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Historia del descubrimiento de la molécula de ADN “Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa” (Romanos 1:20)
La familia Miescher vivía en la ciudad de Basilea, Suiza. En agosto de 1844, la familia recibió con alegría a su nuevo integrante, Johannes. Aunque desde pequeño se manifestó un problema en sus oídos que le impedía escuchar con claridad, esto no lo disuadió de estudiar y dedicarse a las ciencias. Finalmente, llegó a ser reconocido como un gran doctor en medicina. En 1868, el Dr. Miescher viajó a Alemania y trabajó en Tubinga, en el laboratorio de Ernst Hoppe-Seyler, para experimentar con la composición química de los leucocitos. Al observar con el microscopio el pus extraído de algunas vendas, descubrió un material celular con mucho fósforo y ácido, diferente a las proteínas, al que identificó con el nombre de “nucleína”. Convertido en profesor de Fisiología, continuó investigando la base química de los ácidos nucleicos, aportando al aumento de los saberes acerca de la herencia, como la identificación de un compuesto complejo de fósforo, nitrógeno y otros elementos, en cantidades diferentes a otros elementos biológicos. En 1871 publica este hallazgo y 18 años después (1889), su alumno Richar Altmann asigna el nombre de ácido nucleico a la “nucleína” observada por él. Se alcanzó a saber con certeza, que estos ácidos nucleicos estaban en los núcleos de todas las células. El espíritu de indagación de más científicos se sumó al de Miescher y otros. 1
En Alemania (1880), el bioquímico Albrecht Kossel descubrió las partes proteicas y no proteicas de los ácidos nucleicos y estudió las propiedades ácidas de ellos. Los desglosó y halló que producen carbohidratos y compuestos de hidrógeno: dos purinas (guanina y adenina) y tres pirimidinas (citosina, uracilo y timina). Por sus investigaciones con cadenas de aminoácidos del núcleo celular y la cantidad y función del ácido fosfórico, recibe el premio nobel de Fisiología y Medicina en 1910. Otro bioquímico ruso-estadounidense, Phoebus Levene, en 1909 estudia la estructura del ADN e identifica el carbohidrato presente en los ácidos nucleicos de la levadura: una pentosa ribosa. Veinte años después descubre el otro carbohidrato del ADN: un azúcar pentosa desoxirribosa.
Contenido digital complementario del libro Ciencias Naturales B: Hacer ciencia. Cap. 3, pág. 51.