Skip to main content

Revista viernes del diario de centro américa del 15 de junio de 2018

Page 1

Archivo


Portal

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

Ernesto

Editorial

Para niño

Centroamérica es un volcán activo, por donde quiera que se la mire. Desde antes del advenimiento republicano, los territorios que componen esa estrecha franja de fuego se han mantenido en estado de alerta, de emergencia, de calamidad o de sitio y, muy de tarde en tarde, debe decirse, en plenitud y estado de gracia. Quizás por eso la esperanza sea vista, al fin y al cabo, como un estado de excepción. Lo cierto es que, en estas tierras de promisión, la esperanza suele ser un artículo de lujo y, como Sísifo, pareciéramos condenados a reinventarla, una y otra vez, justo cuando creemos haber eludido el desastre. Henos aquí pues, redibujando los mapas borrados por las tormentas de fuego; henos aquí, rescatando las voces ancestrales acalladas por la iniquidad y el olvido; henos aquí, intentando despojarnos de toda la sangre que nos ha parido; henos aquí, en fin, mitigando el dolor que demasiadas veces nos ha dado por vencidos. Por eso necesitamos reinventar el futuro, aferrarnos desesperadamente a la luz y tallar nuevamente en piedra el rostro de la esperanza. Pero en ese afán nos acompañan los nuevos constructores de utopía. Esos que nacieron mecidos por el huracán y abrigados por la

n la obra poética de Ernesto Cardenal se cumple lo dicho por el poeta argentino Raúl Gustavo Aguirre: “El poema es siempre un punto de referencia y de exigencia en relación con otras formas de la conducta”, por cuanto que esto ha venido de la mano con las diversas experiencias de la vida: escritor, sacerdote, filósofo y político... todo lo cual se resume en la palabra maestro. A lo largo de los poemas que conforman esta antología pueden percibirse las hondas palpitaciones del hombre ante sucesos que lo conmueven como la muerte de Marilyn Monroe por quien clama a Dios de esta manera: “Señor: / quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar/ y no llamó (y tal vez no era nadie / o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles) / ¡contesta Tú el teléfono!” (Oración por Marilyn Monroe). O bien, conmovido por la Naturaleza, como en Canto Cósmico, donde se funden lo humano, lo filosófico, lo mítico y lo religioso, mientras que en Canto Nacional, clama en nombre de todos los humanos: “No hemos nacido para ser peones / ni para ser patrones / sino para ser hermanos…” Francisco Morales Santos

incertidumbre, en el rescate de las cenizas seguramente también aprenderán el oficio del fuego. Archivo

DIRECTORIO Director General: Pavel Arellano Arellano

ire

c ci ó

n Gen

er a

l

D

2

Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Boris Molina

Gua

t e m ala

Gal

Arrecifes


Viernes

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

o Cardenal

os y jóvenes

lería La Gran Barrera australiana, descubierta y explorada el 11 de junio de 1770 por James Cook, es el mayor arrecife de coral del mundo. Está situada en el mar del Coral, frente a la costa de Queensland al nordeste de Australia. El arrecife, que se extiende a lo largo de unos 2600 kilómetros, puede apreciarse desde el espacio.

Semblanza

Nat Turner Nathaniel Turner, nacido el 2 de octubre de 1800 en una plantación del condado de Southampton (Virginia), fue un esclavo negro que encabezó una rebelión en Estados Unidos. Cuando sólo tenía 5 días de vida, el esclavo insurrecto Gabriel Posser fue ejecutado. Posser, un herrero, juntó a centenares de esclavos el 30 de agosto de 1800, con la idea de incorporar a los indígenas catawba y a los blancos pobres y capturar Richmond, la capital del estado. Un chubasco causó serias inundaciones y precipitó su derrota. Al cumplir 11 años, 500 esclavos se alzaron en la finca Andry de Luisiana. En esa ocasión, marcharon de finca en finca, acumulando fuerzas, pero finalmente los derrotaron tropas federales. Al cumplir Turner los 22, Denmark Vesey organizó una conspiración para capturar Charleston, Carolina del Sur, la sexta ciudad del país. Miles de esclavos almacenaron armas, pero un soplón los delató. A Vesey y a 34 conspiradores los ahorcaron y destruyeron las actas del proceso para que nadie supiera del incidente. Nat aprendió a leer por su propia cuenta. El 12 de febrero de 1831 tuvo lugar en Virginia un eclipse anular de Sol y Turner lo interpretó como un aviso propiciatorio para una rebelión, la que decidió que se llevaría a cabo el 4 de Julio, Día de la Independencia en Estados Unidos. Con fama de hombre espiritual, poco a poco fue adquiriendo fama entre los esclavos como predicador, convencido de que Dios le había elegido para guiar a su pueblo hacia la libertad. El 21 de agosto de 1831, junto a otros cinco acompañantes dieron muerte a su dueño y a la familia de este y, con 60 esclavos de las plantaciones vecinas, iniciaron una rebelión. Su método era llegar de sorpresa, a todo galope, y eliminar a los dueños de esclavos a los que después explicaba los objetivos de la rebelión; en muchos lugares, los convocados se unieron a su lucha. Iban acumulando más soldados, más caballos, mosquetes y perdigones, espadas y cualquier arma que encontraban. El ejército de esclavos fue descrito así en una carta: “Traían un estandarte con una cruz roja y un fondo blanco. Tenían cachuchas rojas o una cinta roja en el sombrero”. El 24 de agosto, milicianos y voluntarios blancos pusieron fin a la rebelión, pero pasaron seis semanas más hasta que Turner pudo ser apresado. Mientras tanto, los sublevados quitaron la vida a más de 50 hombres blancos. Después de condenarlos en juicios sumarios, Turner y quince de sus compañeros fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1831 en Jerusalem (Virginia). A consecuencia de la rebelión, las leyes del Sur de Estados Unidos sometieron a los esclavos a un control más estricto, y el movimiento para abolir la esclavitud se convirtió en un fenómeno casi exclusivo del norte del país. El escritor estadounidense William Styron publicó en 1967 una novela sobre la revuelta titulada Las confesiones de Nat Turner que fue premiada con el Premio Pulitzer en 1968.

3


4

Abecedario

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

regenerar la esperanza Centroamérica:

Premio Ortega y Gassett, Premio María Moors-Cabot (dos veces), Premio Gabriel García Márquez de Periodismo, Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación (también dos veces), Premio de la Sociedad Interamericana de Prensa a la Excelencia Periodística, Premio Internacional a Libertad de Prensa, World Press Photo y, más recientemente, el Premio Hillman, solo por mencionar algunos. Arturo Wallace*

a lista de galardones obtenidos por el diario digital El Faro y sus periodistas en las últimas dos décadas es extensa e incluye virtualmente todos los grandes reconocimientos a los que se puede aspirar cuando se hace periodismo desde El Salvador y en lengua castellana. Y en mayo, el que presume de ser el primer periódico exclusivamente digital de Latinoamérica celebró 20 años de estar contando como nadie a una región a menudo olvidada por los grandes medios internacionales: la centroamericana. La efeméride coincidió, además, con la celebración de la octava edición del Foro Centroamericano de Periodismo, también organizado por El Faro. Su actual director, José Luis Sanz, habló sobre esa trayectoria y sobre lo que la misma dice acerca de Centroamérica y el periodismo de la región, sus retos y posibilidades.

¿Qué tanto ha cambiado la región en todo ese tiempo que llevan cubriéndola?

Centroamérica, como tantas regiones con historias convulsas de injusticia o de violencia, tiene una capacidad casi literaria para regenerar la esperanza. Pero lo cierto es que 20 años después creo que tenemos una región menos esperanzada, que tiene cierta sensación de agotamiento de las herramientas por las que se luchó durante décadas: hablo de herramientas democráticas, de contextos de libertad de prensa, de espacios de pluralismo que se suponía

iban a ser un puerto de llegada o un marco de solución. Porque lo cierto es que, 20 años después de ese 1998, Centroamérica sigue siendo igual de violenta o lo es más. Y si haces un recorrido por la Centroamérica del norte la encuentras en situación de fragilidad democrática o de cuestionamientos fortísimos a las instituciones democráticas o sus protagonistas.

¿Por ejemplo?

En la región, aproximadamente 7 de cada 10 jóvenes lo que quieren hacer es irse, no es el escenario que nadie imaginaba hace 20 años. Porque hace 20 años se pensaba que por fin estaban dadas las condiciones para construir otra Centroamérica. Y en ese sentido no es que no haya cambiado nada: lo que hay es una sensación como de círculo vicioso, que en sí es una diferencia con lo que había hace 20 años. Uno de los grandes tabúes de la región, y en concreto de El Salvador es su relación con la verdad. Es decir, estamos hablando de sociedades que vivimos en constante negación: negación de los problemas y negación además —en estas polarizaciones baratas en las que nos vemos envueltos— de las podredumbres y las incapacidades de cada bando. Yo sé que Europa y Estados Unidos están conmocionados en los últimos años por el tema de las fake news (noticias falsas) y el grado de manipulación que han traído las redes, pero si me permites el humor negro, en América Latina y en Centroamérica somos expertos en esto. Y en ese contexto, El Faro siempre ha tenido como prioridad (aunque nuestra aspiración es tratar todo tipo de temas) el tratar nuestros problemas más profundos e intentar de tratarlos de la manera más profunda. Cuando con las migraciones regionales en mente iniciamos el proyecto llamado En el camino, ya teníamos 10 años de vida. Fueron años de lenta construcción, basada muchas veces en trabajo voluntario, formación de equipo a partir de apenas un par de periodistas profesionales, y el resto, un grupo de estudiantes de periodismo; lograr un mínimo respeto dentro de El Salvador, mirando donde otros no miraban o contando lo que otros no contaban. El proyecto En el camino significa un cambio. Uno de los aspectos es la proyección internacional, pero el otro es la configuración de una mirada que trataba de no ser generalista y, aunque aspiramos a tener una cobertura en la mayor cantidad de facetas y temas posible, entendemos que tenemos que dedicar todos los

7 de cada 10 jóvenes centroamericanos dicen querer

esfuerzos necesarios a cada tema que elijamos para cambiar narrativas. En el camino, fue un año y medio de trabajo en México, con un cronista, tres fotoperiodistas y un video-documentalista involucrados, y que termina, aparte de con un montón de publicaciones, con dos libros y un documental. Esa misma fórmula, con algunos cambios y revisada, la aplicamos luego, efectivamente, al tema de la violencia y el crimen organizado, porque en ambos casos había narrativas asentadas que queríamos romper. Y sabíamos que solo lo podíamos hacer desde la permanencia, desde los materiales de largo aliento, y además desde una mirada transfronteriza.

¿Qué otros temas ven como claves para una mejor comprensión de la región?

El dilema de El Faro viene por el lado de las ansias de crecimiento y de efectivamente seguir sumando temas a esa capacidad de mirada profunda, permanente, de incidencia, y por el otro


iernes

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018 Fotos: Archivo

solo porque muchos fenómenos son centroamericanos —no solo salvadoreños, guatemaltecos u hondureños—, sino porque tenemos una enorme población en Estados unidos y en otros lugares y porque no se ha hecho periodismo desde EE. UU., sobre EE. UU., para dar sentido a esa realidad. Se estima que hay alrededor de 3 millones de salvadoreños viviendo en EE. UU. Eso es un tercio de la población global de salvadoreños. Es muchísima gente y el periodismo centroamericano no le ha prestado atención. Entonces estamos explorando alianzas para hacer más trabajos en EE.UU. y tener más relación de la que ya tenemos con los lectores centroamericanos allá.

¿Hay condiciones para hacer un mejor periodismo?

r irse de la región. Y muchos tratan de migrar a Estados Unidos.

lado el tener que dar coherencia a un proyecto que en 20 años ha crecido mucho y no solo periodísticamente. Porque sostener durante 20 años a una redacción que ya tiene a más de 20 personas y a un equipo que en total suma a más de 35, es otro malabar... En los próximos años queremos ampliarnos temáticamente, hacer más esfuerzos por relacionar al poder económico con el resto de fenómenos: su papel en la política, su relación con la desigualdad, y con las grandes realidades y debates de la región. Porque al poder económico solo se lo cuenta, generalmente, desde la política o desde la corrupción, pero no como un tema en sí mismo. Y creo que ahí hay una deuda. En una de las regiones más desiguales del mundo, todavía con una herencia casi feudal, en algunos casos, ahí hay una deuda, sin duda. Por otro lado, queremos consolidar nuestra apuesta regional, como un periódico que se hace en San Salvador pero es centroamericano, y en ese sentido hacer cada vez más cober-

tura regional en diferentes temas. Asimismo, tenemos que asegurarnos que hay coherencia entre nuestros diferentes ejes temáticos, que la cobertura de violencia no opaque nuestro trabajo en otros aspectos, o que ciertas coberturas de investigación de corrupción no limiten nuestra capacidad para alimentar el debate sobre los procesos políticos. En ese sentido, El Faro también se enfrenta al reto de tratar de definir su propia madurez, porque siempre nos hemos visto como un periódico, no como un proyecto de investigaciones sueltas, y en ese sentido aspiramos a ser más constantes, a tener mayor equilibrio entre las diferentes áreas temáticas que nos interesan y que la sociedad salvadoreña y centroamericana necesita que se hable de ellas, y eso incluye incluso la cobertura cultural. Por último, creo que si el periodismo centroamericano tiene una última gran deuda, es con la diáspora. Es con el hecho de que nuestras sociedades —y de nuevo hablo sobre todo del Triángulo Norte— son transnacionales. Y no

Los soportes para nuestro periodismo se han desarrollado al mismo tiempo que evolucionaban también las amenazas. Evidentemente el respaldo internacional (y cada vez más también nacional) que tenemos, la visibilidad y el prestigio que podemos haber acumulado —sea mucho o poco— en estos años y el desarrollo de la propia organización hace que estemos más fuertes que nunca. Pero también es cierto que con los años las amenazas que recibimos también son mayores. Hablo de amenazas físicas, amenazas a la integridad de nuestros periodistas. Al mismo tiempo, hay también una enorme presión por parte de los lectores, el grado de exigencia cada vez es mayor. Hay una nueva conciencia, sobre todo en gente joven, de qué es lo que debería darte el periodismo. En general, creo que el periodismo centroamericano ha evolucionado poco, pero hay lectores que creen que somos The New York Times. Nos exigen —y eso es agradable, pero también es desafiante— una cobertura, un alcance, una periodicidad, una capacidad de reacción y unos niveles de calidad que, la verdad, son muy altos, y eso es un desafío. Pero si hablamos de las condiciones de trabajo sí es cierto que recibimos más amenazas que nunca. Nuestra capacidad para fiscalizar y hacer daño al crimen organizado, a estructuras de corrupción o actores de la política con nuestras publicaciones ha crecido. Y en ese sentido la respuesta también es más violenta, más agresiva, las campañas de descrédito son constantes, todos los días estamos en el punto de mira.

¿Y cuáles son las historias que definen mejor a El Faro?

Pues habrá que mencionar algunas de las más conocidas y, sin duda, una es Así matamos a monseñor Romero (de Carlos Dada), que define a la región, define a El Salvador y a nuestro periodismo, por muchas razones. Una, porque considera la historia, sobre todo la historia reciente, como parte central del presente. Y la impunidad de los años de la guerra, como un elemento central para la construcción y la discusión sobre el presente y el futuro. Dos, porque va más allá de la investigación judicial y la investigación histórica que se había hecho en un caso tan importante como el de Romero. Y tres, porque es una de las piezas que simboliza uno de los aportes que El Faro puede haber hecho en estos años a uno de los grandes debates del periodismo centroamericano, rompiendo las barreras entre periodismo narrativo y periodismo de investigación.

5


6

iernes

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

pendiente de hacer, que es dimensionar el proceso nicaragüense más allá de los estallidos, con una perspectiva de historia y con una comprensión de las características propias de Nicaragua. Porque incluso en Centroamérica tendemos a repetir los mismos clichés en los que nos hemos dejado encasillar. En Nicaragua hemos hecho algunos trabajos, pero Nicaragua es la siguiente frontera. En El Faro llevamos varios años lamentando no haberle prestado más atención a Nicaragua, porque a pesar de que hasta ahora no cumplía con el requisito que parece que te define como país centroamericano del norte, que es la violencia, en el resto de aspectos tiene el ADN del Triángulo Norte.

¿Y qué tan optimistas son respecto de esa semilla que han sembrado con su trabajo y también con iniciativas como el Foro Centroamericano de Periodismo?

Muchos jóvenes centroamericanos están exigiendo una mayor democratización de sus sociedades.

No solo lo hemos hecho nosotros, obviamente, pero si hay algo de lo que estoy muy satisfecho y me alegra mucho es que El Faro ayudó a que el mundo de los cronistas de Indias y el mundo del periodismo clásico de investigación en América Latina se encontraran, ayudó a que se entendiera que había un terreno común y que las herramientas del periodismo narrativo no pertenecen a una categoría distinta a la del periodismo de investigación. En ese sentido, que una investigación que en otros contextos se hubiera convertido en un reportaje clásico diera lugar a una crónica, a una gran crónica —como sucede con el trabajo de Óscar Martínez sobre migración o buena parte del trabajo que hemos hecho sobre violencia—, me parece importante. Y hay otra pieza, mucho más reciente, que me parece también ejemplifica bien lo que hace y lo que quiere hacer El Faro, y es el trabajo con el que el año pasado ganamos el Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación (Colpin), que se llama Un paraíso para los violadores de menores. Es un trabajo que aúna periodismo de datos con una temática que El Faro no había tocado demasiado, como es la violencia sexual. Y de nuevo es una pieza hecha por María Luz Nóchez y Laura Aguirre que apuesta por explicar el fenómeno, más allá de los casos individuales. Maluz es parte de una nueva generación de periodistas de El Faro, y en ese sentido (el trabajo) refleja la incorporación de formas de periodismo, de herramientas de periodismo, que hace 20 años no nos imaginábamos, siempre al servicio de una crónica o un reportaje, sobre un tema que no estaba en la agenda típica de El Faro y es parte de esa ampliación temática.

¿Y de Guatemala?

Podría ser la cobertura del juicio a Efraín Ríos Montt. O una pieza que también hice al año siguiente, que tiene dos partes, y la primera

se llama El fin de la primavera de Claudia Paz. No siempre lo logramos, pero intentamos no centrarnos en sucesos, en hechos aislados, sino en aquellos que nos permiten explicar procesos y explicar fenómenos. En ese sentido, en Guatemala, El final de la primavera de Claudia Paz y la segunda parte, que se llamó El regreso de los viejos dueños, utilizaban la salida de la fiscal para explicar un pulso y unas estructuras de corrupción que habían estado ahí desde hacía años, que se habían visto sacudidas por el juicio. Y de hecho yo creo que es un texto que todavía explica mucho lo que está pasando todavía hoy en Guatemala.

¿Honduras?

De Honduras diría La revolución de las palmeras, porque ahí, mucho antes del asesinato de Berta Cáceres, ya se hablaba del pulso por la tierra en el Bajo Aguán y de la relación entre corrupción e intereses económicos y actores políticos en Honduras. Es una crónica de Daniel Valencia, que de nuevo tiene que ver con esa mirada regional y con eso de, a pesar de no ser hondureños, ayudar a contar Honduras incluso dentro de Honduras. Ese es siempre un desafío que nos planteamos: nosotros no somos corresponsales de El Salvador en Honduras, nosotros cuando escribimos sobre Honduras tratamos de hacerlo desde una mirada de pertenencia, desde una mirada centroamericana, y en ese sentido, ser relevantes cuando escribimos sobre Guatemala, sobre Honduras y sobre Nicaragua, ser relevantes para los guatemaltecos, para los hondureños, para los nicaragüenses.

¿Y respecto de Nicaragua?,

Lo primero que viene a la mente es una pieza que en realidad es una columna de opinión de Carlos (Dada), del año pasado: El fin de la poesía, que retrata un poco lo que está

Yo no sé si es porque me estoy haciendo mayor, pero no soy demasiado optimista sobre el futuro de la región. Creo que vienen etapas muy difíciles. Viene una nueva generación, una generación joven, que tiene exigencias democráticas y una conciencia de voz propia muy importante, pero lo van a tener difícil sobre todo porque a pesar y en contra de lo que se esperaba, a estas alturas de los procesos de posguerra, han crecido sin tradición democrática. Los centroamericanos no son países democráticos en un sentido sofisticado, y en ese sentido van a tener que construir democracia sin demasiados referentes y sin demasiada ayuda de las generaciones anteriores. Entonces va a ser un camino difícil y yo creo que todavía con una buena dosis de dolor. O sea, no soy muy optimista, por lo menos no en el corto plazo. En contraste, si hablamos del periodismo es lo contrario. A pesar de las enormes dificultades para hacer periodismo en Honduras o en Nicaragua, aun si El Faro despareciera el año que viene, la semilla está sembrada y ha generado proyectos en estos últimos 10 años que están para quedarse y que están transformando el diálogo a pequeña o gran escala en cada uno de los países. Aquí en El Salvador tienes Factum, que apenas tiene 3 años; en Guatemala tienes proyectos como Plaza Pública, que ya cumple 7, o como Nómada, que también cumple 3 años; en Nicaragua, Confidencial ya existía cuando empezó El Faro y sigue peleando, sigue existiendo y siendo una voz imprescindible; en Honduras hay una generación de periodistas que efectivamente se articula con la región en el Foro Centroamericano de Periodismo cada año, y que toma como referentes a otros medios, fuera del país. En América Latina hay proyectos mucho más sólidos que El Faro a su edad y que de alguna manera corroboran o son coherentes con aquella misma locura con la que nacimos, que es hacer periodismo independiente de la mejor calidad posible. Ahí está La Silla Vacía (Colombia), y Ojo Público (Perú) que en apenas 4 años han casi revolucionado el periodismo, por no hablar de otros proyectos más veteranos. *BBC


Gavetas

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

Tejidos guatemaltecos en Nueva York

7

Hemeroteca del Diario de Centro América

DCA, 24 de abril de 1935.- La revista Dupont de Willmington, EE. UU., reporta: “Las bellas telas indígenas de Guatemala, con sus maravillosos colores y dibujos vienen sirviendo de fuente de inspiración a los estudiantes, artistas y productores estadounidenses. En la primavera pasada, la señorita Ruth Reeves, una destacada artista en cuanto a diseño de telas, fue enviada a Guatemala por la Carnegie Institution de Washington, con fondos suplidos por la Carnegie Corporation de Nueva York. A su regreso, Miss Reeves trabajó mucho

para aplicar la inspiración derivada de su estudio de las telas guatemaltecas a los materiales de moda entre nosotros. Esos diseños y dibujos fueron empleados no solamente en textiles naturales, sino también en novísimos materiales como el Rayón Du Pont y el Clar-Apel que últimamente y en forma de película de celulosa en tiras, ha llegado a tener una amplia aplicación en el campo de las telas. Se hicieron también dibujos para Fabrikoid, un producto Du Pont, del tipo de tela lacada que se utiliza para muchas cosas, espe-

cialmente para adorno. Miss Reeves volvió con una colección importante de telas guatemaltecas y estas, junto con telas norteamericanas cuyos dibujos fueron inspirados por las de Guatemala, se exhibieron en Nueva York. En la presentación, Miss Reeves aprovechó para agradecer, no solo a los personeros de las instituciones patrocinadoras sino a quienes, durante su estancia en Guatemala, le brindaron su apoyo, en especial, el doctor Ricketson y señora, Alfredo S. Clark y Antonio Goubad”.


8

¿Disfruta de actividades solitarias, como leer?

Reporte en V

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018 Fotos: Archivo

¿Introversión o timidez? ¿Le gusta estar solo algunas veces, y la gente asume que usted es tímido? ¿Piensa mucho antes de hablar, y sus colegas creen que es inseguro? Si rechaza una invitación a una fiesta, ¿sus amigos opinan que es “raro”?

Pierina Pighi Bel*

al vez la razón de su búsqueda de privacidad sea que su personalidad se inclina hacia la introversión, que es algo distinto a la timidez. Aunque hay gente que suele confundir ambas cosas y pensar que son sinónimos. Pero no es así.

Tiempo de soledad

Más que del mundo exterior, un introvertido “obtiene energía de las ideas, imágenes y recuerdos que están en su mundo interior”, según la clasificación Myers-Briggs, basada en las enseñanzas del psiquiatra suizo Carl Jung y una de las más populares para determinar el tipo de personalidad. Los introvertidos pueden parecer reservados y reflexivos, o dar la impresión de que actúan lentamente, de acuerdo con esta tipología. Disfrutan estando y haciendo cosas solos,

como leer, por ejemplo. Jenn Granneman, autora del libro La vida secreta de los introvertidos y fundadora de la comunidad digital Introvert Dear, comparte una idea parecida sobre la introversión. “Es la preferencia por ambientes tranquilos, mínimamente estimulantes”, dice. Los cerebros de los introvertidos no están “cableados” para obtener la recompensa que reciben los extrovertidos al interactuar con la gente, explica Granneman. “Estas personas son más sensibles a la dopamina, el neurotransmisor del bienestar”, asegura, por lo que “muchas situaciones sociales o entornos altamente estimulantes pueden ser agotadores mental o físicamente para un introvertido”. Laurie Helgoe, autora de El poder de la introversión: por qué tu vida interior es tu fuerza oculta, explica que a los introvertidos les gusta pensar antes de responder. Como resultado, “las interacciones en las que hay espacio para


Viernes

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

9

¿Son asociales los introvertidos?

Los introvertidos no suelen sentir que tienen problemas si no tienen planes para salir, y prefieren estar en casa.

reflexionar pueden ser muy placenteras para ellos”, añade la psicóloga, “mientras que las conversaciones entre extrovertidos pueden ser como partidos de tenis”. Entonces, como dice Granneman, muchas interacciones sociales resultan extenuantes, pero no todas. Los introvertidos no son “asociales”. Pueden socializar y lo hacen, solo que de manera diferente a la de los extrovertidos.“Valoran las relaciones profundas y significativas, les encanta conectarse de manera auténtica y compartir sus ideas en un grupo pequeño o en una conversación de a dos”, piensa Granneman.

Angustia

La timidez, en cambio, explica esta misma autora, “es el miedo a que la gente nos juzgue negativamente”, en prácticamente cualquier situación social. “Los tímidos se sienten bastante incómodos y angustiados en las interacciones sociales, especialmente con personas que no conocen muy bien”, sostiene. “La timidez está enraizada en el miedo, mientras que la introversión es simplemente una preferencia, y no implica intrínsecamente nerviosismo o ansiedad”, aclara. “Por ejemplo, una persona tímida puede evitar un evento para entablar relaciones profesionales porque le estresa mucho la idea de conocer gente nueva (aunque en realidad sí quiera ir)”, opina Granneman. “Sin embargo, un introvertido podría esquivar el mismo evento porque prefiere simplemente relajarse en casa”. La especialista indica que “tanto los introvertidos como los extrovertidos pueden experimentar timidez”. Entonces, ¿por qué hay gente que cree que la introversión y la timidez son lo mismo?

Confusión

Granneman reconoce que “tanto los introvertidos como los tímidos evitan la interacción

social”, pero por razones diferentes. Los primeros porque puede agotarlos; y los segundos, porque les causa angustia. Tal vez, lo que sucede es que la timidez es más común en los introvertidos. Granneman se pregunta “si tiene que ver con los mensajes que los introvertidos reciben de la sociedad, que prefiere las personalidades extrovertidas”. “Se les hace creer que hay algo mal con ellos, que son muy callados, que deberían salir más de sí mismos y que es malo pasar tiempo a solas en lugar de salir un viernes por la noche”, dice. “Pueden sentirse mal por pensar demasiado, por necesitar más tiempo para reflexionar, por (ver las cosas) en profundidad y vivir una vida más tranquila y de ritmo más lento”, lamenta. “No me sorprende que algunos introvertidos teman ser juzgados negativamente o se pongan nerviosos, lo que podría llevar a la timidez”, agrega. O a pensar que los introvertidos deben cambiar o “superar” su personalidad. Pero, ¿es así?

Fortalezas

No. Ser introvertido no significa necesariamente carecer de habilidades sociales. De hecho, la falta de estas habilidades no depende necesariamente del tipo de personalidad. Tanto los introvertidos como los extrovertidos pueden carecer de estas aptitudes, declara Granneman. “Por ejemplo, todos conocemos a algún extrovertido que no se da cuenta cuando le mandamos señales de que queremos terminar una conversación”, comenta la autora. De hecho, la especialista cuenta que conoce a muchos introvertidos con fuertes capacidades sociales y que suelen pasar por extrovertidos. La psicóloga Laurie Helgoe aclara que hay muchas habilidades sociales que vienen con la introversión: “la capacidad de escuchar a la gente, la

comodidad con el silencio y con la soledad, que creo que pueden permitir más intimidad en una conversación”. Por lo tanto, Granneman afirma que “la introversión no es una enfermedad que necesita ser curada, ni algo averiado que reparar y que tampoco habría razón para hacerlo”. Al contrario, muchos expertos creen que la introversión es algo con lo que una persona “nace”, por lo que Granneman concluye que la extroversión no es la única forma “correcta” de ser. **BBC

Se suele confundir la introversión con la ansiedad social o la timidez, pero no son lo mismo.


10

Contando el tiempo

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018 Fotos: Archivo

El esqueleto del dinosaurio, es una especie de terópodo que inicialmente se había valorado en unos US $1.4 millones.

Se vende dinosaurio

Este dinosaurio carnívoro de casi 30 pies de largo (9 metros) fue vendido en la casa de subastas Aguttes en París, Francia.

El esqueleto casi completo de un dinosaurio carnívoro recaudó hace unos días la friolera de 2.36 millones de dólares en la casa de subastas Aguttes en París, para gran consternación de muchos paleontólogos. Laura Geggel*

a venta en sí era legal: el dinosaurio fue desenterrado en tierras privadas en Wyoming en 2013, y en los Estados Unidos se considera que los fósiles encontrados en tierras privadas pertenecen al propietario de la tierra, quien puede sacarlo legalmente del país. A pesar de su legalidad, la subasta de dinosaurios es parte de una tendencia creciente que amenaza con tomar muestras no reconocidas de científicos que no pueden permitirse comprarlos, dijo P. David Polly, presidente de la Society of Vertebrate Paleontology y profesor. de Geología Sedimentaria en la Universidad de Indiana (EE. UU.).


iernes

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

“Una subasta es un dispositivo para obtener el precio más alto posible de algo”, apuntó Polly. “Y, en términos generales, incluso los grandes museos no tienen presupuesto para comprar especímenes”. (Una gran excepción es Sue, el esqueleto de Tiranosaurus rex de 67 millones de años que el estadounidense Museo Field de Historia Natural, en Chicago, compró por 8.4 millones de dólares en 1997).

Disparidad presupuestal

Por lo general, los museos y las instituciones de investigación destinan unos 10 mil dólares a grandes excavaciones, lo que cubre el costo de los científicos para viajar al campo y desenterrar fósiles, así como excavarlos y prepararlos adecuadamente, indicó Polly. Eso es más de 200 veces menos de lo que el comprador de la subasta pagó por el dinosaurio de Wyoming. Y ahí radica el problema: si los dinosaurios que se encuentran en tierras privadas de los EE. UU. se venden a un precio superior en las subastas, los propietarios podrían comenzar a verlo como una empresa comercial. Estos terratenientes podrían “no querer trabajar cooperativamente con científicos, sino trabajar con quien les pague para trabajar en la tierra, quien les dará una tajada (de los beneficios)”, advirtió. “Si se trata de una tendencia que continúa, entonces es realmente perjudicial para los científicos porque dificulta su acceso a los especímenes”, manifestó Polly, que coescribió una carta de protesta en nombre de los 2 mil 200 miembros de SVP, pidiendo a Aguttes que cancelara la subasta. “También significa que tenemos que resguardar mejor nuestras propias colecciones científicas porque si algunos piensan que estas cosas valen millones de dólares, habrá más incentivos para entrar y tomarlas”.

Prácticas dudosas

En 2013, el espécimen de aproximadamente 150 millones de años de Wyoming fue encontrado en la Formación Morrison, un área famosa por albergar los fósiles de las criaturas del Jurásico tardío, según el catálogo de la subasta. El dinosaurio de casi 30 pies de largo (9 metros) es probablemente un Allosaurus, el terópodo más común (un grupo de dinosaurios bípedos, principalmente carnívoros, que incluyen al T. rex y al Velociraptor) encontrado en la formación. Aún así, la clasificación exacta de la especie no está totalmente clara. “El espécimen muestra una serie de caracteres que son inusuales en el Allosaurus, lo que sugiere que podría pertenecer a un nuevo grupo taxonómico de terópodos allosáuridos aún no identificados”, escribió Pascal Godefroit, paleontólogo del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, en el catálogo de la subasta. Pero Thomas Carr, un paleontólogo de vertebrados y profesor asociado de Biología en Carthage College en Wisconsin, que no participó en la subasta, dijo que no comparte esa duda. “Es simplemente una exageración, solo están tratando de obtener un precio más alto por ello”, manifestó Carr. “No se ve diferente de cualquier Allosaurus que haya visto”. Sin embargo, si se trata de una especie nueva , un catálogo de subastas no es lugar para hacer esa afirmación, señaló. “A donde pertenecen las afirmaciones de conocimiento científico es a la literatura científica, revisada por pares”, subrayó Carr. “Esta situación es realmente desconcertante. No veo cómo hacer eso es ético”.

El allosaurus fue un cárnivoro y por esta característica su esqueleto fue tasado con mayor valor.

Por su parte, aunque Godefroit fue contactado, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Preguntas éticas

Los paleontólogos generalmente no estudian especímenes de colecciones privadas. Si el propietario del espécimen exhibe el fósil, pero luego lo regresa a una colección privada, no estará disponible para un posterior estudio científico para esa verificación. Y los investigadores a menudo revisan el trabajo de sus compañeros para asegurarse de que sea correcto. Esto ocurrió recientemente cuando los investigadores afirmaron haber encontrado un fósil de la primera serpiente de cuatro patas registrada . Poco después, otro grupo de científicos que también examinó el espécimen argumentó que este análisis era incorrecto, y que la criatura era en realidad un Dolichosaurid, un lagarto extinto de cuatro patas con un cuerpo alargado en forma de serpiente. Sin embargo, la identidad de la criatura sigue siendo un misterio, porque el espécimen es de propiedad privada y desde entonces ha sido eliminado de la vista pública. Esto significa que es probable que los investigadores no puedan estudiarlo pronto. El nuevo propietario del espécimen de Wyoming, un coleccionista de arte francés sin nombre, aseguró, de hecho, que el espécimen sería prestado a un museo en el futuro, informó The Guardian . Pero, nuevamente, los paleontólogos son escépticos. “En este momento, son aseveraciones de una persona no identificada”, dijo Lisa Buckley, excomisaria y gerente de colecciones en el Centro de Investigación Paleontológica de la Región de la Paz en Columbia Británica, Canadá. “Las acciones hablan más que las palabras, y queda por

ver en qué forma se hará el préstamo, en caso de que se haga”. No hay registros públicos de cuántos dinosaurios se encuentran con el bloque de la subasta, pero Polly estima que se trata de 3 a 5 por año. Si la tendencia continúa, la ciencia podría perderse o malinterpretarse en el futuro, dijo. Por ejemplo, la Ley de Preservación de Recursos Paleontológicos protege fósiles encontrados en tierras federales de EE. UU., pero es posible que la gente pueda desenterrar huesos en tierras públicas y luego afirme que los especímenes provienen de propiedad privada, para poder venderlos legalmente, lamentó. Sería una pena, recalcó, porque la ubicación de un espécimen ayuda a los científicos a fecharlo, así como a evaluar el ecosistema en el que vivía. Por ejemplo, los investigadores saben que el Allosaurus vivió en ecosistemas con otros depredadores ápice, lo que significa que tuvo que competir por presas, sostuvo Carr. Además, cada fósil se agrega a la ciencia. Dado que el espécimen de Wyoming está completo en un 70 por ciento, podría ayudar enormemente a los científicos a aprender cómo estos dinosaurios cambiaron a medida que crecían hasta la edad adulta, ejemplificó Carr. “Vender fósiles a coleccionistas privados simplemente no ayuda en absoluto a la ciencia”, insistió Carr. “Imagino que este (espécimen) representa decenas de miles de puntos de datos perdidos para la ciencia. Es una verdadera pérdida de información”. Esta no es la primera subasta de fósiles de Aguttes. En 2016, según CNN, la casa de subastas vendió otro esqueleto de Allosaurus por 1.32 millones de dólares, y el año pasado vendió un esqueleto de mamut completo por más de US $641 mil. *Live Science

11


12

Tragaluz

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018 Fotos: Archivo

La nueva sede de Le Cordon Bleu en París, cerca de la torre Eiffel, un luminoso edificio de 4 mil metros cuadrados.

Le Cordon Bleu en París, que acoge a unos 600 estudiantes al año.

Le Cordon Bleu y los mejores chefs La escuela privada que forma a cocineros de élite de todo el mundo, abre las puertas de su casa madre en París.

Abraham de Amézaga* n Francia, cuando alguien demuestra un talento extraordinario para la cocina, capaz de sorprender con una receta fuera de lo común, se dice que es todo un Cordon Bleu. Es, más que un piropo, un calificativo que hace referencia a una histórica escuela que forma a quienes tienen madera de grande de los fogones. El mismo año, 1895, que nacía el creador de costura más brillante de todos los tiempos, Cristóbal de Balenciaga, se fundaba en París Le Cordon Bleu, presente hoy en una veinte-

na de países con 35 institutos, algunos de ellos con grado de Universidad, como el de Perú. En ellos, más de un siglo después de su creación, se diploman 20 mil estudiantes cada año, de 120 nacionalidades. En el de la capital del Sena, el día que abre sus puertas, hay más de 60, que acuden a clases que se desarrollan en francés e inglés, lo que permite atraer a ese amplio abanico internacional. Estudiar en el Christian Dior de la gran formación culinaria, si recuperamos el paralelismo con la moda —por cierto, a monsieur Dior le encantaba cocinar y llegó a publicar un libro de recetas—, puede llegar a costar 60 mil euros,


iernes

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

13

dependiendo de los cursos que se elijan, aunque también los hay desde 7 mil, por lo que son necesarias notables posibilidades económicas, además de motivación y vocación. “En esta escuela no les enseñamos recetas a los estudiantes, sino las técnicas de la cocina francesa, y sobre todo un oficio”, cuenta Franck Ressy, director del establecimiento; una cuisine, la francesa, que puede presumir de tener el mayor número de técnicas del mundo. Además de prepararse para ser un cocinero de alto nivel, en Le Cordon Bleu uno puede aprender a ser pastelero o artesano panadero, la gestión en hostelería internacional y hasta obtener el diploma de los Hautes Études du Goût (algo así como Estudios Superiores del Sabor): formación única y multidisciplinar sobre todos y cada uno de los aspectos del gusto y de la gastronomía. Otra de las enseñanzas que imparte es la relacionada con el universo vinícola y su gestión. “No solo está pensada para sumilleres, sino también para quien quiera trabajar en el negocio del vino, en exportación e importación, en la gerencia de un establecimiento... y hasta como periodista especializado en este sector”, tal y como nos señala el director. Los alumnos que eligen este campo tienen la posibilidad de degustar durante el curso mil vinos diferentes, sobre todo franceses. La mayoría de estudiantes de la sede parisina, que acoge a alrededor de 600, son mujeres, un 65 por ciento. Más que paridad en un terreno hasta hace no mucho asociado principalmente con el universo masculino.

Los ingredientes van primero

Su chef ejecutivo y director de Artes Culinarias es el reconocido Éric Briffard, MOF (Mejor Artesano de Francia) y hasta 2014 a la cabeza del restaurante Le Cinq, del Four Seasons George V de París, que alcanzara las dos estrellas Michelin durante su etapa; un maestro que asegura que ”es imposible realizar buenos platos sin ingredientes de calidad”. La totalidad de chefs que imparten sus clases aquí, hoy dedicados por entero a la enseñanza, son profesionales de dilatada trayectoria, tanto en Francia como, en más de un caso, el extranjero. El nuevo campus parisino, la casa madre, fue inaugurado hace escasos dos años, muy cerca de la torre Eiffel y frente al Sena, y que se divisa desde varios de los espacios en los que se desarrollan los cursos prácticos. Ocupa un edificio moderno y con interior luminoso, de alrededor de 4 mil metros cuadrados, dividido en tres plantas, y coronado por un gran huerto biológico y orgánico al aire libre. A lo largo de los pasillos de la primera planta, en los muros, leemos testimonios de varios de sus antiguos estudiantes, entre los que figura Gastón Acurio, embajador hoy de la cocina peruana en el mundo. Periódicamente, además, acogen a chefs, como a finales de mayo, cuando Aldo Omar Morales Heredia y Cédric Carême, profesores en el centro de México, desarrollaron una demostración de cocina azteca actual con productos locales.

Para todos los gustos

El espacio de la escuela más sorprendente se encuentra a cielo abierto: el huerto, donde han plantado medio centenar de variedades de frutas y legumbres.

“Hace dos años recogimos 50 kilos de miel”, nos cuenta el director mientras muestra varias colmenas en esta extensión de 500 metros cuadrados. Paralelamente a los grandes diplomas y especialidades que ofrecen, es posible realizar pequeños cursos exprés, de cuatro días o incluso de solo tres horas, ideados para locales y personas de paso en la Ciudad de La Luz en las que, por 50 euros por persona, los asistentes elaboran un plato con la ayuda de un chef. Una escuela completa, multidisciplinar y abierta al exterior. En cuanto ponemos los pies en ella, descubrimos su cafetería, que frecuentan alrededor de dos centenares de personas cada día, y en la que el visitante puede degustar exquisiteces para el paladar elaboradas en el centro por profesionales —“el mejor croissant de París está aquí”, dice sonriente Franck Ressy—, o descubrir una tienda con productos de alimentación delicatessen y utensilios de cocina de alto nivel. Un lujo de enseñanza y de servicios, pero donde no puede faltar un ingrediente para la mayoría esencial a la hora de dedicarse al arte culinario: el afecto o el amor. Tengamos presente lo que decía el recordado chef Paul Bocuse —padre de la nouvelle cuisine, con 3 estrellas Michelin durante más de medio siglo—, fallecido en enero de este año: “No existe una buena cocina si desde el principio no está hecha de amistad por aquel o aquella a quien está destinada”. *Gentleman/EC

Dicen en Le Cordon Bleu que no enseñan recetas, sino técnicas de la cocina francesa.

Para esta incubadora de chefs, el mayor requerimiento es la celosa elección de ingredientes.


14

Ventanas

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

Fotos: The IFF por Alyssa Gorelick.

Arrecife de cro El Crochet Coral Reef es una celebración laberíntica de la intersección entre la geometría superior y la artesanía, y un testimonio de las maravillas del mundo marino que están desapareciendo.

Christine y Margaret Wertheim*

Anémona a gran escala con cabeza de coral, por Margaret Wertheim.

na de las maravillas reconocidas del mundo natural, la Gran Barrera de Coral se extiende a lo largo de la costa de Queensland, Australia, en una profusión desenfrenada de color y forma sin paralelo en nuestro planeta. Pero el calentamiento global y los contaminantes amenazan a este monstruo, tan frágil, que los científicos ahora creen que será devastado en los próximos años. Como un homenaje al Gran Uno, desde el Instituto para la Figuración, impulsamos un proyecto para tejer un arrecife de lana. Crecimos en el estado de Queensland, y comenzamos el proyecto en 2005 en nuestra sala de estar de Los Ángeles, y durante los primeros 4 años el proyecto se expandió gradualmente hasta convertirse en la forma de vida dominante en la casa. Al mismo tiempo, el proyecto comenzó a expandirse a otras ciudades y países, hasta que se convirtió en un movimiento mundial que involucra a comunidades de todo el mundo desde Chicago, Nueva York y Londres, hasta Melbour-

Cabeza de coral naranja con erizos.

ne, Dublín y Ciudad del Cabo. El Crochet Reef es una fusión única de arte, ciencia, matemáticas, artesanía y práctica comunitaria, que bien puede ser el proyecto de arte comunitario más grande del mundo. La inspiración para hacer formas de arrecife de ganchillo comienza con la técnica del “ganchillo hiperbólico”, descubierta en 1997 por la matemática de la Universidad de Cornell, la doctora Daina Taimina. Nosotras adoptamos las técnicas de la doctora Taimina y las utilizamos para desarrollar una taxonomía completa de las formas de vida de los arrecifes, como “algas rizadas”, “anémonas” con flecos, “babosas marinas” almenadas y “corales” con copos de nieve. que se han modelado con estos métodos.

La migración coralina La Gran Barrera de Australia ha superado cinco episodios de alta mortalidad durante los últimos 30 mil años. Lo ha logrado gracias a su migración en el fondo del mar, a medida que los océanos subían y bajaban de nivel. Así se desprende de una investigación internacional en la que participa el catedrático del Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada (España), Juan Carlos Braga Alarcón, y que ha sido publicada por la revista Nature Geoscience. Este trabajo, realizado en el marco del International Ocean Discovery Program, ha permitido reconstruir la evolución del arrecife más importante del planeta en los últimos 30 milenios, para analizar su respuesta a los bruscos cambios ambientales.

La investigación ha demostrado que el arrecife es más resistente de lo previsto a cambios ambientales relevantes, como el aumento del nivel del mar y la temperatura del agua, aunque, por otra parte, ha mostrado una notable sensibilidad a la entrada de sedimentos o al agua de mala calidad. Los investigadores destacan cómo el arrecife ha superado la última glaciación y deglaciación, pero se preguntan si la capacidad de resistencia de la Gran Barrera de Coral será suficiente para aguantar el actual declive global de los arrecifes. El estudio ha empleado información geomorfológica, sedimentológica, paleontológica y datos procedentes de testigos de sondeo de arrecifes fósiles en 16 localidades en Australia. La investigación ha abarcado el período anterior

al Último Máximo Glacial, hace unos 20 mil años, cuando el nivel del mar estuvo 120 metros por debajo del nivel actual. A medida que los niveles del mar descendieron en los milenios anteriores a ese tiempo, hubo dos episodios de mortalidad (a unos 30 mil años y 22 mil años atrás) causados por la exposición del arrecife al aire. Durante este período, el arrecife se movió hacia el mar para mantener el ritmo del repliegue marino. “Nuestro estudio muestra que, además de responder a los cambios en el nivel del mar, el arrecife ha sido sensible a los flujos de sedimentos, y eso significa que ahora debemos comprender cómo las prácticas de la industria primaria inciden en eso y en la calidad del agua en el arrecife”, concluyen los investigadores.


Viernes

Guatemala, viernes 15 de junio de 2018

rochet

El proceso básico para hacer estas formas es un patrón o algoritmo simple, que por sí solo produce una forma matemáticamente pura, pero variando o mutando este algoritmo, se pueden producir variaciones infinitas y permutaciones de forma. Como conjunto, el Crochet Reef ha crecido mucho más allá de su concepción inicial en nuestra mesa de café, por lo que hoy en día se compone de muchos “arrecifes” diferentes, cada uno con sus propios colores y estilo. Los principales incluyen el Arrecife blanqueado, el Arrecife de cuentas, el Jardín de anémonas ramificadas, el Jardín de algas marinas y el Atolón de siluetas de las damas, una instalación en forma de anillo con cerca de mil piezas individuales hechas por docenas de nuestros hábiles colaboradores de todo el mundo.

Plastóxico

Además de estos delicados arrecifes de lana, también se encuentra un enorme arrecife tóxico tejido a ganchillo con hilo y basura de plástico, una parte del proyecto que pone en evidencia el creciente problema de la basura plástica que inunda los océanos y ahoga la vida marina. Cada modelo de ganchillo resulta de la aplicación de una técnica reiterativa. Al igual que los fractales , como el conjunto de Mandelbrot, estas formas se producen a través del proceso de hacer un pequeño conjunto de pasos una y otra vez. Aunque la experiencia a menudo sirve de guía, no hay forma de saber de antemano qué producirá un algoritmo específico y muchas veces nos hemos sorprendido cuando cambios aparentemente insignificantes en el patrón subyacente llevaron a resultados fundamentalmente nuevos.

15

Crochet de coral y jardín de anémonas con babosas, de Marianne Midelburg.

En un sentido muy real, este es un tipo de matemática experimental e invitamos a crocheters en todas partes a que exploren por sí mismos las posibilidades inherentes a estas técnicas. La información sobre estas e instrucciones para elaborar formatos específicos está disponible en un manual bellamente producido y publicado por el Instituto, llamado A Field Guide to Hyperbolic Space (Una guía de campo para el espacio hiperbólico) .

Todo empieza con una puntada

Comenzar con nuestros propios modelos hiperbólicos es fácil. La idea básica es comprender que estas formas resultan del simple proceso de aumentar la cantidad de puntadas en cada fila. Cuanto más a menudo aumenten los puntos, más rápido crecerá el modelo y más almenada se convertirá la forma final. Los modelos pueden comenzar con una línea simple, lo que resulta en un plano hiperbólico; o desde un solo punto con el crochet girando en espiral

para desplegarse gradualmente como un cono, dando como resultado lo que se conoce como una seudoesfera . También puede comenzar desde un círculo, que producirá configuraciones tubulares, acampanadas o con trompeta.

Experimentar con distintos materiales

Mientras explora, sea lúdico. No se preocupe por apegarse demasiado a las reglas formales, aunque es interesante e importante entender lo que hacen las reglas. Pruebe las cosas por diversión. Experimente con diferentes tipos de hilo. Intente mezclar hilos, por ejemplo, un mohair grueso y un mohair fino, o una seda y un hilo de algodón. Intente variar la tasa de aumento en un solo modelo. Considere usar hilo, alambre y plástico, o cualquier otra cosa. Pruebe el fieltro: tire el modelo terminado en una lavadora con agua caliente y deje que se agite durante media hora. Esto solo funciona con lana pura (no se transformarán los acrílicos y el algodón) pero los resultados son maravillosos. *The Institute for Figuring

Contaminantes cosméticos en aguas marinas Un estudio ha usado nanotubos de dióxido de titanio recubiertos con carbón para analizar muestras afectadas por parabenos procedentes de cremas y champús en aguas marinas. Los parabenos o el triclosán se utilizan para evitar que hongos y bacterias deterioren champús o pastas de dientes, pero son muy dañinos para los ecosistemas acuáticos. Un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba (UCO) ha diseñado un nuevo método para detectar contaminantes en agua de mar de una forma más eficaz, rápida y en concentraciones muy bajas. Concretamente, el equipo cordobés, en colaboración con la Universidad de Islas Baleares, ha detectado varias de las sustancias empleadas como conservantes en jabones, cremas o desodorantes, que acaban llegando al mar.

Los parabenos o el triclosán, cuestionados desde algunos sectores y vigilados por la Comisión Europea, que ha limitado su uso, resultan un verdadero problema cuando llegan al mar, afectando al ecosistema acuático. Identificar su presencia contribuye al diseño de medidas que corrijan sus efectos. Y en ese sentido es en el que trabaja el nuevo sistema diseñado por la UCO. La clave de este nuevo método basado en la nanotecnología está en el sistema denominado ‘Lab-on-Valve’, utilizado por la comunidad científica para el análisis de muestras. En concreto, el equipo de investigación introduce en este sistema nanotubos de dióxido de titanio recubiertos con carbón. Hasta la fecha, el uso de nanomateriales en el sistema ‘Lab-on-Valve’ no había sido posible de-

bido a la tendencia que tienen estos materiales a agregarse en medios acuosos. En este caso, el grupo de investigación ha conseguido sintetizar nanopartículas compatibles con este sistema, debido a la fácil dispersión que presentan. El nuevo sistema ha sido descrito recientemente en la revista Analytical Chemistry. María Teresa García Valverde, de la UCO, señala que “la combinación del sistema ‘Lab-onvalve’, los nanotubos de titanio modificados con carbón amorfo como fase extractiva y el instrumento de medida al que se conecta al sistema, permite la cuantificación de parabenos y triclosán, en muy bajas concentraciones”. Dichos contaminantes proceden en su mayoría de jabones, cremas solares, pastas dentífricas y demás productos cosméticos.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Revista viernes del diario de centro américa del 15 de junio de 2018 by Diario de Centro América Guatemala - Issuu