Skip to main content

Revista Viernes 26082016

Page 1

Archivo


2

Portal Editorial En muchos sentidos, el esclavismo es como la célebre pesadilla sugerida por el cuentista centroamericano Augusto Monterroso, quien dice que cuando su personaje

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Rafael Arév

Cuentos e

ISBN: 978-99

abrió los ojos, el dinosaurio todavía estaba ahí. O sea que el monstruo prediluviano habita aún entre nosotros a plena luz del día y en descampado, como se muestra en la nota que publicamos en referencia al Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición instituido por la Unesco. Se suele asumir que la inteligencia es lo que nos distingue de otros animales pero, en verdad, ese más bien es un rasgo que tenemos en común. Lo que al parecer no tenemos en común con ellos es la vocación de comerciar con la vida de los de nuestra propia especie. El humanismo no puede ser autocondescendiente, es decir, no debe hacerse de la vista gorda ante prácticas que persistentemente buscan anular la voluntad ajena en beneficio de unos pocos. Esa manipulación pasa por distorsionar, generalmente por medios coercitivos, el sistema de necesidades de los más desprotegidos para disparar en ellos mecanismos de sobrevivencia que orillan y obligan a la prostitución de los sentidos y del alma. De ahí que la ecuación perversa entre esclavo y amo deba ser resuelta construyendo nuevas relaciones de poder. En eso deberemos seguir empeñados.

DIRECTORIO Director General: Héctor Salvatierra. Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo. Edición: Otoniel Martínez. Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Boris Molina. Biblioteca de la Tipografía Nacional: Thelma Mayén. Hemeroteca del Diario de Centro América: Álvaro Hernández.

Gal

Isabel Flores de O murió el 24 de agosto de 1617, hace 399 años. Fue una mística terciaria dominica canonizada por el papa Clemente X en 1671 como Santa Rosa de Lima. Entre los santos nacidos en América, ella fue la primera en recibir el reconocimiento canónico de la Iglesia católica.


valo Martínez

escogidos

9939-60-86-7

lería

iernes

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Oliva

a fael A révalo Ma r t í nez practicó varios géneros literarios y alcanzó la fama y la excelencia desde el inicio por sus cuentos. La selección de relatos que este volumen contiene, ofrece al lector un viaje por el mundo alucinado de personajes excéntricos, pertenecientes a la imaginería modernista y vanguardista del autor, nombrados por la crítica como “psicozoomórficos”. Con El hombre que parecía un caballo, publicado en Quetzaltenango en 1915, Arévalo obviamente sorprendió a la crítica hispanoamericana, por la decidida introducción del elemento fantástico al lado de motivos modernistas, colocando al autor en la vanguardia literaria. Con Cuentos escogidos, selección e introducción de Dante Liano, el lector tiene a mano una edición crítica de los cuentos de Arévalo Martínez, o sea la selección y establecimiento de las versiones definitivas de cada narración. El largo proceso de estudio de estos relatos del autor guatemalteco ha sido con el único fin de “dar al lector hispanoamericano, uno de los mayores textos de su literatura.”

3

Cuento 147

Reunión

La última vez que vi a mi padre fue en la estación Grand Central. Yo venía de estar con mi abuela en los montes Adirondacks, y me dirigía a una casita de campo que mi madre había alquilado en el cabo; escribí a mi padre diciéndole que pasaría hora y media en Nueva York debido al cambio de trenes, y preguntándole si podíamos comer juntos. Su secretaria me contestó que se reuniría conmigo en el mostrador de información a mediodía, y, cuando aún estaban dando las doce, lo vi venir a través de la multitud. Era un extraño para mí —mi madre se había divorciado tres años antes y yo no lo había visto desde entonces—, pero tan pronto como lo tuve delante sentí que era mi padre, mi carne y mi sangre, mi futuro y mi fatalidad. Comprendí que cuando fuera mayor me parecería a él; que tendría que hacer mis planes contando con sus limitaciones. Era un hombre corpulento, bien parecido, y me sentí feliz de volver a verlo. Me dio una fuerte palmada en la espalda y me estrechó la mano. —Hola, Charlie —dijo—. Hola, muchacho. Me gustaría que vinieses a mi club, pero está por las calles sesenta, y si tienes que coger un tren en seguida, será mejor que comamos algo por aquí cerca. Me rodeó con el brazo y aspiré su aroma con la fruición con que mi madre huele una rosa. Era una agradable mezcla de whisky, loción para después del afeitado, betún, traje de lana y el característico olor de un varón de edad madura. Deseé que alguien nos viera juntos. Me hubiese gustado que nos hicieran una fotografía. Quería tener algún testimonio de que habíamos estado juntos. Salimos de la estación y nos dirigimos hacia un restaurante por una calle secundaria. Todavía era pronto y el local estaba vacío. El barman discutía con un botones, y había un camarero muy viejo con una chaqueta roja junto a la puerta de la cocina. Nos sentamos, y mi padre lo llamó con voz potente: —Kellner! —gritó—. Garçón! Cameriere! ¡Oiga usted! Todo aquel alboroto parecía fuera de lugar en el restaurante vacío. —¿Será posible que no nos atienda nadie aquí? — gritó—. Tenemos prisa. Luego dio unas palmadas. Esto último atrajo la atención del camarero, que se dirigió hacia nuestra mesa arrastrando los pies. —¿Esas palmadas eran para llamarme a mí? — preguntó. —Cálmese, cálmese, sommelier—dijo mi padre—. Si no es pedirle demasiado, si no es algo que está por encima y más allá de la llamada del deber, nos gustaría tomar dos gibsons con ginebra Beefeater. —No me gusta que nadie me llame dando palmadas — dijo el camarero. —Debería haber traído el silbato —replicó mi padre—. Tengo un silbato que sólo oyen los camareros viejos. Ahora saque el bloc y el lápiz y procure enterarse bien: dos gibsons con Beefeater. Repita conmigo: dos gibsons con Beefeater. —Creo que será mejor que se vayan a otro sitio —dijo el camarero sin perder la compostura. —Ésa es una de las sugerencias más brillantes que he oído nunca —señaló mi padre—. Vámonos de aquí, Charlie. Seguí a mi padre y entramos en otro restaurante. Esta vez no armó tanto alboroto. Nos trajeron las bebidas, y empezó a someterme a un verdadero interrogatorio sobre la temporada de béisbol. Al cabo de un rato golpeó el borde de la copa vacía con el cuchillo y empezó a gritar otra vez: —Garçon! Cameriere! Kellner! ¡Oiga usted! ¿Le molestaría mucho traernos otros dos de lo mismo? —¿Cuántos años tiene el muchacho? —preguntó el camarero. —Eso no es en absoluto de su incumbencia —dijo mi padre.

—Lo siento, señor, pero no le serviré más bebidas alcohólicas al muchacho. —De acuerdo, yo también tengo algo que comunicarle —dijo mi padre—. Algo verdaderamente interesante. Sucede que éste no es el único restaurante de Nueva York. Acaban de abrir otro en la esquina. Vámonos, Charlie. Pagó la cuenta y nos trasladamos de aquél a otro restaurante. Los camareros vestían americanas de color rosa, semejantes a chaquetas de caza, y las paredes estaban adornadas con arneses de caballos. Nos sentamos y mi padre empezó a gritar de nuevo: —¡Que venga el encargado de la jauría! ¿Qué tal los zorros este año? Quisiéramos una última copa antes de empezar a cabalgar. Para ser más exactos, dos bibsons con Geefeater. —¿Dos bibsons con Geefeater? —preguntó el camarero, sonriendo. —Sabe muy bien lo que quiero —replicó mi padre, muy enojado—. Quiero dos gibsons con Beefeater, y los quiero de prisa. Las cosas han cambiado en la vieja y alegre Inglaterra. Por lo menos eso es lo que dice mi amigo el duque. Veamos qué tal es la producción inglesa en lo que a cócteles se refiere. —Esto no es Inglaterra —repuso el camarero. —No discuta conmigo. Limítese a hacer lo que se le pide. —Creí que quizá le gustaría saber dónde se encuentra —dijo el camarero. —Si hay algo que no soporto, es un criado impertinente —declaró mi padre—. Vámonos, Charlie. El cuarto establecimiento en el que entramos era italiano. —Buongiorno —dijo mi padre—. Per favore, possiamo avere due cocktail americani, forti fortio. Molto gin, poco vermut. —No entiendo el italiano —respondió el camarero. —No me venga con ésas —dijo mi padre—. Entiende usted el italiano y sabe perfectamente bien que lo entiende. Vogliamo due cocktail americani. Subito. El camarero se alejó y habló con el encargado, que se acercó a nuestra mesa y dijo: —Lo siento, señor, pero esta mesa está reservada. —De acuerdo —asintió mi padre—. Denos otra. —Todas las mesas están reservadas —declaró el encargado. —Ya entiendo. No desean tenernos por clientes, ¿no es eso? Pues váyanse al infierno. Vada all’ inferno. Será mejor que nos marchemos, Charlie. —Tengo que coger el tren —dije. —Lo siento mucho, hijito —dijo mi padre—. Lo siento muchísimo. —Me rodeó con el brazo y me estrechó contra sí—. Te acompaño a la estación. Si hubiéramos tenido tiempo de ir a mi club… —No tiene importancia, papá —dije. —Voy a comprarte un periódico —dijo—. Voy a comprarte un periódico para que leas en el tren. Se acercó a un quiosco y pidió: —Mi buen amigo, ¿sería usted tan amable de obsequiarme con uno de sus absurdos e insustanciales periódicos de la tarde? —El vendedor se volvió de espaldas y se puso a contemplar fijamente la portada de una revista—. ¿Es acaso pedir demasiado, señor mío? —insistió mi padre—, ¿es quizá demasiado difícil venderme uno de sus desagradables especímenes de periodismo sensacionalista? —Tengo que irme, papá —dije—. Es tarde. —Espera un momento, hijito —replicó—. Sólo un momento. Estoy esperando a que este sujeto me dé una contestación. —Hasta la vista, papá —dije; bajé la escalera, tomé el tren, y aquélla fue la última vez que vi a mi padre.

John Cheever /Estados Unidos


4

Abecedario

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

David Harvey:

Volviendo al siglo XIX Fotos: Archivo

El geólogo británico expone sus polémicos puntos de vista en esta entrevista.

Alexandra Prado Coelho* n la crisis del mercado inmobiliario de 2007-2008 en los EE.UU., mejor hubiese sido dar dinero a la gente para que pudiesen pagar sus deudas a los bancos y continuar en sus casas, en lugar de dársela a los bancos que “sólo se salvaron a sí mismos”, sostiene el geógrafo británico David Harvey. Cuando se quiere presentar a David Harvey se suele usar dos palabras, “geógrafo marxista”. Esto es una reducción para describir a este británico de 81 años que desde hace varias décadas vive en EE. UU., donde es profesor de Antropología y Geografía de la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Autor de más de dos docenas de libros, es profundamente crítico del sistema capitalista, y es un defensor de la idea del “derecho a la ciudad”, que incluye las exigencias actuales de la calidad de vida en las ciudades. En su página web (davidharvey.org) ofrece un curso en video de ayuda a una lectura contemporánea del Capital, de Karl Marx.

Casas vacías

El mes pasado, Harvey fue orador invitado en la inauguración del IX Congreso Portugués de Sociología, en la Universidad de Algarve. Comenzó su discurso de dos horas hablando de la cantidad de cemento que China consumió los últimos 3 años, “más que los EE.UU. en todo el siglo pasado.” Según Harvey fue China la que “salvó al capitalismo de la gran depresión que pudo haber ocurrido” tras la crisis que comenzó en 2007-2008 en los EE. UU., con el estallido de la burbuja inmobiliaria. Una de las consecuencias de esta crisis ha sido un enorme aumento del desempleo en China, que es uno de los principales proveedores de materias primas para la construcción en EE.UU. Para absorber esta masa de parados y evitar el malestar social, China se lanzó a un auge de la construcción (que según cifras citadas por Harvey, absorbió 27 millones de trabajadores), creando nuevas ciudades, algunas todavía sin habitantes. La carrera por construir, dice el geógrafo, es una salida clásica de las crisis: fue lo que hizo EE. UU. cuando tuvo que absorber los soldados que regresaban de la Segunda Guerra o lo que hizo Luis Bonaparte en la Francia del Segundo Imperio, a partir de 1848. En todos estos casos “fue la urbanización lo que salvó la economía capitalista del colapso económico.” Pero, recuerda Harvey, esto se hace a costa de un enorme aumento de la deuda pública. El gran problema, señala, es que “las nuevas formas de urbanización son una locura, no sólo por la escala y el hecho de que las ciudades se llenan de casas vacías que se compran más que nada para especulación y no para vivienda. Hoy


iernes

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

crédito y con las empresas de comunicación que cobran cargos adicionales. Una gran cantidad de riqueza se extrae de la vida cotidiana.

¿El desempleo es preocupación dominante?

Sin duda es una preocupación, pero si le preguntas a la gente que tiene empleo, sienten que está haciendo un trabajo de relleno, con poco sentido. No sólo hay una gran cantidad de personas que no tienen ingresos por el trabajo, también una gran parte que vive una existencia sin mucho sentido en relación con el trabajo que hace. Se han realizado estudios recientes en los EE.UU., preguntando a la gente si estaban satisfechos con su trabajo y el 70 por ciento dijo que lo odiaban o le era indiferente. Hay un problema más grande que el desempleo, y los políticos ponen demasiado énfasis en la idea de empleo, empleo, empleo, en lugar de preguntar ¿qué tipo de trabajo? Se requieren trabajos en los que las personas sientan que están contribuyendo a la sociedad, y del que estén orgullosos.

Se habla ahora mucho del espíritu empresarial...

Hay maravillosas historias de personas que se han convertido en empresarios brillantes, pero hay muchos que han intentado y han fracasado. Aun cuando los resultados implican inmensa auto-explotación. Hay cálculos sobre la cantidad de trabajo que se hace colectivamente en Internet y les pagan menos de dos dólares la hora. Y sólo se cuentan los casos de éxito que aparecen en los periódicos. ¿Cuántas personas fracasan? ¿Cuántas hacen el trabajo del que otros se apropian? Las organizaciones como Google o Amazon son grandes en apropiarse del trabajo de otros.

¿Comparativamente qué valor tiene hoy el trabajo? Según Harvey, el actual modelo económico reduce el valor del trabajo productivo.

en día, gran parte del capital se concentra en bienes raíces y rentas.” Y, advierte Harvey, el malestar social está surgiendo vinculado cada vez más a las cuestiones de la vida cotidiana en las ciudades, como ocurrió en Brasil en las protestas que estallaron en 2014 por el transporte público. Al final de la conferencia, el geógrafo habló con el público acerca del “Brexit”, el futuro del trabajo, las crisis y las posibles alternativas al capitalismo.

¿El “Brexit” fue democrático?

En primer lugar, hay una pregunta en cuanto a lo que constituye la democracia. Tenemos democracias parlamentarias en que la mayoría de las decisiones se toman en otros lugares, en ese sentido, hay un déficit democrático en los EE. UU. y Europa. No entiendo por qué el primer ministro británico David Cameron convocó a un referéndum que era una locura. Creo que nunca creyó que perdería. El resultado debe ser interpretado como un gran voto de protesta. Es el equivalente a decir “no”, y la gente habría dicho “no” a casi todo. Hay un enorme descontento que fue canalizado en esta votación. Una parte no tiene nada que ver con la UE, sino contra la forma en que las élites toman las decisiones, les dijeron que estas decisiones beneficiarían a todos, y la mayo-

ría no ve ningún beneficio en su nivel de vida o su ingreso. De hecho, muchos han perdido en los últimos 7 u 8 años. Hay algunas buenas razones para que la gente se pregunte sobre para qué quieren esta UE cuando hace lo que hicieron Grecia y ahora está amenazando con hacer a Portugal. Se supone que es una unión de ayuda mutua y parece ser cada vez más una unión de los grandes sin ningún sentido para los pequeños. Por eso hubo algunas buenas razones para el voto, más allá de lo que comúnmente se conoce como xenofobia. Se argumenta que el descontento de la población tiene más que ver con las condiciones de vida en las ciudades que con problemas de desempleo. ¿Por qué? Siempre he sostenido que el descontento que se plantea en el espacio en que vivimos es tan importante como lo que tiene que ver con el desempleo. La izquierda tiende a enfatizar el tema del empleo y devaluar las protestas sobre la calidad de vida, pero muchas de las grandes protestas globales que han surgido en los últimos 15 años tienen que ver con la calidad de vida en las ciudades. La política de la vida cotidiana es un área a la que se debe estar muy atento. Mucha explotación ocurre allí. Pregunten a la gente si están satisfechos con cómo funcionan las tarjetas de

Trata de leer ahora el Libro I de ‘El Capital’ y verás que es exactamente lo que está sucediendo. Leer a Marx hoy tiene sentido. En cierto modo, estamos volviendo a las condiciones de trabajo del siglo XIX, que es a lo que apunta el proyecto neoliberal: reducir el poder de los trabajadores y ponerlos en una posición en la que no sean capaces de resistir los procesos de explotación masiva. Luego está el desarrollo de tecnologías que hacen el trabajo cada vez más redundante. En Baltimore, en 1969, había 37 mil personas que trabajaban en la industria del acero. En 1990, la industria producía la misma cantidad de acero con 5 mil personas. Esta ha sido una característica de los últimos 30, 40 años. Mucho trabajo se ha vuelto redundante por primera vez en la industria manufacturera y ahora también en el sector de servicios. Cada vez más, como consumidor, soy yo el que hago el trabajo. Soy explotado en el consumo. Terminamos en una masa de personas sin medios de producción y que va haciendo pequeños trabajos aquí y allá.

¿Qué hay de la teoría de la destrucción creativa?

Rápidamente un trabajo que de ser una tarea que requiere una cierta calificación, pasa a ser algo que cualquiera puede hacer. Hace 20 años, los programadores de computadoras eran muy hábiles, ahora mucha gente sabe cómo crear un sitio web. Surge la necesidad de trabajo especializado que se descalifica casi al instante.

5


6

iernes

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Al capital no le gusta que el trabajo tenga algún poder de monopolio en el mercado, por eso se asegura que una gran masa desarrolle estas habilidades rápidamente. Los programadores informáticos ya no reciben salarios como los de hace 20 años. Y esto sucede en todas las áreas. La inteligencia artificial conducirá a una transformación radical del sector de servicios. Del mismo modo que vemos la desindustrialización por los cambios tecnológicos en los años 70 y 80, veremos el equivalente en el sector de los servicios en los próximos años.

Estás hablando de altos niveles de desempleo…

Sí. Y esto nos lleva a un tema que plantean algunos en Silicon Valley: si sucede eso, ¿cómo se va a alimentar el consumo en el mercado? De ahí que este sector, y también en la izquierda, se haya comenzado a discutir la cuestión de la renta básica. Porque si no hay tal estrategia… hay que darle a la gente medios para que pueda seguir consumiendo y que el sistema se mantenga.

¿Un escenario de consumo?

Es posible, ya tenemos una cierta experiencia en este sentido, como el “Bolsa Familia” en Brasil, que da a la gente un ingreso mínimo. Es una redistribución del ingreso que permite que el mercado siga funcionando y que está condicionado a cosas como mandar a sus hijos a la escuela.

Educarse para un trabajo cuando no hay trabajo…

Exactamente. Pero tenemos que pensar que la educación deberá centrarse más en que las personas adquieran conocimientos para desarrollar diferentes actividades que les satisfagan. Hay un crecimiento considerable en el mundo de la cultura, con la gente haciendo actividades culturales en las que no ganan mucho dinero, sino diversión. Y hay trabajo voluntario para hacer, porque esas necesidades existen, incluso siendo tareas no remuneradas. En la industria del cuidado, por ejemplo. Las familias abandonan el cuidado de la gente de tercera edad a menos que haya una retribución para los que lo hacen. Hay mecanismos de este tipo, algunos que funcionan bien, pero no resuelven el problema macro, que es la dinámica del cambio tecnológico basada en convertir la mano de obra en cada vez más redundante, en un momento en que hay cada vez más fuerza de trabajo. Antes de los años 80, China no era parte de la fuerza de trabajo, así como todo el antiguo bloque soviético. Además, está el crecimiento de la población, hay muchas más personas disponibles para trabajar, y al mismo tiempo la dinámica de la transformación capitalista tiene por finalidad ahorrar trabajo.

¿Cómo pagar ese ingreso mínimo para toda la población?

Veamos lo que sucedió durante la crisis financiera de 2007/2008. Las autoridades dijeron básicamente esto: tenemos que salvar al sistema bancario y financiero. Los bancos centrales les adelantaron gran cantidad de dinero –la flexibilización cuantitativa– y este dinero se dirigió al mercado de valores, lo levantó, dio buenos rendimientos a las clases más altas. Ahora, podría haber hecho lo mismo pero que

El entrevistado sostiene que cada vez hay más gente haciendo menos.

se beneficiase a las clases más bajas, apoyando el derecho del pueblo a tener un hogar. Y todas estas propiedades que estaban en manos de los bancos podrían estar en las de las personas que las necesitan. Con la crisis, las clases altas en los Estados Unidos, aumentaron sus ingresos en un 12 por ciento. Ese porcentaje debería haber ido a las clases más bajas. Hubo una clara opción, se podría salvar a los bancos y hacer que las personas perdiesen sus hogares, o darles el dinero y evitar que se diese la crisis bancaria, porque las personas pagarían los préstamos. Pero si en el momento dijésemos esto, ellos dirían “esto es ridículo”, y no lo verían como una opción.

¿No deberían los políticos tomar en cuenta a los votantes?

Depende del país. En los EE.UU. tenemos la corrupción generalizada del proceso electoral. No hay control sobre la capacidad de los ricos de comprar elecciones. Al principio de la campaña republicana este año, 136 familias fueron las principales contribuyentes a los candidatos. Hubo una fotografía en The New York Times en la que veían los hogares de seis de estas familias en la misma zona. Hay que sacar el dinero de los procesos electorales y garantizar el libre acceso a la televisión. La prensa es otro problema: es un medio capitalista, por lo que muchas de las decisiones políticas se nos presentan en una forma distorsionada.

¿Y el poder de los consumidores?

Hay algunos grupos que lo utilizan. Hay algunos ejemplos en Internet, como la campaña Bernie Sanders en EE.UU. El gran problema es cómo convertirlo en un movimiento social que se mantenga unido. Cuando se trata de salvar a los bancos, el argumento es que son esenciales para el funcionamiento de la economía. No estoy diciendo que hay que dejar caer a los bancos, pero si hubiéramos estado tratando con la crisis en el mercado inmobiliario de otro modo, los bancos tampoco irían a la quiebra. Se guardaron a sí mismos, sin salvar a nadie. Sólo digo que hay otras opciones.

¿Hubo cambios después del estallido de la crisis?

Esto sería algo extraordinario en el capitalismo. Siempre pensamos que un capitalismo

justo y razonable es posible, pero hay que ver la cantidad de ilegalidades y robos que suceden. Ellos deben ser controlados, y allí es donde el Estado entra, pero es muy difícil controlar muchas de estas cosas como vimos con los documentos de Panamá. Lo que es extraordinario es que estamos hablando de personas inmensamente ricas que podrían pagar impuestos, pero que se toman una gran cantidad de trabajo para no pagar nada. Ellos pusieron el dinero en Panamá o las Islas Caimán para evitar el pago de impuestos. La idea de que el capitalismo puede ser desarrollado con honestidad… en un momento nos preguntamos si esto es posible.

¿La globalización podrá llevar las cosas a otro nivel?

¿Cuál es la forma de capital que puede ser movida más fácilmente? Se puede mover una unidad de producción, pero todo el mundo verá que cambiar dinero de un lugar a otro es lo fácil. Se hace un montón de dinero con estas manipulaciones financieras. Era necesario resolver el problema de los paraísos fiscales, pero ocultar el dinero es un arte que ya existía en la clase capitalista en el siglo XIX.

¿No ves, entonces, posibilidad de un capitalismo más ético?

Hoy en día existe mucha literatura sobre el capitalismo ético y responsable. No digo que todos los capitalistas son piratas, hay por supuesto personas que se preocupan y que quieren crear un capitalismo con ética. Lo que les puedo decir es: tengo muchas dudas, pero me alegro de que haya personas que quieren probar “buena suerte, espero que tengas éxito, avísame cuando lo logres”. Las reglas para controlar el sistema tendrían que ser integrales y aplicadas por todos, lo cual es difícil. No es imposible. La mayor parte de la deuda es en dólares, y, como hemos visto, en el caso de la quiebra de la Argentina las negociaciones terminaron en los tribunales de Nueva York, debido a que el contrato era en dólares. En los años 90, cuando se argumentaba que había que seguir la pista del dinero, nos dijeron que era imposible. Después del 11 de septiembre se empezó a investigar y se ha demostrado que se puede hacer. La pregunta es cómo van a utilizar esta información. Los cambios revolucionarios no suceden de la noche a la mañana, pero hay muchos que creen que algo mejor es posible. *Avispa Midia


Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Gavetas

Hemeroteca del Diario de Centro América

Fray Antonio Remesal DCA, 17 de agosto de 1933.El historiador Antonio Batres Jáuregui, dice esto del autor de la Historia de San Vicente de Chiapas y Guatemala, de la Orden de Nuestro Glorioso Santo Domingo (1617): “En el año del Señor, 1613, vino de Galicia, fray Antonio Remesal, educado en Salamanca, buen orador y erudito en historia, hebreo, griego y latín. La envidia y los celos del Deán de la Catedral y Comisario del Santo Oficio, don Felipe Ruiz del Corral, hombre irascible, vengativo y ruin y las malévolas sugestiones de un sobrino suyo de malas entrañas, que odiaban a los indígenas y a las órdenes monásticas, fueron causa de las prisiones y desgracias sufridas por el benemérito historiador. Aumentó la malquerencia contra el dominico cuando este fue nombrado confesor del Excelentísimo don Antonio Peraza Ayala, Castilla y Rojas, conde de la Gomera y opulento gobernador del Reino de Guatemala a quien dedicó su obra. Pese a los empeños del Deán para que no se publicara temeroso que en él salieran a luz los crímenes de su sobrino contra los indios, del libro se tiraron 800 ejemplares en los talleres de Fernando Angulo. El 25 de junio de 1620, se trajeron 8 cajas de dichos libros en La Limpia Concepción y en la nao San José, consignadas a Baltazar de Valladolid, mayordomo del conde de la Gomera.”

7


8

Reporte en V

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Sugestión y medios masivos Artistas, intelectuales, juristas, escritores y dirigentes políticos de varios países preparan un libro contra el golpe en Brasil, en apoyo a Dilma Rousseff. La psicoanalista argentina autora de esta nota participa del proyecto con un capítulo que detalla cómo operan los medios masivos sobre las subjetividades. Aquí, un fragmento de ese texto.

Fotos: Archivo

Nora Merlín* l poder político, económico, con sus medios de comunicación corporativos y parte de la Justicia, están poniendo en juego en algunos países de América Latina una nueva modalidad. Buscan desestabilizar gobiernos democráticos realizando golpes de Estado institucionales, con el objetivo de aplicar a ultranza políticas neoliberales. Los medios de comunicación corporativos cumplen una función crucial: configuran la realidad, operan sobre las subjetividades, manipulan significaciones; en definitiva, colonizan la opinión pública.

ideologías e ideales. Al operar esta captura, los mensajes que emiten los medios terminan imponiéndose, condicionando opiniones, valores y pertenencias, lo que redunda en una manipulación de la subjetividad. En democracia es fundamental regular el poder de influencia de los medios sobre la subjetividad, basado en el marketing político, y derivado de técnicas de venta exitosa que, a consecuencia de la rápida expansión de los medios, llegó a abarcar casi todos los aspectos de la cultura.

Ideal del yo

Producción de subjetividad

En América Latina, los medios concentrados generan un orden homogéneo opuesto a lo que se entiende como una política democrática, que debe implicar disenso y pluralidad. Se trata de un dispositivo que opera sobre la subjetividad, la condiciona mediante la sugestión y la reiteración de mensajes, que terminan imponiéndose como certezas. Según la teoría psicoanalítica, las relaciones sociales se normativizan con la instauración de un operador simbólico denominado Ideal del yo. El espectador ubica a los medios de comunicación en el lugar de ese Ideal, y luego pone en juego un mecanismo de identificación. Esto produce una idealización de los medios y una identificación entre los espectadores, dando como resultado una psicología de las masas: una hipnosis adormecedora en la que el sujeto deviene un objeto cautivo, que se somete de manera inconsciente a los mensajes e imágenes que se le ofrecen. El sujeto de la cultura de masas es pasivo, servil, sugestionado; con un yo empobrecido obedece a un “amo” que articula

Consiste en un dispositivo planificado de sugestión, cuyo fin es que el ciudadano devenga un consumidor que compra un objeto o un mensaje político. Mediante técnicas que implican una producción calculada de subjetividad construyen consenso, convencen, consiguen votantes, imponen valores, hábitos, posicionan un producto, una idea o un candidato. Muchas veces se adquiere una marca, una identificación y una pertenencia sin advertir que tras ello hay un proyecto económico o político. A partir de Freud y Lacan, sabemos que las demandas no son necesidades naturales, básicas o biológicas, sino que son construcciones discursivas: la mercadotecnia impone demandas que luego aparecen como una elección libre del ciudadano. El actual modelo de los medios de comunicación de masas produce gente seriada por efecto de identificación, lo que tira por tierra la supuesta libertad que otorgan la información y los mensajes comunicacionales. Si bien en apariencia amplían la libertad individual,

El actual modelo de los medios de comunicación de

en sentido estricto se imponen, condicionan elecciones, llegando a colonizar y enfermar a toda una cultura. Freud vio en el rebaño, en la fascinación colectiva y en la homogeneización de la psicología de las masas un prolegómeno del totalitarismo. La democracia no puede definirse por el sentido común, ni por el consenso de una masa de autómatas, producidos por un dispositivo de sugestión de los medios de comunicación con-


iernes

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

tando a que el adversario político sea atacado como un enemigo.

Prójimo hostil

masas produce gente seriada por efecto de identificación.

centrados. Una concepción democrática debe incluir pluralidad de voces, evitando la monopolización de la palabra y la instalación de un discurso único, tendiendo a que los mensajes se transmitan libremente, buscando asegurar el derecho que tienen los ciudadanos a una información veraz, vertida de manera responsable y racional. Gran parte del espacio público ocupado por los medios de comunicación se transformó en

la sede del odio y la agresión entre las personas. En esta versión, el derecho a la libre expresión se confunde con una libertad de agresión en la escena pública. En forma desmedida e insistente emiten mensajes agresivos, hostiles, que incrementan el miedo, la angustia, el terror y el odio. Los noticieros y los programas de “información” producen relatos falsos y teorías conspirativas, no comprobadas, de sospecha y complot, apun-

Esta modalidad va dando sustento a la hostilidad entre los miembros de la cultura, provocando sentimientos persecutorios e instalando los afectos señalados, que van a funcionar como desencadenantes de enfermedad psíquica. El “enemigo” es el prójimo que deviene en un objeto hostil al que se lo puede humillar, degradar, maltratar, etcétera. Se produce como resultado una sociedad transformada en un campo minado por la violencia y el odio en sus variadas expresiones. Una cultura así planteada está en riesgo. Frente a este panorama, surgen algunos interrogantes: ¿dónde quedan las categorías de verdad, decisión racional y autonomía del sujeto, para filtrar y administrar la información y los afectos que éstas instalan? ¿Quién se hace responsable de los efectos patológicos que se constatan en la subjetividad y en los lazos sociales? Ante la constatación de la patología que producen los medios de comunicación y con el objetivo de proteger la salud de la población y la democracia, resulta imperioso desenmascarar los dispositivos con que operan. El Estado, sus representantes e instituciones, deben encarnar una función simbólica de contención y pacificación social, garantizando el bien común, el ejercicio democrático, la disminución de la violencia y la hostilidad entre semejantes. Debe alentar una cultura capaz de reconocer el lugar y la dignidad de las diferencias, en pos de la democracia y en contra del totalitarismo. *página12

9

Una concepción democrática debe incluir pluralidad de voces, evitando la monopolización de la palabra.


10

Contando el tiempo

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Darwin y Melville en las islas Galápagos Fotos: Archivo

Con menos de diez años de diferencia, dos ilustres personajes visitaron el misterioso archipiélago de las Galápagos. Uno era un aún jovencísimo Darwin, quien a bordo del Beagle escribió un diario de viaje donde ya se intuyen las ideas de El origen de las especies. Otro fue Herman Melville, el autor de Moby Dick, que les dedicó un feroz relato de viajes. Ahora, el libro Las Encantadas. Derivas por Galápagos pone ambos textos frente a frente. Charles Darwin, año 1835:

Herman Melville, año 1843:

“Quince de septiembre: El Beagle arribó a la isla más meridional de las Galápagos. Este archipiélago consta de diez islas principales, de las cuales cinco tienen un tamaño mucho mayor que el resto. Están situadas bajo la línea del ecuador y a una distancia de entre 500 y 600 millas de la costa occidental de América. Todo el conjunto es de formación volcánica”.

“Pensad en veinticinco montones de ceniza diseminados aquí y allá por un solar de las afueras de la ciudad; imaginad que algunos son tan grandes como montañas y que el descampado es el mar, y tendréis una idea exacta de la apariencia general de Las Encantadas. (…) No cabe duda de que ningún lugar en el mundo puede compararse, por su desolación, con este archipiélago”.

Jesús Méndez* l texto de Darwin es el comienzo de la parte de su diario por las islas Galápagos: una breve escala de poco más de un mes en su viaje de cinco años a bordo del Beagle, y sin embargo el germen de El origen de las especies, la idea de la selección natural y los conceptos que cambiarían la forma de ver la biología entera, ser humano incluido y no librado. El de Melville es el inicio de su relato de viaje Las Encantadas, la otra forma como se conoce a las mismas islas. Porque Melville pasó dos años embarcado y de ese tiempo surgieron varios de sus textos y novelas. Entre ellas, cómo no, Moby Dick. ¿No recuerda acaso este comienzo aquel de “Llamadme Ismael”? Y ambas visiones –tan parecidas a veces, tan distantes en general– aparecen por primera vez reunidas, puestas cara a cara en un solo


iernes

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

cunscritos a islas diferentes; por tanto, si hubiera recogido todos en una única isla, la gradación no habría sido tan perfecta. Está claro que si varias islas tienen cada una su especie particular de un mismo género, puestas todas juntas ofrecerán una variada gama de rasgos. Pero no hay espacio en este trabajo para abundar en tan curioso asunto”. En este trabajo lo que hay es un diario de viaje, de mentalidad científica pero narrado para sí mismo, donde caben gran cantidad de descripciones geológicas, de aves, lagartos y tortugas. Y donde cabe también la anécdota curiosa: “A menudo me subía a su grupa y entonces, tras hacer tamborilear los dedos en la parte de atrás del caparazón, la tortuga se levantaba y empezaba a andar; pero me era muy difícil mantener el equilibrio”. Donde destaca la mansedumbre de los pájaros, que huyen de sus depredadores pero jamás del hombre. Algo que también observó el propio Melville… en los peces.

Portada de Las Encantadas. Derivas por las Galápagos, que confronta dos descripciones de esas islas. Editorial Círculo de Tiza (2015).

volumen titulado Las Encantadas. Derivas por Galápagos. Con numerosas ilustraciones antiguas, algunas del propio Darwin, la elegante edición acompaña los relatos con tres textos y poemas contemporáneos intercalados, queriendo de alguna manera enfrentar y acercar lo que desde hace tiempo se conoce como las dos culturas, el término que C.P. Snow acuñó para referirse a la distancia entre las ciencias y las letras o la ruptura de las humanidades. He aquí un pequeño cara a cara.

Darwin en las Galápagos, el germen de la revolución

El párrafo inicial es una muestra de la visión y la forma de expresión darwiniana: receptiva, fluida, analítica pero ante todo descriptiva. Por aquel entonces apenas tiene 26 años, no es todavía el personaje ni el naturalista que llegaría a ser –de hecho fue contratado para el viaje como geólogo–, pero sus diarios permiten acercarnos a su modo de observar y pensar, al proceso previo a la sedimentación de sus ideas, del relumbrón final. Porque El origen de las especies no se publicaría hasta 24 años más tarde, y apremiado por Alfred Russel Wallace, que había llegado separadamente a ideas muy parecidas. Si no se recuerda más a Wallace quizás sea por la fuerza del estilo de Darwin. Como se menciona en el primer texto del libro, Darwin todavía era un aprendiz: su teoría aparecería después, a partir de un viaje que se agigantó en el recuerdo. Ni siquiera recogió muestras suficientes de los famosos pinzones que alentarían su idea, como él mismo asume en un párrafo que es una muestra de humildad e intuición, donde se atisba ya el germen de lo que habría de venir: la revolución de la adaptación y la selección natural. “Ya he señalado que en las trece especies de pinzón terrestre se da una gradación casi perfecta entre los picos, que van de uno extraordinariamente grueso a otro tan fino que parece comparable al de la curruca. Es mi sospecha que distintos miembros de esta serie están cir-

Melville o la fuerza de la leyenda

Melville llegó a las islas apenas diez años después de Darwin, así que lo que allí encontró apenas podía diferir. Pero un mismo paisaje desata diferentes visiones. Para empezar, Melville no se refiere a las islas como Galápagos, sino como ‘las Encantadas’. El escritor, una suerte de Hemingway marino, rudo, colérico y fuerte pero sutil, las ve como las veían los marineros antiguos: un archipiélago brumoso, completamente aislado a mil kilómetros de Ecuador, en medio de cambiantes corrientes marinas que tan pronto acercan como alejan a los barcos. Un nombre que “se debe en parte al aire de mágica desolación que tan particularmente las rodea”. Melville está mucho más atento a la emoción y a la leyenda. En su relato -dividido en diez cuadros- aparecen piratas, balleneros, náufragos e historias más o menos reales de seres que se creían endemoniados. Él mismo lo reconoce: “Yo, inconscientemente, hago uso de esta virtud gatuna, y juego con el ánimo del lector: pues si no se siente, se lee en vano”. Pero también aparece la naturaleza agreste y sorprendente de las islas. Aparecen las aves y las tortugas y su firme tesón. Y también la mansedumbre como algo atemporal, una especie de encantamiento ajeno a la humanidad: “¡Pobres peces de Redonda! Sois víctimas de vuestra ingenuidad, os contáis entre aquellos que, sin más consideración y pese a no entenderla, confían en la naturaleza humana”. Incluso juega a catalogar las especies, pero vean la diferencia con el trabajo, aún incompleto, de Darwin: Hombres no hay Osos hormigueros se desconocen Odiahombres se desconocen Lagartos 500.000 Serpientes 500.000 Arañas 10.000.000 Sa la ma nd ras se desconocen Diablos hay Ese mismo pseudocatálogo irónico lo aprovecha el poeta Francisco Ferrer Lerín en uno de sus poemas sobre Melville y las Encantadas, que cierran a su vez la edición del libro: una iniciativa bella, elegante y en cierto modo necesaria, pero a la que le falta un acierto más. Sería necesario un texto diferente al que hace las veces de prólogo: una explicación más

11

dirigida sobre las intenciones del libro, la confrontación de las visiones, posiblemente las dos culturas y sobre todo el contexto en el que tuvo lugar el viaje inicial de Darwin. De lo contrario uno lo inicia algo perdido, como mareado antes del viaje. Por cierto, hablando de las dos culturas, cuando Melville escribió Las Encantadas Darwin no había publicado aún El origen de las especies, pero su figura ya era conocida y su diario de viaje había sido -al menos para la época- un éxito de ventas. Sin embargo, esto es lo que dice Melville al final del cuadro quinto: “Hagamos constar que solo hay tres testigos oculares que merezca la pena consignar por su vínculo con las islas Encantadas: Cowley, el bucanero (1684); Colnet, el cazador de ballenas (1789); Porter, el capitán de navío (1813). Además de lo señalado, solo hay alusiones insignificantes y de escasa utilidad aportadas por algunos viajeros de paso o por ciertos compiladores”. Eso es, de escasa utilidad.

*Sinc

Arturo de Frias Marques

Solitario George, último ejemplar de la tortuga gigante de Pinta, fallecido en 2012.

British Admiralty

Mapa de las islas Galápagos de 1836, con correcciones de 1926.


12

Réquiem

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Bautizado como Julio Roberto Castañeda Ramírez en 1928, a los 13 años descubrió la danza y se casó con ella para siempre. Roberto Castañeda dedicó 68 años al Ballet Guatemala, fue bailarín, coreógrafo y maestro.

Redacción* us enseñanzas y consejos llegaron a todos los alumnos de la Escuela de Danza, y siempre vivió preocupado por la formación integral de los hombres y mujeres que se dedican a bailar. Sonia Marcos, directora del Ballet Guatemala, recuerda que el maestro Castañeda siempre fue una guía y un ejemplo. “Sus coreografías son un legado para el país por su originalidad”. En el antiguo Teatro Capitol, sobre la sexta avenida de la ciudad, se presentó por primera vez el Ballet Nacional de Guatemala, en 1948, y entre sus fundadores se cuentan a los maestros belgas Marcelle Bonge y Jean Devaux, y bailarines como Roberto Castañeda, Fabiola Perdomo, Consuelo Polantinos, Otto Ricarts y Guillermo Catalán. Castañeda bailó 157 papeles en escenarios nacionales e internacionales, y sus coregrafías han sido interpretadas en estreno por el Ballet Guatemala y circulado por el mundo. Antes de dedicarse a la danza, Castañeda se dedicó a la práctica de deportes como los clavados, la lucha olímpica y el tiro con arco. Para él, la técnica era el fundamento de un buen bailarín y por eso era exigente con todos sus alumnos, les pedía que se esforzaran al máximo y que se cultivaran como artistas y no solo como bailarines, dice Sonia Marcos. En una entrevista que le hizo Guatevisión, confesó que para hacer una obra, se pesca la idea por allí, y se duerme con ella por años, hasta que se escribe. Por lo tanto, la puede montar en ocho días, pero la idea ha estado por años en la cabeza. El martes murió por un paro cardíaco a los 87 años, pero seguramente sus no menos de 100 obras coreográficas seguirán siendo puestas en escena.

Castañeda, el Ballet Guatemala y la Escuela Nacional de Danza

De acuerdo con un informe sobre 30 años de historia de la danza teatral en Guatemala, elaborado en 2009 por un equipo de investigación de la Universidad de San Carlos coordinado por Ana Lizette Mertins, en 1947 el Gobierno fue invitado para participar en un festival mundial de danzas llamado Jubileo de Oro en la ciudad de Nueva York en mayo del siguiente año, pero Guatemala no contaba con ningún grupo estatal representativo y la política cultural de entonces se inclinaba por la organización de un grupo de danza folclórica. Las opciones para el Jubileo de Oro eran participar con coreografías de técnica clásica o con temas folclóricos de cada país. De manera que fue una tarea difícil para los Devaux convencer a las autoridades, primero para conformar el grupo, y luego para que aceptaran la idea de la línea clásica y dejaran por un lado lo folclórico.

Castañed una vida de d Última coreografía Este maestro y miembro fundador del Ballet Guatemala estuvo a cargo de la coreografía de Cuatro Temperamentos, con música de Anton Bruckner. Es una obra de estilo neoclásico en la cual se presentan los temperamentos humanos según los definieron los antiguos griegos y se estrenó apenas el 13 de agosto recién pasado. Realizó sus estudios con madame Marcelle Bonge y los maestros Leonide Katchourowsky, Denis Carey, Guillermo Keys y otros, tanto en Guatemala como en Buenos Aires, Argentina, y Quito, Ecuador. Formó parte de esta compañía de 1948 a 1974. Como bailarín interpretó 157 papeles de diferentes ballets. Fue maestro de la Escuela Nacional de Danza y en muchas oportunidades coreógrafo invitado del Ballet Nacional de Guatemala. Aunque el viaje nunca se llegó a concretar, en enero de 1948 se iniciaron los ensayos, y tras hacer otra convocatoria el grupo se consolida, como primera sede los ubican en la Escuela de Artes Plásticas.

Es así como el Gobierno da el apoyo oficial para la creación del Ballet Guatemala, el 26 de abril de 1948, Jean Devaux firma un contrato en el que se compromete a: “…preparar artísticamente el Ballet Nacional y hacer la primera


iernes

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

13

Archivo

ello, llegaban a dar pláticas a los establecimientos públicos de primaria, secundaria y la universidad. También hacían pruebas a interesados individuales motivándolos a integrarse a este nuevo proyecto del Gobierno. El objetivo era formar un grupo con alrededor de 30 bailarines, a los jóvenes que llegaron sin ninguna experiencia se les agregaron algunos con alguna, que llegaron del Ballet Nacional, entre estos: Consuelo Polantinos, Fabiola Perdomo, Elsa Strems y Judith Armas. Las bailarinas extranjeras ya no se integraron y más tarde se agregan otros.

16 de julio de 1948

da, danza Principales coreografías w Danza y tema w Rapsodia rumana w Comediantes w Sinfonía clásica w Rapsodia latinoamericana w La valse w Bolero w Trío de turina w Noches de Walpurghis w Raíces w Guatemaya w Psiche danza-análisis y otras. presentación en un término de 6 meses y medio, a partir del 15 de noviembre del año pasado en que dio principio sus labores”. Para los señores Devaux la primera tarea fue el reclutamiento del elemento joven, para

Esa noche a las 21:00 horas en el Teatro Capitol, se abrió el telón y dio inicio la primera función de este conjunto con muchísimo éxito, presentando un programa variado que incluía espacios musicales interpretados por la orquesta dirigida por el maestro Andrés Archila, el pianista acompañante Julio Reyes, decorados Carlos Rigalt, coreografías de madame Marcelle Bonge, director de escena Jean Devaux, vestuario María Luisa Taracena y los bailarines fundadores: Fabiola Perdomo, Hilda Pasch, Consuelo Polantinos, Zoila Perdomo, Elizabeth Morgan, Irma Martínez, Gloria López, Thelma Ossendorf, Judith Armas, Sonia Villalta, Gloria Zirión, Argentina Deras, Araminta Monzón, Karen Augustinki, Laura Oliva, Edmée Oliva, Gloria Aragón, Judith Alvarado, Roberto Castañeda, Hernán Pérez, Carlos Mencos, Otto Ricarts, Mario López Guillermo Catalán y José María Catalán. Las coreografías presentadas eran: Sacramonte, Dos canciones de cuna , Jota aragonesa y la danzarina, Himno al Sol, Diana la cazadora y Vals de las flores. El impacto causado al público con esa presentación provocó la reacción inmediata con comentarios muy positivos en los periódicos más importantes en el país. Posteriormente, el Ballet se presentó apoyando la ópera Rigoletto en el Teatro Capitol. También visitaron las ciudades de Quetzaltenango y Antigua Guatemala, así como el Teatro Lux, manteniendo para estas ocasiones el mismo programa de la primera función, siempre bajo la dirección de Marcelle Bonge.

Para septiembre de ese mismo año, se anuncia en los medios: “Llegada de los maestros rusos Katchourowsky y Maria Tchernova quienes ayudarán a organizar el Ballet Guatemala, así como la Escuela Nacional de Danza. El maestro Katchourowsky fue en Bruselas, maestro de Ballet del Teatro Real de la Moneda y profesor de madame Marcelle Bonge.” Para las celebraciones del 4to. Aniversario de la Revolución de Octubre, se organizó un espectáculo de gala, con la cooperación de los maestros Katchourowsky y Tchernova. Una vez iniciado el proceso de institucionalización, el grupo inspira a otras personas a unirse a él, como el caso de quienes aún trabajaban con el maestro Alberto Navas, a este respecto el bailarín José Morales manifestó en una entrevista: “Empezó Marcelle Bonge y Jean Devaux con la primera función del Ballet ya con otras gentes que se habían juntado, y dieron una función en la que nosotros no participamos, después de esa función empezaron a llamar porque vinieron a Guatemala los Katchourowsky, ya nosotros con Alberto Navas fuimos a pasar un examen con ellos, allá en el Auditórium de Belén. Alberto no se quedó, porque era una persona dominante, posesiva y mucho mayor que nosotros, entonces él fundó su academia de canto y nosotros nos quedamos con el Ballet Guatemala, que éramos, como usted sabe, pocas personas, Elsa Strems, Cristina Cóbar, Manuel Ocampo y yo que nos fuimos de Alberto Navas para el Ballet Guatemala. En la función de estreno, ya se habían agregado Fabiola Perdomo, Consuelo Polantinos, Judith Armas, Judith Alvarado y Sonia Villalta.” Para el mes de enero de 1949, el Ballet Guatemala se presentó en la isla de Flores, ya bajo la dirección del maestro Katchourowsky, y luego prepararon una serie de presentaciones en la capital en el Teatro Capitol, en donde actuaron como bailarines estrellas los maestros incluyendo a Marcelle Bonge. Las presentaciones se hacían con orquesta compuesta con aproximadamente 35 músicos dirigidos por el maestro belga monsieur Augusto Ardenois, quien también recibió contrato para ser el director musical del grupo y llegó a Guatemala junto a los maestros rusos Katchourowsky –Tchernova. *DCA

Foto: colección de Roberto Castañeda

Integrantes del Ballet Guatemala, de izquierda a derecha, parados: Gloria Aragón, Cristina Cóbar, José Morales, Guido Frata, Manuel Ocampo, Roberto Castañeda, Antonio Crespo, Fernando Méndez. Sentados: Marina Durán, Zoila Perdomo, Myrna Torres, María Tchernova, Óscar Vargas, Leonide Katchourowsky, Judith Armas, Fabiola Perdomo, Glenda Fernández, Elizabeth Morgan y Sonia Villalta.


14

Ventanas

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

Esclavismo e BBC*

Cronología del esclavismo Siglos XV y XVI Con la conquista de América, los europeos necesitaban mano de obra barata y al principio esclavizaron a los pueblos indígenas aunque España pronto lo ilegalizó gracias a los escritos de Bartolomé de las Casas y de la Escuela de Salamanca. Comenzaron entonces a importarse esclavos africanos, más resistentes a las enfermedades.

Siglo XVII Los comerciantes holandeses, portugueses y españoles compiten para establecer bases en África Occidental. La resolución de los menonitas alemanes contra la esclavitud se convierte en la primera protesta formal contra la esclavitud en las colonias británicas. En 1688 Aphra Behn publica Oroonoko, o El Esclavo Real, la primera novela en que se discuten las buenas y malas costumbres en relación con los esclavos. Siglo XVIII Los ingleses se convierten en líderes del tráfico de negros. Los puertos de Bristol y Liverpool anuncian la venta de esclavos africanos y asiáticos. 1706: el magistrado John Holt declara que: “Tan pronto como un negro pisa Inglaterra, se hace libre”. Distintas disposiciones judiciales contradicen más tarde este primer intento inglés contra la esclavitud. 1760: rebelión de esclavos en Jamaica. Nace Thomas Clarkson, quien promoverá la abolición de la esclavitud en el Reino Unido. 1774: Edward Long, dueño de plantaciones, escribe su Historia de Jamaica, en la que defiende la inferioridad mental y moral de los negros. John Wesley publica un ensayo contrario a la esclavitud: Pensamientos sobre la Esclavitud.

1776: Stedman publica un recuento de sus experiencias en Surinam, que se convierte en un clásico de la literatura abolicionista. 1778: un fallo de la Justicia concluye que la esclavitud es contraria a las leyes escocesas. 1780: el primer estado estadounidense en abolir la esclavitud es Massachussets. 1783: la Cámara de los Comunes británica discute una ley de abolición fundamentada en la inmoralidad de la esclavitud, que no se aprueba porque la mayoría argumenta que el tráfico es rentable. 1786: Thomas Clarkson publica Un ensayo sobre la esclavitud y el comercio de seres humanos, con importantes repercusiones. 1787: se forma el Comité para la Abolición del Tráfico de Esclavos, que comienza a presionar al parlamento británico. Se embarcan los primeros negros liberados a Sierra Leona. Clarkson recorre el Reino Unido dando conferencias. Ottobah Cugoano publica el primer ataque contra la esclavitud de un ex esclavo: Reflexiones y sentimientos sobre la maldad del tráfico y comercio de seres humanos. Siglo XIX 1812: Colombia. El efímero Estado de Cartagena prohíbe la trata y el comercio de esclavos. 1814: Los Países Bajos prohíben la compra y venta de seres humanos. 1831: Nat Turner lidera una rebelión de esclavos en EE.UU. La esclavitud en Bolivia es abolida. 1852: se publica La cabaña del Tío Tom. 1861-5: Guerra Civil en Estados Unidos. La esclavitud queda prohibida al ganar el Norte, en 1865. 1880: Cuba, bajo dominio español, prohíbe la esclavitud. 1888: Brasil es el último país latinoamericano en abolir la esclavitud.

mérica Latina no es ajena a la esclavitud. Enrique Restoy, representante de la organización Anti Slavery International, con sede en Londres, que lucha contra las formas modernas de esclavitud, explicó la situación en la región. “La gente en general tiene una visión estereotipada de la esclavitud. Se piensa de sus víctimas como personas encadenadas y trasladadas en un barco de un lado a otro. Lo que tenemos hoy en día es trabajo forzoso y trata de personas. Estas formas de esclavitud moderna son prácticas que ocurren con mucha frecuencia en los países de América Latina.”.

Reciclando la esclavitud

En el siglo XIX los países de América Latina abolieron la esclavitud, pero no cambiaron sustancialmente la estructura económico-social subyacente. Sometidos a vaivenes económicos, políticos e institucionales y arrastrando una aguda división étnico-social, la región muestra numerosos agujeros por los que se cuela la esclavitud moderna. En 2005, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó su primera estimación global de víctimas del trabajo forzoso: más de 12 millones de personas en el mundo, y casi un millón y medio de ellas en América Latina. La OIT define el trabajo forzoso como la práctica laboral en la cual el individuo entra contra su voluntad y de la cual no puede salir salvo saldando una deuda pendiente. Roger Plant, jefe del Programa Especial de Acción contra el Trabajo Forzoso de la OIT, precisó dos formas de esta práctica en América Latina. “Una afecta a los pueblos indígenas cuando migran engañados y llevados a lugares bastante aislados en zonas rurales donde quedan condenados a una servidumbre de por vida. El segundo problema afecta a los trabajadores migrantes indocumentados que terminan en situaciones de trabajo forzoso”, dijo Plant. Este tipo de trabajo ocurre con frecuencia en la agricultura y la tala de árboles, pero también está entrando en sectores económicamente más complejos como la minería o la construcción. Según la OIT, en Brasil entre 25 mil y 40 mil personas están trabajando en condiciones de esclavismo. “En la región del Chaco del Paraguay y Bolivia y en Perú, hay también numerosos casos de trabajo forzoso”, precisó Restoy. El problema no se limita a zonas rurales o aisladas. En 2005 un caso muy sonado en Argentina obligó a la Defensoría del Pueblo de Buenos Aires a intervenir ante la explotación en condiciones de esclavitud de 17 obreros bolivianos en una empresa textil porteña.

Trafico humano y prostitución

Otra forma de esclavismo contemporáneo es la prostitución forzada. Según la OIT, el 20 por ciento de los más de 12 millones sometidos a trabajo forzoso en el mundo son mujeres y niños. “En general se trata de ofertas de migración relacionadas con la promesa de trabajo doméstico que luego no se cumple. Una vez en el país de destino, el empleador retiene el pasaporte con lo que se instala la dinámica de la coacción. El pago es la esclavitud sexual “, explicó Restoy. La trampa es elemental. Ni la comida ni el alojamiento forman parte del “acuerdo” con el mediador en el punto de origen. Una vez en el lugar, los precios son estratosféricos y van acopiando una deuda impagable. Restoy se refirió a un caso en Argentina en el que “las mujeres eran forzadas a prostituirse en clubs, saunas o burdeles en jornadas de 12 horas o más, a veces ganando el equivalente a un dólar por cliente, para pagar una deuda que se acumulaba por alojamiento, alimentación, electricidad y un estricto sistema de multas”. Anti Slavery International encontró situaciones similares en Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay.


iernes

Guatemala, viernes 26 de agosto de 2016

en América

Fotos: Archivo

“En la noche del 22 al 23 de agosto de 1791, hombres y mujeres arrancados de África y sometidos a la esclavitud se rebelaron contra el sistema esclavista para lograr la libertad y la independencia de Haití, que se obtuvo en 1804. Esa rebelión supuso un hito en la historia de la humanidad, cuyas repercusiones fueron considerables para la afirmación de la universalidad de los derechos humanos.” Unesco. Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y su Abolición. Otra forma que termina convertida muchas veces en trabajo forzoso es la labor doméstica. La organización estudió esta situación en Costa Rica, Paraguay y Perú. “En Costa Rica se da el tráfico de personas con refugiados nicaragüenses. En Perú, familias de estratos muy pobres envían a niños a realizar trabajo doméstico y terminan en una situación de aislamiento. “En Paraguay se da con una práctica institucionalizada, el criadazgo, que es el envío de niños a familias más pudientes con la idea de que van a tener acceso a la educación, algo que raramente sucede”. Según Anti Slavery Internacional, sólo en Asunción hay unos 12 mil menores de entre 5 y 17 años en esta situación.

El combate

En la Cumbre de las Américas de 2005 en Mar del Plata, Argentina, los gobiernos incluyeron en su declaración la lucha explícita contra el trabajo forzado. “No escatimaremos esfuerzos para lograr la abolición inmediata y completa del trabajo forzoso u obligatorio en las Américas. Estamos convencidos de que ello será una contribución fundamental para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible con equidad social en nuestros países”, dice la declaración que fue retomada en cumbres posteriores. Esta declaración fue acompañada luego con una acción específica en varios países. Tanto la OIT como Anti Slavery International destacan la respuesta del Brasil que lanzó varias iniciativas combatir este tipo de prácticas. “Ya en 1995 Brasil creó un grupo móvil especial para liberar a las personas que se encuentran en trabajo forzoso. Este año adoptaron el tercer plan nacional anual de lucha contra esta práctica”, señaló Plant. Según Slavery Internacional, tanto la OEA como el Mercosur están prestando creciente atención a este problema que en algunos países concretos, como Argentina, se ha traducido en campañas publicitarias sobre el problema.

15

Clarkson, padre del boicot moderno En los sofisticados salones de té del imperio británico, muy poco -o casi nada- se hablaba de la venta y compra de esclavos o de las terribles condiciones en que los africanos emprendían un viaje en el cual, muchos de ellos, morían a causa de enfermedades, desnutrición o maltrato. Menos aún de cómo se obtenían aquellos delicados terrones de azúcar que endulzaban las bebidas y permitían la preparación de deliciosas tartas, budines, confituras y bombones, que deleitaban el paladar de la más alta sociedad británica. Los eufemismos estaban a la orden del día: los encargados de esta empresa eran más conocidos como “aventureros” en el “comercio de África” o “de Guinea” que como comerciantes de esclavos. Si bien la prohibición del comercio de esclavos y finalmente la abolición total de la esclavitud se logró por una conjunción de factores. Podemos atribuirle a un hombre en particular el haber dado un paso crucial para generar conciencia entre la población y los círculos académicos e intelectuales sobre el problema moral que representa la esclavitud. Se trata de Thomas Clarkson, un británico que decidió luchar contra una forma de comercio injusta e inhumana. Él fue el primero en utilizar el boicot -en este caso de los alimentos producidos con fuerzas esclavas- como arma política y los resultados que obtuvo gracias a ello fueron asombrosos. Todo empezó en 1785 en la universidad de Cambridge, cuando Clarkson presentó para un concurso de latín su ensayo titulado ¿Es legal esclavizar a otros en contra de sus deseos? En ese entonces Clarkson tenía 25 años y a partir de ese momento, dedicó toda su pasión, energía e inteligencia a luchar por la abolición del comercio de esclavos. La primera tarea con la que debió enfrentarse Clarkson fue la de hacer visible lo invisible, la de poner en evidencia esta trata de la que nadie hablaba. Para ello recorrió el Reino Unido de norte a sur en busca de testimonios y de evidencia física que los avale. Conversó con capitanes de barcos que trasladaban esclavos, médicos que viajaron en las naves, con esclavos que lograron escapar. En Liverpool y Bristol -dos de los puertos más importantes en la trata de esclavos en el Imperio Británicorecolectó grilletes, “collares” y otros

Clarkson fue el primero en utilizar el boicot de productos como arma política.

instrumentos de castigo empleados con los africanos. Toda esta información, Clarkson la volcó en conferencias que dio tanto en su país como en Francia. Pero el golpe magistral durante su campaña llegó cuando Clarkson consiguió un diagrama del barco de esclavos Brookes, que pertenecía a una familia de Liverpool del mismo nombre. Este plano mostraba la distribución de los esclavos (al menos 482) en la nave: uno al lado del otro, hacinados y en las condiciones de miseria más extremas. Clarkson hizo más de 700 copias de este dibujo y las publicó donde pudo: la imagen causó sensación, nadie podía ya seguir negando los horrores de la trata de esclavos. El plano del barco Brookes se convirtió en la imagen emblemática de la lucha contra el comercio de esclavos. Otro elemento clave en su estrategia fue la utilización del boicot. Clarkson organizó lo que probablemente constituye el primer boicot contra el consumo de productos, en este caso contra la consumición de azúcar negra proveniente de haciendas que empleaban esclavos. Todavía quedan algunas azucareras de la época con la leyenda “Azúcar no hecha por esclavos”. *Laura Plitt


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Revista Viernes 26082016 by Diario de Centro América Guatemala - Issuu