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ROBERTO CARTER
MIRAR SIEMPRE POR PRIMERA VEZ
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Setiembre 2026
Apoyo curatorial: Oriana Capra Museografía: El equipo de Abra en colaboración con el artista Montaje: César Guzmán Diseño Gráfico: Camila Capra
Piso 5, Condominio las Américas Ave. Segunda, San José, Costa Rica
info@abraespacio.org
es un espacio de arte independiente dedicado a enriquecer el paisaje cultural de Costa Rica, proporcionando una estructura de apoyo para el diálogo y la exploración artística en San José. Fundado en 2023 por la artista Montserrat Mesalles, en colaboración con Emmanuel Rodríguez Chaves y Luciano Goizueta, el proyecto tiene como objetivo fomentar nuevas oportunidades para el desarrollo, la experimentación y la visibilidad de los artistas contemporáneos a través de investigaciones, residencias, exposiciones, proyectos curatoriales e iniciativas educativas. Al complementar los esfuerzos de organizaciones privadas de arte y de instituciones gubernamentales existentes, , ubicado en la Avenida Segunda en el Condominio Las Américas, un edificio icónico de la década de los setentas, contribuye a redefinir el centro de la ciudad como una fuente de inspiración artística. también alberga los estudios permanentes de Rodríguez Chaves y Goizueta, así como la salita_temporal, un proyecto que cuenta con una pequeña sala donde se reciben creadores durante aproximadamente un mes, permitiéndoles transformar el espacio. Fundado originalmente en 2019 por Goizueta y reubicado aquí cuatro años después, la salita_temporal, que carece de una cuarta pared, interactúa directamente con el área principal de exposiciones. Recientemente, se incorporaron al espacio una residencia internacional y un nuevo proyecto expositivo denominado vértice. Gestionado por Oriana Capra, vértice enfoca en propuestas de artistas emergentes que valoran formas de conocimiento no convencionales a través de la intimidad. Enfocado en los artistas y dirigido a la comunidad, funciona como una iniciativa sin fines de lucro. Su naturaleza evolutiva está diseñada para adaptarse a las necesidades futuras dentro del panorama cultural del país, manteniendo al mismo tiempo su visión de conectar las escenas de arte nacional e internacional.
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Acerca de
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La ilusión de un paisaje (tercera versión de un espejismo), 2026 Óleo sobre lienzo 185 x 195 cm
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Similar a la emoción por descubrir nuevos lugares, pintar es una aventura que me permite revivir el sentimiento de ver por primera vez. El pintor, como un peregrino de las imágenes, camina impulsado por una necesidad espiritual de libertad. La presencia material de estas pinturas surge de una insistencia del ánimo y del gesto pictórico por revivir el momento cuando nuestra mirada nos hizo sentir un entusiasmo reverberante. Traerlo al presente pero desde la lejanía de un recuerdo que es tocado por la luz cálida de la imaginación, que añora una fascinacion aún no perdida. Los árboles, las nubes, el sol, los montículos, volcanes, piedras rocosas; los charcos, lagos o agujeros como portales, establecen un mundo unitario que nos mira, nos habla, nos escucha. Esta vision animista concordia las ideas de lo vivo e inerte y armoniza los géneros del paisaje y el retrato. Pincelada a pincelada, como un goteo con un ritmo determinado, la superficie se llena de marcas que hacen evidente la materialización del tiempo creativo. En las pinceladas prevalece la idea del movimiento horizontal de las olas lejanas o la disposición vertical del pasto, ambas buscan resonar con el inconsciente y la dimensión metafísica de la realidad. -Roberto Carter
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Notas sobre
Mirar siempre por primera vez texto por Oriana Capra
Es difícil escribir de las pinturas de Roberto, porque ellas hablan por sí solas. Se podría decir que toda imagen, desde una perspectiva semiótica, habla. Pero estas pinturas, más allá de producir un significado, parecen adquirir una presencia propia. Los cielos y los pastos y los mares vibran en los lienzos, sobresaliendo de ellos. Los árboles, apenas asomándose entre el bosque, nos observan; mientras el volcán reposado sobre la colina medita sobre su existencia. Y en medio de tantas rocas y nubes pensantes, se escucha un susurro. Por un tiempo, quise saber qué era exactamente lo que parecía decirnos el mundo animista de Roberto. Pero ante la cruda realidad de que, al tratar de descifrarlo, dejaba algo inevitablemente perdido, el intento se volvió paralizante.
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Volcán pequeño sobre una colina de coral marino, 2026 Óleo sobre lienzo 124,46 x 111,76 cm
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En el ínterin, leí dos textos desvinculados que, sin embargo, se cruzaron en mi pensamiento. “Look Up at the Sky. The Perseid Meteor Shower Will Awe You.”, un artículo de opinión de Cody Delistraty en el New York Times, y el ensayo de Meg Miller, “What Does the Loss Feel Like?”, publicado en Bricks from the Kiln.
1 Cody Delistraty. “Look Up at the Sky. The Perseid Meteor Shower Will Awe You.” New York Times, August 12, 2026. https://www.nytimes. com/2026/08/12/opinion/ perseid-meteor-shower-awe-inspiring.html.
El mensaje de Delistraty era sencillo: el mundo de hoy necesita más awe, lo que en inglés se refiere a esa emoción que más o menos combina asombro, respeto y sobrecogimiento, inspirada por algo de una grandeza, inmensidad, belleza o poder abrumador. Es, por ejemplo, la sensación que puede surgir ante la inmensidad del mar, las estrellas o las montañas y que, de cierta forma, pone en perspectiva nuestra existencia. “Intentar describir awe es casi imposible”, dice Delistraty, “¿Es religioso? ¿Emocional? ¿Neurológico? ¿Filosófico?”1
Huella mental de la evocación de una piedra/colina rocosa en una atmósfera de pasto seco al atardecer. La sombra iluminada (traer el inconsciente a la luz), 2026 Óleo sobre lienzo 124,46 x 111,76 cm
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Llegar al claro en el centro del bosque, 2026. Óleo sobre lienzo. 185 x 195 cm
Pensé en la obra de Roberto. Esa búsqueda o aspiración por ver el mundo con “la mirada de alguien que ve por primera vez”, como decía su nota en una hoja suelta que me encontré en su taller mientras conversábamos un día. La mirada que se deja maravillar sin medida y, al mismo tiempo, abrazar por su propia pequeñez.
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Desde mis primeros encuentros con esta serie —las obras colgadas en las paredes del taller de Roberto, rodeándonos, en distintas etapas de su producción— sentí una expansión que abarcaba mi interior por completo para luego, raramente, aliviar y apaciguar. Como una respiración profunda. Era evidente la vitalidad del acto creativo, laborioso y expresivo. Pero quizá ese sentimiento venía de la vastedad que percibía, no solo por la amplitud que las pinturas representaban, sino también por esa presencia que emanaba de ellas y que las llevaba más allá de su condición de imagen. Una
Visión de una isla al atardecer, 2026 Óleo sobre lienzo 100 x 110 cm
presencia capaz de desplazar la agencia hasta el punto en que la pintura dejó de ser simplemente algo que contemplaba y se convirtió en algo que me contemplaba de vuelta. Una momentánea desestabilización de la posición como sujeto perceptor. Una momentánea renuncia de control.
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Visión de un paraje al anochecer, 2025-2026 Óleo sobre lienzo 100 x 115 cm
Awe siempre me había parecido una palabra fascinantemente peculiar y saciante. Un solo sonido de vocal abierta que comprende una emoción tan alejada de lo verbal como es posible. Y, sin embargo, al tratar de definirla en español, caí repetidamente en un abismo. Como correr en un sueño sin avanzar o cerrar la puerta con urgencia, solo para que se desmonte de sus bisagras. Empecé con un problema de lenguaje y desemboqué en uno de traducción, alejándome cada vez más de la experiencia de la pintura misma. Fue ahí cuando di con el ensayo de Meg Miller sobre la pérdida y la ganancia del lenguaje, por recomendación de mi hermana. Miller ronda justamente el lugar de lo intraducible. Uniendo las voces de escritoras como Anne Carson y Valeria Luiselli, hace un recorrido en torno a esa palabra que puede ser pronunciada, pero no definida y, por ende, tampoco poseída. Que no se puede asimilar ni contener.
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El paso de 4 nubes reflejadas en un mar de pasto (impresión mental/ imaginación), 2025-2026 Óleo sobre lienzo 131 x 101 cm
4 árboles en el Olimpo (evocación), 2025 Óleo sobre lienzo 100 x 110 cm
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Aquí, lo intraducible emerge como un “relingo”, en términos de Luiselli, “vacíos en las ideas que intentas formular” y que, de acuerdo con Carson, nos jalan con “la fuerza de gravedad de un agujero negro”.2 Se trata de una resistencia propia de lo indecible que, sin embargo, atrae irresistiblemente. Y es justamente en esos vacíos donde, para Luiselli, hay algo generativo: “Hay que rodearlos y, al hacerlo, se encuentra mucho más”.3 Pensé en las pinturas de Roberto. De alguna manera, habitaban el mismo umbral de la palabra intraducible. Se escapaban al tratar de precisarlas. Tal vez, después de todo, las pinturas de Roberto no hablan. Son, más bien, el silencio que aparece cuando el lenguaje llega a su límite. Vacíos que nos absorben, obligándonos a rodearlos. Arból, 2023 Óleo sobre lienzo 33,2 x 29 cm
Volví a mirar la misma hoja suelta que encontré en su taller aquel día y descubrí ahora, en el borde inferior, otra nota que decía así: “La ilusión que hay en lo real y lo real de la ilusión”.
2 Valeria Luiselli, citado en Meg Miller, “What Does the Loss Feel Like?,” Bricks from the Kiln vol. 8 (2026): 38; y en referencia a Anne Carson, Miller, 37. 3 Valeria Luiselli, citado en Meg Miller, “What Does the Loss Feel Like?,” Bricks from the Kiln vol. 8 (2026): 38.
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Roberto Carter (San José, 1987) es un pintor radicado en San José, Costa Rica. Su obra consiste en exploraciones intuitivas y lúdicas de la psique, el yo, la libertad personal y la pintura misma. Ha participado en exposiciones en museos de España, Guatemala y Costa Rica. Roberto es becario de la Skowhegan School of Painting and Sculpture (Estados Unidos, 2023) y fue seleccionado para exponer en el Salón Acme (México, 2025). Ha recibido el premio en la categoría bidimensional en el Salón Nacional de Artes Visuales del Museo de Arte Costarricense (2023) y en la exposición de arte Juannio (Guatemala, 2018). Actualmente explora nuevas formas de creación pictórica, profundizando en la meditación que ha caracterizado su obra. Recientemente inauguró una exposición individual en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) en San José, Costa Rica. Para más información, puede visitar su página web aquí.
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Biografía
[16] LISTA DE OBRAS
Mirar siempre por primera vez
El paso de 4 nubes reflejadas en un mar de pasto (impresión mental/ imaginación)
2025-
Volcán pequeño sobre una colina de coral marino
Óleo sobre lienzo
131 x 101 cm
2026
Óleo sobre lienzo
124,46 x 111,76 cm
Huella mental de la evocación de una piedra/ colina rocosa en una atmósfera de pasto seco al atardecer. La sombra iluminada (traer el inconsciente a la luz)
2026
Óleo sobre lienzo
124,46 x 111,76 cm
La ilusión de un paisaje (tercera versión de un espejismo)
2026
Óleo sobre lienzo
185 x 195 cm
Visión de una isla al
2026
Óleo sobre lienzo
100 x 110 cm
2023
Óleo sobre lienzo
33,2 x 29 cm
2026
atardecer
Arból
ROBERTO CARTER
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LISTA DE OBRAS
Mirar siempre por primera vez
Visión de un paraje al anochecer
2025-
Llegar al claro en el centro del bosque
4 árboles en el Olimpo (evocación)
Óleo sobre lienzo
100 x 115 cm
2026
Óleo sobre lienzo
185 x 195 cm
2025
Óleo sobre lienzo
100 x 110 cm
2026
ROBERTO CARTER
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