones vertidas en sus artículos.

Archidiócesis de Sevilla.

Plaza Virgen de los Reyes, s/n. 41004. Sevilla. Telf. 954505505, ext. 680, 683 681, 685, 686. IES 477

Comienza su andadura el Consejo Asesor del Observatorio de la Piedad Popular

SEVILLA.- El pasado día 27 se celebró en el Arzobispado de Sevilla la sesión constitutiva del Consejo Asesor del Observatorio de la Piedad Popular, presidida por el arzobispo, monseñor José Ángel Saiz Meneses.

Este organismo está integrado por 16 miembros, sacerdotes, religiosos y laicos, especialistas en piedad popular. Son miembros natos los componentes de la Comisión Ejecutiva. Así, el Observatorio cuenta entre sus miembros con el director del Observatorio, Ignacio Flores; Joaquín de la Peña (como secretario), Francisco Vélez, Miguel Vázquez Lombo, Marcelino Manzano, Isacio Siguero, José Roda, Enrique Ruiz, Milagros Ciudad, Manuel Román, Isabel Caballero, Concepción Rubio y los tres coordinadores de las comisiones de trabajo

del Observatorio, los sacerdotes Salvador Diánez, Manuel Palma y Luis Rueda.

El Observatorio de la Piedad Popular es fruto del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, que se celebró en Sevilla en diciembre de 2024. Las funciones del Consejo Asesor son, entre otras, proponer líneas de investigación y proyectos, evaluar y recomendar mejoras a las iniciativas y programas del Observatorio, revisar y garantizar la calidad de los estudios y publicaciones de este organismo, promover la tradición y el magisterio de la Iglesia en las reflexiones sobre la piedad popular, etc.

En su perfil personal en la red social X, el arzobispo de Sevilla se refirió a esta sesión constitutiva y deseó “larga vida y abundantes frutos” a este nuevo organismo.

Última sesión del Foro Humanismo y Ciencia

SEVILLA.- La Delegación Diocesana para la Pastoral Universitaria cierra el próximo viernes, 15 de mayo, la edición anual del Foro Humanismo y Ciencia, titulada este año ‘Conocer para construir la paz’, inspirado en una cita del papa Francisco en la que defiende que “el conocimiento debe tener como objetivo la construcción de la paz”.

La sesión conclusiva del foro correrá a cargo de Javier Gil, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Navarra, que ofrecerá una conferencia titulada ‘Oriente Medio. Encrucijada de conflictos’. La cita es a las seis de la tarde en la casa-hermandad de los Estudiantes (calle San Fernando) y el acceso es libre.

Esta iniciativa formativa cuenta con la colaboración de la Hermandad de Los Estudiantes y del Vicerrectorado de Relaciones Institucionales de la Universidad de Sevilla.

La Catedral de Sevilla prepara varios cultos fernandinos durante el mes de mayo

Como cada mes de mayo, Sevilla recuerda a una las figuras más importantes de nuestra ciudad: el rey san Fernando, cuyos restos incorruptos son venerados en la Capilla Real, de la Catedral hispalense, a los pies de la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y su Archidiócesis.

SEVILLA.- Como es habitual en estas fechas, está prevista la apertura de la urna relicario del rey santo para la veneración de los fieles. Será el jueves, 14 de mayo, a las ocho de la mañana. Posteriormente, a las ocho y media, se celebrará la misa solemne en honor del monarca, presidida por el deán de la Catedral, Francisco José Ortiz, y concelebrada por los capellanes reales.

Desde el término de la misma y hasta poco antes de las doce del

mediodía, los fieles que lo deseen podrán venerar los restos del rey pasando por delante de la urna. Una vez finalice la Eucaristía de las doce, se procederá al cierre del sepulcro.

Más adelante está prevista la celebración de un triduo en honor al santo y la proclamación del Pregón de San Fernando. Los cultos fernandinos culminarán el 30 de mayo, día de su fiesta litúrgica, cuando también se podrán venerar sus restos.

El regalo de León XIV a los presos españoles

MADRID.- La Comisión para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la Conferencia Episcopal Española ha difundido una propuesta solidaria dirigida especialmente a la realidad de la piedad popular en España con motivo de la visita del papa León XIV.

Esta solicitud, que hace directamente a las hermandades y cofradías españolas, busca que cada privado de libertad en las cárceles de España que quiera vivir su fe cuente con un ejemplar de la Biblia Católica. Para hacerlo más asequible, la BAC (Biblioteca de Autores Católicos) ha preparado una “edición modesta”, según la propia CEE, que tendrá un coste de cinco euros.

De esta forma, las hermandades y cofradías pueden realizar un donativo al siguiente número de cuenta: ES31 OO75 7007 8206 0888 8812 (Banco Santander), poniendo como titular a la Conferencia Episcopal Española y como concepto «Biblias P. Penitenciaria». Además, para garantizar una mejor organización, desde

la CEE piden que se envíe un correo a penitenciaria@conferenciaepiscopal. es, señalando el nombre de la organización que hace la transferencia, el número de Biblias que se sufragan y la cantidad económica donada.

En total se esperan alcanzar las 3000 Biblias, que los responsables

de la Pastoral Penitenciaria se encargarán de distribuir en los días de la visita del Papa como un regalo del Sucesor de Pedro a los privados de libertad.

Recursos descargables

Asimismo, desde la CEE invitan a cada Iglesia local y a cada comunidad eclesial a prepararse para la visita de León XIV. Para ello, ha habilitado una web (www.conelpapa. es) en la que comparte información sobre este viaje y en la que se incluyen recursos litúrgicos, catequéticos y espirituales. Concretamente, hay un apartado destinado a la Piedad Popular, cuyos materiales se pueden descargar escaneando el código QR que se encuentra al final de la noticia. Finalmente, la Conferencia Episcopal Española reza para que la visita del Papa “sea una oportunidad para que se revitalice la fe de los creyentes y el mensaje de Jesucristo se haga presente en el corazón de aquellos que buscan a Dios”.

La Facultad de Teología homenajeó al profesor Martín Riego, “sacerdote,

historiador y maestro”

“Todo lo que tengo es porque he sido un digno mendigo de Dios”. De esta forma concluyó su discurso el profesor Manuel Martín Riego, en la XIX Jornada de Historia de la Iglesia en Andalucía que se celebró el 28 de abril en la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, presidida por el arzobispo, monseñor José Ángel Saiz Meneses.

SEVILLA.- Bajo el epígrafe ‘Última lección del profesor Martín Riego’, tomaron la palabra el arzobispo, el decano de la Facultad de Teología, Manuel Palma; el profesor José Leonardo Ruiz y el presidente de la Fundación Caja Rural de Utrera, Antonio Cerdera, para resumir una vida dedicada a la investigación, la docencia y el ministerio sacerdotal.

Abrió el turno de intervenciones don José Ángel Saiz Meneses, quien definió al homenajeado como “maestro de generaciones, de tantos estudiantes que han crecido en su conocimiento y en su amor a la Iglesia, a través de sus clases de historia”. Seguidamente, aclaró que el acto no era en sentido estricto “una mera despedida académica”, sino “un ejercicio de memoria institucional”, en la medida que la Facultad, al reconocer a uno de sus profesores, “se encuentra también a sí misma en el proceso de su propia construcción histórica, de su desarrollo y de su identidad”.

A lo largo de su discurso, el arzobispo glosó la figura de Martín Riego como sacerdote, historiador y maestro. En esta línea, unió las vocaciones sacerdotal e investigadora del homenajeado para afirmar que “su trayectoria sacerdotal –cincuenta años de ministerio celebrados en 2022–constituye el verdadero eje que ilumina toda su obra y su investigación. En un contexto cultural en el que a menudo se disocian las dimensiones vitales y profesionales, su itinerario -afirmó- muestra una integración coherente entre vida eclesial, investigación histórica y docencia”. “No estamos, como ya se ha mostrado, ante un investigador ocasional, sino

ante un historiador de oficio”, precisó, antes de subrayar el rigor de toda la obra del profesor nacido en Écija el año 1946.

El público que llenó el aula Juan Guillén esperaba con expectación la intervención del profesor Martín Riego… Que no defraudó. El suyo fue un discurso lleno de agradecimiento y de reivindicación de la vocación sacerdotal y de las labores docente e investigadora. También del estudio de la Historia en la Iglesia, momento en que valoró muy positivamente la implicación de cada vez más seglares. Aludió al magisterio de los últimos pontífices y, tomando las palabras de León XIV, señaló la relevancia de “educar la memoria” y de aprender de la Historia. “Esto -añadió- no se puede hacer sin la investigación y el estudio”. Es una tarea no exenta de pasión (“Allí donde hay pasión, los métodos sobran”, apuntó) que tiene una consecuencia lógica

en el entusiasmo que el alumno percibe del maestro. Expuso algunos ejemplos de su trayectoria investigadora y subrayó “cómo la historiografía puede cambiar el perfil de una persona cuando se habla con documentos y sin prejuicios”.

Finalmente, tanto el profesor Ruiz Sánchez como el decano de la Facultad y el presidente de la Fundación Caja Rural de Utrera desgranaron perfiles de un sacerdote volcado en sus vocaciones, con la “doble mirada de alumno y profesor”, como recordó Manuel Palma al rememorar su paso por diferentes instituciones docentes de la Archidiócesis.

‘El Archivo Histórico de la Facultad de Teología’

El acto se cerró con la presentación del libro ‘El Archivo Histórico de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla (1968-2019)’, “un acto de justicia con quienes construyeron las estructuras que hoy disfrutamos”. En este punto, Palma afirmó que “puede ser leído como una brújula para el futuro”.

Como el arzobispo de Sevilla subrayó en la parte final de su discurso, al celebrar este sentido homenaje a quien tanto ha servido a la Iglesia, la Facultad de Teología no despide simplemente a un eminente profesor, sino que reconoce más bien una trayectoria que ha dejado huella en la investigación, en la docencia y en la propia identidad institucional.

“Se reconoce, en definitiva, una vida en la que sacerdocio, investigación y enseñanza han confluido de manera coherente, dando lugar a una obra que permanecerá como referencia para las generaciones futuras”.

Monseñor Teodoro León Obispo auxiliar de Sevilla

1 y 2. 29-04.

la

en Sevilla
Confirmaciones en
Parroquia de Santa Marta, de Los Molares. 3. 29-04. Responso en el cementerio de Los Molares. 4. 29-04. Visita al Ayuntamiento de Los Molares. 5. 01-05. Confirmaciones en la Catedral de Sevilla. 6. 01-05. Confirmaciones en la Parroquia de Santa María Magdalena, de Arahal. 7. 01-05. Ordenación diaconal del misionero redentorista José Daniel Torrubia. 8. 03-05. Último día del Triduo por la Coronación Canónica de Ntra. Sra. de Villadiego (Peñaflor).

¿Después de la Confirmación, qué?

El mes de mayo es el elegido para la celebración del sacramento de la Confirmación en la Catedral de Sevilla. Durante las cinco Eucaristías que tendrán lugar en la seo hispalense los viernes del mes mariano, se calcula que serán más de un millar las personas, jóvenes y adultas, que recibirán este sacramento con el que se cierra el ciclo de iniciación cristiana. Este dato plantea también varias cuestiones relacionadas con el día después de la Confirmación, en un momento en el que la Iglesia espera que la madurez cristiana se traduzca en un mayor compromiso.

Las confirmaciones que se celebrarán en la Catedral son sólo una muestra palpable de la importante tarea catequética que previamente se ha venido desarrollando en parroquias, colegios, comunidades o hermandades. En 2024, último año escrutado, fueron 13.021 las personas que recibieron el sacramento de la Confirmación en la Archidiócesis de Sevilla. Una cifra que mantiene los registros postpandemia, y que supera en 1.351 el número de los que recibieron ese año su primera comunión. Lejos quedan los 26.476 confirmados en 2017.

En el Catecismo de la Iglesia Católica se establece que la Confirmación vincula de manera más estrecha a los fieles con la Iglesia, dotándolos de una fortaleza especial para difundir y defender la fe mediante la palabra y las obras. Esta gracia, que completa la iniciación cristiana junto al

Bautismo y la Eucaristía, arraiga al creyente más profundamente en su filiación divina, fortaleciendo su identidad y compromiso como testigo de Cristo. Participación proactiva en la Iglesia

Los últimos pontífices han hecho referencia explícita a esta unión que se debe establecer, de forma más estrecha, entre los fieles y la Iglesia tras la recepción del sacramento. León XIV destaca que la Confirmación fortalece el sacerdocio común recibido en el Bautismo. Por su parte, el papa Francisco advirtió que el primer anuncio no termina al comenzar la iniciación cristiana, sino que debe reiterarse permanentemente. En la audiencia general del 30 de octubre de 2024, el Santo Padre instó a los feligreses a entender este sacramento como una invitación a participar proactivamente en la Iglesia.

Al recibir la Confirmación el cristiano se compromete a vivir su fe activamente. El sacramento no es un término, un final, un proceso que se cierra. Al contrario. Óscar Díaz, vicario episcopal para la Nueva Evangelización, tiene clara la respuesta: “Pues ahora, Hechos 2, 42: Vivir la fe en la comunidad cristiana. Los hermanos perseveraban en las enseñanzas de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones. O sea, lo fundamental”.

Entre la mayor implicación y el alejamiento de la Iglesia

Díaz apunta que lo normal sería una incorporación plena en la comunidad eclesial. Pero ¿qué sucede hoy día en la práctica? El vicario para la Nueva Evangelización señala que “en ocasiones el confirmado no se involucra del todo tras recibir los sacramentos, cuando debería ser justo al contrario”.

Como se reitera desde el magisterio de la Iglesia, la Confirmación debería ser el inicio de una implicación más activa, no puede ser un rito más. ¿Y dónde puede estar el punto de inflexión? Óscar Díaz reitera algo evidente: Depende mucho de la formación y el contacto con la comunidad, “porque si uno se prepara por libre o lejos de una parroquia, se hace complicada la vinculación a una comunidad”, advierte.

Testimonio, catequesis y primer anuncio No está de más reiterar las veces que sean necesarias, y en ese empeño persevera el responsable de la Catequesis en la Archidiócesis, que la Confirmación supone un fortalecimiento en el espíritu, “igual que ocurrió en Pentecostés con los apóstoles”, apunta. Eso conlleva fortaleza para vivir la fe y simboliza un compromiso personal más consciente, “porque tú has elegido la fe y debes dar testimonio”. Consecuentemente, la Confirmación implica madurez y participar de manera más activa en la Eucaristía, en la comunidad, con aplicaciones directas en

las decisiones relevantes de la vida. Pero eso no es todo. Óscar Díaz añade que el sacramento “nos hace ser más responsables como testigos, llevando a la vida pública nuestra fe”.

En el Encuentro Nacional de Laicos, que se celebró en Madrid del 16 al 18 de febrero de 2024, se abundó en la necesidad de conectar catequesis con primer anuncio, dar un carácter “más kerigmático” a los procesos catequéticos y pasar “de una Iglesia que pone el énfasis en la administración de los sacramentos a una Iglesia evangelizadora, centrada en el kerigma, en la que la recepción de los sacramentos sea una consecuencia del primer anuncio y no una rutina pastoral”. Por lo tanto, “el anuncio central del Evangelio ha de traducirse en procesos de aproximación e iniciación cristiana que favorezcan el encuentro con Jesús”.

Con todo, no debemos caer en la tentación de querer ver un resultado inmediato. Como han reiterado los obispos, esa es tarea del Espíritu, que es el protagonista de la evangelización. Quizás haya que cambiar algunos clichés erróneamente establecidos, según los cuales la Confirmación pasaba por ser algo parecido a un “rito de paso”. Como apuntó el papa Francisco, tiene que ser vista como una activación del compromiso del creyente, que “no solo se siente parte de la comunidad, sino que también se responsabiliza de su desarrollo y bienestar”.

Gracias, catequistas

A la pregunta sobre lo que debe haber tras la Confirmación sólo cabe responder con más Iglesia, más misión, implicación, testimonio, etc. Dicho de otro modo, más madurez, y la aceptación de un papel activo en la tarea evangelizadora de la Iglesia. ¿Estamos todos preparados para este cambio de conceptos? En esta línea se trabaja, y aquí cabe destacar la labor de miles de personas que consagran su tiempo en parroquias, colegios y demás instituciones eclesiales de la Archidiócesis, a la catequesis, a la educación en la fe de niños, jóvenes y adultos.

Nace el CAP, un espacio de comunión y misión para laicos que “abran nuevos horizontes en la vida eclesial y social sevillana”

La Delegación Diocesana de Apostolado Seglar ha puesto en marcha el Comité de Acompañamiento Pastoral (CAP), “un espacio de comunión y misión para que adultos jóvenes pertenecientes a diversas realidades eclesiales de Sevilla entretejan relaciones y abran nuevos horizontes en la vida eclesial sevillana y en la sociedad”.

SEVILLA.- Esta primera fase del CAP comenzó con una reunión conjunta con los miembros del Comisión Permanente de la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar, explica el delegado Enrique Belloso. En la misma se presentó a su acompañante, Carmen Azaustre, de la Institución Teresiana, y se planteó la metodología de trabajo, basada en el documento ‘Pistas para la fase de implementación del Sínodo’.

Durante el encuentro se animó a los participantes a acoger este espacio “como un medio propicio para su crecimiento personal y de sus comunidades de origen, que les ayudará a asumir nuevas responsabilidades dentro de la Iglesia, al servicio de la sociedad”.

En esta fase el CAP está compuesto por adultos de 30 a 40 años, con responsabilidades familiares y profesionales, y miembros de algunos de los movimientos o asociaciones laicales con presencia en la Archidiócesis de Sevilla, entre ellos: Cursillos de Cristiandad, Renovación Carismática, Camino Neocatecumenal, Comunidad de Vida Cristiana-CVX, Equipos de Nuestra Señora y Salesianos Cooperadores. Si bien, se espera ir sumando a nuevas personas pertenecientes a otras realidades apostólicas y territorios de la Archidiócesis de Sevilla. Discernimiento y emociones

En esta primera sesión del CAP se abordó la nota doctrinal de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe sobre el papel de

las emociones en el acto de fe, El corazón habla al corazón, publicada el pasado mes de febrero. En este documento se subraya que la Iglesia valora la creatividad de las diversas iniciativas de primer anuncio que el Espíritu Santo ha suscitado en muchos movimientos y asociaciones eclesiales para facilitar a tantas personas el encuentro con Cristo o la revitalización de su fe. Así, en la reunión se constató que estos nuevos métodos o herramientas de evangelización representan “un soplo de aire fresco para la Iglesia”. Al respecto, se dialogó sobre la importancia del afecto y los sentimientos en la vida espiritual y la absolutización de lo emotivo en la postmodernidad, afirmando que el reduccionismo emotivista es un riesgo cierto que afecta a estas nuevas experiencias.

“Prioridad urgente”

Para Belloso, “la integración de los adultos jóvenes es una prioridad urgente para renovar las

estructuras pastorales del laicado comprometido en Sevilla y un eje estratégico para la vitalidad eclesial. Nuestra Archidiócesis los reconoce como el presente y la esperanza de la comunidad diocesana, y no solamente el futuro”.

Desde la Delegación de Apostolado Seglar entienden que estas personas son protagonistas de su propio camino de fe y de discernimiento, aprovechando su creatividad y perspectiva. Por eso, defienden que “más allá de pedirles tareas o servicios inmediatos, hay que ofrecerles una acogida generosa, cercana y libre, respetando sus procesos de vida, que incluyen retos laborales, académicos y familiares”. En esta línea, sostienen la importancia de que estén integrados en una comunidad de referencia en la que compartir inquietudes, acrecentar su fe, orar juntos y llevar al mundo la dimensión social del Evangelio, “donde compaginen la fe con el compromiso social, la justicia y el servicio a los necesitados”.

El amor hacia los pobres, tema central de la Jornada de Derechos humanos y Doctrina Social de la Iglesia

La Sala de Vistas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla fue el escenario de las V Jornadas de Derechos Humanos y Doctrina Social de la Iglesia, centradas en la reflexión sobre la ‘Dilexi te: el amor hacia los pobres’.

SEVILLA.- El encuentro -organizado por el Departamento de Filosofía del Derecho junto con la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, a través de su cátedra de Derecho Canónico y Eclesiástico- reunió a especialistas de diversas disciplinas en una profundización interdisciplinar sobre la pobreza desde la perspectiva cristiana.

La jornada se inauguró con la intervención de diversas autoridades académicas y eclesiales. Entre ellas, los decanos de la Facultad de Derecho, Fernando Llano, y de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, Manuel Palma; el director del Departamento de Filosofía del Derecho, Alfonso de Julios, así como representantes de la Pastoral Universitaria y los codirectores del encuentro. Este acto inicial situó las jornadas en el horizonte del diálogo entre derecho, teología y compromiso social y ético, subrayando la centralidad de la dignidad humana en la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia.

El primer bloque académico estuvo dedicado a la relación entre tradición eclesial y novedad teológica en el documento Dilexi te. La ponencia inaugural, a cargo de Manuel Palma y Jesús Ignacio Delgado, se centró en cómo la enseñanza social de la Iglesia, en continuidad con su tradición, se actualiza ante los desafíos contemporáneos. Se destacó la dimensión histórica de la Doctrina Social como un corpus vivo que, desde León XIII hasta el presente, responde a nuevas formas de pobreza y exclusión.

El segundo bloque abordó la cuestión desde una perspectiva

teológica fundamental. Los profesores Álvaro Román y David Sánchez profundizaron en la dimensión cristológica del amor a los pobres, subrayando que la opción preferencial por los pobres no es un elemento extrínseco, sino constitutivo del misterio de Cristo. Esta aportación puso de relieve la identificación evangélica entre Cristo y los necesitados, articulando así teología y praxis social.

Tras una pausa, el tercer bloque abordó el desarrollo del magisterio social de la Iglesia. Manuel Dana y Álvaro A. Sánchez ofrecieron una lectura sistemática de los documentos magisteriales sobre la pobreza, destacando principios como el destino universal de los bienes, la solidaridad y la subsidiariedad. En esta línea, se insistió en que la Doctrina Social no constituye una teoría económica cerrada, sino un conjunto de orientaciones éticas para la organización de la vida social y política.

Finalmente, el cuarto y último bloque versó sobre la raíz bíblica del

compromiso con los pobres. Para ello, Isaac Moreno y Carlos López mostraron cómo la Sagrada Escritura articula una constante preocupación por los marginados, desde la legislación social del Antiguo Testamento hasta la predicación de Jesús. Esta dimensión bíblica permitió comprender la opción por los pobres como elemento estructural de la revelación.

La jornada concluyó con la intervención de Iván Parrilla y Rojas, director general de la editorial Alma Mater, quien destacó la importancia de estos espacios académicos para promover una cultura del encuentro entre fe, razón y compromiso social. La clausura hizo evidente la necesidad de seguir profundizando en la Doctrina Social de la Iglesia como instrumento para afrontar los desafíos contemporáneos de desigualdad y exclusión. El itinerario de las jornadas permitió ofrecer una visión integral de la pobreza, entendida como lugar teológico desde el que se interpela la conciencia cristiana y la acción pública.

Lecturas

del

Domingo -10 de mayo -

Primera lectura Hechos de los apóstoles 8, 5-8. 14-17

Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo. El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

Salmo responsorial Sal 65, 1-3a. 4-5. 6-7a. 16 y 20

R. Aclamad al Señor, tierra entera

- Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre, cantad himnos a su gloria. Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!».

- Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Venid a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres.

- Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos en él. Con su poder gobierna eternamente.

- Los que teméis a Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica ni me retiró su favor.

Segunda lectura 1 Pedro 3, 15-18 Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu

Queridos hermanos:

Glorificad a Cristo el Señor en vuestros corazones, dispuestos siempre para dar explicación a todo el que os pida una razón de vuestra esperanza, pero con delicadeza y con respeto, teniendo buena conciencia, para que, cuando os calumnien, queden en ridículo los que atentan

Evangelio según san Juan 14, 15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros.

Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaría había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por ellos, para que recibieran el Espíritu Santo; pues aún no había bajado sobre ninguno; estaban solo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

contra vuestra buena conducta en Cristo. Pues es mejor sufrir haciendo el bien, si así lo quiere Dios, que sufrir haciendo el mal. Porque también Cristo sufrió su pasión, de una vez para siempre, por los pecados, el justo por los injustos, para conduciros a Dios. Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu.

No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

- Álvaro Pereira, sacerdote -

En este momento de la historia de la salvación, entre la Pascua y la parusía del Señor, el Espíritu Santo actúa incesantemente, generando vida y creando comunidades que encarnan el Evangelio de Dios. Las tres lecturas de este domingo hablan de la tercera persona divina.

En el Evangelio, ambientado en el discurso de despedida de Jesús antes de morir, el Maestro hace una promesa a sus discípulos. Él va a pedir a su Padre el don más necesario para ellos: el Espíritu de la verdad, que actuará como “paráclito”, es decir, como abogado defensor de los discípulos (Jn 15,26-27) y como fiscal acusador del mundo (Jn 16,7-11); el representante de Jesucristo que permanecerá con ellos (Jn 14,16-17) y les recordará todo

(Jn 14,26) cuando él ya no esté. El cuarto Evangelio insiste en la conexión entre el pasado del Jesús histórico y el presente de la Iglesia después de la Pascua: el Espíritu que han recibido los discípulos y que mora en ellos hace posible que las palabras y obras de Jesús sigan siendo contemporáneas.

En la primera lectura, el libro de los Hechos narra la primera evangelización de Samaría, realizada por el diácono Felipe. Su misión fue confirmada por los apóstoles Pedro y Juan, que se desplazaron a esta región, oraron e impusieron las manos a los nuevos convertidos para que recibieran el Espíritu Santo.

En la segunda lectura, la Primera Carta de Pedro exhorta a los creyentes a dar razón de su espe-

Apuntes para orar con la Palabra

ranza y a adoptar las mismas actitudes que Jesús, aunque parezcan imposibles; es decir, aceptar el sufrimiento injusto por amor a Él. Esto es posible porque el sufrimiento no tiene la última palabra, sino el Espíritu de vida, ya que “Cristo fue muerto en la carne, pero vivificado en el Espíritu”.

En resumen, el Espíritu hace posible que no se rompa el vínculo de unión entre Jesús, los apóstoles y los discípulos de las generaciones posteriores hasta nuestros días. Además, el Espíritu hace posible el testimonio de la fe, incluso en medio del sufrimiento y ante la perspectiva de la muerte, porque es el Espíritu de vida que vivificó a Jesús y nos dará nueva vida con él. En los últimos compases de la Pascua, deseemos el don de Pentecostés.

1. Nosotros, como los primeros convertidos de Samaría, hemos sido bautizados y hemos recibido el don del Espíritu en la Confirmación. Agradezcamos estos dones que nos traen la salvación.

2. El Salmo invita a toda la tierra a cantar las alabanzas del Señor. En tu oración, ¿no solo pides o das gracias, sino que también alabas gratuitamente a Dios?

3. En el Evangelio, el mandamiento del amor está inseparablemente unido al don del Espíritu. Podemos amar porque el Espíritu habita en nosotros y nos impulsa a ello. ¡Amemos!

Lecturas de la semana

Domingo 10

VI Domingo de Pascua Lunes 11

Hch 16,11-15; Sal 149; Jn 15, 26 — 16, 4a Martes 12

San Pancracio, mártir

Hch 16, 22-34; Sal 137; Jn 16, 5-11

Miércoles 13

Bienaventurada Virgen María de Fátima

Hch 17, 15. 22 — 18, 1; Sal 148; Jn 16, 12-15

Jueves 14

San Matías, apóstol

Hch 1, 15-17. 20-26; Sal 112; Jn 15, 9-17

Viernes 15

San Isidro Labrador

Hch 18, 9-18; Sal 46; Jn 16, 20-23a

Sábado 16

Hch 18, 23-28; Sal 46; Jn 16, 23b-28

VI SEMANA DE PASCUA. II SEMANA SALTERIO (Ciclo A. Par)

Adoración eucarística

Jubileo circular en Sevilla (capital): Días 10-12, Parroquia de San Benito (Calle Luis Montoto, 49); 13-15, Capilla de la Carretería (Calle Real de la Carretería, 15; 16-18, Capilla de San Bernardo (calle Amparo).

Diariamente: Capilla de San Onofre (Plaza Nueva), las 24 horas; convento de Sta. María de Jesús (c/ Águilas); Parroquia de la Concepción Inmaculada (c/ Cristo de la Sed); Parroquia de S. Bartolomé (c/ Virgen de la Alegría); Parroquia de las Stas. Justa y Rufina (c/ Ronda de Triana, 23-25); Parroquia de la Anunciación de Ntra. Sra. y San Juan XXIII (Pza. S. Juan XXIII), iglesia de San Antonio Abad (c/ Alfonso XII, 3).

Jubileo circular en Écija: Días 8-10, San Juan de Ávila (Titular); 11- 15, San Juan (San Isidro Labrador); 16-19, El Carmen (C. María Auxiliadora).

RAQUEL LÓPEZ

Voluntaria de Cáritas Universitaria

Anunciar a Dios en la Universidad

Esta profesora universitaria formó parte del SARUS (Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla) cuando era estudiante, lo que ha supuesto “un auténtico regalo para mí”. Recuerda con cariño a los sacerdotes que la acogieron entonces: don Juan del Río, que más tarde sería nombrado obispo, y Adolfo Pacheco, “que todavía era seminarista”. “Con ellos mantuve una relación muy estrecha y han sido referentes en mi vida”, explica. Gracias a este espacio “descubrí una Iglesia actual y amable, empecé a vivir mi fe y mi relación con Dios de otra manera”.

Ahora, como docente, sigue vinculada a esta Pastoral, especialmente a través del voluntariado en Cáritas Universitaria, donde colabora desde el año 2021 cuando el director del SARUS, Pablo Guija, la invitó a participar y “me hizo ver la necesidad de atención que tenían muchos estudiantes”.

Su labor consiste en realizar acogidas a los alumnos que solicitan ayudas económicas para poder cursar sus estudios. “Los estudiantes con estas necesidades acuden a Cáritas Universitaria, nos envían la documentación necesaria para aproximarnos a su situación y se les cita en

una acogida que hacemos los voluntarios”, señala. En esta, “entablamos un diálogo pausado con ellos, donde les escuchamos, no sólo con los oídos sino también con el corazón, de manera que comparten con nosotros, de una forma cercana y con un trato personalizado, la realidad que están viviendo, nos exponen las necesidades que tienen, permitiéndonos conocer de cerca la situación real por la que están pasando e, incluso, si sus necesidades van más allá de las económicas”.

Raquel asegura que este voluntariado le hace sentirse “una auténtica privilegiada” porque en cada acogida en Cáritas Universitaria “recibes el ciento por uno. Siempre te interpelan, te aportan y te enriquecen. Te llevas un pedacito de cada uno de los acogidos en tu corazón”. Profesionalidad y testimonio

Anunciar el Evangelio en el ámbito universitario es “simple y, a la vez, complejo”, apunta la profesora. ¿Cómo hacerlo? “Lo primero -comienza- es intentar hacer bien tu trabajo, formarte para poder transmitir el conocimiento y formar mejor a tus alumnos, enseñándoles a dudar y a pensar críticamente”. Además, destaca la importancia del testimonio: “No sólo con los alumnos, con

-1969, Sevilla | Profesora universitaria | Casada, con 4 hijos | Pertenece a los Equipos de Nuestra Señora

todos los compañeros de la comunidad universitaria, me siento llamada, desde la humildad y la sencillez, desde el cariño y la caridad, a tratar de atenderlos lo mejor posible, evitando el trato impersonal que muchas veces se da en estos ámbitos, y siempre atentos a lo que puedan necesitar de nosotros, procurando así hacer llegar la misericordia de Dios al ámbito universitario”.

En esta línea, defiende que es “imprescindible” la presencia de la Iglesia en el ámbito de la cultura, ya que en este “hay mucha búsqueda y necesidad de Dios”. También considera “necesario y enriquecedor” el diálogo entre la razón y la fe. Por eso, agradece la existencia de este servicio religioso en la Universidad de Sevilla -a diferencia de la mayoría de universidades públicas- y extiende su reconocimiento a la Hermandad de los Estudiantes, “que es un estrecho apoyo de la Pastoral Universitaria”.

RETABLO DE LA CONCEPCIÓN Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva (Lebrija)

Antonio Rodríguez Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural

La Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva de Lebrija une a su indudable valor arquitectónico un conjunto de bienes muebles de primera calidad, como los retablos que se reparten por todo el espacio, entre los que sobresalen el Mayor, el de la Virgen de la Piña, el de la Antigua o este de la Concepción.

Este retablo manierista, situado en el trascoro frente a la Puerta del Perdón, puede fecharse en torno a 1565, fecha en la que se data el testamento del párroco Sebastián de Villavicencio, en el cual se encarga su realización en base a un dibujo que poseía este clérigo realizado por Pedro Villegas Marmolejo (1519-1596), pintor sevillano al que se le atribuyen igualmente las pinturas sobre tabla que se encuentran en este retablo, si bien otros autores señalan la participación de su taller, especialmente de Miguel Jerónimo.

El retablo presenta un cuerpo y tres calles con pilastras jónicas acanaladas, estando rodeado por un remate o marco barroco realizado en madera dorada en el siglo XVIII que

presenta una decoración basada en motivos vegetales, y que en su parte superior se remata con el anagrama de María con dos angelitos.

Presidiendo el retablo aparece la tabla de la Inmaculada Concepción de María, flanqueada a ambos lados por san Francisco de Asís, quien aparece recibiendo los estigmas, y santa Lucía, sobre los que se disponen sendos tondos con el ángel Gabriel y la Virgen, en el momento de la Anunciación. Cerrando la composición aparece en el frontón triangular que remata el conjunto la representación de Dios Padre, con la mirada dirigida a la Inmaculada, sobre la cual se puede leer la inscripción: “EGO EX ORE ALTISSIMI PRODIVI PRIMOGENITA ANTE OMNEM CREATURAM. ECLESIASTISI 24”, tomada del capítulo 24 del libro del Eclesiástico, que alude a la concepción inmaculada de María.

La tabla central muestra a la Inmaculada, vestida con túnica blanca y manto azul, de la cual emanan unos rayos dorados, que hacen alusión a la mujer vestida de sol del capítulo

12 del libro del Apocalipsis. Sostiene en sus brazos al Niño Jesús, quien viste túnica de color rojo, alusivo a la Eucaristía. A los pies de la Virgen se distinguen dos cabezas de ángeles. Rodeando a la Virgen aparecen los símbolos marianos de la letanía lauretana, mientras que en la parte superior el sol y la luna parecen asomarse para contemplar la belleza de la Madre de Dios.

De gran belleza, a pesar de su reducido tamaño,

son los dos tondos de la Anunciación de la Virgen. El ángel Gabriel aparece de perfil, dirigiendo su mirada al otro tondo, el ocupado por María, quien se muestra bajo un cortinaje verde, con la mirada baja dirigida hacia el libro que se encuentra en la parte inferior de la composición, y con las manos cruzadas sobre su pecho, en actitud de humildad en el momento de pronunciar “He aquí la esclava del Señor” (Lc 1,38).

Monseñor Teodoro León Obispo auxiliar de Sevilla

ARDE EL CORAZÓN CUANDO ÉL SE HACE PRESENTE

Hay momentos en los que uno camina sin darse cuenta de que se ha ido alejando. No es una decisión consciente, no hay ruptura visible, pero el corazón se va enfriando poco a poco. La vida sigue, los pasos continúan, pero algo dentro deja de arder. Y entonces, casi sin notarlo, uno se encuentra caminando hacia un lugar que no era el que soñó al principio.

Así estaban los discípulos de Emaús. Caminaban, hablaban, recordaban, pero ya no esperaban. Todo lo que habían vivido con Jesús parecía haberse apagado. Y, sin embargo, es precisamente en ese camino donde Él sale al encuentro. No irrumpe. No se impone. Se acerca y camina con ellos.

El Resucitado tiene este modo: entra en nuestros caminos tal como están, incluso cuando no son los que querríamos, incluso cuando nacen del cansancio o de la decepción. No espera a que volvamos para salir a buscarnos. Sale Él primero. Y empieza a hablar.

No cambia de golpe la situación. No transforma inmediatamente las circunstancias. Pero va haciendo algo más profundo: vuelve a encender el corazón. “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino?” (Lc 24,32).

El signo de su presencia no es primero externo. Es interior. Es ese fuego que vuelve sin hacer ruido, esa certeza que despierta, esa vida que se reanuda dentro. Porque cuando Él está, el corazón deja de ser un lugar frío y se convierte de nuevo en casa.

El corazón del hombre está hecho para ser casa. No un lugar de paso, no un espacio vacío, sino una morada. Y cuando esa casa está habitada, todo cambia, aunque por fuera nada haya cambiado todavía.

Todos hemos experimentado alguna vez lo que significa estar con alguien y sentir, sin necesidad de explicarlo, que ahí hay hogar. No por lo que se dice, no por lo que se hace, sino por lo que se percibe. Hay personas con las que uno descansa, con las que el corazón se ensancha, con las que, sin darse cuenta, vuelve a ser uno mismo. Eso sucede porque, en el fondo, lo que reconocemos no es solo a la persona. Reconocemos una presencia.

La Pascua tiene mucho que ver con esto. Es descubrir que Cristo no solo sale a nuestro encuentro, sino que se hace presente de tal manera que, cuando está, todo dentro encuentra su sitio. Como cuando llegas a casa después de un camino largo y, sin palabras, sabes que estás donde tienes que estar.

Muchas veces pensamos que volver significa hacer grandes cambios, tomar decisiones radicales o empezar de nuevo. Pero con Él, volver es más sencillo y más profundo: es dejar que su presencia encienda de nuevo lo que se había apagado.

Cuando el corazón arde, todo se recoloca. Las preguntas no desaparecen, pero ya no pesan igual. Las heridas siguen ahí, pero ya no tienen la última palabra. La mirada cambia, porque dentro hay alguien. Y entonces ocurre algo decisivo: uno vuelve. No porque todo esté resuelto, sino porque el corazón ha sido tocado. Porque cuando Él se hace presente, uno ya no puede seguir viviendo igual. El fuego interior empuja hacia la vida. Es como si el corazón recuperara su capacidad de amar, de esperar, de confiar.

Quizá hoy también tú estás en camino. Quizá sientes que algo se ha enfriado, que la esperanza no tiene la fuerza de antes, que el corazón se ha vuelto más cerrado, más prudente, más cansado. Pero Él sigue saliendo al encuentro. Sigue caminando a tu lado, aunque no lo reconozcas del todo. Sigue hablando, aunque no siempre sepas identificar su voz. Sigue encendiendo, poco a poco, sin forzar. Porque tu corazón sigue siendo casa. Y Él no ha renunciado a habitarla. Hoy te pido que lo dejes acercarse, hablarte, encender lo que parece apagado… y cuando arde, sabes que has vuelto a casa.

Imagen: Pati.te

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