mujeres que IMPULSAN UN MUNDO en constante cambio

El poder de una MARCA
PERSONAL bien construida
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mujeres que IMPULSAN UN MUNDO en constante cambio

El poder de una MARCA
PERSONAL bien construida
María Corina Machado, resistencia que se transformó en ESPERANZA
5 experiencias únicas en CHEQUIA
COMUNICÓLOGA, MÁSTER EN NEGOCIOS Y EXPERTA EN IMAGEN PÚBLICA. Nos comparte su ESTRATEGIA DE LIDERAZGO PARA conformar equipos exitosos

Ssoy sincera, debo confesar que la edición de marzo es una de mis favoritas del año. Hay algo especial en estas páginas: la posibilidad de detenernos a escuchar, de mirar con atención y de reconocer las historias de mujeres que inspiran no sólo por lo que han logrado, sino por la manera en que han recorrido el camino. Marzo nos regala la oportunidad de compartir la visión —y también las preocupaciones— de quienes admiramos, y de conversar con aquellas que, con el tiempo, se han convertido en aliadas y amigas.
En esta ocasión, nuestra portada está dedicada a Ana Mazú Camou, directora de ISATV, una mujer que nos recuerda que el éxito no es una línea recta ni una meta inmediata. Con honestidad habla de los días en los que quisiéramos que el reloj tuviera más de 24 horas para cumplir con cada responsabilidad profesional y personal. Nos comparte que liderar equipos va más allá de dirigir: implica escuchar, ser empática, confiar y, sobre todo, permitir que otros crezcan. Platicar con ella es una bocanada de aire fresco en esos momentos que parecen imposibles, porque nos demuestra que no estamos solas; que detrás de cada logro hay disciplina, dudas superadas y la firme decisión de seguir adelante.
Personalmente, varias de las entrevistadas de este número me recordaron un tema fundamental: la importancia de la amistad. A veces damos por hecho a nuestra red de apoyo y olvidamos decirle a nuestras amigas cuánto las admiramos, no sólo como personas, sino también como profesionistas, madres y esposas. No siempre expresamos que verlas salir adelante, enfrentar desafíos y cumplir sus metas nos impulsa a no rendirnos. Porque soy una fiel creyente que reconocer el talento y la fortaleza de quienes caminan a nuestro lado también es una forma de crecer juntas.
Este número es, también, un homenaje al trabajo en equipo. A las horas invertidas, al compromiso silencioso y a la pasión de cada persona que hace posible que esta revista llegue completa a sus manos. Hemos construido una edición que pone sobre la mesa lo que hoy realmente importa: no sólo temas de dirección y liderazgo femenino, sino también conversaciones urgentes sobre salud, bienestar y estilo de vida. Porque entendemos que el éxito profesional no puede desvincularse del equilibrio personal.
Que estas páginas les recuerden que cada esfuerzo suma, que cada paso cuenta y que los sueños, cuando se trabajan con convicción, sí se alcanzan.
Cirze Tinajero
Editora en Jefe, Revista Alto Perfil

liderazgo femenino de alto perfil
Tania Uribe · 4-7
Ángeles Morales · 8-10
Liliana Corzo y Carolina Pérez · 11
Guadalupe Hurtado · 12-14
Daniela Leites · 16-18
Ana Mazú Camou · 20-25
Carla Estrada · 26-27
Karene Padilla Barrón · 28-29
María Fernanda Estrella Nava · 30-32
Verónica de Íscar · 33
Lisset Gutiérrez · 34-35
international
Cuatro mujeres que irrumpieron en el mundo de los hombres · 36-37
La Corte Suprema de EE.UU. frena los aranceles unilaterales de Trump · 40-41
business
Liderazgo empresarial: permítete dirigir más y ejecutar menos · 42-43
¿Llorar te hace una mejor líder? · 46-47
finances
La banca de desarrollo cómo la herramienta estratégica para el crecimiento· 50-51
healthy
Terapia hormonal para todas:¿Moda, medicina o decisión personalizada? · 54-55
travel
3 destinos que regalan el lujo de detenerse· 60-61
recommendations Cuando ellas cuentan la historia, el mundo se redefine




21 / MARZO / 2026










c onsejo e ditorial
Ing. Raúl Uribe ceo ing uribe y asociados
Ing. Hugo Gómez Sierra ceo & director general condumex
Colaboradores
Bianca W. Loew, Clara Méndez, Leo Poblete, Mauricio Jaramillo.
Media Marketing Femme Group mmfemme group
Ann Müller ceo & founder mmfemme group anmuller@mmfemmegroup.com
Claudia Isabel Rojas subdirección comercial claudia.rojas@mmfemmegroup.com
Carlos Reyes Rivas gerente comercial digital y print carlos.reyes@mmfemmegroup.com
Guadalupe Hurtado administración y contabilidad g.hurtado@gr-consultoria.com
Cirze Tinajero editora en jefe cirze.tinajero@mmfemmegroup.com
Frida Mendoza arte y diseño frida.mendoza@mmfemmegroup.com
Cristopher Calleja distribución cris.calleja@airfemme.com
Roberto de León digital - web
Andrés Bonfiglio gerente comercial andres@airfemme.com
Einar Ottmar Müller logística y tecnología einar.muller@airfemme.com
Dayanne Morales comunity manager & editor web dayanne.morales@mmfemmegroup.com
Año 2026, No. 20. Revista Alto Perfil, Número de Registro de Marca 2465676. Fecha de publicación MARZO 2026. Revista editada y publicada mensualmente por Media Aeronautica Group, S.A. de C.V. Domicilio: Bolivar No.214-PA, Colonia Obrera Alcaldía Cuauhtémoc, CP. 06800, Ciudad de México. Editor responsable: Angélica Müller Nava. Certificado de Reserva de Derechos otorgado por el Instituto Nacional de Derechos de Autor número 04-2025-090212472000-102. Certificado de Licitud de Título y Contenido ante la Secretaría Técnica de la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas en trámite. MEDIA AERONAUTICA GROUP, S.A de C.V. Domicilio: No.214-PA, Colonia Obrera Alcaldía Cuauhtémoc, CP. 06800, Ciudad de México. MAG investiga sobre la seriedad de sus anunciantes, pero no se hace responsable por las ofertas relacionadas con los mismos. Atención a clientes: (+52) 5601991499. Distribución exclusiva por MEDIA AERONAUTICA GROUP S.A. de C.V. Domicilio: Bolivar No.214-PA, Colonia Obrera Alcaldía Cuauhtémoc, CP. 06800, Ciudad de México. Responsable de distribución: Cristopher Calleja y/o Media Aeronautica Group S.A de C.V. Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación. Prohibida estrictamente la reproducción total o parcial del contenido e imágenes de la publicación sin previa autorización del titular de los derechos correspondientes. Se imprime en Impresos Diego S.A, de C.V. Calle L 22-2 Parque Industrial Puebla 2000, Puebla, Pue. México.
Directora Administrativa de Uribe Ingenieros

” Busco ser un ejemplo para mis colegas, especialmente para quienes inician su carrera
Es una realidad que cada vez más mujeres abren camino con preparación, carácter y visión estratégica.
Tania Uribe es una de ellas: una profesional talentosa e inteligente que, además de dominar el sector de la construcción, comprende de primera mano los retos que enfrentan las nuevas generaciones y las mujeres que buscan consolidarse en entornos tradicionalmente masculinos.
Hoy, se ha consolidado como una de las figuras más respetadas dentro de Uribe Ingenieros Como Directora Administrativa, su trabajo es integral y estratégico: negocia con clientes y proveedores, supervisa el cumplimiento fiscal, gestiona pagos de impuestos y garantiza que la compañía cumpla con las obligaciones establecidas por la Ley Federal del Trabajo. Su liderazgo combina orden, firmeza y una visión moderna que fortalece la estructura interna de la organización.
Pero más allá de su labor diaria, es una directiva cuya inteligencia es palpable en cada conversación. Ha levantado una visión empresarial donde el liderazgo femenino se ejerce desde la colaboración, la preparación constante y una profunda conciencia social.
“Es muy importante el trabajo en equipo; si todo el tiempo buscas brillar tú sola, las metas no se cumplen. No puedes administrar, no puedes operar, no puedes vender, no puedes hacer todo sola”. E insiste en que la cultura organizacional debe evolucionar hacia una lógica de engranaje como si fuéramos una maquinaria.
“Siempre hay que trabajar en equipo; en tu familia trabajas en equipo y así también tiene que serlo en lo laboral.

El compromiso que tienes debe ser primero contigo y después por lo que haces en cualquier ámbito de tu vida cuando cumples por ti, entonces vas a cumplir con todo lo que te rodea”, comenta.
En un entorno donde la normatividad evoluciona y la tecnología avanza a velocidad exponencial, Tania Uribe entiende que el conocimiento no es opcional.
“Tienes que estar actualizándote y siempre seguir estudiando, preparándote sí o sí. Lo que funcionaba hace 20 años hoy puede representar un riesgo. Desde nuevas

normas en la ingeniería hasta estándares internacionales, la actualización constante es una forma de blindaje estratégico.
“Además, hoy creo que la educación no siempre la tienes que pagar, puedes encontrar millones de videos en muchas de las plataformas existentes. Alimentar el cerebro es una forma de nutrirte, amarte y apapacharte”, destaca.
Pero el desafío no es sólo técnico, es estructural, especialmente cuando se habla de que las mujeres ocupen más espacios laborales.
“No es un tema de qué le falta a las mujeres, sino qué le falta a la sociedad para permitirles demostrar la capacidad que tenemos y lo profesionales que somos. En industrias donde la proporción puede ser de 90 hombres frente a cinco mujeres, el talento no siempre basta. Puedes tener toda la capacidad, pero la cultura lo hace mucho más complicado para nosotras”, dice.
Aunque la apuesta de la directiva no es confrontar, sino transformar el entorno desde dentro: “Con que logre abrirle el camino a una sola mujer mi misión estaría cumplida, espero que no sea una, sino muchas y yo pueda ser una mujer aspiracional para ellas”.
Uribe también ha asumido otra misión: acercar a los jóvenes a una industria que considera noble y esencial. Frente a generaciones que, en su opinión, carecen de rumbo, propone propósito.
“La vida la tienes que disfrutar, pero tienes que tener una misión de vida, y creo que eso le falta mucho a nuestras nuevas generaciones, es por esto que busco acercarme a los jóvenes para demostrarles que también hay mucha riqueza y satisfacción en el trabajo bien hecho y en nuestra industria”.
En tiempos donde la conversación sobre equidad se intensifica, la directora de Uribe Ingenieros no habla de cuotas, sino de mérito, preparación y trabajo en equipo. Su liderazgo demuestra que la ingeniería no solo se construye con cables y normas, sino con visión, congruencia y la convicción de que el verdadero poder se comparte.

Fundadora y Directora General de ACR Sistemas Especiales
Vicepresidente del Sector TIC´s de AMERIC

” Las mujeres tenemos que ser valientes, ahí donde tengas miedo, ahí es
La trayectoria de Ángeles Morales confirma que el liderazgo no se improvisa: se construye con visión, disciplina y una determinación que trasciende coyunturas. A lo largo de casi tres décadas ha creado más de tres empresas, ha impulsado dos negocios familiares y mantiene siempre activa la pregunta que distingue a los perfiles estratégicos: cuál será su siguiente proyecto.
Como directora general y socia fundadora de ACR
Sistemas Especiales firma con casi 15 años de experiencia en soluciones tecnológicas para instalaciones especiales, Morales ha consolidado una propuesta integral que abarca Circuito Cerrado de Televisión, Control de Accesos, Detección de Humos, Cableado Estructurado, Voz y Datos, Audio Ambiental, Automatización y Ahorro de Energía, BMS, Domótica y sistemas de Alarma e Intrusión. A ello se suman desarrollos de ingeniería, ejecución en edificaciones nuevas y existentes, consultorías, ingenierías de valor, mantenimiento y servicio postventa. Su liderazgo combina precisión técnica con una cultura de servicio que privilegia la confianza de largo plazo por encima de los resultados inmediatos y que entiende la tecnología como un habilitador estratégico.
“El camino no ha sido fácil, pero sí muy satisfactorio”, afirma. “Hace 28 años empecé en este camino de las instalaciones especiales. Definitivamente en aquel entonces era un mundo dominado por hombres; sin duda fue un gran reto obtener la credibilidad de los clientes y de los colegas”, dice.

Lejos de quedarse en esa experiencia, Morales decidió profesionalizar cada paso. Comprendió que la autoridad no se impone: se respalda con resultados, conocimiento técnico y coherencia. Hoy observa un sector en evolución, donde más mujeres participan en posiciones estratégicas y en decisiones de alto impacto. Sin embargo, advierte que el verdadero cambio no se limita a sumar nombres en los organigramas, sino a transformar paradigmas.
“Hay que entender que lo que se logra en el día a día se gana como persona, no como mujer ni como hombre. El respeto va por el profesional que eres. El desafío

en el sector de la construcción no es únicamente abrir espacios, sino transformar paradigmas culturales profundamente arraigados”, explica.
En los últimos años, su empresa ha atravesado una etapa de evolución interna marcada por decisiones complejas y una renovación generacional. Morales apostó por integrar talento joven que, aunque aún en proceso de consolidación, representa el futuro estratégico de la organización. Más que un relevo natural, se trata de una redefinición que prioriza procesos sólidos, estándares claros y visión de largo plazo.
La honestidad ha sido uno de sus pilares innegociables. “Ser una empresaria honesta, primero conmigo misma y después con mis clientes, genera valor. Atrae más que clientes: atrae confianza”.
A esa ética se suma una característica indispensable: la resiliencia. “Ser empresaria es un acto de soledad, muchas veces ni colaboradores ni familia entienden dónde estás parada. Hay que ser muy resiliente. Yo me considero una mujer con mucha fuerza y entereza”, destaca.
Su liderazgo también se extiende al ámbito gremial como Vicepresidenta del sector TICs en AMERIC . Desde ahí ha impulsado la incorporación de nuevas empresas y marcas, convencida de que la evolución institucional exige claridad de objetivos y determinación constante.
“Cuando tienes un nuevo reto enfrente no puedes esperar estar lista al 100%; es para decir sí y prepararte en el camino. A veces uno se pasa la vida pensando ‘lo haré más adelante cuando esté lista ’, y la verdad es que no. Tienes que creer en ti y lanzarte”, puntualiza.
En su trayectoria hay decisiones estratégicas tomadas a tiempo. Su ejemplo confirma que el empoderamiento no es un discurso, sino una práctica cotidiana: invertir, asumir riesgos, formar talento y sostener principios incluso en contextos complejos. Hoy su más grande objetivo es “ vivir un presente que inspire y construir un futuro que impacte.”
Establecer un despacho exitoso de abogados no es tarea sencilla. Desarrollar una firma especializada en financiamiento de proyectos de infraestructura pública y privada, servicios públicos, y deuda pública, como CP&A, lo es aún menos.
Requiere no sólo de inteligencia analítica y estratégica, sino también de un conocimiento riguroso, cualidades que pocos especialistas en derecho alcanzan, como es el caso de Liliana Corzo Flores y Carolina Pérez Rendón.
“Estamos en un sector donde hay inversiones significativas que se tienen que recuperar y los riesgos son altos.
Nuestra labor es analizar la estructuración de cada proyecto para garantizar que sea exitoso, rentable, y que la infraestructura, -ya sea un hospital, una carretera o cualquier desarrollo-, realmente cumpla su propósito social”, comparte Liliana Corzo.
Al charlar con Liliana Corzo y Carolina Pérez queda claro que no solo manejan conceptos complejos con naturalidad; los contextualizan, los traducen a sus clientes y proyectan a largo plazo. Su capacidad para simplificar lo técnico sin perder rigor es notable. Cada respuesta revela horas de estudio y una trayectoria que lo respalda.
Carolina Pérez acumula 16 años de experiencia, es maestra por la Universidad de Pensilvania con especialidad en Wharton Business School. Su expertise: financiamiento y

operaciones corporativas complejas. Su enfoque combina visión de negocios con rigor legal.
“Nuestra experiencia hoy se ve reflejada en CP&A y en una cartera de clientes sólida, quienes valoran la relación directa con quienes conocen a fondo sus proyectos. Hemos consolidado nuestra marca personal con base en nuestros valores y en el compromiso inquebrantable que asumimos con cada cliente”, comenta Carolina Pérez. Liliana Corzo suma 25 años de experiencia en banca, finanzas y de deuda pública, con maestría en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad Panamericana. Ha formado parte de Abogadas MX, donde impulsa a abogadas jóvenes.
“Me apasiona trabajar con mujeres y abogados jóvenes para compartir mi conocimiento y ayudarles a construir su propio camino. Para ambas, el éxito de CP&A no solo se mide en proyectos concluidos, sino en el impacto duradero que generan”, dice Liliana Corzo.
CEO and Founder de GR Consultoría
Contable, Inter-Price Torres y Guadalquivir

Todas las mujeres tenemos la capacidad de crear, crecer y desarrollar negocios exitosos
Pocas empresarias comprenden con tanta claridad la dinámica del mundo corporativo como Guadalupe Hurtado. Su pasión por los números es evidente, pero aún más lo es su determinación por emprender y crecer, incluso cuando el camino implica asumir riesgos, romper inercias y afrontar grandes desafíos.
Contadora pública de formación, hoy es CEO y fundadora de GR Consultoría Contable, además de encabezar Inter-Price Torres y Guadalquivir. Su historia es la de una mujer que entendió que la contabilidad no debía limitarse a declaraciones fiscales ni a cumplir con obligaciones tributarias. Para ella, los estados financieros son una herramienta estratégica capaz de transformar negocios. “No se trata solo de pagar menos impuestos, sino de entender el negocio, anticiparse y usar la información financiera para tomar mejores decisiones”, afirma en entrevista.
Bajo esa visión, GR Consultoría nació con un solo cliente y una convicción clara: acompañar de forma cercana a cada empresa. Con el paso de los años, el despacho ha consolidado un crecimiento orgánico y sostenido; hoy trabaja con compañías en Estados Unidos, España y Colombia, y más del 90% de sus nuevos clientes llegan por recomendación.
La confianza, en su caso, no es un discurso, sino el resultado de un trabajo consistente y transparente.
Su enfoque ético se convirtió en la base de su expansión. Hablar con claridad, establecer controles adecuados y promover la prevención financiera han sido pilares de su

modelo. Guadalupe entiende que detrás de cada empresa hay familias, empleos y sueños que dependen de decisiones acertadas, por lo que asume cada proyecto con responsabilidad y compromiso.
Como empresaria, reconoce que su trayectoria ha estado sostenida por la constancia y la confianza, pero también por la solidaridad entre negocios y empresarios.
A ello se suma el respaldo de la familia, así como valores innegociables como la sinceridad, la honradez, la responsabilidad, el compromiso y la lealtad, principios que han

guiado cada paso de su crecimiento y que hoy forman parte de la cultura de sus empresas.
Convencida del talento femenino, Guadalupe admira profundamente a quienes combinan negocio y familia.
“Las mujeres somos muchísimo más creativas y tenemos el don de hacer más de una tarea a la vez. Cada vez veo más empresarias que, además de liderar sus empresas, son madres y sostén de sus hogares, y aun así siempre las ves brillando. Eso es muy admirable y nos inspira a no bajar la guardia”, comparte.
Al frente de Inter-Price Torres, Guadalupe Hurtado ha enfocado sus esfuerzos no solo en brindar soluciones financieras integrales a sus clientes, sino también en acercar la educación financiera a más mujeres, conscientes de que aún existe desconocimiento en el tema. En un contexto donde cada vez más mujeres emprenden y consolidan empresas con años en el mercado, la directiva considera indispensable fortalecer sus herramientas financieras para asegurar crecimiento y estabilidad.
“Las finanzas van mucho más allá de una simple operación de suma y resta. En el ámbito empresarial intervienen múltiples factores: administración, producción, ventas, prospección y relación con proveedores. Cuando existen diversos ingresos y múltiples salidas de recursos, el control se vuelve fundamental, y si este se pierde, empezamos a tomar decisiones poco provechosas”, advierte.
Su historia confirma que la disciplina, la ética y la visión estratégica pueden convertir una profesión tradicional en una plataforma de crecimiento y liderazgo.

CEO y Fundadora de Proyectos y Soluciones Financieras
Patricia Chávez es una empresaria mexicana con Maestría en Administración y más de 20 años de experiencia en instituciones financieras, bancos y grupos corporativos. Especialista en la comercialización de portafolios de inversión en Real Estate con deuda en México, Estados Unidos y España, ha consolidado una trayectoria enfocada en la creación y fortalecimiento patrimonial. Desde 2017 es CEO y fundadora de Proyectos y Soluciones Financieras, firma desde la cual asesora a personas y familias que buscan incrementar su patrimonio mediante estrategias de apalancamiento inteligente. Su enfoque se distingue por un análisis objetivo, arquitectura patrimonial integral y una visión multimoneda con alcance internacional. Amante del deporte —en especial el fútbol americano y la Fórmula 1 —, admira a Tom Brady por romper paradigmas. También disfruta el vino, la lectura y el arte, reflejo de su personalidad disciplinada y comprometida.
Gerente de Cuentas Corporativas y Centro de Datos de Trane

Con más de 35 años de experiencia, es especialista en aire acondicionado, calidad del aire y refrigeración industrial para data centers. Ha trabajado con clientes de diversas industrias como la energética, farmacéutica, petroquímica, así como en el sector corporativo. Su pasión por la tecnología la ha llevado a implementar Inteligencia Artificial en distintos procesos para la optimización energética.
Psicóloga, Terapeuta Alternativa y Coach de Mindvalley

@cathglezterapeuta
S u experiencia y conocimiento forman parte de su próximo libro “La Felicidad es EL C AMINO”. Desde hace más de 15 años se enfoca en el bienestar emocional. Y ha desarrollado un método propio que integra psicología, neurociencias, PNL y terapia somática para ayudar a sanar heridas, aceptarse a uno mismo y volver a un camino de paz y felicidad.
Actriz, Conductora,Terapeuta
Pathwork, Speaker y Conferencista

” Como mujeres hemos evolucionado muchísimo y eso es porque somos muy valientes
Hay trayectorias que no se explican en línea recta, sino en expansión. La de Daniela Leites comenzó bajo los reflectores, pero con el tiempo entendió que su verdadera vocación no era solo actuar, sino comunicar y ayudar a transformar.
Su primera gran escuela fue el icónico grupo musical Fresas con Crema fenómeno juvenil que marcó a toda una generación en México. Más allá de la fama, ese proyecto le enseñó disciplina, trabajo en equipo y, sobre todo, independencia.
“Aprendí a ser autónoma y responsable de mí misma. Descubrí que cuando tienes una pasión clara y sabes exactamente qué quieres, eres capaz de lograrlo. Entendí que incluso los retos más difíciles pueden superarse si los enfrentas con disciplina, fuerza y absoluta claridad de propósito.
“También aprendí el valor profundo de la amistad y el compañerismo. Éramos muy jóvenes —yo tenía apenas 15 años—, prácticamente unos niños viviendo una experiencia enorme. Éramos siete chavitos viajando con nuestro mánager y un equipo que nos acompañaba a todos lados. Aunque estábamos respaldados, seguíamos siendo adolescentes, con todo lo que eso implica: emociones intensas, diferencias, discusiones.
“Había momentos en los que alguno estaba peleado con Mariana, luego con Andrés o con Dani. A veces las cosas se resolvían fácilmente; otras, las diferencias duraban más de lo que hubiéramos querido. Pero incluso esos conflictos fueron parte del aprendizaje. Nos enseñaron a negociar, a ceder, a escuchar y también a sostener nuestras posturas”, comparte Daniela Leites en entrevista.

De la música dio el salto natural a la televisión, consolidando su presencia en reconocidas producciones como Flor y Canela. Las telenovelas le permitieron explorar otros registros y profundizar en la interpretación. Cada personaje fue un laboratorio emocional; cada set, una nueva oportunidad para afinar su versatilidad.
Pero el verdadero giro en su historia vino cuando decidió mirar hacia adentro. Su inquietud por el crecimiento personal la llevó a formarse en Pathwork, Gestalt y coaching.
“Me puse a estudiar muchísimo y empecé a dar terapia y poco después cursos de Pathwork. Más tarde profundicé en coaching, terapia Gestalt, constelaciones
familiares, medicina china, biomagnetismo, y muchas otras herramientas que fueron ampliando mi mirada. Cada aprendizaje no solo me dio conocimiento, también me transformó por dentro. Crecí como acompañante de procesos y como facilitadora del cambio en otros.
“El coaching fue un parteaguas: me dio estructura, metodología y, sobre todo, seguridad para confiar en mi capacidad de ayudar. Me permitió entender que acompañar a alguien en su proceso requiere preparación, pero también presencia y convicción.
“Poco a poco comencé a dar más terapias, conferencias y talleres. Hoy imparto un curso de Pathwork, he formado un grupo sólido de alumnos con quienes hemos construido una comunidad de trabajo y crecimiento constante”, comenta.
Y ese propósito se refleja en su podcast Inspírate con Daniela Leites un espacio de entrevistas donde aborda temas de transformación, autoconocimiento, vida familiar y relaciones de pareja.

“He tenido invitados espectaculares, personas verdaderamente extraordinarias con quienes he podido conversar de todo: desde relaciones conflictivas, vínculos con personalidades narcisistas y dinámicas violentas, hasta constelaciones familiares. Hemos hablado de cómo comunicarte mejor con tus hijos adolescentes, de identidad, de quién eres en realidad, de cómo conectar con tu autenticidad y tu ser superior. También hemos profundizado en liderazgo, negociación y crecimiento personal.
“Cada entrevista me ha transformado. Me ha nutrido como persona y como profesional. Escuchar tantas historias, perspectivas y herramientas me ha permitido ampliar mi mirada y cuestionarme constantemente”, dice.
La trayectoria de Daniela Leites demuestra que la versatilidad no es dispersión, sino evolución. De los escenarios juveniles a las telenovelas, y de ahí a los foros de reflexión y sanación, Daniela Leites ha entendido que el verdadero protagonismo no está en la cámara, sino en el impacto que se genera en los demás. Comunicar y ayudar: dos verbos que hoy definen su historia.
Experta en Personal Branding y Relaciones Públicas de Alto Perfil

Con más de 40 años de trayectoria, ha sido responsable de las relaciones públicas de figuras internacionales como Luis Miguel, David Copperfield y Alejandro Fernández, así como de líderes del ámbito corporativo, entre otros.
Como speaker y coach ha participado en foros como WOBI, Women Economic Forum y la Universidad de Nueva York (NYU). Autora de “Sin Manual de Instrucciones”.
Sabías que… las mujeres componen 51.2% de la población total mexicana (equivalente a más de 64 millones de personas), de acuerdo con el INEGI.
• En México, la participación de las mujeres en el mercado laboral ha registrado avances, especialmente en el sector servicios, donde su presencia es más marcada en comparación con otros sectores productivos.
• La representación política de las mujeres en el mundo se ha duplicado en los últimos 25 años.
• El Banco Mundial estima que, a nivel global, el ingreso per cápita a largo plazo sería casi 20% mayor si las mujeres tuvieran el mismo nivel de empleo que los hombres.


la directora y líder que transforma audiencias, equipos y visión en resultados
Por Cirze Tinajero Fotografía: Cesar Ibarra
En un mundo empresarial donde las cifras cuentan, las mujeres como Ana Mazú Camou, directora de ISATV demuestran que el liderazgo de impacto también se construye con empatía, visión estratégica y un enfoque humano que inspira a los equipos a dar lo mejor de sí. Su trayectoria es, por ello, un ejemplo de cómo una mujer joven no solo puede llegar a la cima, sino convertirse en un referente para otras generaciones de profesionales.
Ana es licenciada en comunicación por la Universidad Iberoamericana y posee dos maestrías, una en Dirección de Arte por el Instituto Europeo de Diseño (IED) en Madrid y otra en Administración de Negocios por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), donde obtuvo mención honorífica. Este sólido perfil académico se traduce

en una definición clara: no solo entiende de creatividad, sino también de estrategia empresarial, un balance que hoy pocas líderes dominan con tanto rigor. Su formación también la dotó de perspectiva global y disciplina estratégica, cualidades que ha integrado en cada paso de su carrera. Con más de 15 años de experiencia en la industria publicitaria, Ana comenzó su camino como copywriter en agencias creativas internacionales como Saatchi & Saatchi y Grey, donde su trabajo fue reconocido con
múltiples premios creativos. Desde esos primeros días quedó claro que su capacidad para comunicar ideas era tan potente como su habilidad para pensar en grande, sin perder el sentido humano que toda buena historia debe tener.
“Siempre he tenido un perfil creativo. Desde pequeña me ha atraído experimentar, probar ideas nuevas y explorar distintas formas de expresión. Y en la prepa cuando tenía que elegir carrera me di a la tarea de ver diversas opciones. Debo confesar que
me interesaba todo el tema de los números porque mi papá es matemático, pero al final el tema de los medios me gustó mucho más y ya en la universidad comencé a perfilar mucho más lo que sería mi trayectoria”, comparte Ana Camou en entrevista.
En 2017, Ana Camou dio un giro hacia el mundo de los medios publicitarios al integrarse a ISA Corporativo, empresa líder en publicidad en medios de transporte en México. Un movimiento que marcó el inicio de una etapa en la que su capacidad de articular creatividad y negocio se volvería una fuerza transformadora.
Solo un año después, en 2018, asumió la dirección de ISATV, la única red de televisión en el Metro de la Ciudad de México, que alcanza diariamente a más de 5.5 millones de usuarios y que se ha consolidado como una de las principales plataformas publicitarias audiovisuales del país.
“Cuando llegué a la empresa era un área que estaba un poco olvidada. Se le veía más como una especie de TV interna del Metro
que funcionaba, pero sin que nadie realmente pusiera atención a los contenidos. No era un negocio como tal, porque no facturaba como otros departamentos”, comenta.
Pero este no fue un nombramiento más. Ana Camou no solo lideró la operación, sino que redefinió lo que podía significar una red de medios en un espacio urbano: creó un noticiario dentro del canal que informa a millones de televidentes al mes . Esta apuesta no solo amplificó la voz del
canal, sino que posicionó a ISATV como un medio relevante no solo para anunciantes, sino para la audiencia que transita cada día por la ciudad.
“Prácticamente de la noche a la mañana lo armamos. Se atravesó el sismo del 19 de septiembre de 2017 y entonces me dijeron: ‘¿puedes lanzarlo ya?’. Fue un reto enorme que cambió todo.
”Al venir del mundo de la publicidad, mi primera reacción fue pensar que todo era posible. Tres semanas
parecían tiempo suficiente para armarlo todo: casting, producción, estructura. Era cuestión de organizarse y hacerlo suceder”, recuerda.
Para muchos, el reto principal en audiencias masivas es la atención: ¿cómo retenerla, cómo hacerla significativa? Para Ana Camou, la respuesta siempre ha estado en entender a las personas, escuchar a su equipo y tomar decisiones basadas en creatividad con propósito, no en lo que ya se ha hecho.

Creo que
el
liderazgo del futuro
”es colaborativo. Ya no se trata de tener todas las respuestas, sino de hacer las preguntas correctas y rodearte de gente mejor que tú en cada área

“Siempre que empiezo un proyecto procuro tener líneas muy claras: qué quiero lograr, qué está permitido y hasta dónde puedo llegar. Con esa base bien definida, entonces sí, es momento de pensar en grande. Una vez que sabes hacia dónde vas, intento no ponerme filtros: cualquier idea es bienvenida. Aunque en el momento no funcione, puede hacerlo más adelante.
“Me gusta mucho construir en equipo. Preguntarles cómo lo imaginan, cómo lo ven, qué caminos explorarían. Actualmente, por ejemplo, varios integrantes de mi equipo están profundamente inmersos en la inteligencia artificial, y yo apenas me estoy sumando a ese aprendizaje, dejándome contagiar por su entusiasmo”, destaca.
Liderazgo que inspira y suma
Además de dirigir la operación general de ISATV y supervisar sus contenidos, Ana conduce “Al 100 con Mazú ”, uno de los contenidos insignia del canal, donde aborda temas de bienestar personal de una manera accesible y atractiva para su audiencia. Su cercanía con el público no solo construye engagement, sino que humaniza a una industria en la que muchas veces se privilegia lo técnico sobre lo humano. Esa misma filosofía de liderazgo cercano se trasladó a las redes sociales. En 2021 lanzó las redes oficiales de @al100conmazu, que hoy suman más de 80,000 seguidores , siendo Instagram su principal plataforma
para conectar, inspirar y motivar. Esta presencia digital refleja no solo su rol profesional, sino la manera en que inspira a otras mujeres a pensar en grande sin dejar de lado su autenticidad.
Crecimiento sostenido y resultados palpables
La trayectoria de Ana Camou se traduce en pasos firmes. En agosto de 2022 asumió la dirección comercial de ISATV y, en solo un año, logró triplicar los ingresos de la empresa . Su gestión ha generado un crecimiento de doble dígito año tras año desde entonces, una prueba del impacto que una estrategia bien enfocada puede tener en una industria en constante transformación como la publicidad exterior.
Pero más allá de las cifras, lo que caracteriza su liderazgo es la combinación de visión estratégica con una escucha activa de las necesidades del equipo y del mercado. Capaz de delegar con confianza, la directiva entiende que delegar no es perder control, sino empoderar talentos y multiplicar resultados.
“Siempre pienso en construir y en hacer las cosas distintas. Si algo ya se hizo, prefiero no repetirlo: está bien, ya cumplió su ciclo. Lo interesante es preguntarnos en equipo qué podemos hacer diferente, cómo darle otra mirada. Para mí, la creatividad es eso: un proceso constante de refinamiento.
“Es muy importante entender que no todos son tú, no todos tienen tus mismas cualidades, entonces tienes
que saber cómo impulsar a cada persona. Delegar, para mí, fue un gran aprendizaje, me costó muchísimo soltar el control y confiar plenamente en otros.
“Y claro, cuando alguien se equivoca es fácil pensar: ‘Si lo hubiera hecho yo, esto no estaría pasando’. Pero la realidad es que el error es parte del proceso. Así como los demás fallan, tú también lo haces. Crecer implica aceptar eso y confiar en el equipo”.
Visión para una nueva era
Lo que distingue a esta no son solo sus credenciales académicas ni los premios acumulados, sino su enfoque integral: combina creatividad con estrategia, escucha con acción, crecimiento con bienestar y ambición con propósito. Ha aprendido que un buen líder no lo es solo por sus éxitos, sino por la capacidad de inspirar a su equipo, escuchar e integrar distintas voces para alcanzar metas comunes.
“También creo que nada avanza sin fechas límite. Soy fiel creyente de que si no hay deadline, el trabajo se expande indefinidamente. Por eso procuro establecer tiempos claros. Y hay momentos en que una idea se sobretrabaja, se le da tantas vueltas que termina perdiendo frescura, ligereza”, asevera.
El ascenso de Ana Mazú Camou no es un caso aislado; forma parte de una generación de mujeres jóvenes que están redefiniendo el liderazgo en México. Mujeres que combinan preparación académica rigurosa, sensibilidad social y ambición estratégica.
”
Aprendí de grandes mujeres, le abrí la puerta a varias y espero ser un ejemplo
Conocer la vida de Carla Estrada es asomarse al alma de la televisión mexicana. Es entender a la mujer que redibujó la pantalla chica desde dentro y que convirtió el melodrama en un vehículo de innovación social y narrativa.
Durante más de cuatro décadas, Estrada transformó las dinámicas de producción desde adentro. Fue la primera mujer en convertirse en directora de cámaras y escena en el área de telenovelas, un paso que marcó un antes y un después en la estructura creativa de la empresa.
Su apuesta fue clara: transformar el melodrama en un vehículo de innovación. Con ojo quirúrgico eligió elencos que mezclaban figuras como Marga López, Katy Jurado y Eric del Castillo con nuevas generaciones. Cambió también la estética: sacó las historias del foro, llevó a los personajes a parques y avenidas, aceleró el ritmo visual y convirtió las locaciones en protagonistas. Producciones como Lazos de Amor, Alborada y Sortilegio consolidaron su sello, al igual que momentos históricos como la transmisión de la boda de Lucero y Mijares en el Colegio de las Vizcaínas en 1997.
Pero su impacto no fue solo creativo. Creó el stock de imágenes de la empresa, renovó catálogos de reparto y desarrolló las primeras “telenovelas con causa” de la mano de Fundación Televisa. Para ella, producir era también construir comunidad.
“Como mujer la vida de la producción te da mucho conocimiento en diversas áreas porque tratas con todos los
niveles sociales, con distintas religiones, con técnicos, actores, políticos, eso te da un mundo muy grande y rico. Como persona me he dado cuenta que yo no era tan importante para mí, que me hace falta aprender muchísimo más sobre mi persona y de temas que en ocasiones son más cotidianas”, comparte en entrevista.
Al mirar su trayectoria con distancia, reconoce el valor del proceso: “Hoy que estoy fuera… me doy cuenta que fui subiendo escalón por escalón. Construí actores, técnicos, gente de servicio, de escenografía y maquillaje… esa gente creció conmigo, fuimos progresando, eso es uno de los grandes regalos que la producción me dio”, comparte.
Hoy, retirada de las telenovelas, celebra otro logro: acompañar el crecimiento de su hijo, el cineasta Carlos López Estrada
“El gran regalo que la vida me dio es saber que coadyuve al crecimiento personal y profesional de mi hijo. Él ha demostrado en un país diferente la gran capacidad, creatividad, humildad y talento que tiene. Me da mucho orgullo decir que no lo eduqué con palabras, sino con ejemplo”, comenta.
El legado de Carla Estrada confirma que el empoderamiento no se proclama ni se presume, se ejerce con trabajo, carácter y resultados; se comparte con generosidad formando equipos sólidos; y se multiplica cuando abre camino para que otras mujeres también puedan liderar.

Hoy cada vez más mujeres no sólo ocupan los lugares que les corresponden, sino también puestos de poder
Con más de una década al frente de la operación de eventos de Club 51 la trayectoria de Karene Padilla Barrón habla de adaptación, escucha activa y lectura emocional del entorno.
Si bien su llegada al club fue una transición natural en su carrera natural, desde entonces, su labor se convirtió en una práctica cotidiana de inteligencia interpersonal. Sin duda, la gestión de eventos en un club privado implica algo más profundo que logística.
“Es interpretar expectativas. El mayor reto que tienes en esta posición es comprender las diferentes personalidades que tienen los socios, manejamos perfiles muy altos y por lo tanto también lo son sus exigencias”, comparte en entrevista.
En ese contexto, el éxito no se mide por una sola celebración bien ejecutada, sino por la permanencia de la confianza.
“Lo difícil es dejarlos contentos para decir sí regreso. Nuestro reto no es que los socios hagan un primer evento, sino que todos los eventos los hagan en el club.
“Y me gusta mucho mi trabajo, lo que hago en el día. Disfruto mucho el trato con la gente, que se vaya contenta con el servicio que le ofrecemos; por decirlo de cierta manera, me gusta cumplirles sus caprichos”, comenta.
La directora de eventos asegura que la clave del servicio al cliente es la empatía con el cliente: “debes ponerte en su
lugar, pensar que esperarías con base en lo que estás pagando, eso me ha funcionado muchísimo”.
En paralelo, ha sido testigo de un cambio no tan silencioso en la dinámica social del club y que demuestra el empoderamiento de las mujeres.
“Cuando llegué al club era exclusivo de hombres, y no porque no se permitiera mujeres, sino porque no había. Incluso no era que los socios trajeran a sus esposas.
“Sin embargo, a lo largo de los años es una realidad que se ha considerado más a la mujer en diferentes ámbitos,y eso ha ayudado a que las mujeres crezcan. Así como van desarrollando sus carreras, van ocupando los lugares que les corresponden”, dice.
Esa evolución también se refleja en las decisiones operativas de Club 51, que cuenta con precios especiales para empresarias, emprendedoras y ejecutivas, esto con el fin de atraerlas a este espacio y que puedan hacer crecer su networking.
Sin duda, la experiencia de Karene Padilla Barrón confirma que liderar eventos no es sólo coordinar agendas: es leer contextos, anticipar necesidades, abrir espacios de diálogo y convertir la hospitalidad en una herramienta de inclusión cotidiana. Es entender que cada encuentro es una oportunidad para generar comunidad y tender puentes estratégicos.

Padilla Barrón
Directora de Eventos de Club 51
Estudiante de Mercadotecnia

” Como jóvenes vemos posible el desarrollo profesional sin descuidar los sueños personales
Para María Fernanda Estrella la mercadotecnia va más allá de vender, ha entendido que su profesión no se centra en colocar productos: se trata de comprender personas. Su interés nace en la parte creativa, sí, pero se sostiene en algo más profundo: la capacidad de analizar, interpretar y conectar.
A su corta edad, habla de vínculos, no de impactos. De construir puentes entre marcas y consumidores, de elevar la imagen de una empresa a través de ideas que comuniquen algo real.
“Cada marca es diferente, no existen fórmulas mágicas, existe investigación, contexto y propósito. Hay que explorar todos los mercados y las nuevas posibilidades que se tienen, ya que es la mejor manera para impulsar a una empresa, desde el marketing.
“Además, nunca hay que olvidar a los consumidores, sus intereses y la manera en que van cambiando”, comparte María Fernanda en entrevista.
Y cuenta que le atrae la moda y el entretenimiento, industrias donde la marca se vive y no solo se anuncia. Sueña con experiencias en conciertos, relaciones públicas, activaciones donde la comunicación sea tangible. Busca que las personas sientan la marca, que interactúen con ella, que la recuerden.


Sin duda, esta joven representa a una nueva ola de mujeres que ya no romantiza la improvisación creativa. La profesionaliza. Entiende que detrás de cada campaña exitosa hay análisis, lectura cultural y una comprensión genuina del comportamiento humano. Su meta es contundente: tener su propia agencia de marketing. El emprendimiento no le intimida.
“Crecí viendo a una familia sin miedo al fracaso, y aprendí que equivocarse no es perder, sino avanzar. Comprendí que el riesgo es parte de desarrollarte. No puedes esperar grandes resultados sin trabajo”, cuenta. En cuanto al papel de la mujer, su postura es serena pero firme. Inspirada por su madre —una profesional a quien siempre vio valorada— no percibe el entorno laboral como una batalla entre géneros. Cree en la igualdad basada en capacidades y trabajo constante. Reconoce que hombres y mujeres aportan perspectivas distintas, pero complementarias. Su discurso no es confrontativo; es constructivo.
En 10 años se imagina liderando su propia empresa y formando una familia. No ve contradicción entre ambas metas. Comprende que conciliar la vida personal y profesional no es un ideal lejano, sino una meta alcanzable con disciplina y organización.
Mafer no busca sólo ser mercadóloga, sino construir. Su aspiración es clara: convertirse en empresaria, como muchas mujeres en México que hoy redefinen el éxito.
Y en esa determinación hay una certeza: la próxima generación femenina no está esperando su lugar en el mundo laboral, está diseñándolo.
Chief B2B Sales Officer de Civitatis
En la industria Travel Tech, el nombre de Verónica de Íscar se ha posicionado como un referente, demostrando que una visión estratégica clara y trabajo en equipo se pueden tener resultados que superen las expectativas.
Desde su incorporación en 2018 a Civitatis la directiva ha encabezado la estrategia de ventas B2B, impulsando su crecimiento hasta representar actualmente casi el 40% del volumen total de ventas de la compañía.
“Empecé con un proyecto de desarrollar lo que es B2B que no existía en ese momento, había una plataforma para afiliados y partners, y una plataforma para agencias, pero la plataforma se acababa de lanzar. A 8 años de eso, hoy tenemos 46,500 agencias que están registradas, y más de 5,000 afiliados”, cuenta en entrevista.
Estos resultados toman más relevancia en un entorno donde, según Belvera Partners, solo el 15.6% de los directivos en empresas travel tech son mujeres, pese a que ellas representan el 54% de los empleados del sector turístico, de acuerdo con ONU Turismo.
Y si bien bajo su dirección, la empresa española ha establecido colaboraciones clave, especialmente en mercados de habla hispana como España y México, su liderazgo tiene un gran sentido humano y de sororidad.
“Desde mi posición he buscado dar visibilidad a las mujeres, mostrar que podemos tener cargos directivos, y contamos con una ambición por desarrollar nuevos proyectos.
“Cada vez que me preguntan cuál es mi inspiración, puedo decir con gran felicidad que las mujeres que tengo a mi alrededor, desde mis madre, mis compañeras de trabajo, hasta mis amigas que tienen proyectos e iniciativas sumamente interesantes. Y justo eso es lo que trato de transmitir

a mi equipo, tengo muchas managers, por lo que busco que seamos un equipo, en el que nos apoyemos entre nosotras”, comparte Verónica de Íscar en entrevista.
También reconoce que su capacidad de avanzar y seguir construyendo, incluso en la incertidumbre, forma parte del ADN que ha construido dentro de la organización.
“Muchas veces hablamos de que somos emprendedores dentro de Civitatis, porque implica desarrollar nuevas iniciativas y proyectos constantemente. Hay que asumir riesgos, abrir camino y convertir cada desafío en una oportunidad de crecimiento”, puntualiza.
Debemos llegar a un punto medio en donde realmente exista equidad e igualdad para mujeres y hombres
En el mundo del entretenimiento hay una voz que estremece, y no es nada personal; existe un talento histriónico que se apodera de los escenarios y hasta provoca que el teatro musical parezca un juego de niños, con niñera incluida; y una belleza que sin importar el paso de los años sigue cautivando las cámaras del cine y la televisión.
Lisset es de las pocas artistas mexicanas que puede presumir que ha sabido reinventarse sin perder autenticidad. Su trayectoria es el reflejo de disciplina, pasión y una sensibilidad escénica que la ha mantenido vigente en una industria tan cambiante como la del entretenimiento.
“Puedo decir que tengo una carrera que ha estado llena de alegrías y de crecimiento. Creo que si sigo presente en diferentes proyectos es porque sigo aprendiendo. Yo crecí dentro de una gran familia, con unos padres que se amaron muchísimo, y justo en todos mis proyectos profesionales me he anclado a mis valores y la educación que me dieron en casa.
“Mi papá trascendió hace cuatro años, pero dejó una familia espectacular, llena de amor, pero sobre todo de arte, entonces eso ha sido básico para tomar buenas decisiones y diversificarme en proyectos positivos y que me han abierto puertas y dado más oportunidades”, comparte Lisset en entrevista.
La hija del famoso compositor, productor, director musical y maestro Willy Gutiérrez destaca que uno de sus grandes amores profesionales es el teatro, no sólo por los aprendizajes que le ha dado, sino también porque le permite combinar otros proyectos de televisión, cine, series y conducción.
“Me formé en el teatro musical y siempre he dicho que el teatro me salva, porque en mis etapas personales estar ahí hace que la vida sea mejor y más fácil. Ahí hago catarsis,
transformación; es como mi punching bag artístico de la felicidad, es mi refugio, mi recinto sagrado.
“Y el trabajar con otros formatos como la televisión, el cine o las series me ha llevado a conocer y aprender un poquito de todos los rubros y contar con mucha más experiencia para poder sumar a las nuevas generaciones”, asevera.
Actualmente la consolidada actriz explora nuevos formatos, ya que está incursionando en micro novelas en formato vertical, entendiendo que las narrativas evolucionan al ritmo de las plataformas.
“Son un reto porque implica generar contenidos que tengan calidad, cuenten una historia y manden un mensaje en un formato que es muy ágil, donde lo que capta la cámara es muchísimo más reducido. Implica jugar con las emociones, tanto mías como las del espectador, y pues es hacer magia”, declara.
Además, recientemente estrenó “Bendito Corazón”, una película que ha sorprendido al público con una historia basada en un milagro ocurrido en Jalisco durante el siglo XIX.
“Es una producción que no tiene el gran presupuesto ni a miles de personas trabajando detrás de ella, pero demuestra que cuando tienes un buen mensaje, éste sabe llegar a millones de personas. No es una trama pretenciosa, sino simplemente busca contar una linda historia”, puntualiza.
A lo largo de cuatro décadas Lisset ha demostrado que el talento solo se sostiene cuando va acompañado de disciplina. Y que en una industria donde mantenerse vigente es el mayor desafío, hay que reinventarse constantemente para destacar.

Nellie Bly

Liderazgo cuando el mundo decía que no
La historia del liderazgo femenino no avanza en línea recta. Lo hace a golpes de audacia, resistencia y desobediencia inteligente. Nellie Bly, Fabiola Gianotti, Benazir Bhutto y Kathrine Switzer pertenecen a generaciones, países y disciplinas distintas, pero comparten un mismo hilo conductor: ocuparon espacios donde no estaban invitadas y, al hacerlo, cambiaron las reglas para todas las que vinieron después. Estas cuatro mujeres no pidieron permiso. Lideraron desde la acción, enfrentaron estructuras diseñadas para excluirlas y demostraron que abrir camino no es un acto simbólico, sino profundamente transformador. Su legado no está solo en lo que lograron, sino en todo lo que hoy parece posible gracias a ellas.
Bly

A finales del siglo XIX, Bly entendió que el periodismo no debía limitarse a narrar desde la comodidad de una redacción. Se infiltró en un manicomio femenino para documentar abusos y negligencias, arriesgando su salud mental y su vida para exponer una realidad que nadie quería ver.
Más tarde, dio la vuelta al mundo en 72 días, demostrando que una mujer podía competir —y vencer— en un reto reservado a hombres. Bly no solo inauguró el periodismo de investigación moderno: redefinió el liderazgo como una mezcla de valentía, empatía y rigor.
Fabiola Gianotti
Una mujer que hizo historia en la ciencia. Primera mujer en dirigir el CERN, el mayor laboratorio de física del mundo, lideró uno de los hitos científicos más importantes del siglo XXI: el descubrimiento del bosón de Higgs. Su liderazgo no se ha construido desde el protagonismo individual, sino desde la colaboración, la excelencia técnica y la convicción de que la ciencia necesita diversidad para avanzar. En un entorno históricamente masculino, Gianotti demostró que el poder intelectual no entiende de género.
Benazir Bhutto
La política también ha sido terreno hostil para las mujeres, especialmente en contextos conservadores. Bhutto
rompió un doble techo de cristal al convertirse en la primera mujer en gobernar un país musulmán como primera ministra de Pakistán. Educada en Harvard y Oxford, regresó a su país para liderar en medio de crisis políticas, presión militar y amenazas constantes. Su vida y su asesinato evidencian el alto costo que muchas mujeres han pagado por ejercer el poder, pero también su legado como símbolo de participación femenina en la vida pública de sociedades profundamente patriarcales.
Kathrine Switzer
Transformó una anécdota en un movimiento global. En 1967 se inscribió oficialmente en el Maratón de Boston, una carrera que prohibía la participación femenina. Durante la competencia, un organizador intentó sacarla por la fuerza. Ella siguió corriendo. Esa imagen dio la vuelta al mundo y abrió el debate sobre la exclusión de las mujeres en el deporte profesional. Switzer no solo terminó la carrera: impulsó la inclusión de la maratón femenina en los Juegos Olímpicos y redefinió el liderazgo como perseverancia frente a la humillación pública.
Redacción Alto Perfil
En tiempos de transición e incertidumbre en Venezuela, la figura de María Corina Machado encarna una idea poderosa para el liderazgo femenino contemporáneo: la esperanza no como consigna, sino como disciplina diaria. Persistir, documentar, explicar y sostener la ética pública incluso cuando el costo es personal. Esa es, quizá, la forma más exigente —y transformadora— de liderar.
Cuando el Comité Noruego del Nobel anunció que el Premio Nobel de la Paz 2025 recaía en Machado, el reconocimiento fue mucho más que un gesto simbólico hacia Venezuela. Fue la validación internacional de un liderazgo femenino que, durante más de dos décadas, decidió no ceder ante el silencio, la intimidación ni el desgaste. El galardón —otorgado por su defensa persistente, pacífica y pública de los derechos democráticos— coronó una trayectoria que comenzó lejos de los reflectores. Ingeniera industrial formada en la Universidad Católica Andrés Bello, con especialización en Finanzas, Machado no inició su camino desde la militancia partidista, sino desde la gestión técnica y el trabajo comunitario. Madre de tres hijos, promotora de proyectos sociales y

empresariales, entendió temprano que la erosión institucional no ocurre de un día para otro: se normaliza.
En 2002 fundó Súmate, organización dedicada a la defensa del sufragio y la observación electoral. Lo que comenzó como una iniciativa ciudadana pronto la colocó en el centro del debate público y bajo presión constante. Investigaciones, campañas de desprestigio y señalamientos personales se convirtieron en parte de su cotidianidad. No retrocedió.
En 2010 fue electa diputada a la Asamblea Nacional con una de las votaciones más altas del país. Cuatro años después perdió su curul tras denunciar la situación democrática venezolana ante instancias internacionales. Sin cargo, sin tribuna y posteriormente inhabilitada para competir electoralmente, aprendió a liderar desde la ciudadanía. Recorrió comunidades, articuló redes y sostuvo un discurso claro cuando muchos optaron por la ambigüedad.
Su presencia pública no dependió de terceros. Se legitimó con consistencia, trabajo territorial y exposición directa al costo político. Para muchas mujeres latinoamericanas, su figura representa una posibilidad distinta: liderar sin pedir permiso y sin diluir la firmeza en aras de aceptación.
La ceremonia del Nobel, celebrada en Oslo, estuvo marcada por la tensión. Por razones de seguridad,
En un entorno político históricamente dominado por hombres, Machado construyó un liderazgo propio, sin herencias ni capitales prestados

Machado no pudo asistir inicialmente; el premio fue recibido por su hija. Horas después, logró llegar a Noruega tras una operación de rescate descrita como encubierta y de alto riesgo. La organización Grey Bull Rescue Foundation coordinó un traslado que incluyó navegación nocturna en mares agitados y estrictas medidas de confidencialidad. Según su fundador, Bryan Stern, la líder venezolana no se quejó ni una sola vez, pese al frío, la lluvia y una lesión vertebral sufrida durante la huida. La escena, casi cinematográfica, reforzó la narrativa de una mujer que asume el costo personal de sus convicciones.
El componente de género es ineludible. Machado ha desarrollado
su liderazgo en un contexto donde a las mujeres se les exige legitimación constante. A ello se suma un sacrificio íntimo: sus hijos —Ana Corina, Ricardo y Henrique— viven fuera de Venezuela por razones de seguridad. La distancia familiar es el precio menos visible de su exposición pública. Con el Nobel, se convirtió en la primera venezolana en recibir el premio y en una de las pocas mujeres latinoamericanas en lograrlo, tras Rigoberta Menchú. Más allá de la distinción, su impacto reside en la coherencia. No ofrece soluciones inmediatas ni discursos grandilocuentes; habla de reconstrucción institucional, reglas claras y participación ciudadana como procesos de largo plazo.


Las medidas invalidadas
El fallo anula dos ejes centrales de la estrategia comercial del Ejecutivo:
• Aranceles recíprocos: una tasa base del 10% impuesta a todos los socios comerciales para combatir el déficit.
En una decisión que reconfigura el equilibrio entre poderes en materia económica, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó que la Ley de Poderes
Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no otorga al presidente Trump la facultad de imponer aranceles de manera unilateral. Hasta el cierre de esta edición, el fallo representa un revés directo a las políticas comerciales impulsadas durante la administración de Donald Trump y sienta un precedente de alto impacto institucional.
El tribunal fue claro: el Artículo I de la Constitución establece que la potestad de “establecer y recaudar impuestos y aranceles” corresponde exclusivamente al Congreso. En ese sentido, la frase “regular la importación” contenida en la IEEPA no puede interpretarse como autorización para gravar mercancías.
Además, la Corte aplicó la llamada doctrina de las “cuestiones mayores”, subrayando que decisiones con consecuencias económicas de gran escala requieren una autorización legislativa clara y explícita, algo que actualmente no existe en la redacción de la IEEPA.
• Escalamiento contra China: tarifas que, en casos extremos, alcanzaron hasta 145%, afectando cadenas globales de suministro y costos industriales.
Impacto económico inmediato
Las implicaciones son profundas. En primer lugar, el Tesoro estadounidense enfrentaría la obligación de devolver miles de millones de dólares recaudados bajo estas políticas, generando un impacto fiscal inmediato y potencial volatilidad en tasas.
En segundo término, acuerdos comerciales que involucran billones de dólares con el Reino Unido, Japón y China quedan en terreno incierto, al haber sido negociados bajo la presión de dichos aranceles.
Para los mercados, la resolución elimina una herramienta de negociación
rápida del Ejecutivo, lo que podría debilitar la posición de la administración estadounidense en futuras disputas comerciales. Sin embargo, a corto plazo, la eliminación de tasas —especialmente las aplicadas a China— podría traducirse en un alivio de costos para importadores y consumidores.
Más allá del plano jurídico, la decisión obliga a las empresas a prepararse para un proceso complejo de reclamaciones de reembolso y, sobre todo, para una eventual renegociación de términos con proveedores internacionales. Las cadenas productivas que fueron rediseñadas a partir de estos aranceles podrían experimentar una nueva transformación.
Para México, el fallo abre una ventana estratégica. En el contexto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la resolución puede resultar positiva si se avanza en los procesos de revisión con una posición de liderazgo regional, equilibrando la balanza comercial bajo reglas más claras y predecibles.
La decisión representa una victoria para la separación de poderes y para algunos importadores, pero genera
El máximo tribunal abre un nuevo capítulo de incertidumbre fiscal y comercial para este país y sus socios estratégicos
un impacto fiscal inmediato y un posible impasse en las negociaciones comerciales internacionales. Las empresas deben prepararse para un posible proceso complejo de reclamación de reembolsos y para una renegociación de términos con proveedores internacionales en un entorno post-arancelario.
La mayoría de los países afectados ya habían firmado acuerdos con la Administración (previo a la decisión de la Corte) por lo que ahora la balanza puede equilibrarse o la Administración puede iniciar otras acciones para continuar con la imposición de aranceles desde otra vía.

JARAMILLO REYES
Secretario del Consejero de Directores TexasEuropean Chamber of Commerce, Austin TX., Presidente para México. Socio Director en Cuenca Reyes Zavala y Asociados. Estrategia comercial, Inteligencia de Mercado, Servicios, Legales Internacionales | mauricio-jaramillo

Redacción Alto Perfil
En el mundo corporativo existe una trampa silenciosa: seguir demostrando valor a través de la ejecución. Resolver, corregir, intervenir, perfeccionar. Estar en todo. Pero si quieres ser una líder que realmente dirige, no puedes permanecer atrapada en la operatividad.
Conocer la operación no solo es importante, es indispensable. Entender cómo funciona el proceso, dónde se estanca, cuáles son los cuellos de botella y cómo optimizarlo es parte del dominio ejecutivo. Ese conocimiento técnico y operativo construye credibilidad. Sin embargo, el problema comienza cuando un líder deja de observar y empieza a ejecutar.
El momento en que interviene directamente en cada tarea, debilita su liderazgo. Y genera un efecto colateral aún más costoso: un equipo que depende de tu presencia para funcionar. Cuanto más se está en la operación, menos tiempo se tiene para pensar estratégicamente. Y cuanto menos estratégico eres, más operativo te vuelves. Es un ciclo que se
Ser un buen estratega no significa hacer más, es pensar mejor. La diferencia entre apagar fuegos y construir resultados a futuro
alimenta solo. Cada día que permaneces ahí, más difícil resulta salir.
En entornos de alta exigencia, esta dinámica suele disfrazarse de compromiso. “Nadie lo hará mejor que yo”, “es más rápido si lo hago”, “quiero asegurar el resultado”. Pero el verdadero liderazgo no se mide por cuánto haces, sino por cuánto logras a través de otros.
Tu obligación como líder es sostener una visión de largo plazo. Diseñar estrategias que aprovechen las fortalezas operativas de tu área para entregar resultados hoy y, al mismo tiempo, preparar lo que se necesitará mañana. Esa es la diferencia entre administrar y dirigir.
Para lograrlo, se requieren dos pilares fundamentales.
El primero es proteger tu tiempo estratégico. Si tu agenda está saturada de reuniones para supervisar tareas y apagar fuegos, tu enfoque está inevitablemente en la ejecución. Lo estratégico siempre queda para después. Reservar bloques semanales —sin interrupciones— para analizar, cuestionar, planificar y anticipar escenarios


no es un lujo: es una responsabilidad. Ese espacio es oro puro. Ahí se construyen las decisiones que impactan el futuro del negocio.
El segundo pilar es formar un equipo verdaderamente autónomo. Un equipo que piense, decida y resuelva sin necesitar tu aprobación en cada paso. Y eso solo se logra cuando dejas de involucrarte en cada detalle. Delegar con claridad, establecer expectativas medibles, ofrecer retroalimentación constante y dar seguimiento a resultados fortalece la independencia colectiva. La autonomía no surge por abandono, sino por dirección clara y confianza sostenida. Cuando tu equipo opera con criterio propio, tú puedes dedicar tu energía a lo que realmente define tu rol: identificar oportunidades, anticipar riesgos, conectar áreas, facilitar recursos y marcar el rumbo. La operación fluye. La estrategia avanza. Y los resultados se vuelven sostenibles.
El liderazgo empresarial exige evolucionar. Permítete dirigir más y ejecutar menos. Tu equipo lo necesita. Tu crecimiento lo requiere. Y tu rol lo exige. Porque, al final, tu verdadero valor no está en cuánto haces personalmente, sino en la capacidad que tienes de convertir visión en resultados a través de otros.
Redacción Alto Perfil
En el entorno empresarial actual, donde la visibilidad se ha convertido en una moneda de cambio y la reputación viaja a la velocidad de un clic, la marca personal dejó de ser un lujo para convertirse en un activo estratégico. Sin embargo, para las mujeres líderes, construir una marca personal sólida sigue implicando navegar un terreno desigual, plagado de sesgos y expectativas contradictorias.
La marca personal no es otra cosa que la percepción que los demás tienen de nuestro valor profesional: la combinación de credibilidad, coherencia y confianza que proyectamos hacia nuestros públicos clave. El problema es que, cuando las mujeres hacen visibles sus logros, defienden decisiones complejas o comunican con claridad su visión de largo plazo, suelen ser juzgadas bajo parámetros distintos. Lo que en un hombre se interpreta como seguridad o liderazgo, en una mujer puede leerse como ambición excesiva, agresividad o falta de simpatía.

Sheryl Sandberg lo describió con precisión en Vayamos adelante (Lean In) al señalar el llamado likeability conundrum: “El éxito y la simpatía están positivamente relacionados para los hombres y negativamente para las mujeres”. El célebre estudio ‘Howard vs. Heidi’ del Instituto de Psicología del Liderazgo confirmó esta tensión: el mismo perfil de éxito fue celebrado cuando llevaba nombre masculino y penalizado cuando se presentaba como femenino. Aunque investigaciones posteriores sugieren que esta preferencia es más teórica que práctica, el sesgo persiste en la conversación pública y corporativa.
¿Por
Las normas de género aún dictan que las mujeres deben ser cálidas, protectoras y complacientes. Cuando una líder rompe ese molde —al promoverse, poner límites o tomar decisiones impopulares— suele pagar un costo reputacional. Frente a este dilema, no existen soluciones simples, pero sí decisiones estratégicas. Una de ellas es elegir el respeto por encima de la popularidad. El respeto es más difícil de ganar, implica asumir riesgos y tolerar críticas, pero es una base mucho más estable para construir una marca personal duradera. El liderazgo de Angela Merkel es un ejemplo elocuente. A lo largo de su carrera, la ex canciller alemana se mantuvo fiel a su visión de una Europa unida e inclusiva, aun cuando muchas de sus decisiones afectaron su popularidad en el corto plazo. Eligió coherencia sobre complacencia, y esa
consistencia terminó consolidando una marca personal asociada a seriedad, confiabilidad y visión de Estado. Este enfoque resulta especialmente relevante en un mundo volátil, incierto y ambiguo, donde las estructuras tradicionales —empleos de largo plazo, relaciones estables, certezas conceptuales— se han debilitado. En este contexto, las personas buscan “anclas”: liderazgos que ofrezcan seguridad, dirección y propósito. De ahí el auge de modelos de liderazgo basados en el servicio, la humildad y
qué te distingue, qué problema resuelves y desde qué valores lo haces. A esto debe sumarse una comunicación consistente, capaz de alinear discurso, presencia digital y comportamiento profesional. La creación de contenido de valor — opinión, conocimiento, experiencia— es clave para ganar autoridad sin caer en la autopromoción vacía. El networking estratégico y las colaboraciones amplían el alcance y refuerzan la legitimidad, mientras que la autenticidad y la transparencia

la generosidad, como señala Simon Sinek, donde el rol del líder es crear entornos psicológicamente seguros.
Un terreno donde muchas mujeres, paradójicamente, tienen una ventaja competitiva natural.
¿Cómo traducir esto en una marca personal fuerte?
El primer paso es definir una Propuesta Única de Valor: identificar
permiten construir conexiones reales. Finalmente, la consistencia —en mensaje, valores e identidad— es lo que convierte la visibilidad en reputación. Construir una marca personal siendo mujer no es un camino exento de obstáculos. Pero en un mundo que necesita liderazgos sólidos, humanos y confiables, asumir ese riesgo ya no es opcional: es una decisión estratégica.
Sin duda el título de este artículo suena desafiante, incluso osado, pero la ciencia tiene algo interesante que decir sobre esta idea. No se trata de fragilidad, falta de control ni debilidad emocional. Se trata de una habilidad clave para el liderazgo contemporáneo: la capacidad de estar conectado con lo que sientes y con lo que sienten los demás.
Durante décadas, el liderazgo se asoció con la dureza emocional, la distancia y la idea de que mostrar emociones era sinónimo de perder autoridad. En entornos corporativos tradicionales, la figura del líder imperturbable parecía incuestionable: firme, racional, aparentemente inmune a cualquier expresión emocional. Sin embargo, esa narrativa comienza a desdibujarse frente a la evidencia científica. Hoy, los datos muestran exactamente lo contrario. Un estudio de la Harvard Business School demostró que los líderes con alta inteligencia emocional toman mejores decisiones, construyen equipos más sólidos y gestionan de forma más efectiva los conflictos. Lejos de restar autoridad, la capacidad de comprender y regular las propias emociones fortalece la influencia y la credibilidad dentro de las organizaciones.

La clave no es “emocionarse”, sino reconocer las emociones propias y ajenas en tiempo real y actuar en consecuencia. Quienes desarrollan esta habilidad logran leer el clima emocional de una reunión, detectar incomodidades antes de que se conviertan en problemas y ajustar su comunicación según el contexto. Esta sensibilidad no debilita el liderazgo; lo vuelve más preciso, más estratégico y, en muchos casos, más humano.
Las personas con mayor conciencia emocional suelen identificar tensiones y conflictos en etapas tempranas, lo que reduce la escalada y el desgaste dentro de los equipos. Un trabajo publicado en Frontiers in Psychology respalda esta idea: estos perfiles eligen con mayor frecuencia estrategias colaborativas frente al conflicto, en lugar de imponer su punto de vista o evitar la confrontación. Es decir, la inteligencia emocional no solo mejora el ambiente laboral, también impacta directamente en la productividad y en la sostenibilidad de los resultados.
En un mundo laboral cada vez más complejo, híbrido y cambiante, la rigidez emocional puede convertirse en un obstáculo. La empatía, la autorregulación y la capacidad de leer el entorno emocional ya no son cualidades “blandas”, sino competencias estratégicas. Organizaciones que priorizan estas habilidades reportan mayores niveles de compromiso,

menor rotación y culturas corporativas más resilientes.
Está claro que llorar no te hace mejor líder por sí solo. Una emoción aislada, no define la calidad del liderazgo. Pero conectarte con tus emociones sí. Permitirte sentir, entender lo que ocurre en tu interior y traducirlo en decisiones conscientes puede marcar la diferencia entre dirigir y verdaderamente liderar.
La evidencia es contundente: la empatía, la autorregulación y la capacidad de interpretar el entorno emocional son hoy habilidades centrales del liderazgo moderno. En tiempos donde la incertidumbre es la norma, liderar ya no implica apagar las emociones, sino aprender a usarlas con inteligencia.


El reto de las mujeres frente a la inversión y el poder económico
Por Cirze Tinajero
Durante años, la narrativa financiera ha reconocido una realidad poco discutida: las mujeres muestran hábitos de ahorro más prudentes, constantes y disciplinados que los hombres. Diversos estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) coinciden en que, en promedio, las mujeres tienden a ser más conservadoras en la gestión del dinero, priorizando la estabilidad y la protección del ingreso por encima del riesgo. Sin embargo, esta fortaleza no siempre se traduce en acumulación de patrimonio a largo plazo.
El problema no es la falta de disciplina, sino la baja participación femenina en instrumentos de inversión. Datos del Banco Mundial revelan que, incluso con niveles de ingreso similares, las mujeres tienen menor probabilidad de invertir en acciones, fondos, bonos u otros productos financieros más
sofisticados. Esta brecha no responde a una menor capacidad, sino a una diferencia estructural en el acceso, la educación y la confianza financiera.
La OCDE y el Banco Mundial han documentado una serie de factores que explican esta disparidad. Desde etapas tempranas, las mujeres reciben menos educación financiera formal e informal. Participan menos en decisiones de inversión dentro del hogar o de las empresas y tienen una exposición limitada a instrumentos de mayor riesgo. Estas variables influyen de manera directa en la forma en que se toman decisiones financieras y en la percepción del riesgo como algo que debe evitarse, más que gestionarse.
Ahorrar protege. Invertir construye patrimonio. Esa diferencia es clave. El ahorro permite enfrentar emergencias y generar estabilidad, pero la inversión es la herramienta que impulsa el crecimiento del capital, la independencia económica y, en última instancia, el poder de decisión.
La evidencia muestra que cuando las mujeres sí invierten, lo hacen con una visión de largo plazo, riesgos calculados y estrategias más estables. Paradójicamente, muchos estudios señalan que sus portafolios tienden a ser menos volátiles y más resilientes en el tiempo.
El verdadero reto, entonces, no es convencer a las mujeres de que pueden invertir, sino eliminar las barreras que históricamente han limitado su participación. Educación financiera estratégica, que vaya más allá de conceptos básicos y se enfoque en toma de decisiones reales; experiencia práctica que permita perder el miedo al error; confianza para gestionar recursos y riesgo sin culpa ni estigmas; y redes profesionales que abran oportunidades de inversión, mentoría y crecimiento.
Cerrar la brecha financiera de género no es solo un tema de equidad, sino de desarrollo económico.
Diversificar quién invierte y cómo

se invierte fortalece los mercados, impulsa la innovación y genera economías más resilientes. En un mundo donde el liderazgo ya no se mide únicamente por el cargo que se ocupa, sino por la capacidad de influir y decidir, el poder económico se vuelve un componente central.
Porque el liderazgo también se construye con capital, con información y con la libertad de elegir. Y en esa construcción, invertir no debería ser la excepción para las mujeres, sino una extensión natural de su disciplina financiera.
Ahorrar protege. Invertir construye patrimonio


cómo
herramienta estratégica para el crecimiento, en un mundo en transformación
La economía global en la última década ha obligado a la humanidad a aprender sobre adaptación al cambio. Cambios en la forma de producir, de comerciar, de invertir y, sobre todo, de financiar el desarrollo. Hoy estamos frente a una etapa de reconfiguración profunda del orden económico internacional, marcada por nuevas dinámicas geopolíticas, avances tecnológicos acelerados, una mayor conciencia ambiental y una redefinición del papel del Estado en la promoción del crecimiento.
En este contexto, la banca de desarrollo adquiere una relevancia particular. No como un actor circunstancial, ni como una institución de emergencia, sino como una herramienta estratégica para acompañar las prioridades económicas de los gobiernos y fortalecer las capacidades productivas de los países en un entorno global cada vez más competitivo. Desde la experiencia de quienes integramos la banca de desarrollo, ésta no sólo sigue siendo importante sino que además adquiere un papel central para el logro de los objetivos de cualquier país.
La economía mundial atraviesa una fase de ajustes. Las cadenas globales de valor se están reorganizando, los flujos de inversión buscan mayor certidumbre, y los países compiten no solo por capital, sino por talento, innovación y proyectos de largo plazo.
Si bien esto parece un escenario adverso, lo cierto es que este contexto también abre oportunidades para aquellos países que cuentan con instituciones sólidas, reglas claras y una visión estratégica del desarrollo. Visión estratégica que no podría alcanzarse sin la banca de desarrollo, la cual, actúa como un puente entre los objetivos de política pública y el actuar material del sector productivo. En ese orden de ideas, su función no es corregir fallas de manera aislada, sino acompañar procesos previamente establecidos que buscan la transformación económica.
Uno de los principios fundamentales de la banca de desarrollo es su carácter complementario. Esto significa que no busca competir con la banca comercial, sino potenciarla a través de esquemas de segundo piso, garantías, financiamiento estructurado y coinversión, lo cual, permite ampliar el alcance del crédito hacia sectores y regiones que son prioritarios para la estrategia de crecimiento del país.
La banca de desarrollo ha consolidado un papel estratégico en el fortalecimiento de este segmento, no sólo mediante crédito, sino a través de esquemas integrales que incluyen capacitación, asistencia técnica y vinculación con nuevos mercados.
Uno de los grandes desafíos contemporáneos es avanzar hacia un modelo de crecimiento más sostenible, sin sacrificar el dinamismo económico.
La transición energética, la eficiencia en el uso de recursos y la adopción de tecnologías limpias requieren inversiones significativas y esquemas financieros adecuados.Es aquí donde retoma importancia la banca de desarrollo, pues está en una posición
La banca de desarrollo no sólo acompaña al país en su proceso de crecimiento: contribuye activamente a construirlo.

privilegiada para impulsar este tipo de proyectos, alineando el financiamiento con objetivos ambientales y sociales.
Hoy más que nunca, estas instituciones operan bajo estándares técnicos elevados, incorporando mejores prácticas internacionales y adaptándose a un entorno financiero cada vez más sofisticado. Esta evolución es clave para mantener su legitimidad y maximizar su impacto en el desarrollo económico.
La banca de desarrollo no es una institución anticuada o perteneciente a países en desarrollo, sino una herramienta para el futuro. En un mundo en constante transformación, su capacidad para articular esfuerzos, orientar inversiones estratégicas y acompañar procesos productivos de largo plazo la convierte en un actor central del crecimiento económico.
El desafío no es justificar su existencia, sino fortalecer su papel, modernizar sus instrumentos y asegurar su alineación con las prioridades nacionales de desarrollo. Cuando esto ocurre, los beneficios trascienden lo financiero y se reflejan en una economía más sólida, más inclusiva y mejor preparada para competir en el escenario global.

Licenciado en Derecho
| Leopoga | Leonardo Poblete
| @leo_poblete @leopoga76
Redacción Alto Perfil
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en el gran catalizador de la productividad en esta década. Automatiza tareas repetitivas, resume información en segundos y acelera procesos que antes requerían horas de trabajo. En el entorno corporativo, su uso adecuado libera tiempo para la creatividad, la innovación y la toma de decisiones estratégicas. Sin embargo, detrás de esta eficiencia hay una conversación incómoda que comienza a ganar terreno: el costo cognitivo de la conveniencia.
La IA no es nueva; lleva décadas presente en nuestras vidas. Pero el salto cualitativo de los últimos años ha transformado modelos sanitarios, sistemas de investigación científica y dinámicas empresariales. Hoy impulsa mejoras en detección precoz, prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, y se posiciona como herramienta clave en sectores prioritarios como la medicina. El desafío

no es detener su avance, sino dirigirlo hacia donde maximice beneficios sociales y económicos.
El problema surge cuando delegamos en exceso. Si utilizamos IA para redactar artículos, correos o resumir textos sin involucrar nuestro propio razonamiento, corremos el riesgo de comprometer habilidades cognitivas esenciales. Reducir el esfuerzo neurológico disminuye la capacidad de pensar críticamente y resolver problemas de manera independiente. Cuando la máquina procesa por nosotros, perdemos la oportunidad de fortalecer memoria, análisis y creatividad.
La académica Pilar Durán Hernández, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advirtió recientemente sobre este fenómeno en su conferencia “El costo cognitivo de la conveniencia”. Según explicó, “la actividad de nuestro cerebro disminuye cuando utilizamos inteligencia artificial. Con su mal uso estamos perdiendo pensamiento crítico y curiosidad por desarrollar nuevo conocimiento”. La especialista alertó incluso sobre una posible “involución
La IA multiplica la eficiencia empresarial, pero su uso indiscriminado puede debilitar el pensamiento crítico y la agudeza cognitiva
de la inteligencia” si el uso se vuelve indiscriminado.
Investigaciones citadas en el mismo foro señalan que quienes dependen de herramientas como ChatGPT muestran menor procesamiento cognoscitivo y mayores dificultades para razonar y tomar decisiones complejas. En contraste, quienes emplean motores de búsqueda tradicionales como Google mantienen mayor activación cerebral al no delegar completamente el análisis.
El riesgo, explicó Durán, es la “atrofia por desuso”: una mente hipoactiva que pierde conexiones neuronales. “No dejen que la IA les haga la tarea; al final la que aprende es ella, no nosotros”. La pérdida de escritura a mano —un catalizador neurobiológico para el aprendizaje profundo— es otro ejemplo de cómo la eficiencia digital puede sustituir procesos que fortalecen el cerebro.
Para el liderazgo empresarial, la lección es clara: la IA debe asumirse como herramienta de asistencia, no de autoría. Es un multiplicador de productividad, pero no un sustituto
del criterio. La ventaja competitiva seguirá estando en la capacidad humana de cuestionar, contextualizar y conectar ideas. El cerebro, además, es inherentemente social. El contacto humano, el debate y la colaboración fortalecen el bienestar emocional y la salud cerebral. A ello se suman otros riesgos frecuentemente subestimados: consumo excesivo de alcohol o cannabis, contaminación atmosférica, exposición a pesticidas y microplásticos. La salud cognitiva es un ecosistema complejo que no puede reducirse a una sola variable tecnológica. En los últimos cinco años, el boom de la IA ha sido impresionante. Los no nativos digitales deben alfabetizarse para usarla con criterio; los nativos, entrenar su ética y su disciplina mental. El equilibrio es la clave: aprovechar la eficiencia sin renunciar al esfuerzo intelectual.
Porque en la economía del conocimiento, pensar sigue siendo el activo más valioso. Y delegarlo por completo podría ser el error estratégico más costoso de todos.



Durante décadas, la menopausia fue un territorio poco explicado y escasamente acompañado. Hoy el escenario es distinto: la terapia hormonal vuelve al centro de la conversación médica y mediática. Y eso es un avance.
Pero todo avance trae un nuevo riesgo: simplificar. Tan limitado es negar una herramienta potencialmente útil como convertirla en respuesta automática y universal. Porque la menopausia no es sólo un descenso de estrógeno y progesterona; es una transición evolutiva que rediseña el entorno biológico femenino.
Este rediseño no ocurre en un sólo eje. La caída hormonal impacta sistemas completos: sensibilidad a la insulina, distribución de grasa corporal, respuesta inflamatoria, metabolismo lipídico, densidad ósea y regulación emocional, en paralelo al envejecimiento natural. Es una reconfiguración metabólica y neuroendocrina, la respuesta no puede ser parcial.
En el mundo corporativo sabemos que cuando el entorno cambia, la estrategia debe adaptarse. Sin embargo, ante un cambio biológico permanente, muchas mujeres intentan sostener la misma alimentación, el mismo ejercicio, el mismo nivel de estrés y el mismo sueño que funcionaban a los 35. Cuando aparecen los síntomas, la respuesta suele centrarse exclusivamente en el fármaco, sin revisar el terreno biológico que los generó.
La terapia hormonal puede ser una herramienta valiosa, pero no constituye por sí sola una estrategia integral. Además, hablar de “terapia hormonal” como si fuera una única intervención es impreciso: existen diferencias entre formulaciones sintéticas y bioidénticas, entre
Tu bioquímica cambió. Tu estrategia, ¿también?
vías orales y transdérmicas y en las dosis. Los efectos metabólicos, cardiovasculares y óseos varían según tipo, absorción y momento de inicio. Esto exige criterio y personalización, no protocolos universales.
A este escenario se suma otro fenómeno creciente, la polifarmacia: terapia hormonal, antidepresivos, antihipertensivos, estatinas, agonistas GLP-1. Cada fármaco ha sido estudiado de forma individual, pero ¿tenemos evidencia de los efectos de combinarlos durante décadas? La medicina moderna ha ampliado la esperanza de vida femenina; sin embargo queremos formular una pregunta estratégica: si esta nueva realidad hormonal nos acompañará durante 30 o 40 años, ¿vamos a medicarnos y seguir haciendo todo igual o vamos a rediseñar la estrategia?
La evidencia es consistente en algo: entrenamiento de fuerza, adecuada ingesta proteica, sueño consistente, manejo del estrés y control de glucosa e inflamación modifican de manera significativa el riesgo cardiovascular, metabólico y cognitivo. No son complementos; son pilares estructurales. Incluso herramientas como adaptógenos y micronutrientes han demostrado efectividad.
El verdadero empoderamiento no consiste en elegir entre medicina o estilo de vida, sino en entender que
la base es el terreno biológico que construimos cada día. Desde ahí, las decisiones terapéuticas son más informadas y más estratégicas. Porque tu nueva bioquímica no es una etapa pasajera. Es una nueva estructura operativa. Y toda estructura permanente exige una estrategia sostenible.

W. LOEW
Cofundadora The Upgraders Emprendedora en tecnología y advisor de startups, especialista en longevidad y biohackig.

CLARA MÉNDEZ
Cofundadora The Upgraders Ingeniera industrial y especialista en longevidad y biohacking, con más de 20 años de experiencia en tecnología y data driven marketing en ambientes corporativos.
| @upgraders_biohacking www.theupgraders.io

¿Cuáles son las enfermedades más prevalentes en mujeres?

Redacción Alto Perfil
Existen enfermedades que afectan exclusivamente a las mujeres —como el cáncer cervical, el cáncer de útero o el cáncer de mama— y otras que, aunque se presentan en ambos sexos, tienen mayor incidencia o un comportamiento distinto en ellas, como las enfermedades cardiovasculares, la depresión, las infecciones urinarias o la osteoporosis.
Además, la salud de las mujeres está atravesada por factores biológicos, de género y por determinantes sociales. Si bien viven más que los hombres, presentan mayor morbilidad y utilizan con más frecuencia los servicios de salud, especialmente en el ámbito reproductivo. A ello se suma un dato alarmante: 1 de cada 3 mujeres puede sufrir violencia física o sexual a lo largo de su vida, un factor que impacta de forma directa en su bienestar físico y mental.
Entre las patologías más relevantes se encuentran las enfermedades cardiovasculares, que constituyen la principal causa de muerte a nivel mundial. Aunque los hombres son hasta 50% más propensos
a padecer problemas cardíacos, en mujeres estas enfermedades provocan cerca del 29% de las defunciones en regiones de altos ingresos. Factores como diabetes, tabaquismo, obesidad, colesterol elevado y sedentarismo incrementan el riesgo, pero una alimentación equilibrada y la actividad física regular pueden reducirlo de forma significativa.
El cáncer de mama es la neoplasia maligna más común en mujeres: 1 de cada 8 lo desarrollará a lo largo de su vida, especialmente después de los 45 años. Sin embargo, detectado en fase
localizada, la tasa de supervivencia a cinco años es cercana al 100 %. La edad, antecedentes familiares y mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 son factores de riesgo clave.
Por su parte, el cáncer de cuello uterino se origina en las células del cuello del útero y está estrechamente vinculado al virus del papiloma humano. Aunque más del 90 % de las infecciones se resuelven espontáneamente, la detección oportuna mediante pruebas de tamizaje es esencial para evitar la progresión hacia lesiones malignas.
La salud femenina no puede entenderse sin reconocer que hombres y mujeres somos distintos desde el punto de vista morfológico y fisiológico
Las infecciones de vías urinarias son hasta 30 veces más frecuentes en mujeres debido a que su uretra es más corta, lo que facilita la colonización bacteriana. Generalmente se tratan con antibióticos, pero su recurrencia exige vigilancia médica. En el ámbito de la salud mental, la depresión afecta al 5 % de la población adulta mundial, pero las mujeres tienen el doble de probabilidades de desarrollarla. Si bien las fluctuaciones hormonales influyen, los roles sociales, la sobrecarga de cuidados y las experiencias de violencia también desempeñan un papel determinante. La osteoporosis, que afecta a más de 200 millones de personas en el mundo, es especialmente prevalente tras la menopausia debido al descenso de estrógenos. Las fracturas de cadera y columna asociadas pueden derivar en discapacidad o incluso muerte prematura. De igual manera, la artritis —inflamación articular crónica— afecta a 1 de cada 4 mujeres y suele manifestarse con mayor severidad que en hombres. Otras afecciones como los quistes ováricos, la esclerosis múltiple —hasta cuatro veces más frecuente en mujeres— y los trastornos tiroideos, que pueden ser entre cinco y ocho veces más comunes en ellas, completan un panorama que exige atención integral. La prevención es la herramienta más poderosa. Una visita ginecológica anual permite anticiparse a síntomas, detectar anomalías y recibir orientación personalizada. Reconocer las particularidades de la salud femenina no solo salva vidas, también impulsa una cultura médica más equitativa y consciente de las necesidades específicas de las mujeres.
En un mundo que se mueve a ritmo acelerado, hay un rincón de Europa donde el tiempo parece hacer una pausa. Chequia, con su arquitectura de cuento de hadas y su atmósfera nostálgica, se consolida en 2026 como uno de los destinos predilectos para quienes buscan reconectar a través de la historia, el bienestar y paisajes que parecen pintados a mano.
Más allá de Praga, el país despliega escenarios íntimos donde cada rincón invita a escribir una historia propia. Desde los bosques de Bohemia hasta los viñedos dorados de Moravia, estos cinco destinos confirman que el romance aquí no es una promesa: es una experiencia.
1. Česk ý Krumlov: El refugio del tiempo
Enclavada en Bohemia del Sur, esta ciudad —considerada una de las más bellas y cinematográficas de Europa— es un laberinto de fachadas renacentistas abrazadas por el río Moldava. Al caer la noche, la magia se intensifica. Nada como caminar por el barrio de Latrán, bajo la luz tenue de faroles antiguos, y culminar con una cena privada en una terraza de madera suspendida sobre el río.


2. Karlovy Vary: El elixir de la elegancia
Famosa por sus columnatas neoclásicas, esta ciudad balneario evoca el lujo de la aristocracia europea del siglo XIX, ofreciendo un refugio de serenidad y relajación total. Aquí vale la pena conocer su Beer Spa, donde los visitantes se surmergen en bañeras de roble con extractos naturales de lúpulo y levadura, mientras degustan cerveza artesanal ilimitada.


3. Castillo de Hluboká: Digno de un sueño
Inspirado en el castillo de Windsor, su estructura de un blanco inmaculado, sus detalles góticos y sus jardines meticulosos lo convierten en el epítome del romance en Chequia. Para una mejor experiencia vale la pena comprar quesos y frutos locales, así como una botella de vino checo para caminar hacia la parte trasera de los jardines del castillo para disfrutar de un picnic lejos del flujo turístico. Es una vivencia que parece extraída de una novela de época.

4. Mikulov: Un brindis bajo el sol
Con un aire mediterráneo y rodeada de viñedos, Mikulov es la capital espiritual de los amantes del vino y los paisajes dorados en la región vinícola de Moravia. Aquí una de las mejores experiencias es ver el atardecer desde Svatý Kope ček (Colina Sagrada).
5. Telč: El espejo de la historia
Esta ciudad está casi totalmente rodeada por agua (estanques de peces de la época medieval), lo que le da un aire de “Venecia Bohemia”. Si se va en pareja nada como un paseo en bote de remos por el estanque Ulický, mientras se contempla el reflejo de las casas renacentistas. Desde el centro del estanque, el ruido de la plaza desaparece y se tiene una vista única de las murallas y las torres de la iglesia que pocos turistas llegan a ver.

Por Cirze Tinajero
Hoy el verdadero lujo ya no es acumular millas, sino saber detenerse. Para quienes dirigen compañías, toman decisiones estratégicas a diario y conocen los destinos más exclusivos del planeta, viajar se ha transformado en una búsqueda más íntima: desconectar para reconectar. Lorena Pérez, CEO de Luxus Life y experta en experiencias high-end, explica que el perfil del viajero actual de lujo ha cambiado: “Se trata de empresarios y altos ejecutivos que ya han recorrido el mundo, que viven a un ritmo vertiginoso y que, precisamente por eso, buscan bajar la velocidad. No desean acumular destinos, sino vivir experiencias significativas que les permitan reconectar consigo mismos y con sus seres queridos”.
Desde esa visión surge una nueva forma de entender el descanso: no como ostentación, sino como profundidad. Y bajo esa lógica, recomienda tres destinos que ofrecen algo más que lujo: brindan pausa, introspección y una experiencia transformadora para líderes que necesitan algo más que vacaciones.

Bután: espiritualidad en estado puro
Enclavado en el Himalaya, Bután es mucho más que un destino exótico. Es un país que mide su éxito literalmente en Felicidad Nacional Bruta, y no en PIB. Para el empresario acostumbrado a métricas, juntas y reportes trimestrales, este pequeño reino propone una narrativa distinta. Templos suspendidos entre montañas, monasterios como el icónico
Paro Taktsang y una naturaleza intacta crean el escenario perfecto para bajar revoluciones. Aquí, los resorts de lujo se esconden en medio de la nada, ofreciendo experiencias de yoga, meditación y rituales ancestrales. No hay prisa. No hay ruido. Solo silencio y perspectiva.


Sudáfrica: naturaleza que reordena prioridades
Sudáfrica combina sofisticación y vida salvaje con una naturalidad sorprendente. Desde lodges privados en la sabana hasta playas vírgenes frente al Atlántico o el Índico, el contraste es parte de su encanto.
Un safari al amanecer, observando leones y elefantes en su hábitat natural, tiene un efecto casi terapéutico: recordar que el mundo es vasto y que el liderazgo también implica contemplación. Después, las playas permiten días sin agenda, donde el único compromiso es la puesta de sol.
Para quienes viven en constante presión, Sudáfrica ofrece algo invaluable: perspectiva.
Arizona: el poder del desierto
En el suroeste de Estados Unidos, Arizona seduce con paisajes desérticos que parecen de otro planeta. Sedona y sus formaciones rocosas rojizas se han convertido en epicentro de retiros espirituales y wellness de alto nivel.
Aquí, el lujo se traduce en spas integrativos, caminatas conscientes y terapias holísticas rodeadas de silencio. El desierto enseña austeridad, foco y presencia. Sin distracciones, el viajero enfrenta el paisaje —y a sí mismo— con honestidad brutal, asumiendo sus límites, reconociendo sus miedos y tomando decisiones con valentía y absoluta claridad.
Más que simples accesorios, estos relojes representan historia, innovación y estilo personal. Hoy, el reloj femenino no se define por su tamaño ni por sus adornos, sino por su capacidad de expresar identidad con precisión y carácter.

Tank de Cartier
Presentado en 1917, el Tank es uno de los relojes de vestir más influyentes de todos los tiempos. Inspirado en la vista aérea de los tanques militares de la Primera Guerra Mundial, su caja rectangular y sus líneas limpias rompieron con la tradición de los relojes redondos.
La firma francesa, con su sólida herencia en alta joyería, logró un equilibrio magistral entre sobriedad y sofisticación. Sus proporciones estilizadas y su diseño atemporal lo han convertido en un favorito de figuras del cine, el arte y la política. Es un reloj con carácter cultural, pero también extraordinariamente funcional: refinado para una ocasión formal y perfectamente adaptable al uso diario.

El Constellation destaca por una identidad visual contundente: las icónicas “garras” laterales, las medialunas en la caja y su brazalete integrado crean una silueta arquitectónica y moderna. En su versión de 29 mm en oro amarillo de 18 quilates y acero, el bisel con números romanos grabados enmarca una esfera plateada blanca con ventana de fecha a las seis. En su interior, el calibre Master Chronometer 8700 Co-Axial —visible a través del cristal de zafiro— garantiza precisión y resistencia magnética. Es una pieza que conjuga diseño distintivo y alta tecnología.

Diseñado por Gérald Genta en 1976, el Nautilus revolucionó la relojería de lujo al introducir el acero inoxidable en un segmento dominado por metales preciosos. Su diseño, inspirado en el ojo de buey de un barco, es hoy uno de los más reconocibles del mundo. En sus versiones femeninas, especialmente en oro con esfera clara y patrón ondulado, despliega una elegancia contemporánea difícil de igualar. Combina espíritu deportivo con sofisticación absoluta, lo que lo convierte en una de las piezas más codiciadas del mercado. Es lujo que puede llevarse con naturalidad todos los días.
Si hay un modelo que encarna la versatilidad absoluta, es el Datejust. Desde su lanzamiento en 1945, se ha consolidado como una pieza capaz de acompañar cualquier estilo de vida. Está disponible en múltiples diámetros, materiales —acero, oro o combinaciones—, colores de esfera y versiones con o sin diamantes.
Más allá de su estética, su prestigio se sustenta en la ingeniería: alta precisión, excelente hermeticidad, resistencia y comodidad. Funciona igual de bien en la oficina, en un evento formal o en actividades cotidianas. Es el tipo de reloj que nunca desentona y que, con el paso del tiempo, conserva intacta su relevancia.

Las historias que transforman no siempre nacen en grandes corporativos. A veces comienzan en la incertidumbre, en una idea escrita a mano o en la decisión íntima de no rendirse. El empoderamiento femenino, ya sea desde el emprendimiento o desde la literatura, encuentra en los libros un espacio para cuestionar, inspirar y construir nuevas rutas.
“Ellas: La historia de emprender contada por mujeres” de Ana Victoria García
En esta obra, Ana Victoria comparte su experiencia personal como emprendedora y expone los retos que enfrenta quien decide iniciar un negocio desde cero. A lo largo del relato, integra las historias de 24 emprendedoras mexicanas que superaron miedos y fracasos para consolidar proyectos exitosos. Más que un compendio de testimonios, el libro funciona como una guía práctica: incluye herramientas y ejercicios que permiten diseñar un propio plan de acción, convirtiéndose en un acompa ñamiento estratégico para quien bus ca transformar una idea en empresa.
“En el Tiempo de las Mariposas” de Julia Álvarez
Esta novela de ficción histórica reconstruye la vida de las hermanas Mirabal, opositoras a la dictadura de Rafael Trujillo en República Dominicana. A través de una narrativa íntima y potente, Álvarez retrata la evolución de mujeres comunes que se convierten en símbolos de resistencia. La obra subraya el valor de la convicción y la valentía frente a la opresión política y social.


“La brecha” de Mercedes Valdivieso
Considerada pionera de la literatura feminista hispanoamericana, esta novela marcó un parteaguas al cuestionar abiertamente los mandatos tradicionales sobre el matrimonio y la maternidad. Su protagonista decide separarse y redefinir su proyecto de vida fuera de las expectativas sociales. Aclamada por la crítica y polémica en sectores conservadores, la obra abrió un debate que continúa vigente: la autonomía femenina como derecho irrenunciable.

















