Skip to main content

Revista Viernes del Diario de Centro América del 10 de enero de 2020

Page 1

Albert Camus,

Archivo

una amistad perdida

Viernes Guatemala, 10 de enero de 2020 AĂąo 7 No. 313


Portal

Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

Editorial Adoradores del tiempo somos. Danzamos alrededor suyo, a razón de 365 días por segundo. Danzamos no,

Harold

¿Dónde se encuen

viajamos. Nos detenemos apenas para voltear hacia el mapa que nuestros pasos van dejando. Un año es apenas un segundo a escala cósmica. ¿Estamos hechos de segundos? No. Destellos apenas somos en el universo. Un año, es apenas un destello. Vivir el instante es lo que hacemos, aunque no querramos. Viajamos a la velocidad de la luz, porque eso somos: luz, instante, destello fugaz. “Somos gente que alumbra esta tiniebla. Somos su destello más reciente”. Hay inquietante evidencia de que viajamos a lomos de un pedrusco que gira alrededor del Sol a 100 mil km/h. El astro orbita a su vez alrededor del centro de la Vía Láctea a 850 mil km/h. Y nuestra galaxia navega a casi 2.3 millones de km/h, es decir, 630 km por segundo. El universo se expande y nosotros con él. A la velo-

l autor fue un apasionado de la lectura desde la niñez. Así pues, no es de extrañar que decidiera iniciar una nueva obra para explicarnos cómo los libros nos ayudan a vivir y a comprender nuestras vidas. Sin embargo, cuando Bloom llevaba más de medio libro escrito, tuvo un encuentro muy cercano con la muerte. Ya recuperado, se deshizo de todas las páginas que había redactado y volvió a empezar este libro con una nueva sensación de urgencia, apoyándose en algunos de los más grandes pensadores y escritores de Occidente para intentar descubrir dónde y cómo se encuentra la sabiduría. Bloom nos lleva desde la Biblia hasta el siglo XX en busca de las claves que atesora la literatura en las que encontrar sentido tanto a nuestra vida como a la muerte propia y a la de nuestros seres queridos. ¿Dónde se encuentra la sabiduría? proporcionará a los lectores un mayor entendimiento y les conducirá con renovada pasión a las páginas de los escritores que más han contribuido a nuestra cultura.

cidad de la luz. Porque eso somos. Luz. Un segundo ha transcurrido apenas. Otro se aproxima. Y también lo viviremos a razón de 365 días por segundo. Aunque no lo sepamos. Aunque no lo querramos.

Mitólogo

DIRECTORIO Director General: Pavel Arellano Arellano

ire

c ci ó

n Gen

er a

l

D

2

Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Freddy Pérez

Gua

t e m ala

Gal

El lingüista, literato y mitólogo Wilhelm (Karl) Grimm, nació en Hanau, Alemania, el 24 de febrero de 1786 y falleció en Berlín, el 16 de diciembre de 1859. Su vida y obra estuvo fuertemente ligada a la de su hermano mayor, Jacob, por lo que es frecuente escuchar hablar de los Hermanos Grimm en conjunto. La Academia de Berlín, al anunciar su muerte, elogió al estudioso de la lengua y recopilador de sagas y poesías alemanas, y reconoció que “pocos hombres son tan queridos y venerados como los hermanos Grimm, quienes trabajaron en conjunto durante medio siglo”.


3

Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

d Bloom

ntra la sabiduría?

lería

Archivo

Semblanza Rudyard Kipling El escritor Joseph Rudyard Kipling nació en Bombay (en ese momento India Británica), el 30 de diciembre de 1865. Fue hijo de Alice Kipling y John Lockwood Kipling. Su madre era una mujer a tal punto vivaz que de ella diría el futuro virrey de India: “... la flojera y la Sra. Kipling no pueden estar en el mismo lugar”. Lockwood, su padre, era un oficial del ejército británico y además era un experto escultor y alfarero que enseñó escultura arquitectónica en la recién fundada Escuela Jejeebhoy de Arte e Industria en Bombay. La pareja había viajado a la India a comienzos de 1865, y se habían conocido dos años antes en el lago Rudyard en Staffordshire, Inglaterra. A los 6 años, Rudyard fue enviado a estudiar a Inglaterra junto a su hermana. Permaneció 5 años en un hogar social de Southsea, experiencia que describe en su relato La oveja negra. En 1882 regresó a la India, momento en que comenzó a trabajar para la Civil and Military Gazette de Lahore hasta 1889, en calidad de editor y escritor de relatos. Algún tiempo después publicó Cancioncillas del departamento (1886), una serie de versos satíricos sobre la vida civil y militar en los cuarteles de la India colonial, además de una colección de relatos escritos para la prensa recopilados en Cuentos de las colinas (1887). Su fama literaria se la debe a 6 historias sobre la vida de los ingleses en la India, publicadas entre 1888 y 1889. Entre sus novelas o relatos largos más populares figuran La luz que se apaga (1891), El libro de la selva (1894), El segundo libro de la selva (1895), Capitanes intrépidos (1897), Stalky & Cía. (1899), basada en sus experiencias infantiles en el United Services College, y Kim de la India (1901), un relato picaresco de la vida en la India. Lo más destacable de su poesía es quizá Baladas del cuartel (1892) y Las cinco naciones (1903). Kipling viajó por Asia y Estados Unidos, donde se casó el 18 de enero de 1892 con Caroline Balestier y vivió durante un breve periodo en Vermont. En 1903, se estableció en Inglaterra. Aparte de sus obras más populares, destaca el relato corto The Man Who Would Be King (El hombre que pudo ser rey), (1888), publicado originalmente en el volumen The Phantom Rickshaw, o los poemas Gunga Din (1892) e If (traducido al castellano como Si... (1895). Varias de sus obras han sido llevadas exitosamente al cine. Fue iniciado en masonería a los 20 años en Lahore, por lo que dedicó su vida y sus escritos a profundizar en la condición del hombre, y su devenir existencial. Kipling rechazó el premio nacional de poesía Poet Laureat en 1895 (poeta laureado), la Orden de Mérito del Reino Unido y el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico en tres ocasiones. Sin embargo, aceptó el Premio Nobel de Literatura de 1907, lo que le convirtió en el primer escritor británico en recibir este galardón, y hasta la fecha, el ganador más joven (27 años) de ese prestigioso premio. A consecuencia de una hemorragia interna, Joseph Rudyard Kipling murió el 18 de enero de 1936, dejando un legado de 5 novelas, más de 250 historias cortas y 800 páginas de versos. Fue considerado como “El escritor del Imperio”, título que siempre lo halagó, y que lo acompañó incondicionalmente en sus últimos días de vida. Quizás los ingleses nunca habrían sabido tanto sobre la vida colonial si este escritor no se hubiera inmiscuido en la vida de la considerada “una colonia más” del creciente imperio Británico. Decidió ser enterrado junto a su esposa en el “Poets’ Corner” de la Abadía de Westminster, lugar reservado para los miembros más ilustres del Imperio británico, que yacen junto a reyes y reinas. En 2012, en reconocimiento a su interés en las Ciencias Naturales, se nombró una nueva especie de cocodrilo prehistórico, el Goniopholis kiplingi, por los fósiles descubiertos en el Reino Unido en 2009. Así mismo, en marzo de 2013 fueron publicadas sus obras completas en 3 tomos, incluyendo 50 poemas inéditos.


Guatemala, viernes 10 de enero de 2020 Hemeroteca del Diario de Centro América

Gavetas Agustín Lara

7

DCA, 5 de febrero de 1936.- Se afirma que por disposición del licenciado Vásquez Vela, secretario de Educación Pública de México, ha quedado proscrita en forma contundente la música de Agustín Lara en todos los actos culturales que, directa o indirectamente, sean organizados por la mencionada Secretaría. Este acuerdo fue comunicado al Departamento de Bellas Artes y, en general, a todos aquellos que con frecuencia organizan y efectúan actos culturales, en los que se desarrollan programas literariomusicales, haciéndose notar que quienes interpreten o permitan la interpretación de esa música poco edificante por degeneradora, serán cesados de los puestos que desempeñen. Este acuerdo se tomó atendiendo a que se considera que las melodías de Agustín Lara, ni son originales, ni son clásicamente mexicanas y sí, en cambio, entrañan un morbo que es necesario combatir a todo trance si se quiere salvar el buen gusto de las clases populares. Se sabe que el nombre de pila bautismal del célebre intérprete y compositor es Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, nacido en la localidad de Tlacotalpan, estado de Veracruz, el 30 de octubre de 1900, aunque algunas versiones poco creíbles ubican su nacimiento en Suchitepéquez, Guatemala. La primera canción que registró a su nombre fue La prisionera, la cual compuso en 1926. En 1930 inició su carrera radial, mediante el programa llamado La hora íntima de Agustín Lara. Al tiempo actuaba y componía canciones para diversas películas, entre ellas Santa (1931), inspirada en la novela de Federico Gamboa, esa sí, escrita en Guatemala.


10

Contando el tiempo

Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

Albert Camus y Jean-Paul Sartre,

una amistad perdida

Jordi Corominas i Julián* Su única excusa está en la terrible época. Hay algo en ellos que aspira a la servidumbre. Han soñado transitar por algún noble camino lleno de pensamientos. Pero no existe una senda real para la servidumbre. En cambio, tenemos la trampa, el insulto, la denuncia al hermano. En todo esto se respira el aire de los últimos 30 años.” En 1952, Albert Camus se desahogaba así en sus apuntes privados contra la polémica desatada en Les Temps Modernes tras la publicación de su último libro, El hombre rebelde. Cuenta la leyenda que Jean-Paul Sartre llegó a la Redacción de la revista y buscó un candidato para escribir un pequeño ensayo sobre la última novedad literaria del futuro Nobel. El encargo recayó en Francis Jeanson, elogioso para con el estilo del escritor de origen argelino y demoledor en lo concerniente a su vacuidad filosófica. Camus reaccionó con una réplica dirigida al director de la publicación. Aún retumban, y marcaron su legado, sus disertaciones en torno a la verdad, indiferente si es de derecha o izquierda al ser un puntal básico de la sociedad. Sus palabras fueron el desencadenante de un último vendaval hacia la ruptura de la relación entre los

Se cumplieron 60 años del fallecimiento del escritor Albert Camus, acaecido el 4 de enero de 1960.

dos símbolos de todo un decenio europeo. En aquel momento Sartre vinculó durante casi un lustro su compromiso ideológico con el Partido Comunista Francés, considerándolo la casa natural del proletariado del Hexágono. Asimismo, y su respuesta al viejo amigo Jean-Paul Sartre estaba cargada de agria bilis, arremetió con uñas y dientes contra la crítica camusiana a los campos de concentración soviéticos porque, desde sus postulados, centrar el debate en ellos obviaba la explotación que capitalistas y burgueses hacían de los mismos.

Sartre y Camus

La ruptura sacra de ambos estiletes los ha caracterizado desde el recuerdo. En sus Carnets, algo bien digno al limitar su rabia a la esfera íntima, Camus zanjó la cuestión definiendo a Sartre como un arribista del espíritu revolucionario, un nuevo rico y fariseo de la justicia, desleal en espíritu.

En enero de 1960 el autor de El extranjero falleció de modo absurdo en un accidente automovilístico al topar el coche de su editor Michel Gallimard contra un árbol cerca de la localidad de Villeblevin. Tenía 46 años.

La lucha por el presente

Tanto Camus como Sartre corren el típico riesgo del siglo XXI de convertirse en camisetas y frases hechas repletas de tópicos para un consumo banal en bares o redes sociales para exaltar el ego de cuatro parroquianos. Eso diluye la cultura al grado de anécdota. Lo cierto es que ambos, sobre todo tras la caída del Muro de Berlín, continúan en el punto de mira. Antes de 1989 el universo dual favorecía al creador de La nada mediante la polarización de la Guerra Fría, pero el presente parece sonreír el lirismo de los valores camusianos en el intento de hallar una brújula para un mundo siempre más caótico e incomprensible. En el asiento trasero del auto que le llevó al último suspiro se encontró un maletín negro. En su interior estaba el manuscrito de El primer hombre, novela autobiográfica en forma de testamento involuntario. Al morir, apenas rebasaba los 40 años y aún podía haber desarrollado mucho más su ideario. Ahora, 25 años después de su puesta de largo, la editorial Tusquets lo Fotos: Archivo

Sartre y Camus forjaron una amistad que marcó toda una época.


Viernes

Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

recupera, y el hecho es harto interesante al permitir comprender mejor su posición en torno al conflicto de Argelia. A finales de los 50 su silencio fue vituperado por propios y extraños, como si tras el enfrentamiento de Les Temps Modernes su postura contra cualquier tipo de fanatismo no encajara en el tablero de juego. Pidió una tregua civil y pronunció su famosa frase “En estos momentos están poniendo bombas en los tranvías de Argel. Mi madre puede estar en uno de esos tranvías. Si la justicia es eso, elijo a mi madre”. En El primer hombre, Camus traza una declaración de principios a partir de su propia existencia. El título tiene un claro doble sentido. Por una parte, alude a su padre, muerto en un campo de batalla francés de la Primera Guerra Mundial cuando él apenas empezaba a caminar. Por otra, es autorreferencial y un canto tanto a su propia familia como al sistema republicano francés que permitió al niño de madre analfabeta estudiar el bachillerato y progresar. Hay amor en esas páginas, y es un flechazo pedagógico surcado por figuras desdeñadas, como el profesor empeñado en la concesión de oportunidades a los más desfavorecidos.

Falso silencio

Jacques Cormery, alter ego del escritor, tiene una honda conciencia sobre la situación de sus allegados, y en ciertos momentos remarca la diferencia producida por la educación a partir de las palabras, piezas del rompecabezas para aprehender a palpar la realidad sin cortapisas. El texto llegó al postrer instante de su vida incompleto, y ahí es fundamental cotejar los anexos del volumen para intuir otra conexión mediante la cual Camus quería usar su libro como vehículo para terminar con su falso silencio sobre Argelia. Hay muchos párrafos sueltos con esbozos sobre el terrorismo, mal cotidiano, como cotidiana era su preocupación, no tan enfocada sobre la barbarie colonial, sino sobre cómo toda guerra civil es un drama perpetrado desde la calle para romper la convivencia, alterar la normalidad y despedazar lazos quebrados por la polaridad al tirar demasiado de un hilo y desplazarlo para finiquitar el equilibrio. Su épica estaba en las pequeñas cosas, no en las grandes soflamas. Esta última frase sintetiza una actitud y un proyecto, algo visible en un librito anterior, Cartas a un amigo alemán, rescatado ahora por la editorial mallorquina Lleonard Muntaner. Su publicación en 1945 fue otra magnífica excusa para aprovechar el tirón de Camus desde su fulgurante puesta en escena con El extranjero y El mito de Sísifo. Leer ahora esas cuatro epístolas, tres recopiladas de revistas y una inédita en la edición original, es abrazar una genética del estilo y un credo asentado en la consecuencia. Las cartas al imaginario camarada teutón engarzan con la literatura del final de la Segunda Guerra y nos interpelan desde la renuncia a la grandeza, la loa a la justicia y la imperiosa necesidad de cimentar un camino europeo desde una unión sin dominios, solo con un lenguaje común y el diálogo como máxima bandera para la convivencia. Además de estas, ha aparecido otra correspondencia, en este caso entre dos amigos. No es normal que las editoriales en español apuesten por este tipo de contenidos, como si hubiéramos renunciado de antemano a integrarnos en

11

Por eso mismo las cartas son una fuente de elucubración en torno a su cotidianidad. No desvelan, pero la misma brevedad y el tono revelan cualidades y mensajes de los dos interlocutores, juntos en la misma barca, incluso en lo relativo a la lucha antifranquista, con fuerza suficiente como para empujarlos a firmar manifiestos y defender a ultranza al republicanismo español.

Sartre en la recámara

El primer hombre. (Tusquets)

una tradición del Viejo Mundo donde misivas y biografías se enmarcan en la totalidad de una obra para propiciar la completa comprensión del escritor o el personaje. La novel Alfabeto ha traducido al castellano el intercambio de letras entre Albert Camus y René Char. El poeta, cuyos versos esenciales pueden leerse en una estupenda compilación a cargo de Jorge Reichmann para Galaxia Gutenberg, y el Nobel mantuvieron una amistad a lo largo de una admiración mutua y un afecto profundo hasta el extremo de requerir proximidad física, tanto en París, donde fueron vecinos de inmueble, como en vacaciones, comprándose la familia de Albert una finca en el Vaucluse natal del bardo. Sus correos, a saber cómo juntaremos estas relaciones con los e-mails, rebosan la serenidad no de deber justificarse e ir de la mano entre contiendas y la misma vida. Ambos detestan París y el mundillo, sin poder escapar de sus garras al haber elegido una vocación determinada. Ambos se prodigan en carantoñas para los miembros del clan mientras se consultan para dar con un buen mediodía para comer juntos.

¿Y el padre del existencialismo? ¿Ha quedado sepultado en la maraña de la Historia? ¿Tiene sentido reivindicarlo una vez su aura se diluyó con el adiós a los bloques? La editorial Anagrama nos refresca su memoria con JeanPaul Sartre, ensayo-guía de Annie Cohen-Solal, autora en 1988 de una monumental biografía de más de 900 páginas dedicadas al fundador de Libération. La autora volvió a su fetiche en 2005, con motivo del centenario, y lo hizo con la noble aspiración de condensar su singladura para hacerla más diáfana. Un intelectual es alguien fiel a un conjunto político y social, pero nunca deja de impugnarlo. Esta máxima tiene el don de abarcar toda la experiencia sartriana y ubicarla en el contexto de su época. El filósofo se educó en la École Normale Supérieure, escandalizó a sus compañeros por su talento, ingresó en la mediocridad sistémica como docente en Le Havre, y a partir de los prodigiosos 40 estuvo en todas las salsas habidas y por haber con pasmosa naturalidad, siempre situándose a la contra, siempre con el revólver cargado para derribar el árbol. Este ir contracorriente desde la filosofía es su más poderoso legado, del anticolonialismo a la defensa del 68, de su antiacademicismo al rechazo de los honores. Todo tenía una razón de ser, y uno no sabe si el ego en su urgencia de estar siempre en el candelero marcó más esa actitud que la pura coherencia de pensamiento. Aun así bastan monumentos como El idiota de la familia o el testimonio de sus alumnos para darse cuenta de la enseñanza de esa energía. No acatar las premisas emanadas desde las alturas y proponer alternativas fue el nexo común de Camus y Sartre. La divergencia como regalo de enriquecimiento, la discusión como santo y seña para no plegarse a la fácil solución del conformismo. *El Confidencial

Lucidez y rebeldía. Eso tuvieron en común Sartre y Camus.


Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

Un conocido refrán nativo estadounidense dice que “quien narra el cuento, gobierna el mundo”. BBC* Los cuentos tienen el potencial de ser increíblemente poderosos. Pueden cambiar la forma en la que nos relacionamos y combatir los prejuicios. Y tienen un gran poder de persuasión”, señala la psicóloga Zoe Walkington, de la Open University en el Reino Unido. Como ejemplo, cita una investigación que se basó en dos de las sagas literarias más populares de los últimos años: Harry Potter y Crepúsculo. El estudio mostró que quienes leyeron un par de capítulos de la historia sobre el niño hechicero consideraban que tenían más habilidades para poder mover objetos con su mente que las personas que no habían leído Harry Potter. En tanto, los seguidores de la segunda saga, sobre vampiros, estaban convencidos de que sus dientes eran un poco más largos que los del resto de la población. Los psicólogos llaman a este comportamiento “asimilación”, y ocurre cuando un lector adopta las características de un personaje o grupo de ficción.

Los cuentos y la Los cuentos son muy poderosos... al internarnos en ellos descubrimos por qué.

Empatía

Walkington explica que los cuentos desencadenan dos efectos psicológicos en el lector: primero, la transportación, que ocurre cuando uno se pierde en el mundo que describe su libro. Luego viene la identificación, que es cuando el lector se pone en la piel de un personaje y adquiere su perspectiva e identidad. “Uno siente casi como si las cosas que le pasaran a él o ella nos estuvieran pasando a nosotros”, describe la experta. Hay investigaciones que sugieren que los fenómenos de transportación e identificación podrían estar relacionados con la capacidad de poder empatizar con otros. “Leer no es una forma de relajación”, señala el autor y guionista Anthony Horowitz. “Estás construyendo mundos, estás poblando esos mundos con ciudades y poblando a esas ciudades con gente”. “Aunque la televisión, el cine, el teatro, todos tienen su lugar en el mundo de la narración, para mí ese momento de contacto con un libro, cuando lees una historia y liberas sus secretos... nada se le asemeja”, opina Horowitz.

Nuestra mente

Pero ¿qué ocurre concretamente en nuestros cerebros cuando leemos? Es lo que están estudiando en la actualidad neurocientíficos de la Universidad de Cambridge, que analizan la actividad de diferentes partes del cerebro mientras leemos. “Nos enfocamos en los significados de palabras individuales”, explica el neurocientífico Olaf Hauk. “Por ejemplo, si lees la palabra ‘salta’, activas las mismas áreas cerebrales que se activan

cuando de hecho realizas la acción de saltar”, señala. “Esto nos lleva a una pregunta interesante: ‘Si lees que otra persona está saltando, ¿por qué se activan áreas en tu cerebro relacionadas con saltar?’”. Hay distintas teorías que explican este fenómeno. Una de las principales tiene que ver con las neuronas espejo, como se conoce a las neuronas que se activan en nuestro cerebro cuando miramos las acciones de otros. Algunos científicos creen que las neuronas espejo ayudan a crear empatía y que eso mismo podría ser lo que ocurre cuando leemos. “Quienes sostienen esta hipótesis afirman que sumergirse en una historia es posible, gracias al sistema de neuronas espejo”, dice Hauk. Esto explicaría por qué a veces nos sentimos tristes cuando leemos una historia sobre alguien que está triste, o sonreímos cuando los protagonistas de nuestro libro están felices. Pero aunque Hauk cree que las neuronas espejo son “parte de este proceso”, está convencido de que hay otros factores en juego, que espera revelar a través de su trabajo.

Como un amigo más

A pesar de que leer suele ser una actividad individual —y algunos hasta podrían decir, solitaria—, se ha descubierto que en realidad tiene implicaciones importantes para nuestras relaciones sociales. “Se ha hallado que cuando


Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

a mente

Fotos: Archivo

Si el protagonista de tu libro salta, tu mente saltará con él.

Los libros de Harry Potter parecen tener poderes especiales.

Los cuentos nos transportan a otro mundo. Luego viene la identificación, que es cuando el lector se pone en la piel de un personaje y adquiere su perspectiva e identidad.

conectamos con personas que no son reales, sino personajes de ficción, creamos una especie de sustituto social”, explica Walkington. “Es casi como si fuera una persona real. Los psicólogos a veces llaman esto una relación parasocial”. Esta relación tiene un impacto psicológico real: puede hacer que nos sintamos menos solitarios y también tiene la capacidad de mejorar nuestra autoestima y nuestro humor. Los libros incluso pueden mejorar la relación con nuestras parejas: “Sabemos que tener muchas amistades con otras personas, cuando estás en pareja, tiene un impacto muy positivo para esa relación”, afirma la psicóloga. “Pero lo que es muy interesante es que no tienen que ser personas reales”.

Persuasión y perspectiva

Por otro lado, se ha comprobado que los cuentos son muy efectivos para cambiar las opiniones de las personas respecto a temas controvertidos, como el matrimonio homosexual o la inmigración. Un estudio liderado por el

psicólogo Loris Vezzali, en Italia, mostró que los niños que leían libros de Harry Potter reducían sus prejuicios hacia los inmigrantes. Walkington recalca que este efecto solo es posible si el lector o la lectora se identifican con Harry. En cuanto a los niños, la maestra Geerthi Ahilan señala que no solo aman los cuentos, sino que también son grandes narradores de cuentos. “Siempre tienen alguna historia para contar, ya sea sobre lo que hicieron en el fin de semana o sobre algo que ocurrió durante el recreo”, dijo. La docente considera que las historias son esenciales para que los niños comprendan el mundo que los rodea y se entiendan a sí mismos. En resumen, entonces, los cuentos tienen la capacidad de educar, de aumentar nuestra empatía, de reducir nuestros prejuicios, de hacernos sentir menos solos y de persuadirnos a cambiar de opinión. Esto explica, quizás, por qué muchos los consideran mágicos. *British Broadcasting Company


14

Ventanas

Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

Al-Jahiz, y la idea de la evolución

Fotos: Archivo

El libro de los animales de Al-Jahiz tenía 7 volúmenes.

La teoría de la evolución, del científico británico Charles Darwin, es una de las piedras angulares de la ciencia moderna. La idea de que las especies cambian gradualmente con el tiempo mediante un mecanismo llamado selección natural revolucionó nuestra comprensión del mundo viviente. BBC n su libro de 1859, Sobre el origen de las especies, Darwin definió la evolución como un “descenso con modificaciones”, demostrando cómo las diferentes especies emergen de un ancestro compartido. Pero parece que la propia teoría de la evolución también tiene un ancestro en el mundo islámico.

Según un nuevo informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el calentamiento de los océanos y la consecuente pérdida de oxígeno de las aguas está afectando cada vez a más especies de peces y alterando los ecosistemas. Los principales factores que provocan la pérdida de oxígeno en los océanos son el cambio climático y la contaminación por nutrientes, y esta última afecta las zonas costeras. A medida que el océano se calienta, sus aguas contienen menos oxígeno y se vuelven más flotantes, resultando en una menor mezcla del agua rica en oxígeno cerca de la superficie con las profundidades oceánicas, que naturalmente contienen menos oxígeno. La contaminación por nutrientes provoca la pérdida de oxígeno en las aguas costeras, ya que

Darwin notó una variación del pico mientras observaba diferentes especies de pinzones en las Islas Galápagos.

Asfixia oceánica

los residuos de fertilizantes, aguas residuales, animales y acuicultura provocan un crecimiento excesivo de algas, que a su vez agotan el oxígeno a medida que se descomponen. Este informe de desoxigenación oceánica es el mayor estudio revisado por pares hasta ahora sobre las causas, impactos y posibles soluciones a la desoxigenación oceánica. “Con este informe, la escala de los daños que el cambio climático está causando en los océanos se coloca en el centro de atención”, dijo Grethel Aguilar, directora general en funciones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Las regiones oceánicas con bajas concentraciones de oxígeno se están expandiendo, con alrededor de 700 sitios en todo el mundo afectados, en comparación con solo 45 en la década de 1960.

En el mismo período, el volumen de aguas anóxicas –áreas completamente agotadas de oxígeno– en el océano mundial se ha cuadruplicado, según el informe. El agotamiento del oxígeno de los océanos está amenazando los ecosistemas marinos que ya están bajo presión debido al calentamiento y la acidificación de los océanos. Para detener la preocupante expansión de las zonas pobres en oxígeno, es necesario frenar de forma decisiva las emisiones de gases de efecto invernadero, así como la contaminación por nutrientes procedentes de la agricultura y otras fuentes. El oxígeno oceánico muy bajo también puede afectar procesos básicos, como el ciclo de elementos cruciales para la vida en la Tierra, como el nitrógeno y el fósforo, advierte el informe. (Sinc)


Viernes

Guatemala, viernes 10 de enero de 2020

Alrededor de mil años antes de que lo hiciera Darwin, un filósofo musulmán que vivía en Irak, conocido como Al-Jahiz, escribía un libro sobre cómo los animales cambian a lo largo de un proceso que él llamó “selección natural”. Su nombre real era Abu Usman Amr Bahr Alkanani al-Basri, pero la historia lo recuerda por su apodo, Al-Jahiz, que significa alguien con ojos saltones. No es la forma más amable de llamar a alguien, pero la fama de Al-Jahiz vive en su libro seminal, Kitab al-Hayawan (El libro de los animales). Nació en el año 77 d. C. en la ciudad de Basora, sur de Irak, en una época en que el movimiento Mutazilah —una escuela de pensamiento teológico que abogaba por el ejercicio de la razón humana— estaba ganando terreno en la región. Fue durante la cima del poderío abasí. Las obras académicas se tradujeron del griego al árabe y en Basora se llevaron a cabo importantes debates sobre religión, ciencia y filosofía que dieron forma a la mente de Al-Jahiz y lo ayudaron a formular sus ideas. El papel fue introducido en Irak por los comerciantes chinos, lo que impulsó la difusión de ideas, y el joven Al-Jahiz comenzó a escribir sobre una variedad de temas. Sus intereses cubrieron muchas áreas académicas, incluyendo ciencia, geografía, filosofía, gramática árabe y literatura. Se cree que produjo 200 libros durante su vida, pero solo un tercio de ellos sobrevivió hasta nuestros días.

Lucha por la existencia

Su obra más famosa, El libro de los animales, está diseñada como una enciclopedia que presenta 350 animales. Allí Al-Jahiz postula ideas que se parecen mucho a la teoría de la evolución de Darwin. “Los animales se involucran en una lucha por la existencia y los recursos, para evitar ser comidos, y reproducirse”, escribe Al-Jahiz. “Los factores ambientales influyen en los organismos haciendo que desarrollen nuevas características para asegurar la supervivencia, transformándolos así en nuevas especies”. Continúa diciendo: “Los animales que sobreviven para reproducir-

15

La oficina de correos de Qatar emitió un sello que representa a al-Jahiz, como parte de su serie Personalidades del Islam.

se pueden transmitir sus características exitosas a sus descendientes”. Estaba claro para Al-Jahiz que el mundo viviente estaba en una lucha constante por sobrevivir, y una especie siempre era más fuerte que otra. Para sobrevivir, los animales tenían que tener características competitivas para encontrar alimento, evitar convertirse en el alimento de otros y reproducirse. Esto los obligó a cambiar de generación en generación. Las ideas de Al-Jahiz influyeron a otros pensadores musulmanes posteriores. Su trabajo fue leído por hombres como Al-Farabi, Al-Arabi, Al-Biruni e Ibn Khaldun. El “padre espiritual” de Pakistán, Muhammad Iqbal, también ampliamente conocido como Allama Iqbal, observó la importancia de Al-Jahiz en su colección de conferencias, publicadas en 1930. Allí resaltó que “fue Al-Jahiz quien señaló los cambios que se producen en la vida de los animales debido a la migración y los cambios en el ambiente”.

Teoría mahometana

La contribución del mundo musulmán a la idea de la evolución no era un secreto para el

intelectual europeo del siglo XIX. De hecho, un contemporáneo de Darwin, el científico William Draper, hablaba de la “teoría de la evolución mahometana” en 1878. Sin embargo, no hay evidencia de que Darwin estuviera familiarizado con el trabajo de Al-Jahiz, o de que entendiera árabe. El naturalista británico merece legítimamente su reputación como un científico que pasó años viajando y observando el mundo natural, y que fundó su teoría con detalles y claridad sin precedentes, transformando lo que pensamos sobre el mundo. Pero el periodista científico Ehsan Masood, en un artículo sobre Al-Jahiz en el periódico británico The Guardian resalta que “los científicos no pasaron horas examinando pasajes de Revelación para ver si se comparaban con el conocimiento observado del mundo natural. En lugar de eso, salieron y trataron de descubrir cosas por sí mismos”. Al final, fue la búsqueda de conocimiento lo que provocó la muerte de Al-Jahiz. Se dice que a la edad de 92 años, cuando intentaba alcanzar un libro de una estantería pesada, este se derrumbó encima de él. *British Broadcasting Company

Bacterias originarias Un equipo internacional de científicos, liderado desde la Universidad de la Columbia Británica (UBC) y con participación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), acaba de revelar el papel clave que podrían haber desempeñado unos microorganismos del Arcaico –la etapa del Precámbrico comprendida entre hace 4 mil y 2 mil 500 millones de años– en dos de los mayores misterios de la Tierra primigenia: la generación de acumulaciones masivas de hierro y el establecimiento de condiciones ambientales favorables para la vida bajo un sol tenue. Para realizar el estudio, que publicó la revista Science Advances, se han utilizado cultivos de bacterias modernas de la especie Chlorobium ferrooxidans recogidas en un lago africano rico en hierro llamado Kivu, concretamente en una bahía

de la República Democrática del Congo. Los resultados muestran que los antepasados de estos microorganismos pudieron ser clave para mantener el clima cálido primitivo de nuestro planeta y formar los yacimientos de hierro mineral más grandes del mundo: las formaciones laminadas de hierro (BIF, por sus siglas en inglés) en los fondos oceánicos hace miles de millones de años. Las bacterias estudiadas tienen características químicas y físicas especiales que en completa ausencia de oxígeno les permiten convertir la energía de la luz solar en minerales de hierro oxidado y en biomasa celular, de tal manera que en última instancia provocan que otros microbios produzcan metano, el potente gas de efecto invernadero. “Usando técnicas geomicrobiológicas modernas, hemos hallado que estas bacterias poseen

superficies que les permiten expulsar minerales de hierro, lo que hace posible que exporten estos minerales al fondo marino creando depósitos”, señala la investigadora Katharine Thompson, de la UBC, primera autora del trabajo. El proceso de generación de las BIF ha sido un enigma hasta ahora, al no existir en estos depósitos registros fósiles de biomasa celular producida durante la oxidación del hierro.“Ahora hemos demostrado que los antepasados de estas bacterias pudieron participar en la formación de las BIF y que el exceso de biomasa no depositado en ellas se habría depositado en los sedimentos costeros, formando pizarras ricas en materiales orgánicos y alimentando la metanogénesis microbiana, añade Marc Llirós, investigador del Departamento de Genética y Microbiología de la UAB. (Sinc)


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook