

APUNTES DE VIDA ESPIRITUAL
Reflexiones de Cuaresma de monseñor Teodoro León PÁG.16

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APUNTES DE VIDA ESPIRITUAL
Reflexiones de Cuaresma de monseñor Teodoro León PÁG.16

La Iglesia destaca el 8 de marzo el papel de la mujer tanto en la sociedad como en las distintas esferas eclesiales









23 febrero | Viacrucis del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, en la Catedral.

26 febrero | Centenario de las Carmelitas de la Caridad (Vedruna) en la Catedral de Sevilla.

27 febrero | Confirmaciones de catecúmenos de la Hermandad de la Estrella, en la Parroquia de San Jacinto.

26 febrero | Presentación en la Catedral de Sevilla de la publicación ‘Fons Pietatis’.


1 marzo | Función principal de la Hermandad del Cachorro, en la basílica del Stmo. Cristo de la Expiración.
9 DE MARZO: Presentación literaria en Caja Rural, a las 19 h.
13 DE MARZO: Viacrucis en el convento de Las Teresas, a las 18.30 h. Organizado por la Hermandad de la Antigua.
14 DE MARZO: Misa por el 25 aniversario de la llegada de la imagen de la Virgen a la Hermandad de la Borriquita. En la Parroquia San Agustín de Alcalá de Guadaíra, a las 17 h.
15 DE MARZO: Función principal de la Hermandad de la Esperanza de Triana, a las 9.30 h | Septenario de la Hermandad de la Esperanza Macarena, a las 12 h.






n este tercer domingo de Cuaresma contemplamos el camino de Israel por el desierto. La Escritura recuerda que, en un momento determinado, se alzó un faraón que “no había conocido a José” y, movido por el temor, impuso cargas pesadas y disposiciones humillantes. Entonces el Señor intervino, suscitando a Moisés como instrumento de liberación, para que el pueblo aprendiera de nuevo a vivir como pueblo de la Alianza. Comenzó así una larga peregrinación con una meta concreta: la tierra prometida. Entre la salida y la llegada se extendió el desierto, espacio de prueba, de purificación y de maduración. Allí afloran, como en un espejo, nuestras propias reacciones: el cansancio, la tentación de volver atrás, las quejas, la impaciencia, la nostalgia de una falsa seguridad. El desierto revela lo que llevamos dentro y, a la vez, abre la posibilidad de una fe más auténtica. En ese camino no faltaron episodios dolorosos: murmuraciones contra Moisés, divisiones internas, desánimo, infidelidades y hasta idolatría. Sin embargo, en medio de tanta fragilidad, Dios no dejó de sostener a su pueblo. Les dio el maná, el agua en la roca y las codornices; y, sobre todo, les regaló la certeza de su presencia providente. Israel aprendió, paso a paso, que la historia no está abandonada al azar, y que Dios no es un concepto lejano, sino el que guía, corrige y consuela. Santo Tomás de Aquino afirma que “todas las cosas están sujetas a la divina providencia, no sólo en general, sino también en lo singular” (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, I, q. 22, a. 2). Esta convicción no elimina la dificultad del camino, pero le da sentido. No vivimos una fe ingenua, incapaz de afrontar el sufrimiento; vivimos una fe que sabe que el Señor puede sacar bien de lo que humanamente parece un callejón sin salida. Por eso el Éxodo se convirtió para Israel en un memorial siempre vivo: recordar el desierto era recordar la salvación. También para nosotros existen “desiertos” personales y comunitarios: etapas en las que nos sentimos despojados, inseguros, con menos apoyos, obligados a caminar con lo esencial. Quien ha pasado por esas horas sabe que, aunque duelan, pueden dejar una huella fecunda. A veces el Señor permite que se tambaleen nuestras seguridades para que descubramos dónde está, de verdad, nuestro fundamento. La vida cristiana no es insta-
larse, sino peregrinar. San Agustín expresa esta verdad desde lo hondo del corazón humano: “Nos hiciste para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti” (San Agustín, Confesiones, I, 1). La inquietud no es sólo ansiedad; es también sed, búsqueda, deseo de Dios. Si pretendemos saciarla con sustitutivos —poder, éxito, comodidad, autosuficiencia— terminamos frustrados. El desierto nos devuelve a la verdad: somos criaturas en camino, llamados a la comunión con Dios, y sólo Él es descanso verdadero.
La confianza es la actitud fundamental para atravesar el desierto. Confiar en Dios significa apoyar la vida en su Palabra, dejar que oriente las decisiones grandes y los detalles de cada jornada. La fe nos hace estar encarnados en el mundo y en la historia, pero sin absolutizar lo pasajero. Por eso, a veces, el creyente camina “contra corriente”: no por espíritu de oposición, sino por fidelidad. Hay criterios evangélicos que no coinciden con la moda ni con la opinión dominante; hay conductas cristianas que no encajan en la lógica del interés o del aplauso. El peregrino no se guía por el ruido del momento, sino por la presencia del Señor. No es extraño que la fe sea probada. Israel, tras contemplar el poder liberador de Dios, al encontrarse con las primeras dificultades, murmura. Es un contraste que debería hacernos pensar: podemos haber experimentado la gracia y, aun así, desesperar ante el primer obstáculo. Las pruebas desenmascaran nuestras falsas seguridades y nos invitan a apoyarnos sólo en Dios. Cuando el camino se hace duro, lo decisivo no es la ausencia de problemas, sino la atención al Señor que habla, guía y sostiene.
En este tiempo, también nosotros afrontamos dificultades: heridas personales, pruebas familiares, incertidumbres sociales, tensiones dentro y fuera de la Iglesia. Pidamos la gracia de escuchar la voz de Dios, de permanecer atentos a su Palabra y de caminar unidos. Donde hay murmuración, el enemigo divide; donde hay oración, el Señor reúne. Donde hay nostalgia de Egipto, la libertad se debilita; donde hay memoria agradecida, la esperanza se enciende. Que el Señor nos conceda un corazón humilde y perseverante, para que, aun en medio de las pruebas, sigamos avanzando hacia la tierra prometida, que es Él mismo.
2. ARZOBISPO DE SEVILLA| Actualidad del arzobispo de Sevilla
3. Carta dominical
4. ACTUALIDAD
7. OBISPOS AUXILIARES
8. REPORTAJE| Una Iglesia con rostro de mujer
10. JUBILEO DE LA ESPERANZA | Basílica del Santísimo Cristo de la Expiración
11. CERCA DE TU CASA | Parroquia de San Ildefonso, en Mairena del Aljarafe
12. LUZ DEL MUNDO| III Domingo de Cuaresma
14. SAL DE LA TIERRA| Javier Garrido, seminarista
15. PATRIMONIO| V Centenario de la boda de Carlos I e Isabel de Portugal. Vidriera de San Sebastián, en la Catedral de Sevilla
16. APUNTES DE VIDA ESPIRITUAL| La oración y la penitencia en unión con Cristo, por monseñor Teodoro León

Director: Leonardo Sánchez Acevedo.
Redacción, edición y diseño: Mª del Pilar Arincón, Alicia Contreras, Pablo F. Enríquez y Karen G. Mendoza.
Colaboradores: Pablo Díez, Miguel Ángel Garzón, Isidro González, Antonio J. Guerra, Federico Jiménez de Cisneros, Miguel Ángel Osuna, Álvaro Pereira y Antonio Rodríguez Babío.
Distribución: Servicio de Comunicaciones (Reprografía) y colaboradoras (Mª Carmen Fernández, Andrea Jiménez, Conchita Jiménez, Encarnación Povedano y Loli Ramírez).
Imprime: Gandulfo Impresores.
Depósito Legal: SE-79-1972 ISSN 3010-3126
Esta publicación no se hace responsable de las opiniones vertidas en sus artículos.
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SEVILLA.- La Pastoral Universitaria no solo acompaña espiritual y pastoralmente a la comunidad académica de las universidades en Sevilla, sino que también hace posible que ningún joven abandone los estudios por falta de recursos. Para ello, cuenta con la colaboración de instituciones y entidades como la Fundación Persán o la Fundación La Caixa, con las que ha firmado recientemente un acuerdo que busca reforzar el acompañamiento social y económico al alumnado de la Universidad Pablo de Olavide con mayores dificultades.
El programa contempla hasta cuarenta y cinco ayudas a estudiantes universitarios, en siete modalidades: a estudiantes de primer curso con residencia familiar fuera de Sevilla capital; transporte; pago de matrícula de estudiantes; manutención y alojamiento; manutención para la adquisición de alimentos y productos de primera necesidad; gastos de estancia, alquiler, alojamiento o residencia; y gastos de consulta de salud mental para aquellos estudiantes de grado o postgrado que precisen de atención psicológica.
Las cuantías oscilan, según la modalidad, entre 200 y 600 euros, buscando dar respuesta a necesidades concretas que afectan al rendimiento académico y al bienestar integral del alumnado.
Financiación y trabajo conjunto
El programa cuenta con la aportación económica de la Fundación Persán y de la Fundación La Caixa, que destinan 3.000 euros
cada una, además de fondos remanentes de convocatorias anteriores. Por su parte, Cáritas Universitaria contribuye con recursos humanos, materiales y una aportación adicional de 2.000 euros, garantizando el acompañamiento social y la correcta gestión de las ayudas. La Universidad, a través de su Vicerrectorado de Estudiantes, facilita la difusión y el desarrollo del programa. Una comisión de seguimiento integrada por representantes de las tres entidades vela por la transparencia del proceso, la correcta aplicación de los fondos y la evaluación de resultados.
Ayudas para la Hispalense Igualmente, Cáritas Diocesana y la Fundación Persán han firmado un convenio por el cual la fundación dona 8.000 euros para ayudar a los miembros de la comunidad universitaria de Sevilla. Esta donación se empleará precisamente para que “ningún miembro de la comunidad universitaria (profesorado, personal de servicios y especialmente alumnos) encuentre obstáculos económicos para lograr vivir su vocación o sus sueños profesionales”, ha explicado Pablo Guija, delegado diocesano de Pastoral Universitaria.
“La Fundación Persán lleva colaborando con Cáritas Universitaria desde sus inicios en 2012”, recuerda el delegado, por ello, ha agradecido la colaboración de esta entidad durante más de una década y ha asegurado que esta ayuda “es un verdadero foco de esperanza”.
El próximo domingo 8 de marzo, a las siete de la tarde, tendrá lugar la celebración de la Institución de Ministerios del Seminario Metropolitano en la Parroquia del Espíritu Santo, en Mairena del Aljarafe. La Eucaristía será presidida por el obispo auxiliar, monseñor Teodoro León.
SEVILLA.- Un año más, esta celebración se desarrollará fuera de la capilla del Seminario, donde tradicionalmente tenía lugar. Desde hace varios cursos, el Seminario ha querido trasladar este momento significativo a distintas parroquias de la diócesis con el deseo de hacer partícipes a las comunidades parroquiales de la vida y del proceso formativo de los seminaristas, favoreciendo así un mayor conocimiento y cercanía con el Seminario.
En esta ocasión serán instituidos lectores seis seminaristas que cursan tercero, al inicio de la etapa configuradora de su formación hacia el sacerdocio. Recibirán el ministerio de lector: Pablo Bernáldez González de
Aguilar (25 años), Evaristo Bobillo Fernández (41 años), Adrián Carballo Palomar (33 años), Ailton De Brito Morais (28 años), Javier Juárez La Casa (25 años) y Juan Jiaqi Xie (25 años).
La institución como lectores constituye un paso importante en su camino vocacional, por el que los seminaristas son llamados de manera estable a proclamar la Palabra de Dios en la asamblea litúrgica y a profundizar en su vivencia y transmisión. Por ello, desde la Pastoral Vocacional invitan a todos los sevillanos a participar y acompañar a la comunidad del Seminario en este momento tan especial, uniéndose en la oración y en la acción de gracias por el don de su vocación.

La Pastoral Penitenciaria ha organizado un amplio programa de actos durante esta Cuaresma y la Semana Santa, como parte de su labor de acompañamiento a los privados de libertad.
SEVILLA.- Durante los tiempos litúrgicos fuertes, la Pastoral Penitenciaria procura hacerse presente más si cabe en los centros penitenciarios, llevando el mensaje del Evangelio a través de sus testimonios y de la celebración de los sacramentos.
Esta Cuaresma comenzó en los centros penitenciarios como en cualquier parroquia, con la imposición de las cenizas el pasado 18 de febrero. Una semana más tarde, se celebró una oración cuaresmal con exposición del Santísimo en la Unidad de Preventivos de Sevilla I. Este acto se repitió el pasado jueves, 5 de marzo, en la Unidad de Cumplimiento, y se hará lo propio el próximo 18 de marzo en la Unidad Mixta.
Durante el tiempo de Cuaresma también se realizará una visita cultural y religiosa, un taller de palmas y se proclamará un pregón de Semana Santa en la Unidad de Cumplimiento de Sevilla, concretamente el viernes 13 de marzo.
En cuanto al centro penitenciario Sevilla II, en Morón de la Frontera, el mes de febrero se cerró con un viacrucis con el Cristo Yacente. Además, se ha previsto la proclamación de un pregón de Semana Santa, el 14 de marzo; un tiempo de confesiones, el 20, y un retiro, el día 21.
Finalmente, en Semana Santa, en ambos centros se celebrará la misa del Domingo de Ramos, los oficios del Jueves y Viernes Santos y la

celebración de la Eucaristía de la Resurrección del Señor, el sábado 4 de abril.
Todo ello es posible gracias a los nueve capellanes de la Pastoral Penitenciaria y a los casi 80 voluntarios que invierten su tiempo y su ilusión en acompañar a los privados de libertad en la Archidiócesis de Sevilla.
La localidad sevillana del Viso del Alcor cuenta con una parroquia, la de Santa María del Alcor, que dispone hasta ahora de cuatro iglesias para atender las demandas religiosas de los casi 20.000 habitantes censados en 2025. Dentro de un par de años serán cinco los templos, una vez que terminen las obras de la iglesia de Nuestra Señora del Rocío, cuya primera piedra se colocó el pasado 22 de febrero en la barriada de La Paz, lindando con el término municipal de Mairena del Alcor. Al frente de esta parroquia está el sacerdote José María de la Maza, ordenado en junio de 2019.
EL VISO DEL ALCOR.- En el año 2000, la Hermandad de la Sagrada Entrada acordó con el consistorio visueño la cesión de un terreno en la barriada que recibe el nombre de la titular mariana de esta corporación: María Santísima de la Paz. Este proyecto no pudo llevarse a cabo, y fue la Hermandad del Rocío la que retomó la iniciativa hace algo menos de ocho años y se comprometió a levantar un nuevo complejo parroquial, que constará de iglesia y dependencias anexas. Este proyecto comenzó a ver la luz el pasado día 22, con un acto en el que participaron el alcalde, Gabriel Santos; la hermana mayor, Clara Santos; el arquitecto responsable de la obra, Clemente Calabuig; el encargado de la comisión constructora, José Fernando Santos; el director artístico, Ricardo Jiménez; y el propio párroco.
Obras en dos fases
Las obras, encomendadas a Construcciones Pastor, comenzaron al día siguiente con el allanado del terreno, y se llevarán a cabo en dos fases. La primera tendrá una duración de dos

años y se centra en la construcción del templo. La segunda llevará más tiempo, entre cuatro y cinco años, y a su finalización se podrán estrenar las dependencias, almacenes y demás locales parroquiales.
El nuevo complejo parroquial llevará el nombre de la Virgen del Rocío, y la hermandad sostendrá económicamente todo el proceso de construcción. En el acto de colocación de la primera piedra se colocó una cápsula del tiempo con monedas de curso legal, periódicos del día y
copias de documentos firmados por los testigos del acto.
El párroco, José María de la Maza, se ha mostrado esperanzado con la dinámica pastoral que este nuevo templo posibilitará en El Viso del Alcor. Además del principal templo parroquial, en la actualidad funcionan la capilla del antiguo convento del Corpus Christi, la capilla del Rosario y la de la Esperanza, esta última localizada en el Huerto Queri, barriada residencial al oeste del término municipal.
‘Hermandades y cofradías, una aproximación académica’

SEVILLA.- ‘Hermandades y cofradías, una aproximación académica’ es el título del último libro de Ignacio Valduérteles, editado por la Fundación Caja Rural del Sur que será presentado el lunes 9 de marzo en la sede de la fundación (calle Murillo). El acto comenzará a las siete de la tarde y será presidido por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, autor del prólogo.
Además del prelado hispalense y el autor de la obra, intervendrán Francisco Vélez, presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías; y el ex hermano mayor de la Hermandad de Pasión, José Luis Cabello.

Monseñor Teodoro León Obispo auxiliar de Sevilla






1. 01.02. Misa de apertura de la visita pastoral a la Parroquia Santa María de la Mesa, de Utrera. 2. 11.02. Confirmaciones del Colegio Adharaz. En la Parroquia Ntra. Sra. de Consolación, de Umbrete. 3. 19.02. Retiro de Cuaresma del clero diocesano. En la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla. 4 y 5. 21.02. Misa en sufragio del alma de su madre, doña Carmen, en la Catedral. 6. 21.02. Función principal de la Hermandad del Baratillo, en la Catedral.
Monseñor Ramón Valdivia Obispo auxiliar de Sevilla



Cuando se habla del protagonismo de la mujer en la labor social de la Iglesia, hay que mirar a ambos lados de una relación en la que Cáritas Diocesana desempeña un papel fundamental. Pero no hay que limitar el análisis a esta institución social de la Iglesia para confirmar que la mujer sigue teniendo un destacado protagonismo en el mapa diocesano. El reciente proceso sinodal fue una muestra de ello.

El documento que la Iglesia en Sevilla aportó a la dinámica sinodal refleja esta realidad. En la síntesis diocesana para la etapa continental del Sínodo, fechada en enero de 2023, se mostraron varias “intuiciones” a tener en cuenta, y una de ellas situaba a las mujeres como colectivo al que la Iglesia tendría que acoger especialmente. Textualmente se afirma que “deben sentirse totalmente integradas y valoradas en la misión de la Iglesia”.
Dentro de esta dinámica sinodal, entre las prioridades que la Iglesia en Sevilla consideró que se podían compartir con otras iglesias locales, destaca “dar respuestas al creciente papel de la mujer, también en las estructuras de gobierno y toma de decisiones”.
Acción social sostenida por mujeres
Las mujeres suelen ser quienes acuden a las 250 Cáritas parroquiales en demanda de una ayuda que abarca toda la vertiente asistencial. De ahí que se diga, con razón, que la pobreza en Sevilla sigue teniendo rostro de mujer. Además, ellas son destinatarias de proyectos concretos de promoción, formación y ayuda. Las personas atendidas en el Centro Diocesano de Empleo, por ejemplo, son un reflejo de esta realidad, pues de las 687 personas que recibieron formación en este servicio de Cáritas Diocesana en 2024, 421 fueron mujeres. Por otro lado, desde Cáritas Diocesana confirman que la acción caritativa y social de la Iglesia está sostenida igualmente por mujeres. Esta institución contó en 2024 con el compromiso voluntario de 2557 personas, con una media de edad que supera los 50 años. El 68 % fueron mujeres. Además, ellas son


también mayoría entre los profesionales que trabajan en los diversos servicios de este brazo social de la Iglesia en Sevilla.
Atención específica a la mujer
En el ámbito de las personas mayores, Cáritas ha desarrollado una importante labor de animación comunitaria y atención en el domicilio. Aquí también cobra protagonismo la mujer como demandante de ayuda. De las 437 personas que participaron en los 24 proyectos dirigidos por Cáritas, 390 fueron mujeres.
La Memoria 2024 de Cáritas Diocesana tiene un apartado dedicado a la mujer. No en vano, seis parroquias de la Archidiócesis han desarrollado actividades dirigidas a la promoción social y educativa de mujeres en situación de exclusión y vulnerabilidad, de las que se beneficiaron 170. También son mayoría las mujeres entre las personas que demandan asesoramiento jurídico en Cáritas. Vida consagrada con ‘acento femenino’
Pensemos también en el amplio espectro de la vida consagrada en Sevilla, donde las mujeres tienen un destacado protagonismo. A las 426 religiosas que viven su vocación en las 34 comunidades de clausura


(de 14 órdenes, todas ellas femeninas) se unen en gran número las que se han implicado en numerosas iniciativas eclesiales, de ámbito parroquial, diocesano, intercongregacional, etc.
Mujeres y hermandades
En declaraciones a El Correo de Andalucía, el arzobispo de Sevilla dejó hace un año un titular para la reflexión: “Las mujeres al frente de las hermandades de Sevilla irán llegando, eso es imparable”. Cuestionado por el escaso número de mujeres con responsabilidades de gobierno en las hermandades de la Archidiócesis, monseñor Saiz Meneses apuntó que “los cargos los tienen que detentar las personas que tengan más capacidad, más tiempo y más actitud de servicio. No creo en las cuotas, deben ser los más capaces. Y con actitud de servicio, no de dominio”.
El Sínodo está poniendo en negro sobre blanco una realidad imparable. Carece de sentido cualquier análisis o propuesta pastoral que no aborde seriamente las aportaciones de las mujeres a las dinámicas pastoral, asistencial, organizativa, etc, de la Iglesia. También en el ámbito diocesano.


TEMPLO SAGRADO JUBILAR
BASÍLICA DEL SANTÍSIMO
Los ecos del Año Jubilar de la Esperanza siguen resonando en la Archidiócesis de Sevilla. Dos meses después de que se clausurase este jubileo, los templos que fueron designados lugares sagrados jubilares continúan recogiendo los frutos de las peregrinaciones realizadas durante el pasado año.




1. Peregrinación de la Parroquia de Ntra. Sra. de Consolación, de Aznalcóllar. 2. Peregrinación del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. 3. Peregrinación de la Parroquia de Ntra. Sra. de las Flores y San Eugenio. 4. Peregrinación del Regnum Christi.
En el caso de la basílica del Santísimo Cristo de la Expiración, este jubileo se vivió “con alegría y espíritu de servicio a todos los grupos que han peregrinado a nuestra basílica”, explica Pedro Ojeda, rector del templo. “A veces era difícil compaginar los días que había bodas con las peregrinaciones, pero gracias a Dios todo salió muy bien”, añade.
Según la hermandad, durante el año jubilar más de mil personas peregrinaron a la basílica para ganar la indulgencia plenaria, cumpliendo además con las disposiciones espirituales necesarias para esta gracia: la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por las intenciones del Santo Padre.
Entre los grupos que han peregrinado a la Basílica del Cachorro se encuentran hermandades, como la del Cal-
vario, los Servitas, el Dulce Nombre (la Bofetá), el Dulce Nombre de Bellavista, la Borriquita de Chiclana o el grupo de fieles Amor Hermoso de Nervión. También numerosas parroquias: San Joaquín (Sevilla), San Juan de Ribera (Sevilla), el Claret de Sevilla, San Juan Pablo de Montequinto, San José de Dos Hermanas, Nuestra Señora de Consolación, de Aznalcóllar, Jesús Obrero (Sevilla) y la iglesia del Señor San José (Sevilla). Y otros grupos eclesiales como los salesianos de Triana, Cursillos de Cristiandad, Grupos Neocatecumenales o Cáritas de San Joaquín, a los que hay que sumar una gran cantidad de fieles que peregrinaban a título personal o familiar.
La mayoría de las peregrinaciones tenían lugar los sábados, coincidiendo con la misa del jubileo que se celebraba esa mañana.
CERCA DE TU CASA

La Parroquia de San Ildefonso de Mairena del Aljarafe hunde sus raíces en la reorganización cristiana del territorio tras la conquista de Sevilla por el rey Fernando III en 1248. Como tantas parroquias del Aljarafe, nació vinculada a ese proceso de repoblación y estructuración eclesiástica medieval, quedando unida desde el siglo XV a la advocación de San Ildefonso, constituyéndose así como la devoción más antigua llegada a Mairena hasta la fecha. A lo largo de los siglos, el templo fue creciendo y transformándose según las necesidades del pueblo. Así, el edificio actual es fruto de distintas ampliaciones y reformas, especialmente entre los siglos XVII y XVIII, conservando elementos de gran valor artístico y devocional.
Actualmente, su feligresía es numerosa-supera ampliamente los 20.000 habitantes- y variada. “Contamos con una feligresía viva, con fuerte presencia de religiosidad popular —muy marcada por las hermandades y devociones tradicionales— junto a un gran número de familias jóvenes que optan por Mairena del Aljarafe como nueva

residencia y se acercan a la parroquia a través de la catequesis o los sacramentos”, explica su párroco Alberto Jaime Manzano. Discípulos misioneros
Este curso, siguiendo las líneas del Plan Pastoral Diocesano, desde San Ildefonso están poniendo el acento en el primer anuncio y la cercanía, como forma muy concreta de ser discípulos misioneros. “Más que grandes proyectos, estamos cuidando gestos sencillos: una mayor presencia en la vida cotidiana del pueblo y un acompañamiento más personalizado en los sacramentos”. A la vez, están fortaleciendo la comunión entre la parroquia, las hermandades y los distintos grupos “para, entre todos, mostrar una Iglesia cercana, abierta y con rostro familiar, que acompañe a las personas en su realidad concreta y salga al encuentro de quienes más lo necesitan”. Todo ello con un objetivo claro: “Que la parroquia sea un lugar donde quien llegue, se sienta acogido”.
La parroquia cuenta con un amplio abanico de realidades pastorales: catequesis de Iniciación Cristiana y Confirmación, Pastoral Familiar, Cáritas parroquial, liturgia, Confirmación de adultos, además de la presencia muy activa de varias hermandades, como la de las Mercedes, del Rosario y del Rocío. “Existe también un grupo estable y muy comprometido que colabora con la organización diaria de la vida parroquial”, añade el párroco.
Está prevista la puesta en marcha de un proyecto de acompañamiento a familias y parejas de novios, “pilares fundamentales para el presente y el futuro de la Iglesia”
Mirando al futuro
Como proyectos a medio plazo, explica don Alberto Jaime, “queremos fortalecer el consejo parroquial y promover una mayor planificación conjunta entre los distintos grupos”. Destaca también la puesta en marcha de un proyecto de acompañamiento a familias y parejas de novios, “siendo conscientes de que son pilares fundamentales para el presente y el futuro de la Iglesia”.
En definitiva, la Parroquia de San Ildefonso “es una comunidad viva que camina con esperanza, un hogar de fe donde Dios sigue pasando cada día por la vida sencilla de su pueblo”. En medio de un mundo que cambia con rapidez, esta comunidad permanece “como un lugar de encuentro: con el Señor en los sacramentos, entre hermanos que comparten alegrías y cargas, y con la esperanza que brota del Evangelio”.
Por eso, mirar hoy a San Ildefonso es descubrir que “la esperanza no es una experiencia concreta. Se percibe en los mayores que sostienen la fe con su oración silenciosa, en los jóvenes que buscan su lugar en la Iglesia, en las familias que educan en el amor y en tantos rostros anónimos que sirven sin hacer ruido”.
Dirección: Calle Blas Infante, S/N. 41927. Mairena del Aljarafe
Correo electrónico: coordinacion@parroquiasanildefonso.org Teléfono: 955183251
Iglesia en Sevilla
Primera lectura Éxodo 17, 3-7
Danos agua para beber
En aquellos días, el pueblo, sediento, murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?». Clamó Moisés al Señor y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Por poco me apedrean». Respondió el Señor a Moisés: «Pasa al frente del pueblo y toma contigo algunos de los ancianos de Israel; empu-
Salmo responsorial Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9
ña el bastón con el que golpeaste el Nilo y marcha. Yo estaré allí ante ti, junto a la roca de Horeb. Golpea la roca, y saldrá agua para que beba el pueblo». Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. Y llamó a aquel lugar Masá y Meribá, a causa de la querella de los hijos de Israel y porque habían tentado al Señor, diciendo: «¿Está el Señor entre nosotros o no?».
R/: Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: “No endurezcáis el corazón”
- Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
- Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
- Ojalá escuchéis hoy su voz: “No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras”.
Segunda lectura Romanos 5, 1-2. 5- 8
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado
Hermanos: Así pues, habiendo sido justificados en virtud de la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por el cual hemos obtenido además por la fe el acceso a esta gracia, en la cual nos encontramos; y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo
Evangelio según san Juan 4, 5-15. 19-25. 39-42
En aquel tiempo, llegó Jesús a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al pozo. Era hacia la hora sexta. Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber». Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» (porque los judíos no se tratan con los samaritanos). Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice “dame de beber”, le pedirías tú, y él te daría agua viva». La mujer le dice: «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿Eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?». Jesús le contestó: «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna». La mujer le dice: «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Señor, veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto
que se nos ha dado. En efecto, cuando nosotros estábamos aún sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; ciertamente, apenas habrá quien muera por un justo; por una persona buena tal vez se atrevería alguien a morir; pues bien: Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros.
en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén». Jesús le dice: «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que lo adoren así. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y verdad». La mujer le dice: «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo». Jesús le dice: «Soy yo, el que habla contigo».
En aquel pueblo muchos samaritanos creyeron en él por el testimonio que había dado la mujer: «Me ha dicho todo lo que he hecho». Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo».
- Antonio J. Guerra, sacerdote -
Apartir de este domingo hasta la Semana Santa escucharemos el Evangelio de Juan para resaltar los beneficios que nos trae Jesús con su Pasión, Muerte y Resurrección: 3º la Samaritana, 4º el ciego de nacimiento y 5º la resurrección de Lázaro.
El Evangelio de hoy reproduce el diálogo entre Jesús y una mujer de Samaría. El lugar donde se desarrolla la conversación no es baladí, ya que en la Biblia el pozo era el lugar donde se cortejaba y se buscaba novio. Incluso la hora a la que se produce no era la hora habitual para ir a coger agua, la hora sexta (mediodía).
Jesús, cansado del camino, espera en el pozo y aparece una mujer samaritana. Él rompe el hielo al iniciar la conversación con la supuesta “enemiga”, pues judíos y samaritanos no se llevaban bien, y le manifiesta tener sed. El diálogo desemboca provocando la sed de la mujer que le dice a Jesús: “Señor, dame esa agua”.
Continúa Jesús ahondando en la verdad del corazón sediento de esta mujer para encaminarla en un camino de sanación: “Llama a tu marido… No tengo marido”. La samaritana es también figura de la región de Samaría. Ella encarna la situación del pueblo idólatra, ado-
1. “Dame de beber”, ¿a qué sed se está refiriendo Jesús?

rador de dioses extranjeros. Los cinco maridos representan los cinco pueblos con los que los samaritanos se habían mezclado y a cuyos dioses dieron culto (2Re 17,24-34).
El diálogo desemboca en la revelación que Jesús le hace a la Samaritana: “Soy yo, el que habla contigo”. “Soy yo” es el nombre de Dios. Jesús está revelándose como Dios delante de la samaritana y produce un efecto en ella: deja el cántaro y va como misionera en busca de sus paisanos. La samaritana tiene un pasado pecador, y, a pesar de ello, sus palabras convencen a sus paisanos para buscar a Jesús.
2. La Samaritana había ido al pozo por agua, pero deja allí el cántaro, ¿Por qué?
3. “Tengo sed”, en la cruz Jesús manifiesta nuevamente estar sediento, ¿De qué?
Domingo 8
III Domingo de Cuaresma
Lunes 9
Santa Francisca Romana, religiosa
2 Re 5, 1-15 a; SAl 41; Lc 4, 24-30
Martes 10
Dan 3, 25. 34-43; Sal 24; Mt 18, 21-35
Miércoles 11
Dedicación de la iglesia-catedral
Dt 4, 1. 5-9; Sal 147; Mt 5, 17-19
Jueves 12
Jer 7, 23-28; Sal 94; Lc 11, 14-23
Viernes 13
Abstinencia
Os 14, 2-10; Sal 80; Mc 12, 28b-34
Sábado 14
Os 6, 1-6; Sal 50; Lc 18, 9-14
III SEMANA CUARESMA. III SEMANA SALTERIO (Ciclo A. Par)
Jubileo circular en Sevilla (capital): Días 8-10, Parroquia de San Bernardo (calle Santo Rey); 11-13, Parroquia de Ntra. Sra. del Juncal; 14-16; capilla de la Trinidad, en la Basílica de Mª Auxiliadora.
Diariamente: Capilla de San Onofre (Plaza Nueva), las 24 horas; convento de Sta. María de Jesús (c/ Águilas); Parroquia de la Concepción Inmaculada (c/ Cristo de la Sed); Parroquia de S. Bartolomé (c/ Virgen de la Alegría); Parroquia de las Stas. Justa y Rufina (c/ Ronda de Triana, 23-25); Parroquia de la Anunciación de Ntra. Sra. y San Juan XXIII (Pza. S. Juan XXIII), iglesia de San Antonio Abad (c/ Alfonso XII, 3).
Jubileo circular en Écija: Días 8-10, San Juan de Ávila (40 horas); 11-14, La Victoria (Siete Palabras).




JAVIER GARRIDO
Javier Garrido recuerda a la perfección el momento en el que el Señor le llamó por primera vez. “Me acerqué a la parroquia un jueves eucarístico del mes de enero del 2021. Saludé a mi amigo Rafa, sacristán de mi parroquia y ejemplo de cristiano, y me fui a la capilla sacramental, donde el Señor me esperaba. En el tercer banco de la derecha, me puse en su presencia a rezar un rato, como hacía con relativa frecuencia. Rezaba con el libro que un amigo sacerdote me recomendó, La Paz Interior de Jacques Philippe. Mientras lo leía delante del Santísimo, una cita bíblica me resonó de tal forma que tuve que parar la oración y salir de la capilla. Una feligresa me preguntó si me encontraba bien; cómo sería mi cara”. La cita en cuestión era “El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará”. Estas pala-
bras resonaban una y otra vez en su corazón y su cabeza. Fue entonces cuando empezó su discernimiento acompañado por varios amigos sacerdotes. Javier confiesa que no se esperaba esa llamada y, como consecuencia, “hubo grandes luchas internas por saber qué hacer con todo lo que ya tenía empezado. Entrar en el Seminario conllevaba parar la carrera, cosa que a mis padres no les hacía mucha gracia; tener que salir de la comunidad parroquial y terminar con la que era mi novia. Todo por un encuentro, que no podía negar que era verdadero, pero que me causó luchas internas”.
El Seminario
Tras cinco años en el Seminario, lo describe como “una familia muy numerosa”. Destaca el buen ambiente que se respira, las bromas y las risas, las conversaciones fraternas y el ambiente de confianza. Y aunque


2000, Armilla (Granada) | Parroquia San Juan Pablo II
asegura que la intensidad de las actividades implica un gran cansancio, así “uno va practicando para lo que se nos viene cuando acabamos el Seminario y nos ordena el obispo”, bromea.
Sea como fuere, el esfuerzo merece la pena. Por eso, invita a otros jóvenes a darle una oportunidad al Señor. “Todos los días rezamos por ti en el Seminario”, apunta. Y les insta a ser fieles a esa llamada: “Es Dios el que te ha llamado, es Él quien tiene una historia de amor que quiere vivir contigo. Te necesita para que lo anuncies a Él, para alimentar a su pueblo con el Pan que da la Vida y le des tus manos consagradas para que Él pueda perdonar a su pueblo. Simplemente el Señor te llama para que estés con Él. Si Dios lo quiere, apuesta por ti como nadie y nunca te abandona”.





Antonio Rodríguez Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural
El 11 de marzo de 1526 tuvo lugar en el Alcázar de Sevilla la boda del emperador Carlos I de España y V de Alemania con Isabel de Portugal, cumpliéndose por tanto 500 años de este acontecimiento histórico. La comitiva pasó por la Catedral, donde se encuentra esta curiosa vidriera que representa a San Sebastián con el rostro del emperador.
Esta vidriera se encuentra en la nave del Bautismo, sobre la Puerta de los Palos y es obra del maestro vidriero Arnao de Vergara quien la realiza sólo nueve años después de la boda imperial, en 1535, como se señala en la parte inferior de la propia obra. De origen burgalés, Arnao de Vergara llega a Sevilla en 1525 convirtiéndose en una figura clave en la introducción del Renacimiento en la vidriera sevillana. Era hijo de Arnao de Flandes el Viejo y hermano de Arnao de Flandes el Joven, con quien trabajará en la Catedral hispalense, así como de Nicolás de Vergara el Viejo.
La vidriera en cuestión representa al mártir san Sebastián con la particularidad de que se trata en realidad de un retrato del emperador Carlos I de España y V de Alemania, hecho este que encontramos en algunas otras vidrieras españolas del siglo XVI, como la que se halla en la Catedral de Granada representando la Venida del Espíritu Santo, obra del alemán Juan del Campo.
El pintor y tratadista Francisco Pacheco, en su obra ‘Arte de la Pintura’ expone que ha visto la vidriera que está “sobre la puerta de la torre de nuestra Iglesia Mayor” y que muestra a san Sebastián “semejante al retrato del Emperador Carlos Quinto,
con barba redonda como de 50 años”.
Iconográficamente hablando, el santo mártir aparece, como ya hemos dicho, con las facciones del emperador y sus ropajes propios, portando en su mano derecha una flecha, mientras que con la izquierda sostiene un arco, atributos propios del martirio de san Sebastián. Además, con la diestra eleva un cetro rematado con la cruz, símbolo del poder terrenal del emperador, poder que viene del cielo como evidencia no solamente dicha cruz, sino también la presencia de Dios Padre entre ángeles en la parte superior de la composición. Como señala Víctor Nieto Alcaide, Carlos I se muestra así como un personaje con claras connotaciones contrarreformistas, presentándose como testigo, garante y defensor de la fe católica en su Imperio frente al luteranismo.
El santo aparece enmarcado por una hermosa arquitectura que representa una hornacina cubierta en su interior por una bóveda de cañón con casetones en perspectiva que, junto a la representación de la solería en azul y blanco igualmente en perspectiva, dotan de profundidad al conjunto, en el que destacan el colorido y la ornamentación.

Monseñor Teodoro León Obispo auxiliar de Sevilla

La Cuaresma se nos ofrece cada año como un umbral espiritual, un tiempo en el que Dios nos invita a detener el paso, a entrar en lo esencial y a volver a mirarlo todo desde Él. No es un paréntesis en la vida cristiana, sino una oportunidad privilegiada para dejar que el Señor vuelva a ocupar el centro. En este camino, la oración y la penitencia no son prácticas aisladas, sino dos movimientos del corazón que nos introducen en una comunión más profunda con Cristo.
El Evangelio nos presenta a Jesús llevado por el Espíritu al desierto. Allí no busca el sufrimiento por sí mismo, sino el encuentro silencioso con el Padre. El desierto es lugar de pobreza, de soledad, de verdad. También para nosotros, la Cuaresma es un desierto interior donde caen las seguridades falsas y quedan al descubierto nuestros miedos, nuestras incoherencias y nuestras resistencias a Dios. Pero es precisamente ahí donde el Señor sale a nuestro encuentro.
La oración cuaresmal nace de esta experiencia de desierto. No es una oración cómoda ni superficial, sino una oración que brota del corazón que necesita ser salvado. Orar en Cuaresma es presentarse ante Dios tal como somos, sin máscaras, sin excusas. Es reconocer que no nos bastamos a nosotros mismos, que necesitamos su palabra para vivir, su luz para discernir, su misericordia para recomenzar. En la oración, Cristo nos enseña a confiar, a permanecer, a dejarnos conducir incluso cuando no comprendemos el camino.
Esta oración, cuando es verdadera, nos lleva inevitablemente a la penitencia. Pero la penitencia cristiana no es castigo ni desprecio del cuerpo, sino un gesto de amor. Penitencia es aprender a renunciar a aquello que endurece el corazón, a lo que nos hace vivir encerrados en nosotros mismos. Es una pedagogía espiritual que educa el deseo, ordena las prioridades y nos hace más libres. Ayunar, moderar el consumo, reducir el

ruido exterior, dedicar tiempo al silencio, son formas concretas de decirle a Dios que Él es más importante que todo lo demás.
En unión con Cristo, la penitencia adquiere un sentido nuevo. Jesús no se priva para demostrar fortaleza, sino para vivir en total obediencia al Padre. Su ayuno es expresión de confianza, su renuncia es apertura a la voluntad de Dios. Cuando nosotros asumimos pequeñas penitencias unidas a las suyas, participamos de su entrega y dejamos que nuestra fragilidad sea transformada por la gracia. No se trata de grandes gestos, sino de fidelidad en lo pequeño, vivida con amor.
La Cuaresma nos recuerda también que la penitencia no puede quedarse en el ámbito individual. Convertirse es volver a Dios y, al mismo tiempo, volver al hermano. La oración que no
conduce a la caridad se vacía de sentido, y la penitencia que no se traduce en misericordia se convierte en un ejercicio estéril. Cristo nos invita a una conversión integral: del corazón, de la mirada, de las relaciones. Perdonar, escuchar, acompañar, compartir, son formas concretas de vivir la penitencia evangélica.
En este tiempo santo, la Iglesia nos propone caminar juntos. Nadie se convierte solo. La oración comunitaria, la liturgia, el sacramento de la Reconciliación, nos recuerdan que somos un pueblo en camino hacia la Pascua. Unidos a Cristo y sostenidos por la comunidad, aprendemos que incluso nuestras caídas pueden convertirse en lugar de encuentro con la misericordia de Dios.
La Cuaresma no termina en la cruz, sino en la resurrección. La oración y la penitencia no tienen como fin el sacrificio, sino la vida nueva. Al caminar con Cristo, descubrimos que el amor de Dios es más fuerte que nuestro pecado, que su gracia precede y sostiene todo esfuerzo sincero. Dejarnos reconciliar, volver a empezar, confiar de nuevo, es ya participar de la victoria pascual.
Que este tiempo de Cuaresma nos conceda la gracia de orar con mayor verdad, de vivir la penitencia con humildad y de permanecer siempre unidos a Cristo. Solo así nuestro camino será fecundo, y nuestro corazón podrá abrirse a la alegría nueva que brota del encuentro con el Señor resucitado.