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Kit de primeros auxilios para bloqueos creativos

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Este kit de primeros auxilios no da soluciones, pero sí algunas ideas para encarar el proceso creativo. ¿Bloqueo? ¿Terror a la página en blanco? ¿Miedo a no ser original porque lo que se te ocurre ya lo hicieron otros? ¡A no desesperar! Los autores también pasaron por eso, como todo el mundo, y comparten en estas páginas algunas de las reflexiones y actividades que utilizan para salir del atolladero. Tal vez no te lleven por el camino de la fama y la fortuna (o sí), pero pueden servir para pasar por el momento de la creación escrita sin la angustia paralizante de la duda.

Kit de primeros auxilios

PARA BLOQUEOS CREATIVOS

Escritura 1

Natalia Pusineri - Gustavo Zanella

ERRE EDICIONES


Pusineri, Natalia Zanella, Gustavo Kit de primeros auxilios para un bloqueo creativo. Escritura 1 / Natalia Pusineri, Gustavo Zanella. - 1a ed. - Paraná: ERRE ediciones, 2019. 46 p.; 21 x 14,8 cm ISBN 123-456-7890-12-3 1. Arte y recreación. I. Título CDD 123.45

Kit de primeros auxilios para bloqueos creativos. Escritura 1 Natalia Pusineri, Gustavo Zanella ISBN 123-456-7890-12-3 ERRE ediciones, Paraná, Entre Ríos, noviembre de 2019 erreediciones@gmail.com Dirección editorial: María Florencia Benítez Rausch, Evelyn Lucía Ríos Diseño de portada y maquetación: Evelyn Lucía Ríos Corrección: María Florencia Benítez Rausch Esta edición se realiza bajo una licencia Creative Commons Atribución No-Comercial 2.5 Argentina. Por lo tanto la reproducción del contenido de este libro, total o parcial, por los medios que la imaginación y la técnica permitan sin fines de lucro y mencionando la fuente está alentada por los editores. Hecho el depósito que marca la ley 11.723 Impreso en Argentina


Kit de primeros auxilios

PARA BLOQUEOS CREATIVOS

Escritura 1

Natalia Pusineri - Gustavo Zanella

ERRE EDICIONES


Nociones sobre la creatividad (para no volarte la tapa de los sesos y ser una persona atractiva cuando te mirás al espejo) Por Natalia Pusineri y Gustavo Zanella

¿Cómo ser una persona creativa? La pregunta por el sentido de la vida podría ser más fácil de responder porque, básicamente, nos cuestionamos eso desde que el mono bajó del árbol. Cómo dar respuestas nuevas a problemas viejos, cómo hacer las cosas de manera distinta a la que acostumbramos, cómo, con lo que nos rodea, superar lo dado y producir algo novedoso. Eso que llamamos cotidianamente creatividad es una construcción, un acuerdo -como todo lo social-. Por eso, su definición es histórica, situada. Esto quiere decir que es un concepto que algunas personas, en un tiempo y lugar determinado, utilizan para valorar productos del quehacer humano. Una prueba es que gran cantidad de artistas, pensadores, inventores y gente de ciencia no fueron personas valoradas por su creatividad mientras vivieron. A un buen número, incluso, los ignoraron y bastardearon, o hasta sufrieron la prisión y la muerte por lo que hacían. Quizás y con suerte siglos después aparecieron la reivindicación y la valoración, porque se consideró que sus creaciones -adelantadas en mucho a su tiempo- eran útiles para pensar y sentir el mundo. Todo esto, para decir que sería prudente no desesperarnos por ser seres creativos en lo que hacemos, porque eso es una valoración que hacen otras personas, influenciadas por prejuicios y subjetividades que exceden a quien crea. Nos valdría más disfrutar con lo que hacemos, ponerle el cuerpo con honestidad. Los niños cuando juegan no se preguntan si eso que hacen es novedoso o si están refundando el reino de lo lúdico desde sus cimientos. Sin embargo, juegan con seriedad, como si les fuera en ello la vida. Hacen lo que hacen, como lo hacen, porque eso es fundamental en ese momento. Entonces, primero deberíamos amar lo que hacemos. La creatividad no ocurre súbitamente, por obra de las musas que un día bajan del cielo, nos tocan y obran el milagro. Está


buenísimo como imagen poética, pero en la práctica no funciona así. Todo autor o autora de obra sabe que sin trabajo duro no hay resultado. En todo el mundo se dictan clases pagas (a veces muy, muy caras) que enseñan a ser personas creativas: escritores que le venden a sus lectores la receta para escribir como ellos, artistas plásticos que le ofrecen a sus fans las claves para pintar como El Bosco, cocineros, cronistas, peluqueros, programadores, que pagan la luz y el gas vendiendo fórmulas que a veces funcionan y otras no. Pueden orientarnos o decirnos cómo lo harían a su modo, pero el acto creativo es intransferible. No viene garantizado en ninguna cuota mensual. Es algo que solo sabe la persona que trabaja para crear algo que la lleve a conmoverse o le produzca satisfacción. A veces, es cierto, tiene algo de iluminación repentina, pero si se rasca un poco esa superficie lo que hay es esfuerzo e intentos fallidos, prueba y error, aprendizaje y mucha agua bajo el puente. Para crear hay que jugar con nuestros materiales, perderles el miedo, hacerles bromas, no santificarlos. Eso no significa perderles el respeto, sino al contrario. Tanto si el material con el que trabajamos es la palabra, la voz, el cuerpo que baila, tanto si es una tela para pintar, un muro para grafitear, un software para programar, ese material debe ser tratado como el barro en manos de un alfarero. Tenemos que moldearlo, no nos queda otra. Si nuestro deseo nos lleva hasta ahí, tenemos que conocerlo, abrirlo, desarmarlo, deconstruirlo, desensamblarlo y volverle a dar una forma que lleve nuestra impronta. En tiempos en los que se nos reclama y reclamamos una satisfacción permanente e inmediata en todas las dimensiones de nuestra vida, el acto creador exige paciencia, laboriosidad y ganas de transitar la frustración. No siempre se puede crear algo original o novedoso. En ocasiones, meses de trabajo culminan en la nada misma. Ese tiempo ¿se perdió? Probablemente, pero no fue en vano. No llegamos a donde queríamos ni conseguimos nuestro objetivo, pero esa experiencia es única. Vas a encontrar por ahí cientos, miles de técnicas y ejercicios para promover la creatividad. Podés intentarlas todas, pero la verdad es que cada quien encontrará su método en función de sus necesidades, de sus materiales disponibles, de sus horarios y demás. Algunas personas necesitan calma, otras más rigor. Algunas trabajan mejor de mañana, otras de noche. Dentro de lo posible, hagámoslo luego de haber descansado, en ambientes en los que nos sintamos a gusto y nos interrumpan poco.

Crear es hacer cosas nuevas y tomar ciertos riesgos. Usar elementos, colores nuevos, contar historias que por lo general no se cuentan, ponerle a nuestros personajes voces que nunca usamos. No importa cómo salga. Lo importante es que ese camino signifique algo. ¿Te enamoraste alguna vez? Si la respuesta es no, salí con urgencia a la calle y fijate si conseguís algo antes de morir. Si la respuesta es sí, recordarás que todo amor se propone fundacional. Como si cada persona enamorada fuera la primera, la iniciadora del amor en la historia de la humanidad, y todos los anteriores hubieran sido solamente unos intentos de morondanga. Bueno, crear se siente más o menos así, solo que sabemos que ese resultado no es tan fundacional como nos parece. Hay que ser humildes en el acto creador. Así como el amor, requiere paciencia, tiene grandes momentos y a veces se nos escapa cuando pensamos que está por llegar lo mejor. Pero siempre es preferible haber estado cerca que no haberlo vivido. Si te quedaste con gusto a poco, a continuación te dejamos una serie de ejercicios que buscan iluminar la oscuridad creativa. No son fórmulas, sino propuestas. Pueden servir, como pueden no hacerlo. No es tarea para la casa, pero harías bien en echarles un ojo. Nunca está de más tener a mano un kit de primeros auxilios cuando se nos acaban las ideas.


Natalia Pusineri Lic. en Psicología por la Universidad de Buenos Aires, formada en Psicodrama y Coordinación de grupos, y ex docente en Nuevo Espacio Grupal Pavlovsky. Estudió en el Conservatorio de Arte Dramático, Recursos no verbales en el Instituto de Musicoterapia Benenzon, Arteterapia en la Primer Escuela Argentina de Arteterapia, y un poco más de todo tipo de artes. Se dedica a la atención de niños, adolescentes y familias, militando por la recuperación del acto creativo, siendo éste una llave para la reparación de los vínculos.

Cosas que necesitás para completar este libro: El elemento que uses habitualmente para escribir Lápices y lapiceras de colores (sí, blanco también) Un espacio tranquilo y bien iluminado

Gustavo Zanella Lic. En Comunicación Social y Periodista. Es editor de la revista cultural www.andendigital.com.ar y autor del blog www. elgrisdetusojos.com.ar. Ha publicado artículos en varias revistas culturales y participado en algunos libros académicos. Ha editado fanzines y brindado charlas sobre edición independiente. Está siempre en la búsqueda de que todas las voces sean escuchadas.

Borra tinta Un bloqueo creativo


ÁTO M O PA RT E 1 Dibujá en la siguiente página un punto, núcleo o símbolo pequeño que te represente. Después, escribí todo lo que te esté afectando en este momento (emociones, decisiones, trabajos, personas), ubicando las palabras más cerca o más lejos, según cuánto te influyan.


ÁTO M O PA RT E 2 Describí en un texto continuo el átomo que formaste en la consigna anterior, explicando todas las relaciones y distancias entre sus partes.


INT E N S IDA D R E S ID UA L Escribí una anécdota graciosa como si fuera la primera vez que la contás.


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