Skip to main content

REVISTA CONSTRUYE edición Norte abril de 2026

Page 1


Fábrica de Escuelas: construir el futuro desde las aulas

En esta edición de abril, en Revista Construye colocamos en el centro de la conversación un tema estratégico para el desarrollo del país: la infraestructura educativa como detonador de bienestar y transformación social. La Fábrica de Escuelas (ICIFED) encabeza nuestra portada, acompañada de la visión del titular del instituto, quien comparte cómo la planeación, diseño y ejecución de espacios educativos inciden directamente en la calidad de vida, la equidad y las oportunidades de las nuevas generaciones. Bajo este eje, abordamos la vivienda como subtema fundamental, entendiendo que ciudad, educación y habitabilidad forman parte de un mismo sistema que define el entorno en el que crecen las comunidades.

Complementamos este análisis con voces clave del sector: Héctor García García, alcalde de Guadalupe, Nuevo León, el Ing. Javier Garza, Presidente de CANADEVI Nuevo León, y la Arq. Betty Lucio, Presidente del Colegio de Arquitectos de Nuevo León, quienes aportan su perspectiva sobre el vínculo entre vivienda, desarrollo urbano y calidad de vida. Agradecemos especialmente al alcalde de Guadalupe por compartir su visión; y lamentamos que, al cierre de esta edición, no hayamos contado con la respuesta de los alcaldes de San Nicolás, Monterrey, San Pedro Garza García, Apodaca y Escobedo, ya que consideramos fundamental integrar una visión metropolitana en un tema tan sensible y de alto impacto para el desarrollo urbano.

Director General

LIC. JUAN CARLOS ZAMORA M

Directora Ejecutiva

LIC. GELA MORALES B.

Director de Contenidos

LIC. JUAN CARLOS ZAMORA Jr.

Director Administrativo LIC. ESTEBAN ZAMORA M.

Directora LIC. GELA MORALES B.

Community Manager

LIC. DIEGO ZAMORA M.

Arte y Diseño

CG MEDIA / LUIS ALBERTO CABRERA

Consejo Editorial

MTRO. OSCAR COELLO

MTRA. ILSE GONZÁLEZ

MTRO. EDUARDO LEÓN

MTRO. LUIS MORÁN

LIC. BÁRBARA VELDERRAÍN

PUBLICIDAD FABRICA DE ESCUELAS

rp@revistaconstruye.com.mx

449 262 4522

SIGUENOS

revistaconstruye.com.mx

facebook.com/revistaconstruye

X: @RevConstruye

Instagram: revistaconstruye

Linkedin: revistaconstruye

youtube.com/revista construye

Revista Construye ® es una publicación de Corporativo GEDCA, S.A. de C.V. de distribución gratuita. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido sin previa autorización por escrito de los editores. Los autores son responsables de sus artículos y no reflejan necesariamente el punto de vista de la empresa.

IMPI ® 2434130

Todos los Derechos Reservados © No. Reserva 04-2024-062712220000-203 Año 21, No. 171, abril de 2026.

Infraestructura Educativa en N.L.

4

ENTREVISTA HÉCTOR GARCÍA GARCÍA Presidente Municipal de Guadalupe, Nuevo León.

40 OPINIÓN DE LA VIVIENDA AL ECOSISTEMA URBANO El nexo Agua-Energía en las ciudades del futuro.

36 ARQUITECTURA PRITZKER 2026 No premia edificios, premia ideas.

48

ARQUITECTURA APPLEBY BLUE

Arquitectura social en Londres.

HÉCTOR GARCÍA GARCÍA

Presidente Municipal de Guadalupe, Nuevo León .

20 JAVIER TREVIÑO GARZA

Presidente CANADEVI Nuevo León .

26 BETY LUCIO

Presidente Colegio de Arquitectos de Nuevo León

CONSTRUYENDO OPINIÓN

30 CUANDO LO BARATO SALE CARO

La vivienda que deteriora nuestras ciudades.

36 DE LA VIVIENDA AL ECOSISTEMA URBANO

El nexo Agua-Energía en las ciudades del futuro.

ARQUITECTURA

40 EL PRITZKER 2026

No premia edificios, premia ideas

42 CASA VIHARA

Cuando la Arquitectura deja de imponerse.

48 APPLEBY BLUE

Arquitectura social en Londres.

MÁS ALLÁ DE LA CONSTRUCCIÓN

56 FOTOGRAFÍA: LALO KERA.

62 GADGETS: CASA INTELIGENTE.

64 AUTOS: NUEVO BMW 13 ELÉCTRICO.

66 HISTORIA: MONUMENTO A LA REVOLUCIÓN.

70 PARQUES: ESPACIOS CON CALIDAD DE VIDA.

CLICK PARA VER ENTREVISTA EN VIDEO

LA FÁBRICA DE ESCUELAS

El nuevo modelo de infraestructura educativa que se construye en Nuevo León

Un nuevo paradigma para construir educación

Hay decisiones que se toman pensando en el presente y otras que se toman pensando en el país que existirá dentro de veinte o treinta años.

La infraestructura educativa pertenece

a esta segunda categoría. Cada aula, cada patio y cada espacio escolar representan mucho más que obra pública: son los lugares donde comienza a formarse la sociedad del futuro.

En Nuevo León, esta visión comienza a tomar forma a través del trabajo del Instituto Constructor de Infraestructura

Física Educativa y Deportiva (ICIFED), organismo encargado de diseñar y construir los espacios donde miles de estudiantes desarrollarán su aprendizaje.

Al frente de esta transformación se encuentra Luis Fernando Domínguez Martín del Campo, quien impulsa una visión que combina innovación arquitectónica, sostenibilidad y sentido social para transformar la manera en que los estudiantes viven la escuela.

Con esa expresión describe el lugar donde se diseñan y construyen los espacios que formarán a las nuevas generaciones.

La decisión de cambiar la forma de construir escuelas

Cuando el gobernador de Nuevo León invitó a Luis Fernando a integrarse al proyecto estatal de infraes-

Para explicar el alcance de esta tarea suele recurrir a una frase sencilla, pero profundamente reveladora: “Nosotros trabajamos en la fábrica de escuelas”.

tructura educativa, el objetivo era claro: dejar un nuevo legado en la forma de concebir las escuelas.

La apuesta no consistía únicamente en construir más planteles, sino en transformar el modelo tradicional de infraestructura educativa.

Diversos estudios internacionales respaldan esta visión. Investigaciones desarrolladas en colaboración con UNICEF y UNESCO señalan que hasta el 33 % del aprovechamiento escolar depende directamente de las condiciones físicas de la infraestructura educativa.

El resto se distribuye entre la capacidad pedagógica de los docentes y los valores que los estudiantes adquieren en su entorno familiar.

“Una tercera parte del desarrollo de un niño depende de las condiciones de su escuela. Por eso este trabajo es tan importante”, explica Domínguez.

Arquitectura que inspira a aprender

El nuevo modelo impulsado por el ICIFED rompe con el esquema tradicional de aulas rígidas y edificios escolares cerrados.

En su lugar propone escuelas abiertas, luminosas y conectadas con su entorno, pensadas para generar bienestar y estimular el aprendizaje.

La propuesta arquitectónica parte de los principios desarrollados por la reconocida arquitecta danesa Rosan Bosch, una de las especialistas internacionales más influyentes en el diseño de espacios educativos innovadores. Su enfoque plantea que la arquitectura escolar puede convertirse en una herramienta pedagógica que estimule distintas formas de aprendizaje, creatividad e interacción entre los estudiantes.

A partir de esa visión, el modelo adoptado en Nuevo León integra espacios que promueven movimiento, colaboración, concentración y explo -

ración, rompiendo con la lógica tradicional del aula estática.

Las nuevas escuelas incorporan elementos que transforman la experiencia cotidiana de los estudiantes:

• Aulas abiertas con mayor entrada de luz natural.

• Entornos verdes con árboles y áreas de convivencia.

• Sistemas de captación de agua de lluvia para uso hidrosanitario.

• Paneles solares que reducen el impacto ambiental.

• Mobiliario flexible que favorece el aprendizaje colaborativo.

Uno de los cambios más visibles es la eliminación de las tradicionales protecciones metálicas en las ventanas. En su lugar, los planteles incorporan

cristales de alta resistencia y alto impacto, lo que permite una mayor iluminación natural y genera una sensación de apertura dentro del aula.

La intención es clara: transformar la percepción que los estudiantes tienen de la escuela.

“Queremos que los niños sientan su escuela como un espacio seguro, abierto y agradable para aprender”, señala Luis Fernando Domínguez. Incluso algunos detalles arquitectónicos responden a estudios sobre

comportamiento humano. Los remates ondulados de las aulas evocan el movimiento del mar y están pintados en tonos azul aqua, una decisión inspirada en investigaciones que asocian estas formas con sensaciones de calma y protección.

La idea es que, de manera casi inconsciente, los estudiantes perciban su escuela como un lugar seguro.

“Si logramos que su escuela sea el segundo lugar más seguro en su vida, entonces estamos haciendo bien nuestro trabajo”.

Secundarias para una nueva generación

El modelo también comienza a implementarse en escuelas secundarias, con el objetivo es fomentar creatividad, pensamiento crítico y trabajo colaborativo.

Ya fue entregada la Secundaria No. 4, y actualmente se desarrolla otro plantel que será inaugurado próximamente como parte de este nuevo legado educativo.

En estos espacios, el mobiliario tradicional da paso a configuraciones más flexibles que favorecen el trabajo en equipo y la interacción entre estudiantes.

La meta es formar jóvenes con una mentalidad distinta: más creativos, participativos y con mayor capacidad de aportar ideas a su entorno.

El jardín de niños que rompe paradigmas

Uno de los proyectos que mejor representa esta nueva visión es un jardín de niños considerado entre los más innovadores de la región.

El plantel atiende a 540 alumnos en dos turnos, una matrícula poco común para este nivel educativo.

Su diseño integra naturaleza, tecnología y espacios pensados para estimular distintas formas de aprendizaje. Cuenta con un pequeño bosque interior con encinos de más de cuatro metros de altura, un huerto escolar, un arenero pedagógico para fortalecer la motricidad fina y áreas de convivencia donde los estudiantes interactúan libremente.

También incorpora espacios conocidos como “cuevas”, diseñados para estudiantes con personalidades más introspectivas que prefieren ambien -

tes tranquilos para reflexionar o compartir ideas.

Incluso los espacios más cotidianos forman parte del modelo educativo. En los baños del plantel, cada módulo incluye mensajes con valores y virtudes como respeto, disciplina y responsabilidad, de modo que los estudiantes conviven diariamente con estos principios.

La intención es que la escuela eduque no solo en el aula, sino en cada uno de sus espacios.

El deporte como parte del aprendizaje

La transformación educativa también reconoce el papel del deporte en la formación integral de los estudiantes. Aprovechando el impulso del Mundial de Fútbol 2026, el estado puso en marcha uno de los programas de infraestructura deportiva escolar más ambiciosos del país.

La meta inicial era construir 300 canchas deportivas en escuelas públicas, pero el proyecto creció rápidamente.

Hoy el objetivo es superar las 500 canchas, de las cuales más de 420 ya han sido entregadas.

Cada intervención incluye mejoras adicionales en los planteles, como rehabilitación de baños, mantenimiento de espacios comunes y mejoras generales en la infraestructura.

“El deporte forma valores, fortalece la comunidad y genera identidad”.

Construir ciudadanía desde la escuela

Más allá de los proyectos, las cifras o los nuevos planteles, la apuesta que impulsa el ICIFED tiene un objetivo

más profundo: sembrar ciudadanía desde la educación.

Cuando un niño estudia en un espacio digno, abierto y estimulante, no solo aprende matemáticas o historia; también aprende a convivir, a respetar, a cuidar su entorno y a imaginar un futuro distinto.

En ese sentido, cada escuela construida es también una decisión de país.

Desde la llamada fábrica de escuelas, Nuevo León comienza a demostrar que la infraestructura educativa puede ser mucho más que obra pública: puede convertirse en el punto de partida de una transformación social que empieza, literalmente, en el salón de clases.

GUADALUPE

apuesta por decisiones que si construyen ciudad

Planeación urbana, inversión en infraestructura y nuevos modelos de desarrollo habitacional buscan consolidar un municipio más ordenado, dinámico y preparado para el futuro.

En el debate actual sobre vivienda en México, cada vez es más claro que construir casas no es suficiente. Hoy el verdadero desafío es construir ciudad. Es decir, desarrollar vivienda que esté conectada con transporte, empleo, servicios y espacios públicos que permitan a las familias vivir mejor.

Desde esa perspectiva, el municipio de Guadalupe, Nuevo León, enfrenta un reto particular: consolidar su crecimiento dentro de una de las zonas metropolitanas más dinámicas del país. Para el alcalde Héctor García García, la clave está en entender que el desarrollo urbano debe planearse de forma integral.

“La vivienda ya no puede pensarse solamente como la construcción de casas, sino como parte de la construcción de ciudad”, explica el edil. En un municipio prácticamente consolidado dentro del área metropolitana de Monterrey, el desafío no es expandirse sin control, sino asegurar que cada nuevo desarrollo contribuya a mejorar el entorno donde viven las familias.

Esto implica que los proyectos habitacionales se ubiquen en zonas con buena conectividad, cercanas a transporte, empleo, escuelas y servicios, y que además integren espacios públicos, áreas verdes y equipamiento urbano que fortalezcan la convivencia comunitaria.

Pero el crecimiento urbano también trae consigo desafíos importantes. Uno de los principales es lograr que el desarrollo de la ciudad avance al mismo ritmo que los servicios y la infraestructura. Cuando eso no ocurre, las consecuencias recaen directamente en los vecinos: traslados más largos, servicios insuficientes y barrios con menor calidad de vida.

Por ello, la visión del gobierno municipal es ordenar el crecimiento y hacerlo sostenible. La ciudad, sostiene García García, no debe crecer por crecer, sino crecer de forma responsable. “Lo importante es que cada nuevo desarrollo contribuya a fortalecer la ciudad, mejorar la movilidad, impul -

sar el desarrollo económico y evitar rezagos en el futuro”, señala.

En esa dirección, el municipio ha impulsado la actualización de reglamentos de zonificación, uso de suelo y construcción, alineando la normatividad municipal con los criterios de planeación urbana actuales. El objetivo es orientar los nuevos proyectos hacia zonas con infraestructura existente, favoreciendo una ciudad más compacta y mejor conectada.

Este enfoque responde también a una transformación en las necesidades de las familias. Hoy las personas buscan vivir más cerca del trabajo, contar con espacios públicos de calidad y habitar entornos más seguros. Por ello, las políticas urbanas de Guadalupe buscan acercar vivienda, servicios y oportunidades dentro de una misma dinámica urbana.

La estrategia también se respalda en obra pública. Durante la actual administración se ha impulsado una inversión histórica de más de 800 millones de pesos para la rehabilitación integral de avenidas clave como Israel Cavazos, Eloy Cavazos, Guadalajara y Benito Juárez. Estas intervenciones suman más de 500 mil metros cuadrados de pavimento reconstruido, además de programas permanentes de bacheo, mantenimiento de luminarias y mejora de plazas y parques.

Estas acciones no solo mejoran la imagen urbana, sino que fortalecen la movilidad, reducen tiempos de traslado y facilitan el funcionamiento de servicios públicos como transporte, recolección de residuos y atención de emergencias.

En paralelo, el municipio ha incorporado herramientas tecnológicas para

mejorar la atención ciudadana. Un ejemplo es el chatbot “Lupita”, implementado a través de WhatsApp para canalizar reportes relacionados con servicios públicos, infraestructura y seguridad. Desde su lanzamiento, la plataforma ha registrado más de 98 mil folios de atención, con un nivel de resolución cercano al 83 por ciento.

La ciudad también se prepara para un evento que colocará a Guadalupe en la mirada internacional: el Mundial FIFA 2026, cuya sede en el Estadio BBVA representa una oportunidad para impulsar infraestructura urbana y

fortalecer la movilidad del municipio. Las inversiones en avenidas estratégicas, espacios deportivos y equipamiento urbano forman parte de una estrategia que busca dejar un legado permanente más allá del evento. Entre las acciones destacan la rehabilitación de vialidades principales, la mejora de espacios deportivos y la consolidación de programas de transporte urbano como Guadalupe Nos Mueve, que ha trasladado a cientos de miles de ciudadanos en distintas rutas dentro del municipio. Para el alcalde, el verdadero impacto de estas inversiones no se medirá

únicamente durante el torneo, sino en la forma en que estas obras mejorarán la vida cotidiana de la población.

En ese contexto, cuando se le plantea una pregunta directa sobre el futuro de la ciudad —si pudiera tomar una sola decisión para mejorar la calidad de vida de las familias— la respuesta del alcalde es contundente: contar con mayor presupuesto para inversión en infraestructura y servicios públicos.

“La razón es muy sencilla: cuando un municipio tiene más capacidad de inversión puede llegar más rápido y a más colonias con obras que impactan directamente la vida diaria de la gen-

te, como calles en buen estado, alumbrado, parques, seguridad y espacios públicos dignos”, afirma.

Desde su perspectiva, cada peso bien invertido en la ciudad se traduce en beneficios concretos: mejor movilidad, mayor seguridad y entornos urbanos más funcionales para las familias.

Porque al final, más allá de los grandes proyectos y de los eventos internacionales, la construcción de una mejor ciudad se define en algo mucho más simple: tomar decisiones que realmente mejoren la vida de quienes la habitan.

VIVIENDA

QUE CONSTRUYE CIUDAD la decisión estratégica que definirá el futuro de Nuevo León

Planeación, coordinación y visión metropolitana: las claves para transformar el crecimiento en calidad de vida.

En un momento en el que el crecimiento económico de Nuevo León se acelera como nunca antes, impulsado por el nearshoring y la llegada de nuevas inversiones, la vivienda ha dejado de ser un tema aislado para convertirse en una de las decisiones más estratégicas para el futuro urbano. Así lo plantea el Ing.

Javier Treviño Garza, presidente de

CANADEVI Nuevo León, quien sostiene que hoy construir vivienda es, en esencia, construir ciudad.

Desde esta perspectiva, el reto ya no radica únicamente en edificar más casas, sino en hacerlo bajo una lógica integral que considere el entorno urbano, la conectividad, la cercanía a servicios y la generación de comuni-

dad. Un desarrollo habitacional que realmente aporte valor —señala— debe estar inserto en una planeación que articule movilidad eficiente, acceso a empleo y espacios públicos de calidad. De lo contrario, el crecimiento urbano corre el riesgo de volverse desordenado, costoso e insostenible.

En este contexto, la planeación metropolitana emerge como uno de los grandes temas pendientes. Si bien actualmente existe una mesa de trabajo que integra a alcaldes y autoridades estatales, el desafío es evolucionar hacia esquemas de lar-

go plazo que incorporen también la experiencia técnica de organismos como CANADEVI. La construcción de ciudad, insiste Treviño Garza, no puede depender de esfuerzos aislados; requiere una visión compartida entre sector público, iniciativa privada y sociedad organizada.

El dinamismo económico que vive Nuevo León ha detonado una demanda creciente de vivienda. Cada nuevo parque industrial, cada inversión extranjera, genera una presión inmediata sobre el mercado habitacional. Trabajadores, técnicos y pro-

fesionistas buscan vivir cerca de sus centros de trabajo, lo que incrementa la necesidad de suelo bien ubicado y de infraestructura adecuada.

Sin embargo, este crecimiento también ha evidenciado un desequilibrio: la oferta de vivienda, especialmente en los segmentos de interés social y vivienda media, no está logrando seguir el ritmo de la demanda. Esto no solo representa un reto para los desarrolladores, sino también una alerta para las autoridades, ya que una oferta insuficiente puede traducirse en mayores costos, expansión desordenada y pérdida de calidad de vida.

A este escenario se suma otro factor

crítico: el incremento en el costo de la tierra y de los insumos de construcción. Esta combinación ha comenzado a comprometer la viabilidad de muchos proyectos, dificultando mantener precios accesibles para las familias. Frente a ello, el presidente de CANADEVI plantea una ruta clara: mejorar la eficiencia del sector.

La digitalización de trámites, la homologación de procesos entre municipios y la simplificación regulatoria aparecen como acciones urgentes para reducir tiempos y costos. Asimismo, subraya la importancia de revisar el impacto de ciertas cargas fiscales y fortalecer los esquemas de financiamiento, tanto para desa -

rrolladores como para compradores. La vivienda, recuerda, no solo es un bien económico, sino un componente esencial del desarrollo social.

En paralelo, el perfil del consumidor también está cambiando. Hoy las familias valoran mucho más el entorno en el que viven. La vivienda ha dejado de ser vista únicamente como patrimonio para convertirse en un espacio que define la calidad de vida cotidiana. Esto ha impulsado transformaciones importantes en el diseño y desarrollo de proyectos habitacionales.

Los nuevos desarrollos priorizan la funcionalidad de los espacios, la cercanía a servicios y la integración de áreas verdes y espacios comunitarios. Además, existe un creciente interés por incorporar soluciones de sostenibilidad, como eficiencia energética, manejo responsable del agua y uso de materiales con mejor desempeño ambiental. Todo ello responde a una nueva demanda: vivir mejor, no solo tener una casa.

En este escenario, el Plan Nacional de Vivienda representa una oportunidad relevante. La apuesta por una

mayor coordinación entre gobierno, organismos de financiamiento y desarrolladores puede detonar nuevas dinámicas de producción habitacional. No obstante, Treviño Garza advierte que para que este enfoque funcione, debe considerar las particularidades de cada región.

En estados como Nuevo León, donde la actividad económica es especial -

mente intensa, se requieren mecanismos flexibles que permitan adaptar las políticas públicas a la realidad del mercado local. La estandarización sin sensibilidad regional podría convertirse en un obstáculo en lugar de una solución.

Mirando hacia el futuro, el mensaje es claro: las decisiones que se tomen hoy en materia de planeación

urbana, regulación y financiamiento definirán la calidad de vida de las próximas décadas. La clave estará en lograr una alineación efectiva entre estos tres ejes.

Fortalecer la planeación con una visión metropolitana, contar con marcos regulatorios claros y eficientes, y consolidar esquemas de financiamiento accesibles son pasos indispensables para avanzar hacia ciudades más competitivas, ordenadas y habitables.

Para CANADEVI Nuevo León, el camino no está en crecer por crecer, sino en crecer con sentido. Porque en la vivienda no solo se construyen espacios: se construyen oportunidades, comunidad y futuro. Y en un estado que hoy se posiciona como uno de los motores económicos del país, esa decisión —cómo y dónde construir— será la que realmente determine el tipo de ciudad que se quiere habitar.

Nuevo León no necesita más vivienda

NECESITA MEJOR CIUDAD

En un momento en el que Nuevo León se consolida como uno de los motores económicos del país, la discusión sobre vivienda ha dejado de ser únicamente técnica para convertirse en una conversación estratégica sobre ciudad, territorio y calidad de vida. Desde esta perspectiva, la arquitecta Betty Lucio, presidente del Colegio de Arquitectos de Nuevo León para el periodo 2026-2028, asume su liderazgo con claridad: el reto no es menor, pero tampoco nuevo. Lo verdaderamente urgente —advierte— es dejar de reaccionar al crecimiento y comenzar a dirigirlo. “Hoy más que nunca la arquitectura debe estar presente en las decisiones que hacen ciudad”, señala, planteando una visión en la que el colegio sea más activo, con voz, capacidad de propuesta e incidencia real en el rumbo urbano del estado. No se trata solo de representar al gremio, sino de posicionarlo como un actor estratégico

en la construcción del entorno.

Uno de los puntos más contundentes de su postura es que la vivienda no puede seguir analizándose como un elemento aislado. Pensar en vivienda implica pensar en ubicación, conectividad, servicios, comunidad y, sobre todo, en la experiencia cotidiana de quienes la habitan. Más que construir casas, se trata de entender dónde están, con qué se conectan y qué tipo de comunidad generan. Esta visión dialoga directamente con la evolución del mercado habitacional en Nuevo León, donde el crecimiento acelerado ha impulsado modelos como la vivienda vertical y la densificación urbana. Sin embargo, el problema no es el modelo en sí, sino la falta de planeación integral. Hoy, la zona metropolitana de Monterrey enfrenta desafíos críticos como la expansión territorial, la presión sobre la infraestructura, los tiempos de trasla-

“La vivienda debe pensarse como parte integral de la ciudad, no como producto aislado.”

do elevados y el acceso desigual a servicios. En ese contexto, la vivienda deja de ser un activo inmobiliario para convertirse en una pieza clave del sistema urbano.

El verdadero problema no es crecer, sino crecer sin orden. Nuevo León ha crecido rápido, incluso más rápido de lo que su planeación ha podido sostener. Ese dinamismo económico ha evidenciado una debilidad estructural: la falta de anticipación. El crecimiento acelerado sigue imponiéndose a la capacidad de planificación, generando ciudades que se expanden de manera desarticulada, con impactos directos en movilidad, servicios, acceso a vivienda y, en consecuencia, en la calidad de vida. La solución no pasa por frenar el crecimiento, sino por redirigirlo: apostar por ciudades más compactas, mejor conectadas y con infraestructura que acompañe el desarrollo desde el inicio, no que llegue tarde. En este contexto, la vivienda vertical aparece no solo como tendencia, sino como par-

te de la solución, especialmente para nuevas generaciones que priorizan cercanía, movilidad y tiempo de vida. Uno de los cambios más urgentes, según Lucio, es romper con la lógica de planeación a corto plazo. La ciudad no puede pensarse en ciclos de tres o seis años. El verdadero reto es construir una visión de largo plazo que proyecte el desarrollo urbano a 20, 30 o incluso 50 años. El problema no es la ausencia de planes, sino la falta de continuidad entre administraciones, donde cada cambio de gobierno redefine prioridades y, en muchos casos, reinicia procesos. El costo de esa fragmentación es alto: proyectos inconclusos, ciudades desarticuladas y decisiones que no logran consolidarse. Frente a ello, la propuesta es clara: construir una visión que trascienda gobiernos y responda verdaderamente a las necesidades del ciudadano.

Este enfoque también implica redefinir el papel del arquitecto. Deja de ser

“El mayor reto no es crecer, sino hacerlo con planeación, continuidad y calidad de vida.”

únicamente un diseñador de espacios para convertirse en un actor clave en la toma de decisiones urbanas. Desde esta perspectiva, el arquitecto es, antes que nada, ciudadano, y es desde ahí donde su aporte adquiere mayor relevancia. Desde el Colegio de Arquitectos, esta visión se traduce en impulsar la participación activa del gremio, fortalecer la vinculación con gobierno e iniciativa privada, abrir espacios de diálogo y generar propuestas desde distintos enfoques. A esto se suma una visión incluyente de ciudad, que considera a niños, mujeres, jóvenes, el patrimonio, la sustentabilidad y la accesibilidad, no solo en términos de vivienda asequible, sino de ciudades verdaderamente habitables para todos.

El mensaje de fondo es claro: no se trata de construir más, sino de construir mejor. En una entidad donde el dinamismo económico seguirá impulsando el crecimiento urbano, la diferencia estará en la capacidad de anticiparse, planear y coordinar. Nuevo León no enfrenta un problema de desarrollo, sino un reto de dirección. Y en ese escenario, la arquitectura — como disciplina y como gremio— tiene la oportunidad de asumir un papel protagónico. Porque al final, la calidad de vida no se construye en metros cuadrados, sino en decisiones.

Betty Lucio

Arquitecta con sólida trayectoria en diseño y construcción, es socia fundadora de RCH Arquitectos desde 2000, firma con más de 150 proyectos en México y Estados Unidos. En 2019 creó BLÚ Interiorismo, especializada en diseño interior, con más de 60 proyectos ejecutados. Egresada de la UANL y con Maestría en Diseño de Interiores, ha complementado su formación en tendencias, liderazgo y urbanismo con perspectiva de género. Ha sido reconocida con el Gilsa Design Awards 2019 y el Primer Concurso de Arquitectura Terralta 2020. Su compromiso gremial la ha llevado a participar como jurado, conferencista y colaboradora en medios especializados. Actualmente es presidenta del Colegio de Arquitectos de Nuevo León (2026-2028), consolidando una visión enfocada en innovación, ciudad y calidad de vida.

CUANDO LO BARATO SALE CARO

LA VIVIENDA QUE DETERIORA NUESTRAS CIUDADES

En México llevamos años construyendo vivienda barata… y ciudades cada vez más caras. Hay algo que en el sector se repite tanto que ya nadie lo cuestiona: hay que construir más y hay que construir barato. Porque al final del día —se dice— lo importante es que más personas puedan acceder a una casa. Y suena bien. Suena correcto. Suena incluso necesario. Pero casi nunca nos detenemos a hacer la pregunta incómoda: ¿barato para quién… y por cuánto tiempo?

Por: Mtro. Óscar Coello H.

Porque en la práctica, buena parte de la vivienda que se ha construido en México en las últimas décadas no ha estado pensada para durar, ni para integrarse a una ciudad, ni siquiera para generar comunidad. Ha estado pensada para cerrar números. Para cumplir con un crédito. Para que el proyecto “dé”. Y listo. Y el problema

es que la ciudad no funciona con esa lógica. En ingeniería lo sabemos bien: el costo real de una obra no es lo que cuesta construirla, es lo que cuesta sostenerla a lo largo del tiempo. Pero en vivienda decidimos ignorar eso. Nos enfocamos en el costo inicial y dejamos de lado la vida útil, como si el problema terminara el día que se

entrega la casa. Y no, no termina ahí. Ahí apenas empieza.

Hoy, según datos del INEGI, hay más de seis millones de viviendas deshabitadas en México. Seis millones.

Y esto no es una estadística menor, es la evidencia de que algo no está funcionando como creemos. Porque cuando se revisa el fondo del problema, aparece lo que nadie quiere poner sobre la mesa: mala ubicación, baja calidad constructiva, falta de servicios, entornos que no terminan de consolidarse. No es que la gente no quiera vivienda. Es que muchas veces esa vivienda no es habitable en el sentido completo de la palabra. Entonces pasa lo predecible, pero

que nadie quiere asumir, y es que las viviendas empiezan a deteriorarse antes de tiempo, las calles fallan, las instalaciones se saturan, los espacios públicos nunca terminan de existir. Es entonces cuando el entorno pierde valor, y poco a poco, lo que fue “una solución de vivienda” se convierte en un problema urbano.

Y ese problema ya no es del desarrollador, ni del banco, y ni siquiera del propietario; es de la ciudad. Porque lo que vemos todos los días, aunque a veces no lo queramos ver, es que cuando los fraccionamientos envejecen en 10 o 15 años, las zonas empiezan a vaciarse, las viviendas se abandonan porque ya no son funcionales

o simplemente dejaron de tener sentido para quien las habita. Y entonces viene lo más caro de todo: la ciudad tiene que volver a crecer.

Más infraestructura, más redes, más transporte, más presión para los municipios. Todo para compensar lo que no se resolvió bien desde el inicio. Y cuando uno voltea a ver lo que está pasando en otras partes del mundo, la diferencia se vuelve todavía más clara.

En Madrid, con el desarrollo de Madrid Nuevo Norte, la conversación no está centrada en cuánto cuesta hoy la vivienda, sino en cómo va a funcionar esa parte de la ciudad dentro de 30 o 40 años: movilidad, conectividad, espacio público, integración urbana, valor a largo plazo. Mientras

allá la discusión es cómo construir ciudad que perdure, aquí seguimos resolviendo cómo vender vivienda que funcione… al menos el tiempo suficiente, y esa diferencia no es menor, es estructural.

Y no es que no haya información. México tiene instituciones como el INEGI que miden con precisión lo que está pasando en la vivienda: como el abandono, rezago, condiciones físicas, etc, pero el problema es que esos indicadores sirven para entender el pasado… pero no están definiendo cómo se construye el futuro.

Seguimos midiendo cuántas viviendas se construyen, pero no cuántas siguen funcionando 20 o 30 años después, y eso tiene consecuencias.

Porque una vivienda que no está pensada para durar no solo pierde valor, genera entornos que se degradan, rompe la lógica urbana, empuja a la expansión desordenada y termina repitiendo el mismo ciclo: construir barato, deteriorar rápido, abandonar, volver a construir. Este es un modelo que resuelve el presente… hipotecando el futuro.

Y tal vez el error no está en querer hacer vivienda accesible, el error está en creer que accesible es sinónimo de barato, porque no es lo mismo. Accesible debería significar habitable, bien ubicada, conectada, durable. Debería significar que quien la compra pueda vivir ahí no solo hoy, sino dentro de 20 o 30 años. Debería significar que esa vivienda suma

ciudad, no que la desgasta. Pero mientras sigamos diseñando bajo la lógica del costo inmediato, vamos a seguir construyendo soluciones que se vencen antes de tiempo.

México no solo tiene un problema de falta de vivienda. Tiene un problema de vivienda que no está hecha para permanecer. Y si ese es el problema, entonces la discusión también tiene que cambiar. No se trata de construir más rápido, se trata de construir mejor. No se trata de bajar el precio a toda costa se trata de entender el costo real en el tiempo. No se trata de entregar viviendas, se trata de desarrollar ciudad. Porque al final, el concreto sí se endurece…pero las malas decisiones urbanas no se corrigen con el tiempo: se heredan.

MÉXICO YA CONSTRUYÓ

¿CUÁNTAS VIVIENDAS HAY, Y CÓMO SE ESTÁN USANDO?

Guanajuato

Querétaro

Aguascalientes

DATO CLAVE EDITORIAL

Mayor subutilización del parque

Alta presión urbana

Mercado dinámico

Máxima ocupación

Crecimiento acelerado

Equilibrio relativo

QUERÉTARO Y AGUASCALIENTES REFLEJAN EXPANSIÓN + VIVIENDA VACÍA

EL PROBLEMA NO ES CUÁNTAS

CASAS, SINO CÓMO SE VIVE EN ELLAS pero no necesariamente habita

ESTADO Jalisco

CDMX

Nuevo León

Guanajuato Querétaro

Aguascalientes

LECTURA EDITORIAL

MAYOR PRESIÓN URBANA

DÉFICIT POR HACINAMIENTO PERIFERIAS CRÍTICAS

PROBLEMA DE CALIDAD

CRECIMIENTO DESORDENADO MEJOR DESEMPEÑO

EL DÉFICIT ES PRINCIPALMENTE CUALITATIVO, NO CUANTITATIVO

LAS CIUDADES CRECEN MÁS RÁPIDO QUE SU INFRAESTRUCTURA

HACINAMIENTO + MALA CALIDAD= VERDADERO PROBLEMA

AGUASCALIENTES DESTACA COMO MODELO DE CONTROL URBANO RELATIVO

AGUA–ENERGÍA DE LA VIVIENDA AL ECOSISTEMA URBANO el nexo

en las ciudades del futuro

Por: MBA. Javier Agustín Navarro

En el debate sobre vivienda sostenible, gran parte de la conversación se ha centrado en tecnologías aisladas: paneles solares, electrodomésticos eficientes o sistemas de captación pluvial. Sin embargo, el verdadero desafío, y también la mayor oportunidad, no está en la suma de soluciones individuales, sino en comprender cómo cada vivienda forma parte de un sistema mayor: la ciudad. En este contexto, el nexo agua–energía emerge como un eje estratégico que redefine la manera en que diseñamos, construimos y habitamos los espacios urbanos.

La relación entre el agua y la energía es profunda y, con frecuencia, subestimada. Cada litro de agua que consumimos en una vivienda implica energía para su extracción, potabilización, distribución y, eventualmente, tratamiento. A su vez, gran parte del consumo energético en los hogares está vinculado al uso del agua,

desde el calentamiento hasta su disposición final. Esta interdependencia convierte a la vivienda en un punto crítico de intervención, donde pequeñas decisiones pueden escalar a impactos urbanos significativos.

Diversos estudios han demostrado que las estrategias de ahorro de agua en entornos residenciales no solo reducen la presión sobre los recursos hídricos, sino que también generan disminuciones relevantes en el consumo eléctrico y en las emisiones de gases de efecto invernadero. Este hallazgo, lejos de ser un dato técnico aislado, debería replantear la forma en que concebimos la sostenibilidad en la vivienda: no como un conjunto de soluciones independientes, sino como un sistema integrado de eficiencia.

En este sentido, la incorporación de tecnologías como la captación de agua de lluvia, el reciclaje de aguas

“Esta interdependencia convierte a la vivienda en un punto crítico de intervención, donde pequeñas decisiones pueden escalar a impactos urbanos significativos.”

grises y los dispositivos de bajo consumo no solo impacta la operación de una vivienda, sino que también reduce la carga sobre la infraestructura urbana. En ciudades con estrés hídrico, estas soluciones pueden disminuir la demanda sobre acuíferos sobreexplotados y sistemas de distribución envejecidos, al tiempo que reducen el consumo energético asociado a su operación.

Pero el alcance de este enfoque va más allá del ámbito técnico. La integración del nexo agua–energía en el diseño de vivienda tiene implicaciones directas en la calidad de vida. Un hogar que optimiza el uso de estos recursos no solo reduce costos operativos, sino que también ofrece mayor resiliencia frente a interrupciones en el suministro, eventos climáticos extremos y variaciones en los precios de los servicios. En otras palabras, la sostenibilidad deja de ser un atributo

aspiracional para convertirse en un factor tangible de bienestar.

A nivel urbano, el impacto acumulado de estas decisiones puede ser transformador. Si una proporción significativa de viviendas adopta estrategias integradas de eficiencia hídrica y energética, las ciudades pueden reducir su demanda total de recursos, posponer inversiones en infraestructura de gran escala y avanzar hacia modelos más descentralizados y resilientes. Este cambio de paradigma implica pasar de ciudades que dependen de sistemas centralizados altamente demandantes, a ecosistemas urbanos donde la eficiencia se construye desde lo local.

Sin embargo, esta transición no ocurre de manera espontánea. Requiere de una alineación entre políticas públicas, incentivos económicos, innovación tecnológica y, sobre todo, una nueva visión

“Si una proporción significativa de viviendas adopta estrategias integradas de eficiencia hídrica y energética, las ciudades pueden reducir su demanda total de recursos, posponer inversiones en infraestructura de gran escala y avanzar hacia modelos más descentralizados y resilientes.”

en el diseño y desarrollo de vivienda. Los desarrolladores, arquitectos e ingenieros tienen la responsabilidad, y la oportunidad, de integrar estos principios desde las etapas iniciales de cada proyecto, entendiendo que el valor de una vivienda no solo se mide en metros cuadrados, sino en su capacidad de interactuar de manera eficiente con su entorno.

Asimismo, es fundamental que las ciudades evolucionen hacia marcos regulatorios que reconozcan y promuevan este enfoque sistémico. La adopción de estándares de construcción sostenible, la implementación de incentivos para tecnologías eficientes y la inversión en infraestructura inteligente son pasos clave para acelerar esta transformación. No se trata únicamente de construir mejor, sino de construir con una visión de

largo plazo que articule vivienda, ciudad y calidad de vida.

En un contexto donde el crecimiento urbano continúa acelerándose y los recursos naturales se vuelven cada vez más limitados, el nexo agua–energía ofrece una hoja de ruta clara para enfrentar los desafíos del presente y del futuro. La vivienda, lejos de ser un elemento pasivo dentro de la ciudad, puede convertirse en un nodo activo de eficiencia, resiliencia e innovación.

La pregunta no es si debemos integrar este enfoque, sino qué tan rápido estamos dispuestos a hacerlo. Porque en la intersección entre agua, energía y vivienda no solo se define la sostenibilidad de nuestras ciudades, sino la calidad de vida de quienes las habitan.

“La adopción de estándares de construcción sostenible, la implementación de incentivos para tecnologías eficientes y la inversión en infraestructura inteligente son pasos clave para acelerar esta transformación.”

La arquitectura más importante no es la que se ve. Es la que se siente. El Pritzker Architecture Prize 2026 reconoce a Smiljan Radić, un arquitecto cuya obra no busca imponerse… sino dialogar. En un momento donde las ciudades compiten por altura, escala y espectacularidad, el mensaje es claro: La arquitectura no necesita gritar para ser relevante.

Construir desde lo esencial Radić ha construido una trayectoria basada en lo atípico:

• Materiales crudos

• Formas orgánicas

• Relación directa con el paisaje

• Espacios que invitan a la introspección

Su obra más conocida, el pabellón de la Serpentine Pavilion en Londres, es un claro ejemplo: una estructura ligera, casi efímera, que transforma la percepción del espacio sin imponerlo.

No toda arquitectura busca protagonismo. Algunas buscan permanencia emocional.

La escala humana como prioridad En la obra de Radić no hay exceso, hay intención. Sus proyectos no están diseñados para ser fotografiados, están diseñados para ser habitados y eso cambia todo porque en lugar de preguntarse “cómo se ve”, su arquitectura responde a “cómo se vive”.

Lo que esto significa para la ciudad

El reconocimiento a Radić marca una dirección clara: Las ciudades del futuro no se definirán por sus íconos, se definirán por su calidad de vida, Espacios más humanos, menos espectáculo, más experiencia.

En abril hablamos de vivienda, ciudad y calidad de vida, el Pritzker de este año confirma algo fundamental: La buena arquitectura no se mide en metros. Se mide en cómo mejora tu vida.

La lección para México

No se trata de replicar formas, se trata de entender prioridades, diseñar con sensibilidad, construir con intención, pensar en el usuario antes que en la imagen porque una ciudad bien diseñada no necesita explicación, se siente.

CUANDO LA ARQUITECTURA DEJA DE IMPONERSE Y EMPIEZA A CONVIVIR

Este proyecto parte de una premisa clara: habitar el entorno sin invadirlo. Inspirada en la lógica natural del manglar, la arquitectura se concibe como una extensión del paisaje, donde agua, luz y vegetación no son elementos decorativos, sino protagonistas del espacio.

El acceso se construye a partir de una transición de privacidad hacia apertura, revelando gradualmente la casa a través de patios y recorridos que acompañan la experiencia del usuario. La vivienda se despliega en distintos niveles conectados por escalinatas exteriores, generando una narrativa espacial dinámica que ofrece nuevas perspectivas en cada recorrido.

La volumetría responde a su contexto inmediato: se expande hacia la selva y se orienta hacia el mar, estableciendo un diálogo constante entre ambos horizontes. En el centro, un patio longitudinal regula el clima, protege del asoleamiento y articula las áreas sociales en torno a un vacío donde la naturaleza permanece presente.

Las recámaras, en planta alta, equilibran intimidad y amplitud al abrirse tanto a patios interiores como a vistas lejanas, mientras que la azotea se convierte en un espacio contemplativo con alberca, firepit y un domo que introduce luz natural filtrada, gene-

ARQUITECTURA

rando un juego de reflejos que transforma los interiores a lo largo del día.

La materialidad privilegia la durabilidad y el bajo mantenimiento mediante concreto tropicalizado, acero y madera local, permitiendo que el entorno natural destaque. Resalta también la escalera escultórica, que reinterpreta geometrías prehispánicas en un lenguaje contemporáneo.

En conjunto, la casa no busca dominar el sitio, sino integrarse a él, construyendo una experiencia donde la arquitectura acompaña —y no compite— con la vida natural.

Nombre del proyecto: Casa Vihara

Oficina de arquitectura: Di Frenna arquitectos

Fecha de inicio construcción: 20 de septiembre 2020

Fecha de finalización construcción: 18 de enero 2025

Superficie construida (m2): 634.00 m2

Ubicación: Tankah, Tulum, Quintana Roo

Equipo de trabajo: Matia Di Frenna Müller, Arq. Omar Anguiano de la Rosa

Fotografía: Onnis Luque

APPLEBY BLUE

arquitectura social

QUE REDEFINE LA VIVIENDA URBANA EN LONDRES

En muchas ciudades del mundo, el debate sobre vivienda, ciudad y calidad de vida se ha convertido en uno de los temas centrales del desarrollo urbano contemporáneo. En ese contexto, el proyecto Appleby Blue Almshouse, en Londres, se ha consolidado como un referente internacional de cómo la arquitectura puede responder a la necesidad de vivienda digna sin renunciar a la ca -

lidad espacial, el diseño y el sentido de comunidad.

Diseñado por el despacho Peter Barber Architects, uno de los estudios británicos más reconocidos en el ámbito de la vivienda social y comunitaria, Appleby Blue propone una reinterpretación contemporánea del modelo tradicional de almshouses —viviendas históricamente destinadas a personas

mayores con recursos limitados— adaptándolo a las necesidades urbanas del siglo XXI.

Ubicado en el distrito de Southwark, uno de los barrios con mayor densidad urbana de Londres, el proyecto se desarrolla en un terreno compacto donde la arquitectura logra transformar las limitaciones del sitio en oportunidades de diseño.

Arquitectura que construye comunidad

Appleby Blue está conformado por 57 viviendas para adultos mayores, organizadas alrededor de un sistema de patios y corredores que fomen -

tan la convivencia entre residentes. El proyecto combina viviendas tipo estudio y departamentos de una recámara, diseñados específicamente para ofrecer confort, accesibilidad y autonomía a personas mayores.

Uno de los principios centrales del diseño es la creación de un entorno comunitario seguro y activo, donde la arquitectura funcione como catalizador de interacción social. Los espacios comunes, los corredores abiertos y los patios interiores permiten que los residentes mantengan contacto visual y cercanía cotidiana, generando una sensación de comunidad poco común en desarrollos urbanos contemporáneos.

Además de las viviendas, el complejo incluye espacios comunitarios, áreas verdes y zonas de reunión, lo que fortalece la integración social y mejora la calidad de vida de los habitantes.

Un diseño contemporáneo con identidad urbana

Uno de los elementos más distintivos del proyecto es su fachada de ladrillo con celosías perforadas, una

solución arquitectónica que cumple múltiples funciones.

Desde el punto de vista estético, el edificio se integra con la tradición arquitectónica londinense, donde el ladrillo ha sido históricamente uno de los materiales predominantes. Sin embargo, el diseño introduce un lenguaje contemporáneo mediante patrones geométricos que permiten el paso de la luz y la

ARQUITECTURA

ventilación natural. Estas celosías también funcionan como filtros visuales que aportan privacidad a las viviendas sin perder la conexión con el entorno urbano.

El proyecto alcanza siete niveles de altura y se organiza en torno a patios interiores que permiten optimizar la entrada de luz natural y la ventilación cruzada, mejorando las condiciones ambientales del conjunto.

Diseño para la longevidad y el bienestar

Appleby Blue fue concebido bajo criterios de arquitectura inclusiva y diseño para el envejecimiento activo.

Todas las viviendas están diseñadas para garantizar accesibilidad universal, con circulaciones amplias, elevadores y espacios adaptables a diferentes niveles de movilidad.

El complejo también incorpora estrategias de eficiencia energética y sostenibilidad, entre ellas:

• Alto desempeño térmico en la envolvente del edificio

• Optimización de la iluminación natural

• Ventilación cruzada en las unidades habitacionales

• Uso eficiente de materiales y recursos constructivos

Estas estrategias permiten reducir el consumo energético y mejorar el confort interior de las viviendas.

Reconocimiento internacional

La calidad arquitectónica y el impacto social del proyecto han sido ampliamente reconocidos a nivel internacional.

Entre los premios más destacados que ha recibido Appleby Blue se encuentran:

• RIBA Stirling Prize 2023, el reconocimiento más importante de arquitectura en el Reino Unido.

• RIBA London Building of the Year 2023.

• Housing Design Awards 2023. Estos galardones destacan no solo la calidad del diseño, sino también la capacidad del proyecto para demostrar que la vivienda social puede alcanzar los más altos estándares arquitectónicos.

“Ubicado en el distrito de Southwark, uno de los barrios con mayor densidad urbana de Londres, el proyecto se desarrolla en un terreno compacto donde la arquitectura logra transformar las limitaciones del sitio en oportunidades de diseño.”

Una lección para las ciudades del futuro

Appleby Blue demuestra que el diseño arquitectónico puede desempeñar un papel fundamental en la construcción de ciudades más equitativas.

Al combinar densidad urbana, calidad espacial, sostenibilidad y comunidad, el proyecto ofrece una alter-

nativa inspiradora para abordar uno de los grandes retos de las ciudades contemporáneas: garantizar vivienda digna sin sacrificar calidad de vida.

En un momento en que muchas ciudades enfrentan una creciente crisis habitacional, proyectos como Appleby Blue recuerdan que la buena arquitectura no solo construye edificios: construye comunidad, bienestar y futuro urbano.

EDUARDO GÓMEZ VELASCO (Lalo

EL AUTO YA NO ES EL PROBLEMA. ES LA SOLUCIÓN. EL NUEVO BMW I3 ELÉCTRICO Y LA CIUDAD QUE VIENE

Kera)

TU CASA INTELIGENTE NO ES LUJO. ES CALIDAD DE VIDA. LA TECNOLOGÍA QUE REDEFINE CÓMO SE VIVE EL HOGAR

EL PALACIO QUE NUNCA FUE: DEL CONGRESO DE DÍAZ AL MONUMENTO A LA REVOLUCIÓN

LA CIUDAD QUE SE MUEVE, SE VIVE MEJOR

LALO KERA

la mirada que construye desde lo invisible

Hay historias que no se construyen con concreto, acero o planos. Se construyen con memoria, con sensibilidad y con una mirada capaz de detener el tiempo. La de Eduardo Gómez Velasco —mejor conocido como Lalo Kera— es una de ellas.

Nacido en 1967 en Tlatelolco, uno de los espacios más simbólicos de la historia moderna de México, su origen no es menor: es territorio de comercio ancestral, de movimiento social y de transformación. Desde ahí, su his-

toria comienza en un punto donde la identidad, la resistencia y la memoria colectiva ya estaban presentes.

A los siete años, su vida da un giro hacia Aguascalientes, una ciudad marcada también por la industria y el movimiento, particularmente por el legado ferrocarrilero. No es casualidad que su formación esté profundamente influida por esta herencia: su abuelo, maestro herrero, y su padre, trabajador del área de fundición, no solo dominaron el oficio, sino que lo

documentaron, dejando testimonio en obras como El forjador ferrocarrilero y Las horas que nunca llegan.

Ahí, entre el fuego, el metal y la disciplina del oficio, comenzó a forjarse una sensibilidad distinta: la de quien entiende que construir también es transformar materia… o significado.

Su primer contacto con el arte visual llegó a través de su hermano, artista plástico formado en Florencia. Ese encuentro fue determinante. Aunque inició estudios en Comunicación, alternando con trabajo como camarógrafo en Televisa Aguascalientes,

pronto descubrió que su lenguaje no estaba en el movimiento televisivo, sino en la pausa de la imagen fija.

La fotografía se convirtió en su territorio.

Con formación en la Universidad Autónoma de Aguascalientes y el Centro Cultural Los Arquitos, Lalo Kera comenzó a habitar espacios alternativos: desde tianguis y bares hasta foros internacionales. Su obra cruzó fronteras, llegando al Consulado de Salt Lake City y al V Coloquio Iberoamericano de Fotografía en La Habana, consolidando una trayectoria que combina lo local con lo global.

Pero más allá de los espacios, lo que distingue su trabajo es el discurso.

Ganador del PACMYC y del FECA, con seis exposiciones individuales — entre ellas Piel rebelde, cuyo texto de sala fue escrito por Carlos Fuentes—, su obra no busca solo mostrar, sino provocar. Es una fotografía que cuestiona, que incomoda y que revela lo que muchas veces preferimos no ver.

Su trayectoria también lo ha llevado por distintos frentes del sector crea -

tivo y documental: reportero gráfico en medios, colaborador de revistas especializadas en arquitectura y diseño, fotógrafo institucional, coordinador de filmaciones y promotor cultural. Cada una de estas etapas ha sumado capas a una mirada que hoy se consolida en su estudio Social ZOOm, un espacio de creación donde explora lo que él mismo denomina un “zoológico social”: una representación cruda, honesta y profundamente humana de la realidad.

En un sector como el de la construcción, donde tradicionalmente hablamos de infraestructura, desarrollo urbano y obra física, integrar el trabajo de artistas como Lalo Kera no es un gesto estético, es una decisión editorial.

Porque construir también es interpretar.

Porque las ciudades no solo se levantan, también se viven, se sienten

y se cuestionan.

Y porque detrás de cada obra —sea una carretera, un edificio o una imagen— hay una intención, una narrativa y una forma de entender el mundo.

Por eso, en esta edición de Revista Construye, su trabajo forma parte de la sección “Más allá de la construcción”, un espacio donde reconocemos que el desarrollo no solo se

mide en metros cuadrados, sino en la capacidad de generar cultura, identidad y reflexión.

En un momento donde el sector enfrenta retos cada vez más complejos —urbanos, sociales y humanos—, voces como la de Lalo Kera nos recuerdan algo fundamental:

Que toda gran construcción comienza con una mirada.

Y que hay quienes, sin levantar muros, construyen algo aún más poderoso: conciencia.

ES CALIDAD DE VIDA Tu casa inteligente no es lujo

La tecnología que redefine cómo se vive el hogar

Una casa no debería adaptarse a ti, debería anticiparse. Durante años, hablar de smart home era sinónimo de lujo: pantallas, gadgets y automatización que muchas veces rozaba lo innecesario. Hoy, esa percepción cambió. La tecnología en el hogar dejó de ser espectáculo para convertirse en una herramienta. Y en un entorno donde el tiempo y la energía son recursos limitados, eso lo transforma todo.

Vivir mejor ya no se trata únicamente de comodidad, sino de reducir fricción. Una casa inteligente no consiste en encender luces desde el celular, sino en llegar y que la iluminación ya esté ajustada, en controlar la temperatura sin desperdiciar energía, en automatizar rutinas diarias y en sentirte seguro sin tener que estar pendiente todo el tiempo. Son pequeñas decisiones que, acumuladas, terminan redefiniendo por completo tu día. Porque la calidad de vida no está en lo que tienes, sino en todo aquello en lo que ya no necesitas pensar.

El verdadero valor de una casa inteligente no es lo visible, sino lo invisible. Sistemas que operan en segundo plano —iluminación, seguridad, clima, consumo energético— sin interrumpir tu rutina. No buscan protagonismo, buscan eficiencia. Y en

ese cambio de enfoque es donde también se redefine el concepto de hogar.

Hoy, cada vez más desarrollos inmobiliarios integran iluminación inteligente, cerraduras digitales, sistemas de seguridad conectados y control centralizado desde aplicaciones. El mercado dejó de buscar únicamente ubicación o diseño; ahora busca experiencia. Ya no compras solo una casa, compras cómo se siente vivir en ella.

En abril hablamos de vivienda, ciudad y calidad de vida, pero hay algo que empieza dentro de casa: tu energía, tu descanso, tu rutina. Una casa inteligente no te hace la vida más fácil, te la hace más eficiente. Y en un mundo donde todo compite por tu atención, eso se convierte en una ventaja real. Porque al final, el verdadero lujo no es tener más, sino perder menos tiempo en lo cotidiano.

EL AUTO YA NO ES EL PROBLEMA.

ES LA SOLUCIÓN EL NUEVO BMW I3 ELÉCTRICO Y LA

CIUDAD QUE VIENE

El tráfico no va a desaparecer. Pero la forma de vivirlo sí.

Durante años, la conversación sobre movilidad urbana se centró en lo mismo: más tráfico, más estrés, más tiempo perdido. Pero hay algo que está cambiando la ecuación, el auto ya no solo se adapta a la ciudad, empieza a redefinirla, ahí entra el nuevo BMW i3. 900 kilómetros no es un número. Es libertad.

La nueva generación eléctrica de

BMW, basada en la plataforma Neue Klasse, promete autonomías cercanas a los 900 km. Eso rompe una de las principales barreras del eléctrico: la ansiedad de quedarse sin carga.

Pero más allá de la cifra, lo importante es lo que representa:

• Menos dependencia de infraestructura inmediata

• Más flexibilidad de uso urbano + carretera

• Menos interrupciones en tu rutina

La verdadera innovación no es cargar más rápido. Es detenerte menos.

El lujo de moverte mejor

Durante décadas, el lujo automotriz se definía por potencia, sonido y presencia.

Hoy, el lujo está cambiando de lenguaje:

• Silencio

• Tecnología

• Conectividad

• Eficiencia

El nuevo BMW i3 no busca impresionar en un semáforo, busca mejorar cómo vives cada trayecto y eso, en una ciudad saturada, es una ventaja competitiva.

La movilidad también es calidad de vida

Pasamos horas en el auto, pero pocas veces pensamos en lo que eso signifi-

ca: Estrés acumulado, tiempo perdido, energía drenada. Un vehículo eléctrico bien diseñado no solo te mueve, reduce fricción en tu día y cuando reduces fricción, mejoras decisiones.

La ciudad no cambia cuando hay menos tráfico. Cambia cuando se vive mejor.

La electrificación no es solo una tendencia automotriz.

Es parte de una transformación más grande:

• Ciudades más limpias

• Menos ruido

• Mejor experiencia urbana

• Nuevas dinámicas de movilidad

En abril hablamos de vivienda, ciudad y calidad de vida y la movilidad es el hilo que conecta todo. No se trata de llegar más rápido, se trata de llegar mejor.

EL PALACIO QUE NUNCA FUE

Del Congreso de Díaz al Monumento a la Revolución

Por: Dr. Ricardo Damián García Santillán

En el corazón de la Ciudad de México se levanta uno de los monumentos más imponentes del país: el Monumento a la Revolución. Millones de personas lo han visto, lo han fotografiado o han pasado frente a él sin saber que, en realidad, ese monumento no fue concebido originalmente como tal.

La enorme estructura de acero y piedra que hoy recuerda la Revolución Mexicana fue, en su origen, parte de un ambicioso proyecto del régimen de Porfirio Díaz: el Palacio Legislativo

Federal, un majestuoso edificio que pretendía convertirse en la sede del Congreso de la Unión y símbolo del poder institucional del país.

El destino, sin embargo, tenía otros planes. La revolución que terminó con el porfiriato también sepultó aquel proyecto… y convirtió sus restos en uno de los símbolos más poderosos de la historia moderna de México.

A partir de aquí, historia pura… El sueño monumental del porfiriato A inicios del siglo XX, el gobierno de

Porfirio Díaz buscaba proyectar una imagen de modernidad, estabilidad y grandeza. Con motivo del centenario de la independencia en 1910, se impulsaron múltiples obras públicas destinadas a mostrar a México como una nación moderna y progresista.

Entre ellas destacaba el proyecto del Palacio Legislativo Federal, diseñado por el arquitecto francés Émile Bénard.

La idea era construir un edificio monu-

mental que superara incluso al Palacio Nacional en escala y presencia.

El diseño contemplaba una estructura de dimensiones colosales, coronada por una gran cúpula metálica, amplias escalinatas y espacios destinados a las cámaras legislativas. El edificio se levantaría en lo que entonces era una zona periférica de la ciudad, donde hoy se encuentra la Plaza de la República.

Las obras comenzaron en 1906 y avanzaron rápidamente. Se colocaron enormes cimentaciones y se erigió una impresionante estructura de acero que prometía sostener uno de los edificios más ambiciosos del continente. Pero la historia estaba a punto de cambiar.

La Revolución detiene la obra

En noviembre de 1910 estalló la Revolución Mexicana. El régimen de Porfirio Díaz cayó pocos meses después y el país entró en un periodo de profunda inestabilidad política y militar.

Las obras del Palacio Legislativo quedaron abandonadas. La gigantesca estructura metálica permaneció durante años como un esqueleto urbano: un recordatorio silencioso del proyecto inconcluso del porfiriato.

Durante más de dos décadas, aquella mole de acero dominó el paisaje de la ciudad. Hubo propuestas para demolerla, reutilizarla o terminar el edificio original, pero ninguna prosperó.

Hasta que surgió una idea inesperada.

De ruina política a símbolo nacional

En la década de 1930, el arquitecto Carlos Obregón Santacilia propuso transformar la estructura abandona -

da en un monumento dedicado a la Revolución Mexicana.

El proyecto fue aprobado durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, quien impulsó una reinterpretación simbólica del espacio: lo que originalmente representaba el poder del régimen porfirista se convertiría ahora en un homenaje a la revolución que lo había derrocado.

La enorme cúpula metálica se aprovechó como base para el nuevo monumento. Se añadieron esculturas monumentales y se transformó el conjunto en un memorial histórico.

En 1938 se inauguró oficialmente el Monumento a la Revolución, que además funciona como mausoleo donde descansan algunos de los principales líderes revolucionarios, entre ellos Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas.

Un símbolo de las ironías de la historia

Pocas obras reflejan tan claramente las ironías de la historia mexicana. Un recordatorio de que, en nuestro país, incluso la arquitectura puede cambiar de significado cuando cambia el régimen, cuando cambia la historia.

La ciudad que se mueve, se vive mejor

TRES PARQUES

que demuestran que el espacio público también construye calidad de vida

Bishan-Ang Mo Kio Park, en Singapur

Una ciudad que no te permite moverte, te limita. Durante años, el desarrollo urbano se enfocó en construir más: más vivienda, más edificios, más infraestructura. Pero las ciudades que realmente funcionan entendieron algo distinto: no se trata solo de construir espacios, sino de activar la forma en que se viven. Y en esa lógica, el espacio público juega un papel fundamental.

Ejemplos claros existen en distintas partes del mundo. En Superkilen Park, en Copenhague, el diseño invita a correr, andar en bicicleta y apropiarse del espacio; no es un parque decorativo, es un lugar en constante movimiento. En Parc de la Villette, en París, la escala permite que deporte, cultura y vida urbana convivan de manera natural, donde el espacio público no es un complemento, sino el

Superkilen Park, en Copenhague

protagonista. Por su parte, Bishan-Ang Mo Kio Park, en Singapur, integra naturaleza y ciudad para crear un entorno donde correr, caminar o ejercitarse se vuelve parte orgánica del día. Tres contextos distintos que responden a una misma lógica: diseñar ciudades que inviten a moverse.

Porque el deporte también es infraestructura urbana. Correr en un parque no es solo ejercicio, es acceso: acceso a salud, a comunidad, a bienestar. Cuando una ciudad facilita eso, me -

jora la vida de todos. El espacio público no es un gasto, es una inversión directa en calidad de vida.

Más allá del diseño, un buen parque no se mide por su estética, sino por su uso. Por la cantidad de personas que lo recorren, por quienes se quedan, por quienes regresan. En abril hablamos de vivienda, ciudad y calidad de vida, pero ninguna vivienda funciona plenamente dentro de una ciudad que no invita a vivirla. Porque donde hay movimiento, hay vida.

Parc de la Villette, en París

Superkilen Park, en Copenhague

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook