Robots
Archivo
que tributan
Viernes Guatemala, 16 de agosto de 2019 AĂąo 6 No. 296
Portal
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
Editorial
Francisco Ale
Había una vez un robot llamado Peter Pan, creado para habitar la Tierra de Nunca Jamás, hecha de fantasía. Él
La zona
enseña que si el mundo se derrumba, la mejor opción es reconstruir a partir de los escombros. Y es que un mural de escombros de otros mundos es el mundo que habitamos, y que retazo a retazo reconstruimos minuciosamente cada día. Para ello se requiere, primero, establecer la naturaleza de nuestra relación con las cosas. Qué tanto de nosotros hay en ellas. Qué tanto de ellas, en nosotros. Luego, se identifican los vínculos con los otros seres: qué tanto de ellos en nosotros... y viceversa. En fin, ir por partes, Frankenstein dixit. Aquello que armemos quizá resulte una criatura necesariamente mestiza, exenta de pureza, pletórica de zonas oscuras, hecha de retazos y artificios. Justo como una casa. A veces iluminada. A veces abandonada. Abierta y llana a veces, o muda y atrincherada.
s difícil escuchar. Sobre todo cuando se escucha para después contar una historia, para resumir una vida, para buscar un país. Es difícil tender puentes de palabras entre sujetos rodeados por tanto silencio. Es difícil convocar al tiempo pasado para ponerlo en diálogo con el porvenir. De ahí la importancia de este libro que pone en nuestras manos Francisco Alejandro Méndez. Sus páginas dan fe de un ejercicio periodístico desempeñado durante los últimos 25 años. En ellas se recoge la voz de figuras insustituibles dentro de la historia cultural guatemalteca. Poetas, intelectuales, narradores, músicos, pintores, dibujantes, dramaturgos, creadores: cada interlocutor ofrece su memoria, su experiencia vivida y su potencia intelectual para arrojar luz sobre Guatemala, su historia reciente y su arte. Luis Méndez Salinas
Un mundo nuevo, como el que construimos a diario, es una criatura hecha de retazos. Un monstruo amoroso y repulsivo, un milagro de vida, un paraíso de espejismos. Un manto inconcluso somos. Un cosmos hecho de sombras y de luces. Archivo
DIRECTORIO Director General: Pavel Arellano Arellano
ire
c ci ó
n Gen
er a
l
D
2
Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Freddy Pérez
Gua
t e m ala
Gal
3
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
ejandro Méndez
intersticial
lería
Boticario
Henri Nestlé, nació en Fráncfort del Meno, Alemania, el 10 de agosto de 1814 y falleció en Montreux, Suiza, el 7 de julio de 1890. Fundó la empresa Nestlé, la mayor compañía de alimentos y bebidas del mundo, y fue uno de los creadores de la leche condensada. Nestlé cuenta con más de 2 mil marcas. La harina para niños se vende hoy en 191 países alrededor del globo, la empresa da trabajo a más de 300 mil personas y las ventas se calculan en más de 100 mil millones de euros al año.
Semblanza Elias Canetti Este escritor nacionalizado británico nació el 25 de julio de 1905, en el seno de una familia hispanohablante de judíos sefardíes en Ruschuck (Bulgaria). Canetti, cuyos antepasados italianizaron el nombre de Canete, aprendió, en el seno de su familia, el español arcaico. En 1911 abandonó su país para trasladarse a Inglaterra; en 1913, a Viena; a Zurich, en 1916, y a Frankfurt, en 1921. En 1924 regresó a Viena. Estudió Ciencias Naturales y Química en la Universidad de esa ciudad, obteniendo su doctorado en Química en 1929, y donde después cambio su matrícula a Filosofía y Letras, disciplina en la que alcanzó el grado de doctor. Desde entonces se dedicó plenamente a escribir. En 1928 realizó una visita a Berlín, donde conoció al pintor expresionista George Grosz y al dramaturgo Bertolt Brecht. En 1933 se había casado en Viena con la escritora Venetia (Veza) Toubner-Calderón, que moriría en 1963. Más tarde contrajo matrimonio con Hera Buschor con la que tuvo su única hija, Johanna. Cuando Hitler ocupó Austria, emigró a Londres vía París. Su primera obra fue un ensayo creativo sobre Kafka, con el título El otro proceso de Kafka. Su única novela fue Auto de fe (1936), concebida como la primera de una serie de 8. Fue muy bien aceptado en Europa continental, mucho más que en Estados Unidos e Inglaterra, donde no alcanzó un reconocimiento general hasta la edición corregida y aumentada de 1965. A partir de esta novela, se centró en la historia, la literatura de viajes, el teatro, la crítica literaria y la escritura de sus memorias. Autor de tres obras de teatro: La boda, La comedia de la vanidad y Los emplazados así como de El juego de los ojos y Las voces de Marrakech. Su Masa y poder (1962) es un libro ambicioso, una combinación de antropología e historia que intenta explicar por qué la psicología de masas es distinta, y a menudo opuesta, a la de los individuos que la componen. Sus tres volúmenes de memorias, La lengua absuelta (1977), La antorcha al oído (1980) y El testigo escuchador (1985), abarcan su vida antes de la II Guerra Mundial. En 1981 le concedieron el Premio Nobel de Literatura. En 1983 prohibió que su autobiografía, The torch in my ear, se publicara en Gran Bretaña, país en el que residía, como protesta por el trato que recibió en ese país hasta que consiguió el Premio Nobel. En 1992 se publicó en Alemania La aflicción de las moscas, una colección de pensamientos sobre el arte, la religión y la literatura, que el escritor fue anotando día a día durante 50 años. La obra se editó en España bajo el título El suplicio de las moscas. En 1996 se publicó en español su Obras completas. Tras abandonar el Reino Unido se radicó en Zurich en 1988, ciudad en la que moriría el 14 de agosto de 1994, a los 89 años, mientras dormía.
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
Fotos: Archivo
Peter Pan y la
JM Barrie, representado aquí, habría estado bien familiarizado con los debates científicos sobre la evolución de la mente
Con sus astutas observaciones sobre el cerebro y el comportamiento humano, el clásico cuento de JM Barrie se adelantó a la neurociencia moderna por décadas. David Robson* ace 5 años, la neuropsicóloga Rosalind Ridley estaba ojeando la estantería de una amiga cuando se encontró con las historias originales de Peter Pan, de JM Barrie. Ridley siempre había sido una ávida lectora y coleccionista de libros, pero, a medida que leía, se dio cuenta de que esto era más que un cuento infantil encantador de hadas y animales que hablaban: dentro de las aventuras caprichosas de Peter, Barrie estaba ocultando algunas ideas profundas sobre los humanos y su mente y, en particular, las formas en que se desarrolla durante la infancia. Aquí, se dio cuenta, había una historia que nos enseña a todos cómo aprendemos a pensar. “Eso me enganchó y, cuanto más leía, más me encontraba allí”. El resultado de ese interés inicial es un nuevo estudio fascinante, que explora sus astutas observaciones sobre las peculiaridades de los
recuerdos humanos, los sueños y el rompecabezas de la consciencia. De hecho, Ridley argumenta que muchas de las aventuras de Peter apuntan a teorías científicas que solo surgirían décadas después de que los cuentos se escribieran por primera vez. “Muchas de las cosas que se discuten no se descubrieron, hasta la década de 1970”, dice Ridley, quien reside en la Universidad de Cambridge.
Los Jardines Kensington
Mirando a través de la vida de Barrie, es evidente que muchas influencias pueden haber dado forma a los cuentos, que tardaron años en cristalizarse. Barrie había formulado algunos de los elementos de las aventuras de Peter Pan cuando aún era un niño, historias que luego elaboró para entretener a la familia de Llewellyn Davies, a quien conoció durante un paseo por los Jardines Kensington de Londres.
El personaje hizo su primera salida pública en 1902, con un papel secundario en la novela para adultos de Barrie, The Little White Bird, antes de ocupar un lugar central en una obra de teatro y novela infantil, Peter and Wendy, que se publicó en 1911. En este punto, Barrie ya era un escritor establecido, moviéndose en un círculo social de moda que lo habría presentado, entre otros, al pionero psicólogo estadounidense William James (vía su hermano novelista, Henry James). Debido a estas conexiones, habría escuchado las principales teorías científicas del día, discusiones que pueden haber disparado su ya fértil imaginación e informado los cuentos que estaba escribiendo. De esta manera, las historias parecen seguir una tradición de gran polinización cruzada entre las artes y las ciencias, particularmente en la literatura infantil. The Water-Babies de Charles Kingsley se escribió, en parte, como respuesta a la teoría de la evolución de Darwin, mientras que Alice’s Adventures in Wonderland fue una exploración lúdica de las matemáticas y la lógica. Incluso, algunos de los cuentos de Hans Christian Andersen se inspiraron en nuevos desarrollos científicos y tecnológicos, como la invención del microscopio casero.
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
a consciencia Sin embargo, Ridley enfatiza que Barrie no solo tomó prestadas las ideas de otros, sino que embelleció sus teorías y ofreció nuevas ideas que eran completamente suyas. “Creo que gran parte proviene de una muy buena observación de las personas, de los animales y de sí mismo”.
Mapeando la mente
Considere el siguiente episodio al comienzo de las aventuras de Peter y Wendy: “La Sra. Darling escuchó por primera vez a Peter, cuando estaba ordenando las mentes de sus hijos. Es la costumbre nocturna de toda buena madre, después de que sus hijos están dormidos, revolver en sus mentes y aclarar las cosas para la mañana siguiente, volviendo a sus lugares apropiados los artículos que han vagado durante el día... Cuando te despiertas por la mañana, las travesuras y las malas pasiones con las que te acostaste se han doblado y colocado en el fondo de tu mente y, en la parte superior, bellamente ventiladas, se extienden y sacas tus pensamientos más bonitos, listos para que te los pongas”. Como señala Ridley, esto sugiere una comprensión astuta del papel del sueño en el mantenimiento de la memoria. Surgida a fines del siglo XIX, esta idea ahora es objeto de una importante investigación científica. Los escáneres cerebrales de sujetos dormidos muestran el paso de señales eléctricas de “onda lenta”, entre el hipocampo (una región en forma de caballito de mar implicada en la formación de la memoria) y la neocorteza en la superficie del cerebro, donde los recuerdos se almacenan en el largo término.
Al archivar los recuerdos de esta manera, el cerebro parece integrar nuestros recuerdos más recientes con registros de eventos más antiguos, forjando una historia coherente de nuestras vidas. Y de la misma manera que la Sra. Darling pliega las “malas pasiones” de los niños, este proceso también alivia algunos de los sentimientos más desagradables acumulados durante un día estresante y nos ayuda a poner en perspectiva las experiencias desagradables. Puede ser por esta razón que los trastornos del sueño a menudo se asocian con enfermedades mentales.
Entre la vigilia y el sueño
Barrie también es extraordinariamente elocuente en la transición entre la vigilia y el sueño. Gran parte de la trama de Peter y Wendy tiene lugar en Neverland, una isla fantástica a la que los niños pueden llegar mediante su imaginación, y se puede acceder más fácilmente a esa zona de penumbra. “Cuando juegas de día con las sillas y el mantel”, escribe Barrie, “no es para nada alarmante, pero en los dos minutos antes de irte a dormir, se vuelve casi real”. Esas imágenes ultra vívidas al borde del sueño ahora se conocen como “imágenes hipnagógicas”, y pueden ser el resultado de un aumento en las regiones cerebrales responsables del procesamiento visual a medida que el cerebro se apaga para dormir. Muchas de las experiencias de los niños pueden haberse inspirado en los propios trastornos del sueño de Barrie. Sufría de forma intermitente una “parálisis del sueño”, en la que sientes que estás despierto en la cama pero
que no puedes moverte. A menudo, esto puede ir acompañado de extrañas alucinaciones, con Barrie describiendo la presencia de una sofocante masa sin forma que lo inmoviliza.(en algunos sueños, esto tomó la forma de una novia fantasmal). “Lo he tenido un par de veces y puedo asegurarles que es muy, muy desagradable”, dice Ridley. Ella sugiere que esto se refleja en las experiencias de los niños, al volar en Neverland: “No se veía nada horrible en el aire, sin embargo, su progreso se había vuelto lento y laborioso, exactamente como si estuvieran abriéndose paso a través de fuerzas hostiles. A veces colgaban en el aire, hasta que Peter lo golpeaba con los puños”.
Debate feroz
Pero quizás las observaciones más sofisticadas de Barrie giran en torno a uno de los debates más acuciantes de la época. Siguiendo la teoría de la selección natural de Darwin, los científicos participaron en un debate feroz sobre las formas en que nuestras mentes sofisticadas diferían de las de otros animales, y las razones por las que desarrollamos nuestras habilidades avanzadas. La respuesta de Barrie se puede encontrar en la novela de 1906, Peter Pan en Kensington Gardens, que traza los primeros años de vida de Peter antes de conocer a Wendy. Allí nos encontramos con el personaje de Solomon Caw, un cuervo con una mente inusualmente sofisticada. A diferencia de otros animales, Solomon parece ser capaz de planificar para el futuro, llenando una media de nueces, migas
El viaje a Neverland puede reflejar hipnagogia, la zona crepuscular entre la consciencia despierta y el sueño.
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019 Fotos: Archivo
A diferencia de las otras aves, Solomon Caw puede razonar sobre el futuro.
Se puede encontrar una estatua de Peter en los jardines Kensington de Londres, cerca de la casa de Barrie.
y costras de pan, como una especie de “fondo de jubilación” en la vejez. Esto se conoce como “representación secundaria”, ya que implica imaginar posibilidades que están a un paso de ser eliminadas del aquí y ahora. La distinción es más obvia, cuando Peter le pide a los pájaros que construyan un bote para que pueda navegar en el lago. Mientras que Solomon puede ver rápidamente que podrían usar un nido, forrado con barro para que sea resistente al agua, las otras aves están perplejas: no pueden imaginarse usar el nido en una nueva situación para un nuevo propósito. Como la Sra. Finch le dice a Solomon: “No colocamos nuestros nidos en la Serpentina”. De esta manera, podemos ver
cómo la representación secundaria enriquece nuestro comportamiento, permitiéndonos ser más creativos y flexibles, y responder y adaptarnos a nuestras circunstancias. Durante mucho tiempo, se pensó que esta capacidad era exclusivamente humana, pero los hallazgos recientes sugieren que se puede encontrar en un conjunto selecto de animales, incluidos los córvidos como Solomon. Un estudio de la Universidad de Oxford, por ejemplo, encontró que los cuervos de Nueva Caledonia doblaron un trozo de alambre en un gancho para agarrar comida de lugares difíciles de alcanzar. Barrie se adelantó una vez más a su tiempo, al imaginar la superposición de estas habilidades entre los humanos y otras
especies. Curiosamente, el propio Peter parece luchar con algunas de estas habilidades. Aparentemente es incapaz de tener miedo, por ejemplo, y piensa que la muerte es solo una aventura. “Para tener miedo, hay que imaginar alternativas al presente”, explica Ridley. “Peter podría ser feliz, es una emoción simple, pero teme el futuro, eso requiere un mayor nivel de representación”. Peter también lucha por formar una “teoría de la mente”, la capacidad de comprender que el punto de vista de otro puede ser muy diferente al suyo. Todo lo cual refleja algunas ideas centrales en la psicología del desarrollo moderna, a medida que los científicos llegaron a comprender las formas en que surgen los complejos procesos de pensamiento en nuestros primeros años. “Es notable”, dice Ridley. “La estructura moderna de cómo hacemos representaciones mentales, está presente en los libros de Barrie de la década de 1900”. ¿Y quién sabe qué otros hallazgos arrojarán nueva luz sobre estas historias atemporales en el futuro? Debemos tener cuidado, señala Ridley, de no leer demasiado los textos históricos, y no calzar nuestra comprensión científica actual en cada línea; Barrie no era una especie de profeta. Pero, sin embargo, piensa que los científicos y escritores de hoy podrían aprender mucho del rico intercambio de ideas de finales del siglo XIX. El esfuerzo científico riguroso no tiene que estar en desacuerdo con la imaginación y la fantasía. Como Cynthia Asquith, la amiga de Barrie, escribió sobre su muerte: “Tiende a deambular en una frontera fascinante, entre fantasía y realidad. Para él, la frontera entre estos dos reinos nunca estuvo claramente marcada. *BBC
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019 Hemeroteca del Diario de Centro América
Gavetas
7
Rafael Yela Günther DCA, 23 de diciembre de 1935.- El sábado a las 21 horas, se hizo entrega de las medallas a los artistas nacionales que las conquistaron en la Primera Exposición Centroamericana de Artes Plásticas, que se llevó a término en San José de Costa Rica, durante el mes de octubre del corriente año. El acto se realizó ante selecta concurrencia en el edificio de la Academia Nacional de Bellas Artes, situado en la 8 avenida sur, número 28. Estuvo presente el señor secretario de Educación Pública, José Antonio Villacorta. Dio principio con el discurso vanguardista del señor Rafael Yela Günther, director de la Academia Nacional de Bellas Artes. Después fue ejecutada la primera parte del Trío Opus 99
en Si Bemol Mayor, de Schubert, por los maestros Salvador Levy, Dietz Weymann y Heinrich Joachim. Luego, el secretario de Educación Pública hizo entrega de la medalla y diploma al señor Ovidio Rodas Corzo, premiado en caricatura, y encomendó al director de la Academia entregara la correspondiente al artista Humberto Garavito, quien no pudo concurrir. Se terminó este sencillo pero significativo homenaje, con la ejecución de la segunda parte del Trío Opus 99 en Si Bemol
Mayor de Schubert.
8
Reporte en V
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
.
La robótica ha desarrollado enormes capacidades de renovación industrial y, simultáneamente, plantea nuevas interrogantes sobre los alcances del desplazamiento masivo de la mano de obra tradicional.
Robots
que tributan
“La automatización ha afectado a las ciudades industriales. En esas ciudades, el número de matrimonios decrece, el crimen está aumentando y también la mortalidad, (esto último) debido al suicidio, el alcohol y causas relacionadas con las drogas”, dice el doctor Carl Frey. BBC* l investigador de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, pinta un cuadro deprimente del corazón industrial estadounidense, conocido como el Cinturón Industrial y formado por Flint, Detroit y Cleveland, ciudades que una vez encabezaron el crecimiento del sector manufacturero. Frey dice que los trabajadores de estas urbes están “perdiendo frente a los robots”. ¿Qué consecuencias económicas tiene esto? ¿Y cuál es la alternativa que muchos están
planteando, liderados por multimillonarios de renombre?
Pérdida de ingresos
Si los ciudadanos no tienen trabajo, no pagan impuestos, mientras en muchos países occidentales gozan de pensiones por desempleo. Esto supone una doble carga para los estados, sobre todo porque gran parte de los ingresos de estos provienen de los impuestos a la renta individual. Es el caso de EE. UU., donde el 48 por ciento del dinero que llega a las arcas federales procede de los impuestos a la renta individual
y el 35 por ciento de los gravámenes del seguro social. Solo el 9 por ciento proviene de los tributos corporativos. Ante esto, para compensar la pérdida de ingresos del impuesto a la renta, muchos están pidiendo un impuesto a los robots.
Cuarta revolución industrial
La primera revolución industrial propició que nos alejáramos de la potencia animal. La segunda condujo a la electrificación masiva y a la producción en masa. La era de las computadoras trajo una mayor eficiencia y una difusión más rápida de la información. Se espera que la cuarta revolución industrial, asociada con la inteligencia artificial (IA) y la robótica, transforme fundamentalmente sistemas completos de producción, gestión y gobierno. El alcance, la velocidad y la profundidad de estos cambios no tienen precedentes históricos.
Empleos robotizados
En 2013, Frey calculó que casi el 50 por ciento de los empleos en EE. UU. podría estar
Viernes
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
9
En muchas fábricas, los robots han reemplazado a los trabajadores.
Gates.El multimillonario Elon Musk también se ha pronunciado a favor de los impuestos a los robots, para usar el dinero en ofrecer atención médica y educación, o un ingreso básico para todos.
Impuesto a la automatización
Los robots están volviéndose más inteligentes y creativos, como este que es capaz de dibujar.
en riesgo en los próximos 30 años debido a los avances de la inteligencia artificial y la robótica. Los puestos que desaparecerán incluyen los de los trabajadores industriales y conductores de camiones. “Todavía tenemos que ver la reacción en contra de la automatización, como la que vimos contra la globalización”, dijo Frey al programa World Service Business Daily de la BBC . Entonces ¿podría un impuesto a los robots evitar esta reacción?
Bill Gates y Elon Musk
Hace dos años, el multimillonario, filántropo y cofundador de Microsoft, Bill Gates, planteó la idea de pagar impuestos por los robots en una entrevista con la página web Quartz. “Ciertamente, habrá impuestos relacionados con la automatización. Ahora, por ejemplo, si un trabajador humano produce, digamos, US $50 mil en una fábrica, esa cantidad está gravada, hay que pagar el impuesto de la seguridad social, todas esas cosas. Si un robot entra para hacer lo mismo, uno tendría que pensar en cobrarle impuestos similares al robot”, dijo
Pero ¿cómo gravar a un robot? “No hay que gravar físicamente a los robots. Puede haber un impuesto a la automatización”, explica Ryan Abbott, profesor de Derecho y Servicios de Salud en la Universidad de Surrey, en Reino Unido. “Las empresas que generan poco empleo deberían estar sujetas a la tasa. Al mismo tiempo, los gobiernos deberían reducir el impuesto sobre el trabajo”, argumenta. Como muchos otros expertos, Abott no recomienda un impuesto específico a los robots humanoides, sino a un uso más amplio de la inteligencia artificial. Los partidarios del impuesto dicen que los ingresos adicionales pueden ayudar a financiar programas de capacitación en nuevas habilidades y minimizar las posibilidades de que ocurra una ruptura violenta en la sociedad a causa de un desempleo a gran escala. “La gente no está compitiendo en igualdad de condiciones. Los robots tienen una gran ventaja fiscal. Cuando las empresas se automatizan, ahorran una cantidad sustancial en impuestos. Solo los impuestos les dan un incentivo para automatizarse”, agrega Abott.
Dónde ya ocurre
Esto es lo que hace Corea del Sur. En 2017, se convirtió en el primer país en reducir la renta exonerada de impuestos a la automatización para ayudar a frenar el ritmo al que la tecnología estaba incursionando en el mercado laboral. Por su parte, el Parlamento Europeo descartó una propuesta para introducir un impuesto a los robots y más bien optó por legislar para regular el aumento de estas máquinas. En EE.UU., el precandidato presidencial demócrata Andrew Yang quiere cobrar un impuesto a la automatización para financiar el ingreso básico universal. “Alrededor del 3 por ciento de la población trabaja en el transporte. El alcance potencial de la automatización y los vehículos autónomos causarán un quiebre social mucho más amplio. Es necesario volver a capacitar y proporcionar beneficios sociales. Si los gobiernos no tienen los suficientes ingresos fiscales para hacerlo, no
cabe ninguna duda de que empeorará el problema”, dice Abott.
Matices del desacuerdo
“Gravar robots no es la solución, porque las grandes empresas escaparán a estas regulaciones. Solo las pequeñas y medianas empresas sufrirán”, dice la doctora Janet Bastiman, directora científica de Story Stream, una compañía de servicios de tecnología de la información. Cobrar impuestos por los robots y sistemas de inteligencia artificial a las empresas, dice, “impedirá innovar”. Ulrich Spiesshofer, exdirector ejecutivo de ABB, la mayor empresa suiza de ingeniería, tampoco está impresionado con el clamor de un impuesto a los robots. “Las economías con las tasas de desempleo más bajas del mundo, Alemania, Japón y Corea del Sur, tienen las tasas más altas de robótica, con más de 300 robots por cada 10 mil trabajadores”, dijo a la cadena CNBC en 2017. “La robotización y la automatización, la riqueza y la prosperidad van de la mano”, añadió. Pero los críticos dicen que la tecnología solo ha permitido a los brillantes y privilegiados acumular riqueza, mientras que deja solo ganancias marginales a las masas.
Nuevos puestos
Pero las pérdidas de empleos a gran escala aún están por ocurrir, y quizás no todo sea pesimismo. Una proyección de 2018, de la consultora PwC, sugiere que en Reino Unido, las pérdidas de empleos debido a la automatización se compensarán con la creación de nuevos puestos de trabajo. Un ejemplo de esto podría encontrarse en el mundo del deporte. El fútbol, por ejemplo, está usando ahora la tecnología para esclarecer jugadas dudosas, algo que hasta no hace mucho se dejaba a criterio de los árbitros. La tecnología ha ayudado a mejorar la calidad de la toma de decisiones al eliminar los errores humanos.Pero no ha hecho que los árbitros sean innecesarios, sino que ha creado puestos de trabajo para técnicos. Las pérdidas de empleos en las fábricas son una historia diferente. Todavía no existe un consenso sobre impuestos para los robots, pero los políticos lo están considerando cada vez más como un medio para hacer frente a los cambios provocados por los avances tecnológicos. *BBC
10
Contando el tiempo
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
EE. UU.: el lado oscu Estados Unidos vive la más larga expansión económica en su historia, tras batir el récord de 120 meses consecutivos de crecimiento. Cecilia Barría* a última vez que esto había ocurrido fue en el período comprendido entre marzo de 1991 y marzo de 2001, según el Departamento Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés). Pero, aunque sea la expansión más larga en el tiempo, no es la más alta. Bajo una perspectiva histórica, este récord ha sido más débil que otras expansiones, con un crecimiento anual promedio de 2.3 por ciento en los últimos 10 años, mientras que en la década de los 90 fue de 3.6 por ciento. Aunque el presidente Donald Trump suele atribuir todo el crédito del crecimiento económico a su gestión, el ciclo expansivo comenzó con Barack Obama y ha seguido una trayectoria estable desde 2009. “En la última década hemos visto bajas tasas de interés. Una gran cantidad de dinero fácil”, dice Gary Hufbauer, investigador senior del centro de estudios Peter Institute for International Economics (PIIE). “Esos bajos intereses más una política fiscal expansiva, que aumentó el gasto y la deuda pública, han sido los principales motores de la expansión”, señala. En ese escenario, Trump realizó en 2018 uno de los mayores recortes de impuestos en la historia del país, que dejó menos recursos en las arcas fiscales y más dólares en las calles. Este año, el crecimiento ha ido bajando su ritmo desde 3.1 por ciento, en el primer trimestre, a un 2.1 por ciento en el segundo.
Endeudados
¿Qué hay detrás de un desempleo tan bajo? Aunque el desempleo ha disminuido desde un 10 por ciento en octubre de 2009 a un 3.6 por ciento (el más bajo desde 1969), el crecimiento de los puestos de trabajo ha sido más lento que el registrado en otras recuperaciones económicas. Y si bien la mayor parte de la población activa tiene trabajo, eso no implica necesariamente que sean empleos de calidad. “Muchas personas trabajan por horas y no tienen seguridad social”, explica Hufbauer. Y, desde otro punto de vista, a pesar del extenso crecimiento económico y el bajo desempleo, los salarios solo comenzaron a subir sustancialmente para la mayoría de la población, hace unos meses. Aunque Estados Unidos está pasando por uno de sus mejores momentos, “hay una insatisfacción en el ciudadano promedio”, apunta Hufbauer. Detrás de esa insatisfacción hay problemas económicos relacionados con gigantescas deudas educacionales, el alto costo del
El número de personas que se quedan sin hogar, en grandes ciudades de EE. UU., no ha dejado de crecer.
cuidado de los niños y la salud. El otro tema es que el precio de la vivienda se ha disparado en algunas zonas de Estados Unidos, encareciendo la renta o desplazando a las personas hacia los márgenes de las ciudades.
Aumento de la desigualdad
“Los ingresos del 1 por ciento más rico se han duplicado en las últimas tres décadas”, dice Mark Price, investigador del Economic Policy Institute, con sede en Washington, DC. El experto argumenta que la evidencia muestra que los salarios han aumentado mínimamente, en relación con la magnitud del crecimiento económico. El salario mínimo (que hoy está en 7.25 por ciento la hora) “le permite a un trabajador comprar menos de lo que podía adquirir en 1968 con ese mismo dinero”, agrega. Según un estudio elaborado por Gabriel Zucman, profesor de la Universidad de California, Berkley, las 400 personas más ricas de Estados Unidos (entre los que están Jeff Bezos, Bill Gates o Warren Buffet) han triplicado su fortuna en los últimos 30 años. En contraste, la fortuna que concentra la mayor parte de la población en ese mismo período ha caído, según la Base de Datos de Desigualdad Mundial (World Inequality Database). “La concentración de la riqueza ha vuelto a niveles que no se veían desde los años 20”, escribe Zuc-
man en su investigación. Como contraparte, otros economistas plantean que, más allá de la desigualdad, el país en su conjunto ha seguido creciendo y las personas con menos ingresos se han beneficiado de la prosperidad. Y critican que fijarse únicamente en la desigualdad es una forma muy sesgada de analizar los resultados de las políticas económicas. Estados Unidos es ciertamente el país más rico del mundo y el que está creando más millonarios nuevos que ningún otro, tal como lo demuestran informes recientes, como el que elabora Credit Suisse.
Datos comparativos
De acuerdo con los datos de la última encuesta a consumidores que realiza la Reserva Federal, cada 3 años, el ingreso medio de los hogares aumentó 10 por ciento, entre 2013 y 2016. Y aunque todavía está por debajo de su nivel previo a la crisis financiera de 2008 (cerca de US $2 mil menos que en 2007, ajustado por inflación), los últimos datos disponibles sugieren una tendencia positiva. ¿Cómo se compara la desigualdad de Estados Unidos con el resto del mundo? La manera más común de medir la desigualdad entre los economistas es el Coeficiente de Gini, un método que le asigna a los países un puntaje que va de cero a 100, donde cero es la máxima
11
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
uro de la expansión Fotos: Archivo
En el segundo trimestre de este año, la economía creció 2.1%.
igualdad. Así, Estados Unidos ocupa el segundo lugar de los países más desiguales, después de China, según los datos más recientes del Banco Mundial. La falta de recursos básicos para sobrevivir también golpea a la primera economía del mundo, que tiene cerca de 40 millones de pobres. De hecho, el relator sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos de la ONU, Philip G. Alston, publicó a mediados del año pasado un informe lapidario en el que afirma que Estados Unidos es el país rico con mayores niveles de desigualdad de ingreso y de riqueza.
Inmovilidad social
La desigualdad “se manifiesta en bajos niveles educativos, un sistema de salud inadecuado y la ausencia de protección social para la clase media y los pobres, lo que a su vez limita sus oportunidades económicas e inhibe el crecimiento general”, dijo Alston. “Estados Unidos tiene ahora una de las tasas más bajas de movilidad social intergeneracional de los países ricos”, agrefó Alston. El gobierno estadounidense criticó duramente el informe, acusándolo de contener “cifras exageradas” y de estar motivado por “razones políticas”. En cuanto a la duración de la expansión, como siempre, hay pesimistas y optimistas. Los inversores están haciendo distintas apuestas sobre cuánto puede durar el boom económi-
La economía del país más rico del mundo ha crecido durante 121 meses seguidos.
co.Algunos creen que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) mantendrá el ciclo de crecimiento recortando tasas de interés, mientras que otros ven una desaceleración inminente que podría llegar en los próximos meses. “Aún no vemos una recesión, pero seguimos preocupados”, escribió Torsten Slok, economista jefe del Deutsche Bank, destacando la incertidumbre que genera la guerra comercial entre Estados Unidos y China, por ejemplo.
Un barómetro
Otra señal de advertencia es la temida “curva de yield invertida” o curva de rendimientos, un indicador que ha aparecido justo antes de las últimas 7 recesiones en Estados Unidos. Y eso es exactamente lo que está pasando ahora: lleva tres meses invertida. ¿Y qué indica? Esta curva se invierte cuando las tasas de interés a corto plazo son más altas que las de largo, en el caso de los bonos sobe-
ranos. Es un barómetro de los mercados y del ánimo financiero, en relación con la economía. No se sabe cuándo llegará a su fin la más larga expansión económica en la historia de Estados Unidos, pero lo que sí se sabe es que los beneficios del crecimiento varían sustancialmente de una ciudad a otra. Una investigación del Centro de estudios Brookings Institution demostró que el lugar de nacimiento puede determinar tu futuro. Así, por ejemplo, aquellos condados estadounidenses que tuvieron problemas económicos en los 80 del siglo pasado, siguen con dificultades; mientras que los que gozaban de una buena situación económica, mantienen ese privilegio. El estudio argumenta que, en otros períodos históricos, las zonas más vulnerables tendían a crecer más rápido, acortando la brecha de desigualdad. Pero ahora el camino se ha puesto más difícil. *BBC
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019 Fotos: Archivo
El monstruo de Frankestein más popular es el interpretado por Boris Karloff en la película de James Whale de 1931.
Frankenstein: ¿a quién tememos? Tradicionalmente, la tragedia de Frankenstein ha servido para infundir miedo al cambio provocado por engendros destructivos. ¿Pero de qué Frankenstein hablan? De la novela publicada por Mary Shelley en 1818 hay más de 100 adaptaciones cinematográficas, con una enorme diversidad de versiones y perversiones. Como la criatura hecha con retazos de animales y personas, el mito es una mezcla de discursos sobre los límites del progreso, la ética y la innovación. De ahí el atractivo de su historia, que se sigue contando una y otra vez. Pablo Francescutti* os det ractores que t acha n a Frankenstein de parábola anticientífica sostienen que su efecto más notorio ha sido el de nutrir los recelos del vulgo hacia los avances de una ciencia que le asusta y no comprende. Desde luego, ciertas versiones y secuelas contienen elementos que abonan esa lectura. ¿Y en los demás? ¿Y en el original aparecido hace dos siglos en Londres con el título de Frankenstein o el moderno Prometeo? ¿Era Mary Shelley una escritora tecnófoba? Refresquemos el argumento de la novela de la que Ariel ha publicado una excelente ver-
sión revisada y corregida: Víctor Frankenstein, sabio ginebrino, aspira a descubrir el secreto de la vida y obsequiar a la humanidad con el don de la inmortalidad. Con trozos de cadáveres y de animales confecciona un ser animado. Horrorizado por su grotesca fealdad, lo rechaza y se niega a brindarle una compañera. La criatura, viéndose expulsada de la fraternidad humana, mata a su novia y a otros de sus seres queridos. Víctor se lanza en su persecución y ambos mueren en el Ártico. Al comparar a Víctor con Prometeo, el héroe mitológico que trajo el fuego a los mortales y por ello fue castigado por los dioses, la novela sugiere una interpretación trágica. Pero aquí no hay intervención divina ni agentes sobre-
naturales; la desgracia sobreviene por causa de un experimento chapucero. Y aunque Víctor mezcla la alquimia con la electricidad y las matemáticas, no se maneja como un alquimista o un mago sino como el precursor de una biología en pañales.
El sello del Romanticismo
Shelley estaba al corriente de la ciencia de su época, así como de la política radical preconizada por sus padres, el anarquista William Godwin y la feminista Mary Wollstonecraft, y su marido, el poeta Percy Shelley. Darko Suvin, estudioso de la ciencia ficción, la percibe desencantada con el utopismo de ilustrados y románticos y sus promesas de progreso social. No es casual que bosquejara su obra poco después de Waterloo, la batalla que cerró el ciclo abierto con la Revolución francesa e inauguró un período reaccionario, para consternación de la intelectualidad progresista. Su texto, conviene subrayar, ostenta el sello del Romanticismo, al cual la autora pertenecía en cuerpo y alma. Contra la opinión extendida, dicho movimiento profesó enorme devoción por la investigación. A contrapelo del ilimitado optimismo de una ciencia entendida como dominio humano sobre la naturaleza, defendía su desarrollo en armonía con el entorno y oponía un enfoque holístico al mecanicismo de la Ilustración.
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
Fiel a ese espíritu, Mary Shelley atiza un correctivo a la búsqueda de conocimiento a cualquier precio; y de pasada ajusta cuentas con la soberbia romántica mediante la crítica a la conducta de Víctor, el héroe byroniano cuya ansia egocéntrica de gloria arrastra a los demás.
Más tarde, los ecologistas acuñaron la etiqueta Frankenfood en su lucha contra los transgénicos. En un reciente telefilme británico, el monstruo es alumbrado por un ensayo con células madre. Frankie ha demostrado ser un contenedor multiuso de las ansiedades suscitadas por la técnica de moda. En un ensayo incluido en la edición de Akal, Josephine Johnston defiende que el meollo de la novela no consiste en un supuesto alegato contra la ciencia; su eje pasa por la cuestión de la responsabilidad. “El error de Víctor radica en no pensar más a fondo en las repercusiones potenciales de su obra”. Para la ensayista, el devastador desenlace no ofrece dudas: “El entusiasmo científico sin control puede provocar un daño imprevisto”.
Lo gótico y la ciencia ficción
Frankenstein, sostiene Suvin, echa los cimientos de la ciencia ficción, un género de la sociedad industrial señalado por su ambivalencia frente al avance científico-técnico. Y lo hace distanciándose del horror gótico, cuyos muertos al acecho de los vivos personifican el peso fatídico del pasado sobre el presente. La diferencia es visible en la Criatura: en vez de presentarla a la manera gótica como la encarnación del Mal sacrílego, su soliloquio mete al lector en el pellejo de una creación científica capaz de aprender a hablar por su cuenta y educarse en soledad leyendo a Plutarco, Milton y Goethe. La impronta gótica forma parte de la utilería: las inmensidades aisladas por las que deambulan los personajes, los ambientes tenebrosos, las noches tormentosas y los cadáveres que suministran la materia prima de la Criatura. Su nudo dramático, en contraste, se ciñe a un experimento y sus derivaciones. No hay maldición ni predestinación. El pasado no controla la situación; la acción discurre en el presente y se abre al futuro. Sin embargo, su mensaje fue abusivamente simplificado. La retórica conservadora se sirvió de la tragedia de Víctor para plasmar el miedo al cambio impulsado por individuos bien intencionados: si alguien proponía liberar a los esclavos de las colonias o conceder el derecho al sufragio a la clase trabajadora, se le acusaba de desencadenar monstruos destructivos. Más tarde, la izquierda repetiría la operación, pintando a Saddam Hussein como un Frankenstein engendrado por Estados Unidos y alzado contra su amo. Unos y otros adulteraron el sentido primigenio de la novela.
Estrella del espectáculo
La otra tergiversación la perpetraron las adaptaciones teatrales sucedidas a lo largo del siglo XIX al exagerar el trasfondo gótico de la intriga. Aparte de cambiar escenarios y confundir nombres (el monstruo pasó a ser conocido por el apellido de su inventor), introducen al sirviente jorobado, describen al laboratorio como la cueva de un nigromante y enfatizan la maldad de la Criatura, buscando atraer al gran público, más ávido de estremecimientos fuertes que de angustiosas reflexiones sobre las fronteras del saber y la naturaleza humana. La empatía con el monstruo desaparece; el ser curioso y sensible se transforma en una Cosa irremediablemente maligna. Estas versiones de probado tirón en la audiencia, consigna William St. Clair, fueron la fuente de inspiración de Hollywood en lugar del texto original. En el 2007, el historiador del cine Thomas Leitch contabilizó 102 interpretaciones del monstruo en otras tantas adaptaciones fílmicas. Fue el séptimo arte, más que los montajes teatrales de la cartelera anglosajona, el responsable de su estatus mítico. Las primeras películas muestran a un gigante idiota surcado de costuras y con un tornillo en el cuello, condenado por el cerebro del criminal ahorcado que le trasplantaron.
La industria del espectáculo ha convertido una metáfora humanista en un engendro desprovisto de corazón.
Víctor, por su parte, es degradado a arquetipo del científico loco y pecador: “Ya sé lo que se siente al ser Dios”, exclama en el filme de James Whale. Así y todo, con el correr del celuloide se observa cierta tendencia a humanizarlo. Un film de Serie B sorprende con un monstruo adolescente: I Was a Teenage Frankenstein (1957) y otro dirigida al público negro le pinta con piel oscura y peinado afro: The Black Frankenstein (1973). En los 70, a tono con la liberación de las costumbres, irrumpen el lascivo Andy Warhol’s Frankenstein (1974) y el engendro transexual de The Rocky Horror Show (1975). Por fin, Mary Shelley’s Frankenstein (1994) restituye la inteligencia a la Criatura que Boris Karloff había igualado a un zombi.
Una parábola
Desde mediados del siglo XX se ha tendido a leer Frankenstein como una advertencia sobre el impacto nocivo de las nuevas tecnologías. En 1945, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Henry Stimson, dijo de la bomba atómica: “Puede ser Frankenstein o un medio para la paz”.
Ciencia y consciencia
Del devastador desenlace se desprende el necesario compromiso del científico con su creación: velar por ella y cuidar de que no dañe a los demás. Las palabras de Víctor: “He sido derrotado en estas esperanzas; sin embargo, acaso otro triunfe”, nos indican que Shelley no se abandona a la tecnofobia ni pierde la esperanza en una ciencia con conciencia. No todo el argumento conserva actualidad. El drama del científico a solas con su conciencia, verosímil en una época de inventores aficionados, ha quedado obsoleto. Hoy, la investigación depende más de intereses políticos y económicos consagrados a explotar sus frutos sin miramientos humanísticos o ambientales. Si la Criatura que la escritora británica presentó en sociedad era una mezcolanza de restos animales y humanos, el monstruo de la cultura de masas es el producto de un bricolaje con versiones influenciadas por cada contexto. No es casual que hoy retornemos al texto original. La admonición de Mary Shelley sintoniza con nuestra disposición a no extender más cheques en blanco a los laboratorios. Y su mirada compasiva toca una fibra en nuestra sensibilidad posmoderna, capaz de conmoverse por la agonía de un replicante asesino o el flechazo de un solitario con un software. *Sinc
Las múltiples versiones teatrales y cinematográficas han terminado por encadenar a la Criatura en los altares de la modernidad.
14
Ventanas
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
Edvard Moser y la neuro Cuando tenía 7 años, Henry Molaison se dio un golpe en la cabeza y se fracturó el cráneo. Tres años después empezó a tener unas convulsiones cada vez más intensas y frecuentes, a pesar de la medicación. Para cuando cumplió los 27 años ya no podía tener una vida normal.
Aunque los Moser ahora se han separado, no conciben la actividad investigativa el uno sin la otra.
Ana Pais* s por eso que, en 1953, Molaison aceptó formar parte de un procedimiento experimental en el que le extirparon los dos hipocampos del cerebro. La operación funcionó y el hombre dejó de tener convulsiones. Incluso su coeficiente intelectual aumentó. Pero entonces los médicos se dieron cuenta de que, en el proceso, habían dañado su memoria. El joven no podía recordar si había desayunado o cómo llegar hasta el baño. Olvidaba las caras y nombres del personal médico y, lo que era más perturbador, debían decirle una y otra vez que su tío había muerto. El trágico desenlace de su cirugía dio inicio a 5 décadas de estudios que lo inmortalizaron como el paciente “HM”, el más famoso de la historia de la neurociencia. Molaison no llegaría a verlo, pero su caso derivó en un descubrimiento crucial sobre
Científicos del Instituto de Neurociencias de Alicante (España), han descrito en ratones que los grupos de neuronas que funcionan como nodos críticos en las redes de memoria del hipocampo se localizan, en realidad, en el núcleo accumbens, una estructura del sistema de recompensa del cerebro. El trabajo, que publica Nature Communications, abre la puerta el diseño de protocolos dirigidos a estos nodos críticos en el cerebro para reforzar conexiones entre redes neuronales cerebrales, como la de la memoria. “Nuestros resultados tienen implicaciones prácticas para tratar patologías del cerebro basadas en la conectividad funcional, como la adicción a sustancias de abuso, la esquizofrenia o la depresión. Permite, por ejemplo, diseñar protocolos de intervención dirigidos a nodos críticos en el cerebro para manipular su actividad, buscando
el funcionamiento del cerebro y la memoria. No en vano le valió el premio Nobel de Medicina al neurocientífico noruego Edvard Moser. “El espacio y tiempo son propiedades totalmente fundamentales de nuestra propia experiencia subjetiva”, dice Moser. “Es difícil mantener cierto entendimiento del mundo si no podemos colocar las cosas en algún
Mejorar la memoria reforzar conexiones entre redes neuronales cerebrales, por ejemplo, para reforzar la memoria”, explica Santiago Canals, del INA. Canals apunta que algunas herramientas clínicas, como la estimulación magnética transcraneal o la estimulación cerebral profunda, podrían beneficiarse de esta aproximación localizando las áreas a estimular en algunos trastornos neurológicos o psiquiátricos, especialmente aquellos que se cree que son el resultado de las disfunciones de la red. El hallazgo puede servir también como guía para la cirugía del tumor cerebral mediante la identificación de áreas esenciales que se deben preservar durante la resección. Para integrar toda la información que recibe, el cerebro primero la distribuye en redes especializadas que interaccionan de manera jerárquica a medida que el procesamiento cognitivo requiere
lugar del espacio y organizar los eventos en un tiempo”, agrega. “Por eso, cuando estas habilidades se pierden, de alguna manera nos perdemos a nosotros mismos”. Moser, quien hace poco participó en la conferencia Nobel Prize Dialogue en Madrid, puede a veces sonar como un filósofo. Y aunque no lo es, la propia Academia Sueca reconoció al
niveles más altos de integración. Entender cómo coordina el cerebro el flujo de información en un sistema de esta naturaleza e identificar las poblaciones de neuronas, o nodos críticos en la red cerebral, que son necesarios para hacerlo, es un problema fundamental en neurociencia. Estos nodos críticos son esenciales para la integración de las redes que intervienen en procesos tan importantes como el aprendizaje. “El resultado ha sido una sorpresa”, subraya Canals. “Hasta ahora sabíamos que el núcleo participa en la formación de memorias, entre otras funciones, pero desconocíamos su papel fundamental para estabilizar la interacción entre el hipocampo y otras regiones de la corteza cerebral, como acabamos de descubrir. Estas interacciones son fundamentales para la consolidación a largo plazo de las memorias”. (SINC)
15
Guatemala, viernes 16 de agosto de 2019
ociencia
Archivo
anunciar su premio, en 2014, que había logrado resolver “un problema que ha ocupado a filósofos y científicos durante siglos”.
El GPS del cerebro
“El premio Nobel fue por descubrir las células que forman parte del sistema que nos permite saber dónde estamos y encontrar
el camino” para ir de un lugar a otro, explica Moser.En otras palabras, se trata de células que funcionan como el “GPS interno” del cerebro. Pero el galardón no lo recibió en solitario, sino que lo compartió con el estadounidense John O’Keefe y la noruega May-Britt Moser. El apellido Moser no es una extraña coincidencia. Edvard y May-Britt no solo forman parte del selecto club de los laureados por la Academia Sueca, sino que además son parte de uno todavía más reducido: el de los 5 matrimonios Nobel.
ciados, sus carreras siguen profundamente interrelacionadas. Es que no solo continúan a la cabeza del Instituto que crearon juntos, sino que siguen recibiendo financiación y galardones como dupla. “La gente nos percibe como una unidad natural”, explica él. “De haber pensado que alguna vez ganaría el Nobel”, agrega, “hubiera asumido que sería con ellos (May-Britt Moser y John O’Keefe). Cualquier otra opción hubiese sido extraña para mí”.
Un intrincado camino
Espacio y tiempo
Edvard Moser nació en 1962 en Haramsoya, una isla del oeste de Noruega de tan solo 500 habitantes, pero a los pocos meses sus padres se mudaron a un ambiente “más urbano, por así decirlo”, ironiza. Es que la isla que sería su hogar hasta los 18 años tenía “unos 4 mil habitantes repartidos en 4 diferentes poblados”, cuenta en su autobiografía. A pesar de no haber crecido en una familia ni un lugar con tradición académica, gracias a su ávido consumo de libros descubrió la ciencia y se apasionó por ella. Pero su camino hacia la neurociencia, un área que entonces no existía como carrera universitaria, terminaría siendo intrincado. Cumplió con el servicio militar obligatorio, hizo algunos cursos de matemáticas y estadística, se doctoró en neuropsicología y comenzó un periplo internacional por distintos laboratorios. “Hubo desvíos”, dice. “Pero creo que venir de un lugar donde no había nada más me ayudó a tener una perspectiva diferente y original sobre los problemas”. A lo largo de esos años, May-Britt se convertiría en su esposa, pero también en su compañera de investigación y cofundadora del Instituto Kavli para Sistemas de Neurociencia en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología en Trondheim, en el centro del país. “Llevamos muchos años dirigiendo este laboratorio e Instituto juntos y funciona mucho mejor que si fuese uno solo”, pues según cuenta, tienen intereses similares pero habilidades distintas. Y si bien los Moser ahora están divor-
Desde hace años, los neurocientíficos tratan de averiguar si la voz influye a la hora de procesar la información o si entendemos una palabra de un modo u otro según quien la pronuncie. Ahora, un estudio realizado por el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) de San Sebastián concluye que, efectivamente, las ondas sonoras transmiten información más allá del significado léxico de las palabras. Esta investigación, publicada online en el Journal of Memory and Language, ha comprobado que las palabras llevan información indexada a través de la voz. Liderado por Efthymia Kapnoula, el trabajo determina que el significado que damos a las palabras está condicionado por factores que no se limitan simplemente a la información léxica. Las personas y, en concreto, sus voces, tienen mucho que decir en la representa-
“El intrincado sistema de mapeo del espacio, que derivó en el descubrimiento de la célula red en 2005 y el premio en 2014 fue apenas el principio”, afirma Moser. En estos años, por ejemplo, descubrieron que esas células “no solo se encargan del espacio, sino también del tiempo, por lo que hay un cambio a medida que el tiempo pasa”. “Ahora sabemos también que el espacio y tiempo son elementos de los recuerdos que son almacenados en este sistema”. Hasta han dado inicio a lo que llaman la “fase dos” de sus investigaciones: “Entender la enfermedad de Alzheimer y, ojalá, contribuir al desarrollo de algún tipo de tratamiento”. “El área del cerebro que contiene todas estas células especializadas y registra el pasaje del tiempo suele ser la primera área que se daña en el alzhéimer”, dice el Nobel. Esta enfermedad, que aún no tiene cura, afecta a entre el 60 y 70 % de personas con demencia, que son nada menos que 50 millones alrededor del mundo, según la Organización Mundial de la Salud. “Y está aumentando rápidamente porque la gente está viviendo más tiempo, por lo que es un gran problema para la sociedad”, agrega. La trágica historia de Molaison fue excepcional por la forma, pero no por la pérdida de memoria en sí. Moser ahora busca ayudar a los otros 50 millones de “HM” que también viven en el constante olvido.
El poder de la voz ción mental de las palabras. Hace una década otro estudio concluyó que la persona que habla influye a la hora de escuchar una frase. “Este experimento demostró que si escuchamos de la boca de un niño o niña una frase como ‘cada noche tomo un poco de vino antes de irme a dormir’, nuestro cerebro se sorprende. Sin embargo, no ocurre lo mismo si esa frase la pronuncia una persona adulta”, afirma Kapnoula. No obstante, el equipo del BCBL pretendía ir más allá y determinar si esa información adicional que ofrece la voz del hablante se guarda en el cerebro del interlocutor como parte de la representación léxica de las mismas. “Todas las palabras que conoce una persona componen lo que llamamos léxico mental, y se piensa que cada una de ellas es abstracta en el sentido de que solo lleva información lingüística.
*BBC
La identidad de la persona que pronuncia la palabra es información no lingüística y, hasta ahora, se pensaba que no se guardaba en el léxico mental”, explica la investigadora. El estudio ha examinado, en concreto, si las representaciones cognitivas de las palabras llevan información sobre la voz del hablante que las pronuncia. Así, el experimento ha consistido en que los participantes aprendieran una serie de palabras que desconocían, emitidas por voces diferentes. “En esas sesiones manipulamos la frecuencia en la que una palabra hablada en una voz específica se usaba para referirse a una imagen. Los resultados mostraron que las nuevas palabras fueron activadas más rápido cuando la voz coincidía con la imagen”, detalla Kapnoula. (SINC)