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Si nos hubiéramos conocido- Ivanna Yujimets

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Ivanna Yujimets

Extendemos nuestro agradecimiento a las siguientes personas:

Shih Chang Yang, por el apoyo en el montaje

Camila Capra, por el diseño gráfico de la exposición

Emmanuel Rodríguez Chaves, de nuestro equipo, por el diseño expositivo

Piso 5, Condominio las Américas Ave. Segunda, San José, Costa Rica info@abraespacio.org

Esta exposición surgió después de una visita del equipo de al estudio de la artista Ivanna Yujimets en el 2024. En ese momento, la artista ya se encontraba trabajando en la serie que hoy conforma la muestra “Si nos hubiéramos conocido”, gracias a los Fondos Concursables en Artes Visuales del Museo de Arte Costarricense.

Tras ese encuentro, Ivanna fue invitada a ocupar un espacio de para continuar con la producción de las obras restantes. La artista trasladó temporalmente su taller al espacio, donde ha estado trabajando durante los últimos tres meses y medio. Queremos agradecer a Ivanna por su confianza, permitiéndonos acompañarla en el proceso, que culmina en esta exposición, así como a todas las personas que la visitaron durante este tiempo. Ha sido un placer tenerla en nuestra residencia.

- El equipo de

es un espacio de arte independiente dedicado a enriquecer el paisaje cultural de Costa Rica, proporcionando una estructura de apoyo para el diálogo y la exploración artística en San José. Fundado en 2023 por la artista Montserrat Mesalles, en colaboración con Emmanuel Rodríguez Chaves y Luciano Goizueta, el proyecto tiene como objetivo fomentar nuevas oportunidades para el desarrollo, la experimentación y la visibilidad de los artistas contemporáneos a través de investigaciones, residencias, exposiciones, proyectos curatoriales e iniciativas educativas. Al complementar los esfuerzos de organizaciones privadas de arte y de instituciones gubernamentales existentes, , ubicado en la Avenida Segunda en el Condominio Las Américas, un edificio icónico de la década de los setentas, contribuye a redefinir el centro de la ciudad como una fuente de inspiración artística.

también alberga los estudios permanentes de Rodríguez Chaves y Goizueta, así como la salita_temporal, un proyecto que cuenta con una pequeña sala donde se reciben creadores durante aproximadamente un mes, permitiéndoles transformar el espacio. Fundado originalmente en 2019 por Goizueta y reubicado aquí cuatro años después, la salita_temporal, que carece de una cuarta pared, interactúa directamente con el área principal de exposiciones. Recientemente, se incorporaron al espacio una residencia internacional y un nuevo proyecto expositivo denominado vértice. Gestionado por Oriana Capra, vértice enfoca en propuestas de artistas emergentes que valoran formas de conocimiento no convencionales a través de la intimidad.

Enfocado en los artistas y dirigido a la comunidad, funciona como una iniciativa sin fines de lucro. Su naturaleza evolutiva está diseñada para adaptarse a las necesidades futuras dentro del panorama cultural del país, manteniendo al mismo tiempo su visión de conectar las escenas de arte nacional e internacional.

Si nos hubiéramos conocido

Jill Dawsey, “The Uses of Photography: An Introduction”, en The Uses of Photography: Art, Politics, and the Reinvention of a Medium, ed. Jill Dawsey (La Jolla, California: Museum of Contemporary Art San Diego, 2016), 24. 1 2 texto por Oriana Capra

La artista Ivanna Yujimets (1993, Kiev, Ucrania) aborda el retrato a través de un proceso de fabricación. Tomando la fantasía y la imaginación como sus principales fuentes de trabajo, Yujimets recontextualiza imágenes existentes —mayoritariamente de personajes ficticios e íconos de la cultura popular— para crear retratos que exploran temas identitarios y personales. La artista construye nuevos vínculos narrativos y emocionales a partir de la carga discursiva que portan estas imágenes. El resultado es una obra que se expande entre la ilusión y la realidad, siendo así más compleja de lo que aparenta en un primer encuentro.

Katy Hessel, Historia del arte sin hombres, trad. Claudia Casanova (2022; reeditado,Barcelona: Ático de los Libros, 2023), 346.

En “Si nos hubiéramos conocido”, Yujimets dirige por primera vez su atención hacia imágenes propias y de seres cercanos. Pintando a su comunidad y representando la cotidianidad, la artista continúa el legado de precursoras como Alice Neel y Sylvia Sleigh, quienes hace cincuenta años “tomaron las riendas y reinventaron visualmente un medio profundamente arraigado en el patriarcado: la pintura figurativa”.1 Como lo destaca la curadora Jill Dawsey, “El movimiento feminista permeó y alteró el campo del arte contemporáneo de maneras que con frecuencia se dan por sentadas,” valorando lo personal y autobiográfico como materia prima para el arte.2 Sin embargo, Yujimets emplea un proceso pictórico ampliamente basado en el collage y la estrategia de apropiación característica del posmodernismo, abstrayendo imágenes y reinterpretando lenguajes fotográficos y xilográficos en la pintura.

“Vivi (‘Las legumbres’)”, 2025
Óleo sobre tela
122 x 91,5 cm

Susan Sontag, “In Plato’s Cave”, en On Photography (Nueva York: RosettaBooks, 2005), 17, eBook.

Sontag, “Plato’s Cave”, 16.

Marianne Hirsch, Family Frames: Photography,Narrative, and Postmemory (1997; reeditado, Cambridge: Harvard University Press, 2012), 89.

Ivanna Yujimets describe su práctica como “una búsqueda de identidad a partir de la ficción”. En esta serie, la ficción se entrelaza con la especulación, catalizada por el encuentro con una imagen de su infancia. Yujimets nació en Kiev, Ucrania, país el cual dejó atrás a los nueve meses cuando su mamá regresó a su natal Costa Rica. La artista nunca volvió a Ucrania, pero conserva un archivo de fotos de su corto tiempo en el país, que incluye una diapositiva de ella en manos de su abuela paterna, con quien nunca se ha relacionado. “¿Qué hubiera pasado si nos hubiéramos conocido?”, se pregunta la artista.

Yujimets lleva consigo un pasado que, aunque cercano, le resulta distante. Para ella, “esa historia [la de su origen en Ucrania] no existe”. De cierta forma, las personas de la diapositiva son ficticias, personajes (como cualquier otro de sus sujetos) que solo viven en los relatos de sus padres. Tal como señala la crítica y ensayista Susan Sontag, “Las fotografías, que no pueden explicar nada por sí mismas, son invitaciones inagotables a la deducción, la especulación y la fantasía”.3 Las fotos son como fragmentos de la realidad, o bien, confirmaciones de presencia, pero “su valor como información es del mismo orden que la ficción”.4

La fotografía por sí sola no cuenta nada; es la distancia temporal impuesta por la imagen la que demanda una lectura. Ver una foto vieja de sí misma es reconocerse indudablemente presente en un momento pasado. Es tomar conciencia del destino del sujeto, del tiempo transcurrido, de lo perdido, de la juventud que fue y de lo que pudo haber sido. El hallazgo de la foto de Yujimets establece simultáneamente un encuentro consigo misma, pero también con la alteridad.5 Esto se debe a que la Ivanna presente no coincide con la Ivanna del pasado, la otra, la niña de la foto, constituida por múltiples relaciones que hoy están dispersas: con la abuela, con Ucrania y con su familia paterna. El intento de sincronizar al sujeto (la niña de la foto) con la lectora (Yujimets) desencadena un diálogo sumamente personal que transciende las barreras del tiempo.

Sin embargo, Yujimets no nos presenta la fotografía tal cual, es decir, la emanación material del sujeto (la niña y la abuela), sino que nos representa la imagen como una forma de autor-

retrato. Al ilustrarla mediante la pintura y en gran formato, consolidando una especie de proyección al óleo, Yujimets ejerce activamente su control, reivindicando la memoria como suya. La artista reclama a la niña de la foto como parte de la historia a través de la cual ella se construye, afirmando su agencia como sujeto ‘familiar’. Ivanna, la adulta que pinta, está contenida en la niña que representa. Es un gesto poderoso, el concederle a la memoria un espacio; dejarla exigir atención y estimular la suposición. Pero al pintarla, Yujimets también establece un límite: impide que la mirada espectadora participe en el intercambio visual facilitado por la foto, cruzando el campo de visión que constituye su familia.6

“Once mil días”, 2025 Óleo sobre tela 125 x 183 cm

6

Marianne Hirsch, teórica en los campos de la memoria cultural, señala que la familia está “constituida por una serie de miradas ‘familiares’ que colocan a diferentes individuos en relación familiar dentro de un campo de visión”. Esas miradas mutuamente reafirmantes nos constituyen como sujetos dentro del hogar. Hirsch afirma que cuando uno mira álbumes familiares, entra “en una red de miradas que dictan sentimientos de afiliación” y reconocimiento intergeneracional (Hirsch, Family Frames, 53).

“Diana (‘Las nubes’)”, 2024 Óleo sobre tela

122 x 91,5 cm

“Rebe (‘El reino y su comarca’ y ‘La divina providencia’)”, 2025 Óleo sobre tela

122 x 91,5 cm

A diferencia de a la pintura en la que la artista se muestra junto a su abuela, una persona que solo conoció siendo bebé, el resto de las obras representan a personas cercanas en la actualidad, con quienes no compartió su infancia. No obstante, Yujimets retrata a sus amistades adultas a partir de fotografías viejas, también tomadas por familiares, haciendo eco a la parte más espontánea, auténtica y vulnerable de las personas, que a menudo se ve reducida o desafiada con el paso de los años. La artista representa a sus sujetos en relación con el mundo presente, buscando rescatar la capacidad propia de la niñez de sentirse libre de explorar y expresar su individualidad.

Yujimets extrae las figuras de esas imágenes y reemplaza el fondo con ilustraciones de grabados tomados del libro Orbis Sensualium Pictus (El mundo en imágenes), del pedagogo y filósofo Johannes Amos Comenius. Publicado originalmente en 1657 y considerado el primer libro ilustrado para la educación infantil, Orbis Sensualium Pictus es un diccionario visual que pretendía enseñar a los niños sobre el mundo que los rodeaba, incluyendo imágenes en grabado de objetos cotidianos, fenómenos naturales, actividades humanas e incluso lecciones morales.

Aunque la artista recupera la creación de un lenguaje visual accesible, la referencia a un libro fundamental en la historia pedagógica establece una contraposición entre la espontaneidad e inocencia de la niñez y el proceso de condicionamiento que ocurre a través del aprendizaje y la formación. Como señala la académica Deborah Kully, por medio de la difusión de un texto que está “cuidadosamente enmarcado, estructurado y controlado”, Comenius “buscó gestionar […] el mundo y sus habi-

“Fran (‘Fases de la luna’ y ‘El árbol de consanguinidad’)”, 2025 Óleo sobre tela 91,5 x 122 cm

8 9

Deborah Kully, “Order and Things: Comenius’s ‘Orbis Pictus’ and Baroque Representation,” Thresholds, no. 28 (2005): 87.

Kully, “Order and Things”, 87.

Curiosamente es el mismo azul que Alice Neel emplea con frecuencia para perfilar a sus sujetos.

“Sara (‘El cielo’)”, 2025 Óleo sobre tela 100 x 88 cm

tantes”.7 Incluso, “la técnica del grabado en sí misma” —cuyo trazado la artista adopta a su manera— “ya era un proyecto didáctico, asociado con la recepción uniforme de los textos” y el conocimiento.8 En este sentido, la obra cuestiona la idea de que la estandarización favorece el desarrollo individual.

La combinación de representaciones infantiles hace de la obra de Yujimets una actividad lúdica. La artista transforma las imágenes tomadas del libro en mundos imaginarios, creados por líneas que parecen poder dibujarse y desdibujarse, e incluso expandirse hasta salir del lienzo. El encuentro con la obra ofrece una invitación al juego y el ensueño, potenciando la especulación que suscita el título de la muestra. Creando retratos que oscilan entre hecho y ficción, pasado y presente, la artista plantea una reflexión sobre la imaginación y la memoria, atenuando los límites entre ambas.

Hay un aspecto que, aunque aún no se ha mencionado, resulta inconfundible y llama inmediatamente la atención: todas las obras son azules.9 Para Yujimets, el azul evoca las imágenes impresas que, al exponerse al sol durante mucho tiempo, se degradan. Los pigmentos cianes suelen ser más resistentes a la radiación ultravioleta, lo que hace que los tonos azules predom-

inen a medida que los compuestos fotosensibles se descomponen. Al evocar un proceso químico que simboliza una especie de olvido, como si la imagen se borrara al sol y se transformara en algo nuevo, Yujimets también reafirma la relación entre la memoria (fotográfica y personal) y el tiempo.10 A lo largo de los años, lo que se desvanece resulta tan relevante como lo que permanece. La imagen de la artista con su abuela, constantemente refrescada en su memoria como símbolo de una identidad rápidamente desarraigada, es la única pieza que conserva rastros de otro color. Paradójicamente, es la ausencia de esta persona y de esa etapa de su vida lo que hace que su presencia se vuelva imborrable.

La cianotipia es el proceso de impresión fotográfica por contacto que hace uso deliberado de esta reacción química, creando imágenes con fondo azul y sujetos en blanco o tonos más claros. Fue la botánica británica Anna Atkins quien implementó el procedimiento, publicando en 1843 el primer libro de la historia con imágenes fotográficas, Algas británicas: impresiones de cianotipia (Hessel, Historia del arte sin hombres, 84). Se podría decir que a través de este color, así como de las fotografías y grabados, la obra establece un vínculo con el legado de la imagen, preservando además una voz femenina dentro de la historia visual.

10
“Sergio (‘Aves canoras’)”, 2025 Óleo sobre tela 76 x 101,5 cm

A través de una serie de retratos que emergen de instantáneas cotidianas, Yujimets explora temas como la agencia, la memoria, la identidad y la historia personal, con énfasis particular en el rol de la infancia. Su planteamiento del retrato no sigue una narrativa singular, sino que propone pistas simbólicas y visuales, como el color azul, el lenguaje del grabado y la referencia a la fotografía. Observar el proceso de la artista de cerca es fascinante, ya que su técnica se distingue por abordar la obra en secciones o parches, lo que evoca el proceso de la memoria, donde algunas cosas se desvanecen, otras perduran y otras se fusionan con la fantasía. Este enfoque refleja, a su vez, la naturaleza fragmentaria tanto del acto autobiográfico como del sujeto, cuya identidad siempre es una construcción relacional. Aunque el trabajo de Yujimets parte de fotografías, su interés va más allá de ofrecer una representación literal. Tanto su proceso como su lenguaje visual ponen en primer plano la interpretación, la curiosidad y el juego, invitándonos a participar activamente en la construcción de significados.

BIBLIOGRAFÍA

Dawsey, Jill. “The Uses of Photography: An Introduction”. En The Uses of Photography: Art, Politics, and the Reinvention of a Medium, 14 –73. La Jolla, California: Museum of Contemporary Art San Diego, 2016.

Hessel, Katy. Historia del arte sin hombres. Traducido por Claudia Casanova. 2022. Barcelona: Ático de los Libros, 2023.

Hirsch, Marianne. Family Frames: Photography, Narrative, and Postmemory. 1997. Cambridge: Harvard University Press, 2012.

Kuhn, Annette. Family Secrets: Acts of Memory and Imagination. 1995. London: Verso, 2002.

Kully, Deborah. “Order and Things: Comenius’s ‘Orbis Pictus’ and Baroque Representation”. Thresholds, no. 28 (2005): 87–99. http://www. jstor.org/stable/43876209.

Sontag, Susan. On Photography. 1973. New York: RosettaBooks, 2005. eBook.

Weiss, Harry B. “The Entomology of the ‘Orbis Pictus’ of John Amos Comenius Together with Notes on Several Early, American, Entomological Juveniles.” Journal of the New York Entomological Society 40, no. 4 (1932): 511–518. http://www.jstor.org/stable/25004490.

“Rebe

Óleo sobre tela

76 x 101,5 cm

y Rebeca Pálida (‘Los arbustos’)”, 2025

Biografía

Ivanna Yujimets (Kiev, Ucrania, 1993) es una artista visual radicada en San José, Costa Rica. Egresada de la especialidad en Diseño Pictórico de la Facultad de Artes de la Universidad de Costa Rica, Yujimets fusiona imágenes y referencias visuales de diversas fuentes para explorar la memoria propia. La artista se interesa por profundizar en la vulnerabilidad, los roles familiares y la infancia. Su obra, caracterizada por el uso de técnicas como el óleo, el acrílico y la acuarela, destaca por su aplicación en capas y veladuras. Utiliza una paleta reducida, donde el color azul juega un papel predominante, evocando una reimaginación de las fotografías en tonos sepia o blanco y negro.

Ivanna ha participado en exposiciones individuales y colectivas en espacios destacados como el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, el Museo de Arte Costarricense y el Museo Municipal de Cartago. En 2022, recibió el Premio en la categoría bidimensional en el Salón Nacional de Artes Visuales del Museo de Arte Costarricense.

“Sergio (‘Aves canoras’)”

Óleo sobre tela

x 101,5 cm

“Fran (‘Fases de la luna’ y ‘El árbol de consanguinidad’)”,

Óleo sobre tela

x 122 cm

“Rebe y Rebeca Pálida (‘Los arbustos’)”

Óleo sobre tela

x 122 cm

“Vivi (‘Las legumbres’)”

Óleo sobre tela

x 91,5 cm

“Diana (‘Las nubes’)”

Óleo sobre tela

x 91,5 cm

“Rebe (‘El reino y su comarca’)”

Óleo sobre tela

x 91,5 cm

“Sara (‘El cielo’)”

Óleo sobre tela

x 88 cm

“Once mil días”

Óleo sobre tela

x 183 cm

“Basthian (‘El fuego’)”

Acrílico sobre papel acuarela

23 x 30,5 cm

“Ana (‘Partes de una casa’)”

Acrílico sobre papel acuarela

“Silvia (‘Posición planetaria’)”

Acrílico sobre papel acuarela

“Rebeca Pálida”

Acrílico sobre papel acuarela

“Tres tristes Breddys”

Acrílico y tiza sobre papel acuarela

“Sin título”

Acuarela sobre papel acuarela

“Sin título”

Acrílico y tiza sobre papel acuarela

“Sin título”

Acrílico, crayolas y acuarela sobre papel acuarela

“El amor”

“Autorretrato”

Acrílico sobre papel acuarela

27 x 21 cm

22 x 26 cm

Acrílico sobre papel acuarela

25,5 x 28 cm

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