La Santa Sede
DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS PARTICIPANTES EN UNA CONFERENCIA DE LA UNIÓN INTERNACIONAL DE EMPRESARIOS CATÓLICOS (UNIAPAC) Sala Regia Jueves 17 de noviembre de 2016 [Multimedia]
Señor Cardenal, Señor Presidente de UNIAPAC, Queridos amigos: Han venido a Roma —al Vaticano— respondiendo a la invitación del Cardenal Peter Turkson y de las autoridades de la Unión internacional de empresarios católicos, con el noble propósito de reflexionar sobre el papel de los empresarios como agentes de inclusión económica y social. Quiero asegurarles desde este momento mi aliento y mi oración para este trabajo. La Providencia de Dios ha querido que este encuentro de UNIAPAC coincida con la conclusión del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Todas las actividades humanas, también la empresarial, pueden ser un ejercicio de la misericordia, que es participación en el amor de Dios por los hombres. La actividad empresarial asume constantemente multitud de riesgos. Jesús, en las parábolas del tesoro escondido en un campo (cf. Mt 13,44) y de la perla preciosa (cf. Mt 13,45), compara la obtención del Reino de los Cielos con el riesgo empresarial. Deseo reflexionar hoy con ustedes sobre tres riesgos: el riesgo de usar bien el dinero, el riesgo de la honestidad y el riesgo de la fraternidad. En primer lugar, el riesgo del uso del dinero. Hablar de empresas nos pone inmediatamente en relación con uno de los temas más difíciles de la percepción moral: el dinero. He dicho varias