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Revista Viernes del Diario de Centro América del 09 de agosto de 2019

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El refugio del

Archivo

principito

Viernes Guatemala, 9 de agosto de 2019 AĂąo 6 No. 295


Portal

Guatemala, viernes 9 de agosto de 2019

Editorial

Paolo Gui

Agua d

No resulta aventurado afirmar que el famoso cuento para adultos que navega con bandera infantil, El

principito, es una visión aristocrática del universo. También vale decir que el texto es versión galáctica de otra cruenta narración: Pulgarcito. O sea, en suma, se trata de una metáfora para referirse a El Salvador, un país enorme que pasa por ser pequeño; tan extenso, que desembarca y abarca hasta el condado de Los Ángeles, en los Estados Unidos y encalla en otros continentes. Dicho de otro modo, Antoine de Saint-Exupéry es el nombre de un príncipe que habitó un asteroide llamado El Salvador, un grano de polen en la Vía Láctea. Sobrevoló volcanes de otros asteroides. Sobrevoló sus rosas. Se enamoró de una y, como en el cuento de Darío, “la quiso ir a cortar”. Ella hizo que las espinas fueran hermosas y que la sangre, gloriosa. Hizo que el dolor aliviara y que el amor doliera. Ella, la rosa cuya espina era consuelo, se apellidaba Suncín, una condesa de opereta, según sus detractores. Una flor de carne y hueso, según él. Pacto de sangre el del príncipe con la flor, esa

aolo Guinea de nuevo sorprende con este conjunto de poemas que reúne bajo el título de Agua desatada, en el que nos muestra matices delicados e íntimos de sus profundos sentimientos en libre circulación, como agua incontenible que arrolla lo que encuentra en su camino, con delicadeza y mano firme a la vez. Guinea parece polarizarse, de manera que en su mundo subjetivo solo reconoce dos estados: el del agua contenida y el del agua desatada. El agua contenida mantiene su individualidad en un acto de egoísmo. En cambio, el agua desatada se funde con el todo y pierde su individualidad en un acto de amor. Precisamente es un acto de amor, porque necesita escurrirse y hacerse una con el resto de las aguas. Solo un verdadero acto de amor profundo puede llevar a someter la materia, en un proceso doloroso de desintegración. Muerte y desangramiento no es más que la huida del agua para realizar ese acto de amor, para hacerse olvido y volverse memoria. Leo de Soulas

espina amorosa que un buen día habitara una galaxia llamada El Salvador. Un gran país, un asteroide, un grano de polen, un pedazo de universo.

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DIRECTORIO Director General: Pavel Arellano Arellano

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Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Freddy Pérez

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Mateo García Pumacahua Chihuantito, nació en Cuzco, Perú, el 21 de septiembre de 1740 y falleció allí mismo, el 17 de marzo de 1815. Militar y funcionario del Virreinato, fue el más destacado líder de la Rebelión del Cuzco de 1814 que, con otros patriotas, creó el 3 de agosto de ese año la primera y única Junta de Gobierno en el Virreinato del Perú, por lo que es considerado prócer de la Independencia de ese país sudamericano. Su rebelión fue comparada con la de Túpac Amaru II, en 1780.


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inea Ovalle

Semblanza

desatada

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Roger Casement Este nacionalista irlandés nació el 1 de septiembre de 1864, en Dún Laoghaire, cerca de Dublín Funcionario en el servicio exterior británico en África, entre 1892 y 1903, regresó a Inglaterra para presentar al Ministerio de Asuntos Exteriores el estudio realizado, a lo largo de dos años, sobre el trato inhumano que recibía la población nativa del Estado Libre del Congo, propiedad personal de Leopoldo II, rey de Bélgica. La opinión mundial tomó conciencia de la situación gracias al informe de Casement, lo que obligó al rey belga a renunciar a su soberanía sobre el Congo. Tras haber rechazado los puestos ofrecidos por el Ministerio de Asuntos Exteriores, aceptó ser destinado a Brasil, en 1906, donde fue cónsul en distintas ciudades. En 1910 y 1911 volvió a realizar un estudio similar al anterior, en este caso, sobre la población indígena de Brasil. En reconocimiento a estos servicios se le concedió el título de Sir, en 1911. Se retiró del servicio consular y regresó a Irlanda, en 1913, donde tomó parte activa en el movimiento de independencia irlandés. En marzo de 1916, los alemanes se comprometieron a enviar 20 mil fusiles a Irlanda para respaldar el levantamiento de Pascua, la insurrección de los nacionalistas irlandeses. Los británicos interceptaron Archivo

el cargamento y detuvieron a Casement, cuando desembarcaba de un submarino alemán, en las proximidades de Tralee, tres días antes del mencionado levantamiento del 24 de abril. Después de ser declarado culpable de alta traición, se le condenó a morir en la horca. Fue ejecutado en la prisión de Pentonville, en Londres, el 3 de agosto de 1916. Sus restos, trasladados desde Inglaterra, fueron enterrados en Irlanda, en 1965.


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Un magnate del acero

Carnegie fue uno de los mayores filántropos de EE. UU. pero, según se sabe, también fue un opresor de la clase trabajadora.

En EE. UU., en la segunda mitad del siglo XIX, un grupo de hombres extraordinarios y controvertidos encabezó la transición de dicho país, de una república de granjeros y comerciantes, a una superpotencia propulsada a vapor.

pueden motivarse, deben contentarse con la mediocridad, sin importar cuán impresionantes sean sus otros talentos”, señaló famosamente Carnegie. Su espíritu empresarial y su enorme energía se hicieron evidentes en uno de sus primeros trabajos: como operador de telégrafo, en lo que entonces era la Compañía Ferroviaria de Pensilvania.

Adam Smith*

Ascenso imparable

us nombres —Vanderbilt, Rockefeller, J.P. Morgan— siguen siendo sinónimos de fortunas colosales. Para algunos, estos hombres fueron los heroicos empresarios que hicieron grande a EE. UU. Para otros, fueron plutócratas que llevaron a mujeres y hombres, que alguna vez fueron independientes, a depender del tedioso trabajo asalariado: los “barones ladrones” que se robaron el sueño americano. Estoy en el estudio de Andrew Carnegie, en lo que fue su mansión sobre la calle 91, en la ciudad de Nueva York, donde ahora funciona el Museo de Diseño Cooper Hewitt Smithsonian. Carnegie se mudó aquí en 1902... y cuánto había recorrido desde la casita en el pueblo escocés de Dunfermline, donde nació. En esta habitación, que alguna vez estuvo forrada de libros, con vistas a un tranquilo jardín, Carnegie pasó

las últimas dos décadas de su vida escribiendo tratados y decidiendo cómo gastar su fortuna. Él creía que había llegado a esta vida de filántropo erudito gracias a un gran esfuerzo personal, pero su éxito tuvo un costo inmenso para otras personas. El hombre que se sentó aquí, gastando millones en filantropía, también fue alguien para quien cientos de miles de personas trabajaron largas horas en condiciones que hubieran horrorizado a una generación anterior. ¿Qué impulsó, entonces, a este complejo y aparentemente contradictorio hombre a llegar donde llegó? Carnegie nació pobre, en Escocia, en 1835. Su padre era un tejedor desempleado. El hambre y la desesperanza los llevaron a EE. UU., cuando Andrew tenía 13 años. Escocia le había inculcado la ambición. Pero fue en EE. UU., en una de sus industrias de más rápido crecimiento, donde encontró los medios para realizarla. “Las personas que no

Su talento lo destacó y fue promovido rápidamente. Carnegie sorprendió a sus colegas de más edad, al ordenar que se quemaran los vagones de ferrocarril estancados, para despejar las vías y mantener la red en movimiento. Incinerar todo lo que estaba en el camino: una metáfora perfecta de cómo Carnegie construyó su gran imperio de acero. El ascenso de Carnegie en de las filas de la Compañía Ferroviaria de Pensilvania gracias a su diligencia, inteligencia y trabajo arduo fue el clásico ejemplo del sueño americano del muchacho pobre que llega a rico. Pero eso fue solo la mitad de la historia. A medida que Carnegie ascendía en la jerarquía empresarial, hacía inversiones que le permitirían iniciar su negocio de forma independiente. Y así como la gran corporación ferroviaria le dio el espacio para prosperar, también le dio muchas oportunidades para ganar


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dinero por medios que podríamos llamar ilícitos. “Fue creciendo gracias al clientelismo y la corrupción. Su primer capital lo hizo guardando el stock ilícito de sus empleadores, que habían contratado a un fabricante de cochecamas y exigían stock como soborno”, cuenta el historiador T. J. Stiles. “Cuando Carnegie comenzó su carrera, todos sus negocios se basaban en sus conexiones personales con sus exempleadores, que se beneficiaron personalmente”. Carnegie les dio un uso inteligente y estratégico a sus ganancias ilícitas. Compró compañías rivales y fue pionero en el uso de un método económico y eficiente para convertir el hierro en acero a escala industrial. Fue así como la compañía de Carnegie llegó a dominar la producción de acero, en EE. UU.

Una forma de vida

Pero grandes empresas, como la Compañía Ferroviaria de Pensilvania y Carnegie Steel, con sus nóminas crecientes, estaban moldeando de forma incómoda la vida de los estadounidenses comunes. Esta fue la época en la que, por primera vez en la historia, la mayoría de las personas empezaron a depender de sus salarios para vivir. Hoy nos parece algo normal, lo que demuestra que vivimos en el mundo que crearon estos hombres. “La creación de una fuerza laboral asalariada de enormes proporciones, fue probablemente la transformación humana más fundamental que trajo la Revolución Industrial en EE. UU.”, remarca el historiador Steve Fraser, autor de La edad de la aquiescencia. “Antes de esta transformación, la mayoría de las personas eran agricultores o comerciantes o artistas. Y, a excepción de los esclavos —que obviamente estaban totalmente privados de sus derechos—, el resto tenía sus propios medios independientes de subsistencia”. “Estas personas tenían una larga esperanza de vida. Pero la Revolución Industrial cambió todo eso”, señala el experto. Por su parte, la profesora Joanna Cohen, de la Queen Mary University of London, afirma que para muchos fue la primera vez que se dieron cuenta de que “su trabajo vale dinero y que pueden ofrecerse para trabajar”. “Es algo que se conoció como ‘trabajo libre’, y las élites explotaron el concepto”, agrega la académica. “El derecho a contratar libremente se considera uno de los principios centrales de finales del siglo XIX. Pero la mayoría de los trabajadores no estaban, de hecho, en un mercado laboral libre. Muchos de ellos se encontraron con que no podían afiliarse a sindicatos, por ejemplo”, resalta. “La gente empezó a perder sus granjas”, retoma Fraser. “Los mecánicos y los artesanos no podían competir con empresas nuevas, más grandes y más eficientes, por lo que se convirtieron en trabajadores asalariados. Los migrantes de Europa vinieron a EE. UU. y entraron en lo que se llamó comúnmente ‘esclavitud salarial’”. “Los pequeños empresarios se convirtieron en parte de este creciente proletariado. Y esa sensación de dependencia, de saber que no puedes sobrevivir, a menos que te contraten, fue una experiencia impactante para millones de personas”, señala el historiador. Y así Andrew Carnegie construyó su imperio de acero, gra-

La gigante mansión de Andrew Carnegie, en Nueva York.

Carnegie comenzó a amasar su fortuna trabajando para la Compañía Ferroviaria de Pensilvania, donde hizo algunos negocios turbios.

cias a su característica fusión de brillantez y destrucción despiadada de cualquier cosa que se interpusiera en su camino. Descubrió cómo producir acero barato en masa, pero él y el resto de los “barones ladrones” también llevaron a que se redujeran los salarios y se aplastara a los sindicatos. “Eran hombres despiadados. Incluso Carnegie, quien

era de origen obrero. Estaban preparados para usar la violencia para ejercer el control sobre sus instalaciones productivas, romper los sindicatos, reducir los salarios y demás”, cuenta Fraser. “Hubo muerte por todas partes, violencia y contraviolencia entre los trabajadores, quienes empezaron a formar milicias armadas, y los


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‘barones ladrones’. A los ojos de millones de personas eran hombres sin corazón”.

Huelga salvaje

Caricatura que muestra a Carnegie, vestido con el traje típico de Escocia, repartiendo US $100 millones para la construcción de bibliotecas, por todo EE. UU.

Una de las acereras de Carnegie.

Fue en una fábrica de Carnegie, en Pensilvania, donde ocurrió uno de los estallidos más violentos y notorios de la guerra civil industrial: la huelga de Homestead de 1892. “El sindicato convocó a una huelga y Carnegie contrató a la agencia Pinkerton —famosos por romper huelgas— para ponerle fin. Ambos bandos estaban armados y se desarrolló como una pequeña guerra. Hubo muertes de ambos lados y, finalmente, los Pinkerton tuvieron que rendirse”, relata Fraser. Sin embargo, ¿qué hizo Carnegie con el dinero que ganó gracias a semejante derramamiento de sangre? Gastó mucho en la construcción de 2 mil 509 bibliotecas públicas gratuitas, con la intención de ayudar a trabajadores comunes a avanzar en la vida, como había hecho él. Es un proyecto que aún continúa mediante instituciones como la Biblioteca Pública de Nueva York, en el corazón de Manhattan, con su red de 62 sucursales, que se construyeron con el dinero de Carnegie. Para sus críticos, era simplemente una hipocresía que alguien como él se hiciera pasar por un amigo de los trabajadores. Para saber qué opinaba el propio empresario al respecto, alcanza con leer los lemas inspiradores que hizo pintar en el techo de su estudio. Frases como: “La forma más alta de adoración es el servicio al hombre” o “Mediante la comunión con los dioses, el hombre mismo se vuelve divino” o “Las delicias que nacen de los libros guían a la mente, de la sombra a la luz”. Está claro que este es el estudio de un erudito-filántropo que se sentaba aquí, contemplando sus propios logros y convencido de su propia devoción y rectitud. En 1889, Carnegie escribió su famoso ensayo El evangelio de la riqueza, donde propuso que los ricos deben ser administradores de la riqueza, para beneficio de toda la sociedad, mediante las donaciones. Allí defiende al capitalismo, afirmando que tanto el empleador como el empleado hoy viven mejor que en el pasado, gracias a todas las facilidades que trajo el nuevo sistema económico. Y señala que la riqueza de algunos trae beneficios para todos. “Es bueno —más aún, esencial—, para el progreso de la humanidad, que las casas de algunos sean hogares para todo lo más elevado y mejor en la literatura y las artes, y para todos los refinamientos de la civilización, en lugar de que ninguna casa lo sea”, escribió. “Mucho mejor esta gran irregularidad que la miseria universal. Sin riqueza no puede haber mecenas”, dijo, resaltando que morir rico —sin compartir esa riqueza— era “una desgracia”. Carnegie construyó su impresionante mansión, después de firmar el mayor acuerdo corporativo de la historia: la venta de sus intereses siderúrgicos, a J.P. Morgan, por un valor que hoy equivaldría a US $370 mil millones. La riqueza de Carnegie provino de su dominio total de una industria. Ese impulso de consolidarse, para poner orden donde antes había caos, fue lo que impulsó al único hombre que rivalizó con la riqueza y el perfil público de Carnegie: John D. Rockefeller. BBC


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Gavetas

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Álvaro Obregón DCA, 21 de diciembre de 1935.- Reingresaron a la Penitenciaría, procedentes de las Islas Marías, Concepción de la Llata y Acevedo, más conocida como Madre Conchita y su esposo, Carlos Castro Balda, quienes vienen a terminar aquí la larga condena que les fue impuesta. A la primera, como cómplice de José de León Toral en el asesinato del general Álvaro Obregón, y al segundo, por el primer atentado contra el divisionario sonorense y que se consumó en la Cámara de Diputados. La Madre Conchita fue enviada a las Islas Marías para que purgara su pena, y en el penal del Pacífico se desposó con Castro Balda por lo civil, hecho que provocó gran revuelo. Cuando fue el proceso de Castro Balda en los tribunales federales, ella fue traída desde el archipiélago a esta capital, a fin de que figurara como testigo, y a poco de ser sentenciado el reo dispúsose trasladarlo al presidio insular y dio la coincidencia de que los dos hicieron el viaje en el mismo buque. Probablemente el noviazgo se inició durante la travesía. Lo cierto es que al poco tiempo se desposaron. Esta es la tercera vez que la Madre Conchita regresa de las islas del Pacífico, solo que ahora no lo hace sola sino en compañía de su esposo. Al reingresar en la Penitenciaría fueron llevados, Castro Balda a su antigua crujía, y la Madre Conchita, al departamento de ampliación de mujeres, mientras se dispone si queda allí o se le devuelve a su antigua celda en distinción.


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Reporte en V

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El café más caro del mund

Recientemente, cuando se realizó la subasta por los premiados cafés de Panamá, todos los ojos de los interesados estaban puestos en cuán alto llegarían los precios. Y no fueron defraudados. Ellen Lee*

eso se debe a que las subastas del año pasado marcaron un récord: US $803 por libra (16 onzas) para los granos más valorados: una cepa llamada Elida Geisha, cosechada en una plantación familiar enclavada en medio de una reserva forestal volcánica en el oeste del país. Este año el récord volvió a batirse y con mucho: US $1 mil 029 por libra. En 2018 solamente 454 kilos de este café se vendieron y fueron adquiridos por un grupo de compradores procedentes de China, Japón, Taiwán, así como uno de Estados Unidos, Klatch Coffee, cuya sede está en Los Ángeles. Esta empresa transformó su adquisición en su más reciente promoción, en la que ofrece en EE. UU. “el café más caro del mundo” por un costo de US $75 por taza. (Klatch también adquirió parte del lote de este año). Darrin Daniel, director ejecutivo de la Alianza para la Excelencia del Café, una ONG con sede en Portland (Oregón, Estados Unidos), señaló que el café de alta calidad merece el mismo trato que reciben los mejores vinos o brandis, pues a final de cuentas se necesita mucho esfuerzo para producir esa taza particular. El precio del café común se encuentra en los mercados globales por US $1.10 por libra (0.45 kilos), hundido por un exceso de producción. La producción de gran escala en países como Brasil —que produce 29 por ciento del café importado en la Unión Europea— hacen difícil y prácticamente inviable que pequeñas granjas familiares puedan competir.

Un jurado examina los cafés participantes en la competencia El Mejor de Panamá.

Fue precisamente durante un bajón similar de los precios a finales de la década de 1990 que despegaron las competencias y las subastas por el café de calidad. Daniel explica que el objetivo era reconocer a los pequeños agricultores y crear una plataforma para que ellos se pudieran conectar con los compradores del grano en Estados Unidos, Europa, Australia y Asia. En la actualidad hay decenas y decenas de competencias y subastas de café. La Copa de la Excelencia, organizada por la Alianza para

La elevada producción de los granos más convencionales tiene los precios del café deprimidos.

la Excelencia del Café, es conocida como las “Olimpiadas del Café” y en ella participan agricultores procedentes de 11 países. El Mejor de Panamá , el concurso en el que se coronó el Elida Geisha por segundo año consecutivo, también atrae una audiencia internacional. Los cafés que obtienen los mejores puntajes en las competencias se venden a un precio mucho mayor que US $1 por libra, no necesariamente a US $803 pero sí por US $100 o US $300 por libra.

Los granos de café del Elida Geisha son cultivados en la granja de la familia Lamastus en Panamá.


Viernes

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Las competencias permiten a los pequeños agricultores ofrecer granos valiosos, difíciles de producir.

“Así resultan premiados los agricultores y los consumidores”, señala Ric Reinhardt, director ejecutivo emérito de la Asociación de Cafés de Especialidad de Estados Unidos (SCAA, por sus siglas en inglés). “Los agricultores logran mayores ingresos por su trabajo y los consumidores disfrutan de un mejor producto”, según explicó.

De Etiopía a Panamá

El Elida Geisha procede de una pequeña finca en Boquete (Panamá), que durante cuatro generaciones ha sido trabajada por miembros de la familia Lamastus. Elida era el nombre de la matriarca que manejaba la plantación y que levantó ella sola a sus hijos, después de perder a su marido a una edad temprana. Aunque la familia ha cultivado café durante más de 100 años, el Elida Geisha es bastante nuevo. Durante mucho tiempo, la finca atravesó dificultades y perdía dinero, indica Wilford Lamastus Jr., miembro de la cuarta generación familiar de productores de café. En esas tierras también cultivaban cebollas, frutos del bosque y melones, para ganar dinero suficiente para subsistir. “Cualquier persona con la cabeza bien puesta habría dicho ‘estamos perdiendo dinero, tenemos que renunciar a esto’”, señala. Pero la familia dobló su apuesta por el café. Su padre ayudó a crear la Asociación de Especialidades de Café de Panamá (SCAP, por sus siglas en inglés), uniéndose a otros agricultores de la región y organizando el concurso El Mejor de Panamá.

En 2004, el grupo llegó a un momento clave: la granja de otra familia, la Hacienda La Esmeralda, había desarrollado una rara variedad de café llamada Geisha, que se destacó en la competencia de ese año y alcanzó un precio de US $21 por libra, todo un récord para la época. Pronto, otros agricultores, incluyendo a la familia Lamastus, buscaron cultivar también ese tipo de grano. También conocido como Gesha (sin la i), esa variedad se originó en la década de 1930 en la región de Gesha en Etiopía. En la década de 1960, las semillas llegaron a un centro de investigación en Costa Rica y, luego, a Panamá. Los agricultores descubrieron que esa variedad era fuerte y que podía sobrevivir a ciertas enfermedades, pero producía pocos granos de una café que no era gustoso. Durante años fue ignorado. Entonces, la familia Peterson, de la Hacienda La Esmeralda, descubrió por casualidad ese tipo de grano durante un estudio en su granja. Hallaron que al ser sembrado a mayores altitudes obtenía un sabor marcado y único. “Podrías pasarte la vida encontrando de forma ocasional una o dos notas (florales o afrutadas) en un café muy bueno”, señala Reinhard. Pero en la variedad Geisha “encuentras toda una sinfonía con esas notas”. La familia Lasmatus compró y sembró las primeras semillas en 2006. Les llevó 8 años —mucho más que con otras variedades de café— hasta poder cosecharlo y las plantas eran difíciles de cultivar. Lamastus estima que 20 por ciento de ellas morían durante la transferencia desde el vivero, mientras que otras perecían por estar demasiado expuestas a los elementos naturales propios de esas alturas. Pero Lamastus dice que ellos también fueron bendecidos con tierras de primera calidad, con ricos suelos volcánicos, un microclima único a una altura elevada y una ubicación céntrica entre el Caribe y el océano Pacífico. Recolectar y procesar los granos exige un trabajo cuidadoso para que los sabores del café puedan ser ampliados. Aproximadamente 20 por ciento de las 65 hectáreas de la finca está destinado a la variedad Geisha, algo que ellos quieren expandir. En 2018, el Elida Geisha de la familia Lamastus ganó en su categoría. Ese año, ganaron dos

veces, tanto por el Elida Geisha natural como por el Elida Geisha lavado. En la subasta en línea por estos cafés —100 libras (unos 45 kilos)— de cada uno, realizada a finales de julio, finalmente alcanzó los US $1 mil 029 la libra. Michael Perry, comprador y experto de Klatch, fue el año pasado uno de los jueces del concurso El Mejor de Panamá, durante el cual un jurado internacional probó a ciegas los cafés y los valoró en una escala del 1 al 100. Perry le otorgó al Elide Geisha Natural una puntuación de 97. “Fue la mejor taza que me he tomado en mi vida”, afirmó Perry. El experto luego se unió a otros compradores, como Black Gold, de Taiwán, para pujar conjuntamente por los cafés en la subasta, donde lograron comprar estos granos premiados. Con los costos de envío y de preparar el café, Perry estima que el costo final estuvo cercano a los US $1 mil 000 por libra, de las cuales se puede obtener unas 80 tazas de café aproximadamente. Klatch decidió convertirlo en una experiencia. En eventos privados, los clientes no solamente pagarían por tomarse una taza de este café raro y difícil de obtener, sino que también conocerían sus orígenes. “Incluso las personas que están pagando por el café no saben bien por qué cuesta tanto dinero”, señaló Heather Perry, vicepresidenta de Klatch y presidenta de la SCAA. “Así que ayuda darles contexto”, explicó. Daniel Walsh, uno de los clientes de Klatch que pagó para probar una taza de este café premiado, se describe como un fanático de esta bebida, al punto que cuando viaja lleva su molino, sus granos y su cafetera para poder preparar su café cada mañana. “Evidentemente, no vas a pagar US $75 por una taza cada día. Pero tú compras botellas de buen vino o buen whisky y pagas toneladas de dinero por relojes o zapatos que solamente vistes una vez. Amo el café y quería ser capaz de decir ‘yo lo probé’”, según dijo. Walsh lo probó, y saborear este café negro con su inusual combinación de sabores de frutas y flores le confirmó lo acertado de su decisión. “Tú no consigues algo así en el café de todos los días”, afirma. *BBC


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Contando el tiempo

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El último refugio de Anto Fotos: Archivo

El autor de El principito, Antoine de Saint-Exupéry, desapareció en 1944, y por cinco décadas no hubo pistas de él.

BBC* ntoine de Saint-Exupéry era un aviador experimentado y estaba en una misión de reconocimiento para la fuerza aérea del Francia Libre, el gobierno en el exilio fundado por Charles de Gaulle en 1940, que luchaba contra la Alemania nazi. Nadie sabía cómo o dónde había caído su avión. Pero en 1998, un pescador encontró en aguas al sur de Marsella un brazalete que llevaba el nombre de Antoine de Saint-Exupéry y de su mujer, Consuelo. Se trataba de un indicio de que el avión del autor de El principito podría estar cerca, hundido en el Mediterráneo. Sin embargo, ni el Gobierno francés ni la familia de Saint-Exupéry le creyó en ese entonces. Temían que por el lugar donde se encontró el brazalete, muy lejos de donde se suponía que debía volar, el autor se hubiera suicidado. Quien sí le creyó al pescador fue Luc Vanrell, un buzo francés que decidió investigar y, finalmente, resolvió un misterio, aunque unos cuantos años más tarde.

El refugio de El principito

A un corto viaje en lancha desde la costa de Marsella, en un espacio tranquilo del mar Mediterráneo rodeado de pálidas rocas blancas, yacen en el fondo del agua los restos del avión P-38 Lightning de Antoine de Saint-Exupéry. “Aquí es, después de tantos años de búsqueda en el Mediterráneo, encontramos los restos

En julio de 1944, un avión pilotado por el autor del famoso cuento infantil El principito, desapareció en el sur de Francia. “Durante las primeras etapas de la investigación, los restos eran solo algo material, pero a medida que aparecía más evidencia, la sensación cambió”, añadió. “Para mí, este lugar ahora está habitado por El principito, es su refugio”, afirmó Vanrell. El cuento de Antoine de Saint-Exupéry, El principito, publicado en 1943, es uno de los libros infantiles más leídos y traducidos de todos los tiempos. Es una historia simple, llena de simbolismo y emoción, del encuentro entre el narrador, un piloto que se estrella en el desierto del Sahara, lejos de la civilización y un niño, un viajero que cruza las estrellas y los planetas.

Ver con el corazón

El último vuelo de Antoine de SaintExupéry fue el 31 de julio de 1944, cuando despegó de una base en Córcega, en un avión de reconocimiento.

del avión de Saint-Exupéry”, dijo Vanrell, en una entrevista con el periodista Mike Lanchin para el programa Witness History de la BBC.

El narrador cuenta con una mezcla de tristeza y felicidad cómo el pequeño príncipe describe la vida en su pequeño planeta, el asteroide B 612, y sus aventuras a través de la galaxia. “En Francia solemos decir que debes leer El principito en dos momentos diferentes de tu vida. No fue hasta que tuve 40 años que realmente lo entendí con todas sus sutilezas”, reflexionó Vanrell. “Creo que hay muchas verdades en El principito que se volvieron universales, como cuando


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oine de Saint-Exupéry

En enero de 2019, la librería portuguesa Lello puso en exposición una copia de la primera edición de El principito firmada por el mismo Antoine de Saint-Exupéry y valuada en unos US $28 mil.

dores habían dicho que se había perdido a unos 200 kilómetros de allí. Pero no era imposible, especialmente en tiempos de guerra”, analizó. “Lo que me pareció extraño fue que yo conocía los restos del avión donde el pescador había encontrado el brazalete. Fue una gran coincidencia y tuve que investigar”, declaró. En mayo de 2000, Vanrell regresó al lugar donde el pescador había encontrado el brazalete y descendió 60 metros hasta donde sabía que estaban los restos. Allí, examinó cuidadosamente las piezas oxidadas del fuselaje, el motor del avión y las partes del tren de aterrizaje, todas de color amarillo rojizo debido a los efectos del agua. “No encontramos restos humanos, pero mientras estaba en la parte trasera del avión que estaba bastante bien conservada, pude ver una tela blanca. La agarré, y la puse alrededor de mi cuello como una bufanda. La imagen que me vino a la mente fue la del pequeño príncipe en su planeta con su gran bufanda flotando en el viento”, describió el buzo, haciendo una comparación con la portada de El principito. “Ese día, allí debajo del agua, me convencí de que había encontrado el avión correcto”, añadió. Aunque esa afirmación no tenía ninguna prueba.

La pieza clave

Antoine de Saint-Exupéry era considerado un héroe de la aviación.

el pequeño zorro le dice al protagonista: ‘Es solo con el corazón que uno puede ver bien, lo que es esencial es invisible para los ojos’”.

Estrella en ascenso

Antoine de Saint-Exupéry ya era considerado una estrella literaria en ascenso con su primera novela Vuelo nocturno, publicada en 1931. El libro refleja su propia experiencia como un aviador pionero que había ayudado a establecer los primeros servicios de mensajería aérea de América Latina desde Argentina. Después de la ocupación nazi de Francia, el autor se exilió en Estados Unidos con su esposa salvadoreña, Consuelo, y fue en Nueva York, donde escribió El principito. Pero en 1943, a los 43 años, regresó a Europa para unirse a otros pilotos franceses libres que luchaban contra los nazis. Su vuelo final fue el 31

de julio de 1944 cuando despegó de una base en Córcega, una isla del sur de Francia, en un avión de reconocimiento. Y nunca regresó. No se encontraron rastros del avión o de Saint-Exupéry. Y durante las siguientes cinco décadas, el destino del creador de El principito se convertiría en un misterio para Francia y el mundo literario.

El hallazgo

Luc Vanrell creció buceando en las aguas que rodean Marsella y, pese a que solía encontrar partes de aviones, siempre pensó que eran de naves alemanas. Pero cuando el pescador JeanClaude Bianco encontró el brazalete con el nombre de Antoine de Saint-Exupéry y su esposa en 1998, las cosas cambiaron para Vanrell. “Me sorprendió mucho que pudiera estar en el área de Marsella, ya que todos los historia-

A Luc Vanrell le tomó 19 meses obtener un permiso oficial para continuar examinando los restos, ya que era ilegal alterarlos. Solo entonces pudo localizar el número de serie, que coincidía con el del avión perdido. En julio de 2006, después de tres años de leer mapas, entrevistar a posibles testigos de guerra y examinar el avión perdido, un colega alemán localizó a un anciano expiloto de caza alemán llamado Horst Rippert. Él proporcionó la pieza final que faltaba en el rompecabezas. “Creemos que el avión de Antoine de Saint-Exupéry fue visto por los alemanes y el piloto Horst Rippert despegó para interceptarlo”. “Al principio no pudo ver el avión de Saint Exupéry, pero más tarde cuando volvía hacia Marsella lo vio debajo de él, disparó a sus alas y lo derribó”, contó Vanrell. Y Rippert lo recordaba muy bien porque era el cumpleaños de su hermano y porque desde ese día siempre trató de demostrar que otro piloto era quien había derribado el avión. “Eso fue porque Antoine de Saint-Exupéry era su héroe y durante muchos años lo atormentó la idea de que él era el responsable de su muerte”. Luc Vanrell todavía dirige una escuela de buceo en Marsella y pasa gran parte de su tiempo en el agua o sumergido. Después de tantos años siguiendo el rastro del autor de El principito, para Vanrell resolver el misterio no fue lo importante. “Como lector de Antoine de Saint-Exupéry siempre pensé que su desaparición era un final apropiado para su vida, al igual que El principito, que también desaparece. Parecía el final más romántico para la vida de ese hombre legendario”, concluyó. * British Broadcasting Company

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Consuelo Suncín:

una condesa salvadoreña

Algunos la llamaron “la Scherezada de los trópicos”, pero otros —como la familia de Antoine de Saint-Exupéry— la consideraron una buscadora de fortunas: “Una parrandera que se sentía el Alma Mahler de Centroamérica”. BBC*

Consuelo Suncín se casó con el escritor francés en 1931.

ue Consuelo Suncín, la salvadoreña que inspiró El principito, el famoso libro de Saint-Exupéry, de cuya primera publicación se acaban de cumplir 76 años. Pero mientras el autor fue adquiriendo un lugar en la cumbre de la literatura francesa y mundial, la salvadoreña fue gradualmente olvidada. Antoine de Saint-Exupéry fue dado por muerto en 1944, cuando el avión que volaba desapareció sobre el Mar Mediterráneo. Desde entonces el libro, que se había publicado un año antes, se ha convertido en el tercero más vendido en el planeta. Ha sido traducido a más de 250 idiomas y dialectos y ha vendido 140 millones de ejemplares. Hoy hay un consenso en que la salvadoreña inspiró el personaje de la rosa en El principito y que la obra es una alusión a la atormentada relación matrimonial, que duró 13 años.

La seductora

Consuelo Suncín-Sandoval Zeceña nació en Armenia, El Salvador, en 1901. Cuando conoció a Saint-Exupéry, en 1930, ya era una mujer divorciada y viuda, y por lo tanto vilipendiada como “amoral” en los círculos aristócratas franceses a los que pertenecía su futuro marido. “Consuelo provenía de una familia acomodada, dueños de tierras y cafetales en Armenia”, dice Marie-Helene Carbonel, quien en 2010 publicó en Francia la biografía Consuelo de Saint-Exupéry, une mariée vêtue de noir (Consuelo de Saint-Exupery, una novia vestida de negro).

La biografía publicada en 2010.

Consuelo nació en Armenia, El Salvador, en 1901.

Marie-Helene Carbonel tuvo acceso a las cartas y documentos personales de Consuelo Suncín en un archivo que maneja en Francia su heredero literario y empleado, José MartínezFructuoso. Consuelo, explica la escritora, inventó historias y mitos alrededor de su persona para lograr ser aceptada en los círculos de sus futuros esposos.

“Inventó, por ejemplo, que su primer marido, el mexicano Ricardo Cárdenas, con quien se casó cuando tenía 21 años, era un capitán del Ejército que había muerto en la Revolución mexicana. Pensó entonces que podría ser aceptada mejor si decía que era viuda y no divorciada. Pero en sus archivos encontré su acta de divorcio, registrada en Mérida, México, en 1925”, afirma Marie-Helene Carbonel.


Guatemala, viernes 9 de agosto de 2019 Fotos: cortesía Ed. du Rocher

Fotos: Archivo

Consuelo también fue pintora y escultora.

Y poco después dejó a Vasconcelos para casarse con Gómez Carrillo, a pesar de que el guatemalteco tenía 30 años más que ella. “Creo que ella verdaderamente tuvo un gran amor por Gómez Carrillo”, dice MarieHelene Carbonel. El matrimonio, sin embargo, duró solo nueve meses porque en 1927 él murió y ella decidió marcharse a Buenos Aires para vivir de la pensión de su segundo marido.

La condesa denigrada

La salvadoreña inspiró el personaje de la rosa en El principito.

Después del divorcio, Consuelo viajó a París con José Vasconcelos, una de las figuras intelectuales, culturales y políticas más destacadas de la época en México. Mientras mantenía una relación con el mexicano en la capital francesa, conoció a Enrique Gómez Carrillo, el escritor y periodista guatemalteco que entonces era cónsul general de Argentina en París.

Allí, en la capital argentina, conoció a Antoine de Saint-Exupéry, quien trabajaba como piloto comercial de servicios de mensajería. Y al año, en 1931, Consuelo se casó con el escritor, aviador y aristócrata y se convirtió en la condesa Consuelo de Saint-Exupéry. “Consuelo era una seductora. No solo era una mujer bonita y menuda que encantaba a los hombres; también podía hablar con ellos”, sostiene la escritora francesa. “Para mí es una mujer muy interesante y de gran valor. No es una casualidad que interesó a tantos hombres inteligentes e importantes”. “Además, juega con la leyenda salvadoreña, la de la ‘volcánica Consuelo’. Pero ella tiene muchas dificultades porque los franceses no la aceptan. Y lo peor fue la forma como la trató la familia Saint-Exupéry”, agrega. Según Paul Webster, autor de Antoine de Saint-Exupery: la vida y la muerte de El principito, publicada en 1993, “los allegados a SaintExupéry nunca tuvieron tiempo para Consuelo. Y también fue descartada por su cuñada (la escritora) Simone de Saint-Exupéry, quien la describió como una ‘mujerzuela’ y una ‘condesa de película’”. Webster cuenta que “la denigración no disminuyó ni 20 años después de su muerte”. “Un miembro de la familia Saint-Exupéry me dijo que casarse con una extranjera era considerado peor que casarse con una judía, lo cual resumía la posición monárquica, antisemita y ferozmente xenofóbica de esta familia, cuya aristocracia databa del siglo XII”, afirma el escritor británico. Así fue como Consuelo, quien murió en 1979 en Francia, desaparece de todos los libros

que se publicaron sobre la vida de Saint-Exupéry, y Francia la olvidó mientras construía los numerosos monumentos en honor del héroe Saint-Exupéry. Pero en 2000, cuando comenzaban los preparativos para celebrar el 100 aniversario del nacimiento del escritor, cayó una “bomba” en Francia con la publicación de un manuscrito rescatado por José Martínez Fructuoso: La memoria de la rosa, en el que Consuelo hace un amargo recuento de los 13 años de matrimonio con el escritor francés. “Ella cuenta que él era terrible”, dice MarieHelene Carbonel. “El libro es una confesión sobre su relación, y provocó una conmoción porque Saint-Exupéry era considerado poco menos que un santo”. En el manuscrito acusa a su esposo de hacerla sufrir continuamente con sus múltiples ausencias y numerosas amantes. Habla de sus varias debilidades: de su “egoísmo” y su “infantilismo”, lo llama “cruel, negligente, avaro y derrochador”. Según Paul Webster, el libro “es un feo recuento de una viuda muy amargada”. La rosa (en El principito) es Consuelo. Los tres volcanes son los volcanes de El Salvador. Los baobabs son las ceibas a la entrada del pueblo de Armenia en El Salvador. La rosa que tose es Consuelo, que sufre de asma, que es frágil y por eso está protegida bajo una campana de cristal dice Marie-Helene Carbonel. En lo que muchos están de acuerdo es en que más que una fábula filosófica, como muchos lo han hecho creer, El principito es una alegoría de la propia vida de Saint-Exupéry, de sus incertidumbres y su búsqueda de paz interior. Pero también es una alusión a la atormentada relación con Consuelo. “Las otras cinco mil rosas pueden ser las otras mujeres de Saint-Exupéry, pero para El principito esas rosas no valen nada, la única que vale es su rosa”. “Se ha querido presentar a este libro como un cuento para niños. Pero no lo es de ningún modo. Es un libro que escribió para pedir perdón a Consuelo, es un acto de contrición”, dice la escritora francesa. * British Broadcasting Company


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Ventanas

Guatemala, viernes 9 de agosto de 2019

Ejecutado a causa de La azarosa vida del nacionalista irlandés Roger Casement terminó abruptamente por culpa de la ambigüedad de un texto jurídico.

Sir Roger Casement, hacia 1916.

Ada Nuño* a ortografía es muy importante, ya nos lo han dicho. Incluso ver un texto mal escrito puede causar profundos estragos en nuestros ojos. Lo que quizá no es tan frecuente es que resulte ser mortal. Pero es real y, de hecho, ya ha sucedido. Ya sabemos que la realidad siempre supera a la ficción. La historia la recoge The Guardian y habla de Sir Roger Casement, un diplomático irlandés que militó activamente en la causa nacionalista y contra los abusos del sistema colonial en el Congo. La esperpéntica y exuberante vida de Sir Roger se encargó de recogerla el premio nobel Mario Vargas Llosa en El sueño del celta, que incluye fragmentos de los diarios supuestamente escritos por el mismo Casement, aunque el escritor asegura que en ellos hay mucho de exageración y ficción. Si bien su vida fue sin duda interesante, queda un poco opacada por su curiosa muerte, en 1916. Fue ahorcado, a pesar de

Del latín orthographia, la ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura. Nace a partir de una convención aceptada por la comunidad lingüística para conservar la unidad de la lengua escrita. La encargada de regular estas normas suele conocerse como Academia de la Lengua. Las reglas ortográficas, en general, no tienen una relación directa con la comprensión del texto en cuestión. Por ejemplo: si una persona que domina la lengua castellana lee una oración que afirma “Crese la expectatiba de bida en todo el mundo”, no tendrá problemas para entender el enunciado. Su escritura correcta, sin embargo, es “Crece la expectativa de vida en todo el mundo” y de seguro transmite el mensaje de forma más limpia y directa, dado que evita al lector el proceso de corrección.

Ortografía

En algunas lenguas, la ortografía basa sus normas en los fonemas (abstracciones mentales de los sonidos del habla), tal y como ocurre con el castellano. Otras lenguas optan por criterios etimológicos (es decir, se remiten al origen de las palabras), una situación que promueve la divergencia entre la escritura y la pronunciación de las palabras. Nuestra lengua tiene la característica de ser hablada en muchos países, ubicados en más de un continente, y esto repercute directamente en la variedad de acentos y regionalismos. Esto puede ser considerado un aspecto positivo y enriquecedor, o bien como una fuente de confusión que atenta constante e indefectiblemente contra sus principios, desgarrando año tras año su estructura y despojándola de su belleza, en pos de la incorrecta adopción de términos extranjeros

mal pronunciados y mal comprendidos.Vivimos en una era en la que ya no es necesario escribir a mano, y esto nos aleja considerablemente del lenguaje; por si fuera poco, todos los dispositivos que utilizamos para procesar texto están preparados para asistirnos, sea corrigiendo nuestros errores, o bien evitando que lleguemos a cometerlos, gracias a su función conocida como “autocompletar”. No se puede justificar la decadencia que está sufriendo la ortografía con los avances tecnológicos, así como no se puede culpar al cine de la delincuencia juvenil. En ambos casos, el problema reside en la educación. Si no nos enseñan a tiempo la importancia de una correcta ortografía, entonces la tecnología representará nuestra única posibilidad de mantener vivo un legado que nos ha acompañado durante siglos. (Definición)


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Guatemala, viernes 9 de agosto de 2019

e una coma Archivo

las peticiones de clemencia de personalidades como sir Arthur Conan Doyle, W. B. Yeats y George Bernard Shaw, entre otros.

Vida y muerte apasionantes

Casement nació cerca de Dublín, aunque viajó por África por primera vez con tan solo 19 años, en 1883. Durante su estancia en el Congo conoció al famoso explorador Henry Morton Stanley, que por entonces se había embarcado en su expedición para rescatar a Emín Bajá. También a Joseph Conrad, que por aquel entonces era marino y no había publicado todavía El corazón de las tinieblas. Su denuncia de la situación en el Congo fue la razón principal por la que fue nombrado caballero en 1911, y después desarrollaría un trabajo similar en Brasil. Nadie podía imaginar que tan solo 5 años después sería capturado y condenado a muerte. “Voy a ser ahorcado por una coma”, escribiría él. Y era algo completamente literal. Su “crimen” había sido intentar persuadir a los prisioneros irlandeses de la Primera Guerra Mundial en Alemania para que se unieran al levantamiento. Fue arrestado y acusado de traición, sabotaje y espionaje contra la Corona Británica, y la prensa lo retrató públicamente como un homosexual promiscuo y un pederasta (incluso se publicaron sus famosos diarios negros). La duda era si realmente la Ley de Traición de 1351 se aplicaba fuera de Reino Unido, y la susodicha coma era la clave para saber la verdad. Durante el juicio, el abogado de sir Roger explicó que los actos realizados fuera del país no podían constituir una traición dentro del propio país, y lo argumentó basándose en la interpretación de la redacción del estatuto (pasándolo al inglés pues el original estaba escrito en francés normando). Dos de los jueces que revisaron el original no supieron a ciencia cierta si la marca que aparecía en el papel era una coma realmente o quizá un

Cuando los progenitores tienen altas expectativas académicas de sus hijos, los animan a leer y les preguntan cómo les va con las clases y los deberes, consiguen que su rendimiento académico mejore. Así lo revela un estudio de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), la Complutense de Madrid, la UNED y la del País Vasco. El trabajo analiza 37 investigaciones publicadas entre 2000 y 2013, en las que se abordó la relación entre la participación parental en la educación y variables relacionadas con el rendimiento académico de los alumnos. En total, la cifra de padres, madres y estudiantes superó las 80 mil personas. Los menores cursaban educación infantil, primaria y secundaria. “Hemos observado cómo algunas formas de participación de los padres resultan más efectivas que otras”, explica Enrique Navarro, uno de

corchete, una mancha o incluso un pliegue del papel. Desafortunadamente para Casement, decidieron que era una coma y, aunque él apeló, fue condenado a muerte.

Las comas sobre las íes

¿Realmente se aplicaba la ley a los actos de traición realizados en el extranjero? El texto en inglés recoge lo siguiente: “Si un Hombre impone la Guerra contra nuestro Señor Rey en su Reino, o se adhiere a los Enemigos del Rey en su Reino, dándoles Ayuda y consuelo en el Reino, o en cualquier otro lugar (...)”. La coma después de mencionado por tercera vez el reino fue la que hizo dudar a todo el mundo y en la que se apoyaron Casement y su abogado. Las comas pueden cambiar el significado completo de un texto, lo sabemos de sobra y hay infinitos titulares mal redactados que nos lo recuerdan constantemente. Hace un año, una compañía de productos lácteos en Portland, Maine, resolvió un caso judicial por 5 millones de dólares debido a la ausencia de uno de estos signos de puntuación en un texto. Tres conductores de camiones afirmaron que se les debían años de horas extra no pagadas, y se falló a su favor debido a la forma en que se usaban las comas en la legislación que regula dichos pagos. De igual forma que “Vamos a comer, niños” no es lo mismo que “Vamos a comer niños”, tampoco es igual “no queremos saber” que “no, queremos saber”, e incluso, la colocación adecuada de comas puede salvar vidas: “¡No, tenga clemencia!” que podría haber dicho Casement en el patíbulo no es, sin duda, igual que “¡No tenga clemencia!”. Pero a Casement, desgraciadamente, la ambigüedad del lenguaje (y de la ley) fue lo que lo mató, aunque su vida como diplomático y sus viajes por África y América, donde denunció la esclavitud, fue admirada y elogiada. Penosamente no fue perdonado por su tradición. Actualmente es considerado un héroe por los irlandeses, y Yeats escribió un poema honrándole: “El fantasma de Roger Casement / está aporreando la puerta”. Quizá previniéndonos de que coloquemos bien las comas.

Hacer la tarea

los autores del estudio. Ayudarles a hacer los deberes es una cuestión controvertida. El trabajo revela que un mayor apoyo en las tareas escolares no implica que los niños saquen mejores notas. “Son los estudiantes con mayores dificultades educativas los que necesitan este refuerzo por parte de sus padres, pero no los demás”, matiza el investigador. Las variables analizadas fueron la participación general de los padres en las tareas relacionadas con sus hijos, la comunicación con ellos respecto de cuestiones escolares, la supervisión de los deberes, sus expectativas hacia los menores, si leían con ellos, si participaban en las actividades escolares y, por último, su actitud. Para medir el rendimiento académico se tuvieron en cuenta, tanto las calificaciones generales de los alumnos, como las relativas a matemáti-

El Confidencial*

cas, comprensión lectora, ciencias, ciencias sociales, idiomas extranjeros, y otras materias como arte y música. El estudio también ha analizado el peso del nivel de ingresos de las familias y confirma que las rentas bajas se relacionan negativamente con el rendimiento escolar de los menores. Sin embargo, el papel de los progenitores puede dar vuelta a la situación. “La participación familiar puede llegar a paliar las diferencias debidas a ese estatus socioeconómico”, asegura Navarro. La investigación, publicada en la revista Educational Research Review, concluye que la implicación de los padres cobra mayor importancia cuando los hijos se encuentran en los últimos cursos de la educación obligatoria, y no muestra diferencias significativas en cuanto a la nacionalidad de las familias. (Sinc)


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