Skip to main content

ALBERTO RAMIREZ JURADO - Una historia mas de amor

Page 1

ALBERTO RAMÍREZ JURADO UNA HISTORIA MÁS DE AMOR

ALDAMA FINE ART 1


Cat. 32 Sin título (detalle) 2


ALBERTO RAMÍREZ JURADO UNA HISTORIA MÁS DE AMOR


Cat. 11 Sin título (detalle) 2


ALBERTO RAMÍREZ JURADO UNA HISTORIA MÁS DE AMOR

OTOÑO DE 2026

ALDAMA FINE ART


Cat. 43 Sin título (detalle) 4


ALBERTO RAMÍREZ JURADO: POR LAS COMARCAS DEL ABSTRACCIONISMO GONZALO VÉLEZ

El arte no reproduce lo visible; hace visible. Paul Klee

E

l continente de la pintura abstracta es un extenso territorio de múltiples geografías en donde a menudo es fácil perder el rumbo. Las rutas son ambiguas, y las cartografías incompletas o contradictorias. Hay zonas donde las brújulas giran sin control, y otras en las que se siente como que estamos a la vez en dos o tres o cuatro lugares distintos, y la ausencia de formas que representen cosas concretas genera una sensación de falta de piso, de flotación sin dirección. Las referencias a la historia del arte son como mapas antiguos que ofrecen cierto oriente, y aunque las fronteras entre las innumerables comarcas del abstraccionismo, lo mismo que entre el abstraccionismo y la figuración, son imprecisas, difusas y contradictorias, sí nos permiten distinguir regiones más o menos autónomas en la pintura abstracta que nos hacen saber más o menos por dónde nos desplazamos: de lo geométrico a lo matérico, de lo orgánico a lo expresionista, de lo intuitivo a lo constructivo, y así sucesivamente. A lo largo del tiempo, una multiplicidad de artistas se ha establecido, y continúa haciéndolo, en los fértiles campos del abstraccionismo, la mayoría de las veces en sitios específicos que, de hecho, permiten su ubicación en tales mapas. Encontramos así fraccionamientos más o menos definidos a los que podemos referirnos como abstraccionismo lírico, o geométrico, o matérico, o expresionista, etcétera, en los que encontramos a artistas en específico a quienes podemos delimitar de este modo.

5


El caso que nos ocupa, sin embargo, no resulta tan fácil de contener. Alberto Ramírez Jurado es un pintor que rehúye las limitaciones. O podría decirse también: que se integra con naturalidad a distintas vertientes del abstraccionismo, donde tiene residencia por derecho propio. Es como si tuviera varias casas, cada una en una comarca distinta, y como si hubiera pasado temporadas sucesivas en ellas, demorándose en explorar los alrededores, captando y plasmando en pintura los hallazgos de sus indagaciones en el terreno circundante, como una especie de naturalista del abstraccionismo. Pero entonces, si no es posible circunscribirlo a una sola vertiente, lo que sí podemos es seguir medianamente los rastros de sus distintas estancias, para con ellos intentar reconstruir un posible itinerario que nos refiera sus indagaciones pictóricas en el abstraccionismo. Más que un punto de partida, un punto de llegada lo muestra el mapa que constituye la serie de excelentes cuadros en pequeño formato (2023) de Ramírez Jurado que vimos en la magna exposición colectiva Otredades. Yo en los demás hace un par de años: una suerte de retratos en sucesión con la misma silueta como de fotografía para credencial, cada vez con un delirio dispendioso de materia pictórica: rostros anónimos en fondos monocromáticos dados con generosas aplicaciones de pintura casi que directamente del tubo, logrando deformaciones expresionistas hacia una desfiguración grotesca colindante con un abstraccionismo pesadamente matérico y oloroso a óleo. Aún mayor asombro despierta la mano del pintor ahora, al cotejar ese abigarramiento vibrante con los cuadros que integran Una muestra más de amor, esta magnífica exposición retrospectiva. Cronológicamente, el inicio de la misma está planteado por dos polípticos, cada uno de nueve piezas chicas, que datan de 2008 [cat. 43 y 42]. En ese momento, como se puede advertir, lo que el artista tenía en mente no era la saturación, sino el aire. En uno de ellos predomina un amarillo frío en interacción manchística con un rojo, acentos en negro y tres atinados toques de azul en uno de los módulos; en el otro hay más bien ocres y naranjas, con algunos trazos que simulan rayones a lápiz y el contrapunto dado por un manchón verde olivo con franjas horizontales color pistache.

6


Cat. 42 Sin título (detalle)

7


Cat. 3 Sin título (detalle) 8


En ambos, sin embargo, se advierte la intención de que el fondo blanco destaque, de que cualquier aplicación encima resalte contra ese vacío espacial. Hay juegos con trazos elementales, como ondulaciones, puntos, rayitas, círculos imperfectos, que contribuyen a esa sensación de ligereza, pero al mismo tiempo de que algo se está generando, acaso como si fueran instantáneas de paisajes fantásticos en gestación. Vemos luego cuadros de algunos años después en formatos mayores. Un cuadro en azul de 2011, igualmente sin título [cat. 22], muestra reminiscencias de la intención de que el fondo blanco esté también presente, aunque ahora se percibe menos levedad, una saturación más compleja donde los círculos tienen contornos de tonos distintos, con lo que adquieren una cierta forma; el puntuado es con más colores; aparecen trazos que son propiamente líneas, y la tensión se genera de manera primordial a partir del choque de colores primarios y complementarios. El conjunto permite la insinuación de algo a punto de convertirse en forma objetual distorsionada, en indicio de cosa. De ahí pasamos a formatos muy grandes, de alrededor de los dos metros, en dos cuadros de 2013, uno en azul y el otro en rojo [cat. 2 y 3]. En ambos, una zona de tensiones se conjuga hacia el centro de la composición. El punteo dejó de aparecer, los círculos pasaron a trazos espirales, líneas tejen redes, pinceladas intentan delimitaciones, pero, sobre todo, sutilmente, líneas rectas blancas se juntan en nodos y construyen así una especie de estructura: el esqueleto compositivo de algo con forma captable que quizás está por manifestarse, aunque en todo caso se anuncia en el dinamismo contenido que encierran estos dos estupendos cuadros. En ambos, por otra parte, se aprecia un elemento que, sin ser propiamente un leitmotiv, está presente en muchas de las series de cuadros de esa década. Se trata de los trazos casi siempre horizontales y más o menos breves aplicados con pincel grueso o con brocha que conforman zonas como manchas cuadradas o rectangulares, y que funcionan como una especie de acentos. Se percibe seguridad en la aplicación del trazo: no el azar intuitivo, propio del abstraccionismo lírico, ni mucho menos el accidente controlado, tipo action-painting, sino una certeza más bien como constructivista.

9


Una serie de pequeños formatos [cat. 6 a 14], desarrollada en 2015 en óleo sobre papel, sugiere apuntes o bocetos con esta intención como base para proyectarlos a formatos mayores. A pesar de su tamaño, irradian una cierta sensación monumental, y adquieren dinamismo gracias a sutiles intervenciones con esgrafiados o rayones de carácter dibujístico sobre la superficie o en el trasfondo, lo cual será también una nota que se repite de manera recurrente en general en la obra de Ramírez Jurado. Se diría que sobre esa misma idea el artista exploró al siguiente año diversas vertientes afines, siempre con empalmes y superposiciones de dichos trazos gruesos para lograr áreas con una mayor o menor autonomía. En un extremo, deriva hacia una gestualidad más libre, más expresionista, en cuadros de formato grande donde predomina la saturación, ya sea con variaciones tonales de una misma paleta, como rojo-anaranjado en un cuadro sin título [cat. 4], o con más colores en juego, como en Tierra vecina [cat. 1]. Son piezas que irradian un notable dinamismo: la mirada se pasea con alegría entre sus incontables detalles. Nos encontramos en el informalismo puro, y, sin embargo, acaso debido a la interacción cromática, se percibe una cierta sensación de profundidad, como de perspectiva, aunque no existan representaciones de nada. En otra vertiente, la gestualidad es más contenida, y los trazos, los cuadrángulos, ganan autonomía cromática, como en 2 tiempos, Andar 2 tiempos y Tu mirada [cat. 24, 25 y 26], o bien como en algunos cuadros sin título de intención semejante [cat. 33 y 34, por ejemplo]. El meollo en estas piezas es hallar un equilibrio, siempre delicado, entre afinidades y contrastes cromáticos. En ellas, un sutil movimiento dentro de la composición es conseguido por medio de ligeras alteraciones en los matices de un color protagonista, lo que invita a la mirada a permanecer en ese juego óptico.

10


Cat. 14 Sin título (detalle)

11


Cat. 25 Andar 2 tiempos (detalle) 12


En Andar 2 tiempos, por ejemplo, se presentan diversos islotes azules, todos ellos emparentados cromáticamente, pero todos distintos; se trata, de hecho, del mismo azul básico, con un leve añadido acaso de blanco, o de negro, o de rojo, para lograr un matiz distinto, en una gama que va de un celeste vuelto gris a un azul oscuro, como marino. Esto hace que el ojo perciba esas zonas a profundidades diferentes, generando así un ritmo visual y dinamismo al interior de la composición. Algo similar ocurre con los otros colores primarios que intervienen, que aquí son un rojo carmín y un amarillo ocre. En Tu mirada, por mencionar otra variante, el fondo está dado por una diversificación de esos mismos ocres, y los acentos son en azules y en matizaciones de un rojo quemado casi marrón. Una vertiente adicional la constituyen cuadros cuyas composiciones se basan igualmente en zonas cromáticas, pero cuando éstas no tienen tanto protagonismo: cuando son menos autónomas, pero a cambio se integran más como conjunto. Si bien siguen un principio similar en cuanto al manejo de matices, las pinceladas no son enfáticas, su aplicación es más delicada. Se percibe más intuición en la actitud del artista, en dirección hacia un abstraccionismo de tipo lírico. Cuadros como Alegría [cat. 27], Despertar [cat. 28], Un minuto antes [cat. 36] e Intentando encontrarte [cat. 30] son afines a esta noción. Un extremo en esta vertiente, opuesto al de la gestualidad más expresionista que ya vimos, se alcanza en cuadros como Tiempos [cat. 35] y otros similares. Aquí las tensiones se han suavizado, y las transiciones entre los colores y entre los tonos son delicadas. En vez de resaltar los contrastes y marcar zonas autónomas, las fronteras resultan ambiguas. La intención dejó de ser gestual y se volvió predominantemente atmosférica. Otro cuadro en el que se aprecia esta intención más lírica es Dos tiempos y medio [cat. 29], donde se diría que un abultamiento de nubosidades o una como neblina de lento movimiento envuelve algo apenas insinuado por líneas dibujísticas que se revelan sutilmente.

13


Hacia 2018, Ramírez Jurado retoma el fondo blanco de los polípticos del inicio de esta muestra y lo combina con el tratamiento por islotes de colores autónomos, con lo que obtiene composiciones elegantes que enmarcan en blanco el conflicto cromático propuesto [cat. 15 a 19]. Para estos cuadros no emplea óleo, sino acrílico. Los colores no son brillantes, más bien busca tonos mates, apastelados, y los distintos trazos integran de manera balanceada gestualidad e intuición, componiendo imágenes que mantienen con notable pulcritud las tensiones y el interés visual. Más o menos a partir de esa época, el dibujo empieza a cobrar cada vez más importancia en su obra, como lo anuncian ya de manera incipiente cuadros como Equilibrio [cat. 5] o Entre el cielo [cat. 20]. Se trata de un dibujo no representativo, sino libre, en el sentido de una línea que se desplaza azarosamente por un espacio, dejando un rastro que a veces compone formas caprichosas, no planeadas. De prestarle una simple e inadvertida estructura a las composiciones, ese dibujo se va volviendo paulatinamente un elemento protagónico, con lo que se abre una nueva vertiente en su obra. Esta integración del dibujo se consolida en las piezas más recientes, que son ya de este 2026. El repaso de toda la obra anterior nos permite ahora visualizar con mayor claridad diversos puntos de referencia para los elementos que en ellas entran en juego. En cuadros como Enrolló de amor [cat. 39], el dibujo es francamente protagonista. Como en todos los casos, se trata de un dibujo no representativo, pero aquí, en medio de un cromatismo celeste, se resuelve en un rayado de trazos nerviosos, inquietos, sobre todo en la parte superior de la composición, en donde el trazado es más diagonal, incluso se extiende en curva para formar un medio arco.

14


Cat. 19 Sin título (detalle)

15


Cat. 40 El juego (detalle)

16


Luego de una división por medio de tres acentos en azul, rosa y amarillo en tonalidades pastel, en la parte inferior predomina una cuadriculación plasmada a punto de sugerir una arquitectura, un edificio, por ejemplo, con una vista marina por los trazos aquí horizontales sobre azul que podrían simular olas. Pero no es así. El artista permanece siempre un paso antes de la pre-figuración. Otra retícula, arriba a la izquierda del cuadro, en la que varios de los cuadrados encierran formas circulares, nos remite de manera consecuente a los tableros de la siguiente pieza. El juego [cat. 40], en efecto, es una pieza menos dibujística que la anterior, más pictórica. Sobre una alegre combinación de colores se aplicó pintura blanca arriba a la izquierda y abajo a la derecha, estableciendo una gruesa diagonal óptica. El dibujo de rayones nerviosos queda relegado al margen derecho, mientras que la atención inmediata es captada por dos retículas cuadradas simples, flanqueadas en la parte superior nuevamente por acentuaciones por medio de una mancha azul y otra rosa, más grande y contra un fondo amarillo, las cuales, apoyadas también por el título de esta pieza, nos sugieren tableros de juegos de mesa, como pueden ser las damas o el ajedrez, flotando sobre la ligereza de armonías cromáticas. Esta revisión de la obra de Alberto Ramírez Jurado concluye con un cuadro sorprendente, como lo es Locura [cat. 41]. El aparente delirio del cuadro sintetiza, por un lado, toda la experiencia pictórica adquirida, pero por otro, igualmente, da pie a la especulación de nuevas rutas futuras. Las variaciones cromáticas anteriores se sintetizan aquí en juegos meramente con los colores primarios, más blanco y negro y los consecuentes grises: alguno más azul, alguno más amarillo, alguno más rojizo. Vemos, como antes, superposiciones de capas de colores y dibujo abstracto, con trazos negros y aquí también con trazos blancos. Se aprecia gestualidad, pero también intuición; contrasta lo reticulado a la izquierda con los trazos curvos de la derecha; conviven los islotes cromáticos con trazos con el pincel como rayaduras expresionistas. Hay, igualmente, reminiscencias de la intención de respetar, así sea mínimamente, el fondo o trasfondo blanco.

17


Por otra parte, se plantea un cierto dramatismo en el sentido escénico. Y es que acaso en este cuadro se puede hablar, ahora sí, de algo como una pre-figuración, entendiendo esto como una composición abstracta con formas que, más allá de la simple sugerencia, pueden tomarse como un primer acercamiento a la representación de algo. Las dos formas principales en primer plano se proponen, de este modo, como dos seres o personajes enfrentados. A la izquierda, los trazos blancos parecen formar un estilizado cuerpo, cuya cabeza de perfil estaría dada por la mancha en rojo-rosa que sobresale encima de los “hombros”. A la derecha, el otro ser tendría un abultado cuerpo azul, un elemento amarillo intermedio y una cabeza lograda con un manchón blanco. Detrás de ambos corre una especie de línea de fuga que remitiría a la calle de una ciudad, con edificios en las aceras. Y, por último, en este contexto, a la izquierda el rectángulo negro contra fondo blanco sugeriría una fachada con una puerta, algo así. Queda por ver si en el futuro se acercará más a una pre-figuración semejante, o si proseguirá por las vías de la no representación. Cerramos así este paseo por las comarcas del abstraccionismo tras las huellas del pincel de nuestro artista. Constatamos su presencia certera en varias de sus territorialidades, lo que da cuenta de una tesitura muy amplia en la resolución pictórica. Esta gama extensa abarca de lo sutil a lo gestual, de lo simple a lo abigarrado, y se mantiene siempre en una pintura que elude la representación y se complace con atractivos regodeos visuales que denotan una intensa vida interior en el sentido en el que lo pedía Kandinsky, el principal fundador de la pintura abstracta. Una muestra más de amor es precisamente eso: una prueba de la amorosa devoción de Alberto Ramírez Jurado por el quehacer pictórico y la creación de imágenes formidables, y al mismo tiempo, también, una exhibición que, a través de distintos acercamientos al informalismo, pretende transmitirnos que la pintura, el hecho de pintar, es un acto de amor.

18


Cat. 1 Tierra vecina (detalle) 19


Cat. 5 Equilibrio (detalle) 20


Gonzalo Vélez (Ciudad de México, 1964) Además de poeta, es escritor de artes visuales y traductor de literatura alemana, labor en la que destaca su reciente traducción de Cosmos, la obra cumbre de Alexander von Humboldt. Ha recibido premios y reconocimientos por su trabajo creativo en literatura y crítica de arte, y ha sido invitado como curador de diversas exposiciones, algunas de ellas en el Museo de Arte Moderno. Cuenta con más de quinientas publicaciones sobre artistas y exposiciones de arte, y ha escrito acerca de los principales artistas activos en la Ciudad de México. Ensayos suyos integran libros monográficos sobre pintores como, entre otros, Francisco Toledo y Rafael Coronel, o como Phil Kelly y Rafael Cauduro. Su foco de atención, sin embargo, son los y las artistas de fin de siglo en su ciudad. Es becario del Sistema Nacional de Creadores Artísticos (2021-2024) con un proyecto de ensayo literario sobre la vida artística en la Ciudad de México en los años noventa, además de una compilación antológica de sus publicaciones sobre la materia en esa época y un libro sobre coleccionismo de arte.

21


Cat. 12 Sin título (detalle) 22


SOBRE EL ARTISTA


ALBERTO RAMÍREZ JURADO (Ciudad de México, 1978)

A

lberto Ramírez Jurado es un artista plástico mexicano que desde temprana edad mostró inclinación por el dibujo. Cursó la licenciatura en Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (actualmente Facultad de Artes y Diseño) de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se graduó en el año 2000. Su obra se desarrolla principalmente en el ámbito del dibujo y la pintura, destacando por su exploración de la materia pictórica. Ramírez Jurado reside y tiene su taller en Milpa Alta, un entorno rural que ha impregnado su trabajo pictórico y sus temas. Ha realizado exposiciones individuales notables, como El color de mi tierra en 2008, presentada en Aldama Fine Art, y Semillas en 2010, que integró obras de caballete relacionadas con el entorno rural. También participó en el proyecto El mural del milenio, que reunió a 34 artistas y tuvo itinerancias en sedes relevantes como el Museo de El Carmen (Ciudad de México, 2017), el Instituto Cultural Cabañas (Guadalajara, 2017-2018) y el Museo Galería Mexiquense Torres Bicentenario (2022). En el norte del país, ha mostrado su obra en la Galería Arte Actual de Monterrey, participando en la muestra El sonido del silencio (2014) y más recientemente en 2023 con la serie Debajo de Totomoxtle, que fue bien recibida por la crítica local.

25


Cat. 23 Sin título (detalle) 26


La obra de Ramírez Jurado se ha exhibido en numerosas exposiciones colectivas, destacando su selección en la Bienal Nacional Diego Rivera de Dibujo y Estampa (2004) en Guanajuato, así como su colaboración en la exposición Otredades. Yo en los demás, presentada en el Museo de la Cancillería de México, donde abordó temáticas de identidad y diversidad. A lo largo de su carrera, ha demostrado un compromiso con la enseñanza y difusión del arte, dirigiendo talleres de dibujo y pintura en instituciones como el Museo Universitario de Ciencias y Artes. Su práctica artística se enriquece no sólo mediante la experimentación con materiales y técnicas, sino también a través de un profundo entendimiento de la relación entre el arte y el contexto social. Ramírez Jurado busca fomentar un diálogo constante con su entorno, explorando los elementos visuales y las historias y memorias que dan forma a su obra. Este enfoque lo ha llevado a colaborar con comunidades locales, integrando el arte en espacios de interacción cultural y promoviendo la educación artística como un medio para el autoconocimiento y el empoderamiento social. A través de su trabajo, Ramírez Jurado no sólo crea piezas de valor estético, sino que también contribuye al fortalecimiento de la identidad cultural y la sensibilización hacia los temas que afectan a su comunidad. La obra de Alberto Ramírez Jurado se caracteriza por su búsqueda constante de la abstracción y su interés en explorar la memoria y el sentido de pertenencia a través de su práctica artística, evidenciada en una propuesta estética singular que respeta y reinterpreta su entorno cultural e identitario. Se encuentra presente en colecciones relevantes, como la del Museo de Arte de Querétaro (MAQRO), el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO), el Museo de Arte Contemporáneo de San Luis Potosí (MAC) y el Museo de Artes Gráficas de Coahuila (MAG), por mencionar algunas.

27


Cat. 8 Sin título (detalle) 28


CATÁLOGO DE OBRA


30


Cat. 1 Tierra vecina 2016 Óleo sobre tela 150 × 200 cm

31


Cat. 2 Sin título 2013 Óleo sobre tela 180 × 240 cm

32


33


34


Cat. 3 Sin título 2013 Óleo sobre tela 190 × 240 cm

35


Cat. 4 Sin título 2016 Óleo sobre tela 200 × 170 cm

36


37


38


Cat. 5 Equilibrio 2018 Óleo y carbón sobre tela 30 × 60 cm

39


Cat. 6 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

40


Cat. 7 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

41


Cat. 8 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

42


43


Cat. 9 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

44


Cat. 10 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

45


Cat. 11 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

46


Cat. 12 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

47


Cat. 13 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

48


Cat. 14 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

49


Cat. 15 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 40 × 70 cm

50


Cat. 16 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 40 × 70 cm

51


52


Cat. 17 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 50 × 70 cm

53


Cat. 18 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 50 × 80 cm

54


Cat. 19 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 50 × 80 cm

55


Cat. 20 Entre el cielo 2018 Acrílico y collage sobre tela 60 × 120 cm

56


Cat. 21 Ruido eterno 2018 Acrílico sobre tela 60 × 120 cm

57


Cat. 22 Sin título 2011 Óleo sobre tela 90 × 120 cm

58


Cat. 23 Sin título 2011 Óleo sobre tela 70 × 80 cm

59


Cat. 24 2 tiempos 2016 Óleo sobre tela 70 × 90 cm

60


Cat. 25 Andar 2 tiempos 2016 Óleo sobre tela 70 × 90 cm

61


Cat. 26 Tu mirada 2016 Óleo sobre tela 70 × 90 cm

62


63


Cat. 27 Alegría 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

64


Cat. 28 Despertar 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

65


Cat. 29 Dos tiempos y medio 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

66


Cat. 30 Intentando encontrarte 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

67


Cat. 31 Lugar a la distancia 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

68


Cat. 32 Sin título 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

69


Cat. 33 Sin título 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

70


Cat. 34 Sin título 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

71


72


Cat. 35 Tiempos 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

73


Cat. 36 Un minuto antes 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

74


Cat. 37 Un recuerdo 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

75


Cat. 38 Ventana aquí 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

76


Cat. 39 Enrolló de amor 2026 Técnica mixta sobre tela 100 × 150 cm

77


Cat. 40 El juego 2026 Técnica mixta sobre tela 90 × 120 cm

78


Cat. 41 Locura 2026 Técnica mixta sobre tela 80 × 150 cm

79


Cat. 42 Sin título 2008 Técnica mixta sobre papel (políptico de nueve piezas) 21.5 × 27.7 cm c/u

80


Cat. 43 Sin título 2008 Técnica mixta sobre papel (políptico de nueve piezas) 21.5 × 27.7 cm c/u

81


ÍNDICE DE OBRA

Cat. 1 Tierra vecina 2016 Óleo sobre tela 150 × 200 cm

Cat. 9 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 2 Sin título 2013 Óleo sobre tela 180 × 240 cm

Cat. 10 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 3 Sin título 2013 Óleo sobre tela 190 × 240 cm

Cat. 11 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 4 Sin título 2016 Óleo sobre tela 200 × 170 cm

Cat. 12 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 5 Equilibrio 2018 Óleo y carbón sobre tela 30 × 60 cm

Cat. 13 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 6 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 14 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 7 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 15 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 40 × 70 cm

Cat. 8 Sin título 2015 Óleo sobre papel sobre madera 31 × 24 cm

Cat. 16 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 40 × 70 cm

82

Cat. 17 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 50 × 70 cm Cat. 18 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 50 × 80 cm Cat. 19 Sin título 2018 Acrílico sobre tela 50 × 80 cm Cat. 20 Entre el cielo 2018 Acrílico y collage sobre tela 60 × 120 cm Cat. 21 Ruido eterno 2018 Acrílico sobre tela 60 × 120 cm Cat. 22 Sin título 2011 Óleo sobre tela 90 × 120 cm Cat. 23 Sin título 2011 Óleo sobre tela 70 × 80 cm Cat. 24 2 tiempos 2016 Óleo sobre tela 70 × 90 cm


Cat. 25 Andar 2 tiempos 2016 Óleo sobre tela 70 × 90 cm

Cat. 33 Sin título 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 41 Locura 2026 Técnica mixta sobre tela 80 × 150 cm

Cat. 26 Tu mirada 2016 Óleo sobre tela 70 × 90 cm

Cat. 34 Sin título 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 42 Sin título 2008 Técnica mixta sobre papel (políptico de nueve piezas) 21.5 × 27.7 cm c/u

Cat. 27 Alegría 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 35 Tiempos 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 28 Despertar 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 36 Un minuto antes 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 29 Dos tiempos y medio 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 37 Un recuerdo 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 30 Intentando encontrarte 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 38 Ventana aquí 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 31 Lugar a la distancia 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 39 Enrolló de amor 2026 Técnica mixta sobre tela 100 × 150 cm

Cat. 32 Sin título 2016 Óleo sobre tela 80 × 70 cm

Cat. 40 El juego 2026 Técnica mixta sobre tela 90 × 120 cm

Cat. 43 Sin título 2008 Técnica mixta sobre papel (políptico de nueve piezas) 21.5 × 27.7 cm c/u


EXPOSICIONES ANTERIORES (Catálogos disponibles a solicitud)

CRÉDITOS EDITORIALES JOSÉ IGNACIO ALDAMA Coordinación editorial LAURA REBECA PATIÑO Diseño editorial ADRIANA CATAÑO GUSTAVO DE LA PEÑA Cuidado de la edición

© D. R. Aldama Fine Art Palacio de Versalles 100 L-B Ciudad de México, 11930 www.aldama.com info@aldama.com © JIA Arte Contemporáneo S.A. de C.V. Este catálogo no puede ser fotocopiado, ni reproducido total o parcialmente, por ningún medio o método, sin la autorización por escrito del editor. Otoño de 2026

Víctor Guadalajara. Tramas. Septiembre, 2025. Miguel Ángel Garrido. El color de mis días. Mayo, 2025. Elena Manero. Proyecciones de la memoria inaprensible. Enero, 2025. Rocio Caballero. La alquimia del poder. Enero, 2024. Hugo Jácome. Presencias fugaces. Diciembre, 2023. Carlos Pellicer. Desde la ventana. Septiembre, 2023. Diego Glazer. Lontananza. Junio, 2023. Carlos Pellicer. Cuadro por cuadro. Abril, 2023. José Antonio Farrera. Piezas para un museo. Diciembre, 2022. Luis Argudín. Wirikuta. Diciembre, 2022. Antonio Chaurand. El camino de todas las cosas. Noviembre, 2022. Larissa Barrera. El enigmático color del silencio. Abril, 2022. Lorena Camarena. Palma y pólvora. Marzo, 2022. Alina Muressan. La punta del guaje. Febrero, 2022. José Antonio Ochoa. El instante decisivo. Febrero, 2022. Otredades. Yo en los demás. Enero, 2022. Wuero Ramos. La trascendencia del libro. Noviembre, 2021. Thibault Barrère. Finis Gloriae Mundi. Noviembre, 2022. Bernardo Loar. Siento que nos esfumamos. Junio, 2021. Diego Glazer. Hemisferios / Hemispheres. Abril, 2021. Raúl Campos. La loquería deambulante. Noviembre, 2020. Eric Pérez. Islote. Recinto del sol poniente. Octubre, 2020. Carlos Pellicer. Treinta años de obra en papel. Septiembre, 2020. Pinceles Solidarios. Agosto, 2020. Carmen Chami. Adláteres and the Unexpected Journey. Abril, 2020. Lorena Camarena. Invernadero de sombras. Noviembre, 2019. José Castro Leñero. Mar de la memoria. Octubre, 2019. Sandra del Pilar. Recuerdos de un tiempo expandido. Septiembre, 2019. Joaquín Flores. La materia del paisaje. Imágenes de la periferia urbana. Junio, 2019. Carlos Pellicer. Temples, gouaches y encáusticas. Mayo, 2019. El placer de lo cotidiano. Pintura mexicana contemporánea. Abril, 2019. Miguel Ángel Garrido. Luz adentro. Abril, 2019. Jorge González Velázquez. Origen. Octubre, 2018. Carlos Pellicer. Abstracto. Julio, 2018. Flor Pandal. Atlas y planisferios. Abril, 2018. Beatriz Ezban. Al borde del camino. Noviembre, 2017. Larissa Barrera. Vientos que acarician mis sombras. Septiembre, 2017. José María Martínez. La luz de la sombra. Mayo, 2017. Fernando Pacheco. Estructuras infinitas. Febrero, 2017. José Castro Leñero. Ciudad negra. Obras en papel. Enero, 2017. Jorge Obregón. Remanentes de la cuenca. Octubre, 2016. Wuero Ramos. El misterio de la tristeza. Agosto, 2016. Antonio Chaurand. Huésped. Junio, 2016. Tomás Gómez Robledo. Travesías. Mayo, 2016. Evocaciones 2016. Cinco pintoras mexicanas contemporáneas. Marzo, 2016. Germán Venegas. Coatlicue. Febrero, 2016. Carmen Parra y José Antonio Farrera. La flor de loto y el cardo. Pintura. Octubre, 2015. Miguel Ángel Garrido. Lo que habitamos. Noviembre, 2014. Edmundo Ocejo. Inventario de imágenes. Mayo, 2014. Evocaciones. Cinco pintoras mexicanas contemporáneas. Abril, 2014. José Castro Leñero. Circuito interior. Noviembre, 2013. Jorge González Velázquez. ...Fractal. Septiembre, 2013. José Antonio Farrera. Óleos. Abril, 2013. Carmen Chami. Estratagemas. Noviembre, 2012. Óscar Gutman. Pintura. Junio, 2012. Miguel Ángel Garrido. Serán mi nostalgia. Abril, 2012. Héctor Javier Ramírez. Wallpaper. Noviembre, 2011. Lorenza Hierro. Contención. Octubre, 2011. Tomás Gómez Robledo. Llamadas perdidas. Septiembre, 2011. Remigio Valdés de Hoyos. Le retour. Junio, 2011. Espejos de la mirada. Pintura abstracta contemporánea mexicana. Mayo, 2011. Vida en tránsito. La naturaleza muerta revisitada. Febrero, 2011. Hacia una nueva figuración en la pintura mexicana contemporánea. Noviembre, 2010. Gustavo Villegas. Non ego. Octubre, 2010. Tatiana Montoya. Diálogos. Septiembre, 2010. Miguel Ángel Garrido. Todos nuestros fantasmas. Junio, 2010. Pedro Cervantes. Escultura ecuestre. Mayo, 2010. Alberto Ramírez Jurado. Semillas. Febrero, 2010. Colectiva de Navidad 2009. Diciembre, 2009. Yampier Sardina. El placer del engaño. Octubre, 2009. Ernesto Álvarez. Seis nuevas creaciones. Septiembre, 2009. Tomás Gómez Robledo. Seis nuevas creaciones. Septiembre, 2009.


Cat. 4 Sin título (detalle) 85


ALDAMA FINE ART

Palacio de Versalles 100 L-B, Lomas Reforma Ciudad de México, México C.P. 11930 Tel. (5255) 5247.80.19 info@aldama.com / www.aldama.com

86


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
ALBERTO RAMIREZ JURADO - Una historia mas de amor by ALDAMA FINE ART - Issuu