D
c ci รณ
Gua
n Gen
er a
l
ire
t e m ala
8
Reporte en V
Guatemala, viernes 1 de febrero de 2019
La Inquisición y el ADN En los libros de historia de miles de escuelas latinoamericanas, 1492 aparece por ser el año en que Cristóbal Colón llegó a territorio americano. Pero también fue el año de otro evento que dejó un extenso legado en América Latina, según un nuevo estudio que analizó el ADN de miles de personas en la región. Alejandra Martins* n 1492 los Reyes Católicos de España expulsaron a todos los judíos, en el marco de una persecución brutal de décadas a ese grupo religioso, que fue forzado a convertirse al catolicismo. El decreto de expulsión fue redactado por la autoridad máxima de la Inquisición, Tomás de Torquemada. Estaba prohibido que los judíos que habían adoptado el catolicismo como religión, los llamados “conversos,” se embarcaran hacia las nuevas colonias en América. Sin embargo, el nuevo estudio demuestra no solamente que muchos más conversos viajaron al continente de lo que se creía, sino que su huella genética está presente en muchos latinoamericanos. “En la actualidad los latinoamericanos presentan una mayor afinidad con el perfil genético de judíos sefardíes que los españoles”, dijo el científico colombiano Juan Camilo Chacón Duque, experto en genética de poblaciones y autor principal del estudio publicado reciente-
El científico colombiano Juan Camilo Chacón Duque, autor principal del estudio, trabaja actualmente en el Museo de Historia Natural de Londres. El investigador también encontró resultados sorprendentes sobre sus propios ancestros.
mente en la revista Nature Communications. El investigador, cuyo ADN también fue analizado, encontró resultados sorprendentes sobre sus propios ancestros.
Migración importante
Los investigadores estudiaron los genomas de más de 6 mil 500 personas que residen en áreas urbanas de 5 países de la región: Colombia, Chile, Brasil, México y Perú, y los compararon con los de 2 mil 300 personas de otras partes del mundo. El resultado fue sorprendente. El 23 por ciento de los latinoamericanos estudiados mostró más de un 5 por ciento de ancestría de judíos conversos. “Cuando observamos exclusivamente a ese 23 por ciento de los participantes, en promedio la afinidad con la señal genética de conversos fue de 12 por ciento”, señaló Chacón Duque, quien realizó el estudio en el University College de Londres y es actualmente investigador del Museo de Historia Natural de la capital británica. “Esto sugiere que hubo una migración importante de personas con ese perfil genético
hacia América Latina. El 99.9 por ciento del genoma de todos los seres humanos es igual, pero ese 0.1 por ciento de variación representa tres millones de bases o letras en el código genético, o sea, una gran cantidad de información”. Debido a que muchas poblaciones humanas estuvieron separadas durante grandes períodos durante la evolución de nuestra especie, tuvieron tiempo de acumular mutaciones en su ADN, explicó el científico. “Entonces lo que hacemos en genética de poblaciones es tratar de establecer de dónde provienen esos cambios en el código genético en las diferentes poblaciones humanas, para poder entender cómo se relacionan entre ellas”. “En este estudio utilizamos cientos de miles de esos cambios para definir de una manera muy detallada y precisa la afinidad de los perfiles genéticos de los latinoamericanos con diferentes poblaciones alrededor del mundo”.
Afinidad con sefardíes
El análisis de esas pequeñas variaciones permitió a Chacón Duque y a sus colegas establecer un vínculo genético entre los latinoamericanos actuales y los judíos conversos. El investigador colombiano trabajó con colegas de todos los países estudiados, además de Argentina. Y usó sofisticados métodos computacionales desarrollados por Garrett Hellenthal, profesor del University College de Londres. “La principal evidencia por la cual nosotros proponemos que esta señal genética muestra una migración muy extensa de conversos es el hecho de que más del 23 por ciento de los latiFotos: Archivo
Viernes
Guatemala, viernes 1 de febrero de 2019
latinoamericano noamericanos estudiados tienen alta afinidad con pobladores de diferentes lugares en el Mediterráneo”, explicó Chacón Duque. “Y la mayor afinidad es con una población que logramos muestrear en Turquía, que es una población que se identifica como judía sefardí y es descendiente de los judíos que fueron expulsados de España”. “Esto estaría mostrando que muchos judíos conversos lograron viajar a América Latina en la época de la colonia y por lo tanto dejaron esa señal genética tan diseminada”.
Luis de Carvajal documentó su sufrimiento a manos de la Inquisición en sus Memorias, que firmó con el nombre de Yosef Lumbroso.
Aporte antiguo
La herencia de los conversos coincide además, con la llegada de los españoles. “Esto lo podemos proponer porque con nuestros métodos estadísticos y con la gran cantidad de información genética que obtuvimos pudimos definir qué tan antigua fue esa contribución”. “Sabemos también que históricamente hubo muchas migraciones clandestinas de judíos conversos que probablemente querían seguir practicando su fe o evitar la persecución en su propio país”, agregó Chacón Duque. Algunos documentos, como el diario de Luis de Carvajal, un judío converso que vivió en México, demuestran que la Inquisición extendió su brazo despiadado a América Latina. Carvajal y su familia fueron torturados y condenados a ser quemados vivos. Chacón Duque aclaró que si bien el 23 por ciento de los miles de latinoamericanos estudiados tiene afinidad con judíos conversos, no puede generalizarse ese porcentaje para toda América Latina. “Personalmente, como genetista y latinoamericano diría que es casi imposible hacer una generalización de este tipo con una muestra de cerca de 6 mil 500 personas.” Y la principal razón, según el investigador, es que las muestras fueron tomadas en centros urbanos, y no reflejan la diversidad de las poblaciones en zonas periféricas, rurales o costeras. “La población latinoamericana es demasiado diversa en cuanto a estos procesos de mezcla, y en cada región la historia puede ser muy diferente. Por ejemplo, la costa pacífica colombiana tiene una alta ancestría africana y es muy poco probable que allí haya una herencia de judíos sefardíes”.
Documentando la ancestría
El estudio arrojó resultados sorprendentes sobre los ancestros del propio Chacón Duque. El investigador trabajaba en un laboratorio en la Universidad de Antioquia cuando se tomaron las muestras de los participantes colombianos. “Yo cumplía todos los criterios, era colombiano, todos mis ancestros eran colombianos por generaciones. Terminé participando y al final resulta que yo también tengo ancestría sefardí. Tengo alrededor de un 10. 15 por ciento de esta ancestría”. El estudio publicado en la revista Nature Communications es parte de un proyecto más amplio de análisis genético denominado CANDELA, (Consorcio para el Análisis de la Diversidad de Latinoamérica). El proyecto,
9
En 2015, España ofreció la nacionalidad a los descendientes de judíos sefardíes expulsados del reino.
liderado por el científico colombiano Andrés Ruiz Linares, busca caracterizar la diversidad de los latinoamericanos a nivel morfológico o de apariencia física. Además del vínculo con los judíos conversos, Chacón Duque y sus colegas constataron diferencias en la forma de la nariz en latinoamericanos con ancestría de distintos grupos indígenas. Los científicos tomaron muestras genéticas de poblaciones en el norte, centro y sur de Chile, y también en los Andes centrales, en Bolivia y Perú. “En el centro de Chile hay una ancestría más que todo mapuche, que se sabe habitan zonas más bajas que las habitadas por indígenas en los Andes bolivianos y peruanos y en el norte de Chile”, señaló el investigador. “Las personas que tienen una mayor ancestría del centro de los Andes, la región relacionada con los actuales aymaras y quechuas, tienen una nariz con una protrusión mayor, más perfilada y menos achatada, que la de los latinoamericanos con mayor ancestría mapuche”. La causa de esa diferencia no se conoce, pero hay una hipótesis. “Estudios morfométricos anteriores hipotetizan que puede deberse a la adaptación a diferentes climas. De algu-
na manera, tener una nariz con fosas nasales más estrechas, que es el caso de una nariz con una protrusión mayor en las poblaciones andinas, sería más favorable en las tierras altas porque les permitiría calentar y humedecer el aire inhalado con una mayor eficiencia que si tuvieran fosas nasales más amplias, como las de quienes tenemos la nariz más achatada”.
Lo más emocionante
El proyecto CANDELA es uno de los mayores análisis genéticos de latinoamericanos, y seguramente producirá nuevos estudios y sorpresas. “Lo que más me emociona es que el ADN pueda revelar nueva información acerca de eventos importantes, como la migración de conversos, que de otra forma podría haber permanecido oculta para siempre”, señaló Javier Mendoza Revilla, otro de los autores del estudio. Tanto en el caso de los conversos como en el de la ancestría indígena, algo está claro, según el investigador. “Mientras los registros escritos pueden ser destruidos o alterados, no se puede hacer lo mismo con el ADN”. La historia de América Latina está escrita en sus genes. *BBC