Raíces de
Cortesía: Carlos López Ayerdi
Guatemala
Guatemala, 6 de diciembre de 2019 Año 7 No. 311
Portal
Guatemala, viernes 6 de diciembre de 2019
Editorial A propósito de la crianza familiar, nada tan irregulable como la materpaternidad. En efecto, cuando se trata
Carlos Ló
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de analizar expresiones básicas de poder, qué mejor escenario que la patermaternidad pues, tanto el matriarcado como el patriarcado, expresan, indudablemente, formas nucleares de poder. Porque, ¿qué otra cosa si no, es el maternalismo? ¿qué si no, el paternalismo? El primero tendría su asiento en el simbólico poder omnímodo del útero, mientras el otro pareciera emanar de cierta economía de sobrevivencia o de guerra, que no es lo mismo pero es igual. Y es que hay un ejercicio del poder implícito en eso de darle vida a otro ser. Pero crearlo es una cosa y criarlo, otra. Pareciera que en el acto de nombrar a nuestros descendientes, por ejemplo, sellamos una especie de título de propiedad sobre ellos. Y de qué tan dueños nos creamos, se derivaría en gran medida la buena o la mala crianza. Si aceptamos que la población emergente está constituida por personas, y no por seres de quienes se espera obediencia ciega, tendremos una mejor oportunidad de construir futuro.
Director General: Pavel Arellano Arellano
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Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Freddy Pérez
n cualquier lugar y en infinidasad de personas, se escucha que Guatemala es multicultural y multiétnica, pero pocos conocen su alcance y la riqueza patrimonial que se tiene en cada rincón del país. Carlos López Ayerdi, en los últimos tres años se ha dedicado a explorar la diversidad cultural del país, documentando el colorido y belleza de su gente y sus paisajes. Mediante la fotografía y su proyecto #30diasporguate, ha organizado dos exitosas exposiciones en los últimos dos años. Su pasión por la fotografía y la admiración por su país, fue motivo
Dama civilista
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Rosa Parks, nacida en Tuskegee, Alabama, EE. UU., el 4 de febrero de 1913, y fallecida en Detroit, Michigan, el 24 de octubre de 2005, fue una figura importante del movimiento por los derechos civiles, en especial por haberse negado a ceder el asiento a un blanco y moverse a la parte trasera del autobús, en Montgomery, Alabama, el 1 de diciembre de 1955. Por tal acción acabó en la cárcel, lo que se cita frecuentemente como la chispa del movimiento, y se la reconoce como “la primera dama de los derechos civiles”.
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ópez Ayerdi
Semblanza
estras raíces
Robert Louis Stevenson
para que el autor se embarcara en un nuevo proyecto: #hacianuestrasraices, cuyo propósito es llevar al lector a conocer la conformación de la sociedad guatemalteca, la hospitalidad de su gente, su ambiente productivo, su integridad y honestidad, características suficientes para provocar confianza en quienes poblamos este país y construir esa identidad que muchas veces hace falta. Este libro es un resumen de pequeñas anécdotas que se cuentan por medio de imágenes fotográficas, y con él su autor espera dejar un legado de su trabajo y de su asombro por la riqueza cultural que tenemos.
lería
Archivo
Este escritor nació el 13 de noviembre de 1850, en Edimburgo, Escocia. Sus padres fueron Margaret Isabella Balfour y el ingeniero Thomas Stevenson, que constituían una familia acomodada. Desde su infancia sintió inclinación por la literatura. Fue su niñera quien le inculcó la afición por la lectura, contándole historias mientras permanecía en cama a causa de su enfermedad. Influido por la narrativa de Walter Scott, muchas de sus historias están ambientadas en la Edad Media, aunque tal vez sea el Pacífico el espacio literario que explorara con mayor fruición. Enfermo de tuberculosis, se vio obligado a viajar continuamente en busca de climas apropiados a su delicado estado de salud. Sus primeros escritos publicados son descripciones de algunos de estos viajes. Así, Viaje tierra adentro (1878) describe un recorrido en canoa a través de Francia y Bélgica, que había realizado en 1876, y Viajes en burro por las Cevannes (1879) los avatares de un viaje a pie por las montañas del sur de Francia, en 1878. Uno de sus viajes posteriores le llevó, en un barco de emigrantes, a California (1879-1880), donde en 1880 contrajo matrimonio con la divorciada estadounidense Fanny Osbourne. Otra de esas travesías consistió en un crucero de placer por el sur del Pacífico(1889), hasta las islas Samoa, donde él y su esposa permanecieron hasta 1894, en un último esfuerzo por recuperar la salud del escritor. Fue una celebridad literaria en vida, y sus historias, desde las de aventuras hasta las novelas fantásticas, entretuvieron a jóvenes y no tan jóvenes de generación en generación. Por algunos críticos fue visto durante gran parte del siglo XX, como un escritor de segunda clase, siendo relegado a la literatura infantil y al género de terror. Escribió al menos tres obras maestras: La isla del tesoro, La flecha negra y El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. En dos de ellas creó personajes que pasaron a la galería de arquetipos de la literatura europea: Long John Silver, el pirata en cuyos tenebrosos planes hay siempre una gota de humanidad que termina ganándose el corazón de los lectores; y el doctor Jekyll, el sabio que vive al margen de todo y que cae en la tentación faústica de experimentar las sensaciones más peligrosas y para ello crea un otro yo sin barreras morales o emocionales. Entre sus novelas destacan, David Balfour y Weirde (1886), y El señor de Ballantree (1889). La inconclusa Weir of Herminston (1896), está considerada como su obra maestra, pues los fragmentos que se conservan contienen algunos de los más bellos pasajes que escribió. Demostró ser un gran ensayista en Virginibus puerisque (1881), Estudios familiares de hombres y libros (1882) y Memorias y retratos (1887). También fueron bien recibidos por la crítica sus libros de viajes autobiográficos, como La casa solitaria (1883), en el que contó sus impresiones sobre su estancia en un campamento minero en California, A través de las llanuras (1892) e Islas del sur (1896). Algunos de sus mejores poemas están recogidos en el volumen Jardín de versos para niños (1885). Entre los demás libros de poemas que publicó destaca De vuelta al mar (1887). Narraciones maravillosas (1882) y El diablo de la botella y otros cuentos (1893) son colecciones de cuentos. Junto a su hijo adoptivo, el escritor Lloyd Osbourne, escribió las novelas La caja equivocada (1889) y La resaca (1892). Stevenson falleció el Vailima, Samoa, 3 de diciembre de 1894, con 44 años, de una hemorragia cerebral, siendo enterrado en la cima de una montaña, cerca de Vailima, su hogar samoano. Los nativos le dieron el nombre de Tusitala (“el que cuenta historias”).
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Crianza positiva Marco Bezzi* egún qué modelo educativo se aplique, la conclusión es distinta. En un extremo se sitúa el que aboga por la rigidez. De acuerdo con este, es el adulto el que manda y el niño no participa en el proceso de toma de decisiones. “Estas son las reglas y este es el castigo que recibirás si las violas”, es la frase que mejor lo ilustraría. En el otro polo se encuentra el enfoque permisivo, que insiste en que no hay reglas ni límites, y defiende que el niño esté a cargo. Pero existe también un tercer modelo, una especie de punto intermedio entre ambos: la “parentalidad positiva”, también denominada “crianza positiva”. Esta rechaza tanto el castigo como la permisividad, y aboga por que el niño tenga cierto grado de autonomía y participe en la toma de algunas decisiones, siempre teniendo en cuenta qué es lo adecuado para su edad y cuál es el contexto familiar. Según este enfoque, el adulto sigue siendo el responsable, pero en su trato hacia el menor hay más comunicación, respeto y aprecio por los sentimientos de este, incluso cuando le dice que no. La educadora Lua Barros, quien estudia y defiende la crianza positiva, la plantea como la relación entre padres e hijos que es”necesaria en la sociedad en la que vivimos”. “Tenemos que hacer que los padres vean a los niños como individuos y que haya un respeto mutuo”, dice. “El afecto debe impulsar todas nuestras acciones”, prosigue. “Cuando estamos gobernados por el afecto, eliminamos cualquier
Los expertos señalan que los castigos físicos dañan la relación afectuosa entre los padres e hijos.
Cuando se trata de criar a un hijo, los padres se enfrentan al dilema de cuánta disciplina es necesaria y cuándo esta se puede volver excesiva y, como consecuencia, contraproducente. violencia de la relación. Para conducir el comportamiento del niño con firmeza y respeto, se debe ejercer la autoridad sin autoritarismo”.
Sin castigos físicos
La idea también es que golpear o castigar a los niños no les enseñará cómo manejar sus propios sentimientos o comportarse adecuadamente, solo los educará para que tengan miedo de la reacción del adulto. En junio de este año, Francia se convirtió en el 56o. país en prohibir, por ley, el castigo físico a los niños. El primero fue Suecia, en 1979, y la lista incluye varios latinoamericanos: Venezuela, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Brasil, Perú y Paraguay. Varios ant ropólogos aseguran que nuestros antepasados, contrariamente a la creencia popular, no eran violentos con sus hijos y solían ser afectuosos y mostrarse disponibles para ellos, y vivían en entornos cooperativos. “Cuando dejamos de ser cazadores-recolectores y nos convertimos en agricultores, len-
tamente construimos una cultura de sumisión, control y búsqueda de obediencia desde la infancia”, dice la psicóloga Marcia Tosin, experta en comportamiento infantil. Varios estudios científicos también sustentan que la educación y la crianza han evolucionado mucho en las últimas décadas, en las que se ha generado más conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro humano que en los últimos 5 mil años. Uno de los hallazgos es que el cerebro crece hasta los 23 años, es decir, hasta esa edad no está completamente maduro. Y hoy sabemos que existe la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para adaptarse a los cambios mediante el sistema nervioso. Nuestra vida social y profesional está altamente influenciada por las experiencias de los primeros años. Y un ambiente con bajo estrés y estímulos positivos conduce a un buen desarrollo, no solo mental sino también físico. Tosin afirma que la paternidad respetuosa hará que los niños, cuando crezcan, lo sean también con otros. “Desde hace dos décadas escucho, al menos una vez a la semana, alguien en terapia que me dice: ‘No puedo querer a mi madre (o mi padre). No importa cuánto lo intente, no siento nada por ella (él)’ ”, comenta. “Esto se debe a que esos padres se centraron en un modelo basado en el seguimiento a las reglas, pensando que el afecto podría dañar a sus hijos”.
¿Cómo actuar en la práctica?
Es importante para los padres que buscan esta vía intermedia de educar a sus hijos que entiendan que el mal comportamiento de un niño —berrinche o similar— es una forma de
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comunicación para estos. La mayoría de las veces, no es personal; es decir, el niño no lo hace para molestar al adulto, sino porque no tiene otros recursos emocionales en ese momento. La educadora de padres Lia Vasconcelos, pone ejemplos de cómo la crianza positiva puede ayudar con este dilema. “El primer punto es mirarnos a nosotros mismos, para tratar de comprender qué puede haber causado estrés al niño. ¿Podría ser el sueño, el cansancio, el hambre, el nerviosismo, la inseguridad?”. “Tienes que decir que no con firmeza y amabilidad, pero también validar el sentimiento del niño”, prosigue. “Y decirle algo como ‘Veo que estás ansioso. Juguemos’ ”. Según la educadora, los adultos deben dar opciones al niño que hace berrinche, pero dentro de ciertos límites. Por ejemplo, si la escena se da en un supermercado y el niño “quiere algo solo porque lo quiere”, y los padres no quieren comprárselo, pueden decir: “Vemos que estás ansioso por comerte esa galleta. Se ve rica. Pero, ¿qué tal si elegimos un refrigerio más saludable?”. El secreto es distraer al niño con una frase del estilo. ¿Pero qué pasa cuando el berrinche cruza una línea y se empieza a parecer a una escenas de las películas de terror? Antes de tomar cualquier decisión, es importante comprender cómo funciona el cerebro.
La parentalidad positiva busca que los padres conserven su autoridad frente a los niños, pero que también se tomen en cuenta los sentimientos del menor.
Los especialistas aseguran que el niño no tiene suficientes mecanismos para manejar sus emociones, por lo que suele hacer berrinches para expresar su frustración.
Las 4 zonas de Herrmann
Se divide en cuatro zonas principales según su función, según la teoría de los cuadrantes cerebrales de Ned Herrmann. El investigador estadounidense lo describió haciendo una analogía de nuestro cerebro con el globo terrestre y con sus cuatro puntos cardinales. A partir de esta idea, representó una esfera dividida en cuadrantes, resultantes del entrecruzamiento de los hemisferio izquierdo y derecho del modelo Sperry, y de los cerebros cortical y límbico del modelo McLean. De acuerdo con su modelo, el hemisferio derecho es el imaginativo. Y izquierdo es el lado racional y lógico, donde reside la noción del tiempo. Debajo está el cerebro primitivo, el que atesora las emociones. Y en la parte de arriba se ubica el juicio y todos los componentes del cerebro racional. Estos funcionan como un filtro para las emociones. Cuando se produce un berrinche en la parte inferior, significa que hay mucha energía allí acumulada. Son las situaciones en las que el niño está fuera de sí. Ante ellas no merece la pena argumentar, ya que en ese momento el niño no tiene capacidad de escuchar. “El mejor enfoque en este caso es calmar al niño, sentándolo primero en el regazo y llevándolo luego a otro lugar. Esto a menudo es suficiente”, dice Vasconcelos. “Abrázalo, incluso si es lo último que quieres hacer. Pídele que respire hondo y dile que poco a poco la ansiedad pasará”, prosigue. “Dilo con calma, firmeza, generosidad y cariño. Es el afecto en el tono voz lo que ayudará al niño a calmarse. Revisa con el niño lo que sucedió y deja la llamada de atención para después. Es importante corregir el comportamiento, pero no señalar al niño como malo”. Cuando ocurre en la parte de arriba del cerebro y el niño está lo suficientemente tranquilo como para entender, la recomendación
Los niños pasan más tiempo usando aparatos tecnológicos, en lugar de realizar actividades al aire libre que motivan mejor su desempeño.
de los expertos es no negociar. Es posible tener en cuenta los sentimientos de frustración de los niños sin doblegarse, sin ceder en los límites establecidos por el adulto. “De verdad que entiendo que quieres el juguete, pero desafortunadamente hoy no vamos a comprarlo. Pensemos en otra cosa”.
Tanto Vasconcelos como Barros se convirtieron en educadoras para adultos, porque sentían que como madres estaban muy por debajo de lo que podían ser. “Me cansé de aquello en lo que estaba convirtiendo”, reconoce. “Ser madre siempre había sido agradable para mí, hasta que dejó
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Varios antropólogos aseguran que nuestros antepasados, contrariamente a la creencia popular, no eran violentos con sus hijos y solían mostrarles afecto físico.
Los especialistas sugieren que los padres se involucren con sus hijos en actividades físicas, para mejorar los lazos afectivos.
de serlo. Con tres hijos, las cosas se me salieron de control”, hace memoria. Fui a buscar orientación, información. Tenía tres hijos, estaba embarazada de mi cuarto hijo y no había leído ningún libro sobre cómo se desarrolla el cerebro de un niño”. Barros llegó a ver a los niños como humanos en desarrollo que pueden crecer mejor, más fuertes, más saludables, dependiendo de su interacción con ellos. “Hoy escucho todo lo que mis hijos tienen que decir. Eso no significa que me ocupe de todo. Les enseño a hacer frente a sus deseos. Necesitamos ser adultos emocionalmente equilibrados, para que la generación futura también pueda crear personas más equilibradas”.
Niños digitales
Cuando la educadora habla de la sociedad en la que vivimos, también se refiere al mundo digital. En algunas casas donde los padres
tienen exceso de trabajo, los niños terminan pasando mucho tiempo expuestos a la televisión y a los celulares. Y estos espacios digitales también requieren de supervisión. “No dejas a tu hijo solo en el parque. ¿Por qué lo dejarías en internet? No tiene sentido. Internet es un lugar donde todo sucede”, dice Barros. En abril de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó sus recomendaciones sobre el uso de dispositivos electrónicos para niños de hasta cinco años. Según el organismo, por debajo de esa edad no se debe pasar más de 60 minutos al día en actividades pasivas frente a un teléfono móvil, computadora o pantalla de TV. Asimismo, la entidad establece que los bebés menores de 12 meses no deben pasar ni un minuto frente a dispositivos electrónicos. “Mucho mejor que prohibir la electrónica es crear estrategias para que no sea absorbente
e inmovilizadora”, explica Tosin. “Los niños, cuando están frente al televisor, por ejemplo, en cinco minutos comienzan a deslizarse en el sofá, ponerse de pie o arrojar almohadas. El niño siente el deseo de moverse, y la sociedad necesita organizarse para traerlo de regreso”. La Sociedad Brasileña de Pediatría recomienda que los niños jueguen al aire libre todos los días. Esta es una de las premisas que aplica el pediatra y sanitario Daniel Becker, profesor del Instituto de Salud Colectiva de la Universidad Federal de Río de Janeiro, en sus conferencias y consultas. “Vivimos una devaluación del juego y la vida al aire libre. Una ‘adultización’ del niño. Varios estudios muestran que jugar evita varios comportamientos depresivos e, incluso, suicidas en el futuro. La crianza no puede ser autoritaria ni violenta, ni demasiado permisiva. Es importante hacer que el niño desarrolle una conciencia emocional “, dice Becker.
El último niño
El periodista estadounidense Richard Louv, autor de The Last Child in Nature ( El último niño en la naturaleza), acuñó el término “trastorno por déficit de la naturaleza” para describir el fenómeno más bien contemporáneo de la falta de acceso a espacios libres que permitan el juego libre y el contacto con el entorno. Barros cree que el trastorno afecta a niños y a adultos, y está estrechamente relacionado con el uso creciente de dispositivos electrónicos. “Ante esta situación, que también causa un estilo de vida sedentario y obesidad, las palabras que se me ocurren para describir cómo debe ser la relación de los niños con la electrónica son el sentido común, el equilibrio y la supervisión”. *BBC
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Elías
Mechniknoff DCA, 17 de enero de 1936.- A este microbiólogo ucraniano se debe el trascendental descubrimiento de la fagocitosis, descubrimiento que, por su importancia, como bien dijo el doctor Antonio Lavoisier, solo es comparable al de la circulación de la sangre. En 1878, siendo director del Instituto Bacteriológico de Odessa, se propuso estudiar cómo se defendía el organismo de las invasiones de los microbios patógenos. Sabía que la lucha por la existencia se manifiesta en toda la escala de los seres, y no cesó en sus investigaciones microscópicas, hasta ver cómo los infusorios se combatían y devoraban entre sí. Estudió cómo se comportaban las bacterias en la sangre y no tardó en convencerse de la incesante lucha que sostenían los glóbulos blancos para destruirlas y asimilarlas y librar al organismo de sus funestas perturbaciones. Ingresó más tarde en el Instituto Pasteur, donde logró demostrar ese hecho con experimentos irrefutables, publicando en 1890 y 1891, en los Anales del Instituto Pasteur, una serie de notables trabajos acerca de la inmunidad, que le dieron renombre universal. En 1891, en colaboración con el doctor Roux, realizó investigaciones sobre las propiedades bactericidas de la sangre del bazo, y al año siguiente vacunó e inmunizó conejos contra el cólera. Necesitando un hombre de buena voluntad para seguir sus estudios, se inoculó a sí mismo, declarando luego en el Congreso Internacional de Budapest, “que a pesar de haber ingerido expresamente varias comidas, no había podido contraer el cólera”. Este hecho da, por sí solo, una idea del inmenso valor de Mechnikoff, de este sabio ilustre, para quien nada significaron el dinero, la salud y la vida, tratándose del progreso de la ciencia y del bien de la humanidad.
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¿Descendemos de los m
Este 24 de noviembre se cumplieron 160 años desde la publicación de El origen de las especies, el libro en el que Charles Darwin estableció las bases de la teoría de la evolución por selección natural. BBC*
Pero cuánto sabemos sobre la historia de nuestra especie? ¿Y por qué es un error decir que “descendemos de los monos”? Aquí recordamos datos que tal vez puedan resultarte sorprendentes sobre la evolución humana.
1. No descendemos de los monos
Los humanos modernos, la especie Homo sapiens sapiens, no evolucionó de los monos, sino que comparte un ancestro común con ellos. “Un error muy común es pensar que ‘descendemos de los monos’. Ese error hace que mucha gente niegue la teoría de la evolución”,
“Un ancestro común con los chimpancés divergió en dos linajes diferentes, seguramente por cuestiones climáticas”.
explicó el paleoantropólogo español José María Bermúdez de Castro. “Para empezar, es mejor afirmar que somos una especie más del orden primates”, dijo el coordinador del Programa de Paleobiología del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana de Burgos y codirector del proyecto de investigación y excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca. Este linaje de primates “comienza su historia evolutiva hace unos 7 millones de años. En ese tiempo, un ancestro común con los chimpancés divergió en dos linajes diferentes, seguramente por cuestiones climáticas”. “El linaje que dio lugar a los chimpancés, Pan paniscus y Pan troglodytes, se quedó en
el oeste de África. El linaje que a la postre dio lugar a la humanidad actual evolucionó en el sur y este de África”. Bermúdez de Castro agregó que compartimos cerca del 99 % de nuestros genes con los chimpancés, pero la diferencia (aproximadamente de 1.2 %) es importante, puesto que tenemos entre 20 mil y 25 mil genes operativos. “Deberíamos reflexionar sobre nuestra estrecha relación con estos primates, nuestros primos hermanos”, agregó el científico español.
2. Más de la mitad de tu cuerpo no es humano
Se estima que cerca de la mitad del cuerpo humano está compuesto por células humanas, Fotos: Archivo
“Un error muy común es pensar que ‘descendemos de los monos’”, señaló el paleoantropólogo español José María Bermúdez de Castro.
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pero el resto es una mezcla de bacterias, virus y hongos que componen lo que se conoce como el microbioma. Ese microbioma, que es tan peculiar de cada persona como su huella digital, influye en una gran variedad de funciones que van desde la digestión, al sistema inmunológico. “Eres un 43 % humano según las estimaciones más recientes, si cuentas todas las células”, señaló el profesor Rob Knight, de la Universidad de California en San Diego. Si pensamos en términos genéticos, las cifras son aún más sorprendentes. Microbiólogos de la Escuela de Medicina de Harvard y del Centro Joslin de Diabetes analizaron el ADN de unas 3 mil 500 muestras de la boca e intestinos. Los resultados del trabajo, publicado este año en la revista Cell Host & Microbe, indican que había cerca de 46 millones de genes bacterianos, 24 millones en el microbioma de la boca y 22 millones en los intestinos.
3. Estamos llenos de vestigios evolutivos
La evolución es un proceso que puede ser muy lento y algunos de sus vestigios pueden permanecer mucho tiempo después de que dejan de cumplir una función. Un ejemplo es el apéndice, que habría cumplido en nuestros antepasados una función relacionada con la digestión de la celulosa de las plantas. Otro ejemplo es el de las muelas de juicio, que eran útiles para moler alimentos fibrosos. El coxis es considerado también un vestigio evolutivo que en el pasado contribuyó a mantener el equilibrio. El coxis es el vestigio de una cola que en el caso de los embriones humanos aparece hacia el final de la cuarta semana del desarrollo embrionario para desaparecer en el inicio de la octava semana. Y si te erizas cuando sientes frío o estrés, eso significa que tus fibras musculares conocidas como arrector pili se están contrayendo en forma involuntaria, lo que seguramente te dará escalofríos. Si eres un animal en su medio silvestre, que se te pongan los pelos de punta puede ser útil, ya que tus pelos pueden atrapar más aire para retener calor. O puedes parecer más grande de lo que eres, lo que podría desanimar a tus predadores. Pero en el caso de los seres humanos nuestros arrector pili no proveen ninguno de esos beneficios.
4. Nuestra especie surgió hace unos 300 mil años
La historia de nuestros orígenes está cambiando constantemente a medida que se descubren nuevos fósiles. “Nuestra especie, Homo sapiens, surgió en África hace algo más de 200 mil años. Algunos investigadores piensan que ciertos fósiles de un yacimiento de Marruecos (Jebel Irhoud) ya pertenecían a nuestra especie. Esos fósiles tienen 315 mil años de antigüedad”, explicó Bermúdez
África por parte del Homo sapiens fueran varias y por dos lugares diferentes: el Corredor Levantino y el estrecho de Bab El-Mandeb, en el cuerno de África. “No sería extraño que esto fuera así. Los datos no son contradictorios y no afectan al resultado final: ahora somos la única especie de homínido del planeta”.
5. No hemos dejado de evolucionar
El coxis, la última pieza ósea de la columna vertebral, es uno de nuestros vestigios evolutivos.
de Castro. “Con independencia de este debate en la cifras, no se conocen cambios importantes en el ambiente de África en esta época del Pleistoceno”. Las glaciaciones afectaron al hemisferio norte y tuvieron repercusión en el debilitamiento de la especie Homo neanderthalensis. “Pero en África subsahariana y en el norte de África el clima no experimentó cambios notables. Así que se nos escapa saber qué circunstancias favorecieron que surgieran los primeros homínidos similares a nosotros en la mayor parte de su anatomía”. “Ciertos aspectos culturales como el arte o el simbolismo, aún tardarían un cierto tiempo en consolidarse en el Homo sapiens. Pero desde el punto de vista de la anatomía, los humanos africanos de hace 200 mil años eran prácticamente indistinguibles de nosotros”. En la actualidad se discute mucho sobre la posibilidad de que la expansiones fuera de
Aún seguimos adaptándonos al mundo que nos rodea. Un ejemplo es la rápida extensión en las últimas 100 generaciones en Reino Unido del gen de tolerancia al azúcar en la leche, la lactosa. Se estima que hace unos 11 mil años los humanos adultos no podían digerir la lactosa. A medida que los seres humanos en ciertas regiones comenzaron a depender de la producción lechera para alimentarse, sus cuerpos se adaptaron a digerir ese alimento que antes era tolerado solamente por niños. En regiones de larga tradición de producción de lácteos, como Europa, la población es mucho más tolerante a la lactosa que en Asia. “Por supuesto no hemos dejado de evolucionar y nunca lo haremos mientras sigamos siendo una especie de la Tierra”, señaló Bermúdez de Castro. “La propia cultura está influyendo de manera decisiva en nuestra evolución. Y cada vez será más importante esa influencia, en el momento en el que la tecnología permita manipular sin riesgos el genoma humano”. “Los experimentos de los que tenemos noticia puede que no sean muy éticos y que acarreen riesgos”. “Pero con el paso de los años se podrán realizar esas manipulaciones. Si llegamos a ese punto, el cambio evolutivo sería extremadamente rápido”. *British Broadcasting Company
Ilustración de bacterias en el colon. Las células humanas componen solamente el 43 % de nuestro cuerpo.
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Contando el tiempo “Como árabes tenemos que asegurarnos de tener tres cosas cuando hacemos la maleta: nuestros pasaportes, un montón de dinero en efectivo y un bidé portátil de mano”.
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Higiene occid
Christine Ro* a broma es del comediante egipcio Bassem Youssef, durante una de sus recientes presentaciones en Londres, mientras agitaba una de estas mangueras portátiles conocidas como shattaf. “No lo entiendo: ustedes son uno de los países más avanzados del mundo. Pero cuando se trata de lo de atrás, ustedes están detrás”. Mucha gente estaría de acuerdo con Youssef. La tendencia en muchos países occidentales de limpiarse con papel tras usar el baño —en lugar de hacerlo con agua— es una fuente de desconcierto en varias partes del mundo. El agua limpia mejor que el papel. Por ejemplo, aun a riesgo de resultar desagradable, imagine tratar de eliminar pudín de chocolate de la piel solo con un pañuelo. Además, aunque el papel higiénico puede no ser tan duro como las piezas de cerámica (utilizadas por los antiguos griegos) o las mazorcas de maíz (utilizadas por los estadounidenses coloniales), todos estamos de acuerdo en que el agua es menos abrasiva que incluso el papel higiénico más suave de cinco capas. En muchos países terminan su visita al baño con agua. Y no solo ocurre en el mundo no occidental.
Imperialismo sanitario
Los franceses, por supuesto, le dieron al mundo la palabra bidé. Y aunque estos aparatos están desapareciendo del país galo, siguen estando presentes en Italia, Argentina y muchos otros lugares. Mientras, la manguera portátil de Youssef se encuentra fácilmente en Finlandia. Aun así, gran parte de Occidente depende del papel higiénico. En comparación con cualquier otro lugar del mundo, Reino Unido y Estados Unidos han tenido la mayor influencia en la cultura moderna del baño, según la experta en historia de la arquitectura, Barbara Penner, en su libro Bathroom (Baño). De hecho, las tendencias de baño angloestadounidenses se generalizaron tanto que, en la década de 1920, incluso se las denominó “imperialismo sanitario”. Pese a ello, esas tendencias no llegaron a todas partes. Se prefiere el agua, por ejemplo, en varios países de mayoría musulmana, ya que las enseñanzas islámicas contemplan el uso del agua para la limpieza. Y están los famosos inodoros japoneses modernos, que simultáneamente reflejan ingenio tecnológico y vergüenza sobre las funciones corporales y ofrecen opciones tanto de mojado como de secado. Como muestra, una investigación de Zul Othman, un funcionario del Gobierno australiano que ha investigado las actitudes culturales
Las tendencias de baño angloestadounidense están tan extendidas que en la década de 1920 se las denominó “imperialismo sanitario”. e históricas hacia los baños, algunos musulmanes australianos se han adaptado a los baños de estilo occidental, usando papel higiénico y después duchándose, llenando una jarra de agua o instalando bidés junto a sus inodoros. Othman ha sido testigo de la obstinada insistencia occidental en usar algún tipo de papel. Uno de sus compañeros de clase en Sheffield, Reino Unido, se quedó sin papel higiénico y acabó sustituyéndolo por un billete de 20 libras. Mientras tanto, la familia del podcaster y guitarrista de metal Kaiser Kuo adoptó una solución intermedia. Hace tres años se mudaron de Pekín a EE. UU., donde, como muchos recién llegados, conservaron algunos hábitos chinos y retomaron algunos estadounidenses. Kuo se sorprendió de todo el papel que sus hijos empezaron a consumir, acorde con el reconocimiento a los estadounidenses de ser, con diferencia, los principales consumidores mundiales de papel higiénico. Astha Garg, una científica de datos india que trabaja en EE. UU. desde hace dos años, también vio con cierto desconcierto el uso del papel higiénico. “No era tan obvio que tuviera que arrojarse a la taza del inodoro”, dice, destacando sus costos financieros y ambientales.
“Ahoga los inodoros. Me parece que uno de cada cuatro baños tiene problemas de fontanería”.
¿Sentarse o acuclillarse?
Este es un tema fascinantemente divisivo: la opción de sentarse frente a la de ponerse en cuclillas. Ambas posiciones se usaron en China durante la dinastía Han (del año 206 a. C., al 220 d. C.), y aunque hubo diferencias de preferencia en función de la zona, las cuclillas predominan ahora en los baños públicos de todo el país. Incluso hoy, se estima que dos tercios del mundo se pone en cuclillas. Sin embargo, muchos occidentales siguen resistiéndose a un modelo que podría considerarse más lógico y más conveniente que el “trono” de porcelana. Hacerlo en cuclillas evita tener una “intimidad excesiva” entre el usuario y el inodoro en el que se sienta. Anatómicamente, la posición de en cuclillas también es la mejor postura, ya que el ángulo permite un tránsito más suave. Los movimientos intestinales son más rápidos y se hace menos esfuerzo. En muchos países han convertido este largo tiempo en el baño en una forma de ocio. Existe un gran mercado de libros para leer mientras se está sentado en el inodoro, que generalmente
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dental
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Bañarse por la mañana o por la noche puede tener más que ver con una práctica cultural y con el marketing que con la higiene.
Fueron los franceses quienes le dieron al mundo la palabra bidé, pero el agua para limpiarse tras hacer sus necesidades también se prefiere en muchos países de mayoría musulmana, entre otros. son de cuentos, chistes o curiosidades. Eso le sigue pareciendo extraño a Kuo. “Lo que todos los padres chinos te dirán es: no te pongas a leer en el baño o tendrás hemorroides”.La familia de Kuo ha encontrado una solución intermedia para su hogar sino-estadounidense. “Mantenemos un pequeño reposapiés frente al inodoro, así que cuando haces tus cosas, poner los pies en ese taburete emula la posición en cuclillas”, dice riendo. “Creo que mi esposa es un genio por haber descubierto eso”.
Baños extraños
El momento de bañarse también varía culturalmente. “Hay una tendencia en las sociedades occidentales a esperar una ducha a primera hora del día, o de mojarse todos los días, y eso es extraño”, reflexiona Elizabeth Shove, socióloga de la Universidad de Lancaster en Reino Unido, que investiga las prácticas de consumo de agua y energía. Una influencia clave fue el auge de la publicidad mundial de jabones, que se aceleró después de las guerras mundiales. Incluso las telenovelas obtuvieron su nombre en inglés (soap opera) de la gran publicidad en radio y televisión de los fabricantes de jabones estadounidenses (soap significa “jabón” en inglés). La idea de usar tipos de jabón especial para el cuerpo y la
cara, en lugar de productos de limpieza generales que también podrían usarse en la ropa, es una invención bastante reciente, atribuible, en parte, a la publicidad y la tendencia de darse un baño con mayor frecuencia.
La cuestión de la ducha diaria
Otro concepto relativamente reciente en Occidente es la normalidad de la ducha diaria. Shove señala que, hace solo dos generaciones, era habitual en Reino Unido que las personas se bañaran una vez por semana. El baño frecuente es común incluso, por ejemplo, en lugares de bajos ingresos de Lilongwe, en Malawi, cuyos residentes pueden tomar baños a base de baldes dos o tres veces al día, a pesar del intermitente acceso al agua. La rutina actual de una ducha matutina es en parte un reflejo de las nociones contemporáneas sobre cómo estructurar el día, que está más rigurosamente ordenado que en el pasado. También hay una mayor sensación de tener que ducharse como una forma de presentarse ante los demás, en lugar de para eliminar la suciedad acumulada durante el día. Pero, ¿es realmente más higiénico o útil ducharse a diario y hacerlo por la mañana o por la noche? No siempre. La ducha caliente frecuente puede resecar la piel y el cabello, lo que lleva a la costumbre de que muchas mujeres
se laven el cabello solo una o dos veces por semana. También son discutibles los beneficios de una ducha matutina o vespertina. Algunos defienden cómo una ducha por la mañana ayuda a despertar y ponerse alerta, pero un baño nocturno, como es común en Japón, puede ayudar a relajar los músculos antes de acostarse. Por supuesto, hay variaciones dentro de cualquier país, por lo que hay excepciones a todas estas tendencias. Y la historia de los hábitos de higiene sugiere que ninguno tiene por qué ser definitivo; todo podría cambiar a medida que se producen desarrollos culturales y tecnológicos. En el futuro, tal vez, las personas en Occidente podrían mostrar su preocupación ecológica al anunciar que se duchan solo una vez a la semana, o que han cambiado sus duchas de alta presión por el método del cubo. O algunos también podrían optar por instalar mangueras para bidé al lado de sus inodoros después de ver lo útiles que son para personas de otros países. Los hábitos de baño pueden parecer una cuestión de sentido común, pero son el resultado de una gran cantidad de condicionamiento social. *BBC
Guatemala, viernes 6 de diciembre de 2019 Fotos: Archivo
Se trata de un volumen que tiene el preciado valor de abrirnos la puerta a la obra de más de medio centenar de poetas.
Sostener la palabra : la poesía costarricense actual “La poesía viene de un lugar que nadie domina y nadie puede conquistar”. Leonard Cohen Xabier F. Coronado* ablar de poesía siempre es problemático, es quizás el menos definible de todos los géneros literarios. Esta cualidad, que para algunos es un defecto, para otros constituye su más preciada virtud. ¿Qué características deben tener las palabras reunidas en versos, para que en conjunto formen un poema? Ninguna, ni siquiera la rima o una estructura específica en versos y estrofas son condiciones necesarias para que la palabra escrita adquiera la misteriosa y mágica cualidad de ser poesía. Podemos ir más allá, pues tampoco es absolutamente necesario que estén escritas. En un remoto pueblo de las montañas de Asturias, en el norte de España, conocí hace bastantes años a un poeta campesino. Era gana-
dero y labrador, naturista y vegetariano por convicción, en un medio y un tiempo (los 80 del pasado siglo), cuando manejar esos conceptos era algo ajeno a aquel mundo donde prevalecía la dieta del embutido y la falta de conciencia sobre salud física y ecológica. El nombre de este poeta es Hilario Marrón. En nuestros diferentes encuentros, caminatas y charlas al calor del fuego y la amistad, Hilario me recitó un sinnúmero de poemas que nunca habían sido escritos en soporte alguno. Habían surgido de su mente en momentos de inspiración —casi siempre provocada por el asombro ante la sublime belleza de la naturaleza— y permanecían vivos en ella. Incluso habían evolucionado con el tiempo y había hecho correcciones de estilo, en ese mismo soporte neuronal, a aquellas églogas emanadas de la plenitud que sentía en su existencia campestre y bucólica. Con lo expresado anteriormente se pretende corroborar la tesis formulada en un principio: la poesía es la materia literaria más ambigua, no posee reglas ni cánones que sean imprescindibles. Por eso, este ensayo se abre con una cita de un poeta que afirmó que la poesía procede de una zona libre que nadie domina ni puede
conquistar. Aunque el que suscribe no es muy partidario de agrupar a los poetas por nacionalidades —porque la poesía nace en un territorio ignoto y universal donde banderas, fronteras e himnos patrios no tienen cabida—, esta introducción viene al caso para hablar de poesía contemporánea escrita en Costa Rica, con base en la selección publicada en el libro Sostener la palabra. Antología de poesía costarricense contemporánea (San José: Editorial Arboleda, 2ª edición, 2018), compilada por el también poeta y novelista tico Adriano Corrales Arias. Se trata de un volumen que tiene el preciado valor de abrirnos la puerta a la obra de más de medio centenar de poetas, todos ellos con poemarios personales publicados, a los que de otro modo no podríamos acceder, dados los consabidos problemas de difusión que sufre la poesía. Un valor en alza cuando se trata de autores que publican en un círculo editorial con escasa repercusión más allá del ámbito centroamericano.
La unión hace la fuerza
A pesar de su dimensión y variedad, la poesía costarricense es una de las líricas territoriales menos divulgadas en el continente americano
Guatemala, viernes 6 de diciembre de 2019
aunque, paradójicamente, ha suscitado numerosas antologías, muchas de ellas realizadas por los propios poetas ticos, quizás en un intento de hacer bueno el refrán de que la unión hace la fuerza y, así, en bloque combinado de diferentes autores, alcanzar la difusión y repercusión que se merecen. Como precisa Corrales en su introducción a este libro, la poesía que se escribe desde hace años en Costa Rica —podemos retrotraernos a mediados del siglo pasado—, creada por autores que han nacido o se han afincado en ese territorio, ha tenido un desarrollo particular e interesante. Para cualquier neófito, o incluso alguien versado en poesía costarricense, es condición previa ineludible leer con detenimiento el esclarecedor texto introductorio de Corrales, para ubicarse y poner en contexto lo que va a encontrar en este volumen cuajado de buenos poetas e interesantes composiciones.
Los herederos de Darío
Quienes conocemos, aunque sea parcialmente, la realidad poética centroamericana, y la costarricense en particular, somos conscientes de la riqueza y calidad de la poesía que se hace en esa parte del planeta. Los herederos de Darío hicieron buenas sus enseñanzas y, a lo largo del sinuoso y bello territorio que une las dos partes del continente americano, ser poeta es algo casi innato, que se lleva con sano orgullo, dignidad creativa e inquietud existencial. Las raíces de la poesía en Costa Rica fueron alimentadas por autores que hicieron florecer y madurar su obra en diferentes épocas. Entre otros muchos, podemos nombrar a Lisímaco Chavarría (1878-1913), un poeta de singular lirismo modernista; Roberto Brenes (18741947), activo educador, poeta y ensayista. Mención aparte requiere Eunice Odio (1919), poeta nacionalizada mexicana y fallecida en este país en 1974, que dejó una particular poesía del éxtasis que navega entre el amor y la naturaleza, especialmente en sus obras Los elementos terrestres (1947) y Tránsito de fuego (1957): “Ven/ te probaré con alegría./ Tú soñarás conmigo esta noche/ y anudarán aromas caídos nuestras bocas./ Te poblaré de alondras y semanas/ eternamente oscuras y desnudas.” ( Posesión en el ensueño); otro ejemplo de su calidad poética son estos versos del poema Este es el bosque, escrito en México en 1966: “¿A dónde vamos compañero, sin nada al sol?/ Vamos a la sagrada forma/ que no duerme jamás;/ al atareado aroma solitario, a la sangre/ que sólo sale al viento por un golpe,/ desgastando lo que toca en su tránsito.” Otros precursores de la poesía contemporánea en Costa Rica, responsables de su importancia y trascendencia, son: Alfredo Sancho Colombari (1924-1992), poeta, novelista y dramaturgo fundador del Instituto Nacional de Artes Dramáticas de Costa Rica (Inad), un autor hoy prácticamente olvidado que también vivió y falleció en México (Cantera bruta, 1965). Está además, el prolífico Alfredo Cardona Peña (1917-1995), escritor muy relacionado con México a donde llegó en 1938, docente de Literatura Española en la Escuela de Verano de la UNAM, e integrante de la llamada Generación Tierra Nueva —vinculada a la revista del mismo nombre, al lado de poetas como Alí Chumacero y González Durán—, que publicó la mayor parte
de su obra en nuestro país (El mundo que tú eres, 1944, Los jardines amantes, 1952, Sonetos enamorados, 1958, Confín de llamas, 1969): “Es preciso no saber demasiado,/ adivinar las cosas, repartir nuestros ojos/ en millones de mundos que nos miran.”; Isaac Felipe Azofeifa (1909-1997) poeta, educador y político que entre Trunca unidad (1958) y Órbita (1996), dejó una decena de libros que transitan desde el modernismo a las vanguardias poéticas.
Período de vanguardia
Entre los que han tenido más influencia en generaciones posteriores está Jorge Debravo (1938-1967), un poeta muy leído y estudiado ( Milagro abierto, 1959; Poemas terrenales, 1964; Nosotros los hombres, 1966) que trasciende la tendencia modernista, estilo que copó el horizonte poético costarricense durante la primera mitad del pasado siglo, y abre el llamado “período de vanguardia literaria”. A Debravo le siguen otros poetas más recientes: Laureano Albán, Rodrigo Quirós, Mayra Jiménez, Julieta Dobles y Ronald Bonilla, quienes son el eslabón de la cadena que enlaza con las nuevas generaciones. De esta variada herencia surgió una amplia nómina de autores que forman la heterogénea escala de voces de la realidad poética actual en Costa Rica. Una poesía experimental y contestataria, contracultural y apasionada, que se encuentra dispersa en un espectro editorial que abarca numerosos libros, revistas y antologías. Sobre la poesía costarricense contemporánea, el escritor Jorge Boccanera apunta en su libro Voces tatuadas. Crónica de la poesía costarricense 1970-2004 , que durante ese período, la poesía hecha en Costa Rica, además del lenguaje menos rígido y la búsqueda de otras posibilidades estéticas, también había cambiado “el lugar del poeta, situado ahora en el polo opuesto del intérprete del universo, más cerca
del antihéroe que echa mano de lo lúdico y se torna sarcástico y coloquial en el desmenuzamiento de la zozobra cotidiana. Se escribe una poesía proclive a la mixtura de estilos y mundos culturales diferentes. Surgen nuevos caminos expresivos que fusionan lenguajes: poesía visual, juegos tipográficos, collage, técnicas de montaje, textos de historieta y letras de canciones.” En definitiva, la experiencia de sumergirse en la lectura del volumen Sostener la palabra es un acto de lo más recomendable para cualquiera que viva y disfrute la poesía. Supone un baño revitalizante de arte poético donde, entre los más de sesenta autores seleccionados, nos encontramos con la madurez lírica de los poetas nacidos alrededor de 1950: Anabelle Aguilar Brealey, Juan Antillón, Alfonso Chase, Helio Gallardo, Mayra Jiménez, Guillermo Sáenz Patterson, Osvaldo Sauma y Joaquín Soto; la frescura de los nacidos a partir de 1960, entre otros: Melvin Aguilar, Nidia María González, Mainor González Calvo, Ana Istarú, Silvia Piranesi, Adriano de San Martín Corrales, Joaquín Soto y Carlos Villalobos; así como a los nacidos fuera de Costa Rica, residentes o naturalizados, como Carlos Calero, Helio Gallardo, David Maradiaga, Américo Ochoa y Camila Schumacher, que corroboran la tesis de que la poesía vive y crea por encima de fronteras y nacionalidades. Por último, sólo resta precisar que Sostener la palabra es una antología que renueva la certeza, a veces olvidada, de que en todos los lugares del planeta subsiste una valiosa, y muchas veces desconocida, caterva de escritores que hallan en la poesía la forma de expresar su visión del mundo y comunicar sus experiencias. Este volumen facilita la entrada al espacio lírico de un país de interesante tradición poética, tan cercano como desconocido para los innumerables amantes de la poesía que vivimos en México. *La Jornada Semanal
Las raíces de la poesía en Costa Rica fueron alimentadas por autores que hicieron florecer y madurar su obra en diferentes épocas.
Ventanas
Guatemala, viernes 6 de diciembre de 2019
Reconstrucción del aspecto de una niña denisovana.
Así eran los denisovanos Sinc*
Los denisovanos siguen siendo un misterio para los científicos debido a los escasos restos fósiles encontrados de esta población humana que vivió en Siberia y Asia oriental hace más de 50 mil años. Un equipo de científicos proporciona ahora la reconstrucción del aspecto físico de estos homínidos gracias a un novedoso método a partir del análisis genómico de la falange de un meñique.
ace unos 50 mil años, el ser humano moderno convivía con otros homínidos como los neandertales —de los que sabemos bastante gracias a sus numerosos fósiles encontrados en Europa y Asia— y los denisovanos —de los que apenas hay restos—. Estos últimos se descubrieron hace solo una década a partir del análisis de su ADN, contrariamente al resto de especies humanas identificadas gracias a sus fósiles. Los restos de denisovanos encontrados (una falange de dedo meñique, tres dientes y una mandíbula inferior)
El origen del bipedismo
A falta de registro fósil, las hipótesis sobre cómo comenzó el bipedismo se centraban hasta ahora en un antepasado cuadrúpedo plantígrado, que pisaba con todo su pie como los monos actuales, o bien en otro animal de cuatro patas que se suspendía, similar a los chimpancés modernos. Sin embargo, el descubrimiento de los restos de un simio extinto de 11.6 millones de años de antigüedad contradice las teorías anteriores. Danuvius guggenmosi, como han denominado a la nueva especie, fue el primer simio bípedo, según el equipo de científicos, liderado por la EberhardKarls-Universität Tübingen en Alemania, que ha descubierto sus restos en la región de Allgäu en Baviera. Los fósiles hallados corresponden al menos a 4 individuos (un macho, dos hembras, y un joven) e incluyen extremidades, vértebras y dedos
de manos y pies completamente preservados. Gracias a estos huesos, los investigadores han podido reconstruir la forma en que Danuvius se movía en su entorno. La imagen de su locomoción muestra que era diferente a la de cualquier criatura viviente conocida. “Por primera vez, hemos podido estudiar varias articulaciones funcionalmente importantes, incluidos el codo, la muñeca, la cadera, la rodilla y el tobillo, en un solo esqueleto fósil de esa antigüedad”, declara Madelaine Böhme, del departamento de Geociencias de la universidad alemana y primera autora del estudio que publica la revista Nature. El análisis revela un movimiento hasta ahora desconocido: que este simio trepaba con las extremidades extendidas. Los resultados indican así que el origen del bipedismo se produjo en los árboles,
Fotos: Archivo
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o en un contexto arbóreo, antes de llegar al suelo. Además estos primeros simios no pasaron por una etapa en la que anduvieron encorvados, señalan los autores. “Deducimos que el bipedismo se adaptó perfectamente a los árboles por su dedo gordo oponible, que no solo era muy largo y fuerte, sino que también rotaba de manera lateral (para brindar una mejor oposición a los otros dedos) y podía hiperflexionarse para agarrar con seguridad soportes de diámetro pequeño. Podía caminar erguido porque podía equilibrar su cuerpo y tórax sobre sus caderas”, detalla Böhme. Según los autores, esto no solo revoluciona nuestra visión sobre la locomoción bípeda, sino que crea un dilema para la paleoantropología en la definición anatómica de los homininos. (Adeline Marcos /Sinc)
Viernes
Guatemala, viernes 6 de diciembre de 2019 eran demasiado escasos como para proporcionar información sobre su apariencia. Sin embargo, un equipo internacional de científicos, que ha contado con la colaboración del grupo de Tomàs Marquès-Bonet, del lnstituto de Biología Evolutiva (IBE), centro mixto de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha logrado reconstruir el aspecto que tenían los misteriosos denisovanos a partir de la punta de un hueso meñique. El estudio, liderado por la Hebrew University of Jerusalem de Israel —HUJI— y publicado en la revista Cell, proporciona una primera visión de la anatomía de esta población humana poco conocida, a partir de los datos genéticos de los fósiles que pudieron pertenecer a una niña denisovana.
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Los denisovanos poblaron Asia hace miles de años.
Una reconstrucción
El equipo aplicó una nueva técnica de análisis genómico para revelar por primera vez hasta 56 rasgos que caracterizan al homínido de Denisova, 34 de ellos en el cráneo. El novedoso método permite asociar cambios en la actividad de regulación genética en fósiles con cambios anatómicos entre grupos humanos para predecir su apariencia física. Para ello, los investigadores emplearon información sobre el efecto de las enfermedades monogénicas —que afectan solo a un gen— en la anatomía de las poblaciones homínidas conocidas. La técnica ha permitido así predecir cuál era el aspecto de estos humanos solo analizando el ADN de un hueso meñique. “Por primera vez podemos hacernos una idea de cómo eran los denisovanos, solo a partir de datos moleculares”, comenta MarquèsBonet, uno de los autores del estudio. “Además, este trabajo es un ejemplo de como el conocimiento biomédico puede aplicarse a la evolución para ayudarnos a descifrar cómo eran nuestros ancestros”, añade el experto. Pero entonces, ¿qué aspecto tenía esta misteriosa población? “En muchos rasgos se parecen a los neandertales, por ejemplo, en su frente inclinada, cara alargada y pelvis grande”, explica David Gokhman, primer autor y científico de la universidad israelí. “Sin embargo, otros rasgos
resultan particularmente fascinantes, como su gran arco dental y su cráneo muy ancho, únicos entre los homínidos”, apunta. Para comprobar la eficacia del método, los investigadores primero demostraron que la técnica reconstruye con precisión la anatomía de los neandertales y los chimpancés, ampliamente descritos. Pero en ese momento, el grupo no contaba con la primera mandíbula de denisovano que hubiera confirmado el aspecto del homínido. Esta llegó más tarde. “Uno de los momentos más emocionantes sucedió unas semanas después de que este artículo fuera enviado a revisión: otro equipo identificó la primera mandíbula de denisovano, así que comparamos el hueso con nuestras predicciones para descubrir que coincidían perfectamente. Por lo tanto, sin siquiera planearlo, recibimos una confirmación independiente de nuestra capacidad para reconstruir con precisión los perfiles anatómicos basados en un poco de ADN de la punta de un dedo meñique”, comenta el profesor Liran Carmel de la HUJI, responsable del estudio. Hasta ahora, el análisis del ADN había revelado que los denisovanos se aparearon con los antepasados de los humanos modernos que
viven hoy en Australia, las islas del Pacífico, el este de Asia y el sudeste asiático.
La huella de los denisovanos en un meñique
El ADN denisovano probablemente habría contribuido a la capacidad de los tibetanos para vivir en grandes altitudes, y a la capacidad de los inuits para vivir en regiones polares, al cruzarse con las poblaciones de estas regiones hace decenas de miles de años. Ahora, este estudio abre una ventana para comprender cómo estos homínidos se adaptaron a su entorno y aporta información sobre los rasgos que son exclusivos de los humanos modernos y los que nos separan de esta otra población extinta. “¿Podrían estos rasgos arrojar luz sobre su estilo de vida? ¿Podrían explicar cómo sobrevivieron los denisovanos en el frío extremo de Siberia?”, se pregunta Marquès-Bonet. “Todavía hay un largo camino por recorrer para responder estas preguntas, pero este artículo demuestra el poder de combinar datos biomédicos con estudios evolutivos”, concluye el investigador peninsular. *Sistema de información y noticias cientìficas
¿Mala suerte neandertal?
Según cierto consenso que existía hasta ahora entre los científicos, fue responsabilidad del Homo sapiens la extinción de nuestros parientes corpulentos de cejas gruesas hace 40 mil años. Esa teoría cuenta que los neandertales comenzaron a desaparecer cuando una oleada de humanos modernos emigró de África hace unos 60 mil años y supusieron una competencia que los llevó a desaparecer de la faz de la Tierra. Pero, según el estudio recién publicado en la revista científica PLOS ONE, cuando los sapiens llegaron a Eurasia, ya la población de los neandertales iba en picada por alguna jugada misteriosa de la evolución... o del destino. “La principal conclusión de nuestro trabajo es que no se necesitaban humanos para que los neandertales se extinguieran. Ciertamente es po-
sible que haya sido solo mala suerte”, indican los autores. Y es que simulaciones por computadora realizadas por el equipo sugieren que los neandertales estaban al borde de la extinción y lo habían estado durante cientos de miles de años cuando los Homo sapiens los encontraron. Durante el estudio, los investigadores realizaron modelos por computadora para intentar determinar cómo evolucionó la población de neandertales en un lapso de 10 mil años teniendo en cuenta tres factores distintos: La endogamia (se sabe que eran tan pocos y que al final terminaban reproduciéndose entre los miembros de su misma comunidad). El llamado efecto Allee (que explica que las poblaciones pequeñas no crecen debido a la limitada elec-
ción de pareja y porque cuentan con muy pocas personas para cazar, proteger los alimentos de otros animales y criar a los hijos del grupo), y las fluctuaciones naturales en las tasas de natalidad, defunciones y proporciones de sexo. Al final, los resultados mostraron que para cuando los Homo sapiens llegaron a Europa la población de neandertales era tan pequeña que los tres elementos anteriores podrían explicar su extinción: se unieron tantos factores de “mala suerte demográfica” que, por sí solos, los habrían llevado a desaparecer. El estudio no absuelve del todo a los humanos que subieron desde África. El estudio sugiere que los humanos primitivos podrían haber “acelerado el proceso de declive”, aunque no tuvieron una incidencia directa en la extinción. (BBC)