REVISTA CONSTRUYE edición Centro Occidente marzo de 2026
Marzo es, para Revista Construye, más que una edición conmemorativa: es una declaración editorial. Bajo nuestro concepto de que construir es decidir, este número confirma que las decisiones estratégicas del sector hoy se toman desde múltiples trincheras y con voces diversas. Mujeres líderes gremiales, funcionarias públicas, empresarias, académicas y especialistas técnicas están dirigiendo vivienda, infraestructura, territorio y conocimiento en todo el país.
Desde quienes encabezan colegios y cámaras hasta quienes asumen responsabilidades en dependencias, desarrolladoras y universidades, todas comparten un rasgo esencial: liderazgo con propósito y la capacidad de impactar el desarrollo económico y social de nuestras comunidades. A cada una, nuestro reconocimiento por ocupar estos espacios con preparación, carácter y visión.
Esta edición también amplía la conversación en Más Allá de la Construcción, con contenidos que abordan historias, libros, innovación, deporte y estilo de vida desde una mirada femenina que inspira. Porque el liderazgo no solo se ejerce en la obra o en la oficina; también se construye desde la cultura, la disciplina y la congruencia. Hoy celebramos a quienes están transformando el presente del sector y, con cada decisión, están diseñando el futuro.
Gela Morales Directora
Director General
LIC. JUAN CARLOS ZAMORA M
Directora Ejecutiva
LIC. GELA MORALES B.
Director de Contenidos LIC. JUAN CARLOS ZAMORA Jr.
Director Administrativo LIC. ESTEBAN ZAMORA M.
Directora LIC. GELA MORALES B.
Community Manager
LIC. DIEGO ZAMORA M.
Arte y Diseño
CG MEDIA / LUIS ALBERTO CABRERA
Consejo Editorial
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MTRA. ILSE GONZÁLEZ
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MTRO. LUIS MORÁN
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Hacia ciudades más seguras, inclusivas y equitativas.
No todo lo que puedes pagar, deberias comprarlo.
KARINA HERMOSILLO
Titular de la Coordinacion General Estratégica de Gestión del Gobierno de Jalisco.
MARÍA PADILLA ROMO
Directora de la SCIT en Jalisco. 22
MIRNA AVILÉS MIS
Presidenta del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Jalisco.
JAHAIRA AMAIRANI MERCADO RUIZ
Presidenta del Colegio de Ingenieros Civiles de la Costa de Jalisco.
LORENA MARGARITA LIMÓN GONZÁLEZ
Presidenta de la Asociación Mexicana de Hidráulica.
SONIA ALVARADO CARDIEL
Presidenta de la Asociación Mexicana de Vías Terrestres, Delegación Jalisco.
JOANNA EDITH ARANA HERNÁNDEZ
Directora General de Guishi Construcciones.
LUISA PAMELA MARTÍNEZ PAZ
Directora General de IIDCEE.
AUSTRIA DÁVILA
Directora del IMPLAN del Municipio de Aguascalientes. 50 LESLIE ATILANO
Regidora del Municipio de Aguascalientes.
BÁRBARA VELDERRAIN
Directora de CANADEVI Delegación Aguascalientes.
58 EVANGELINA HIRATA
Directora General del ONNCCE.
PERFILES
64 FRIDA ESCOBEDO
Liderazgo femenino que redefine la arquitectura .
66 JEANNE GANG
Arquitectura, ciudad y responsabilidad social
68 EMILY WARREN ROEBLING
Ingeniería con responsabilidad histórica .
ORGANISMOS
70 51 REUNIÓN NACIONAL FEMCIC
Ingeniería que decide el rumbo del país.
CONSTRUYENDO OPINIÓN
78 LIDERAZGO FEMENINO EN CONSTRUCCIÓN
Del discurso al desempeño.
82 MUJERES EN EL ESPACIO PÚBLICO
Hacia ciudades más seguras, inclusivas y equitativas.
86 LIDERAR DESDE LA ESTRUCTURA
Infraestructura para la resiliencia.
ARQUITECTURA
90 CASA VCA
Arquitecto David Valdes / Aguascalientes.
MÁS ALLÁ DE LA CONSTRUCCIÓN
96 GADGETS: OURA RING GEN 4.
98 AUTOS: VOLVO EX90 Y ESCALADE IQ.
100 DEPORTES: DEPORTE FEMENINO.
102 HISTORIA: CARMEN SERDÁN.
104 LIFESTYLE: RELOJES.
106 LIBROS: VAYAMOS ADELANTE.
CÓMO INVERTIR EN REAL ESTATE SIN IMPROVISAR
No todo lo que puedes pagar, deberías comprarlo.
El patrimonio no es un sueño.
Es una estrategia.
En bienes raíces, el error más común no es comprar caro.
Es comprar sin estrategia.
El mercado inmobiliario premia la visión, no la emoción.
Y quien invierte sin plan, termina pagando aprendizaje.
Real estate no es solo adquirir metros cuadrados.
Es construir posición financiera.
Comprar no es invertir
Vivir en una propiedad y poseer un activo son cosas distintas.
Un activo inmobiliario debe responder tres preguntas claras:
• ¿Genera flujo o solo gasto?
• ¿Tiene liquidez real?
• ¿Está en una zona con crecimiento comprobado?
Si la respuesta es ambigua, no es inversión. Es consumo.
La plusvalía no es suerte. Es ubicación y timing.
El error del impulso
El diseño enamora. La vista seduce.
El showroom convence.
Pero la rentabilidad no se decide con emoción.
Se decide con:
• Horizonte de inversión definido
• Capacidad de apalancamiento clara
• Flujo proyectado
• Riesgo controlado
El inversionista inteligente no compra lo que le gusta.
Compra lo que funciona.
Terreno, departamento o renta
Cada activo tiene lógica distinta.
• El terreno apuesta a crecimiento a largo plazo.
• El departamento puede generar flujo inmediato.
• La renta de corto plazo exige gestión activa.
No existe la opción “mejor”.
Existe la que se alinea con tu perfil financiero.
Invertir es alinear estrategia con momento de vida.
Construir patrimonio con visión
En un entorno económico cambiante, el real estate sigue siendo uno de los instrumentos más sólidos para preservar y multiplicar capital.
Pero solo si se entiende como lo que es:
Un
activo
estratégico.
En Construye Real Estate acompañamos decisiones basadas en análisis, no en impulso.
Porque el patrimonio no se improvisa. Se diseña.
Liderazgos
La construcción ya no se explica sin la presencia femenina. No es una tendencia ni una cuota simbólica: es una transformación estructural. Hoy, en los colegios de profesionistas, en las cámaras empresariales, en las dependencias públicas, en las desarrolladoras, en la academia y en la obra misma, las mujeres están ocupando espacios estratégicos desde donde se planea, se dirige y se ejecuta el desarrollo del país.
Bajo el concepto editorial de Revista Construye, entendemos que construir es asumir responsabilidad. Y en ese ejercicio de responsabilidad, cada vez más mujeres están tomando decisiones que impactan vivienda, infraestructura, territorio, movilidad y ciudad. Su liderazgo no solo se mide en cargos, sino en resultados: proyectos que avanzan, equipos que se consolidan, procesos que se profesionalizan y comunidades que se transforman.
El camino no ha estado exento de retos. Persisten brechas en representación técnica, desafíos en conciliación laboral y estereotipos que todavía cuestionan su autoridad en espacios históricamente masculinizados. Sin embargo, la realidad muestra un crecimiento sostenido de profesionistas en ingeniería civil, arquitectura, urbanismo y especialidades técnicas. Las nuevas generaciones llegan con preparación sólida, visión global y una convicción clara: el sector necesita talento diverso para responder a la complejidad del presente.
Esta edición especial no busca narrar excepciones, sino evidenciar una evolución. Las entrevistas que encontrarás a continuación son historias de carácter, visión y congruencia; trayectorias que demuestran que el liderazgo en la construcción también tiene voz femenina. Te invitamos a leerlas con mirada estratégica, a reconocer su impacto y a entender que cuando las mujeres ocupan espacios de decisión, no solo se construyen obras: se construyen futuros más sólidos, más inclusivos y más sostenibles.
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Definir territorio es proyectar futuro
Karina Hermosillo y el liderazgo que articula infraestructura, movilidad y agua para transformar Jalisco
Hablar de territorio es hablar de decisiones que moldean la vida cotidiana. Movilidad, agua, infraestructura, medio ambiente. Cada una de estas áreas define cómo se mueve una ciudad, cómo crece, cómo produce y cómo vive su gente. Para la Mtra. Karina Anaid Hermosillo Ramírez, titular de la Coordinación General Estratégica de Gestión del Territorio del Gobierno de Jalisco, liderar este engranaje no significa controlar estructuras administrativas, sino articular políticas públicas con visión integral y de largo plazo.
Especialista en políticas públicas con enfoque en género y desarrollo social, licenciada en Relaciones Internacionales por el ITESO y con doble maestría en Políticas Públicas y Género (FLACSO) y en Negocios y Estudios Económicos por la Universidad de Guadalajara, Karina ha construi -
do una trayectoria donde academia, análisis técnico y servicio público convergen en un mismo propósito: generar desarrollo sostenible con justicia territorial.
Liderar es anticipar, no reaccionar Coordinar áreas como Transporte, Infraestructura y Obra Pública, Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, así como la Gestión Integral del Agua, implica asumir que cada decisión tendrá impacto directo en la calidad de vida y en el desarrollo económico del estado.
Para ella, el liderazgo en la gestión del territorio comienza con la responsabilidad y la anticipación.
“No podemos reaccionar todos los días al problema inmediato; tenemos que planear y anticiparnos”, sostiene. Esa planeación no es individual: se construye escuchando a especialistas, tejiendo acuerdos entre secreta-
“Para la Mtra. Karina Anaid Hermosillo Ramírez, titular de la Coordinación General Estratégica de Gestión del Territorio del Gobierno de Jalisco, liderar este engranaje no significa controlar estructuras administrativas, sino articular políticas públicas con visión integral y de largo plazo.”
rías, municipios, organismos descentralizados, sector privado y sociedad civil.
Su definición de liderazgo es clara: coordinar, vincular, articular. Escuchar distintas perspectivas para tomar decisiones estratégicas que no sean improvisadas, sino parte de una visión conjunta.
Infraestructura con mirada inclusiva
Su formación en políticas públicas con enfoque en género ha marcado su manera de pensar la ciudad. No existe un “usuario promedio” único. Las ciudades las habitan personas con distintas capacidades, necesidades y realidades.
Pensar la infraestructura desde esta perspectiva implica ir más allá del impacto técnico. Una obra no solo debe cumplir especificaciones; debe generar seguridad, inclusión y oportunidades. La infraestructura no puede profundizar desigualdades: debe reducirlas.
Esa mirada transforma la planeación territorial. Significa diseñar espacios que detonen capacidades, que conecten oportunidades y que integren, en lugar de fragmentar.
Rigor metodológico en la toma de decisiones
Si algo distingue su liderazgo es el
rigor técnico. Desde su etapa académica —donde fue coordinadora de la Licenciatura en Gestión Pública y Políticas Globales en el ITESO y representante institucional ante el CESJAL— aprendió que las decisiones públicas no pueden basarse en intuiciones.
El análisis de datos, la evaluación de escenarios y la comprensión de la multicausalidad de los problemas públicos son herramientas indispensables. Gobernar el territorio exige entender que los retos son complejos y que las soluciones deben ser estratégicas.
En la administración pública, además, existe un elemento determinante: el recurso es limitado. Priorizar una problemática implica postergar otra. Por eso, cada decisión debe estar sustentada, explicada y orientada al mayor beneficio colectivo.
“No estamos aquí para el aplauso, sino para solucionar problemas”, afirma con claridad. En la gestión pública, no todas las decisiones serán populares, pero deben ser responsables.
Mundial 2026: un reto de escala global
A pocos meses del Mundial, con Guadalajara como ciudad sede, el reto se multiplica. Se estima la llegada de millones de visitantes en un periodo
que podría coincidir con temporada de lluvias, elevando el consumo de agua y la presión sobre la movilidad y los servicios.
La respuesta ha sido planeación anticipada y coordinación interinstitucional. Mesas temáticas, alianzas con municipios y el comité organizador, estrategias para prevenir inundaciones, optimizar transporte y garantizar abastecimiento.
Más que un desafío logístico, es una oportunidad estratégica para mostrar al mundo la capacidad de Jalisco en infraestructura, movilidad y gestión territorial.
Creer que se puede
Cuando tenía diez años quería ser astronauta. Hoy no viaja al espacio, pero toma decisiones que impactan uno de los estados más dinámicos del país.
Siempre se preparó para ocupar espacios donde pudiera incidir. Y siempre —subraya— se la creyó. Ese
mensaje lo comparte con firmeza: las mujeres deben creer que pueden estar en los espacios donde se toman decisiones y no solo ocuparlos, sino transformarlos.
Un mensaje para las ingenieras
En esta edición dedicada a las mujeres que construyen el país, su reconocimiento es directo para las ingenieras de México.
La infraestructura no es un tema menor. Hoy se diseña con nuevas miradas, mayor sensibilidad y una lógica más integral. Su mensaje es de admiración, respeto y apertura a la colaboración.
Porque decidir territorio es decidir futuro. Y cuando esas decisiones se toman con rigor técnico, perspectiva social y visión estratégica, no solo se construyen obras: se construyen oportunidades, se fortalecen comunidades y se redefine el rumbo de una ciudad.
Ese es el liderazgo que transforma.
“No estamos aquí para el aplauso, sino para solucionar problemas”, afirma con claridad. En la gestión pública, no todas las decisiones serán populares, pero deben
ser responsables.
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Desde la legalidad, hacer que la obra sí suceda
PRIMERA MUJER AL FRENTE DEL CENTRO SICT JALISCO
EN CASI 50 AÑOS, MARÍA PADILLA ROMO DEMUESTRA
QUE LA INFRAESTRUCTURA TAMBIÉN SE CONSTRUYE
DESDE LA JUSTICIA, LA EMPATÍA Y LA DECISIÓN.
En infraestructura, las decisiones no comienzan cuando arranca una obra. Empiezan mucho antes: en el diálogo con las comunidades, en la certeza legal del territorio, en la planeación responsable que permite que cada proyecto exista.
Desde esa visión, María de Jesús Padilla Romo, directora del Centro de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Jalisco, ha asumido un liderazgo distinto: uno que combina legalidad, sensibilidad social y vocación de servicio en uno de los sectores más estratégicos para el desarrollo del país.
Su nombramiento marcó un hecho histórico: es la primera mujer en casi cinco décadas en encabezar esta representación federal en el estado, abriendo una nueva etapa para la participación femenina en la toma de decisiones de infraestructura.
El servicio como motor de cada decisión
Abogada de formación por la Universidad de Guadalajara, con estudios de posgrado en Derecho Procesal Acusatorio y especialización en justicia y derechos humanos, María construyó su
carrera con un enfoque centrado en las personas, no solo en los procesos.
Antes de llegar al ámbito de infraestructura, ejerció como abogada postulante defendiendo causas sociales en los Altos de Jalisco, experiencia que reforzó su convicción de que el servicio público debe traducirse en soluciones reales para la ciudadanía.
Ese mismo impulso la llevó al servicio público en 2018 como subdelegada federal de Programas para el Desarrollo y posteriormente como diputada local, donde presidió la Comisión de Estudios Legislativos y Reglamentos, promoviendo cambios con visión de justicia y cercanía social.
Hoy, esa trayectoria converge en la SICT, donde la infraestructura se entiende como un instrumento de equidad y desarrollo.
La obra empieza antes del concreto
Para María Padilla, una carretera, un puente o una vía de comunicación no inician con maquinaria en sitio, sino con la regularización del derecho de vía, la conciliación con los propietarios y la comprensión del valor emocional que la tierra representa para las comunidades.
Su liderazgo ha puesto énfasis en ordenar procesos, atender rezagos administrativos y garantizar que cada proyecto cuente con sustento jurídico sólido, evitando conflictos futuros y fortaleciendo la legitimidad de las obras.
Esa mirada —poco visible pero fundamental— demuestra que la infraestructura también se construye desde la legalidad, la empatía y la responsabilidad institucional.
Un liderazgo que enfrentó resistencia… y avanzó
Llegar a un espacio históricamente masculino no estuvo exento de cuestionamientos.
Su designación generó dudas en algunos sectores que esperaban perfiles exclusivamente técnicos.
Sin embargo, su experiencia legislativa, jurídica y social ha demostrado que la infraestructura moderna requiere equipos multidisciplinarios capaces de integrar visión normativa, gestión territorial y planeación estratégica.
María lo resume con una idea poderosa: cuando una mujer tiene la oportunidad de ser la primera, adquiere el compromiso de no ser la última.
Infraestructura con sentido humano
Desde su gestión, la SICT en Jalisco busca impulsar obras de transporte y comunicación eficientes, seguras y
equitativas, orientadas a mejorar la calidad de vida de la población y reducir brechas regionales.
La toma de decisiones —señala— debe equilibrar lo técnico con lo social, entendiendo que cada proyecto impacta comunidades, economías locales y dinámicas territoriales.
Por eso, su trabajo cotidiano implica articular lo administrativo, lo agrario, lo jurídico y lo operativo para que las soluciones técnicas respondan a realidades humanas concretas.
De una niña trabajadora a una funcionaria que abre puertas
María comenzó a trabajar desde los doce años en una comunidad rural jalisciense, experiencia que marcó su carácter y su determinación por salir adelante.
Creció en un entorno de mujeres, siendo la primera en incorporarse al trabajo remunerado dentro de su familia, convirtiéndose desde muy joven en ejemplo de autonomía y esfuerzo.
Esa historia personal explica su sensibilidad hacia las oportunidades: sabe que el talento necesita puertas abiertas para desarrollarse.
Mujeres que llegan… y transforman el espacio
En su visión, el reto no es demostrar que las mujeres pueden ocupar cargos
de decisión —eso ya está probado—, sino garantizar que existan más oportunidades y menos cuestionamientos diferenciados.
Insiste en la importancia de la sororidad, de apoyarse entre mujeres y de construir trayectorias donde el mérito sea el único criterio de evaluación.
La capacidad, afirma, no tiene género. Pero sí necesita condiciones de confianza para expresarse.
Liderar con propósito y dejar legado
Más allá de la gestión administrativa,
María Padilla concibe su responsabilidad como una oportunidad de construir un legado: infraestructura que funcione, instituciones que ordenen y decisiones que beneficien a largo plazo.
A las nuevas generaciones les comparte tres convicciones claras:
Tener claridad de propósito, escuchar distintas perspectivas antes de decidir y trabajar pensando no solo en el presente, sino en lo que se dejará a quienes vienen después.
Porque el desarrollo verdadero — dice— ocurre cuando las decisiones trascienden lo individual y se convierten en bienestar colectivo.
María de Jesús Padilla Romo representa un liderazgo que entiende la infraestructura como un acto de servicio públi-
co integral. Uno que no solo construye caminos físicos, sino también rutas de participación, legalidad y confianza.
En una industria que evoluciona, su presencia confirma que abrir camino también es una forma de construir país.
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Ingeniería con voz propia
LIDERAR PARA SERVIR, DECIDIR PARA TRANSFORMAR
En la ingeniería civil, liderar no es únicamente proyectar obras o supervisar estructuras. Liderar significa representar a un gremio, defender su integridad técnica y fortalecer su papel como actor clave en el desarrollo de las ciudades.
Desde esa convicción, la ingeniera Mirna Avilés Mís, presidenta del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Jalisco, encabeza una etapa de renovación institucional que busca regresar a lo esencial: conocimiento, ética profesional y responsabilidad social.
Su gestión llega en un momento en que la infraestructura exige mucho más que ejecución: requiere actualización permanente, diálogo interdisciplinario y decisiones con sustento técnico que impacten directamente en la calidad de vida de las personas.
Volver al origen para avanzar
Al asumir la presidencia, la primera decisión estratégica fue clara: abrir el Colegio en dos direcciones. Hacia adentro, impulsando la capacitación, la actualización profesional y la recuperación del liderazgo técnico que históricamente distinguió a la institución.
Hacia afuera, fortaleciendo su papel como voz especializada capaz de acompañar a gobierno, iniciativa privada, aca-
demia y sociedad en la toma de decisiones que moldean el territorio.
El objetivo, explica, es que el Colegio vuelva a ser un referente nacional en generación de conocimiento técnico y formación profesional, colocando nuevamente a la actualización como columna vertebral del gremio.
La ingeniería como responsabilidad social
Para Mirna Avilés, la ingeniería civil no puede desvincularse de su impacto humano.
Cada cálculo estructural, cada norma aplicada y cada proyecto ejecutado puede marcar la diferencia entre la seguridad y el riesgo para miles de personas.
Por ello, uno de los roles más visibles del Colegio ha sido fortalecer su participación en acciones de protección civil, donde brigadas especializadas colaboran con autoridades en la evaluación de inmuebles tras fenómenos naturales. Ese trabajo demuestra que la ingeniería no es abstracta: es una profesión con incidencia directa en la vida cotidiana.
Desde esta perspectiva, el Colegio no solo habla de tecnicismos; incide en políticas públicas con fundamento técnico, evitando la politización de
los proyectos y priorizando soluciones sustentadas en conocimiento.
Independencia técnica para decidir mejor
Una de las premisas centrales de su presidencia es la independencia.
El Colegio —señala— debe mantener la libertad de señalar errores, respaldar aciertos y proponer soluciones sin ataduras.
Solo así puede convertirse en un verdadero aliado estratégico en la planeación de infraestructura estatal, particularmente en sectores clave como obra pública, gestión del agua y desarrollo urbano.
La relación efectiva entre gremio, gobierno y sector empresarial se construye, afirma, cuando el diálogo parte de la base técnica y no de intereses coyunturales.
Primero el conocimiento; después, la decisión política.
Abrir camino a las mujeres en la toma de decisiones
Ser la primera mujer en presidir el Colegio en Jalisco representa un avance importante, pero también evidencia los desafíos pendientes.
Mirna reconoce que, aunque existen perfiles femeninos altamente capaci -
tados —incluso con reconocimiento internacional—, los espacios donde se definen las grandes políticas de infraestructura siguen siendo limitados para ellas.
El verdadero cambio, sostiene, llegará cuando sea habitual ver a mujeres encabezando dependencias estratégicas del sector: infraestructura, agua, obra pública o planeación metropolitana.
Por ello, durante su gestión se impulsa la Comisión de Igualdad y Empoderamiento de la Mujer, así como protocolos institucionales para prevenir cualquier forma de violencia o exclusión dentro del ámbito profesional.
La meta es generar redes de apoyo que permitan visibilizar talento, acompañar trayectorias y transformar la cultura gremial.
Vocación que se elige, incluso contra la inercia
Su historia personal refleja esa msma determinación.
Originaria de Veracruz, decidió estudiar ingeniería civil aun cuando su propio padre —ingeniero también— intentó persuadirla debido a las dificultades del entorno profesional.
Ella eligió seguir su vocación, mudarse a Guadalajara y abrirse camino en un contexto desconocido.
Hoy reconoce que esa decisión, tomada con convicción, fue la mejor de su vida.
A la Mirna del pasado le diría una sola cosa: no rendirse. Porque los momentos complejos son parte del proceso de abrir espacios que antes no existían.
El Colegio como brazo técnico de la sociedad
Mirando hacia el futuro, su aspiración es que esta etapa sea recordada como un regreso al propósito original del Colegio: formar, actualizar y actuar con sentido de responsabilidad social.
La ingeniería —subraya— puede incidir directamente en la vida de las personas, desde la seguridad estruc-
tural hasta la planeación urbana.
Por eso, el gremio debe asumirse como aliado de la ciudadanía, no solo como ejecutor de obra.
Un mensaje para las nuevas generaciones
A las mujeres que hoy comienzan su camino en la ingeniería, Mirna les habla con claridad:
Que crean en su capacidad. Que no permitan que su talento sea evaluado por género.
Que ocupen los espacios con la certeza de que no son concesiones, sino resultados de su trabajo.
Porque en la ingeniería civil, como en la vida profesional, los lugares no se piden. Se construyen.
“A
la Mirna del pasado le diría una sola cosa: no rendirse. Porque los momentos complejos son parte del proceso de abrir espacios que antes no existían.”
La presidencia de Mirna Avilés Mís representa una etapa donde el liderazgo no se mide por el cargo, sino por la capacidad de fortalecer instituciones, devolverles su esencia técnica y proyectarlas hacia un futuro más incluyente.
Un liderazgo que recuerda que la ingeniería no solo levanta infraestructura.
También construye confianza, comunidad y destino.
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Decidir para sostener el futuro
Jahaira Mercado y el liderazgo que abre camino en la ingeniería civil de la Costa de Jalisco
Hablar de liderazgo en ingeniería civil es hablar de decisiones que sostienen estructuras, equipos y también futuros. La Ing. Jahaira Amairani Mercado Ruiz ha construido su trayectoria combinando rigor técnico, disciplina y una profunda convicción gremial. Ingeniera civil egresada de la Universidad de Guadalajara con maestría en Valuación, empresaria, docente universitaria y actual presidenta del XVIII Consejo Directivo del Colegio de Ingenieros Civiles de la Costa de Jalisco, ha entendido que dirigir no es ocupar un cargo, sino asumir la responsabilidad de abrir camino.
El reto de ser la primera
Aceptar la presidencia del colegio no fue una decisión sencilla. Jahaira es la primera mujer en ocupar ese cargo en la Costa de Jalisco tras una historia de tres décadas desde su fundación. Para ella, ese fue el reto más complejo y, al mismo tiempo, el más transformador.
“No es solo llegar, es demostrar que se puede y dejar frutos para las siguientes generaciones”, afirma.
Su liderazgo no se sostiene en la individualidad, sino en el trabajo de consejo y en el respaldo del gremio. Entiende que una presidencia no es un logro personal, sino una plataforma para fortalecer institucionalmente a la ingeniería regional y representar a la zona ante organismos como FEMCIC, donde también funge como Vicepresidenta Regional Adjunta.
La decisión de elegir lo difícil
Desde joven sintió pasión por las ciencias exactas. Matemáticas y física no le intimidaban; la retaban. Elegir ingeniería civil fue, en parte, una decisión consciente de ir hacia lo complejo, hacia un sector históricamente cerrado.
“Quería algo difícil que sintiera que podía enfrentar”, recuerda. Esa determinación la llevó a graduarse con desempeño académico sobresaliente y a especializarse en valuación, ampliando su visión más allá de la obra hacia el análisis económico y técnico de los proyectos. Hoy su trayectoria combina supervisión de obra en desarrollos de gran
“Aceptar la presidencia del colegio no fue una decisión sencilla. Jahaira es la primera mujer en ocupar ese cargo en la Costa de Jalisco tras una historia de tres décadas desde su fundación.”
escala —como hoteles de cinco estrellas y proyectos de infraestructura en la región entre los que destacan su participación en el Puente Amado Nervo, que conecta los estados de Jalisco y Nayarit— con la dirección de su propia microempresa, JMConstructum, enfocada en ingeniería, valuación y arquitectura.
Decisiones técnicas que protegen vidas
Cuando se le pregunta qué decisiones técnicas son determinantes para proteger calidad y rentabilidad, su respuesta es contundente: seguridad estructural.
Los estudios previos —mecánicas de suelo, cálculos estructurales, revisión normativa— no son trámites opcionales. Son la base para garantizar que una obra sea segura y rentable. Omitirlos compromete no solo presupuestos, sino vidas humanas.
Para Jahaira, el liderazgo en obra significa vigilar que cada proyecto ejecutivo se cumpla conforme a reglamentación, que la ejecución mantenga estándares de calidad y que cada fase responda a criterios técnicos sólidos. Esa coherencia entre decisión y ejecución es, para ella, el verdadero liderazgo en la construcción.
Equilibrar empresa, academia y gremio
Empresaria, docente en la Universidad de Guadalajara y líder gremial, Jahaira reconoce que al inicio fue difícil equilibrar roles. Con el tiempo entendió que no compiten entre sí: se complementan.
La docencia fortalece el rigor académico; la empresa afina la toma de decisiones financieras y técnicas; el gremio amplía la visión institucional y social. Cada perfil nutre al otro.
La clave está en administrar el tiempo con disciplina y dar a cada responsabilidad la misma energía. Esa organización —una de las habilidades que ella misma reconoce como esenciales— es parte de su sello personal.
Un día a la vez
Su objetivo declarado es ser inspiración para futuros liderazgos femeninos en el gremio. No lo plantea como un discurso, sino como una práctica cotidiana.
“Un reto a la vez”, resume. La ingeniería es un gremio fuerte, exigente y competitivo. Pero cada meta alcanzada abre una nueva posibilidad. Para las mujeres ingenieras, su mensaje es claro: enfrentar pequeños retos diarios construye grandes logros acumulativos.
Cuando mira hacia atrás, recuerda a la niña que escribía metas en sus cuadernos: “De grande quiero ser ingeniera”. Hoy le diría que aquello que parecía lejano se ha convertido en realidad. Los sueños, cuando se acompañan de disciplina y decisión, se cumplen.
Liderar es decidir
Si tuviera que definir el liderazgo en una sola acción concreta dentro de una obra o del colegio, su respuesta es simple: decisión.
Un líder debe decidir y ser coherente con esa decisión, buscando siempre el mejor resultado posible para el equipo y para la sociedad.
Esa coherencia es la que le ha permitido consolidar su presidencia gremial, fortalecer la representación regional y mantener activa la participación de jóvenes ingenieros y estudiantes.
Un mensaje a las nuevas generaciones
A las niñas y adolescentes que hoy contemplan estudiar ingeniería, les digo que confíen plenamente en su capacidad intelectual y técnica. Aunque aún seamos pocas, si, no se arrepentirán.
Como empresaria, su consejo es atreverse. Emprender genera miedo, pero con liderazgo y determinación los resultados llegan.
En la Costa de Jalisco, donde el crecimiento urbano y turístico exige decisiones responsables, Jahaira Mercado ha entendido que la ingeniería civil no solo construye edificios y puentes: construye oportunidades.
Y en ese proceso, cada decisión que toma —en obra, en aula o en el colegio— sostiene algo más que concreto. Sostiene el futuro de quienes vienen detrás.
“Los estudios previos —mecánicas de suelo, cálculos estructurales, revisión normativa— no son trámites opcionales. Son la base para garantizar que una obra sea segura y rentable. Omitirlos compromete no solo presupuestos, sino vidas humanas.”
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LORENA LIMÓN Y EL LIDERAZGO QUE
TRANSFORMA EL AGUA EN LEGADO PARA MÉXICO
Hablar de liderazgo femenino en la ingeniería hidráulica es hablar de decisiones que transforman comunidades completas. El agua no es solo un recurso: es desarrollo agrícola, industria, salud pública y estabilidad social. Y en ese terreno históricamente masculino, la Ing. Lorena Margarita Limón González ha tomado decisiones que no solo fortalecen proyectos estratégicos, sino que abren camino a nuevas generaciones de mujeres ingenieras.
Primera mujer en seis décadas en presidir la Asociación Mexicana de Hidráulica (AMH), Lorena no llegó por casualidad. Fue electa vicepresidenta —lo que estatutariamente conduce a la presidencia— y asumió primero como presidenta sustituta del XXXVI Consejo Directivo, actualmente preside el XXXVII Consejo Directivo, acumulando casi cuatro años al frente del organismo. Más que un cargo, fue una decisión: aceptar el reto en un sector donde la participación femenina era prácticamente inexistente en los espacios de mayor dirección. Este año esta preparando el XXVII Congreso
Naional e Internacional de la AMH que se llevará a cabo en Guadalajara del 14 al 17 de octubre.
Liderar donde antes no había mujeres
Tomar la presidencia nacional de la
AMH implicó romper una barrera simbólica y cultural. No se trataba solo de ocupar el espacio, sino de demostrar que la capacidad técnica y la visión estratégica no tienen género.
Lorena lo reconoce con serenidad: ha sido un trabajo doble. Por estatutos, el presidente nacional debe organizar un congreso en los años pares; ella encabezará dos. Pero insiste en algo que define su estilo: el liderazgo es trabajo de equipo. Consejos directivos, secciones regionales, investigadores y profesionales suman esfuerzos para lograr resultados de alto impacto.
Su trayectoria de más de cuatro décadas participando en asociaciones profesionales la llevó a asumir la AMH en un momento de madurez. Identificó áreas claras de acción: fortalecer a las mujeres, consolidar la plataforma técnica para investigadores y especialistas, y ampliar la difusión del conocimiento hidráulico en un país marcado por sequías e inundaciones recurrentes.
Una asociación como plataforma
Bajo su gestión, la AMH ha reforzado conversatorios técnicos, congresos especializados y la reactivación de la revista Tláloc como espacio para que investigadores nacionales e internacionales —muchas de ellas mujeres— difundan su trabajo.
Para Lorena, la asociación es una plataforma de trascendencia. No basta con la licenciatura: hay maestras, doctoras e ingenieras que requieren espacios donde su conocimiento tenga impacto real en el país. La hidráulica exige precisión técnica, pero también visión estratégica, y ambas deben traducirse en políticas, proyectos y formación de talento.
“La preparación no tiene género”, afirma. Una mujer preparada puede ocupar cualquier cargo técnico o directivo. El reto está en atreverse y sostener el esfuerzo.
El agua como vocación y memoria
Su amor por la ingeniería civil y el agua no nació en un aula, sino en el campo. Creció en Yahualica, Jalisco, en una familia de once hijos. Su padre, agricultor y empresario, construía pequeñas represas en sus propiedades para asegurar el abastecimiento. Lorena lo acompañaba de niña cuando encendía manualmente la bomba que suministraba agua a la comunidad.
Años después, esa imagen sigue siendo su metáfora de liderazgo: alguien tiene que subir el switch para que la comunidad tenga agua. Si ella logra “subir el switch del conocimiento” dentro de la asociación, se da por satisfecha.
Esa conciencia de legado viene de generaciones atrás: abuelos y padres involucrados en liderazgo comunitario, patronatos y desarrollo regional. Para ella, cada generación recibe un peldaño distinto y tiene la responsabilidad de subir al siguiente.
Decisiones diarias, escalones constantes
Lorena es empresaria en el ramo de acabados en piedra natural —negocio familiar iniciado por su madre—, madre, dirigente gremial y líder en otros organismos. Las decisiones no son esporádicas; son diarias.
Describe su vida como una escalera. Cada reto es un nuevo escalón. Pero el liderazgo auténtico no consiste solo en subir, sino en extender la mano para que otras mujeres también lo hagan.
En segundo de primaria reprobó matemáticas. Una maestra le pidió que se quedara en recreo y le dedicó tiempo extra. Ese gesto cambió su rumbo. Hoy, cuando pide a estudiantes y jóvenes profesionales que “regalen tiempo” para escuchar una conferencia o participar en un conversatorio, sabe que ese espacio puede transformar una trayectoria completa.
La AMH trabaja activamente con capítulos estudiantiles vinculados a uni-
versidades. El objetivo es claro: formar a quienes tomarán decisiones en el futuro hídrico de México.
Liderar en tiempos complejos
México enfrenta retos estructurales en materia de agua: sequías prolongadas, inundaciones extremas y una creciente presión sobre la infraestructura. En este contexto, la ingeniería hidráulica no es un área técnica aislada; es estratégica para la estabilidad nacional.
Lorena sostiene que el contexto siempre parecerá difícil. Desde niña escuchó a su padre analizar los periódicos y aprender a observar distintas perspectivas sobre un mismo problema. Esa práctica la formó: siempre hay crisis, pero también oportunidades.
Hoy impulsa programas de capacitación y cursos sin costo para que mujeres diseñen su plan de vida con metas claras a cinco años. Cree firmemente que visualizar objetivos aumenta radicalmente la probabilidad de alcanzarlos.
Un mensaje para las mujeres
En esta edición dedicada a mujeres que transforman el sector, su mensaje es directo: apoyarse entre mujeres, cambiar la cultura y dejar herramientas a las nuevas generaciones.
La mujer puede ser ingeniera, empre -
saria, política o lo que decida. Pero el siguiente nivel de reconocimiento llegará en la medida en que quienes hoy lideran construyan mejores condiciones para las que vienen detrás.
Porque en hidráulica —como en la vida— no basta con construir presas o sistemas de distribución. Hay que construir legado.
Y Lorena Limón ha decidido que ese legado incluya más mujeres con voz, con mando y con la capacidad de subir el switch que transforme comunidades enteras.
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¿Y por qué no? La decisión que pavimenta el futuro
SONIA ALVARADO CARDIEL Y EL LIDERAZGO QUE CONECTA COMUNIDADES DESDE LAS VÍAS TERRESTRES
Hablar de vías terrestres es hablar de decisiones que conectan comunidades, detonan desarrollo y sostienen la competitividad de un estado. En ese territorio técnico y estratégico, la M. en I. Sonia Alvarado
Cardiel ha construido una trayectoria que no solo rompe inercias culturales, sino que redefine el liderazgo femenino en la infraestructura carretera.
Presidenta de la Asociación Mexicana de Vías Terrestres (AMIVTAC) Delegación Jalisco y responsable de la Residencia General de Carreteras Alimentadoras del Centro SICT Jalisco, Sonia representa a una generación de mujeres que no solo ejecutan obra: toman decisiones que impactan territorio y futuro.
La noche que cambió el rumbo
Su historia no comenzó en la ingeniería. Estudió inicialmente sistemas y posteriormente informática administrativa. Durante más de 20 años trabajó en la subdirección de obras, aprendiendo desde la práctica. Pero cuando aspiró a un cargo técnico superior, la respuesta fue clara: no tenía el perfil.
Esa negativa, sumada a un momento personal complejo —la enfermedad de su padre y decisiones de vida que no siguieron el camino tradicional— la llevaron a una determinación que
cambiaría su trayectoria: regresar a la universidad.
“Si el problema es el perfil, vuelvo a estudiar”, decidió.
Ingresó a la carrera de Ingeniero Arquitecto, continuó con una especialidad en Arquitectura de Interiores y más adelante se convirtió también en Ingeniera Civil y Maestra en Ingeniería de Vías Terrestres. Lo que parecía un obstáculo se convirtió en impulso.
Un año después de iniciar la carrera fue nombrada jefa de Oficina Técnica de la Residencia General de Carreteras Alimentadoras. Posteriormente fue Residente de Obra en la Residencia Foránea de Autlán de Navarro y, en 2019, asumió el encargo de la Residencia General de Carreteras Alimentadoras. Cada paso estuvo marcado por una misma pregunta: ¿y por qué no?
Decisiones que definen el éxito de una obra
En infraestructura carretera, el margen de error es mínimo. Sonia identifica una decisión clave que puede definir el éxito o el fracaso de un proyecto: socializar la obra.
Más allá del cálculo estructural o del diseño geométrico, los proyectos requieren voluntad social. Relata el caso de un puente posterior a un huracán
en la zona de El Tuito. El proyecto beneficiaba a toda una comunidad, pero un propietario se oponía a donar una pequeña franja para los accesos.
La solución no fue técnica, fue estratégica y humana: diálogo claro, firmeza y alternativas viables. “Si no hay voluntades de ambas partes, no se puede hacer un proyecto”, afirma.
Finalmente, el acuerdo se logró. El puente se construyó y la comunidad ganó conectividad y seguridad. Esa es la dimensión real del liderazgo en vías terrestres: comprender que cada decisión técnica tiene impacto social.
Multidisciplinariedad como ventaja
Su formación integra sistemas, arquitectura, ingeniería civil y una maestría en Vías Terrestres. Esa combinación le otorga una visión analítica y estratégica.
“Todo lo analizo y lo proceso”, explica. La base en informática la hizo metódica; la arquitectura amplió su mirada integral; la ingeniería civil fortaleció el rigor técnico. Esa multidisciplinariedad le permite anticipar riesgos, analizar escenarios y tomar decisiones con mayor profundidad.
Abrir camino donde no lo había
En 49 años de la AMIVTAC Jalisco, Sonia es la primera mujer en presidir
la delegación. También fue la primera ingeniera en dirigir una residencia foránea y en encabezar la Residencia General de Carreteras Alimentadoras. No desconoce el entorno en el que inició. Fue testigo del trato desigual hacia ingenieras que quedaban relegadas a escritorio. Cuando decidió estudiar ingeniería, enfrentó comentarios despectivos y cuestionamientos. Su respuesta fue preparación constante.
“Voy a aprender más que ustedes”, se dijo. Y lo hizo.
PPublicó ocho artículos en la revista
El Caminero y es la primera mujer en aparecer en el capítulo de perfiles de dicha publicación. También es coautora del libro Ingeniero Arquitecto: Perspectivas desde la práctica, donde aborda las vías terrestres, ingeniería que conecta comunidades. La voz técnica también es liderazgo. Carácter, decisión y coherencia
Si mira atrás y se observa en aquella noche en el hospital, cuidando a su padre y reflexionando sobre su futuro, su mensaje sería claro: todo se puede cuando decides y tienes fuerza interior.
Sonia habla fuerte porque aprendió desde niña, en una familia numerosa, que si no alzaba la voz, no la escuchaban. Esa firmeza la acompañó en cada escalón profesional.
Defender ideas, decir “hasta aquí”, no aceptar límites impuestos por estereotipos, han sido parte de su construcción personal. No desde la confrontación, sino desde la convicción.
Un mensaje para las mujeres
A las mujeres que desean integrarse al sector, su recomendación es directa: prepárense. El título no es solo un papel; es herramienta para exigir respeto profesional.
La constancia es clave. Ella trabajó y estudió desde joven, pagó sus estudios con su propio esfuerzo. No hubo condiciones ideales; hubo decisión.
“Todo se puede hacer. Lo único que falta son ganas, convicción y esfuerzo”, afirma
Y esa es quizá la enseñanza más potente de su historia: cambiar el “¿por qué no puedo?” por un “¿y por qué no voy a poder?”
En la infraestructura carretera, cada trazo define rutas. En el liderazgo femenino, cada decisión abre caminos. Sonia Alvarado ha demostrado que dirigir también es pavimentar oportunidades para quienes vienen detrás.
“Todo se puede hacer.
Lo único que falta son ganas, convicción y esfuerzo”, afirma
Visión que construye propósito
DECIDIR DIFERENTE TAMBIÉN ES UNA FORMA DE TRANSFORMAR LA INDUSTRIA
Hablar de liderazgo en la construcción es hablar de decisiones que trascienden el concreto y el acero. Decisiones que impactan comunidades, definen ciudades y marcan la manera en que una empresa se relaciona con su entorno.
Joanna Edith Arana Hernández —Joy para quienes la conocen de cerca— ha construido su trayectoria precisamente desde ahí: la convicción de que la industria de la construcción implica responsabilidad técnica, pero también ética, social y ambiental.
Ingeniera civil egresada de la Universidad de Guadalajara, con formación de posgrado en administración de la construcción, gerencia de proyectos y gobernanza urbana internacional, Joy ha integrado una visión multidisciplinaria que hoy se refleja en su labor como directora general de Guishi Construcciones.
Su perfil combina habilidades estratégicas, liderazgo, negociación y enfoque a resultados, siempre con una comunicación efectiva y una clara orientación al cambio dentro de las organizaciones.
Pero su historia no comienza en una tradición familiar de obra.
Elegir un camino propio
A diferencia de muchos perfiles del sector, Joy no creció en una familia de constructores. Desde el inicio entendió que debía construir su propio diferenciador.
Mientras otras empresas buscan sobrevivir por inercia o por coyuntura, ella decidió diseñar una identidad basada en valores que pudieran trascender generaciones: transparencia, responsabilidad social y modernización tecnológica.
“No basta con construir; hay que hacerlo con sentido”, parece ser la premisa que ha guiado cada una de sus decisiones.
Ese enfoque se consolidó con su formación internacional en gobernanza e innovación para grandes sistemas urbanos, donde conoció modelos de planeación en ciudades de Europa, Medio Oriente y Norteamérica, experiencia que amplió su comprensión de la infraestructura como herramienta de equilibrio social y ambiental.
Sustentabilidad como decisión empresarial, no como tendencia
Mucho antes de que la sustentabilidad se volviera un requisito normativo, Joy decidió integrarla como eje estructural de su empresa.
Su especialidad en construcción sustentable y eficiencia energética le permitió trasladar el conocimiento académico al diseño y ejecución de proyectos con menor impacto ambiental.
Hoy, esa decisión estratégica se refleja en resultados tangibles: la empresa ha obtenido de manera consecutiva el distintivo ESR (Empresa Socialmente Responsable), consolidando su compromiso con la ética, la comunidad y el medio ambiente en cada proyecto.
Más que una certificación, se trata de un modelo de gestión que redefine el papel del constructor como agente de desarrollo sostenible.
La disciplina como cimiento del liderazgo
Joy habla de credibilidad como un valor personal antes que profesional. Desde joven comprendió que en una industria basada en la confianza, el nombre propio se convierte en carta de presentación.
La disciplina, la construcción de relaciones sólidas y el respeto a la palabra dada han sido herramientas clave para consolidar su autoridad en un entorno históricamente complejo para las mujeres.
Su experiencia inicial dentro de la
Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción le permitió entender que el sector no solo se mueve por capacidad técnica, sino por colaboración y confianza profesional.
“No veo competencia; veo posibilidades de hacer más en equipo”, afirma con una visión que privilegia la sinergia sobre la confrontación.
Dirigir también es profesionalizar equipos
Como directora general, Joy no solo supervisa proyectos; define el rumbo estratégico de la organización, establece políticas internas y evalúa riesgos financieros antes de asumir cada contrato.
Su gestión ha impulsado la modernización mediante tecnologías de control de obra y metodologías de trabajo más eficientes, fortaleciendo la permanencia del talento técnico dentro de la empresa.
Abrir espacios… y luego sostenerlos
Además de su trayectoria empresarial, Joy mantiene una participación activa en el ámbito gremial. Actualmente forma parte del XXIX Consejo Directivo del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Jalisco, desde donde impulsa capacitación, certificación profesional y vinculación con
la academia para mantener vigente al ingeniero civil frente a los nuevos retos tecnológicos.
Su visión sobre la participación femenina en estos espacios es clara: el desafío no es solo llegar, sino permanecer y construir comunidad.
Para ella, el futuro del sector pasa por generar redes de mujeres que colaboren entre sí, dejando atrás los modelos de competencia que durante años limitaron el crecimiento colectivo.
El valor de decidir con miedo… y avanzar
Cuando recuerda el momento en que eligió estudiar ingeniería civil —tras considerar carreras completamente distintas— reconoce que la decisión implicó incertidumbre, salir de casa y enfrentar cuestionamientos.
Hoy, mira atrás con gratitud: esa elección fue el punto de partida de
una vida profesional construida con determinación.
A las nuevas generaciones les comparte un mensaje directo: confiar en sí mismas y avanzar incluso cuando exista temor, porque el crecimiento profesional rara vez ocurre en la zona de comodidad.
Joanna Edith Arana Hernández representa a una generación de liderazgos que entienden la construcción como un acto integral: técnico, social y humano.
Una generación que no solo ejecuta obras, sino que redefine cómo se decide, cómo se construye y para quién se construye.
En un sector en transformación, su historia confirma que el liderazgo no se hereda.
Se diseña, se trabaja… y se sostiene todos los días.
“Para ella, el futuro del sector pasa por generar redes de mujeres que colaboren entre sí, dejando atrás los modelos de competencia que durante años limitaron
el crecimiento colectivo.”
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Liderar desde la estructura
DECISIONES QUE SOSTIENEN CIUDADES
En la ingeniería estructural cada decisión sostiene algo más que concreto y acero: sostiene confianza, inversión y futuro. Para Luisa Pamela Martínez Paz, directora general de IIDCEE y maestra en Ingeniería Civil con especialidad en Estructuras, el liderazgo no se limita al dominio del cálculo; implica comprender que cada trazo, cada número y cada firma impactan directamente en la vida de las personas.
Su historia profesional confirma esa convicción. Desde sus inicios en diseño estructural en Ciudad Juárez hasta la consolidación de su empresa en Jalisco, Pamela ha combinado rigor técnico, gestión financiera y dirección de equipos. Su experiencia incluye cálculo estructural de edificios, naves industriales, desarrollos verticales, vivienda y equipamiento urbano, así como dirección de proyectos ejecutivos, control de presupuestos y negociación con proveedores. Esa mezcla de ingeniería y estrategia empresarial ha sido clave para posicio -
narse como una referente técnica en la región.
La decisión que redefine el liderazgo
Cuando se le pregunta cuál ha sido la decisión que marcó un antes y un después en su trayectoria, su respuesta es clara: entender que la ingeniería no se sostiene únicamente desde las normas o el cálculo estructural, sino desde la toma de decisiones.
“Liderar significa combinar decisiones estratégicas con gestión empresarial y responsabilidad social”, afirma. Con el tiempo, comprendió que dirigir proyectos estructurales no es solo entregar resultados técnicos, sino tomar decisiones económicas, humanas y de largo plazo que garanticen seguridad y viabilidad.
Esa visión la llevó a fortalecer su empresa no solo en lo técnico, sino en lo administrativo. En proyectos ha logrado la optimización técnica y financiera de hasta un 30% mediante reingeniería y negociación estraté-
“Su formación académica, que incluye una Maestría en Ingeniería Civil con especialidad en Estructuras, respalda esa visión de actualización permanente. Recientemente fue reconocida como Profesionista Destacado del Año 2025 por el Gobierno del Estado de Jalisco, un reconocimiento que confirma la solidez de su trayectoria.”
gica con proveedores, demostrando que eficiencia no es sinónimo de precariedad, sino de inteligencia estructural.
Ingeniería como inversión estratégica
Equilibrar precisión estructural con estrategia financiera es uno de los grandes desafíos de la ingeniería contemporánea. Para Pamela, todo comienza en la planeación.
Reducir costos no significa sacrificar calidad; significa diseñar soluciones óptimas según el contexto. Sistemas como la vigueta pretensada pueden ser altamente eficientes en ciertos claros, pero cada proyecto exige un análisis específico. Seguridad estructural, proceso constructivo e inversión deben alinearse.
Cuando esa ecuación se logra, la ingeniería deja de percibirse como gasto y se convierte en inversión estratégica.
Vocación, preparación y carácter
Aunque inicialmente consideró estudiar medicina, su talento natural para las matemáticas y la influencia de una maestra ingeniera civil marcaron el rumbo definitivo. Desde la preparatoria entendió que podía abrirse camino en un entorno históricamente dominado por hombres.
Hoy reconoce que el reto principal no ha sido enfrentar barreras explícitas, sino demostrar, con resultados, que la capacidad técnica no depende del género, sino de la preparación y la responsabilidad con la que se asumen los proyectos.
Su liderazgo se caracteriza por una combinación de firmeza técnica y enfoque colaborativo. “La ingeniería no es solo cálculo; es impacto social”, sostiene.
Firmar es asumir responsabilidad social
Para una ingeniera estructural, firmar una memoria de cálculo no es
“Su liderazgo se caracteriza por una combinación de firmeza técnica y enfoque colaborativo. “La ingeniería no es solo cálculo; es impacto social”
“Para una ingeniera estructural, firmar una memoria de cálculo no es un trámite administrativo.”
un trámite administrativo. Cada detalle especificado en planos implica responsabilidad directa en la ejecución de la obra, para mantener el enfoque técnico estructural.
Cada vivienda, edificio, estadio o plaza comercial calculada implica vidas humanas. Por ello, mantenerse actualizada, capacitarse constantemente e incorporar nuevas herramientas —incluida la inteligencia artificial— no es opcional: es parte del compromiso ético.
Su formación académica, que incluye una Maestría en Ingeniería Civil con especialidad en Estructuras, respalda esa visión de actualización permanente. Recientemente fue reconocida como Profesionista Destacado del Año 2025 por el Gobierno del Estado de Jalisco, un reconocimiento que confirma la solidez de su trayectoria.
Liderazgo gremial: construir comunidad
Como secretaria del Colegio Metropolitano de Ingenieros Civiles de Jalisco, Pamela entiende que el liderazgo también se ejerce desde el gremio. Crear espacios de capacitación proactiva, fortalecer la ética profesional y fomentar la colaboración son pilares para elevar la competitividad regional.
Para ella, un gremio fuerte no solo respalda técnicamente; prevé, acompaña y eleva estándares.
Consejo para las nuevas generaciones
En el mes en que celebramos a las mujeres que transforman el sector, su mensaje es directo: perseverancia y capacitación constante.
Cometer errores al inicio es parte del proceso. Lo importante es no perder de vista la meta, buscar supervisión, actualizarse y adaptarse a nuevas tecnologías. La inteligencia artificial no sustituye al ingeniero preparado; potencia al que decide evolucionar.
Si pudiera hablar con la joven que dudaba entre Medicina e Ingeniería Civil, le diría: “Vamos bien. Tenemos metas claras y sabemos que debemos trabajar y capacitarnos”. Esa serenidad no es conformismo; es seguridad en el camino construido.
Porque liderar desde la estructura no es solo diseñar edificios. Es tomar decisiones que sostienen ciudades, empresas y generaciones. En esa combinación de cálculo, estrategia y convicción se encuentra el verdadero liderazgo femenino en la ingeniería del siglo XXI.
Planear hoy para sostener el mañana
AUSTRIA DÁVILA Y EL LIDERAZGO
QUE TRAZA LA CIUDAD QUE AGUASCALIENTES HEREDARÁ
Hablar de planeación urbana es hablar de decisiones que rara vez se ven de inmediato, pero que terminan definiendo el rumbo de una ciudad durante décadas. Desde el Instituto de Planeación del Municipio de Aguascalientes(IMPLAN), la arquitecta Austria Dávila encabeza una de las responsabilidades más complejas de la gestión pública: pensar la ciudad más allá del corto plazo, equilibrando crecimiento, orden, sostenibilidad y calidad de vida.
Su trabajo no se mide en inauguraciones ni en resultados inmediatos. Se mide en reservas territoriales que se conservan, en decisiones que dicen “no” a tiempo y en proyectos que se impulsan aun cuando requieren cambiar la manera en que la ciudad se concibe a sí misma. En esta conversación, Austria habla de liderazgo, de riesgos profesionales y de la convicción de que planear no es frenar el desarrollo, sino darle dirección.
Decisiones impopulares, ciudades responsables Dirigir un instituto de planeación im -
plica asumir que no todas las decisiones serán bien recibidas. Para Austria, una de las tareas más complejas ha sido aprender a sostener el criterio técnico y urbano incluso cuando la presión económica o política apunta en sentido contrario.
“Decir que no a un proyecto que llega con inversión, para privilegiar una reserva territorial o respetar una vía de movilidad futura, nunca es popular”, reconoce. Sin embargo, insiste en que la planeación funciona como una hoja de ruta: una guía clara de hacia dónde quiere crecer la ciudad y bajo qué principios.
Al mismo tiempo, el reto también está en impulsar decisiones que beneficien a largo plazo, como la verticalidad. “No queremos seguir extendiendo la mancha urbana. Necesitamos hacer más eficiente la infraestructura, acercar los servicios y reducir costos para la ciudad”. Cambiar el chip de una ciudadanía acostumbrada al crecimiento horizontal no es sencillo, pero es una discusión necesaria si se quiere una ciudad más sostenible.
“Decir que no a un proyecto que llega con inversión, para privilegiar una reserva territorial o respetar una vía de movilidad futura, nunca es popular”,
Planear con visión, decidir con información
En un entorno donde la urgencia suele imponerse sobre la visión, Austria ha defendido la planeación como una herramienta estratégica y no únicamente técnica. Para ella, planear no se limita a calles o redes hidráulicas: es construir la ciudad ideal en la que se quiere vivir hoy y la que se quiere dejar a las siguientes generaciones.
Desde el IMPLAN, el acceso a información geográfica y estadística se convierte en una base clave para tomar decisiones informadas. Pero hay una herramienta que Austria subraya por encima de todas: la participación ciudadana. “Escuchar a la gente, conocer de primera mano sus necesidades, es lo que realmente nos permite tomar mejores decisiones y mejorar la calidad de vida”.
Salir de la zona de confort para pensar en grande
A lo largo de su trayectoria, Austria ha tomado un riesgo profesional que marcó su camino: aceptar la dirección del instituto. Dejar la comodidad del diseño arquitectónico puntual para asumir una visión de ciudad completa no fue una decisión menor.
“Pasar de diseñar una casa o un edificio a incidir en el desarrollo urbano a escala ciudad es un cambio enor-
me, pero también profundamente satisfactorio”, explica. Después de más de dos décadas trabajando en diseño urbano, hoy encuentra sentido en recorrer Aguascalientes y reconocer proyectos en los que participó desde la toma de decisiones. “Es muy gratificante saber que formaste parte de algo que va a permanecer”.
Liderazgo femenino con sensibilidad urbana
Como mujer en un sector históricamente dominado por hombres, Austria reconoce que el liderazgo femenino sigue siendo cuestionado. Su respuesta ha sido construir autoridad desde la escucha, el trabajo interdisciplinario y la coordinación con otras dependencias.
“La sensibilidad también es una fortaleza”, señala. Escuchar, interpretar necesidades y acercarse a la ciudadanía permite una planeación más humana. Para ella, esta cercanía no solo mejora los proyectos, sino que fortalece la relación entre gobierno y ciudad.
De diseñar espacios a diseñar ciudad Cuando decidió estudiar arquitectura, Austria no imaginaba llegar a una posición donde sus decisiones influyeran directamente en el crecimiento del municipio. Como muchos estudiantes, pensaba en casas, edificios y diseño interior. Fue el contacto con el urbanismo lo que amplió su mirada.
Entender que el entorno influye en la vida de las personas —y que las decisiones urbanas tienen consecuencias sociales— la llevó a especializarse y a comprometerse con una visión integral de ciudad. Hoy, asegura, no se arrepiente. “Es un honor y una enorme responsabilidad”.
Un mensaje para las nuevas generaciones
A quienes estudian carreras vinculadas al sector urbano, Austria les aconseja algo simple y profundo: vivir la ciudad. Caminarla, observarla, escuchar a quienes la habitan. “No se queden en los límites de un terreno. Todo el entorno importa”.
Viajar, explorar otras realidades y abrirse a nuevas ramas del conocimiento también forma parte del crecimiento profesional. Y, de mujer a mujer, su mensaje es claro: luchar por lo que se sueña, comprometerse con lo que se hace y entender que el liderazgo se construye todos los días, en equipo.
En un contexto donde muchas decisiones se toman con prisa, Austria Dávila representa un liderazgo que apuesta por la reflexión, la información y la visión de largo plazo. Porque planear, al final, es decidir qué ciudad queremos ser.
Ensuciarse los zapatos para hacer ciudad
LESLIE ATILANO Y LA OBRA PÚBLICA COMO DECISIÓN SOCIAL, NO SOLO ADMINISTRATIVA
Hablar de obra pública es hablar de decisiones que moldean el presente y definen el futuro de una ciudad. No se trata únicamente de pavimentar calles o inaugurar parques, sino de generar bienestar, ordenar el territorio y crear condiciones reales de calidad de vida. En Aguascalientes, esa responsabilidad se discute y se vigila desde la Comisión de Obras Públicas del Cabildo, presidida por Leslie Atilano, regidora del municipio.
Desde esta posición, Leslie forma parte de una generación de liderazgos que entiende la obra pública como una herramienta estratégica con sentido social. Su gestión parte de una idea clara: la infraestructura no se mide solo en metros cuadrados, sino en el impacto que tiene en la vida cotidiana de las personas.
Gobernar contrarreloj
Leslie recibe la entrevista en el salón Presidentes de Palacio Municipal,
consciente del peso institucional del espacio y del tiempo limitado que implica una administración. “Tres años parecen mucho, pero se van volando”, reconoce. El presupuesto se ejerce año con año y las necesidades en calle no esperan.
Uno de los ejes que ha marcado su gestión es el presupuesto participativo, que para 2026 alcanzó los 20 millones de pesos. Más allá del monto, destaca el modelo: la ciudadanía decide qué proyectos se realizan. “No es lo mismo decidir desde el escritorio que escuchar directamente lo que la gente necesita”.
El resultado va más allá de la obra física. Los proyectos fortalecen el tejido social, generan comunidad y devuelven a los ciudadanos el interés por su entorno. Leslie lo ha visto en las entregas: niños esperando que se inaugure un parque, adultos mayores usando los espacios, vecinos que vuelven a convivir.
“Desde la comisión, Leslie ha insistido en una distribución más equitativa de la obra pública. Colonias con mayores rezagos han sido incorporadas a los proyectos, entendiendo que un parque o una calle bien hecha no resuelven todo, pero sí transforman el entorno.”
Cambiar la forma de hacer obra pública
Otro de los retos ha sido innovar en materiales y diseño urbano. Desde la Comisión se impulsó la incorporación de concreto permeable en trotapistas, un material de mayor durabilidad que permite filtrar el agua y evita encharcamientos. “La obra queda como la entregamos”, explica, subrayando la importancia de pensar en el largo plazo.
A esto se suman proyectos como los parques abiertos 360, sin rejas ni horarios, con iluminación adecuada para su uso desde temprano o por la noche. Espacios pensados para ser apropiados por la comunidad, no solo para cumplir con una meta administrativa.
Liderar desde la cercanía
En un sector históricamente encabezado por hombres, Leslie apostó por un liderazgo cercano y congruente. En la Secretaría de Obras Públicas trabajan cerca de 500 personas, en su mayoría hombres, y su estrategia fue clara: estar presente, escuchar y dotar de herramientas.
Durante su gestión se fortaleció el equipamiento, se incorporaron vehículos y se logró un paso relevante: este año la Secretaría estrenará oficinas propias, dejando atrás un inmue -
ble rentado para destinar recursos directamente a mejorar la operación. “No se puede exigir sin dar condiciones para trabajar”, afirma.
Obra pública con visión social
Desde la comisión, Leslie ha insistido en una distribución más equitativa de la obra pública. Colonias con mayores rezagos han sido incorporadas a los proyectos, entendiendo que un parque o una calle bien hecha no resuelven todo, pero sí transforman el entorno.
Ejemplos como Villa Montaña o Los Pericos reflejan esta lógica: espacios de recreación, calles con concreto hidráulico y banquetas más amplias que priorizan al peatón. “Durante años se pensó la ciudad para el automóvil; hoy tenemos que pensarla para quienes caminan, usan transporte público o viven el espacio de otra manera”.
Decidir con consenso
En una comisión integrada por distintas fuerzas políticas, el consenso ha sido clave. El mayor reto no ha sido la confrontación interna, sino equilibrar prioridades presupuestales en un municipio donde la seguridad, el agua y la obra pública compiten por recursos.
Además, Leslie subraya la importan -
cia de coordinar la obra con la infraestructura hidráulica. “No se trata de pavimentar por pavimentar. Si una red tiene 30 o 40 años, primero hay que rehabilitarla”. La apuesta es clara: obras integrales que duren, no soluciones temporales.
Mirar a futuro
Al pensar en Aguascalientes dentro de diez años, Leslie visualiza una ciudad más igualitaria, verde y ordenada. Un lugar donde existan opciones reales de recreación, deporte y convivencia durante todo el año, y no solo en momentos específicos.
Para las mujeres que desean participar en el sector público o en ámbitos tradicionalmente masculinos, su mensaje es directo: animarse, acercarse y participar. “La paridad no es
una cuota, es capacidad”. Reconoce los desafíos —como combinar maternidad y función pública—, pero insiste en que hacen falta más voces femeninas en la toma de decisiones.
Leslie Atilano concibe la obra pública como una forma de servir y de construir ciudad desde lo cotidiano. En un entorno donde muchas decisiones se toman con prisa, su liderazgo apuesta por algo más complejo y duradero: obras que funcionen, espacios que unan y decisiones que resistan el paso del tiempo.
“Un lugar donde existan opciones reales de recreación, deporte y convivencia durante todo el año, y no solo en momentos específicos.”
Dirigir vivienda es decidir ciudad
BÁRBARA VELDERRAIN Y EL LIDERAZGO
QUE PONE LA DIGNIDAD EN EL CENTRO
DEL DESARROLLO URBANO
Hablar de vivienda es hablar de decisiones que impactan directamente la forma en que se construyen y se viven las ciudades. Cada trazo urbano, cada autorización y cada proyecto define mucho más que metros cuadrados: define oportunidades, movilidad, estabilidad familiar y calidad de vida. Como directora de la Canadevi Aguascalientes, Bárbara Velderrain encabeza uno de los sectores más sensibles y complejos del desarrollo urbano, donde la planeación, el diálogo y la toma de decisiones responsables son el eje de todo.
Su liderazgo no se ha construido desde la estridencia, sino desde la experiencia, la congruencia y una profunda conciencia social. En esta conversación, Bárbara habla con claridad sobre los momentos que marcaron su trayectoria, los dilemas que ha enfrentado y la convicción que hoy guía su trabajo: entender que construir vivien-
da es, ante todo, construir dignidad.
Decidir para que el sector se sostenga Dirigir un organismo empresarial no es una tarea sencilla, y menos en un contexto económico cambiante. Para Bárbara, uno de los mayores retos ha sido mantener cohesionada a una cámara integrada por desarrolladores, proveedores y constructores, cuyos negocios dependen tanto de la estabilidad local como de factores nacionales e internacionales.
“Cuando hay presión económica, lo primero que se cuestiona son áreas como la capacitación o los espacios de diálogo. Parece que no suman de inmediato, pero son justo los que sostienen al sector en el largo plazo”, explica. Desde Canadevi, la apuesta ha sido clara: trabajar todos los días a partir de las necesidades reales del empresario, identificar los problemas conforme surgen y generar solucio
“La congruencia es lo que te da credibilidad. Si no estás de acuerdo, tienes que decirlo. Aunque tiemble todo”.
nes viables a corto, mediano o largo plazo. “La pertenencia se construye cuando el empresario siente que estar aquí sí le resuelve algo”.
La decisión personal que cambió el rumbo
Como ocurre en muchas trayectorias profesionales, hubo un momento personal que marcó un antes y un después. La maternidad y una situación familiar compleja obligaron a Bárbara a tomar decisiones difíciles. “Había quien tenía que estar en casa, pero también entendí algo que aprendí desde joven: si yo no estaba bien conmigo, nada alrededor iba a estarlo”.
No se trató de elegir entre familia o profesión, sino de encontrar un equilibrio sostenido por redes de apoyo y por la convicción de no abandonar aquello que la apasiona. “Dejar lo que te mueve te vuelve gris. Y desde la grisura no ayudas a nadie”. Mujeres, liderazgo y normalidad profesional
En un sector históricamente dominado por hombres, Bárbara habla del tema con naturalidad. No desde la confrontación, sino desde la práctica cotidiana. “En lo profesional no hago diferencia entre hombres y mujeres. Trabajo con personas”. Su equipo, mayoritariamente femenino, convive con liderazgos masculinos sin fricciones ni discursos forzados.
“Tal vez he tenido suerte, o tal vez es el trato que una se gana con el tiempo”, reflexiona. Para ella, la clave está en la preparación, la congruencia y la seguridad con la que se ejerce la responsabilidad.
El reto estructural de la vivienda
Hoy, el sector vivienda enfrenta uno de sus momentos más complejos. La cifra es contundente: solo el 3% de la población tiene acceso real a adquirir una vivienda. El resto queda fuera por una suma de factores que van desde el costo de la tierra hasta la ubicación, el transporte y la carga económica que implica sostener un hogar.
“Ser la primera mujer en presidir el Colegio en Jalisco representa un avance importante, pero también evidencia los desafíos pendientes.”
“Su liderazgo no se ha construido desde la estridencia, sino desde la experiencia, la congruencia y una profunda conciencia social.”
“La vivienda no es solo pagar una mensualidad. Es transporte, tiempo, desgaste emocional. Cuando una familia destina hasta el 50% de su ingreso a vivir lejos de su entorno, algo no está funcionando”, señala. Desde Canadevi, el llamado es a un liderazgo más sensible, tanto desde lo público como desde lo privado, que entienda la vivienda como un derecho constitucional y no solo como un producto de mercado.
Congruencia como forma de liderazgo
Entre las decisiones más complejas de su carrera, Bárbara recuerda dos momentos clave. El primero, aceptar un cargo en control urbano sin sentirse completamente lista. “Lloré, tuve miedo y aun así me aventé”. El segundo, oponerse a un proyecto de desarrollo que consideraba incorrecto, aun sabiendo que su posición profesional estaba en juego
“La congruencia es lo que te da credibilidad. Si no estás de acuerdo, tienes que
decirlo. Aunque tiemble todo”. Un mensaje que trasciende el sector Cuando habla a las mujeres —no solo del sector construcción, sino de cualquier ámbito— su mensaje es claro y directo: creer en una misma no es un acto de soberbia, es una responsabilidad personal. “Cuando tú crees en ti, los demás lo perciben. No necesitas validación externa si llegas con preparación y certeza”.
Y concluye con una reflexión que resume su liderazgo: “Si tú no estás completa, nada a tu alrededor puede brillar. Primero hay que ocuparse de una misma para poder construir lo demás”.
En un sector donde las decisiones definen ciudades enteras, Bárbara Velderrain representa un liderazgo que entiende que la vivienda no empieza en los planos, sino en la dignidad de quienes la habitan. Y que dirigir, al final, es decidir con conciencia.
“La vivienda no es solo pagar una mensualidad. Es transporte, tiempo, desgaste emocional. Cuando una familia destina hasta el 50% de su ingreso a vivir lejos de su entorno, algo no está funcionando”
Cuando la calidad no se ve, pero sostiene todo
Liderar estándares es liderar confianza
En la construcción, la calidad de la misma debe asegurar la salvaguarda de las personas a través de la seguridad estructural y constructiva, en ese terreno técnico, la Arq. Evangelina Hirata, ha construido su liderazgo.
Como Directora General del Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación (ONNCCE), su responsabilidad no es diseñar edificios, sino algo igual de trascendente: definir y fortalecer los estándares que rigen la calidad de materiales, procesos, servicios y sistemas constructivos en México.
Entender las normas y estándares para transformar la industria
Bajo el marco de la Ley de Infraestructura de la Calidad, el organismo debe transitar del desarrollo de las antes normas mexicanas a estándares, con los procedimientos que define dicha Ley. Este cambio es trascendente con el fin de homologar el lenguaje y definiciones en la normalización y estandarización.
Evangelina explica con claridad que las todavía denominadas normas mexicanas (NMX), que en el futuro se denominarán estándares, nacen de las necesidades de la industria de la construcción, donde el Organismo analizan sus solicitudes para poder inscribir los temas autorizados para su desarrollo.
La Ley establece los procedimientos para el desarrollo de normas y estándares, siendo importante que éstas se llevan a cabo a través de grupos de trabajo en donde deben participar las diferentes representaciones de expertos, es decir, productores, consumidores, desarrolladores, laboratorios, academia, entre otros. Entre mayor sea la representatividad tendrá mayor legitimidad inhibiendo el favoritismo hacia una empresa específica. Aunque los estándares en principio son voluntarios, en la práctica funcionan como referencia técnica mínima. Y cuando están citadas en reglamentos o disposiciones oficiales, su cumplimiento se vuelve obligatorio. En un entorno donde participan empresas nacionales e internacionales, la certificación no es un lujo: es garantía de cumplimiento, trazabilidad y confianza.
Decidir con responsabilidad… sin esperar la perfección
En un sector que evoluciona con rapidez —innovación tecnológica, sostenibilidad, inteligencia artificial, nuevos materiales—, dirigir un organismo implica tomar decisiones con información suficiente, pero sin paralizarse.
“Si espero la perfección, cuando termine de entenderlo, ya será demasiado tarde”, pasó de moda”, comparte. El reto está en construir atajos responsables: responder a la demanda del mercado, adaptarse a las innovacio -
nes —como ocurrió con los primeros sistemas de techos verdes— y generar criterios técnicos que, eventualmente, puedan convertirse en normas de alcance nacional.
Otro eje importante es el capital humano, es decir, formar especialistas en evaluación de la conformidad exige capacitación constante. La competencia técnica no se improvisa, y retener talento en un organismo donde gran parte del trabajo normativo es voluntario es, en sí mismo, un desafío de liderazgo.
Certificación: de requisito a estrategia
Uno de los grandes objetivos de su gestión ha sido cambiar la narrativa. Que la certificación no se perciba como imposición, sino como herramienta competitiva.
Desde diplomados y foros con cámaras empresariales hasta colaboración con gobiernos locales y participación
en comités técnicos, el ONNCCE ha apostado por abrir la conversación. También ha puesto atención en la formación de estudiantes y nuevas generaciones, sembrando cultura de calidad desde la base.
Porque al final, cada estándar impacta directamente en las personas. En la seguridad de una edificación, en la resistencia de una estructura ante un sismo, en la calidad del agua o del concreto que sostendrá una ciudad.
Liderar sin etiquetas
En el marco de la edición especial de mujeres, Evangelina habla de su trayectoria con una serenidad que revela convicción. No se planteó desde el inicio dirigir un organismo. Su vocación estaba en el diseño y el urbanismo. Sin embargo, el camino profesional — industria, gobierno, comités técnicos, códigos de edificación— la fue acercando al mundo normativo hasta asumir el liderazgo del ONNCCE.
“Evangelina lo explica con claridad: ninguna Norma Mexicana (NMX) nace por ocurrencia. Surge de una solicitud real de la industria, pasa por filtros técnicos, jurídicos y de no duplicidad, y se construye a través de grupos de trabajo integrados por expertos diversos y sin conflicto de interés.”
Nunca partió de la idea de competir como mujer en un entorno masculino. Su enfoque ha sido otro: no minimizarse, no autoimponerse límites y comunicarse como par. Adaptarse sin perder identidad. Escuchar antes de exigir.
Reconoce que aún existen brechas estructurales, pero insiste en que la fortaleza está en la preparación, la constancia y la capacidad de integrarse a equipos multidisciplinarios con seguridad técnica.
Forma parte activa de la asociación
Mujeres del Sistema de la Infraestructura de la Calidad (MÚSICA), un espacio que promueve la perspectiva de género desde la normalización, la certificación y la evaluación de la conformidad, incidiendo en políticas públicas y estándares con impacto nacional e internacional.
Un mensaje para quienes inician
Si pudiera hablar con la Evangelina recién egresada, le diría que cada desvío fue parte del trayecto correcto.
Que entender reglamentos, normas y procesos técnicos —aquello que en la universidad parecía árido— terminó siendo la plataforma para influir en todo el ecosistema de la construcción.
Su mensaje para las mujeres del sector es claro: Hay espacio para todas. No minimizarse. Mostrar capacidades sin necesidad de confrontación. Aprender a comuni -
car con claridad en entornos técnicos. Y, sobre todo, asumirse como profesionales completas, no como excepciones.
Porque cuando una mujer lidera estándares, no solo certifica productos. Certifica confianza. Y en la construcción, la confianza es el cimiento invisible que sostiene todo lo demás.
DECIDIR ESCALAR del estudio local al impacto global
Frida Escobedo y Jeanne Gang, liderazgo femenino que redefine la arquitectura contemporánea En arquitectura, crecer no siempre significa construir más; significa decidir mejor. Decidir qué proyectos aceptar, qué narrativa sostener, qué riesgos asumir y, sobre todo, qué tipo de ciudad se quiere influir. En un contexto global donde la competencia es feroz y la visibilidad no garantiza trascendencia, dos mujeres han demostrado que el liderazgo se construye desde la coherencia estratégica: Frida Escobedo y Jeanne Gang.
Ambas han escalado desde un estudio propio hacia el escenario internacional, pero no lo hicieron persiguiendo reflectores. Lo hicieron tomando decisiones que consolidaron identidad, método y visión.
Frida Escobedo: identidad antes que tendencia
Cuando Frida Escobedo fundó su despacho en Ciudad de México, tomó una decisión clave: no competir por espectacularidad, sino por profundidad conceptual. Su arquitectura comenzó a distinguirse por el manejo de la luz, la reinterpretación de materiales tradi -
cionales y la exploración del espacio público como experiencia colectiva.
El punto de inflexión llegó en 2018, cuando fue elegida para diseñar el Pabellón Serpentine en Londres, convirtiéndose en la arquitecta más joven en asumir ese encargo. No fue un golpe de suerte; fue el resultado de una trayectoria coherente. Escobedo había construido un lenguaje propio que dialogaba con el contexto y el clima, pero también con la memoria urbana.
“La arquitectura no es solo forma; es tiempo, es memoria y es experiencia compartida.”
Su liderazgo volvió a escalar cuando fue seleccionada para rediseñar el ala moderna del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Ese encargo confirmó que su visión trascendía fronteras. No se trataba solo de talento creativo, sino de capacidad estratégi -
ca: liderar equipos multidisciplinarios, gestionar proyectos de gran escala y representar una narrativa latinoamericana en uno de los foros culturales más influyentes del mundo.
Escobedo demuestra que el liderazgo femenino en arquitectura no necesita estridencia. Se construye desde la consistencia, la preparación técnica y la claridad de propósito. Su carrera es una lección sobre cómo proyectar globalmente sin perder anclaje local.
Jeanne Gang: arquitectura, ciudad y responsabilidad social
En Chicago, cuando la Aqua Tower comenzó a elevarse sobre el skyline, marcó algo más que un nuevo hito urbano. Para Jeanne Gang fue la confirmación de que la ingeniería estructural podía dialogar con la vida comunitaria.
Fundadora de Studio Gang, Gang ha construido su liderazgo desde una
“El punto de inflexión llegó en 2018, cuando fue elegida para diseñar el Pabellón Serpentine en Londres, convirtiéndose en la arquitecta más joven en asumir ese encargo.”
premisa contundente: cada edificio debe responder a un desafío social o ambiental real. Su práctica integra investigación, sostenibilidad y participación ciudadana, alejándose del modelo tradicional del “arquitecto estrella” para apostar por una cultura colaborativa.
“El diseño tiene el poder de conectar personas, ecosistemas y ciudades.”
A lo largo de su trayectoria ha dirigido proyectos de alta complejidad técnica —rascacielos, aeropuertos, centros culturales— demostrando que la escala no está peleada con la sensibilidad urbana. Su liderazgo no se limita a la forma; abarca la estructura organizacional de su despacho, donde fomenta la investigación aplicada y el trabajo interdisciplinario.
Gang ha sabido posicionarse en un
“Su modelo demuestra que liderar también es crear equipos sólidos, generar conocimiento y anticipar los retos climáticos y sociales del futuro.”
entorno históricamente dominado por hombres, no desde la confrontación, sino desde la excelencia técnica y la claridad estratégica. Su modelo demuestra que liderar también es crear equipos sólidos, generar conocimiento y anticipar los retos climáticos y sociales del futuro.
Liderazgo que escala con visión
Lo que une a Frida Escobedo y Jeanne Gang no es el estilo arquitectónico. Es la capacidad de decidir con visión de largo plazo. Ambas entendieron que el crecimiento profesional no depende únicamente de acumular obra construida, sino de consolidar una postura frente a la ciudad y el mundo.
Escobedo apostó por una narrativa conceptual fuerte que le permitió proyectarse globalmente desde México.
Gang convirtió la innovación estructural en una herramienta de transformación urbana.
En ambos casos, el liderazgo se traduce en tres decisiones estratégicas:
• Construir identidad antes que volumen.
• Integrar sostenibilidad y responsabilidad social como ejes centrales.
• Escalar sin perder coherencia profesional.
En la arquitectura contemporánea, decidir escalar implica asumir responsabilidad. Implica comprender que cada proyecto es una declaración pública sobre el tipo de ciudad que se desea construir.
Para esta edición especial, estas trayectorias confirman algo fundamental: el liderazgo femenino en la arquitectura global ya no es excepción. Es dirección. Es estrategia. Es futuro.
“Ambas han escalado desde un estudio propio hacia el escenario internacional, pero no lo hicieron persiguiendo reflectores. Lo hicieron tomando decisiones que consolidaron identidad, método y visión.”
LIDERAR DESDE LA ESTRUCTURA
decisiones que sostienen ciudades
Emily Warren Roebling, ingeniería con responsabilidad histórica
La ingeniería estructural no admite margen de error. Cada cálculo define seguridad, cada decisión impacta vidas y cada firma en un plano es un acto de responsabilidad pública. En este terreno de precisión y riesgo, el liderazgo no se ejerce desde el discurso, sino desde la competencia técnica.
Una mujer, en contexto histórico y determinación, representa ese liderazgo que sostiene ciudades: Emily Warren Roebling.
Entendió que la ingeniería no es solo construcción; es compromiso estructural con la sociedad.
Emily Warren Roebling: la mujer que sostuvo un ícono mundial
En 1869 comenzó la construcción del Puente de Brooklyn, una de las obras de ingeniería más ambiciosas del siglo XIX. Su claro principal de 486 metros lo convirtió en el puente colgante más largo del mundo en su momento. El proyecto enfrentó colapsos parciales, accidentes laborales y la complejidad técnica de trabajar con cimentaciones neumáticas bajo el río Este.
Cuando el ingeniero jefe, Washington Roebling, enfermó gravemente por descompresión, la obra estuvo en riesgo. Fue entonces cuando Emily Warren Roebling tomó una decisión que cambiaría la historia de la ingeniería.
Sin contar con un título formal, estudió resistencia de materiales, teoría de cables, análisis de tensiones y métodos constructivos. Se convirtió en el enlace técnico entre su esposo y el equipo de obra. Durante más de una década supervisó avances, interpretó especificaciones y defendió decisiones estructurales ante autoridades y contratistas.
El resultado fue una obra que, más de 140 años después, sigue en operación y soporta alrededor de 100 mil vehículos y miles de peatones diariamente.
“No hay estructura segura sin conocimiento profundo ni liderazgo firme.”
Emily no solo sostuvo un puente físico; sostuvo la credibilidad técnica del proyecto. Su intervención evitó retrasos mayores y posibles fallas estructurales en una obra que redefinió la ingeniería moderna. En un siglo donde las mujeres no eran reconocidas como ingenieras, demostró que la competencia técnica trasciende etiquetas.
INGENIERÍA que decide el rumbo del país
Bajo el eje “Infraestructura para el Desarrollo Económico y Social”, la Federación Mexicana de Colegios de Ingenieros Civiles (FEMCIC) celebró su 51 Reunión Nacional consolidándose como un espacio estratégico donde la ingeniería organizada dejó claro que no es espectadora del desarrollo, sino protagonista en la toma de decisiones del país.
Las actividades iniciaron en la Secretaría de Economía, en la Ciudad de México, en un contexto marcado por el nearshoring, la transición energética, la reconfiguración de cadenas
globales y los desafíos territoriales que enfrenta México. Desde el primer día, el mensaje fue contundente: el crecimiento no depende únicamente de inversión, sino de planeación técnica con visión de Estado y ejecución responsable.
El presidente de la FEMCIC, Ing. José Guillermo Dozal Valdés, subrayó que México atraviesa una coyuntura histórica. Con más de 2,500 proyectos de inversión proyectados y una federación que agrupa a 60 colegios y más de 35 mil ingenieras e ingenieros civiles, el gremio está listo para
acompañar técnicamente la planeación, evaluación, sustentabilidad y resiliencia de la infraestructura nacional.
La primera jornada abordó tres pilares estratégicos: infraestructura productiva, desarrollo regional y capital humano. El Lic. Héctor Francisco Ochoa Moreno explicó que el nearshoring solo será una oportunidad real si se fortalece la infraestructura logística, energética e industrial. Por su parte, la Lic. Janet de la Luna Jiménez presentó la estrategia de Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, enfatizando que el crecimiento regional no ocurre por inercia: se diseña, se coordina y se ejecuta.
En la tercera conferencia, el Lic. José Ignacio Aguado Hernández destacó que el talento es una infraestructura invisible que determina la competitividad del país. La actualización profesional, la digitalización y la vinculación academia-industria son factores clave para sostener el crecimiento.
El día cerró con una visión tecnológica de largo alcance. Desde BIM hasta inteligencia artificial generativa, predictiva y visión artificial en obra, se dejó claro que la transformación digital no es opcional, sino estructural para la ingeniería mexicana.
80 años de liderazgo técnico: unidad gremial y visión 2050
El segundo día tuvo como sede el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), que celebró su 80 aniversario en el marco de la Reunión Nacional. La inauguración reafirmó que la unidad del gremio es condición indispensable para incidir en las decisiones de infraestructura del país.
Uno de los momentos centrales fue la conferencia del Dr. Reyes Juárez del Ángel sobre el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI México). Con más de 100 expertos organizados en nueve grupos de trabajo, el
CPI presentó su hoja de ruta hacia 2050: una infraestructura resiliente, digitalizada, con equidad regional y financieramente viable.
El objetivo es ambicioso: alcanzar una inversión del 5% del PIB en infraestructura entre 2026 y 2030 y consolidar un México competitivo en 2050. La conclusión fue clara: la infraestructura que definirá al país no será la más grande, sino la más estratégica.
Posteriormente, el Mtro. Mauricio Márquez presentó el proyecto del INEGI para construir el gran inventario nacional de infraestructura pública. Actualmente se han clasificado 2.7 millones de activos bajo una taxonomía homologada. El mensaje fue directo: sin diagnóstico no hay planeación; sin información homologada no hay política pública eficaz. El CICM también reflexionó sobre éti-
ca y responsabilidad profesional en su 80 aniversario. La actualización del Código de Ética y la consolidación de 13 comités técnicos reforzaron la idea de que la ingeniería no solo construye obras, construye confianza social.
Vivienda, justicia social y responsabilidad profesional
La conferencia sobre vivienda social, a cargo de la Lic. Quetzalli Hernández González, directora regional de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), presentó el programa Vivienda para el Bienestar, con una meta histórica de 1.8 millones de acciones en seis años, de las cuales 500 mil serán ejecutadas por CONAVI.
El reto implica acceso a suelo viable, vivienda asequible, seguridad estructural y respeto a la identidad cultural. La vivienda social —se enfatizó— no es un negocio convencional, sino un acto de justicia territorial que impacta directamente en seguridad, equidad y desarrollo regional.
La clausura estuvo a cargo del Ing. René Chavira Venzor, alcalde suplente de Chihuahua, quien destacó que estos espacios fortalecen la toma de
decisiones técnicas en beneficio de la sociedad. La reunión concluyó con una cena de gala y la entrega de reconocimientos, dejando como consigna una idea estratégica: México no necesita más obras; necesita mejores decisiones.
Una reunión que marca rumbo
La 51 Reunión Nacional de la FEMCIC fue más que una agenda de conferencias. Fue una conversación estructural sobre infraestructura productiva, planeación territorial, capital humano, digitalización, ética profesional y justicia social.
En un entorno global competitivo, México cuenta con talento, organización gremial y capacidad técnica. El desafío ahora es convertir la coyuntura en desarrollo sostenible.
La ingeniería organizada ha decidido asumir esa responsabilidad. Y cuando la ingeniería decide, el país avanza.
LIDERAZGO FEMENINO EN CONSTRUCCIÓN del discurso al desempeño.
Por: Mtro. Óscar Coello H.
En construcción somos expertos en dos cosas: levantar obra… y llenar auditorios hablando de “buenas prácticas”. El problema es que el concreto no se cura con discursos. La obra responde a otra cosa: decisiones, método, seguimiento y rendición de cuentas.
Por eso, en marzo —mes donde el tema se vuelve conversación pública— quiero ponerlo en términos que en obra sí importan: el liderazgo femenino ya no debería discutirse como un asunto de “inclusión” para la foto. Se está volviendo, cada vez más, un tema de desempeño operativo. Y el desempeño, en construcción, no se debate: se nota.
Se nota en la reunión de arranque cuando el proyecto deja de ser una lista de pendientes y se vuelve un plan ejecutable. Se nota cuando el “vamos viendo” se convierte en una secuencia clara: quién decide, quién ejecuta, quién valida y cuándo se cierra. Se nota cuando el control de cambios deja de ser caos y se vuelve discipli -
na. Se nota cuando la calidad no es “al final lo revisamos”, sino un estándar diario. Se nota cuando el proyecto deja de depender del héroe y empieza a depender del sistema.
A mí me gusta aterrizarlo así: el liderazgo en construcción no es carisma; es control del proyecto. Es ordenar prioridades cuando todo urge. Es evitar que las especialidades se estorben. Es impedir que el retrabajo se vuelva costumbre. Es proteger el margen con disciplina. Es traducir un plano y un contrato en un frente de trabajo que avanza sin incendios diarios.
Y ahí es donde el liderazgo femenino está demostrando valor, no por discurso sino por práctica. He visto liderazgos que traen una forma de operar que al sector le cae bien porque funciona: no prometen “milagros de calendario”; alinean al equipo con una realidad ejecutable. No administran pleitos; administran acuerdos y cierres. No gobiernan por gritos; gobiernan por claridad. No se enamoran del “así lo hacemos siempre”; se enamoran de lo que sirve.
“A mí me gusta aterrizarlo así: el liderazgo en construcción no es carisma; es control del proyecto. Es ordenar prioridades cuando todo urge. Es evitar que las especialidades se estorben.”
Esto no es una cuestión de género como etiqueta. Es una cuestión de estilo de gestión que se nota en el indicador más brutal de todos: el retrabajo. Cada vez que retrabajas, pierdes tiempo, pierdes dinero y pierdes confianza. Y la confianza en obra es la moneda más cara.
Cuando hay liderazgo que pone or-
den, el retrabajo baja. Y cuando baja el retrabajo, sube todo lo demás: productividad, calidad, cumplimiento y hasta el ambiente de trabajo. Porque el caos desgasta más que el esfuerzo.
También se nota en un terreno donde la construcción suele sufrir: la coordinación de especialidades. Todos hemos visto obras donde instalaciones
“Ahora, si queremos que este tipo de liderazgo deje de ser “caso aislado”, la industria tiene que dejar de tratarlo como conversación de marzo y volverlo estrategia sectorial.”
y estructura se pelean como si fueran proyectos distintos. Y ahí es donde el liderazgo que coordina de verdad — que anticipa interferencias y amarra entregables— evita la frase que mata presupuestos: “Eso no estaba considerado”.
Ahora, si queremos que este tipo de liderazgo deje de ser “caso aislado”, la industria tiene que dejar de tratarlo como conversación de marzo y volverlo estrategia sectorial. Y aquí entra mi experiencia desde la vida gremial: los cambios culturales no se decretan; se diseñan. El gremio no está para aplaudir tendencias; está para empujar estándares.
Primero: que el liderazgo se mida por resultados, no por presencia. Menos “quién estuvo”, más “qué se cerró”.
Segundo: que exista ruta clara de crecimiento: del frente al mando, del mando a la coordinación y de la coordinación a la dirección. Si no hay ruta, el talento se pierde.
Tercero: que el sector deje de depender de “héroes” y empiece a depender de sistemas: planeación, control de cambios, lecciones aprendidas, calidad preventiva y coordinación real.
Y sí: cuando un proyecto se gestiona con método, también se vuelve más seguro. No porque lo declares, sino porque el orden reduce el acciden -
te. Pero ese no es el punto central: el punto central es que el método gana.
Yo no quiero un sector donde las mujeres “entren” a la construcción como favor o símbolo. Quiero un sector donde el talento —de quien sea— se quede, crezca y eleve el estándar. Y hoy, el liderazgo femenino está empujando un cambio que a la industria le urge: pasar del discurso a la ejecución.
Porque al final, la construcción es muy democrática: no premia la intención; premia el resultado. Y cuando el método manda, el estándar sube. Y la obra responde.
MUJERES EN EL ESPACIO PÚBLICO
hacia ciudades más seguras, inclusivas y equitativas
Cada 8 de marzo nos recuerda que la ciudad no es neutra. Que sus banquetas, parques, estaciones y plazas no son solamente infraestructura sino escenarios donde se materializan relaciones de poder, jerarquías históricas y silencios estructurales. Hablar de la mujer en el espacio público es hablar del derecho a existir sin miedo, del derecho a ocupar sin justificar, del derecho a permanecer sin ser cuestionada.
En las últimas décadas hemos visto avances como la implementación de luminarias más potentes, botones de pánico, vagones exclusivos, campañas contra el acoso, parques “incluyentes”. Sin embargo, persiste una contradicción profunda. Aunque el discurso de la inclusión ha ganado fuerza, la mayoría de los espacios públicos siguen siendo concebidos, proyectados y decididos bajo una lógica predominante -
mente masculina. No necesariamente por mala intención, sino por inercia histórica. La ciudad fue pensada, durante siglos, desde una experiencia de movilidad lineal: casa–trabajo–casa. Una experiencia que no refleja la complejidad cotidiana de millones de mujeres.
La mujer contemporánea —en México y en el mundo— participa activamente en el ámbito productivo, académico, político y cultural. Al mismo tiempo, sigue sosteniendo de manera desproporcionada el rol de cuidadora. De niñas y niños, personas mayores, personas enfermas, tareas domésticas. Esta doble o triple jornada configura patrones de movilidad fragmentados, trayectorias múltiples, tiempos entrecortados. La ciudad que responde eficientemente a desplazamientos directos no necesariamente responde a itinerarios encadenados, por ejemplo: dejar a una hija en la escuela, tomar transporte público, trabajar, comprar alimentos, acompañar a una persona mayor al médico, regresar a casa.
¿Desde dónde se diseñan esos recorridos complejos? ¿Dónde se considera el tiempo del cuidado como variable urbana?
El espacio público revela estas tensiones. La iluminación no es solo una cuestión técnica; es una condición de autonomía. La visibilidad no es solo estética; es simbólica. La accesibilidad no es únicamente normativa; es cotidiana. La percepción de inseguridad no surge del vacío, sino de experiencias acumuladas de violencia, acoso o vulnerabilidad. Cuando estos factores no se integran desde el origen del proyecto urbano, el resultado es un espacio aparentemente neutral que, en la práctica, excluye.
El artículo de Pereira y Rebelo (2024) aporta herramientas valiosas al proponer indicadores e instrumentos digitales que permiten medir comportamientos, percepciones y niveles de satisfacción de distintos grupos demográficos en el espacio público. La posibilidad de sistematizar datos comparables es fundamental. Sin evidencia, la desigualdad permanece en el terreno de lo anecdótico; con datos, se vuelve argumento técnico y político. Sin embargo, incluso las mejores métricas deben acompañarse de una transformación más profunda. Debemos modificar la dinámica de quién diseña, quién decide y desde qué experiencias se proyecta la ciudad; de
La visibilidad no es solo estética; es simbólica. La accesibilidad no es únicamente normativa; es cotidiana. La percepción de inseguridad no surge del vacío, sino de experiencias acumuladas de violencia, acoso o vulnerabilidad.
la individualidad masculina hacia un equipo multidisciplinario, donde la diversidad de voces y géneros puedan ser visibilizadas.
Porque el espacio público no es solamente físico, es también cultural, social y perceptual. Cuando las calles llevan mayoritariamente nombres masculinos, cuando los monumentos celebran hazañas de hombres, cuando el arte urbano invisibiliza trayectorias femeninas, el mensaje es claro: la historia urbana no nos pertenece a todos. La representación simbólica importa, porque la ciudad educa. Enseña quién merece ser recordado y quién puede ocupar el centro.
Fortalecer la participación de mujeres —de distintas edades, contextos so -
cioeconómicos y realidades territoriales— en los procesos de planificación no debe entenderse como un gesto de inclusión, sino como una condición de calidad urbana. Las ciudades más vitales son aquellas donde la mezcla de usos, la presencia constante de personas y la diversidad de actividades generan redes de cuidado colectivo. Un parque con comercio de proximidad, actividades culturales, iluminación adecuada y mobiliario pensado para diferentes cuerpos y edades no es solo más seguro, es mucho más humano.
En el contexto mexicano, donde las cifras de violencia de género siguen siendo alarmantes, hablar de espacio público implica también hablar de jus-
ticia territorial. No todas las mujeres viven la ciudad de la misma manera. La intersección entre género, clase, edad, discapacidad o pertenencia étnica produce experiencias diferenciadas. La mujer que camina en una colonia periférica sin transporte eficiente enfrenta retos distintos a los de quien transita por un corredor central con infraestructura consolidada. Integrar esta complejidad es parte del desafío.
El 8 de marzo no debería ser solo una fecha conmemorativa. Debería ser un punto de revisión crítica para quienes proyectamos, analizamos y gestionamos la ciudad. ¿Desde qué mirada estamos diseñando? ¿A quién escuchamos? ¿Qué datos consideramos relevantes? ¿Qué experiencias quedan fuera del plano?
Construir ciudades más seguras, inclusivas y equitativas exige integrar la perspectiva de género en todas las etapas de la planificación, desde el diagnóstico, el diseño, la implementación, la evaluación y la gestión. Implica reconocer el valor urbano del cuidado, redistribuir responsabilidades y visibilizar la diversidad femenina en el territorio.
No se trata de diseñar “espacios para mujeres” como categoría aislada, sino de transformar la lógica estructural del espacio público para que ninguna persona deba negociar su derecho a la ciudad.
Porque cuando una mujer puede caminar sin miedo, sentarse sin ser observada como intrusa, transitar con sus hijas o hijos sin obstáculos, participar sin sentirse invisible, la ciudad entera se vuelve más justa. Y una ciudad más justa no beneficia únicamente a las mujeres, sino que eleva la calidad de vida colectiva.
Este 8 de marzo de 2026, la pregunta no es si hemos hecho suficientes ajustes técnicos. La pregunta es si estamos dispuestas y dispuestos a replantear el paradigma desde el cual concebimos el espacio urbano. La igualdad no se ilumina únicamente con nuevas lámparas; se construye desde nuevas miradas colectivas donde los géneros no se opacan el uno al otro sino que construyen juntos, sin juicios, desde la escucha activa y la empatía del uno hacia el otro.
“No se trata de diseñar “espacios para mujeres” como categoría aislada, sino de transformar la lógica estructural del espacio público para que ninguna persona deba negociar su derecho a la ciudad.”
LIDERAR DESDE LA ESTRUCTURA Infraestructura para la Resiliencia
Por: MBA. Javier Agustín Navarro
En pleno siglo XXI, cuando la ingeniería tradicional enfrenta límites cada vez más evidentes ante inundaciones extremas, olas de calor urbano y una crisis hídrica persistente, surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿y si parte de la solución no
estuviera en reforzar únicamente la infraestructura tradicional, sino en rediseñar nuestros sistemas para trabajar con la naturaleza y no contra ella? Las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) han dejado de ser un concepto aspiracional para convertirse en inter-
venciones concretas respaldadas por evidencia científica y casos reales de éxito en América Latina.
En la región, diversas investigaciones han documentado cómo la restauración de ecosistemas estratégicos puede traducirse en beneficios técnicos medibles. Un estudio comparativo desarrollado en las cuencas Caimito, en Panamá, y El Coyolar, en Honduras, demostró que la implementación de corredores verdes urbanos, la recuperación de riberas y la integración de sistemas agroforestales permiten reducir vulnerabilidades hidrológicas al tiempo que fortalecen el tejido social. La investigación no se limitó a validar el impacto ambiental; priorizó espacialmente las intervenciones más eficientes, evidenciando que determinadas hectáreas restauradas pueden generar retornos superiores frente a alternativas basadas exclusivamente en infraestructura convencional. Este enfoque técnico rompe con la idea de que lo natural es necesariamente menos predecible o menos controlable; por el contrario, muestra que, cuando
se modela y planifica adecuadamente, la naturaleza puede funcionar como infraestructura estratégica.
Otro referente relevante en la región es el proyecto CityAdapt, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente. A través de experiencias en ciudades como Xalapa, en México, San Salvador, en El Salvador, y Kingston, en Jamaica, se desarrollaron metodologías para integrar soluciones basadas en la naturaleza dentro de la planificación urbana. Estas intervenciones incluyeron restauración de ecosistemas periurbanos, sistemas de drenaje natural y recuperación de espacios verdes con función hidráulica. Más allá de las obras físicas, el mayor aporte fue demostrar que la planificación participativa y la articulación institucional son determinantes para escalar estas soluciones. La naturaleza dejó de ser un componente decorativo del paisaje urbano para convertirse en un elemento estructural de la resiliencia climática.
“Otro
referente relevante en la región es el proyecto CityAdapt, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente.”
En el ámbito de infraestructura social, el Banco Interamericano de Desarrollo ha documentado seis proyectos innovadores en América Latina y el Caribe que integran SbN para proteger escuelas y edificios públicos frente a riesgos climáticos. Techos verdes, jardines verticales y sistemas de manejo pluvial natural no solo reducen la temperatura interior y el efecto de isla de calor urbana, sino que disminuyen la escorrentía superficial y mejoran el confort térmico sin depender exclusivamente de sistemas mecánicos de climatización. En uno de los casos destacados en Belice, la incorporación de infraestructura verde en una escuela permitió reducir la exposición al calor extremo, mejorar las condiciones de aprendizaje y disminuir el consumo energético asociado al enfriamiento artificial. Este tipo de resultados evidencia que las SbN pueden incidir simultáneamente en eficiencia energética, adaptación climática y bienestar social.
Un análisis regional adicional ha identificado más de 150 proyectos activos de soluciones basadas en la naturaleza en América Latina y el Caribe, muchos orientados a garantizar el suministro de agua, reducir riesgos de inundación y proteger zonas costeras ante eventos extremos. La constante en los casos exitosos no es únicamente la restauración ecológica, sino la integración de criterios técnicos rigurosos, esquemas de financiamiento adecuados y gobernanza colaborativa. Las SbN funcionan cuando se diseñan con métricas claras, indicadores de desempeño y visión de largo plazo.
Lo que estos casos revelan es una transformación conceptual profunda. La infraestructura del futuro no puede seguir pensándose como un conjunto de sistemas aislados del entorno natural. Restaurar una ribera, recuperar un manglar o diseñar un parque urbano con función hidráulica no es un gesto simbólico; es una decisión es-
“La constante en
los
casos exitosos no es únicamente la restauración ecológica, sino la integración de criterios técnicos
rigurosos, esquemas de financiamiento adecuados y gobernanza colaborativa.”
tratégica que impacta la seguridad hídrica, la estabilidad energética y la competitividad territorial. La ingeniería contemporánea enfrenta el desafío de integrar conocimiento ecológico, modelación hidrológica y planificación urbana en soluciones híbridas donde la infraestructura gris y la verde operen de manera complementaria.
América Latina, con su alta vulnerabilidad climática y su extraordinaria biodiversidad, posee una oportunidad histórica para liderar este enfoque. La
evidencia ya existe. Los casos documentados demuestran que es posible reducir riesgos, optimizar recursos y generar beneficios sociales utilizando procesos naturales como aliados. La interrogante ya no es si las Soluciones Basadas en la Naturaleza funcionan, sino si estamos dispuestos a incorporarlas de manera sistemática en los marcos normativos, en los planes maestros urbanos y en los proyectos de infraestructura que definirán las próximas décadas.
ARQUITECTURA
Este proyecto se ubica en un condominio horizontal y es para una pareja de mediana edad, sin hijos en casa. Todo se piensa también para resolver problemas de movilidad.
Es un lote irregular con frente de 13.5m, y ampliándose al fondo.
El proyecto se resuelve principalmente en planta baja. En planta alta se cuenta con una recámara secundaria y una sala de TV que eventualmente podría convertirse en una tercera recámara. Todo esto para las visitas familiares y para -en caso de requerirse- contar con un programa arquitectónico completo para una familia de tamaño standard.
La planta baja es prácticamente un “gran departamento” donde la cocina/ comedor y sala/STV y bar se funden en un solo espacio que juega con las alturas y que disfruta de la vista e iluminación hacia terraza y jardín. Lavandería y patio de tendido también en planta baja y por ahí se accede a cuarto de servicio.
El proyecto juega con los ejes del terreno, alineándose en sus colindancias longitudinales y aprovechando su irregularidad para crear espacios interesantes, recorridos y remates, logrando dar experiencias y privacidad a los diferentes espacios.
Proyecto, dirección y administración: DAVID VALDES ARQUITECTO
ILUMINACIÓN: HALO STUDIO
PAISAJISMO: BOTÁNICA
INTETIORISMO: CALIDO INTERISMO
VCA datos técnicos
Terreno .- 391 m2
Planta baja : 249.50 m2
Planta alta : 116 m2
Total de m2 de construcción : 365.5 m2
OURA RING GEN 4 Y LA INFRAESTRUCTURA INVISIBLE DEL ALTO RENDIMIENTO
EL FUTURO NO RUGE AVANZA EN SILENCIO VOLVO EX90 Y ESCALADE IQ CUANDO EL LUJO DECIDE ELECTRIFICARSE
EL LIDERAZGO NO PIDE PERMISO. SE EJERCE. LEAN IN Y LA CONVERSACIÓN INCÓMODA QUE SIGUE VIGENTE
EL TIEMPO NO SE PRESUME. SE ADMINISTRA. RELOJES QUE ENTIENDEN QUE DECIDIR ES UNA FORMA DE CONSTRUIR PODER
CARMEN SERDÁN, EL DÍA EN QUE LA REVOLUCIÓN EMPEZÓ ANTES
MUJERES MEXICANAS QUE DESDE LA ÉLITE ESTÁN CAMBIANDO EL MAPA DEL PODER NO ES SOLO DEPORTE. ES TRANSFORMACIÓN SOCIAL.
OURA RING GEN 4 y la infraestructura invisible del alto rendimiento
Quien no gestiona su energía, no debería gestionar una empresa. Durante años hablamos de infraestructura en términos de carreteras, energía o parques industriales, pero existe otra infraestructura que define decisiones mucho antes de que se firme un contrato: el cuerpo. El rendimiento no depende únicamente del talento; depende del descanso, del nivel de estrés y de la capacidad de recuperación.
Depende de variables que casi nadie mide con verdadera disciplina.
En ese punto entra el Oura Ring Gen 4. Un anillo discreto, sin pantallas estridentes, pero con una obsesión clara: datos precisos sobre sueño profundo, variabilidad cardiaca, temperatura corporal y niveles de recuperación. No es un accesorio, es un tablero de control biológico.
La cuarta generación no cambia el concepto, lo perfecciona. Incorpora sensores más precisos, algoritmos optimizados y lecturas más finas del descanso y la recuperación. Esta actualización constante no responde a una obsesión tecnológica, sino a una mentalidad de alto rendimiento. Dormir poco no es compromiso, es una mala estrategia. La disciplina no empieza en la agenda, empieza en el descanso.
Las empresas invierten millones en inteligencia de mercado, pero pocos líderes invierten en inteligencia personal. La diferencia entre claridad y reactividad muchas veces no es emocional, es fisiológica. Medir el estrés, el sueño y la recuperación no es vanidad tecnológica, es gestión ejecutiva. En un entorno donde todos hablan de
productividad, pocos hablan de energía. Y sin energía no hay ejecución.
La salud dejó de ser bienestar; hoy es ventaja competitiva.
El Oura Ring Gen 4 monitorea sueño profundo, ligero y REM; variabilidad de frecuencia cardiaca (HRV); ritmo cardiaco continuo; temperatura corporal nocturna avanzada; y un nivel de recuperación diario expresado en su “readiness score”. Frente a generaciones anteriores, incorpora sensores rediseñados con mayor precisión, algoritmos mejorados de análisis del sueño e integración optimizada con aplicaciones de salud. Ofrece hasta siete días de autonomía, está fabricado en titanio ultraligero y mantiene un diseño minimalista sin pantalla, completamente enfocado en datos.
El Oura Ring Gen 4 monitorea sueño profundo, ligero y REM; variabilidad de frecuencia cardiaca (HRV); ritmo cardiaco continuo; temperatura corporal nocturna avanzada; y un nivel de recuperación diario expresado en su “readiness score”
EL FUTURO NO RUGE
Volvo EX90 y Escalade IQ AVANZA EN SILENCIO
cuando el lujo decide electrificarse
El poder ya no se mide en cilindros, Se mide en visión. Durante décadas, el vehículo ejecutivo fue una declaración de fuerza mecánica, Hoy, es una declaración de dirección estratégica, la electrificación no es moda, es posicionamiento. Y dos SUV lo entienden con claridad quirúrgica: la Volvo EX90 y la Cadillac Escalade IQ.
Volvo EX90
Minimalismo con conciencia, volvo no diseñó solo un SUV eléctrico, diseñó una postura, la EX90 apuesta por líneas limpias, interiores sostenibles y un ecosistema digital centrado en seguridad y datosa, integra sensores avanzados y sistemas de asistencia que convierten el manejo en una experiencia predictiva. No busca intimidar, busca evolucionarl la sofisticación ya no grita, piensa.
Escalade IQ
El ícono que decidió transformarse, la Escalade fue durante años símbolo del poder tradicional americano, grande, imponente, Inconfundible.
La versión IQ no renuncia a eso, Lo redefine mantiene presencia, pero cambia el discurso: plataforma eléctrica
Ultium, autonomía superior a muchos competidores y una cabina que parece un lounge tecnológico. No es suavidad, es reinvención.
Adaptarse no es debilidad. Es liderazgo. Un vehículo ejecutivo comunica más de lo que parece, comunica
cómo entiendes el futuro, comunica qué riesgos estás dispuesto a asumir, comunica si sigues el mercado… o lo anticipas.
La electrificación no es solo eficiencia energética, es coherencia con una nueva generación de clientes, inversionistas y colaboradores.
RECUADRO TÉCNICO · DATOS CLAVE
Volvo EX90
• Plataforma 100% eléctrica
• Autonomía aproximada: +480 km
• Sistema LiDAR para seguridad avanzada
• Interior con materiales reciclados y enfoque sostenible
Cadillac Escalade IQ
• Plataforma Ultium de GM
• Autonomía estimada: +700 km
• Pantalla curva panorámica de 55 pulgadas
• Diseño icónico reinterpretado en versión eléctrica
MUJERES MEXICANAS QUE DESDE LA ÉLITE ESTÁN CAMBIANDO EL MAPA DEL PODER. NO ES SOLO DEPORTE.
Es transformación social.
Cuando una mujer gana en la élite, no gana sola: mueve a toda una generación. Durante años, el deporte femenino en México fue subestimado, con menos presupuesto, menor difusión y poca infraestructura. Sin embargo, algo cambió. La profesionalización de la Liga MX Femenil, el crecimiento de las audiencias y la presencia internacional de atletas mexicanas comenzaron a modificar la estructura. Y cuando la élite cambia, cambia el sistema.
Atletas como Alexa Moreno demostraron que el talento mexicano puede competir al más alto nivel olímpico.
“La Selección Mexicana
Femenil dejó de ser promesa para convertirse en presente competitivo. Ya no se trata solo de competir; se trata de legitimidad.”
Jugadoras como Lizbeth Ovalle transformaron finales en espectáculos masivos y confirmaron que el fútbol femenil llena estadios, genera identidad y mueve industria. La Selección Mexicana Femenil dejó de ser promesa para convertirse en presente competitivo. Ya no se trata solo de competir; se trata de legitimidad.
Un estadio lleno para una final femenil no es únicamente espectáculo, es validación social. Cada nuevo patrocinio, cada transmisión en horario estelar y cada niña que ahora percibe viable una carrera deportiva forman parte de
una infraestructura social en construcción. Porque el deporte no solo forma atletas, forma referentes. Lo que se normaliza en la cancha termina replicándose en la sociedad.
La consolidación de figuras como Lizbeth Ovalle no solo llena estadios, también mueve cifras. Las transferencias relevantes en el fútbol femenil mexicano son una señal clara: el talento ya se cotiza. Y cuando algo se cotiza, el sistema invierte mejor: en infraestructura, en formación, en desarrollo y en visión de largo plazo. El mercado está confirmando lo que la cultura ya comenzó a aceptar: el deporte femenino en México dejó de ser promesa; hoy es una economía en expansión.
Este crecimiento ya no es simbólico. Ha provocado inversión en centros
de alto rendimiento, mejores condiciones contractuales, mayor cobertura mediática y nuevos modelos de patrocinio. Cuando la audiencia crece, la infraestructura responde, y eso modifica ciudades, presupuestos y prioridades públicas.
Hoy, una niña que ve a Alexa Moreno competir no solo está observando gimnasia; está viendo posibilidad. Una niña que ve a Lizbeth Ovalle decidir una final no solo presencia un gol; está viendo liderazgo. El deporte femenino mexicano dejó de pedir espacio: ahora lo ocupa. En marzo hablamos de mujeres que construyen el futuro, pero en las canchas y en los gimnasios del país ese futuro ya está entrenando. El ejemplo es la primera piedra del cambio.
Carmen Serdán
EL DÍA EN QUE LA REVOLUCIÓN EMPEZÓ ANTES
Por:Dr. Ricardo Damián García Santillán
Hablar de la Revolución Mexicana suele llevarnos a los mismos nombres, los mismos bigotes y las mismas fotografías en sepia. Sin embargo, la historia también se sostuvo, y se adelantó, gracias a mujeres que actuaron cuando todavía no se esperaba que hablaran, mucho menos que dispararan. Una de ellas fue Carmen Serdán.
Nacida en Puebla en 1873, Carmen creció en un entorno profundamente político. Su familia, de ideas liberales y firmemente opuesta al porfiriato, le in-
culcó desde joven el valor de la libertad, la justicia y la resistencia frente al autoritarismo. Pero Carmen no se conformó con compartir ideas: decidió actuar.
A
partir de aquí, historia pura… Carmen Serdán fue una de las primeras conspiradoras activas del movimiento antirreeleccionista encabezado por Francisco I. Madero. Desde su propia casa, junto con sus hermanos Aquiles y Máximo, organizó reuniones clandestinas, distribuyó propaganda
y almacenó armas. Lo hacía sabiendo perfectamente el riesgo: cárcel, tortura o muerte.
El 18 de noviembre de 1910, dos días antes de la fecha oficialmente pactada para el levantamiento armado, la policía descubrió la conspiración. La casa de los Serdán fue rodeada por 400 militares y mas de una decena de policias. Lejos de huir o rendirse, Carmen tomó un rifle y se asomó al balcón para incitar al pueblo a levantarse contra la dictadura. Disparó. Gritó. Resistió.
Ese día se adelantó la Revolución.
Carmen resultó herida y fue encarcelada, pero sobrevivió. Sus hermanos Aquiles y Máximo murieron defendiendo la causa, convirtiéndose en los primeros mártires de la Movimiento. Años después, con la Revolución consumada, Carmen rechazó cargos políticos y honores. Eligió una vida discreta, casi silenciosa, como si su papel ya estuviera cumplido. Murió en 1948, sin buscar reflectores.
Su legado, sin embargo, es imposible de ocultar.
Carmen Serdán no fue “la hermana de” ni “la mujer que ayudó”. Fue una actora central, una estratega, una combatiente y un símbolo de que la participación femenina en la historia de México no ha sido secundaria, solo invisibilizada.
En un país donde durante décadas se educó a las mujeres para obedecer,
Carmen eligió desobedecer. En un tiempo donde se les pedía esperar, ella se adelantó. Y en una Revolución contada en masculino, ella abrió fuego.
Marzo, el mes de la mujer, es una buena oportunidad para recordar que muchas libertades que hoy damos por sentadas comenzaron con mujeres que no pidieron permiso.
Los restos de Carmen y sus hermanos descansan en el Museo Regional de la Revolución Mexicana en Puebla, justo en el lugar que fuera su casa.
El tiempo no se presume
SE ADMINISTRA
RELOJES QUE ENTIENDEN QUE DECIDIR ES UNA FORMA DE CONSTRUIR PODER
El tiempo no es dinero, es autoridad. En construcción entendemos algo elemental: cada retraso cuesta y cada decisión tardía impacta en la estructura, el presupuesto y la reputación. En liderazgo ocurre exactamente lo mismo. Un reloj no mide minutos, mide disciplina. Hay piezas que no gritan estatus, lo
insinúan. El Cartier Tank nació con líneas limpias y proporciones sobrias; no busca llamar la atención, busca permanencia. El Rolex Lady-Datejust lleva décadas asociando precisión con consistencia; no es tendencia, es continuidad. El Omega Constellation combina técnica y diseño arquitectónico con una
geometría clara y una presencia firme. No son accesorios, son declaraciones silenciosas.
Más allá del lujo, un reloj mecánico es una máquina diminuta que convierte movimiento en exactitud, como una obra bien ejecutada. Requiere precisión, paciencia y visión de largo plazo. Quien domina su tiempo, domina su narrativa. En una sala de consejo, en la firma de un contrato o en una visita de obra, el reloj correcto no comunica riqueza, comunica control. Y el control es liderazgo.
Las obras importantes trascienden a quien las firma; los relojes importantes también. Se heredan, se conservan, se mantienen. El tiempo no se acelera, se
administra. En marzo hablamos de mujeres que construyen el futuro. La pregunta no es quién tiene más tiempo, sino quién lo convierte en decisiones que dejan huella.
“Quien domina su tiempo, domina su narrativa. En una sala de consejo, en la firma de un contrato o en una visita de obra, el reloj correcto no comunica riqueza, comunica control. Y el control es liderazgo.”
El liderazgo no pide permiso
SE EJERCE
LEAN IN Y LA CONVERSACIÓN
INCÓMODA QUE SIGUE VIGENTE
El talento no siempre asciende; asciende quien decide sentarse en la mesa. En 2013, Lean In abrió una discusión que muchas empresas preferían evitar: ¿por qué hay menos mujeres en la alta dirección si el talento está ahí? Más de una década después, la pregunta sigue siendo incómoda. El libro no es un manifiesto emocional, sino una invitación directa a asumir la ambición sin disculpas.
Sheryl Sandberg plantea una idea simple pero disruptiva: muchas mujeres se autoexcluyen antes de competir. No negocian salario, no levantan la mano, no se proyectan en puestos que todavía no existen. Si no te sientas en la mesa,
alguien más decidirá por ti. En sectores como la construcción, la ingeniería y el desarrollo inmobiliario —donde históricamente la representación femenina ha sido menor— esta reflexión adquiere un peso estructural. No se trata de cuotas, se trata de decisión.
Uno de los conceptos más potentes del libro es el llamado “síndrome del impostor”, esa duda silenciosa que frena incluso a perfiles altamente capaces. La inseguridad no desaparece con talento; desaparece con exposición. Tomar proyectos grandes, aceptar visibilidad y asumir riesgo forma parte del proceso. Como en cualquier obra relevante, el liderazgo no se concede: se ocupa.
Tomar proyectos grandes, aceptar visibilidad y asumir riesgo forma parte del proceso. Como en cualquier obra relevante, el liderazgo no se concede: se ocupa.
Lean In
Edición en español: Vayamos Adelante
Publicación: 2013
Autora: Sheryl Sandberg
Impacto:
• Traducido a más de 30 idiomas
• Millones de copias vendidas a nivel global
• Impulsó la creación de más de 50,000 “Lean In Circles” en distintos países
Tema central:
Ambición profesional femenina, negociación, liderazgo y cultura organizacional.