ArquĂmedes, el
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hombre que contaba la arena
Guatemala, 29 de enero de 2021 AĂąo 7 No. 353
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Guatemala, viernes 29 de enero de 2021
Editorial Después de todo, pensar tonterías quizá no sea del todo malo. Tomar un guijarro y compararlo con un planeta o inferir la dimensión del Universo mientras derramamos un puñado de arena... Por lo menos fue eso y no otra cosa lo que hizo poner manos a la obra al inventor y matemático griego Arquímedes (c. 287-212 a. C.), quien, hastiado de escuchar que los granos de arena son infinitos, se dio a la tarea —ociosa para algunos de sus contemporáneos— de calcular cuánto de ella podía contener el Universo. Para ello, tuvo que crear herramientas de medición inexistentes en aquel momento, y por ese camino llegó a formular magnitudes y a concebir representaciones geométricas que aún causan asombro por su amplitud y complejidad. De ese modo, el nativo de Siracusa hizo el recorrido obligado de las disciplinas científicas contemporáneas, que, como se puede ver, tienen en la ingenuidad y el
Lord Byron
Diarios
ARTAS, críticas, ensayos, páginas sueltas de diarios, recuerdos y memorias forman esta especie de autobiografía del hombre que fue Lord Byron. Desde sus primeras palabras hasta las últimas resultan un apasionado testimonio. De acuerdo con el poeta y crítico inglés Mattew Arnold (1822-1888), “Byron no tiene la profunda y paciente destreza de un gran artista para combinar una acción o desarrollar un carácter, destreza que tenemos que observar y seguir si hemos de hacerle justicia, pero tiene un poder maravilloso para concebir vívidamente un incidente aislado, una situación, para lanzarse sobre ella, agarrándola como si fuera real y él la viera y sintiera, y para hacérnosla ver y sentir también”.
asombro los más formidables aliados a la hora de hacer las preguntas incómodas y en apariencia insustanciales que suscita el entorno del que somos parte. La necesidad disparó la imaginación, la duda alimentó la fantasía y de estas surgió la ciencia como una herramienta en permanente construcción.
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Subdirector General Técnico: Víctor Valenzuela
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Coordinador: Francisco Chinchilla Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Sulhema Pacheco Digitalización: Freddy Pérez
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Édouard Manet nació en París, Francia, el 23 de enero de 1832 y falleció en esa ciudad en 1883. Se destacó como pintor y grabador y fue reconocido por la influencia que ejerció sobre los iniciadores del impresionismo. Mantuvo buenas relaciones con ellos, en especial, con Claude Monet, aunque siempre se resistió a participar en las exposiciones independientes y prefería mostrar las obras en su propio estudio.
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Semblanza Carlo Magno
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Preimpresionista francés
Carlo Magno, llamado posteriormente Emperador de Occidente y quien dijo que la esperanza es el sueño de los que están despiertos, probablemente nació el 1 de abril del 747 en Herstal, ciudad natal de su padre, hoy en la región de Valonia, provincia de Lieja, Bélgica. Se describe a Carlo como un hombre inmenso, que sobrepasaba en altura a la mayoría de sus contemporáneos. Reinó al norte de Francia, y, a la caída de Roma, creó un gran imperio. Durante su reinado, Europa disfrutó de una época de paz y unidad que no se conocía desde hacía 400 años. Fue hijo de Bertrada de Laon y del rey Pipino el Breve y nieto de Carlos Martel. En el 751, Pipino venció al último rey merovingio y asumió el título real. Su aspiración primordial fue la de reunir bajo su corona a todos los países de la Europa Occidental y reconstruir el antiguo Imperio romano con el nombre de Sacro Imperio Romano-Germánico. Emprendió una serie de campañas que iban dirigidas contra los lombardos, en Italia; los sajones y bávaros, en Germania, y los árabes, en España. Carlo había construido de hecho un Imperio y se había convertido en la cabeza de este, empuñando su espada, la Joyeuse. El día de Navidad del 800, el papa León III colocó sobre su cabeza una corona y la Iglesia le aclamó como emperador de los romanos. En su palacio reunió eruditos de toda Europa, el más famoso de los cuales fue el clérigo inglés Alcuino de York, al que puso a cargo de la escuela palatina. Fomentó el cristianismo, el derecho, el orden y la cultura; su actividad en todas las ramas de la administración y del gobierno fue grande y eficiente. Acuñó monedas, fundó escuelas y recomendó a los padres la instrucción de los hijos, fomentó la creación de bibliotecas, e intervino como mediador para solucionar disputas religiosas. El Imperio no se amplió después del 800; de hecho, ya en la década del 790 las costas y los valles ribereños sufrieron las primeras y temibles incursiones de los vikingos. Carlo Magno falleció en su palacio de Aquisgrán, el 28 de enero de 814. Este suntuoso complejo residencial fue destruido a lo largo de los siglos, pero todavía se conserva la Capilla Palatina, el núcleo de la catedral de Aquisgrán, donde fue sepultado el emperador. En el siglo XII, sus huesos fueron depositados en el llamado Sagrario de Carlo Magno, expuesto en la misma catedral.
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Un equipo de biólogos argentinos detectó que el 25 % de las 20 mil especies de abejas conocidas no aparece en los registros públicos desde la década de 1990. Este análisis respalda la hipótesis de que el declive global de estos polinizadores es un fenómeno de índole mundial. Federico Kukso * E LE HA llamado de diversas maneras: “Desorden de colapso colonial”, “Armagedón de polinizadores”, “Enfermedad de mayo”, “Apocalipsis de las abejas”. Aún así, todas estas etiquetas refieren al mismo y misterioso fenómeno: desde hace poco más de 20 años, investigadores advierten una disminución drástica y sin precedentes de las poblaciones de abejas tanto domésticas como silvestres en todo el mundo. Las alarmas suenan temporada tras temporada: en 2008 la Asociación Británica de Apicultores informó que la población de abejas en el Reino Unido se redujo alrededor del 30 % respecto del año anterior. Para la misma fecha, en Estados Unidos los apicultores anunciaron que habían perdido el 28.1 % de sus abejas. En 2010,
la pérdida fue aún mayor: un 43.7 %. Y en 2019, se registró una disminución del 35.6 %, según la Bee Informed Partnership. El resultado ha sido una subida del precio de los alimentos, especialmente en el caso de las almendras, que hasta ahora han dependido totalmente de las abejas melíferas para su polinización. Esto se produce en el marco de un declive mundial de la llamada “entomofauna”. Según unestudiopublicado en 2019 por el ecólogo español Francisco Sánchez-Bayo, más del 40 % de las especies de insectos está amenazados y en posibles vías de extinción. Según este científico de la Universidad de Sidney, la desaparición de los insectos podría desencadenar un “colapso catastrófico de los ecosistemas de la Tierra”.
Legislación protectora
Las constantes alertas sobre el declive global de los polinizadores indujeron a movilizaciones y al estreno de documentales como Vanishing of the Bees (2009), Colony (2010), Queen of the Sun: What Are the Bees Telling Us? (2010) y More than Honey (2012), entre otros. Todo sea para llamar la atención de los tomadores de decisión. El 2 de diciembre, por ejemplo, miembros del grupo ambiental alemán Campact instalaron un cementerio de 200 abejas de cartón de gran tamaño frente a la Cancillería en Berlín para exigir una nueva ley a fin de protegerlas. “En las últimas décadas, se ha informado tanto la disminución en la abundancia como
en la diversidad de especies de abejas en lo local, regional y nacional en diferentes continentes, pero hasta ahora no se había realizado una evaluación a largo plazo de las tendencias mundiales”, cuenta el biólogo evolutivo argentino Eduardo Zattara. “Además, los estudios existentes tienen un fuerte sesgo hacia el hemisferio norte, en particular América del Norte y Europa”. Para encontrar un enfoque alternativo y evaluar si la progresiva desaparición de las abejas es un fenómeno global que afecta a los principales linajes, este investigador de la Universidad Nacional del Comahue en la ciudad de Bariloche se sumergió, junto a su colega Marcelo Aizen, en los datos disponibles públicamente en el Centro de Información sobre Biodiversidad Global (GBIF), una colosal red internacional de bases de información, que contiene más de tres siglos de registros de museos, universidades y ciudadanos privados. Allí se recopilan datos sobre cualquier tipo de forma de vida que hay en la Tierra, desde especímenes de museos recogidos en los siglos XVIII y XIX hasta fotografías de teléfonos inteligentes geoetiquetadas y compartidas por naturalistas aficionados en los últimos días y semanas. Tras un intenso y paciente trabajo de big data, los científicos argentinos se sorprendieron con lo que detectaron: una cuarta parte de las 20 mil especies de abejas conocidas no aparecen en los registros públicos desde la década de 1990.
Abejas sin registro
La evolución de las abejas ha estado asociada con plantas que dependen de su capacidad polinizadora para reproducirse. Los investigadores advierten que ocuparse de estos insectos va más allá del entusiasmo por la miel.
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En las últimas décadas, se ha informado tanto la disminución en la abundancia como en la diversidad de especies de abejas en lo local, regional y nacional. “Nuestro trabajo es el primero que pone en evidencia que este es posiblemente un fenómeno de índole global”, advierte Aizen, coautor de la investigación publicada en la revista científica One Earth.
El silencio de las abejas
La relación entre los seres humanos y las abejas se remonta a 9 mil años, casi desde la invención de la agricultura, según un análisis químico realizado en Turquía. Pinturas rupestres en las cuevas de la Araña en Valencia, España, parecen mostrar también a personas recolectando miel. Los antiguos egipcios fueron los primeros en estudiarlas, como lo demuestran jeroglíficos del 2400 a. C. La miel y la cera fueron utilizadas en todo el Mediterráneo oriental y más allá como medio de conservación, tanto por babilonios como por asirios. Sin embargo, su presencia en la Tierra es mucho más antigua. Hace unos 100 millones de años, cuando el mundo estaba dominado por los dinosaurios, las abejas evolucionaron a partir de sus antepasados, las avispas cazadoras de insectos. Y lo hicieron en estrecho vínculo con las plantas. Para atraerlas y garantizar su reproducción y supervivencia, varias especies vegetales desarrollaron flores con pétalos de colores llamativos y aromas distintivos. Más tarde, evolucionaron para producir néctar, una comida rica en azúcar que las abejas consumían a cambio de sus servicios como polinizadores. Perfectamente adaptados uno al otro, prosperaron y sobrevivieron a la extinción masiva de la flora y la fauna
de hace 65 millones de años. Charles Darwin estaba fascinado por las abejas. Consideraba que estos insectos sociales —como las avispas, las hormigas y las termitas— eran enigmas evolutivos. Uno de los rasgos más llamativos de estos insectos —que pueden ver la luz ultravioleta, pero no el extremo rojo del espectro, por lo que perciben el mundo como más azul y púrpura que nosotros— es la amplia gama de diferentes tipos de comportamiento que tienen: algunas especies son solitarias, otras viven juntas en grandes grupos familiares y algunas forman sociedades complejas donde los individuos están casi completamente subordinados a las necesidades del grupo social, incluso renunciando a su propia capacidad para reproducirse en el intereses de la colmena. Se conocen alrededor de 20 mil especies de abejas, de las cuales aproximadamente 250 son abejorros, 500 a 600 son abejas sin aguijón y 7 son abejas melíferas. Se cree que estas últimas son las más exitosas de todas las especies de abejas, con mayor distribución en el mundo. Se habrían extendido desde Asia a Europa y África hace entre dos y tres millones de años. Tras todo este tiempo, la polinización de las abejas silvestres -junto a moscas, mariposas, pájaros y murciélagos- sigue siendo fundamental para la reproducción de cientos de miles de especies de plantas. Muchas veces invisibles, estos insectos desempeñan un papel central en nuestras cosechas: son clave para asegurar un rendimiento adecuado en aproximadamente el 85 % de los cultivos alimentarios. Al menos 130 cultivos de frutas y hortalizas dependen de las abejas para la polinización. Sin ellas no habría
arándanos, alfalfa, espárragos, brócoli, zanahorias, aguacates, cebolla, calabacines, fresas o manzanas, por ejemplo. “Ahora la apicultura no solo es el negocio de producir miel”, cuenta Zattara. “Muchos apicultores venden o alquilan colmenas a productores agrícolas para lograr suficiente polinización y lograr que sus cultivos sean rentables”. Además de conmocionar al mundo, los informes de pérdidas significativas de abejas han intrigado a los científicos. “Algo les está sucediendo a las abejas, y es necesario hacer algo”, indica este investigador. “No podemos esperar hasta tener la certeza absoluta porque rara vez llegamos allí en las ciencias naturales”.
Los sospechosos de siempre
En su investigación, este equipo de biólogos halló que el número de especies de abejas que se encuentran en esta gran base de datos de la Global Biodiversity Information Facility ha disminuido consistentemente desde la década de 1990. “No afirmamos que el 25 por ciento de las especies de abejas conocidas se extinguieron sino que no aparecen en los registros”, aclara Zattara. “Vemos que hay una retracción generalizada. Las poblaciones de las abejas silvestres en su conjunto vienen disminuyendo en abundancia. Y eso hace que una especie sea más difícil de encontrar y registrar. Nuestra interpretación es que esto refleja una situación de estrés en la biodiversidad. Todavía no es un cataclismo de abejas, pero lo que podemos decir es que las
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En muchos casos, las especies locales han visto frenar su reproducción por la expansión de los monocultivos y el uso de plaguicidas nicotinoides.
Al menos 130 cultivos de frutas y hortalizas dependen de las abejas para la polinización.
abejas silvestres no están prosperando”. Hay varias hipótesis sobre la desaparición de las abejas. Curiosamente, esta tendencia se acentuó en los 90, al comienzo de la era de la globalización y continúa hasta el presente. Durante este período ha habido una transformación acelerada del uso de la tierra: el monocultivo se ha expandido en varias regiones del mundo y ha llevado a un mayor uso de pesticidas y otros insumos químicos agrícolas que tienen efectos letales sobre la salud de las abejas. “Los verdaderos responsables de este declive son los sospechosos de siempre”, enumera Zattara. “El avance de la frontera agrícola, la urbanización, la introducción de especies invasoras y los eventos extremos provocados por el cambio climático. Se alteran los patrones de floración. Al estar tan conectadas con su ambiente, las abejas son muy sensibles a estas modificaciones”. Se ha culpado también al uso de una clase de insecticidas para cultivos, los neonicotinoides, potentes agentes neurotóxicos que actúan directamente sobre el sistema nervioso central de las plagas vegetales. Investigadores han advertido que en dosis altas, matan a las abejas, mientras que en dosis más reducidas, deterioran las capacidades cognitivas de las abejas recolectoras, haciéndolas incapaces de encontrar el camino de regreso a la colmena. Esto condujo a que la Unión Europea prohibiera en 2018 el uso de tres pesticidas neonicotinoides (clotianidina, imidacloprid y tiametoxam), tras las advertencias de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, en cultivos
como el maíz, girasol, trigo, cebada y avena. También el comercio internacional ha implicado la introducción de patógenos de las abejas, como el ácaro Varroa proveniente de Asia. Parecido a las garrapatas, se adhiere al cuerpo de las abejas para succionar su hemolinfa o líquido circulatorio.
Hacia una crisis de polinización
En su investigación, los científicos de Grupo de Ecología de la Polinización de la Universidad Nacional del Comahue, en la Patagonia argentina, observaron que la disminución de abejas no es uniforme. Los registros de abejas Halictidae, la segunda familia más común, han disminuido en un 17 % desde la década de 1990. Las abejas Nelítidas, una familia mucho más rara, se han reducido hasta en un 41 %. Tampoco ocurre exactamente lo mismo en todas partes. Europa muestra dos períodos separados de declive: uno entre los años 60 y 70 y un descenso más reciente entre los 80 y 90. En África, en cambio, se aprecia una caída sostenida en la riqueza de especies desde la década de 1980, mientras que en Asia la disminución parece haber comenzado dos o tres décadas antes. En América del Norte, América Central y el Caribe, por su parte, el descenso pronunciado en la riqueza de especies se da entre las décadas de 1990 y 2010. “Para Sudamérica existen muchos menos registros de ocurrencia de abejas a nivel continental en comparación con Norteamérica y
Europa pero existiría una pérdida de diversidad de abejas al menos comparables con lo que ocurre en otras regiones”, explica Aizen. “Paradójicamente, en Sudamérica tenemos uno de los ejemplos mejor registrados a nivel mundial de declinación de una especie en particular. Este es el caso del Bombus dahlbomii, el abejorro más grande del mundo que está declinando tanto en Chile como Argentina debido a la continua y creciente importación del abejorro europeo, Bombus terrestris, desde mediados de los 90”. Zattara y Aizen reconocen que las conclusiones de su investigación deben interpretarse con cautela dada la naturaleza heterogénea del conjunto de datos y los posibles sesgos en su recopilación. “En el mejor de los casos, esto puede indicar que miles de especies de abejas se han vuelto demasiado raras —señalan—; en el peor de los casos, es posible que ya se hayan extinguido localmente o a escala mundial”. Lo cierto es que el análisis de estos científicos respalda la hipótesis de que hay un disminución global en la diversidad de las abejas. Y que requiere la atención inmediata de los gobiernos, pues la desaparición de estas especies podría impactar fuertemente en la economía de los países. “Creo que estamos en camino a una crisis de polinización”, indica Aizen. “Esta crisis afectará la reproducción de miles de especies de plantas silvestres y de cultivos muy dependientes de polinizadores, en especial frutales, que, si bien en términos de biomasa representan una proporción muy baja del total de la producción agrícola, son importantes para una alimentación saludable”.
*Sinc
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DCA, 26 de enero de 1937.- Se cree que nació el 715 en Jupille, cerca de Lieja, Bélgica. Se dice que el nombre le viene por su baja estatura: 1.37 m. Pipino fue nombrado por su padre mayordomo de Neustria, Borgoña y Provenza, mientras su hermano Carlomán recibía Austrasia, el país de los
Pipino el Breve
alamanos y Turingia. Pipino fue mayordomo de palacio en el reinado de Childerico III (que reinó entre el 743 y el 751), último monarca de la dinastía Merovingia. En el 751, Pipino encerró a Childerico en un convento y se hizo reconocer rey ante un asamblea en Soissons y fue ungido rey por
el legado papal, el arzobispo Bonifacio. Fue el primer rey de la dinastía Carolingia, coronado por el papa Esteban II en el 754. Pipino el Breve murió en San Denis, el 24 de septiembre del 768. Le sucedieron como corregentes sus hijos Carlomán y Carlo Magno.
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Reporte en V
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El misterioso origen de la tartamudez (I) La tartamudez comienza generalmente cuando los niños empiezan a unir palabras en oraciones simples, alrededor de los 2 años.
Amber Dance* URANTE los últimos 25 años, Maguire —psiquiatra de la Universidad de California en Riverside, en Estados Unidos— ha tratado su desorden con medicamentos antipsicóticos que no están oficialmente aprobados para esta condición. Solo prestando mucha atención podrás discernir un tropiezo ocasional en palabras multisilábicas como “estadísticamente” o “farmacéutica”. Maguire no está solo: más de 70 millones de personas en el mundo —incluyendo cerca de tres millones de estadounidenses— tartamudean. Es decir, tienen dificultades para comenzar y sincronizar el habla, lo que resulta en pausas y repeticiones. Esta cifra incluye aproximadamente 5 % de niños, muchos de los cuales superan esta condición, y 1 % de adultos. Entre ellos se incluyen el flamante presidente de EE. UU. Joe Biden,
Gerald Maguire tartamudea desde que era niño, pero si hablas con él, es posible que no te des cuenta. el actor James Earl y la actriz Emily Blunt. Si bien estas personas, incluido Maguire, han tenido éxito en sus carreras, la tartamudez puede contribuir a la ansiedad social, y hacer que uno sea ridiculizado o discriminado.
Origen del problema
Maguire ha estado tratando gente con tartamudez e investigando tratamientos potenciales durante décadas. Recibe correos diarios de gente que quiere probar medicamentos, sumarse a sus ensayos o incluso donar sus cerebros a su universidad
cuando mueran. Maguire se ha embarcado ahora en un ensayo clínico de un nuevo fármaco, ecopipam, que agilizó el habla y mejoró la calidad de vida en un pequeño estudio piloto en 2019. Otros, entretanto, están investigando las causas del tartamudeo, algo que puede llevar también a tratamientos novedosos. En el pasado, muchos terapeutas atribuyeron erróneamente el tartamudeo a una serie de causas, como defectos en la lengua y la laringe, ansiedad, trauma o incluso una mala crianza, y algunos todavía lo hacen. Sin embargo, de acuerdo con J. Scott Yaruss, patólogo del habla y el lenguaje de la Universidad Estatal de Michigan, en EE. UU., otros han sospechado durante mucho tiempo que los problemas neurológicos podrían ser la causa de la tartamudez. Los primeros datos que respaldan esta teoría llegaron en 1991, dice, cuando los investigadores encontraron flujo sanguíneo alterado en el cerebro de las personas que tartamudeaban.
Viernes
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Más de 70 millones de personas en el mundo tartamudean.
“Estamos en medio de una explosión absoluta de conocimiento que se está desarrollando sobre la tartamudez”, dice Yaruss. Sin embargo, todavía hay mucho por descubrir. Neurocientíficos han observado diferencias sutiles en el cerebro de las personas que tartamudean, pero no pueden estar seguros de si esas diferencias son la causa o el resultado de la afección. Genetistas están identificando variaciones en ciertos genes que predisponen a una persona a tartamudear, pero los genes mismos son desconcertantes: solo recientemente se han hecho evidentes sus vínculos con la anatomía del cerebro. Maguire, mientras tanto, sigue tratamientos basados en la dopamina, un mensajero químico en el cerebro que ayuda a regular las emociones y el movimiento (los movimientos musculares precisos, por supuesto, son necesarios para un habla inteligible). Los científicos están comenzando a atar esos cabos, incluso mientras avanzan con las primeras pruebas para tratamientos basados en sus descubrimientos.
Retrasos en la conexión
Al observar un escáner cerebral estándar de alguien que tartamudea, un radiólogo no notará nada extraño. Es solo cuando los expertos miran de cerca, con tecnología especializada que muestra la estructura y la actividad en profundidad del cerebro durante el habla, que las diferencias sutiles entre los grupos que tartamudean y los que no se hacen evidentes. El problema no está confinado a una parte del cerebro. Más bien, se trata de conexiones entre diferentes partes, según la experta del habla y el lenguaje, y neurocientífica, Soo-Eun Chang, de la Universidad de Michigan.
Por ejemplo, en el hemisferio izquierdo del cerebro, las personas que tartamudean, parecen tener a menudo conexiones un poco más débiles entre las áreas responsables de la audición y los movimientos que generan el habla. Chang también ha observado diferencias estructurales en el cuerpo calloso, el gran haz de fibras nerviosas que une los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro. Estos hallazgos sugieren que la tartamudez puede resultar de leves retrasos en la comunicación entre partes del cerebro. El habla, señala Chang, sería particularmente susceptible a tales retrasos, porque debe coordinarse a la velocidad del rayo.
Interferencia
Chang ha estado tratando de entender por qué aproximadamente el 80 % de los niños que tartamudean crecen y tienen patrones de habla normales, mientras que el otro 20 % continúa tartamudeando hasta la edad adulta. La tartamudez comienza generalmente cuando los niños empiezan a unir palabras en oraciones simples, alrededor de los 2 años. Chang estudia a los niños hasta por cuatro años, comenzando lo antes posible, buscando patrones cambiantes en los escáneres cerebrales. Convencer a niños tan pequeños de que se queden quietos en una máquina de imágenes cerebrales gigante y ruidosa, no es una tarea fácil. El equipo ha embellecido el escáner con decoraciones que ocultan todas las partes aterradoras. “Parece una aventura en el océano”, dice. En los niños que pierden la tartamudez, el equipo de Chang ha observado que las conexiones entre las áreas involucradas en la audición y los movimientos del habla se fortalecen con el tiempo. Pero eso no sucede en los niños que continúan tartamudeando. En otro estudio, el grupo de Chang observó cómo las diferentes
partes del cerebro funcionan simultáneamente o no, utilizando el flujo sanguíneo como un indicador de la actividad. El equipo halló un vínculo entre la tartamudez y un circuito cerebral llamado red de modo predeterminado, que está involucrado en la reflexión sobre las actividades pasadas o futuras, así como en lo sueños que uno tiene despierto. En los niños que tartamudean, la red de modo predeterminado parece insertarse, como una tercera persona que se entromete en una cita romántica, en la conversación entre las redes responsables de centrar la atención y crear movimientos. Eso también podría ralentizar la producción del habla, dice. Estos cambios en el desarrollo o la estructura del cerebro pueden tener su origen en los genes de una persona, pero la comprensión de esta parte del problema también ha tardado en madurar.
Todo está en la familia
A principios de 2001, el genetista Dennis Drayna recibió un correo electrónico sorprendente: “Soy de Camerún, África Occidental. Mi padre era jefe. Él tenía tres esposas y yo tengo 21 hermanos y medio hermanos. Casi todos tartamudeamos”, recuerda Drayna. “¿Crees que podría haber algo genético en mi familia?”, continuaba el mensaje. Drayna, quien trabajaba en el Instituto Nacional de Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación, tenía un interés de larga data en la herencia de la tartamudez. Su tío y su hermano mayor tartamudeaban y sus hijos gemelos lo hacían cuando eran niños. Pero él dudaba en realizar un viaje transatlántico basado en un correo electrónico y le preocupaba que sus habilidades clínicas no fueran suficientes para analizar los síntomas de la familia.(Continúa) *BBC
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Contando el tiempo
Beethoven y la Novena Sinfonía
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Se cumplieron 250 años del nacimiento de Beethoven.
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el punto de vista orquestal —todos los instrumentos son difíciles— y es la primera en incluir un segmento coral, algo que no se hacía en el género de la sinfonía”, explicó el académico. Básicamente se necesitan 150 intérpretes para montar la Novena, exigidos al máximo. “Es mucha música la que se tiene que tocar”, dice Rehding. “El cuarto movimiento en especial es muy largo, puede tomar entre 25 minutos y media hora”. Sin embargo, Beethoven era muy consciente de los riesgos que enfrentaba y planeó todo durante mucho tiempo. Aunque la comisión para la sinfonía había venido de la Royal Society de Londres, la obra se estrenó en Viena, la ciudad que lo adoptó, con un público muy leal que conocía su experimentación y sabía qué esperar de él. El compositor había adoptado un estilo atípico en sus últimas obras, no solo la Novena, señala el profesor Rehding. Aunque Viena lo aplaudió, en otras ciudades donde se presentó después la sinfonía, no tuvo tanto éxito. Algunos directores rehusaron montarla porque consideraban que Beethoven la había compuesto ya sordo y que la música sonaba en su cabeza de una manera muy diferente a como era en la realidad. Los críticos pensaban que el cuarto movimiento opacaba el resto de la sinfonía y la tendencia en el siglo XIX fue a obviar la parte coral y solo tocar los primeros tres movimientos.
“Fetiche musical”
Prácticamente, en cualquier parte del mundo que uno se encuentre y tararee la Oda a la alegría, del cuarto movimiento de la Novena sinfonía de Ludwig van Beethoven, habrá alguien que la reconozca al instante. William Márquez* La coral”, como también se la conoce, se ha convertido en la obra emblemática del compositor alemán de cuyo nacimiento se cumplieron, el 16 de diciembre pasado, 250 años. Compuesta en circunstancias extraordinarias y considerada novedosa en su época, la pieza contiene la musicalización del poema escrito en 1785 por el también alemán Friedrich Schiller, y que resaltaba el espíritu de hermandad y
comunidad de la humanidad. Aunque la oda es solo parte del cuarto movimiento de la Novena, en general es el momento más esperado por el público cuando esta suena en un concierto. Tanto que ha llegado a ser representativa de la sinfonía misma. La popularidad de la pieza y su capacidad de estimular las emociones más íntimas de la audiencia han hecho que, a lo largo de las décadas, variados grupos y movimientos se hayan apropiado de ella para avanzar su ideología o mensaje. Conversamos con dos profesores de música especializados en el tema y autores de libros sobre la Novena sinfonía para rastrear el legado de esta obra maestra.
Una revolución musical
Antes de su estreno en 1824, nadie había oído una composición de tal complejidad y magnitud. “Casi todo es revolucionario”, comenta Alexander Rehding, profesor de música en la Universidad de Harvard, EE. UU., y autor de Beethoven›s Symphony No. 9, quien examina la transformación de esa sinfonía en la cultura digital contemporánea. “Es más larga que cualquier otra sinfonía, excepcionalmente exigente desde
Parecería curioso, entonces, que esa sea la parte más invocada y recordada de la Novena sinfonía, pero hay más de una explicación por la que esa tonada haya tenido un destino tan extraordinario “Por un lado se parece a una melodía popular, es simple, fácil de recordar y de cantar”, dice Esteban Buch, profesor de Historia de la Música de la Ecole des hautes études en sciences sociales (EHESS), en Francia. “Tiene una tensión interior alegre, una asociación con algo utópico que es la alegría. A la vez tiene una tensión interna rítmica y melódica (que le añade complejidad)”. Pero también está el texto de la Oda a la alegría. Schiller, el autor, originalmente la escribió como un canto a la bebida, pero Beethoven reordenó los versos y les cambió el contexto. “Alude a la idea de la fraternidad, que todos los seres humanos se vuelven hermanos”, señala el profesor Buch. “Esa idea simple de la solidaridad universal es lo que llega al sentimiento de la gente y son las razones para cantarla”. Y cantarla es lo que se ha hecho durante décadas y en una cantidad de contextos diferentes. “Es el fetiche musical de Occidente”, la describe Buch en su libro Beethoven’s Ninth: a Political History (La Novena de Beethoven: una historia política). La obra tiene una plasticidad que la hace ideal para gente muy diferente, para varios tipos de orientación política y para todos los tipos de instrucción institucional. “Hubo casos en los que se usó como himno nacional y actualmente es el himno de la Unión Europea”, dice Buch. “Tiene a la vez una presencia popular a niveles muy micro en la vida de la gente, puede ser cantada incluso en contextos como la pandemia actual... como una especie de desafío al destino y al sufrimiento colectivo”.
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Por la libertad
Uno de los eventos más citados que se celebraron con la Novena sinfonía fue la caída del Muro de Berlín, en 1989. El director estadounidense Leonard Bernstein, interpretó una versión con la Orquesta Filarmónica de Berlín en la que la palabra “alegría” (freude, en alemán) se sustituyó con “libertad” (freiheit). Por esa época, y con la misma alusión a la libertad, se escuchó en voz de los manifestantes de la plaza de Tiananmen, contra la opresión de las autoridades de China, así como en Chile en protesta contra los abusos del gobierno de Pinochet. Pero la utilización de la Novena para proyectar ideas políticas no es un fenómeno reciente. Según el profesor de la EHESS, la Oda a la alegría en particular, con o sin letra, fue utilizada desde 1824 hasta la actualidad en el contexto político, como símbolo, en el sentido ritual o como objeto de proyecciones utópicas. “En Viena en 1824, hay declaraciones, no tanto de Beethoven sino de sus amigos, que anuncian el estreno de esta sinfonía como una causa nacional, con la idea de que Beethoven es un gran artista para la nación austríaca. Y eso, de hecho, es un uso político”, comenta. También con una dimensión política fue la inauguración en 1845 en Bonn, Alemania — ciudad natal del compositor— de una estatua en su honor por iniciativa de un grupo de músicos internacionales que tendía a rendir culto a la música en sí y a Beethoven como dios titular de los músicos. “Hay una muy larga lista de actores políticos a los que les gustó la Novena e hicieron de ese gusto un símbolo ético”, según el profesor Buch. “Una música que representa la belleza y por lo tanto representa la bondad de mi causa”.
Del gusto de Hitler
Desafortunadamente, hubo otro tipo de ocasiones que se asociaron con la sinfonía. La más penosa para muchos amantes de Beethoven, dice Buch, fue el uso que le dieron los nazis, no solo a la Novena sino a la música del compositor en general. La sección coral fue tocada en las Olimpíadas de Berlín en 1936, que se recuerdan como un intento de demostrar la superioridad de la raza aria. Y la sinfonía completa fue dirigida por Wilhelm Furtwängler, con la filarmónica de Berlín, para el cumpleaños de Hitler en 1937. Según el ministro de propaganda nazi, Joseph Goebbels, la sinfonía era la opción perfecta porque ilustraba con su “combatividad y lucha” la capacidad del führer de lograr una “victoria triunfante y alegre”. Esteban Buch también señala como “escandaloso” el hecho que en 1974, la recién independizada República de Rodesia (hoy Zimbabue), que impuso un régimen de apartheid, adoptara la oda como su himno nacional. “Fue un momento oscuro del uso de la Novena, que recuerda que la música más hermosa y generosa puede usarse por un grupo antidemocrático”, subraya el académico de la EHESS. Tampoco la Unión Europea se escapa de las sombras del totalitarismo en su adopción de la Oda a la alegría (sin letra) como himno del bloque. Esa versión está basada en un arreglo del famoso director austríaco Herbert von Karajan,
“Es mucha música la que se tiene que tocar”, dijo el experto Alexander Rehding para ilustrar la magnitud de la Novena sinfonía.
de quien se sabe fue miembro del Partido Nazi, señala Buch. Para algunos, todo esto pone en entredicho las aspiraciones humanísticas de esta pieza musical. Filósofos como el alemán Theodor Adorno, por ejemplo, consideraba que si la música puede ser utilizada para celebrar aquello que es “sin duda malvado”, “¿qué es exactamente lo que hace la música y cómo podemos creer en ella como una fuerza de avance moral y espiritual?”. “Me gustaría pensar que la música tiene algún tipo de resistencia”, responde el profesor Alexander Rehding, de la Universidad de Harvard, “pero que no puede protegerse de ser utilizada en cualquier tipo de contexto”.
Beethoven “digital”
Tampoco puede protegerse de su uso en exceso. “Se ha incorporado en publicidad y jingles. Se ha vuelto la música genérica que utilizamos en cualquier ocasión, y existe el peligro de que se vuelva demasiado comercial”, dice Rehding. “Aunque eso no solo le sucede a la Novena , es un fenómeno de nuestra época, solo que la pieza de Beethoven es emblemática del proceso”. Pero su representación ha tenido una metamorfosis interesante en las redes sociales, indica el profesor de Harvard, particularmente en YouTube. En la plataforma se puede escuchar en varios flash mob, un estilo típico de estas plataformas en las que un pequeño incidente musical, aparentemente “improvisado” en un lugar público, crece hasta involucrar a un sinnúmero de participantes y a todos los observadores, a niveles que realmente pueden ser
La versión de la Novena utilizada en el himno de la Unión Europea es un arreglo del director austríaco Herbert von Karajan, que fue miembro del Partido Nazi.
conmovedores. “Hasta cierto punto, el flash mob refleja lo que pasa musicalmente con la Oda a la alegría”, explica Rehding. “Comienza la melodía tocada por un instrumento y luego otros se unen. Después una armonización simple de la tonada y luego empieza el coro y luego toda la orquesta. Va atrayendo más y más gente, que escuchan, luego empiezan a participar. Forja su propia comunidad”. Eso es de lo que la letra de la oda está hablando, dice Rehding. En cierta manera, es un macrocosmos de lo que Beethoven pretendía. *BBC
Guatemala, viernes 29 de enero de 2021
Arquímedes, el contador de arena La ambición es a veces vista con malos ojos, y Arquímedes, el matemático griego del siglo III a. C., definitivamente fue culpable de ese pecado. Fotos: Archivo
Dalia Ventura* ero la suya fue codicia de saber, la más loable. Harto de escuchar que cosas difíciles de contar —como la arena— eran infinitas, se impuso la tarea de hacerlo. Así como lo oyes: se propuso contar todos los granos de arena que cabían en el Universo conocido.
Una joya
FUENTE DE LA
IMAGEN,GETTY Pie de foto,
IMAGES
Su Universo no era el mismo que el nuestro.
Nacido en Siracusa, Sicilia, Magna Grecia en el 287 a. C., Arquímedes fue un genio obsesionado por las matemáticas. Entre muchas cosas, fue a él a quien se le ocurrió un valor para π, uno de los componentes básicos de la ciencia, y su estimación se sigue utilizando en la actualidad. Y sí, fue él quien salió corriendo desnudo por las calles de Siracusa gritando Eureka! tras solucionar una duda que tenía el rey Hieron II (c. 306-215 a. C.) mientras estaba en su tina, inventando de paso la hidrostática. Fue al sucesor de ese rey, Gelón II, al que le dirigió su ensayo El contador de arena, una obra considerada como una joya, no sólo por ser una de las primeras publicaciones científicas de la historia, sino porque... incluyó la única referencia existente a su propio padre, el astrónomo Fidias; +demostró que es posible expresar números muy grandes en algún tipo de notación; +presentó una forma de extender el sistema griego de numeración para nombrar grandes números; +estimó el tamaño del Universo como se conocía en ese momento; +contiene un relato de un ingenioso procedimiento que utilizó Arquímedes para determinar el diámetro aparente del Sol mediante la observación con un instrumento... Crucialmente, da la descripción más detallada del sistema heliocéntrico de Aristarco de Samos (c. 310-230 a.C.), demostrando que este último estaba defendiendo el sistema copernicano dos milenios antes de Copérnico.
Incontable no es infinito
Así imaginó a Arquímedes el pintor valenciano José de Ribera (15911652).
“Existen algunos, rey Gelón, que creen que el número de granos de arena es infinito en multitud”, empieza diciendo Arquímedes. Es más, escribe, “hay algunos que, sin considerarlo como infinito, creen que ningún número ha sido nombrado que sea lo suficientemente grande como para superar tal magnitud”. Con esto quieren decir, explica, que están convencidos de que cualquier número que pudiera expresar esa magnitud, sería superado por la cantidad de arena que habría.
Guatemala, viernes 29 de enero de 2021
“Puso todo su afecto y ambición en esas especulaciones más puras que no admiten referencia a las necesidades vulgares de la vida”, dijo Plutarco sobre Arquímedes.
“Pero voy a tratar de mostrar, por medio de demostraciones geométricas que usted será capaz de seguir que, de los números nombrados por mí, (...), algunos superan no solo el número de la masa de arena de igual magnitud que la Tierra(...), sino también la de la masa de igual magnitud que la del Universo”. Y eso es lo que hizo en unas 8 páginas. Precisemos: Arquímedes no calculó la cantidad de granos de arena en el Universo, sino la cantidad de granos de arena que llenarían todo el espacio del Universo si estuviera lleno de arena. En un mundo finito, no podía haber un número infinito de granos de arena. Había un tope... pero, ¿cuál era?
Miríadas de miríadas
En ese momento, el número más alto para el que los griegos tenían un nombre: 104 = 10.000, a lo que llamaban (murious), que significaba incontable y era también una palabra para ‘infinito’ en la Antigua Grecia. Los romanos convirtieron esa palabra en miríada y es así como la conocemos ahora. Para poder hacer ese cálculo tan inmenso, tuvo que inventar lo que ahora llamamos exponentes o potencias. Partió de la miríada e introdujo una nueva clasificación de números. Dijo que los números de ‘primer orden’ eran los que llegaban a una miríada de miríadas. Es decir 10.000 x 10.000 = 100 millones o 100.000.000 o 108. Los de ‘segundo orden’ iban de ahí a 100 millones x 100 millones = 108 x 108, es decir
10.000.000.000.000.000.000.000.000.00 0.000.000.000.000.000.000.000.000.000.00 0.000.000.
¡¿Y quién le iba a discutir?!
Los historiadores contemporáneos cuentan que se ponía eufórico cuando descubría formas matemáticas cada vez más complejas, conocidas como sólidos arquimedianos, que van desde el tetraedro truncado —de 8 caras— hasta el dodecaedro romo—de 92 caras—.
(108)². El ‘tercer orden’ fueron los de hasta 108 x108 x 108 , es decir, (108)³, y así. Entonces, ¿qué orden de números se necesitaban para calcular la cantidad de granos de arena que cabían en el Universo? Según los cálculos de Arquímedes, se necesitaban números del octavo orden, es decir (108)3= 1064, o sea...
Lo otro que era indiscutible era que había creado una cifra tan grande que era altamente improbable que se fuera a necesitar una mayor para contar algo en el Universo que él imaginó. ¿Suficiente? Mmm... no. A Arquímedes no parecían gustarle los límites. Así que no pudo resistir la tentación de seguir descubriendo enormidades. Para lograrlo, pasó de “órdenes” de números a lo que llamó “períodos”. El primero de esos períodos era (108) elevado a la (108) potencia. Es decir, 1 seguido por 800 millones de ceros. En este caso, no te lo puedo mostrar. Doug Stewart, de la Organización Científicos Famosos, calcula que si se escribiera, el número ocuparía 380 mil páginas de un libro. No contento con esto, Arquímedes siguió hasta (108) elevado a la (108) elevado a la (108), un número que llamó “una miríada-miríada de unidades del orden miríada-miríada del período miríada-miríada”. Si su número para expresar el tope de los granos de arena que podían existir en el universo conocido en su época —1064 — ya era demasiado grande para contar lo que en ese entonces se contaba, aún no hay nada que podamos contar en nuestro universo conocido hoy en día que se acerque a la enormidad de ese número que nos dejó. Pero, para dejarte con una idea de su magnitud, quizás sea más claro si te digo que es 1 seguido de 80 cuatrillones de ceros... ¿una medida de la genialidad de la mente de su creador? *BBC
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Ventanas
Guatemala, viernes 29 de enero de 2021 Fotos: Archivo
El principio de prevenxión consiste en no consumir sustancias, hasta que se demuestre su fiabilidad medicinal.
La plata coloidal y el principio de precaución
El uso de suspensiones coloidales de plata para tratar diferentes infecciones y enfermedades está en auge en varios países de Europa. Sin embargo, científicos estadounidenses han demostrado recientemente que nanopartículas de plata se disuelven bajo las mismas condiciones ácidas del estómago, produciendo iones de plata potencialmente peligrosos para la salud. Estos descubrimientos podrían explicar los efectos asociados a la ingesta prolongada de plata coloidal como la coloración de piel, conocida como argiria. Guillermo Orts-Gil* L USO DE PLATA en sus diversas formas ha sido frecuente desde la antigüedad para tratar infecciones y todo tipo de enfermedades. Así, los fenicios ya utilizaban recipientes de este material para almacenar agua y vino. Ello se debe a las propiedades bactericidas de los iones de plata (Ag+), los cuales son capaces de matar bacterias a concentraciones suficientemente elevadas. Aunque su popularidad decreció a partir de los 40 del siglo XX gracias al auge de los antibióticos modernos, desde los 90 del siglo pasado la plata se ha popularizado de nuevo también en su
Medicina alternativa Un estudio reciente sobre por qué muchos acuden
los participantes es que la medicina les dedique
afirma Josep Lobera, de la Universidad Autónoma
a la llamada medicina alternativa indica que los
tiempo y se ocupe de ellos: “Les duele la cabeza y
de Madrid, y responsable del estudio. También cri-
usuarios desconfían del sistema de salud.
les despachan en tres minutos, pero el otro se pasa
tican el exceso de medicación. “Los médicos tie-
Y es que, según los investigadores, muchos re-
una hora diciendo que sus chakras no están bien
nen poco tiempo y no preguntan cómo te va; lo
clamos de los entrevistados “son aprovechables”,
y sienten que les funciona porque sin tomar nada
más rápido es recetarte un paracetamol y decirte
como el poco tiempo que se dedica a los pacientes
hacen unas respiraciones, se ponen la mano en la
que vuelvas si te sigue doliendo”. Por ello, Lobe-
durante la consulta, las listas de espera, el exce-
cabeza y se tranquilizan”. “Hay evidencias cientí-
ra considera que se están cometiendo errores que
so de medicación y el trato poco integral y enfo-
ficas de que más tiempo de consulta da mejores
alejan a las personas. “Les estamos expulsando”
cado al síntoma. Todo ello los empuja hacia las
resultados de diagnóstico, satisfacción y confianza
del sistema científico y la ciencia basada en evi-
pseudoterapias. En efecto, uno de los deseos de
en los tratamientos, que se abandonan menos”,
dencias, lamenta. (Sinc).
Viernes
Guatemala, viernes 29 de enero de 2021
forma más pequeña: la plata coloidal. Este término designa suspensiones de partículas metálicas de plata en agua, con tamaños del orden de nanos hasta micrómetros. Unos de los defensores más entusiastas de la plata coloidal en Alemania, Josef Pies y Uwe Reinelt, han llegado a definirla como “nuestro segundo sistema inmunológico”. Estos, como también otros autores, han sugerido que la ingesta de plata coloidal puede ser útil para tratar y prevenir un gran número de enfermedades, incluidos el cáncer y el sida. Contrariamente, las autoridades sanitarias advierten de los potenciales riesgos para la salud de la ingestión de plata coloidal. Por ejemplo, la Food and Drug Administration (FDA) no la considera segura desde 1997. Sin embargo, preparados de plata coloidal, así como generadores para fabricar las suspensiones en casa, se pueden comprar en varios países de Europa. Las advertencias de las autoridades sanitarias acerca del peligro asociado a la ingestión de plata coloidal se basan en la falta de evidencias científicas que sustenten su eficacia terapéutica, así como en los estudios que demuestran su toxicidad En resumen, la situación actual es la siguiente: la plata nanoscópica se utiliza y se acepta, de momento, como segura para su uso externo (tejidos, recubrimientos) mientras que existen serios recelos por parte de la comunidad científica acerca de su seguridad por vía oral. Los intensos esfuerzos realizados en los últimos años por los toxicólogos para evaluar los peligros asociados al uso en general de nanopartículas podrían, sin embargo, dar un drástico vuelco a esta concepción. Hasta el momento, el principio que regía la evaluación de los riesgos para la salud y el ambiente de nuevos materiales era el de “seguro hasta que se demuestre lo contrario”. Sin embargo, en los últimos años se está imponiendo el principio de precaución: un material no puede ser declarado seguro hasta que se demuestre este hecho. La aplicación de este nuevo principio ya ha llevado a algunas instituciones alemanas a postular que la industria debería abstenerse de fabricar
materiales que contengan plata nanoscópica hasta que se demuestre que los productos resultantes son seguros.
Principio de precaución
Volviendo al caso concreto de la plata coloidal, es decir, la plata suspendida en agua, tuve la posibilidad, no hace mucho, de hablar con un convencido consumidor de este producto en Berlín. En su tienda se podían encontrar los libros de Pies y Reinelt, los defensores de la plata coloidal. La persona llevaba 15 años consumiendo este tipo de preparados y esta-
ba convencido de su eficacia. Mi acompañante aquel día no entendía una palabra de alemán, pero me comentó: “Este señor no tiene muy buena cara”. Yo le respondí: “No conozco el estado de salud de este señor pero, ¿sabías que una ingesta excesiva o prolongada de plata puede llevar a que tu piel cambie de color?”. Y no estaba bromeando. Si ustedes, como mi acompañante, tampoco me creen, lean la literatura científica existente al respecto. Y sí, aún así, siguen sin creerme, piensen, por favor, en el principio de precaución.
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El uso indiscriminado de curas milagrosas puede pasar por alto los riesgos de efectos secundarios indeseados.
*Sinc
El poder de las vacunas
Fiebre alta, fatiga y dolor de espalda intenso y, en
en el 30 % de los casos. Por eso, la Organización
Llevar la vacuna a las colonias y al nuevo mundo
ocasiones, dolor abdominal y vómitos. Estos eran
Mundial de la Salud (OMS) lanzó en 1967 un plan
supuso un gran reto, pero poco a poco se fue ex-
algunos de los síntomas de la viruela, una enfer-
definitivo para erradicarla mediante la vacuna que
tendiendo y tardamos más de un siglo en acabar
medad contagiosa aguda, causada por el virus
el médico británico Edward Jenner había logrado
erradicando la viruela”, señala José Antonio López
variola.
en 1796 y que llevaba desde entonces adminis-
Guerrero, de la Universidad Autónoma de Ma-
Millones de personas fallecieron a causa de esta
trándose. A mediados del siglo XX, la vacunación
drid. Sucedió el 9 de diciembre de 1979, cuando
patología, que se cree que pudo haber existido du-
terminó siendo global y el último caso natural co-
la OMS declaró el fin de esta patología infecciosa
rante 3 mil años y que se transmitía por el contacto
nocido se produjo en Somalia en 1977.
humana, que fue la primera —y hasta ahora la
cercano entre personas a través de gotitas infec-
“Al principio hubo mucha reticencia a la vacu-
única humana— que el ser humano ha logrado
ciosas. Solo en el siglo XX se produjeron entre 300
nación, incluso se ridiculizó a Edward Jenner con
erradicar gracias a la inmunización de toda la po-
y 500 millones de muertes debido a la viruela, letal
caricaturas. Hablamos de principios del siglo XIX.
blación (Sinc).