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Suplemento Al Faro #30

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Editores: Daniela Alfaro y Enrique Alfaro F. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas Viernes 20 de septiembre de 2024 Primera época

Robertoni Gómez

Título: “LA UNIVERSIDAD Y EL PUEBLO” (Con motivo de la conmemoración del Cincuentenario de la Universidad Autónoma de Chiapas.

Técnica: Relieve en cerámica en gran formato con arcilla de diferentes partes del estado Dimensiones: 2.40 X5.80 metros.

La Universidad

y El Pueblo

Roberto Chanona / Adolfo Ruiseñor / Manuel Ruiseñor Liévano

Autor: Robertoni Gómez

Mural La Universidad y El Pueblo

Siempre he tenido en cuenta la obra de este artista frailescano Robertoni Gómez, porque tiene un valor estético importante. Y porque me une una amistad de muchos años desde cuando trabajamos juntos para el Instituto Chiapaneco de Cultura. En esa época, Robertoni venía de salir de San Carlos y comenzaba a hacer sus primeras obras como La Casa de las Iguanas, donde se podía ver una influencia de Henry Moore. Poco a poco, fue encontrando su camino y nos empezó a brindar obras conceptuales más interesantes. Terra Non Sancta, fue

su primera exposición con un sello personal donde pudimos apreciar los rostros de nuestro pueblo, personajes traídos al presente de una manera délfica; se trataba de un efecto de continuidad griego retomado de una manera vigente. O esculturas con conceptos más elevados como La Silla. Cuando vemos a la mujer detrás de la silla, como esperado su turno, tengo la impresión que nuestro artista se adelantó por lo menos treinta años, porque esa mujer ya se sentó como presidenta de la República.

Luego, con una influencia vernácula trabajó temas como La Se-

renata; tríptico de gran formato en el que representa al flautista, al tamborilero y a la dama. Este intento de formar a través de varias obras un todo, es una característica de su obra. La dama simboliza, en el sentido más amplio, la gran Diosa Madre, el origen del mundo, y la música que es el hilo conductor en el tiempo.

También observamos en su trabajo la utilización de técnicas mixtas con barro, fierro y madera, que hacen que sus obras sean muy originales.

Posteriormente, se embarcó en una nueva experiencia realizando

esculturas monumentales como es el caso de La Madre Tierra en la Secretaría de Agricultura y Ganadería, donde aparecen elementos como el agua, el aire, el fuego y la tierra, representados de una manera simbólica en la obra. Robertoni, como bien sabemos, es del municipio de Villaflores y un día llegó muy contento porque dicha localidad le había encargado una escultura en bronce para la ciudad. Le pregunté acerca del proyecto y me dijo que la frailesca se reconocía por tener la Mazorca de Oro, y además de que el HOMBRE DEL MAIZ, sería un homenaje

aquellos hombres del cual nos habla el Popol Vuh. Me pareció congruente la propuesta y luego que montaron la escultura a la entrada de la ciudad, pasaron una serie de eventos desafortunados que en su momento denuncié en los diarios; lo más importante, es que la escultura ya se encuentra actualmente en su lugar de origen.

Tiempo después, escribí en el semanario San Lunes, un artículo titulado: “El Roba Chicos”. Se trataba acerca de la desaparición de una escultura en bronce de una niña de La Familia Tojolabal de nuestro artista. Si señores, una escultura en

bronce como de un metro y medio, anclada en el concreto, se la llevaron en la noche, sin que nadie viera nada. Pero lo más inverosímil es que, tiempo después, con el pretexto que la niña se sentía sola, regresaron por la madre; otra escultura que medía 2.30 metros y se la llevaron de la Calzada de Las Etnias sin que nadie hiciera nada, porque al parecer las cámaras no estaban funcionando, ¡por favor…!

Entrevisté en su momento a Robertoni Gómez y estas fueron sus palabras: “pues lo veo muy mal que por falta de vigilancia la escultura se quede huérfana, porque es

y el CONECULTA, se estaba haciendo cuichi en pagar el mural. Ya platicaré en otra ocasión la discusión tan desagradable que sostuve en una reunión por defender al artista. Agradablemente, rápido salieron los trapos sucios a la luz y tuvieron que pagar la obra. Hoy en día, soplan vientos favorables para nuestro querido Robertoni Gómez, que se ha ganado a pulso el reconocimiento de su obra y la Universidad Autónoma de Chiapas, para celebrar su 50 aniversario, le solicitó este mural titulado La Universidad y El Pueblo.

Se trata de una obra con dimensiones de 2.50 x 5.80 metros, o sea, una superficie de casi quince metros cuadrados realizada con tierra de diferentes regiones de Chiapas y cosida a 800 grados. Aquí Robertoni logra el propósito por el cual fue creado el muralismo: con una mirada de lejos, poder captar el concepto que desea trasmitir el artista. Así pues, nos deja ver a dos almas que bajan a la tierra aportando la ciencia, la sabiduría de los libros y la naturaleza, a una población deseosa por alcanzarlas.

un grupo que se interrelacionaba y además la niña es un elemento simbólico, la alegría del hogar. Creo que da una imagen negativa que se roben dos esculturas de esta magnitud, porque tuvieron que llevárselas en una camioneta y tuvieron que intervenir varias personas.”

Así pues, todo parecía que el destino le estuviera jugando sucio a nuestro artista, porque empezó otro percance desagradable referente al mural Fuerzas Vivas que se encuentra en el Museo del Café. Resulta que esta obra ya tenía mucho tiempo sirviendo de fondo para las presentaciones del museo

Se dice fácil o mejor dicho, se ve fácil, pero lograr esta universalidad requiere de una gran reflexión para simplificar el concepto. Pienso en otro ejemplo de estos, guardando las proporciones, es el mural de Siqueiros que está en Insurgentes: con solo dos manos con grilletes y la cadena rota, podemos de lejos entender que se trata de la libertad. De todas las obras que conozco de nuestro artista, este mural de la UNACH es la menos barroca. Aquí, no hay relieves, aquí no hay técnica mixta, solo matices de las diferentes tierras de Chiapas, el movimiento de las gentes, un celeste de fondo y un concepto tan claro para las nuevas generaciones: ¡dejar de ser un pueblo ignorante!

La universidad y eL puebLo robertoni Gómez
Editores: Daniela Alfaro y Enrique Alfaro F.
Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan, necesariamente, el pensamiento de esta publicación.

El legado de Robertoni Gómez Morales

Apropósito de cumplir más de cuatro décadas en el trabajo creativo como escultor, el maestro Robertoni Gómez Morales se ha consolidado como una figura emblemática de las artes plásticas, dentro y fuera de Chiapas. Su obra pública (piezas monumentales o performance estacionados permanentemente en nuestra mirada); o bien, aquella realizada en murales de arcilla con tablillas que se integran como un maravilloso rompecabezas, es el espacio en donde se resuelven y completan los hitos de la vida.

En ella, los temas de la historia antigua o reciente de estas latitudes como la educación y la política; el surgimiento de las artes (la música, la escritura, el teatro o la danza); la naturaleza femenina o la madre o el padre generador (pienso en El hombre de Maíz); o todo lo que nos acerca a la más íntima condición del ser humano, están armónica y estéticamente presentes.

Sus manos prodigiosas moldean el barro a detalle como lo hicieran aquellos prístinos creadores (Dioses y Hombres), insuflando vida con su poderoso arte a esas adámicas figuras, que parecen fugarse del espacio que las contiene y dar cuenta de su destino o dejarnos su testimonio, a coro o en voces solitarias, según sea…

En el mural de carácter histórico, en el que igualmente emplea el barro generativo y oriundo de la tierra, destaca una visión crítica y aguda, una sinceridad y desparpajo que nos muestra la realidad tal cual es (plausible o abominable), donde cada personaje tiene el lugar que se merece empezando por los propios espectadores, que nos asomamos a un espejo de cuerpo entero donde se reflejan las preguntas que agobian nuestra existencia…

“Barro soy y Omar me llaman…” decía en un injustamente olvidado poema el bardo tuxtleco que fue Omar Gordillo Moreno, que bien cabe aplicar a nuestro Maestro de Villaflores, porque en este material es en el que desenvuelve sus creaciones (Barro soy y Robertoni me llaman).

Un elemento terrestre tan antiguo y tan eterno como las sucesivas generaciones, que desde las arquetípicas tablillas del Gilgamesh, viene convirtiéndose en la memoria más antigua, tangible y perdurable de la humanidad, cuerpos y rostros surgidos del talento creativo del Maestro de Villaflores…

En su más reciente trabajo “La Universidad y el Pueblo”, a encargo de la comunidad de la Universidad Autónoma de Chiapas, el Maestro Robertoni Gómez Morales despliega una narrativa visual en la que se refunda la misión y visión de esa institución de educación superior, en cuyo crisol se forja la inteligencia y el saber de la juventud estudiosa.

Se delinea en las piezas que conforman la obra mural (relieve en cerámica en gran formato, con arcilla de diferentes partes del estado, 2.40 x 5.80 metros), una expresión que tiene bastante de la exigencia sintética del poema, pero también de la volumetría del arte plástico. Felices nupcias que en un espacio contenido se desbordan de sentido...

Cómo educar, para qué educar, por qué educar, a quiénes educar, se despliega generosamente el alcance conceptual de su propuesta.

Es arte y no artificio; es enseñanza y no retórica hueca. Quien contemple y aprecie “La Universidad y el Pueblo”, podrá entenderlo desde la primera impresión.

José Vasconcelos fue uno de los más grandes promotores y generadores de la necesidad de acercar el arte y las grandes creaciones del pensamiento al pueblo. Promovió la edición de las obras literarias clásicas, históricas y sociales accesibles a todo público.

Colecciones literarias, murales, obras de teatro y un largo etcétera,

educador y filósofo como lo fue. Qué bueno que en Chiapas este gesto permanezca vivo y dinámico. La prueba más reciente es este mural que corona la trayectoria del maestro Gómez Morales.

Robertoni tiene un lugar seguro y preponderante entre los protagonistas del arte en Chiapas, al lado de Corzo, Velázquez, Suasnàvar y muchos otros más, viene construyendo la narrativa plástica en la que nuestra memoria nos recuerda qué fuimos, quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos. El arte es, en esencia, además de una expresión estética, una oportunidad de contemplarnos en el entramado de formas, texturas y colores que nos proponen nuestros grandes artistas.

Por todo ello, alguien o algo, desde las paredes de la Universidad, su propuesta nos guiña el ojo y llama la atención para que fijemos la mirada en la obra. No cabe duda, hay Robertoni para mucho rato todavía.

Tuxtla Gutiérrez, septiembre de 2024.

Robertoni Gomez Morales

Escultor/muralista

Nació en Villaflores, Chiapas en 1957, en donde realizó sus estudios primarios.

Cursó la secundaria en la ciudad de Oaxaca y en la Ciudad de México, el bachillerato.

Egresó de la Licenciatura en Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, (San Carlos).

Fue becario del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONECULTA) en 1997-1998.

Su trayecto formativo y disciplina le han permitido ser dueño de una técnica y un estilo depurado que se deja ver en todas sus obras que ha dado a conocer en diversas exposiciones individuales y colectivas a nivel local, nacional e internacional.

Su trabajo está cimentado en la simbolización estética de la acción

humana, representada en la felicidad o la tragedia. La imaginación creadora de Robertoni, inmerso en un tiempo en un espacio, recrea de forma sublime acontecimientos que van más allá de provocar sensaciones agradables, crea emociones que conmueven y cuestionan al ser. Cada obra del escultor incita a la polémica, por eso su trabajo ha sido publicado en diversos medios de comunicación locales, nacionales internacionales, tanto academicos como informativos, entre los cuales destacan:

* El mural de Voces vivas, ilustró la portada y contraportada de la revista argentina ALAS DE GAVIOTA, LETRAS DE AMERICA.

* La poeta y autora de la revista, Mónica Muñoz, refiere : “imposible no registrar la magnitud del dolor” cuando estás frente a esta obra, y

agrega que esto se da debido a “la calidad del corazón, del pensamiento y del trabajo del artista que hacen que uno enmudezca”.

* Voces vivas, como el autor le llamó al mural, es la simbolización estética del dolor, de la injustica, de la impunidad, del silencio, de la lucha indígena zapatista. Bajo estas realidades, el escultor interpreta y alza la voz para romper el silencio de la tragedia humana.

* Hombre de Maiz, Astro Arte y demás obras plásticas han sido también objeto controversia y crítica, por eso han sido publicadas en diferentes medios de comunicación.

* Ha participado en diversos encuentros internacionales:

-Instituto Municipal de Cerámica Avellaneda, Buenos Aires, Argentina (2012).

-Encuentro de creadores porto-

riqueños y mexicanos en San German, Puerto Rico (2014)

Otras publicaciones: https://www.chiapasparalelo. com/opinion/2014/06/robertoni-y-el-idioma-de-la-arcilla/ http://www.conaculta.gob. mx/estados/saladeprensa_detalle. php?id=34259#.VmsKvkrhDIU http://10simposiointernacionaldeceramica.blogspot.mx/p/robertoni-gomez.html http://www.proceso.com. mx/?p=299103 http://entiemporealmx.com/ el-escultor-robertoni-gomez-expondra-el-mural-vocesvivas-en-el-museo-del-cafe/ http://www.eluniversaltv.com. mx/video/cultura/2014/voces-vivas-el-mural-de-la-denuncia-permanente

La

Detalles de “LA UNIVERSIDAD Y EL PUEBLO”
“VOCES VIVAS”, detalle. Relieve en cerámica en gran formato (3x6 mts.), instalada en el Museo del Café, Tuxtla Gutiérrez, 2011.

Robertoni Gómez o la arcilla que sintetiza el universo

Considerado en la república de las artes plásticas de Chiapas y de México, como uno de sus más destacados exponentes y con motivo de la instalación de su mural de cerámica “LA UNIVERSIDAD Y EL PUEBLO”, a propósito del primer cincuentenario de existencia de la máxima casa de estudios del estado, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), entregamos un cuestionario de 3 preguntas al maestro ROBERTONI GÓMEZ, a efecto de que, en sus propias palabras, nos obsequiara un testimonio directo sobre su oficio. No está por demás agregar a los datos que ya se consignan en la trayectoria de ROBERTONI, incluida generosamente en este Suplemento, el haber acreditado un trabajo consistente a lo largo de cerca de cuatro décadas de oficio en los vertederos del arte plástico y especialmente del llamado arte público, que es aquel que trasciende los muros y espacios del coleccionismo privado, para ir a dar al agua de la mirada de sus degustadores acaso más importantes: la gente de a pie. Así tampoco, sobra referir el prestigio que tiene de parte de quienes de modo particular gozosamente poseen obra suya en sus residencias y despachos. Hablamos aquí de los sectores económico, empresarial y productivo, que además de sumar su aporte al crecimiento de Chiapas, han apoyado las culturas y las artes con la adquisición de obras de Robertoni Gómez, entre otras figuras de nuestra plástica.

Antes de compartir las respuestas al cuestionario que le hicimos llegar y en referencia al mural “La Universidad y el Pueblo”, aprovecho la oportunidad para acotar dos cuestiones.

En primer lugar, mi reconocimiento a ALFARO Noticias, a los editores del Suplemento Cultural y a los colaboradores Roberto Chanona y Adolfo Ruiseñor, por haber hecho posible la presente entrega, cuya única finalidad es compartir el talento de los grandes valores human os de Chiapas.

En segundo lugar, quiero dejar constancia de la impresión prístina que me causó la vista del mural del cincuentenario de la UNACH. Le dije a su autor que, en razón de la técnica empleada en la obra por medio de sutiles relieves en cada tablilla, acaso esbozos, me evocaba aquellos dibujos que en edad párvula solíamos hacer sobre la tierra para expresar una simple referencia o bien mostrar nuestro asombro por las maravillas de la vida. Pero más profundo que eso, tengo la certeza de que su mural cerámico representa los surcos que se hacen en la tierra. El trazo del hombre en la cultu-

ra y esa genética campesina recorre los puntos cardinales del alma sensible del artista de Villaflores. Para quien esto escribe, activar la forma fundacional de consignar una idea o una visión del entorno, nos faculta recuperar el poder creativo del ser humano. Nos traslada desde el tiempo inmemorial hasta esta hora del trasiego civilizatorio. Fundamentalmente, nos habla de la sencillez que finalmente encierra el arte. Enhorabuena.

CUESTIONARIO

1.- ¿Qué le motiva, une y da poder a Robertoni Gómez el utilizar de manera abrumadora la arcilla para construir su propuesta artística? Me motiva utilizar la arcilla, el barro quemado, porque es agua, aire, tierra y fuego y en ese material, en esa sustancia, está sintetizado el universo; de ahí venimos y eso somos.

2.- En el caso de Robertoni, al igual que sucede con otros grandes exponentes de la plástica contemporánea ¿A quiénes reconoce como sus maestros y cuáles corrientes estéticas son le han influenciado? Sobre todo, me ha influenciado al arte precolombino, pero también los grandes muralistas mexicanos, Orozco, Siqueiros. También Tamayo y Henry Moore, pero más que nada ha sido el arte prehispánico que es nuestra historia profunda, mi gran soporte para crear.

3.- ¿Cómo le gustaría ser recordado en la historia del arte mexicano? Más que ser recordado, me gustaría que se aprovecharan mi conocimiento e investigaciones sobre el barro de Chiapas, los he utilizado casi todos. Estoy dejando enseñanza con mi hijo Tony y con los alumnos que tengo en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.

La universidad y eL puebLo robertoni Gómez
Escultor Robertoni Gómez Morales

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