Ala Plástica
1993 / Energía. Residuos Tóxicos Domiciliarios
Según el INDEC (Instituto Nacional de Estadística), las importaciones de baterías conteniendo metales pesados en Argentina se habia incrementado durante 1991 en un 538,68%, en coincidencia con la prohibición de la venta de estos elementos en países como EE UU, Alemania, Austria, España, Alemania, etc .. Lo que quedaba claro era que las empresas de los países centrales pagaban su reconversión tecnológica exportando elementos que luego de 2 horas de uso se transformaban en residuos tóxicos de larga persistencia. Ala Plástica reaccionó a este hecho, desarrollando desde agosto 1993 una campaña de información relativa a las baterías como un residuo tóxico domiciliario. El objetivo era poner de manifiesto la situación, advirtiendo sobre el aumento de la importación y el uso de éstos elementos severamente dañinos por su constitución y efectos sobre la salud, la situación legal nacional e internacional, así como su producción sistemas y disposición final. En abril 1994 Ala Plástica creó una serie de esculturas de concreto que aislaban baterías en su núcleo, que fueron situadas en un espacio público (Ciudad de La Plata Zoo) como evidencia de un problema como residuos tóxicos es en nuestra país, y para demandar acciones tendientes a revertir su impacto en el medio ambiente. La serie de esculturas fue declarada Patrimonio Cultural por el Consejo Deliberante de la ciudad de La Plata. Por la gran repercusión de la campaña la empresa Eveready convocó a Ala Plástica a una reunión en la que se comprometió a cesar las importaciones y reconvertir sus procesos industriales a partir de 2015. En ese momento Ala Plástica fue invitada por el University College Salford y Litoral / Project Environment, Reino Unido, para participar en el Simposio LITTORAL "Nuevas Zonas de Arte Crítica Práctica ", donde fue presentado el caso.