A D M I R A B L E

Conoce más de él
Parte de nuestra historia
Datos interesantes


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A D M I R A B L E

Conoce más de él
Parte de nuestra historia
Datos interesantes


Originario de Sinaloa
Alias: Granola





Nacida el 17 de septiembre del 2001 en Benito Juárez, Cancún, ha vivido toda su vida en Playa del Carmen, lugar donde también concluyó sus estudios. De naturaleza sensible, suele llorar con facilidad, especialmente si le hablan feo. Su mayor alegría es compartir tiempo con su novio, y no hay plan que disfrute más que comer a su lado.
Cosa favorita: Las flores, especialmente las gerberas y los tulipanes.
Su mayor sueño: Casarse con Andrés y tener su consultorio
Nacido el 11 de noviembre en Navojoa, Sinaloa, cursó su educación primaria en la escuela Santa Catalina en el año 2008. Posteriormente, continuó sus estudios en el Colegio de Bachilleres, plantel Playa del Carmen, donde concluyó la preparatoria. Actualmente, se considera un apasionado del gimnasio, la música en inglés y de los gestos de cariño como los besitos por toda la cara.
Color favorito: morado
Comida favorita: Las hamburguesas y su novia jsjs


¿Recuerdas el día en que nos conocimos? Yo sí… cómo olvidarlo. Aunque en realidad, me gusta pensar que nuestra historia comenzó mucho antes, allá por los días de la preparatoria. Estudiábamos en el mismo lugar, tú ibas en el mismo salón que mi hermano, tan cerca… y sin embargo, tan lejos. Nunca nos hablábamos, pero ahí estábamos, compartiendo espacios, cruzando caminos sin saber que un día nuestras vidas se entrelazarían de verdad. A veces me pregunto si fue una casualidad, una simple coincidencia… pero en el fondo de mi corazón, me gusta creer que fue parte del plan de Dios. El día que nos reencontramos, aunque ya habíamos empezado a hablar desde que me respondiste esa historia en Instagram, yo estaba muy nerviosa. Iba a entrenar contigo por primera vez y no sabía qué esperar Pero al verte al tenerte de frente, algo dentro de mí se movió Tenía unas ganas enormes de abrazarte, de acercarme, como si mi corazón ya supiera que tú eras ese lugar al que pertenezco. Fue una sensación indescriptible, porque aunque técnicamente era la primera vez que te volvía a ver, sentía como si te conociera desde siempre, como si ya te hubiera estado esperando. Y desde ese momento, lo supe. Supe que eras tú. Supe que algo en mí ya te había elegido. No pasó mucho tiempo para enamorarme perdidamente de ti. Tu forma de ser, tan dulce, tan noble, me fue envolviendo poco a poco. Aunque al principio no querías ir por un café conmigo, y tampoco eras tan fan de tomarte fotitos como en esta, nuestra primera foto juntos , fuiste derritiendo todas mis barreras con tu ternura, con tu forma de mirarme, con tu presencia serena. Hoy, al recordar todo eso, sonrío. Porque cada paso, cada conversación, cada instante contigo ha sido una confirmación de que todo valió la pena. Que cada cruce silencioso en la prepa, cada mensaje, cada abrazo contenido, nos trajo hasta aquí. Y qué bonito es saber que después de todo ese tiempo, después de estar tan cerca y tan lejos, al final… nos encontramos.

Desde el día en que te conocí, recuerdo haber mencionado todo lo que me gustaba de ti… pero con el tiempo me he dado cuenta de que esa lista no ha dejado de crecer. Me encanta recordártelo, una y otra vez, porque hablar de ti me llena el alma. Amo la luz que irradias sin siquiera notarlo, esa energía tan tuya que calma, que abraza, que da paz. Amo la manera en que te entregas a los demás, cómo eres amable incluso en los momentos más difíciles, cómo ayudas sin esperar nada a cambio, simplemente porque te nace, porque así es tu corazón: inmensamente generoso. Tu forma de estar para los demás, de ser ese apoyo silencioso pero firme, habla mucho de la grandeza que hay en ti. Tienes una capacidad preciosa de ver la vida con ternura y esperanza, incluso cuando las cosas no son fáciles. Me inspiras a ser mejor, a tener más empatía, a mirar con compasión. Tu manera de ver el mundo me conmueve profundamente. Y sí, también amo cada detalle físico de ti. Tu sonrisa es una de mis vistas favoritas, tus ojitos bonitos que siempre brillan, tus cejas que enmarcan tan perfectamente tu expresión, esas pestañas que me roban suspiros sin que te des cuenta. Tus brazos que me abrazan fuerte, tus manos que me hacen sentir a salvo, tu voz que me tranquiliza, incluso tu forma de caminar. Cada parte de ti me atrae, me gusta, me enamora. Pero si tuviera que elegir entre tu exterior y tu interior, siempre elegiría tu corazón. Porque tu esencia, tus valores, tu dulzura y tu capacidad de amar con tanta honestidad… eso es lo que más me toca el alma. Te amo, Andrés. Te amo con cada parte de mí, profundamente, con certeza, sin pausa. Me gusta todo de ti, lo que eres y lo que sueñas ser, tu historia, tus virtudes, tus errores, tu manera de reír y hasta cómo te quedas en silencio. No me cansaría jamás de mencionarte todo lo que amo de ti, porque amarte es lo más natural que me ha pasado, y recordártelo, una de mis formas favoritas de hacerlo real cada día.


Y es que hay momentos en los que todo encaja: cuando escucho nuestras canciones favoritas mientras contemplo un paisaje hermoso, algo dentro de mí se aquieta. Siento esa misma tranquilidad que me invade cuando me abrazas, esa sensación de estar a salvo, de estar en casa Es un tipo de paz que no se encuentra fácilmente, una calma que no muchos entienden, pero que tú me das sin esfuerzo, solo con tu presencia. No necesito grandes cosas para ser feliz, porque lo tengo todo cuando estoy contigo. Estar entre tus brazos, sentir tu calor, reír contigo, escuchar tu voz o simplemente compartir un silencio cómodo eso es todo lo que necesito La naturaleza me lo recuerda cada día: tú eres mi lugar seguro, mi momento favorito, mi paz.
Desde el inicio de nuestra relación, he descubierto que la naturaleza tiene una forma especial de hablarnos, de reflejarnos, de unirnos sin que nos demos cuenta. El cielo, los paisajes, los atardeceres teñidos de colores cálidos, el susurro del viento entre los árboles brillantes… todos esos detalles se han convertido en pequeños puentes que me llevan a ti. Es como si cada parte del mundo natural se hubiera confabulado para recordarme tu presencia y la forma en la que llegaste a transformar mi vida. Hay algo mágico en cómo cada elemento de la naturaleza se conecta contigo El cielo me recuerda la profundidad de tu mirada, los atardeceres me traen a la mente tus palabras suaves, y los árboles iluminados por la luz del sol o la luna me hacen pensar en la paz que encuentro a tu lado No es casualidad que cada vez que salgo a caminar o simplemente observo el mundo que me rodea, mi mente vuele hacia ti. Tu esencia parece estar impresa en cada rincón, como si la naturaleza misma se hubiera impregnado de tu energía

Espero, con todo mi corazón, que este viaje sea solo el primero de muchos más que vivamos juntos. Compartir estos días contigo fue algo que llenó profundamente mi alma y me dejó recuerdos que guardaré con muchísimo cariño. Caminar a tu lado por las calles de José María Morelos, ver tu sonrisa en cada rincón familiar, me hizo sentir una conexión aún más fuerte contigo. Desde el momento en el que me subí contigo a ese camión, sentí un torbellino de nervios, pero también de emoción. No solo era un viaje cualquiera, era especial Créeme cuando te digo que me emocionaba muchísimo verte reencontrarte con tu abuela. Pero lo que más me conmovía era que lo compartieras conmigo, que me invitaras a acompañarte en un momento tan significativo Sentí que me abrías la puerta a una parte de tu historia, y eso no tiene precio para mí.
Uno de los momentos más especiales fue, justamente, conocer a tu abuela y a parte de tu familia materna. Sentirme tan bienvenida, ver la calidez con la que me recibieron, fue algo que me tocó profundamente el corazón.
Son personas que, con su sencillez, amor y cercanía, me hicieron sentir en casa Me emocionó ver de dónde vienes, el entorno que te formó, las raíces que te sostienen. Y más aún, me encantó que me dejaras ser parte de eso, aunque fuera por unos días.
Gracias por abrirme las puertas de tu mundo Por compartirme tu historia, tu gente, tu comida, las risas y ese ambiente familiar lleno de cariño. No sabes cuánto significó para mí que me hicieras sentir parte de algo tan íntimo y especial
Este viaje me hizo pensar, imaginar y soñar con la vida de aventuras que nos espera juntos. Una vida de momentos simples pero significativos, de rutas compartidas, de familias que se unen, y de mucho amor. Me emociona tanto todo lo que aún nos queda por vivir, porque si este fue solo un capítulo… no puedo esperar a leer el resto de nuestra historia









Siempre nos han dicho que una pareja es para toda la vida, que la elijamos bien porque compartirás toda la vida con ella, que es la decisión más importante que vas a tomar y que debes de estar seguro Siempre eh pensado que lo dicen para asustarnos, como si fuera una decisión difícil de tomar y como si una vida fuera demasiado tiempo para compartir con alguien.
Hace poco leí que la esperanza de vida promedio era de 75 años y si así fuera y viviéramos 75 años, nos quedarían tan solo 52 años juntos, eso sería 52 cumpleaños, 52 navidades, 52 años nuevos y 52 veranos juntos, un total de 18,980 días juntos; así que si me preguntan que si estoy segura de pasar toda mi vida a tu lado, les diría que una vida me parece corta, una vida de salidas a comer taquitos, de ir a la panneria, de dar paseos por la tarde en la playa, una vida de escuchar tu voz y la manera en la que me dices que me amas y de ver tus ojitos tan lindos; y es que me parece tan poco, porque en una viuda no nos alcanzará el tiempo para vivir todo lo que quiero vivir a tu lado Sé que nos quedarán lugares por conocer, películas por ver y una que otra canción por escuchar, y es que en realidad, aunque vivamos todo eso nunca sería suficiente, nunca serán suficientes los abrazos que podamos darnos en una vida, no serán suficientes las risas y esas pláticas interminables. Y aunque viviera 7 vidas, siempre me faltaría tiempo contigo, así que hoy digo que sí, estoy dispuesta a pasar mi vida entera contigo y si nuestro tiempo juntos es mucho o poco, quiero que sepas que el tiempo contigo será siempre mi favorito; y a pesar de saber que una vida juntos no nos será suficiente, no puedo esperar para vivirla a tu lado.

HOY Y SIEMPRE