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LA RUTA DEL TACO

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Taco LaRuta

POR ANA GIRÓN Y VALERIA VELA

Hablar de la Ciudad de México sin mencionar sus tacos nos parece una narrativa profundamente reduccionista. Y es que, en serio, no se puede conocer del todo esta ciudad si no te sientas al menos una vez a comerte uno. De lo que sea, donde sea, con quien quieras y como más te guste: con salsa verde o roja, con cebolla, sin cilantro, con piña o sin ella. Pisar estas calles y no rendirle ese tributo pareciera casi un delito. Lo curioso es que cada puesto de tacos carga con su propia historia. A veces es el taquero mismo quien te la cuenta mientras está haciendo otras cosas a la vez; otras veces la taquería entera es el archivo: aquella tarde en que llegaste muerto de hambre y el primer bocado se convirtió en la mejor experiencia gastronómica que has tenido, o esa madrugada después de una buena fiesta, cuando te sentaste con amigos a ordenar una ronda mientras el relato de la noche seguía fluyendo entre salsa y cerveza. El que de verdad vive la experiencia sabe que no es solo el alimento lo que enamora, sino todo lo que ocurre alrededor de ese taco.

Únanse a la aventura recorriendo algunos de los mejores puestos ambulantes de la ciudad. Una ruta sencilla, que se hace caminando, donde tuvimos la oportunidad de escuchar anécdotas, conocer gente increíble que nos hizo sentir parte de sus historias y entender mejor lo que hay detrás de cada puesto. Algunos nos compartieron más que otros, y eso también forma parte de la experiencia. Cada lugar nos recibió a su manera: a veces con muchas palabras, otras con una presencia más reservada. Pero, al final, tanto lo que se dice como lo que se guarda también cuenta una historia. Y bueno, en cuanto al sabor, trataremos de describirlo de la forma más fiel posible. Pero sabemos que ninguna crónica reemplaza el momento de estar frente al puesto y probarlo por uno mismo. Al final, hay experiencias que van más allá de lo que se puede contar en un texto. Ojalá podamos despertar en ustedes curiosidad y ganas de salir a descubrir y probar nuevos sabores.

Miércoles 25 de febrero, 2026. Inicia la ruta. 10:48 AM.

TACOS CHANITO TACOSCHANITO

Para empezar nuestra ruta, nos encontramos en la Calle Mérida #88, en la Roma Norte. “Tacos Chanito” es un puesto con 45 años de historia; ya es un clásico de la Ciudad de México y un excelente lugar para comenzar el día. Actualmente lo opera César Huerta, quien compró el puesto años después de su apertura y decidió conservar el nombre original.

César Huerta. Dueño y taquero de Tacos Chanito.

César es un hombre carismático y entusiasta al atender a sus clientes. Le pedimos que nos preparara el taco que más le gustara, a su manera, con la cantidad de salsa, cebolla y cilantro que él considerara ideal. Eligió para nosotras dos opciones: suadero y campechano. A los dos les puso cebolla, cilantro y salsa roja. Ambos, deliciosos. Cada taco costó 16 pesos.

Mientras César nos atendía, comenzaron a llegar más comensales; la mayoría parecían extranjeros curiosos por probar los famosos tacos. Empezamos la mañana de la mejor forma. Me enchilé un poco: César nos recomendó la salsa roja más picante que tenía para el taco de suadero y acepté. Le da un gran toque, pero definitivamente no es apta para quienes no toleran el picante.

Fue impresionante escuchar que la taquería lleva operando desde hace 45 años; toda una vida, ¿no es cierto? Y sentimos que justamente eso es lo que se percibe en ella: la calidez de un lugar que te abraza mucho antes de detenerte a observarlo.

l d l d a a

Tacos “la sombrilla” Tacos “la sombrilla”

Para continuar, hicimos nuestra segunda parada en “Tacos La Sombrilla” ubicados en Calle Durango, en la Colonia Roma. Nos detuvimos a probar los tacos que el puesto tenía para ofrecernos. Era un lugar muy sencillo, tal como su nombre lo sugiere: una parrilla al frente, contenedores donde se mantenía la carne y una gran sombrilla que daba sombra a quienes se acercaban.

“El Flaco” taquero de el local.

A pesar de su simpleza, la calidad se percibía desde el olor. “El Flaco” fue quien nos atendió. No nos dijo su nombre real porque nadie lo llama así; todos lo conocen simplemente como El Flaco. Este puesto lleva 20 años operando y, mientras estuvimos ahí, varias personas se acercaron a comprar tacos para llevar, lo que confirmaba su popularidad.

El Flaco nos recomendó probar un taco de pastor y uno de bistec. Cada taco costó 28 pesos. El sabor fue muy bueno, especialmente el de bistec, que tenía un toque diferente porque le añadió papa, lo que le dio una textura y sabor distintivos. A ambos tacos les puso cebolla y limón. Estaban deliciosos. También pedí una Coca Cola, pero no cualquier coca cola, ¿hay alguna otra manera de saborearla mejor que beberla en un envase de vidrio? Les dejaré contestarse esa pregunta yendo por unos buenos tacos.

Taco de Pastor. Taco de Bistec.

No nos compartió muchos detalles de la historia del puesto, pero el flaco fue muy amable con nosotras.

TAQUERÍA SIN NOMBRE

Seguimos con nuestra ruta que nos llevó a la esquina de Morelia y avenida Chapultepec, igualmente en la colonia Roma. Este puesto lo recordamos con particularidad porque los tacos eran diferentes al resto: tenían sabores y combinaciones distintas a los tacos convencionales que puedes encontrar en esta ciudad. La taquería no tenía nombre.

Marcos. Taquero de la taquería sin nombre.

Nos atendió Marcos, quien también nos platicó que llevaba poco tiempo trabajando en el puesto, pero que se sentía muy cómodo ahí. Bromeaba con su compañero todo el tiempo y eso hizo que la estancia fuera muy amena; nos sacaban risas constantemente.

El taco que eligió para que comiéramos fue el de alambre. Llevaba jamón, queso, chile morrón, cebolla y bistec. No mentiremos: el sabor sí era distinto y peculiar. Aun así, esta taquería es una gran opción para quien no quiere probar los tacos convencionales, aunque la combinación de sabores puede resultar un poco extraña.

Muchos clientes pedían el de alambre; mientras estuvimos ahí, fue el que más se vendió. El puesto tiene 15 años operando, según nos comentaron, y siempre han mantenido el mismo menú. Cada taco nos costó 15 pesos.

TAQUERÍA Juárez TAQUERÍA Juárez

Ángela y Jesús. Esposos, dueños y taqueros de “Tacos Juárez”. El siguiente puesto de tacos nos cautivó desde el primer segundo. Más allá del lugar, del olor y del aspecto delicioso de los tacos, fueron los propios dueños quienes nos hicieron querer conocer más sobre su historia. Se trata de Ángela y Jesús, esposos y dueños de la Taquería Juárez, que abrió al público hace 30 años. Ha permanecido en el mismo lugar desde entonces: en la esquina de Guaymas con avenida Chapultepec, en la colonia Roma.

Nos recibieron entusiasmados y felices accedieron a que pudiéramos tomar fotos; incluso nos daban ideas y elementos para que salieran mejor. Decidimos hacerle una pequeña entrevista a la señora Ángela, quien con mucha amabilidad respondió todas nuestras preguntas.

Entrevista

Ana: ¿Cuánto tiempo lleva el puesto?

Ángela: Pues le ponemos 30 años.

Ana: 30 años, ¡ya es bastante! ¿Siempre ha estado en la misma ubicación?

Ángela: Sí, aquí empezamos y aquí estamos.

Ana: ¿Por qué decidieron tacos?

Ángela: Porque era lo que más se vendía, y para salir un poco más adelante. Teníamos 2 hijos chiquitos, pues para ayudarles con sus estudios y todo.

Ana: ¿Sus hijos actualmente qué edad tienen?

Ángela: 35 y 36 años.

Valeria: ¿Tiene nietos ya?

Ángela: Ya, tengo 1 nieto.

Ana: ¿Qué empezaron vendiendo?

Ángela: Puros tacos.

Ana: ¿Siempre han sido los mismos tacos?

Ángela: Sí.

Ana: ¿Y los precios han ido cambiando?

Ángela: Sí, al principio costaban $5 cada taco, y ahorita 30.

Ana: ¿Cuál es tu taco favorito y por qué?

Ángela: Campechano y de bistec, porque siento que la combinación va muy bien.

Valeria: Y me doy cuenta que tienen dos puestos, ¿desde siempre ha sido así?

Ángela: Nos hicimos del otro como al año, pero empezamos con uno.

Valeria: ¿Qué es lo que más les gusta de trabajar?

Ángela: Me gusta ser amable, atender bien a mis clientes. Le pido mucho a Dios que les vaya bien, porque yéndole bien a ellos nos va bien a nosotros.

Ana: Qué buena filosofía.

Valeria: ¿Tiene algún cliente que venga diario o muy seguido?

Ángela: Sí, los de los teatros vienen casi a diario todos, tanto los jefes como los artistas.

Valeria: ¿Cuál sería tu sueño a corto plazo con la taquería?

Ángela: No, pues seguir aquí.

Valeria: ¿Y alguna vez han pensado en abrir en otros lugares?

Ángela: No, ya no, porque se atiende bien cuando son dueños, y cuando son empleados ya no atienden igual.

Valeria: Sí, tiene toda la razón.

Valeria: Muchísimas gracias por tu tiempo, Ángela. Nos dio mucho gusto conocerla.

Ángela: No hay de qué. Hasta luego, ¡cuídense mucho!

En una plática fuera de la entrevista, la señora Ángela nos contó con más detalle cómo abrió el local. Nos confesó que pasó por momentos de mucha dificultad económica, y que eso la impulsó a salir adelante, motivada por el deseo de que sus hijos pudieran entrar a la primaria. Actualmente, sus dos hijos ya están graduados de la universidad. Con mucho orgullo nos dijo: “Tengo un licenciado y un ingeniero; de vender mis taquitos, de este negocio salió.”

TAQUERÍA “EL macario”

El siguiente local al que fuimos fue “Tacos El Macario”, una taquería con 35 años de antigüedad, ubicada todos los miércoles en el mercado de la calle Morelia, entre Álvaro Obregón y Colima, y operada por su dueño, el señor Macario. La especialidad de esta taquería es la barbacoa y, durante todo el tiempo que pasamos ahí, siempre estuvo llena; los clientes terminaban sus tacos y enseguida ya estaban llegando nuevos.

Macario. Dueño y taquero de tacos “El Macario”.

El señor Macario nos hizo pasar un rato verdaderamente agradable. Estoy segura de que su taquería es mucho más que sentarse y comer tacos; es la experiencia que él te regala al poder también compartir una comida con una buena plática de fondo.

El señor Macario verdaderamente es un hombre inspirador; en pocas palabras, transmite la pasión que tiene por su taquería. Es un hombre que ama su negocio y ama conocer gente nueva. A todo el mundo le cae bien; es simpático, generoso y muy ocurrente; hace que el tiempo que pases sentado en su taquería sea ameno y disfrutable.

Estaba muy emocionado de que probáramos sus tacos y no paraba de servirnos lo que él llama “pruebas”. Nos quería dar a probar todo Cada taco cuesta 30 pesos

Ana: Estamos aquí con el señor Macario.

Macario: En calle Morelia.

Valeria: ¿Cuál es el taco que más vende?

Macario: Los de carnero y los de res.

Valeria: ¿Y cuál es el que más le gusta?

Macario: El de res.

Valeria: ¿Qué opinas que es lo más difícil de tener un puesto de tacos?

Macario: Pues no, no hay ninguna dificultad; se puede vender aquí lo que sea, desde burritos, pescado; todo lo que sea se puede vender.

Valeria: ¿Cómo es su rutina diaria? ¿Se levanta, se toma algún café?

Macario: No, ese me lo vengo a tomar aquí, con mis compañeros del mercado; más bien, mi familia son ellos que están aquí, porque con ellos convivo mucho, como ahorita con ustedes; las tomo como una parte de eso porque estoy conviviendo con ustedes, y quiero que se me quede un recuerdo de ustedes, y se van a llevar un recuerdo mío también.

Ana: Claro que sí, aquí ya verá que volveremos y le traeremos más clientes.

Valeria: ¿Cuál es la parte que más le gusta de su día, que más disfruta?

Macario: Yo digo que es aquí, los miércoles; no sé por qué, pero me siento muy acompañado por todos mis compañeros.

Ana: Pues nos tocó buen día, entonces.

Macario: Sacaron la lotería.

Macario: Me dio mucho gusto haberlas encontrado y que se van contentas de su trabajo; van a lograr muchas cosas por ser tan estudiosas.

Ana: Así sea.

Valeria: Muchísimas gracias, Macario.

Macario: Yo sé lo que les digo, que sí les va a ir bien.

Ana: Gracias, señor, qué gusto.

Macario: Que tengan buena tarde; un placer conocerlas, de parte de la taquería Macario.

Valeria: ¡Gracias!

Después de hacerle la entrevista, el señor Macario nos insistió en seguir probando sus tacos; nosotras no pudimos rechazarlos porque estaban deliciosos. El señor Macario nos sacó hasta bebidas; para ser exactos, dos Coca-Colas en envase de vidrio. Terminamos de comer sus tacos, que fueron uno de barbacoa de res y otro de borrego, y cuando intentamos pagarle, no nos dejaba. Nos decía que él quería invitarnos para que otro día quisiéramos regresar; nosotras insistimos y, cuando estaba por darle el billete, él me dijo: “No, por favor, no; soy alérgico al dinero.”

TAQUERÍA “BETY Y

GIL”

El último puesto de tacos al que llegamos fue la taquería de Bety y Gil, ubicado en la esquina de la calle Morelia con Durango. Desde que llegamos, todo olía delicioso y los tacos que iban saliendo se veían de excelente calidad. Bety y Gil son esposos y tienen su propio emprendimiento de tacos; nos comentaron que el puesto lleva 6 años operando.

Bety y Gil. Dueños y taqueros de la taquería “Bety y Gil”.

Todo el tiempo que estuvimos ahí hubo clientes, lo cual habla muy bien del lugar. El taco sugerido por Gil fue el de cecina con quesillo y, de verdad, ha sido uno de los mejores tacos que he comido. La calidad de la carne, el queso, las salsas… todo estaba delicioso.

Gil me recomendó ponerle salsa roja. Él mismo me preparó el taco como se lo hubiera comido él: con cilantro, cebolla, limón y su famosa salsa roja. Me enchilé muchísimo, pero era innegable lo delicioso que estaba el taco.

Me acerqué a decirles que me gustaba su cartel, sobre todo porque era una caricatura. Bety nos platicó que estaba inspirado en sus clientas más frecuentes; intentaron recrear a las que van más seguido para el diseño del cártel. El taco costó 30 pesos y, sinceramente, no puedo creer lo delicioso que estaba.

Miércoles 25 de febrero, 2026.

Termina Ruta. 02:57 PM.

Hacer la ruta del taco callejero experiencia que verdaderamente n mucho más que estómagos llenos. C a la gente detrás de estos pues permitió ver otra cara de la mon espacio de México del que a vece habla lo suficiente, construido por p honradas y trabajadoras que busc adelante.

Entre tantas cosas que pasan en e nosotras hemos decidido que estas que nos representen como mexican sean ellas quienes hablen del Méx conocemos: ese México donde te con los brazos abiertos, el México e todo se resuelve un ratito si te com buenos tacos. No digo que esta sea la realidad de país; simplemente, a veces se vue complicado recordar que México está lleno de cosas increíbles e impe Esperamos que hayan disfrutado y les hayan antojado unos buenos después de habernos leído. No du conocer y vivir la ruta del taco.

Ana Girón y Valeria Vela.