Cada mes de marzo nos invita a reflexionar sobre dos causas profundamente conectadas: el reconocimiento de los derechos de las mujeres y la importancia del agua para el desarrollo de nuestras sociedades. La cercanía entre el Día Internacional de la Mujer y el Día Mundial del Agua nos recuerda que hablar de agua también es hablar de igualdad, de oportunidades y de bienestar para nuestras comunidades.
Este 2026, el lema del Día Mundial del Agua —“Donde fluye el agua, crece la igualdad”— resume con claridad una realidad que observamos a diario. Cuando el acceso al agua potable y al saneamiento es seguro y suficiente, se abren nuevas oportunidades para el desarrollo social, la salud pública y la educación. Pero cuando el agua escasea o no llega de manera equitativa, las desigualdades se profundizan y afectan con mayor intensidad a quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
En la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) estamos convencidos de que la participación plena de las mujeres forta-
lece la toma de decisiones, enriquece la construcción de soluciones y contribuye a desarrollar instituciones más sólidas y representativas de la sociedad a la que sirven.
Por ello, en el marco del Día Mundial del Agua, la ANEAS ha preparado una jornada especial de reflexión y reconocimiento el próximo 23 de marzo, con actividades que buscan visibilizar el papel de las mujeres en el cuidado, la gestión y la defensa del agua.
Ese día inauguraremos la exposición fotográfica “Mujeres del agua: cosmovisiones indígenas y el cuidado comunitario del agua”, una muestra que pone en el centro las miradas, saberes y experiencias de mujeres de comunidades indígenas que han construido, a lo largo de generaciones, una relación profunda de respeto y equilibrio con el agua y la naturaleza. La exposición estará abierta al público del 23 de marzo al 19 de abril en la galería abierta del Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec.
Asimismo, realizaremos el Foro Virtual “Diálogos del Agua y Género”, un espacio gratuito de conversación y aprendizaje en el que especialistas, profesionales del sector y representantes de distintas instituciones compartirán experiencias y reflexiones sobre la importancia de integrar la perspectiva de género en la gestión del agua. Invitamos a todas las personas interesadas a registrarse y participar a través del siguiente enlace: https://www.aneas.com.mx/dialogos-del-agua-y-genero/
Porque cuando el agua fluye con equidad, también florecen las oportunidades, la dignidad y la esperanza.
Ing. José Lara Lona Presidente del Consejo Directivo de la ANEAS de México
ENxCA 2026: Tlaxcala y la ANEAS firman convenio
El evento se llevará a cabo los días 23 y 24 de abril en el estado de Tlaxcala y reunirá a organismos operadores, especialistas, autoridades estatales y municipales, así como a promotores de cultura hídrica de distintas regiones del país. »ENxCA 2026
La cultura del agua se consolida como uno de los ejes estratégicos del sector hídrico en México. En ese contexto, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) de Tlaxcala y la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) formalizaron la firma del convenio de colaboración para la realización del Encuentro Nacional por la Cultura del Agua (ENxCA) 2026.
La firma del convenio contó con la participación del Comisionado de la CEAS Tlaxcala, Javier Israel Tobón; Patricia Hernández, Directora Ejecutiva de
ANEAS; y la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, quien asistió como testigo de honor.
Este acuerdo institucional marca el inicio de los trabajos de coordinación para la organización del encuentro, que tiene como propósito fortalecer la cultura hídrica como herramienta para la sostenibilidad, la eficiencia operativa y la participación social.
La cultura del agua no se limita a campañas de sensibilización. Implica generar capacidades técnicas, promover buenas prácticas, fortalecer la educación ambiental y consolidar una visión integral sobre el uso responsable del recurso. En ese
Con la firma de este convenio, Tlaxcala se posiciona como sede de un evento que trasciende el intercambio técnico y se proyecta como un espacio de articulación institucional para la construcción de soluciones por el presente y el futuro del agua en México.
sentido, el Encuentro Nacional de Cultura del Agua se convirtió en un espacio clave para el intercambio de experiencias exitosas y el análisis de estrategias replicables en distintas entidades.
Durante el acto protocolario se subrayó que la coordinación entre los distintos niveles de gobierno y los organismos operadores resulta fundamental para enfrentar los desafíos actuales del sector: disponibilidad limitada, variabilidad climática, presión demográfica y necesidad de modernización de infraestructura.
El encuentro permitirá compartir metodologías, proyectos innovadores y herramientas que acerquen el conocimiento técnico a la ciudadanía, fortaleciendo el vínculo entre gestión operativa y cultura hídrica.
La gobernadora de Tlaxcala extendió una invitación abierta a participar en el evento y reiteró la disposición del estado para albergar un espacio de diálogo nacional que
La cultura del agua no se limita a campañas de sensibilización. Implica generar capacidades técnicas, promover buenas prácticas, y fortalecer la educación ambiental.
contribuya a la construcción de soluciones sostenibles en materia de agua.
Para la ANEAS, la realización de este encuentro representa una oportunidad para consolidar la red nacional que articula a los organismos operadores del país, promoviendo la profesionalización y la mejora continua.
El Encuentro Nacional de Cultura del Agua 2026 buscará generar resultados concretos: fortalecer capacidades locales, compartir experiencias exitosas, impulsar estrategias de comunicación efectiva y promover acciones que consoliden la cultura hídrica como política pública permanente.
Con la firma de este convenio, Tlaxcala se posiciona como sede de un evento que trasciende el intercambio técnico y se proyecta como un espacio de articulación institucional, aprendizaje colectivo y construcción de soluciones para el presente y el futuro del agua en México.
La cultura del agua es un componente esencial para garantizar la sostenibilidad del recurso. Iniciativas como este encuentro nacional refuerzan la visión de que la gestión eficiente y la participación ciudadana deben avanzar de manera paralela.
El 23 y 24 de abril, Tlaxcala será el punto de encuentro del sector hídrico nacional, en un ejercicio que busca transformar el conocimiento en acción y la coordinación en resultados tangibles para las comunidades.
»ANEAS
Alto Atoyac: restauración integral, infraestructura y vigilancia ambiental
La estrategia para el Alto Atoyac se organiza en cuatro líneas de acción: saneamiento de aguas residuales, restauración de ecosistemas, participación comunitaria y monitoreo permanente.
La recuperación de la cuenca del Alto Atoyac se posiciona como uno de los proyectos prioritarios dentro de la estrategia nacional de saneamiento de ríos. En una reunión encabezada por la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, y el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, el sector ambiental federal revisó los avances y definió las acciones clave para 2026. La intervención forma parte de una política integral que también abarca las cuencas Lerma-Santiago y Tula. En el caso del
Alto Atoyac, el objetivo central consiste en reducir la contaminación, restaurar ecosistemas ribereños y fortalecer la vigilancia ambiental en coordinación con los gobiernos de Puebla y Tlaxcala.
Este modelo busca atender tanto las fuentes de contaminación como los impactos acumulados en el territorio. La articulación entre dependencias federales y autoridades estatales permite avanzar de manera simultánea en infraestructura hidráulica, control industrial y restauración ambiental.
Estas acciones fortalecen la infraestructura de saneamiento y permiten contar con
La recuperación del Alto Atoyac demanda infraestructura, monitoreo, control industrial y participación social. La coordinación entre niveles de gobierno se perfila como elemento central para garantizar resultados sostenibles.
Conexión Aneas Marzo 2026
datos en tiempo real para la gestión del recurso.
Supervisión industrial y cumplimiento normativo
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene un esquema permanente de inspección y acompañamiento al sector industrial. Durante 2025, certificó a 18 empresas por desempeño ambiental, capacitó a 27, inspeccionó a 50 e impuso cuatro clausuras.
El trabajo combina vigilancia con prevención, con el propósito de asegurar que las descargas, emisiones y manejo de residuos cumplan la normativa vigente.
Coordinación institucional para la justicia ambiental
La reunión contó con la participación de titulares y subsecretarios del IMTA, Conafor y áreas de biodiversidad y restauración ambiental. Esta articulación refuerza el enfoque de justicia ambiental que busca no solo rehabilitar el río, sino también proteger la salud de las comunidades.
La recuperación del Alto Atoyac demanda infraestructura, monitoreo, control industrial y participación social. La coordinación entre niveles de gobierno se perfila como elemento central para garantizar resultados sostenibles.
Con estas acciones, el sector ambiental federal reafirma su compromiso de avanzar hacia un río Atoyac funcional, con mejor calidad del agua y mayor resiliencia ecológica para Puebla y Tlaxcala.
Proyectos estratégicos para 2026
Para el próximo año, Semarnat y sus órganos sectorizados —entre ellos Conagua, Profepa, Conanp, Conafor, Conabio, ASEA, INEEC e IMTA— ejecutarán una cartera de obras y acciones técnicas en la cuenca.
Entre los proyectos más relevantes se encuentran:
tConclusión del tramo I y avance del tramo II de restauración.
tObras complementarias en la PTAR de Tlaxco para habilitar un parque ribereño y un espacio deportivo.
tReingeniería de tres plantas de tratamiento en Puebla.
tConstrucción de una nueva PTAR en Cuamatzingo.
tInstalación de 11 sistemas de tratamiento en Atlangatepec.
tImplementación de estaciones automáticas para medir calidad del agua y caudal.
tMuestreo de 100 puntos en la cuenca para diagnóstico técnico.
Este modelo busca atender tanto las fuentes de contaminación como los impactos acumulados en el territorio. / 2026 Especial
»CULTURA DEL AGUA
Alianza regional para proteger el Bosque de Agua
El objetivo es traducir la investigación en acciones concretas que protejan la funcionalidad hídrica del bosque y aseguren su resiliencia frente al crecimiento urbano.
El Bosque de Agua no es solo una zona forestal de alto valor ecológico. Es una infraestructura natural que sostiene el equilibrio ambiental y el abastecimiento hídrico de más de 24 millones de personas en el centro del país. Su conservación dejó de ser un asunto local para convertirse en una prioridad regional. Con ese enfoque, los gobiernos del Estado de México, Ciudad de México, Morelos y Michoacán firmaron un acuerdo de colaboración científica y así fortalecer la investigación aplicada y generar herramientas técnicas que respalden la preservación de este sistema forestal estratégico.
El Bosque de Agua abarca zonas de alta montaña y cumple funciones esenciales para la recarga de acuíferos que abastecen al Valle de Toluca y a la Zona Metropolitana del Valle de México. Su dinámica ecológica trasciende límites administrativos, lo que obliga a una gestión coordinada entre entidades.
Las presiones sobre el territorio incluyen expansión urbana desordenada, tala ilegal y cambio de uso de suelo, factores que alteran la infiltración y el ciclo hidrológico. Frente a ello, las autoridades coincidieron en que se requiere una estrategia regional respaldada por conocimiento técnico.
La construcción de una gobernanza ambiental efectiva requiere integrar conocimiento académico con experiencia comunitaria. El Bosque de Agua representa un caso donde la colaboración interinstitucional y social se vuelve indispensable.
Investigación para la toma de decisiones
La firma del acuerdo se realizó en el marco del Foro Bosque de Agua, celebrado en la Universidad Iberoamericana. Durante el encuentro, académicos, especialistas y autoridades analizaron los retos ambientales y delinearon líneas de acción.
El objetivo es traducir la investigación en acciones concretas que protejan la funcionalidad hídrica del bosque y aseguren su resiliencia frente al crecimiento urbano.
Comunidades y juventudes como actores clave
En el foro participaron representantes de 12 comunidades y núcleos agrarios de la Ciudad de México, quienes compartieron diagnósticos y propuestas para defender el territorio. Destacaron la importancia de incorporar a las juventudes en labores de monitoreo y conservación.
La construcción de una gobernanza ambiental efectiva requiere integrar conocimiento académico con experiencia comunitaria. El Bosque de Agua representa un caso donde la colaboración interinstitucional y social se vuelve indispensable.
La alianza entre las cuatro entidades marca un paso hacia una gestión regional del agua y del territorio basada en evidencia científica. En un contexto de presión creciente sobre los recursos naturales, proteger esta infraestructura verde es también fortalecer la seguridad hídrica del centro del país.
Los gobiernos del Estado de México, Ciudad de México, Morelos y Michoacán buscan fortalecer la investigación y generar herramientas técnicas que respalden la preservación del sistema forestal estratégico.
¿QUÉ
CONTEMPLA LA ALIANZA?
Protocolos conjuntos de monitoreo forestal y ambiental, así como estudios sobre servicios ecosistémicos y recarga hídrica. Además incluye el desarrollo de modelos de análisis territorial y la generación de datos científicos para fortalecer la planeación.
» CASCOS ROSAS
Mujeres que construyen equidad hídrica en Tecate
El encuentro reunió a representantes del sector público, organismos operadores, academia y sociedad civil, con el objetivo de fortalecer el diálogo sobre la importancia de integrar la perspectiva de género en la gobernanza del agua.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y del Día Mundial del Agua, autoridades, especialistas y representantes de organismos operadores se reunieron en Tecate, Baja California, para participar en el foro “Voces del Agua en la Frontera Norte: mujeres que construyen equidad hídrica”, un espacio de reflexión sobre el papel de las mujeres en la gestión del agua y los desafíos del sector hídrico en la región.
Durante la ceremonia inaugural participaron la senadora Julieta Ramírez Padilla, el secretario para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua de Baja California, Víctor Daniel Amador Barragán, y el director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tecate, Manuel
Alejandro Castro Luna, quienes coincidieron en la relevancia de impulsar políticas públicas que fortalezcan la equidad en el sector.
Por su parte, Patricia Hernández Martínez, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS), destacó la necesidad de construir instituciones más inclusivas dentro del sector hídrico.
“Hablar de agua hoy es hablar de uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. El acceso al agua potable, al saneamiento y a servicios hídricos de calidad es un derecho humano reconocido en nuestra Constitución, pero también un reto técnico, institucional y social que exige innovación, capacidad de gestión y liderazgo”, señaló.
“Cascos Rosas es mucho más que un símbolo. Es una red de mujeres que están transformando el sector hídrico desde sus espacios de trabajo”
Patricia Hernández Martínez Directora ejecutiva de la ANEAS
Asimismo indicó que el sector hídrico ha sido históricamente un espacio predominantemente masculino, especialmente en áreas técnicas y operativas. No obstante, en los últimos años se ha registrado una mayor participación de mujeres en diversos ámbitos del sector, desde la ingeniería y la planeación hasta la administración de los servicios y la formulación de políticas públicas.
“La participación de las mujeres no solo es una cuestión de justicia e igualdad, sino también una condición para fortalecer la gestión del agua”, afirmó.
En este contexto, la directora de ANEAS destacó la importancia de la iniciativa Cascos Rosas, una estrategia impulsada por la asociación para visibilizar y fortalecer la participación femenina dentro de los organismos operadores de agua.
Durante el foro se realizó la toma de protesta de 129 mujeres que se integran a la red Cascos Rosas en Baja California, quienes forman parte de áreas técnicas, operativas, administrativas y directivas dentro del sector hídrico.
“Cascos Rosas es mucho más que un símbolo. Es una red de mujeres que están transformando el sector hídrico desde sus espacios de trabajo”, expresó.
Asimismo, se llevó a cabo la firma de un convenio de colaboración entre ANEAS y
las Comisiones Estatales de Servicios Públicos de Baja California, con el objetivo de impulsar la agenda de inclusión y capacitación dentro del sector.
El acuerdo se estableció con la CESPTE Tecate, la CESPE Ensenada, la CESPT Tijuana, la CESPM Mexicali y la CEA de Baja California.
La firma de este convenio representa un paso importante para promover entornos laborales más equitativos, fortalecer la capacitación técnica de las mujeres y ampliar su participación en espacios de liderazgo dentro de los organismos operadores.
En este contexto, impulsar la equidad de género en la gestión del agua se reconoce no solo como un objetivo social, sino también como un elemento clave para fortalecer la resiliencia institucional y mejorar la toma de decisiones.
“Cuando más mujeres participan en la gestión del agua, ganan las instituciones, gana el sector y gana la sociedad”, concluyó Hernández.
El foro Voces del Agua en la Frontera Norte reafirmó así la importancia de generar espacios de diálogo, cooperación y capacitación que permitan construir un sector hídrico más inclusivo, innovador y preparado para enfrentar los desafíos del futuro.
“Hablar de agua hoy es hablar de uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. El acceso al agua potable, al saneamiento y a servicios hídricos de calidad es un derecho humano reconocido en nuestra Constitución, pero también un reto técnico, institucional y social que exige innovación, capacidad de gestión y liderazgo”,
Patricia Hernández
Martínez
Directora ejecutiva de la ANEAS
Ciencia y economía circular para recuperar el Lago San Roque en Córdoba
El Lago San Roque no es solo un paisaje emblemático de la provincia de Córdoba, Argentina. Es una fuente estratégica de abastecimiento de agua y un motor turístico y económico para la región. Su deterioro ambiental, acumulado durante más de 50 años, dejó de ser un problema exclusivamente ecológico para convertirse en un desafío estructural que impacta en la salud pública, la actividad productiva y la calidad de vida.
Ubicado a pocos kilómetros de Villa Carlos Paz, el embalse abastece aproximadamente al 70 % de la ciudad de Córdoba. Esta dependencia incrementa la urgencia por revertir su estado, especialmente ante un proceso sostenido de eutrofización que compromete la calidad del recurso.
Investigadores del Instituto Gulich —dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales— analizaron durante los últimos 15 años información satelital que confirmó la gravedad del fenómeno.
La eutrofización ocurre cuando el exceso de nutrientes, como fósforo y nitrógeno, estimula el crecimiento descontrolado de algas y fitoplancton. Este proceso favorece la proliferación de cianobacterias, microorganismos capaces de liberar toxinas perjudiciales para la salud humana y el ecosistema. Entre los efectos más visibles se encuentran la mortandad de peces, olores desagradables, manchas verdes en superficie y dificultades para la potabilización del agua.
Frente a este escenario, equipos científicos de la provincia impulsan dos proyectos complementarios que combinan innovación tecnológica y enfoque productivo.
El proyecto contempla la participación de empresas vinculadas a la energía y la agroindustria, con el objetivo de convertir un pasivo ambiental en motor de bioeconomía regional. Además, se desarrollan modelos de inteligencia artificial capaces de anticipar floraciones algales, lo que permitiría planificar su extracción y aprovechamiento con mayor precisión.
Nanotecnología y
monitoreo satelital
La primera iniciativa propone integrar monitoreo remoto con nanotecnología para intervenir de manera focalizada en las zonas críticas del lago. El proyecto articula al Instituto Gulich con el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología de Cataluña (España), el ICBIA (Conicet-UNRC) y la Fundación InnovaComunidad.
El sistema parte de la detección temprana de floraciones algales mediante imágenes satelitales. Con esa información, se aplicarían nanopartículas activadas por la luz solar que, a través de un proceso denominado nanofotocatálisis, degradan las toxinas liberadas por las cianobacterias e inhiben su proliferación. Los contaminantes se transforman en compuestos inocuos como agua, dióxido de carbono y oxígeno.
La investigadora Anabella Ferral, responsable del proyecto, explicó que la meta consiste en conectar la detección remota con mecanismos de remediación local. En etapas posteriores, se prevé el desarrollo de plataformas móviles equipadas con nanocatalizadores capaces de desplazarse automáticamente hacia los sectores afectados y actuar de manera específica.
El plan incluye pruebas de laboratorio para validar la eficacia de los catalizadores y ensayos con agua del propio lago. Además, especialistas de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la UNC trabajan en modelos computacionales que permitan optimizar la dosificación y reducir costos operativos.
Transformar algas en oportunidad económica
La segunda propuesta adopta un enfoque de economía circular. En lugar de considerar las algas extraídas como residuo, pretende emplearlas como insumo productivo.
El proyecto, liderado por Ferral junto al investigador Oscar Oviedo, docente de la Facultad de Ciencias Químicas e integrante del Conicet, apunta a desarrollar tecnología que permita aprovechar la biomasa que hoy se deposita en enterramientos sanitarios.
El foco se sitúa en las macrófitas, algas que absorben nutrientes del agua y contribuyen a su purificación. Aunque su función ambiental resulta positiva, una vez acumuladas en las costas se descomponen y generan olores y molestias. A partir de información satelital, los investigadores estiman la cantidad de biomasa presente, diferencian especies y evalúan posibles aplicaciones.
El proyecto contempla la participación de empresas vinculadas a la energía y la agroindustria, con el objetivo de convertir un pasivo ambiental en motor de bioeconomía regional. Además, se desarrollan modelos de inteligencia artificial capaces de anticipar floraciones algales, lo que permitiría planificar su extracción y aprovechamiento con mayor precisión.
Innovación con respaldo institucional
Ambas iniciativas forman parte de un convenio entre el gobierno de la provincia de Córdoba y las instituciones participantes. El proyecto de remediación con nanotecnología ya cuenta con financiamiento confirmado, mientras que la propuesta de economía circular avanza hacia su implementación formal.
La recuperación del Lago San Roque representa un reto ambiental de larga data, pero también una oportunidad para aplicar ciencia de frontera en un problema concreto. La combinación de monitoreo satelital, nanotecnología, inteligencia artificial y valorización productiva muestra un enfoque integral que busca proteger el abastecimiento de agua, sostener la actividad turística y fortalecer la resiliencia regional.
Más allá del caso cordobés, la experiencia aporta lecciones relevantes para otros cuerpos de agua urbanos sometidos a presión. Convertir la contaminación en oportunidad requiere inversión, coordinación institucional y visión estratégica. En el Lago San Roque, la ciencia intenta demostrar que es posible avanzar en esa dirección.
¿CÓMO APLICA LA NANOTECNOLOGÍA?
El sistema parte de la detección temprana de floraciones algales mediante imágenes satelitales. Con esa información, se aplicarían nanopartículas activadas por la luz solar que, a través de un proceso denominado nanofotocatálisis, degradan las toxinas liberadas por las cianobacterias e inhiben su proliferación. Los contaminantes se transforman en compuestos inocuos como agua, dióxido de carbono y oxígeno. Foto: Especial
Entre las alternativas en análisis se encuentran:
tGeneración de energía.
tProducción de bioinsumos.
tAplicaciones en la industria alimentaria y en otros sectores productivos.
»PLANETA
Sequía y resiliencia: un enfoque preventivo del Banco Mundial
La sequía dejó de ser un fenómeno excepcional para convertirse en un riesgo estructural que afecta economías, ecosistemas y bienestar social
La sequía dejó de ser un fenómeno excepcional para convertirse en un riesgo estructural que afecta economías, ecosistemas y bienestar social. En las últimas décadas, su frecuencia y duración aumentaron de forma significativa, con impactos que se extienden desde la producción agrícola hasta la estabilidad macroeconómica. De acuerdo con el Banco Mundial, alrededor de 55 millones de personas resultan afectadas cada año por eventos de sequía, y desde el año 2000 su ocurrencia se incrementó en un tercio.
Frente a este escenario, el Banco Mundial desarrolló la Evaluación del Riesgo de Sequía y la Resiliencia (DRRA, por sus siglas en inglés), una metodología que propone cambiar el paradigma de gestión: pasar de la reacción ante la emergencia a la prevención basada en evidencia.
De la gestión reactiva al enfoque estructural Tradicionalmente, las sequías reciben atención cuando alcanzan niveles críticos. Este comportamiento, descrito como el “ciclo hidro-ilógico”, implica
mayor conciencia pública en periodos de crisis y desinterés cuando regresan las lluvias. El problema es que la sequía es un fenómeno de evolución lenta; cuando sus efectos se hacen visibles, los impactos económicos y sociales ya están en marcha.
La DRRA surge como una herramienta transversal para que los países identifiquen riesgos antes de que se materialicen y prioricen inversiones estratégicas que reduzcan vulnerabilidades. La metodología se estructura en cuatro bloques interrelacionados:
1. Coordinación y capacidad institucional
Analiza la articulación entre instituciones implementadoras, niveles de gobierno, donantes y actores sectoriales. La evaluación inicia con un ejercicio participativo que permite identificar capacidades existentes, brechas de coordinación y nivel de preparación institucional.
2. Evaluación del riesgo de sequía Integra el análisis de amenazas pasadas y futuras, impactos observados y niveles de vulnerabilidad. El riesgo se entiende
Este enfoque facilita justificar financieramente programas de monitoreo, infraestructura hídrica, restauración de ecosistemas o fortalecimiento institucional. Además, permite integrar la gestión de sequía dentro de estrategias más amplias de resiliencia climática.
como la combinación de peligrosidad, exposición y susceptibilidad. La DRRA recomienda aplicar métodos cualitativos, semi-cuantitativos o modelos cuantitativos avanzados, según disponibilidad de datos y capacidades técnicas.
3. Evaluación de resiliencia actual
Examina los sistemas vigentes de monitoreo, alerta temprana, planes de manejo y mecanismos de respuesta. Esta etapa permite identificar si el marco institucional y operativo está alineado con el nivel de riesgo detectado.
4. Priorización de inversiones
Define y jerarquiza acciones para reducir riesgos y fortalecer resiliencia, considerando costos, beneficios y escenarios de impacto evitado.
Comprender el riesgo para asignar recursos
Uno de los aportes centrales de la DRRA es que el riesgo de sequía no se limita a la escasez de precipitación. Incluye la exposición de sectores productivos, la fragilidad institucional y las condiciones socioeconómicas que determinan la capacidad de respuesta.
La metodología recomienda evaluar indicadores como precipitación, evapotranspiración, humedad de suelo y caudales, además de impactos sectoriales en agricultura, energía, ecosistemas y bienestar social.
También enfatiza la importancia de proyectar escenarios futuros bajo condiciones de cambio climático.
Este análisis permite identificar “hotspots” o zonas críticas donde la combinación de amenaza y vulnerabilidad exige intervenciones prioritarias.
Resiliencia como eje de política pública
A diferencia de evaluaciones tradicionales centradas únicamente en daños posteriores al desastre, la DRRA incorpora la dimensión de resiliencia dentro del diagnóstico. Esto implica revisar la efectividad de los planes de sequía, la existencia de sistemas de monitoreo y la capacidad de activar respuestas anticipadas.
El cruce entre nivel de riesgo y estado de preparación permite detectar brechas estratégicas. Por ejemplo, un territorio con alta exposición agrícola y débil sistema de alerta temprana requerirá
inversiones distintas a uno con infraestructura sólida pero vulnerabilidad social elevada.
El último bloque de la metodología prioriza opciones de inversión con base en análisis costo-beneficio. Se comparan escenarios con intervención frente a escenarios de “business as usual”, con el objetivo de estimar daños evitados y beneficios a largo plazo.
Este enfoque facilita justificar financieramente programas de monitoreo, infraestructura hídrica, restauración de ecosistemas o fortalecimiento institucional. Además, permite integrar la gestión de sequía dentro de estrategias más amplias de resiliencia climática.
Una herramienta adaptable
La DRRA es flexible y puede aplicarse a diferentes escalas —nacional, regional o sectorial— aprovechando estudios y bases de datos existentes. Más que sustituir metodologías previas, las articula y orienta hacia una estrategia coherente de gestión preventiva.
En un contexto donde el cambio climático intensifica eventos extremos y la seguridad hídrica adquiere dimensión estratégica, contar con marcos estructurados de evaluación resulta fundamental. La experiencia internacional demuestra que planificar en periodos normales reduce pérdidas económicas, sociales y ambientales.
La sequía seguirá siendo un riesgo relevante en las próximas décadas. La diferencia estará en la capacidad de anticipación. Metodologías como la DRRA ofrecen un camino para transformar la gestión del agua desde la emergencia hacia la resiliencia estructural.
Tradicionalmente, las sequías reciben atención cuando alcanzan niveles críticos. Este comportamiento, descrito como el “ciclo hidro-ilógico”, implica mayor conciencia pública en periodos de crisis y desinterés cuando regresan las lluvias. El problema es que la sequía es un fenómeno de evolución lenta; cuando sus efectos se hacen visibles, los impactos económicos y sociales ya están en marcha. / 2026 Especial
» CULTURA DEL AGUA
Premio Nacional Juvenil del Agua: ciencia joven para enfrentar los desafíos hídricos
El certamen es organizado por el Centro Regional de Seguridad Hídrica (CERSHI) y está dirigido a estudiantes de entre 15 y 20 años inscritos en instituciones de educación secundaria o bachillerato.
Los retos relacionados con el agua requieren soluciones cada vez más innovadoras.
La creciente presión sobre los recursos hídricos, el cambio climático y el aumento de la demanda colocaron a la seguridad hídrica como uno de los grandes desafíos globales del siglo XXI. Frente a este panorama, impulsar la investigación científica desde edades tempranas se vuelve fundamental.
Con ese objetivo se creó el Premio Nacional Juvenil del Agua (PNJA), una iniciativa que promueve el talento científico entre jóvenes estudiantes de México y los motiva a desarrollar proyectos de investigación orientados a resolver problemas relacionados con el agua.
El certamen es organizado por el Centro Regional de Seguridad Hídrica (CERSHI) y está dirigido a estudiantes de entre 15 y 20 años inscritos en instituciones de educación secundaria o bachillerato. Su propósito es fomentar la conciencia sobre la importancia del recurso hídrico y estimular el interés por la investigación científica en temas relacionados con el agua .
Un semillero de innovación científica
El Premio Nacional Juvenil del Agua invita a los participantes a presentar proyectos que ofrezcan soluciones innovadoras y viables para el manejo sostenible del agua.
Las propuestas pueden abordar una amplia variedad de temas, desde tecnologías de tratamiento y potabilización hasta estrategias de conservación, monitoreo ambiental o adaptación al cambio climático. Los proyectos pueden desarrollarse de forma individual o en equipo y deben demostrar rigor científico, creatividad y potencial de impacto. La evaluación considera aspectos como la originalidad de la
propuesta, su factibilidad técnica y la posibilidad de replicarla en distintos contextos.
Este enfoque permite que las ideas generadas en el ámbito escolar trascienden el aula y se conviertan en aportaciones concretas para enfrentar desafíos ambientales y sociales.
Formación de líderes del agua
El impacto del Premio Nacional Juvenil del Agua va más allá de la competencia. Muchos de los jóvenes participantes continúan su formación en áreas relacionadas con la ingeniería, las ciencias ambientales o la gestión del agua, contribuyendo posteriormente al desarrollo de soluciones innovadoras.
En última instancia, el PNJA refleja una idea central: los desafíos del agua requieren nuevas miradas, creatividad y compromiso social. Y muchas de esas soluciones pueden surgir de la curiosidad científica y la innovación de las nuevas generaciones.
»CIENCIA
Regeneración de agua: estrategia implementada en España
La reutilización en origen no sustituye a las grandes infraestructuras hidráulicas que han sostenido al país durante décadas. Permite reducir la demanda de agua potable, aliviar redes de saneamiento envejecidas y disminuir el consumo energético asociado al transporte y tratamiento centralizado.
EEspaña convive históricamente con la escasez. La irregularidad de las precipitaciones y la presión creciente sobre las cuencas sitúan al país entre los territorios europeos con mayor estrés hídrico. Si se cumplen los escenarios climáticos previstos, hacia 2030 hasta 65 % de la población podría enfrentarse a esta condición, especialmente en el arco mediterráneo y en grandes áreas urbanas.
Aunque los ciclos húmedos ofrecen alivios temporales, la tendencia estructural apunta a sequías más frecuentes y severas. En paralelo, la demanda continúa en aumento por el crecimiento demográfico, la
actividad económica y el turismo. El reto ya no consiste solo en almacenar más agua, sino en gestionar con mayor eficiencia. España es referente internacional en planificación hidrológica por cuencas. La construcción de embalses, canales y sistemas de riego permitió sostener el desarrollo agrícola e industrial durante décadas. Ese modelo, replicado en otras regiones del mundo, fortaleció la seguridad hídrica nacional.
Hoy, sin embargo, el contexto exige complementar la infraestructura tradicional con estrategias que reduzcan la presión sobre los recursos disponibles. La reutilización de aguas residuales forma parte de esa transición.
Este sistema resulta eficaz, pero implica elevados consumos energéticos y mezcla corrientes con distintos niveles de contaminación, lo que encarece su tratamiento.
El país lidera en Europa la regeneración de agua para usos agrícolas y urbanos. No obstante, el esquema predominante continúa siendo centralizado: las aguas residuales se recogen, se trasladan a grandes estaciones depuradoras y, tras su tratamiento, se redistribuyen. Este sistema resulta eficaz, pero implica elevados consumos energéticos y mezcla corrientes con distintos niveles de contaminación, lo que encarece su tratamiento.
Reutilización en el propio edificio: recurso de kilómetro cero
Una alternativa con creciente interés en España es la reutilización descentralizada. Consiste en captar y tratar aguas grises —procedentes de duchas, lavabos o lavadoras— y pluviales en el mismo edificio donde se generan, antes de que se mezclen con aguas negras.
Estas corrientes presentan baja carga contaminante y pueden alcanzar calidad adecuada para usos no potables como descarga de inodoros, riego o limpieza mediante tratamientos compactos que integran:
Separación de sólidos.
• Procesos biológicos para eliminar materia orgánica.
• Filtración y desinfección, con tecnologías como membranas o luz ultravioleta.
La aplicación en desarrollos de nueva construcción facilita la separación
de redes desde el diseño. A escala de barrio, pueden incorporarse humedales artificiales o biofiltros vegetados que depuran el agua y generan espacios verdes, con beneficios ambientales adicionales.
Innovación española con proyección internacional
En esta línea, la Universidad Politécnica de Madrid lidera el proyecto RESET, centrado en la valorización de recursos hídricos no convencionales en entornos urbanos y periurbanos.
RESET analiza la recuperación de agua, energía y nutrientes a partir de aguas domésticas y municipales, con aplicaciones como:
• Reutilización para cisternas y riego.
• Producción de biogás y biomasa de algas.
• Obtención de fertilizantes como la estruvita.
El proyecto combina evaluación técnica, análisis ambiental y recomendaciones de política pública alineadas con el Pacto Verde Europeo y la Directiva Marco del Agua.
Del liderazgo técnico al impulso normativo
España cuenta con experiencia y capacidades tecnológicas para avanzar hacia modelos más descentralizados. Sin embargo, su adopción masiva requiere marcos regulatorios que incentiven su integración en nuevas edificaciones, así como criterios claros de calidad y control sanitario.
La reutilización en origen no sustituye a las grandes infraestructuras hidráulicas que han sostenido al país durante décadas. Las complementa. Permite reducir la demanda de agua potable, aliviar redes de saneamiento envejecidas y disminuir el consumo energético asociado al transporte y tratamiento centralizado.
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