Skip to main content

Donde nace la luz

Page 1


INTERÉS

Es lo mejor cuando te dan ese interés sincero, ese que no se finge, que no se ruega, ese que se demuestra cuando alguien te importa sin que tengas que pedirlo.

No es que te conviertas en todo, porque la vida sigue siendo vida, pero de pronto tiene más sentido. Tus días pesan menos, y el simple hecho de existir se vuelve más llevadero.

El interés es lo que quiero recibir: sentir que importo como importa el aire cuando falta, como importa el latido cuando se acelera.

Porque duele sentirse rechazado por aquello que consideras importante, por esa persona que, sin saberlo, empieza a significar más de lo que debería.

Cada vez que te veo sonreír algo dentro de mí se enciende. No somos nada —lo sé— pero cómo quisiera darte una señal, decirte que me importas más que como amigos.

Prefiero ir despacio, seguir conociendo cada risa, cada gesto, cada vez que te digo “hermosa” aunque solo diga “bonita”, porque en el fondo no quiero asustarte.

Sigues siendo interesante para mi vida, no para llenar un vacío, sino para compartir lo que ya soy. No para depender de ti, sino para caminar contigo.

Y si el amor es controversial, si es difícil y a veces incierto, contigo… sería algo inolvidable, algo que no tendría precedentes.

Porque cuando hay interés verdadero, todo lo demás encuentra su lugar.

FELICIDAD

Esta es una parte de mí, la que se llena con tus miradas, con tus sonrisas.

Esa felicidad que provocas en silencio, aunque no haya nada definido, aunque no lo diga en voz alta, ya me haces feliz. Es una felicidad que guardo, que no siempre demuestro.

¿Felicidad?

¿En serio la siento?

Sí.

La veo dibujada en tu sonrisa, como un atardecer tan perfecto que no se cansa uno de mirar.

La felicidad tiene muchos significados, pero contigo se vuelve simple. Es eso que aparece cuando estás a mi lado, cuando te veo y todo, sin explicación, cobra sentido.

A veces pienso que quizá ya no la sientes, o que yo la recuerdo más de lo que la vivo, pero cómo quisiera ser feliz contigo, no para llenar un vacío, sino para llenarme la vida de ti, como un complemento natural de mi existencia.

La felicidad puede ser complicada, puede negarse, puede esconderse, pero al final es eso que te hace sonreír, lo que le da luz al alma cuando alguien se vuelve parte de ti.

La felicidad no se explica, se siente.

Y yo la siento cada día a tu lado.

CONEXIÓN

Este sentir que tengo es inexplicable. No encuentro las palabras correctas cuando me pierdo en tu mirada, esa donde parecen dibujarse estrellas, esa que vuelve una y otra vez a mí y, sin hacer ruido, me llena el alma.

Nunca había sentido algo parecido. Tú haces de mis tardes algo más que simples horas, las conviertes en atardeceres sin comparación. Y tu sonrisa… tu sonrisa me sostiene, me alimenta, como si en ella encontrara un refugio constante.

Admito que es diferente, y tú también lo eres.

Desde que te vi sentí esa conexión que creí no volver a experimentar, pero esta vez es distinta, más profunda, más única. Hay algo en tu mirada que no se parece a nada.

Sigo imaginándote dentro de mi vida, aunque todavía no lo estés del todo. Formas parte de mis pensamientos, de mis ganas de ser mejor. Te has vuelto inspiración, y esa conexión tan nuestra la cambiaría por nada, ni siquiera por la noche más hermosa si tuviera que vivirla solo.

Ahora me quedo con este sentir, con la esperanza de conocerte más. Quiero saber qué te gusta, qué te incomoda, qué te apasiona y qué te duele, porque deseo que esto sea como el mar: constante, inseparable.

No creí volver a sentirme tan querido, tan libre de ser yo, tan tranquilo contigo.

Solo sé que quiero cuidar ese lazo invisible que me une a ti… y que no estoy dispuesto a soltar.

NO COMPRENDO

No sé cómo explicar lo que siento sin romperme en el intento. No entiendo mi dolor. No entiendo por qué me duele el corazón si no hay herida visible, si no hay nombre para esto.

Quizás sea la bulla de mis pensamientos, ese ruido constante que no calla y me habita.

En serio, no comprendo mi propio dolor. Es como si no me conociera en absoluto, como si viviera dentro de alguien que siente demasiado y no sabe por qué.

No sé si es dolor el vivir o si simplemente aprendí a vivir con el dolor. ¿Cómo se explica algo así sin parecer extraño, sin parecer exagerado?

Hay un vacío.

Un vacío tan hondo que no encuentro fondo. No lo comprendo, solo sé que duele existir dentro de lo inexplicable, que pesa respirar cuando el alma no entiende qué le falta.

Es ahí cuando no sé quién soy ni para qué existo. ¿En serio vivo?

No lo sé.

Solo sé que duele algo que no conozco, algo sin rostro.

El miedo me consume.

Es un agujero negro de esos que no sueltan, que te dejan suspendido, esperando en vano la muerte lenta del alma en medio de la nada.

Intento entender lo que ocurre sin avisar, ese pequeño dolor que se convierte en una burbuja constante dentro de mis pensamientos. Quizás pienso demasiado. Quizás soy yo. Pero no sé a quién decirle que me duele algo sin motivo alguno.

No comprendo este dolor que nace de la nada y consume mi pensar a cada instante, que me persigue sin explicación, como una sombra que no necesita luz para existir.

TU AROMA

Ese aroma tuyo, tan único que me gusta, no tiene comparación ni sentido buscarla, porque eres tú quien lo lleva: algo extraño, sí, pero profundamente agradable.

Ese aroma impregnado en cada espacio de tu piel, ese que solo tú tienes, inconfundible. Porque incluso sin verte sabría que eres tú. ¿Cómo no reconocería a la chica de mis sueños, tan infinita como el cielo?

Tu aroma no se compara con nada, porque se ha convertido en mi favorito. No podría confundirte, porque lo llevas en cada parte de tu ser: tus ojos son galaxias y tu piel, el cielo.

Tienes algo especial que no pertenece a lo superficial. Tu sonrisa brilla más que el sol y tus ojos iluminan más que la luna en las noches silenciosas. Tu alma y tu ser son calma, como el mar en esos atardeceres que parecen existir solo para ti.

Y es que el aroma de tu piel tiene esa forma extraña de detener mi mundo cada vez que te veo.

Mi vida

Mi vida, mi existencia, todo eso y más eres tú. Te amo como si mi vida dependiera de ello, como si no existiera otro camino, como si todo se resumiera en entregarte todo, incluso el sentimiento más pequeño.

Amor mío, eres lo que llaman perfección. No necesitas demasiado para habitar en mi corazón.

Lo tienes todo: lo que el mundo llama amor, lo que le da sentido a esta palabra, a cada latido, a cada instante de mí.

Te lo digo con el alma: te amo como si no hubiera final. Y amarte es lo mejor que me ha pasado.

Porque eso es lo que llamo amor verdadero: sin límites, sin barreras, sin medida. Solo este sentimiento inmenso que, aunque parezca pequeño para el mundo, para mí lo es todo.

La gente cree que el amor es simple, pero yo quiero demostrar que no lo es.

Porque una vida sin ti… no tiene sentido.

Amor

Amor, te hablo a ti.

Con tu mirada me envuelves, como si fueran besos, y con uno solo de ellos caigo en ese vacío del que ya no quiero volver.

Amor, eres más que ese sentimiento. Eres el amor de mi vida, el amor de mi infinito.

Eres más que todo en este mundo, porque solo tu mirada basta para hacerme feliz.

Amor, te anhelo incluso en mis sueños.

Eres esa huella que queda en mí como un sello, y aunque quizá algún día pueda borrarse, no quiero que desaparezca, porque no quiero dejar de pensar en ti.

A veces el amor se dice con palabras, pero otras se expresa con los ojos. Si vieras los míos, encontrarías en ellos un amor sin fin, ese mismo que quiero darte con todo mi corazón.

AMOR SIN MATERIA

Estar contigo

Es como habitar en un mundo sin materia, Donde solo existes tú, Y en ti encuentro lo que necesito.

Lo digo desde lo más hondo: Sin ti la vida pierde sentido.

Si no estas, Mi mundo se derrumba, Mi corazón se apaga, Y ya nada se sostiene.

Amor,

Anhelo caminar a tu lado,

Disfrutar del tiempo, aunque sea breve Porque en cada instante tu risa me enciende, Tu voz me sostiene Y tu mirada me devuelve la vida.

Aunque el tiempo se disuelva, aunque todo se acabe, bastara un segundo en tus brazos, un beso tuyo, para que mi corazón sepa que ha encontrado su lugar……

SIN TI

Sin ti, mi amor, la felicidad se escapa como Arena entre mis dedos, Sin ti, quizás ya no pueda ni vivir.

La vida pierde su color, se vuelve materia gris, Un vacío que se extiende en cada rincón de mi Ser.

Sin ti, no soy nada, La luz de mis días se apaga, Y el mundo pierde su color, Como un paisaje desolado sin el brillo de tu Sonrisa.

Sin ti, no soy más que un eco, Una sombra que vaga sin rumbo, Mi corazón se apaga, sus latidos se vuelven Susurros.

Si ves el mundo verías que tú eres el centro de mi vida y mi universo que sin ti eso ya pierde sentido……

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Donde nace la luz by Adeilton Rivera cochachi - Issuu