Mayo 2026
Curaduría: Oriana Capra Museografía: Luciano Goizueta Asistencia en museografía: Montserrat Mesalles Apoyo en montaje: César Guzmán y Emmanuel Rodríguez Chaves Diseño gráfico: Camila Capra
Piso 5, Condominio las Américas Ave. Segunda, San José, Costa Rica
info@abraespacio.org
“Música de cámara” marca el regreso de la artista guatemalteca Clara de Tezanos a Costa Rica. En el año 2021, Clara realizó una residencia en la primera salita_temporal dirigida por Luciano Goizueta. Hoy, la salita_temporal forma parte de . Aquella residencia fue coordinada por Carlos A. Segura y Fiorella Resenterra, y acompañó el nacimiento de la investigación artística que ha orientado el trabajo de Clara en los últimos años, transformando su lenguaje fotográfico en piezas materiales y espaciales; exploración que continúa evolucionando. “Música de cámara” constituye nuestra primera exposición internacional. En el marco del proceso de la muestra, el equipo de visitó el taller de Clara en Antigua, Guatemala, y nos adentramos en su universo visual, que se extiende a su vida cotidiana. No podríamos estar más emocionados de compartir este momento junto a la artista.
- El equipo de
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es un espacio de arte independiente dedicado a enriquecer el paisaje cultural de Costa Rica, proporcionando una estructura de apoyo para el diálogo y la exploración artística en San José. Fundado en 2023 por la artista Montserrat Mesalles, en colaboración con Emmanuel Rodríguez Chaves y Luciano Goizueta, el proyecto tiene como objetivo fomentar nuevas oportunidades para el desarrollo, la experimentación y la visibilidad de los artistas contemporáneos a través de investigaciones, residencias, exposiciones, proyectos curatoriales e iniciativas educativas. Al complementar los esfuerzos de organizaciones privadas de arte y de instituciones gubernamentales existentes, , ubicado en la Avenida Segunda en el Condominio Las Américas, un edificio icónico de la década de los setentas, contribuye a redefinir el centro de la ciudad como una fuente de inspiración artística. también alberga los estudios permanentes de Rodríguez Chaves y Goizueta, así como la salita_temporal, un proyecto que cuenta con una pequeña sala donde se reciben creadores durante aproximadamente un mes, permitiéndoles transformar el espacio. Fundado originalmente en 2019 por Goizueta y reubicado aquí cuatro años después, la salita_temporal, que carece de una cuarta pared, interactúa directamente con el área principal de exposiciones. Recientemente, se incorporaron al espacio una residencia internacional y un nuevo proyecto expositivo denominado vértice. Gestionado por Oriana Capra, vértice enfoca en propuestas de artistas emergentes que valoran formas de conocimiento no convencionales a través de la intimidad. Enfocado en los artistas y dirigido a la comunidad, funciona como una iniciativa sin fines de lucro. Su naturaleza evolutiva está diseñada para adaptarse a las necesidades futuras dentro del panorama cultural del país, manteniendo al mismo tiempo su visión de conectar las escenas de arte nacional e internacional.
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Acerca de
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M ú s i c a de c á m a r a
texto por Oriana Capra
El poema es esencialmente una aspiración a imágenes nuevas. Corresponde a esa necesidad esencial de novedad que caracteriza el psiquismo humano. – Gastón Bachelard
Al adentrarse en la propuesta de la artista guatemalteca Clara de Tezanos (n. 1986) y dejarse llevar por su mundo onírico y esotérico es difícil no percatarse de que su obra es un poema, engendrado por un lirismo vivo que busca penetrar el alma y el corazón, más allá de ofrecer cualquier explicación. En “Musica de cámara”, Clara, fotógrafa de formación, deja de documentar el mundo exterior y continúa una búsqueda que ha marcado su práctica en los últimos años: el giro de la mirada hacia adentro y la insistencia en capturar los paisajes más profundos de la existencia. Es decir, el registro, inherentemente imposible, del sueño, la visión y la aparición. En la filosofía de Gastón Bachelard, la poesía verdadera se basa en la capacidad de la imagen de germinar, de hacer crecer su energía en nuestro interior. “Queremos siempre que la imaginación sea la facultad de formar imágenes. Y es más bien la facultad de deformar las imágenes suministradas por la percepción y, sobre todo,
la facultad de librarnos de las imágenes primeras, de cambiar las imágenes”.1 Se trata de soltar el flujo de fuerzas que excede la imagen misma. Esta imaginación no es un adorno estático de la mente ni una simple fantasía, es “un tipo de movilidad espiritual”.2 Basta observar la naturaleza para notar su potencia omnipresente: “El que observa en su jardín todas las flores que se abren y se colorean tiene ya mil modelos para la dinámica de las imágenes”.3 Clara ha observado todas las flores en su jardín. Ha observado las plantas, los árboles, las nubes, los ríos, los volcanes, los nidos y los pájaros. Y como buena alquimista, transforma su bagaje imaginario y le da esperanza a un sentimiento, cristalizando —en “Música de cámara”— un anhelo esencial, tanto personal como universal: el anhelo de crear un espacio vivo, de ser una con el mundo, de experimentar las posibilidades de la existencia, de prolongar la vida. Inspirada por su encuentro con el tra-
putazo,
lo
transformé en pétalos, 2026 Bronce y madera 100 x 20 x 40 cm
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Un
“Vivi (‘Las legumbres’)”, 2025 Óleo sobre tela 122 x 91,5 cm
1 Gastón Bachelard, El aire y los sueños: Ensayo sobre la imaginación del movimiento, trad. Ernestina de Champourcin (Bogotá: Fondo de Cultura Económica, 1993), p. 10. 2 Ibíd., p.10. 3 Bachelard, El aire y los sueños, p. 13.
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bajo de la filósofa Vinciane Despret sobre las formas de hacer y pensar los territorios, la artista centra su atención en los pájaros que cantan para hacerse escuchar y hacerse presente. Que transmutan la tierra en hogar a través de la belleza de sus exhibiciones, buscando vincularse, reproducirse, perpetuarse. Si bien es una expresión biológica, el canto de los pájaros es también una forma de producción de mundo; gesto que crea un campo vivo de efecto artístico mutuo, donde el habitar se expande entre cuerpos, sonidos, lugares y afectos: “…[si hay] territorios que devienen cuerpos y cuerpos que se extienden a lugares de vida, si hay lugares de vida que devienen cantos o cantos que crean un sitio, si hay potencias del sonido y potencias de olores, hay sin ninguna duda gran cantidad de modos de ser del habitar, que multiplican los mundos”.4 En términos bachelardianos, existen formas de imaginación que trascienden la superficie visual, que no dependen de la historia ni de la circunstancia, y se arraigan en la materia, la sustancia misma del mundo. Así, cada elemento —el fuego, el agua, la tierra y el aire— funciona como fuerza fecundadora de sueños y experiencias sensibles vinculados a dinámicas arquetípicas como transformación, interiorización, resguardo y expansión.
Percusión del mundo, 2026 Fondo de estudio antiguo y letrero neón Nido, piedra y pirita 120 x 200 cm
Podría decirse que el territorio sonoro es la manifestación de la materia que busca expandirse y replegarse, entre el canto y el aire, el nido y el refugio; oscilación
4 Vinciane Despret, Habitar como un pájaro: modos de hacer y de pensar los territorios, trad. Sebastián Puente (Buenos Aires: Editorial Cactus, 2022), p. 35.
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que circula en el imaginario de la obra presente. Entre verdes y celestes, ramas, plumas, reliquias, artefactos ópticos y cristales, “Música de cámara” está permeada de referencias directas a la luz, los pájaros, las alas, el cielo y la iridiscencia. Imágenes del aire propias de un psiquismo aéreo que invoca una energía ascendiente, aquella que impulsa al espíritu hacia arriba, hacia lo abierto y lo infinito. Más que meramente representar, estas imágenes aligeradas abren un espacio de vuelo y elevación, insinuando así la infinitud del ser. El nido, entre corrientes de aire sublime, gravita hacia la protección, como una visión de construcción íntima de lo habitable que acoge la potencia latente, la concentración de energía vital. Acudiendo una vez más a las palabras de Bachelard, “El lector [espectador] lo aprovechará [las imágenes] como quiera: hará de ellas una vista o una visión, una realidad dibujada o un movimiento soñado. Lo que le pedimos es que viva no solo esta dialéctica, esos estados alternos, sino que los reúna en una ambivalencia donde se comprenda que la realidad es una potencia de sueño y que el sueño es una realidad”.5 En “Música de cámara” Clara destaca lo espectacular de la naturaleza. Aquello que nos desborda y deja sin palabras. Pero dentro de este cosmos, ella se hace presente como la pájara cantora que prolonga su cuerpo en el espacio. No solo traza un territorio con su gesto artístico presente, sino también otro paralelo hecho de tiempo y memoria, habitado por los ecos
5 Bachelard, El aire y los sueños, p. 24.
simbólicos e históricos de su práctica anterior. Territorio soñado y territorio amado. Sin embargo, Clara atraviesa el espacio sin poseerlo, como una presencia que recorre el mundo sin hacer propio lo que toca. Queriendo escapar de la previsibilidad de la imagen tras años de práctica, docencia y gestión de la fotografía, la artista transformó su lenguaje fotográfico en materia tangible y espacial. “El anhelo es el mismo”, dice la artista: “capturar, abstraer o magnificar la luz”, entendida no como mero registro, sino como energía poética y fenomenológica.
Secreto de bosque, 2024 Madera y cristales 150 x 30 cm
[9] Me acompañan ángeles, hacen espirales arriba de mí, 2026 Vitral y objetos encontrados 100 x 100 cm
En su conjunto de obras, compuesto por paisajes imaginarios, fondos pintados a mano y destellos de palabras que atraviesan la muestra como invocaciones existenciales, “Música de cámara” simultáneamente fragmenta y expande la anatomía del estudio fotográfico. Los órganos seccionados y dislocados se convierten en apariciones temporales dentro de los paisajes abismales. Mientras el paisaje mismo se derrama hacia el interior del estudio, infiltrándose en los propios instrumentos, creciéndoles como un musgo que acapara la visión hasta disolver los límites entre el aparato, el paisaje y la vida interior. En última instancia, este poema vence el peso de la realidad para hacer del territorio una potencia del deseo de liberación, donde el territorio crea el deseo y el deseo, al territorio. Una vez que se ha volado, la impresión de ese ascenso queda marcada, fundando la certidumbre de elasticidad eterna. “…En el mundo del sueño, no se vuela porque se tengan alas; se crea uno las alas porque ha volado”.6 “Este gran
6 Bachelard, El aire y los sueños, p. 40. 7 Bachelard, El aire y los sueños, p. 66.
movimiento celeste”, vivido puramente desde la imaginación, “produce una armonía divina”—una resonancia interna que late como un ritmo sonoro.7 Es en la contemplación de la música más sutil, de la melodía imperceptible de lo pequeño, donde se potencia la inmensidad de un universo que empieza a narrarse. A multiplicarse.
Vista de instalación (al fondo) ¿Déjà vu o premonición?, 2026 Pintura sobre tela y hierro 250 x 350 cm (al frente) Una polifonía, 2026 Cámara fotográfica de gran formato intervenida ca. 1900 Dimensiones variables
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Esta aspiración a imágenes nuevas deviene hoy en ensamblajes de objetos encontrados, vitrales, juegos lumínicos, registros de tiempo y restos de naturaleza, además de remanentes del oficio fotográfico antiguo como dispositivos de cámaras viejas, que aluden a una mecánica interior en constante repliegue— interior del instrumento, interior del bosque, interior del ser. Una correspondencia que revela su propia transformación artística y espiritual, como un guiño nostálgico a la movilidad del alma. Al anhelo de imaginar eternamente.
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Ave-Anhelo, Tarará, 2026 Trípode de gran formato intervenido por vitral y objetos encontrados ca. 1900 100 x 100 cm
BIBLIOGRAFÍA Bachelard, Gastón. El agua y los sueños: Ensayo sobre la imaginación de la materia. Traducido por Ida Vítale. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 2003. Bachelard, Gastón. El aire y los sueños: Ensayo sobre la imaginación del movimiento. Traducido por Ernestina de Champourcin. Bogotá: Fondo de Cultura Económica, 1993. Despret, Vinciane. Habitar como un pájaro: modos de hacer y de pensar los territorios. Traducido por Sebastián Puente. Buenos Aires: Editorial Cactus, 2022.
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La x y la y, 2026 Bisuteria y metal 50 x 100 cm
(detalle) Un pasado presente, 2026 Madera y vidrio Madera, medidor de cámara y pluma 20 x 20 cm
Pequeñas muertes, 2026 Cámara fotográfica de gran formato intervenida ca. 1900 Dimensiones variables
Pantano mental, 2026 Vitral y objetos encontrados 200 x 60 cm
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Vista de instalación
Clara de Tezanos (Guatemala, 1986) es una artista contemporánea cuya práctica multidisciplinaria abarca fotografía, escultura, instalación y performance. Formada originalmente como fotógrafa, su trabajo se ha expandido hacia la creación de entornos inmersivos que exploran la luz, el sonido, el tiempo y la percepción. En 2009 cofundó el Centro de FotografÍa Contemporánea en Guatemala, donde trabajó durante más de una década como directora, curadora, educadora y gestora cultural. Su obra ha sido exhibida internacionalmente en espacios como Hangar Y (Fr), Casa Wabi (Mx), Galerie La La Lande (Fr) y Galería Rebelde (Gt). Su más reciente residencia en Casa Wabi, Oaxaca, desarrolló exploraciones colectivas alrededor del sonido e imagen expandida. En 2025 recibió el Prix Atelier Martel en la Biennale de l’Image Tangible en París, en el cual trabaja actualmente interviniendo un edificio en París, Francia.
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Biografía
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LISTA DE OBRAS
CLARA DE TEZANOS
Música de cámara
“Pequeñas muertes”
2026
Cámara fotográfica de gran formato intervenida ca. 1900
Dimensiones variables
“¡A vuela pluma!”
2026
Pintura sobre tela y letrero neón
250 x 350 cm
“Rezar más Fuerte”
2026
Pintura sobre tela y letrero neón
250 x 350 cm
“Una polifonía”
2026
Cámara fotográfica de gran formato intervenida ca. 1900
Dimensiones variables
“¿Déjà vu o pre-
2026
Pintura sobre tela y hierro
250 x 350 cm
“Un pasado presente”
2026
Caja de música y vidrio Madera, medidor de luz y pluma
20 x 20 cm
“Secreto de bosque”
2024
Madera y cristales
150 x 30 cm
monición?”
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“Percusión del mundo”
2026
Fondo de estudio antiguo y letrero neón Nido, piedra y pirita
120 x 200 cm
“La x y la y”
2026
Bisutería y metal
50 x 100 cm
“Me acompañan ángeles,
2026
Vitral y objetos encontrados
100 x 100 cm
“Pantano mental”
2026
Vitral y objetos encontrados
200 x 60 cm
“Un putazo, lo trans-
2026
Bronce y madera
100 x 20 x 40 cm
“Ave-Anhelo, Tarará”
2026
Trípode de gran formato intervenido por vitral y objetos encontrados ca. 1900
100 x 100 cm
“Fotografía de un soni-
2026
Pieza sonora
3 min
hacen espirales arriba de mí”
formé en pétalos”
do”
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