Skip to main content

Revista viernes 09062017

Page 1

Guatemala, 9 de junio de 2017 AĂąo 4 No. 187

iernes

Archivo

Juan Goytisolo:

el exiliado incĂłmodo


2

Portal Editorial Electricidad. Algo que siempre ha estado ahí, pero que apenas empezó a convertirse en uno de los motores de la Segunda Revolución Industrial, a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Ese lapso vendría a ser parte de lo que los historiadores económicos denominan Primera Globalización y que sitúan entre 1870 y 1914. Los componentes de ese fenómeno, que concitó la intensificación del comercio internacional, el movimiento de capitales y las migraciones masivas, dieron lugar a la conformación de un mercado mundial liderado especialmente por algunos países occidentales y Japón. En ese contexto, se intensificó la batalla inventiva entre muchos científicos e investigadores, quienes en su afán de poner a punto ambiciosos proyectos, patentarlos y comercializarlos, no escatimaron incluso el recurrir a procedimientos reñidos con la ética, y más bien propios de la piratería y el espionaje industrial. O sea que la senda del progreso humano está sembrada de genios invisibilizados por la competencia desleal y por la ingratitud, como es el caso del científico de origen serbio Nikola Tesla, a quien las cataratas del Niágara deben sus prodigiosos generadores de energía alterna y a quien rendimos homenaje por su indoblegable espíritu de lucha y su generosidad.

DIRECTORIO Director General: Héctor Salvatierra Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Boris Molina Biblioteca de la Tipografía Nacional: Thelma Mayén Hemeroteca del Diario de Centro América: Álvaro Hernández

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

Osmundo

El libro de ació en Quetzaltenango el 4 de diciembre de 1886, hijo de Francisco Arriola e Isabel Villagrán. En la Escuela de Artes y Oficios aprendió la tipografía, actividad a la que se dedicó. Colaboró desde 1902 hasta 1938 en todas las publicaciones que se realizaron en Quetzaltenango. Fue fundador y director del diario Cronos. Desempeñó también varios puestos municipales y fue uno de los fundadores de los Juegos Florales. Además fue el primer poeta laureado con su poema Canto a Minerva, en 1916, y el año siguiente volvió a triunfar con el poema Querido rincón, trabajo considerado el mejor de cuantos exaltan a Xelajú y un monumento a la poesía americana. Su obra poética está contenida en El libro de la tierra (1931), editado en 1994 por la Tipografía Nacional, y en el Libro de la amada (1936). Falleció el 8 de octubre de 1938 en su ciudad natal. En Querido rincón, Arriola escribe: “Quetzaltenango, ciudad andina, /de antiguas greyes vergel soñado, /donde otros hombres que al sol rindieron /culto divino, fueron pasando /dentro el misterio de las edades /nobles y fuertes, solos y estáticos! //Quetzaltenango, ciudad altiva /donde los cerros son la corona /de reina insigne, que antiguos dioses /te concedieran como altas donas, /cuando la madre naturaleza / te dio esa forma! //Sobre esos montes que te circundan /los rayos buenos del sol se posan, /y las estrellas sobre ellos fulgen / como bandadas de mariposas! //Extrañas fuerzas te conmovieron /desde los tiempos precolombinos; /recios volcanes desmoronaron /con gran estruendo los altos picos /y derramaron crujiente lava /con los fragores de un cataclismo, /como si fuese la hora tremenda /de los anuncios apocalípticos, /el fin de un mundo que abrió sus flores / llenas de aroma, siglo tras siglo! (…)”

Gal

Archivo


Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

o Arriola

e la tierra

lería

El cometa de Franklin

El 5 de junio de 1752, el polímata, científico e inventor Benjamín Franklin, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, demostró que el rayo es una descarga de electricidad, contribuyendo, con otros investigadores, al devenir de la Segunda Revolución Industrial.

iernes

Cuento 187 Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza. Justamente hoy se cumplen cinco años desde el día en que empezó a pegarme con el paraguas en la cabeza. En los primeros tiempos no podía soportarlo; ahora estoy habituado. No sé cómo se llama. Sé que es un hombre común, de traje gris, levemente canoso, con un rostro vago. Lo conocí hace cinco años, en una mañana calurosa. Yo estaba leyendo el diario, a la sombra de un árbol, sentado pacíficamente en un banco del bosque de Palermo. De pronto, sentí que algo me tocaba la cabeza. Era este mismo hombre que, ahora, mientras estoy escribiendo, continúa mecánicamente e indiferentemente pegándome paraguazos. En aquella oportunidad me di vuelta lleno de indignación (me da mucha rabia que me molesten cuando leo el diario): él siguió tranquilamente aplicándome golpes. Le pregunté si estaba loco: ni siquiera pareció oírme. Entonces lo amenacé con llamar a un vigilante: e imperturbable y sereno, continuó con su tarea. Después de unos instantes de indecisión y viendo que no desistía de su actitud, me puse de pie y le di un terrible puñetazo en el rostro. Sin duda, es un hombre débil: sé que, pese al ímpetu que me dictó mi rabia, yo no pego tan fuerte. Pero el hombre, exhalando un tenue quejido, cayó al suelo. En seguida, y haciendo, al parecer, un gran esfuerzo, se levantó y volvió silenciosamente a pegarme con el paraguas en la cabeza. La nariz le sangraba, y, en ese momento, no sé por qué, tuve lástima de ese hombre y sentí remordimientos por haberle pegado de esa manera. Porque, en realidad, el hombre no me pegaba lo que se llama paraguazos; más bien me aplicaba unos leves golpes, totalmente indoloros. Claro está que esos golpes son infinitamente molestos. Todos sabemos que, cuando una mosca se nos posa en la frente, no sentimos dolor alguno: sentimos fastidio. Pues bien, aquel paraguas era una gigantesca mosca que, a intervalos regulares, se posaba, una y otra vez, en mi cabeza. O, si se quiere, una mosca del tamaño de un murciélago. De manera que yo no podía soportar ese murciélago. Convencido de que me hallaba ante un loco, quise alejarme. Pero el hombre me siguió en silencio, sin dejar de pegarme. Entonces empecé a correr (aquí debo puntualizar que hay pocas personas tan veloces como yo). Él salió en persecución mía, tratando infructuosamente de asestarme algún golpe. Y el hombre jadeaba, jadeaba, jadeaba y resoplaba tanto, que pensé que, si seguía obligándolo a correr así, mi torturador caería muerto allí mismo. Por eso detuve mi carrera y retomé la marcha. Lo miré. En su rostro no había gratitud ni reproche. Solo me pegaba con el paraguas en la cabeza. Pensé en presentarme en la comisaría, decir: “Señor oficial, este hombre me está pegando con un paraguas en la cabeza.” Sería un caso sin precedentes. El oficial me miraría con suspicacia, me pediría documentos, comenzaría a formularme preguntas embarazosas, tal vez terminaría por detenerme. Me pareció mejor volver a casa. Tomé el colectivo 67. Él, sin dejar de golpearme, subió detrás de mí. Me senté en el primer asiento. Él se ubicó, de piel, a mi lado: con la mano izquierda se tomaba del pasamanos; con la derecha blandía implacablemente el paraguas. Los pasajeros empezaron por cambiar tímidas sonrisas. El conductor se puso a observarnos por el espejo. Poco a poco fue ganando al pasaje una gran carcajada, una carcajada estruendosa, interminable. Yo, de la vergüenza, estaba hecho un fuego. Mi perseguidor, más allá de las risas, siguió con sus golpes. Bajé -bajamos- en el puente del Pacífico. Íbamos por la avenida Santa Fe. Todos se daban vuelta estúpidamente para mirarnos. Pensé en decirles: “¿Qué miran, imbéciles? ¿Nunca vieron a un hombre que le pegue a otro con un paraguas en la cabeza?”. Pero también pensé que nunca habrían visto tal espectáculo. Cinco o seis chicos nos empezaron a seguir, gritando como energúmenos. Pero yo tenía un plan. Ya en mi casa, quise cerrarle precipitadamente la puerta en las narices. No pude: él, con mano firme, se anticipó, agarró el picaporte, forcejeó un instante y entró conmigo. Desde entonces, continúa golpeándome con el paraguas en la cabeza. Que yo sepa, jamás durmió ni comió nada. Simplemente se limita a pegarme. Me acompaña en todos mis actos, aun en los más íntimos. Recuerdo que, al principio, los golpes me impedían conciliar el sueño; ahora, creo que, sin ellos, me sería imposible dormir. Con todo, nuestras relaciones no siempre has sido buenas. Muchas veces le he pedido, en todos los tonos posibles, que me explicara su proceder. Fue inútil: calladamente seguía golpeándome con el paraguas en la cabeza. En muchas ocasiones le he propinado puñetazos, patadas y -Dios me perdone- hasta paraguazos. Él aceptaba los golpes mansamente, los aceptaba como una parte más de su tarea. Y este hecho es justamente lo más alucinante de su personalidad: esa suerte de tranquila convicción en su trabajo, esa carencia de odio. Esa, en fin, certeza de estar cumpliendo con una misión secreta y superior. Pese a su falta de necesidades fisiológicas, sé que, cuando lo golpeo, siente dolor, sé que es débil, sé que es mortal. Sé también que un tiro me libraría de él. Lo que ignoro es si, cuando los dos estemos muertos, no seguirá golpeándome con el paraguas en la cabeza. Tampoco sé si el tiro debe matarlo a él o matarme a mí. De todos modos, este razonamiento es inútil: reconozco que no me atrevería a matarlo ni a matarme. Por otra parte, últimamente he comprendido que no podría vivir sin sus golpes. Ahora, cada vez con mayor frecuencia, tengo un presentimiento horrible. Una profunda angustia me corroe el pecho: la angustia de pensar que, acaso cuando más lo necesite, este hombre se irá y yo ya no sentiré esos suaves paraguazos que me hacían dormir tan profundamente.

Fernando Sorrentino /Argentina

3


4

Abecedario

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

Hongos y plantas se alían para crear kilométricas tuberías de raíces que conectan a las especies vegetales entre sí. De este modo, los bosques, unidos bajo tierra, cobran fuerza ante amenazas como el cambio climático para poder cumplir su función de sumideros de carbono. Pero los científicos aún desconocen cómo se produce esta interacción, similar a la red de Internet. Alejandro Galisteo* l director de cine James Cameron imaginó que en la luna Pandora del planeta Polifemo, el escenario en el que transcurre la acción de la película Avatar, todos los organismos estaban conectados. En una escena de la cinta, la doctora Grace Augustine (interpretada por la actriz Sigourney Weaver) advierte al marine y protagonista de que en este satélite natural los recursos se gestionan gracias a “algún tipo de comunicación electroquímica entre las raíces de los árboles”. El alegato ecologista de este filme, estrenado en 2009, recogía la idea principal de Suzanne Simard, científica en la Universidad de Columbia Británica en Vancouver (Canadá), que en 1997 publicó parte de su tesis doctoral en la revista Nature sobre cómo las plantas interactúan entre sí. Según sus estudios, los bosques se convierten en complejos sistemas donde las especies intercambian nutrientes, envían señales de alerta y se relacionan con el medio con mayor o menor éxito.

Sabiduría del bosque

La experta difunde desde hace 20 años su trabajo alrededor del mundo con la misma premisa: los responsables de esta colaboración son las redes de micorrizas, es decir la simbiosis entre los hongos y las raíces de las plantas. Esta conexión, que también se conoce como la red de Hartig, permite el intercambio de nutrientes, agua y carbono con y entre las especies vegetales a las que están conectadas. “La mayoría de los sistemas vegetales crecen sobre esta asociación simbiótica en la que el hongo suministra a la planta compuestos inorgánicos como nitrógeno o fósforo que esta necesita para nutrirse y crecer, y la planta aporta al hongo azúcares resultantes de la fotosíntesis”, explica la científica sobre estas redes, que por la semejanza con los nodos de Internet algunos investigadores han llamado el Internet de las plantas. A pesar de la aceptación por parte de toda la comunidad científica sobre la relevancia de las interacciones que se dan en las micorrizas, la controversia comienza cuando Simard se refiere a estas conexiones como sabiduría del bosque. Por ello, otros investigadores han arrojado luz a este entramado de tuberías subterráneas de raíces e hifas (filamentos cilíndricos del cuerpo de los hongos), que pueden llegar a ser kilométricos y aparecen en todos los sistemas climáticos.

Transferencia de carbono

En este sentido, un estudio de la revista Science demostró, tras 5 años de investigación, que algunos ejemplares de abeto europeo con más de 120 años de antigüedad en los

Las comunica

A pesar de la importancia de las redes que unen a plantas y hongos, los científicos aún no tienen claro cómo se regula el intercambio de nutrientes entre ellos.

secretas de las

bosques suizos traspasaban carbono a otros árboles, tanto a sus semejantes como a los de especies distintas. “Fue una sorpresa encontrar transferencia interespecífica. Hasta ahora solo se había reflejado esto en plántulas, pero no en ejemplares adultos”, afirma Tamir Klein, geoquímico de la Universidad de Basilea (Suiza) y autor principal del trabajo, para quien al principio sus resultados fueron fruto de un error de cálculo. Para comprobarlo, Klein bajó de la grúa de 12 metros de altura desde la que previamente había regado las copas de los árboles con una red de tubos en los que inyectó carbono-13, un tipo de elemento más denso que el que se encuentra normalmente en el aire. “Esto nos permitió distinguirlo del material habitual y rastrear su transferencia desde las hojas, donde se realizaba la fotosíntesis, hasta que se transportaba a las ramas, los tallos y las

raíces finas de los otros árboles”, detalla. Ya en el suelo, el investigador israelí excavó en la tierra junto a su equipo hasta llegar a la red de micorrizas para verificar que el isótopo etiquetado había viajado desde el ejemplar marcado hasta los árboles más próximos de especies diferentes. “Esto es muy relevante, ya que nos permite comprender que un bosque es más que una colección de árboles individuales. Ya no solo compiten por los recursos, sino que los comparten. Actúan de forma colectiva”, asevera el experto. En estos mismos bosques, el ecólogo Kevin Beiler, investigador en la Universidad de Eberswalde (Alemania) y discípulo de Simard, mapeó los vínculos entre las especies de micorrizas en un bosque y los abetos de Douglas (Pseudotsuga menziesi) a través de sus conexiones genéticas. “Utilicé marcadores microsatélites de ADN para verificar los genes del abeto y


iernes

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017 Fotos: Archivo

Los bosques se convierten en complejos sistemas donde las especies intercambian nutrientes, envían señales de alerta y se relacionan con el medio, según Suzanne Simard.

(Wood Wide Web) a esta red de micorrizas con un estudio en New Phytologist.

Conexiones contra amenazas

aciones plantas

del hongo en cada punto en el que se unían las células de la raíz con las hifas. También recogí el ADN de cada árbol y lo comparé con las muestras que obtuve de las raíces próximas a cada ejemplar”, apunta Beiler. Los resultados de este primer muestreo, publicados en el Journal of Ecology, desbordaron al investigador, que observó cómo las raíces de cada abeto de Douglas estaban unidas a probablemente “más de mil especies de hongos micorrícicos”, comenta. Para estudiar la inabordable red, se decantó por analizar las conexiones entre los micelios de los dos hongos que más veces aparecían unidos a las raíces de los abetos. “Descubrí que los árboles más longevos eran los que presentaban más conexiones, mientras que los ejemplares más jóvenes no estaban tan vinculados al resto del bosque”, concreta el científico alemán, que fue uno de los primeros en acuñar el término Internet de las plantas

Estas redes, similares a las que utilizamos en el wifi de casa, corren el peligro de “desconectarse” ante las talas masivas de árboles. Pero ante otras amenazas, como el aumento de las emisiones de dióxido de carbono, las tuberías que conectan los árboles desempeñan un papel esencial, sobre todo teniendo en cuenta que los bosques absorben cerca del 30 por ciento de estas emisiones. Un equipo multidisciplinar de científicos, que contó con la colaboración del biólogo César Terrer, del Imperial College de Londres, revisó en Science 83 estudios sobre la capacidad de fertilización que tenían los grandes ecosistemas vegetales relacionados con el aumento de CO2 atmosférico. “Buena parte de los artículos se contradecían, pero encontramos un punto en común: el factor limitante del nitrógeno”, señala Terrer. Aquí entraron en juego un tipo de micorrizas especiales, las ectomicorrizas, que son hifas de hongos asociadas a especies de coníferas como las de bosques boreales o regiones alpinas, similares a los abedules o pinos que se han citado en el resto de investigaciones del artículo. “Las ectomicorrizas tienen unas enzimas especiales que permiten a las plantas acceder al nitrógeno inorgánico del suelo, producido por bacterias y microorganismos, a cambio de carbohidratos que los vegetales producen en la fotosíntesis. Así, los árboles pueden aprovechar el efecto de fertilización del carbono y, a la par que crecen y se reproducen rápidamente, absorben una mayor cantidad de CO2 atmosférico”, dice el científico, para quien esta capacidad no depende solo de la presencia de nitrógeno en los suelos, sino de la vinculación de los vegetales con este tipo de hongos. “Se observaron especies que pese a crecer en suelos en los que había menos nitrógeno, los árboles se desarrollaban más y por lo tanto absorbían más carbono al estar más vincu-

lados a ectomicorrizas que otras plantas que nacían en suelos con más cantidad de nitrógeno, pero sin la presencia de esta red”, asevera el investigador español. Sin embargo, según Terrer, gran parte de los experimentos de absorción de carbono se han hecho en suelos donde el principal limitante es el nitrógeno y no conocemos los patrones en los ecosistemas limitados por fósforo. “Esto indicaría que los bosques del Amazonas no podrían absorber más carbono en el futuro”, advierte el investigador. En otro estudio de Science, publicado en enero, el científico de la Universidad de Columbia Británica Jonathan A. Bennett se centró en las relaciones de 550 poblaciones de 55 especies de árboles de Norteamérica. Su equipo recogió semillas y plántulas de las especies dominantes en la zona, así como muestras de suelo próximas a los árboles más ancianos. “La hipótesis principal era que los ejemplares adultos, al haber crecido durante décadas en el mismo lugar, han establecido muchas interacciones con otros organismos del suelo, incluidos tanto hongos micorrízicos como patógenos”, señala el investigador americano. Los resultados lo confirmaron: las redes de ectomicorrizas eran más espesas cuanto más cerca se sitúan de un ejemplar anciano. “Estas generan una especie de vaina alrededor de cada semilla, una especie de armadura con la que los hongos protegen de agentes patógenos a las pequeñas raíces de las plántulas”, afirma el experto.

El mercado de nutrientes

Sin embargo, a pesar de la importancia de las redes que unen a plantas y hongos, los científicos aún no tienen claro cómo se regula el comercio de nutrientes entre ellos. Para Marcel van der Heijden, ecólogo de la Universidad de Utrecht (Holanda), no se trata de transferencias mutualistas, es decir, que beneficien a ambos participantes por igual, ni está claro qué especie domina los intercambios. “Es imposible abordar toda la gama de interacciones que se dan en

5


6

iernes

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

Un estudio demostró que los árboles más longevos eran los que presentaban más conexiones, mientras que los ejemplares más jóvenes no estaban tan vinculados al resto del bosque.

las redes de simbiosis arbuscular en la naturaleza, pero parece que no todas responden a la dinámica del mercado biológico”, afirma el holandés, quien hace referencia a una perspectiva similar a la económica, en la que los hongos proporcionarían más nutrientes a las plantas que a su vez les proveen de más carbono. “En nuestra revisión de estudios sobre micorrizas arbusculares concluimos que tanto las plantas como los hongos pueden regular la entrega de recursos y favorecer a unos u otros simbiontes”, apunta Van der Heijden en un estudio publicado en Nature Plants en el que se establecieron cinco dinámicas de intercambio distintas, que iban desde el parasitismo hasta la identificación de la planta de su socio más beneficioso.

Enviando señales de alarma

“En la simbiosis no solo se intercambia carbono por fósforo o nitrógeno, sino que los hongos también aportan a las plantas otros nutrientes como cobre, hierro o zinc, y compuestos químicos para resistir a situaciones de estrés, como el ataque de patógenos o las sequías”, asevera el científico. Pero no toda la comunidad científica termina de ponerse de acuerdo sobre las últimas interacciones que indica el holandés. La idea de que las plantas son capaces de enviar señales de alarma o de ayuda a sus semejantes, genera muchas dudas. Sin embargo, hay estudios que apuntan hacia esto. Uno de ellos es el publicado en Frontiers in Plant Science por Ren Sen Zeng, ingeniero agrónomo de la Universidad Agrícola de Fujian, en China. El equipo de Zeng cultivó

pares de plantas de tomate en macetas. En algunas muestras se permitió que los vegetales formaran redes micorrízicas, mientras que en otras limitó esta simbiosis. Cuando las redes de hongos habían acabado de formarse, las hojas de una planta de cada par fueron rociados con Alternaria solani, un hongo que ocasiona la enfermedad del tizón en cultivos agrícolas. Para prevenir que las plantas interactuaran con otros compuestos químicos del medio se rodearon con bolsas de plástico herméticamente cerradas. Pasadas 65 horas, Zeng infectó la planta que quedaba sana en cada par, pero los ejemplares que estaban unidos a una red micorrícica mostraron resistencia ante el hongo, siendo menos propensos a enfermar; y cuando lo hicieron, los niveles de estrés fueron significativamente más bajos. Otra investigación similar a la de Zeng es la que realizó un equipo de científicos de la Universidad de Aberdeen (Escocia), liderados por David Johnson. Para su estudio, publicado en Insights & Perspectives, se seleccionaron habas, plantas que también se asocian entre sí con redes de hongos arbusculares. Algunas muestras fueron expuestas a áfidos, especies de insectos cuyas plagas son una amenaza para los cultivos agrícolas y forestales, y la jardinería. En el estudio, estos organismos se alimentaron con las hojas de la planta de haba a la que pudieron acceder. “Las que estaban conectadas a través de los micelios (masa de hifas del hongo) excretaron defensas químicas contra los áfidos, mientras que las que no estaban conectadas no pudieron reaccionar”, apunta Johnson. Así los bosques actúan como

un organismo, una enorme estructura que se articula bajo el suelo a través de una red en la que interactúa un destacado elenco de actores invisibles al ojo humano, pero que pueden determinar el futuro del clima. Comprender su funcionamiento es el desafío al que se enfrenta aún la ciencia.

¿Mensajes aéreos?

Las especies vegetales no solo reciben estímulos a través de sus raíces. “Se ha podido comprobar que las plantas detectan compuestos orgánicos volátiles (COV) con receptores químicos en sus hojas, que a su vez transmiten señales que acaban dando lugar a cambios en la expresión génica”, señala desde Ecuador Josep Peñuelas, investigador del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales. “Las plantas y demás organismos a través de la evolución han desarrollado una especie de lenguaje, vías bioquímicas, que han utilizado para comunicarse y actuar en consecuencia del mensaje recibido”, señala el científico, que pone como ejemplo la variación de las emisiones de estos compuestos, cuando se rocía la planta con antibióticos. Peñuelas destaca como interacciones más evidentes las que provocan el intercambio de CO2 y agua. “Pero las emisiones de COV se dan por centenares con implicaciones ambientales sin las que no se entiende el funcionamiento general de la biosfera”, añade. Ejemplo de esto es la polinización de las flores, cuyos tejidos emiten estos compuestos para llamar la atención de los insectos que transportarán su polen. *Sinc


Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

El segundo descubridor de América DCA, 14 de junio de 1934.El berlinés Alexander von Humboldt visitó el Nuevo Mundo en 1799 con su divisa de “Aprender; aprender incesantemente; aprender por amor desinteresado a los adelantos del saber”. Con tal propósito se había presentado en España donde Carlos IV se honró dándole esta amplia autorización: “Ordena Su Majestad a los capitanes generales, comandantes, gobernadores, corregidores y demás justicias, no impidan por ningún motivo la conducción de los instrumentos de Física, Química, Astronomía y Matemáticas, ni el hacer en todas las posesiones ultramarinas las observaciones y experimentos que juzgue útiles, como tampoco el colectar libremente plantas. animales, semillas y minerales, medir la altura de los montes, examinar la naturaleza de estos y hacer observaciones astronómicas y descubrimientos útiles al progreso de las ciencias; pues, por el contrario, quiere el Rey que todas las personas a quienes corresponda, den al Barón de Humboldt todo el favor, auxilio y protección que necesite”.

Gavetas Archivo

7


8

Reporte en V

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

Historia de la devoció de Jesús en Fotos: Archivo

En este artículo se expone con abundancia de datos, la primera referencia documental al culto del Sagrado Corazón en el país. José Roberto Campollo*

on las apariciones de Nuestro Señor Jesucristo resucitado a Santa Margarita María de Alacoque (monja de la Orden de la Visitación de Nuestra Señora, fundada por el jesuita San Francisco de Sales) en Francia, a partir del 27 de diciembre de 1673, la devoción se expandió a pesar de las dudas y recelos de muchos. El mismo Cristo profetizó que su Sagrado Corazón triunfaría a pesar de sus enemigos, y fueron los padres jesuitas los encargados de expandir la devoción por todo el mundo. En San Marcos del período de dominación hispánica, en 1780, la Cofradía del Señor del Huerto, más conocida como Hermandad de la Transfiguración, solicitó a fray Pedro Clériga el aumento de guachivales; es decir, misas de obligación que dicha agrupación debía celebrar durante el año, solicitud que fue atendida positivamente.

Nuevas fiestas

Las nuevas fiestas para dicha hermandad, aparte de la titular, velación de Jueves Santo y aniversario, eran: San Miguel Arcángel (29 de septiembre), San Pedro Apóstol (29 de junio), Santiago Apóstol (25 de junio), San Joaquín padre de la Virgen María (16 de agosto, según la antigua liturgia), los Desposorios del Señor San José (26 de noviembre), misa del Día de Todos los Santos (1 de noviembre) y el Sacratísimo Corazón de Jesús (viernes después de la octava del Corpus y el último domingo de junio), iniciándose aquí la entrada de esta devoción al pueblo de San Marcos, quedando desde esas fechas perfectamente regulada en el sentir popular. La devoción creció en los hogares marquenses, y es así como en 1810 el ciudadano Francisco Cárdenas, regidor del ayuntamiento, hombre culto y devoto, otorgó testamento y entre sus mandas forzosas (donaciones y contribuciones obligatorias a la Iglesia u otra obra pía) legó 100 pesos para la hechura de una nueva imagen de Jesús Nazareno adaptada al gusto y devoción imperante en esos inicios del siglo XIX (Neoclásico), 152 pesos para la fundación de una cofradía para el sufragio de las ánimas, en especial la de él, sus padres y abuelos, y estableció la fundación de la capellanía del Sacratísimo Corazón de Jesús, sobre un molino en tierras de su propiedad, valuado en 650 pesos. Una capellanía consiste en una fundación en la cual el capellán tiene derecho a cobrar el fruto de ciertos bienes a cambio de la obligación

Imagen del Sagrado Corazón de Jesús de la catedral de San Marcos, que es objeto de culto en junio.

de celebrar misas y otros actos de culto, otorgada mediante testamento. La del Sagrado Corazón de Jesús en San Marcos, otorgada por el señor Cárdenas y, como responsable directa, su mujer, doña María de Barrios, fue fundada con la obligación de celebrar misa el cuarto domingo de cada mes, cuando tiene lugar la festividad de San Francisco de Sales (fundador de la Orden de las Visitandinas, a las cuales se apareció al Sacratísimo Corazón de Jesús) y misa de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. En dicha capellanía funcionó un oratorio en el cual fue colocada la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Este oratorio estaba ubicado en la parte sur poniente de la ciudad, muy

cerca de la actual aldea Las Lagunas. Los años transcurrieron en paz y la capellanía funcionaba con normalidad hasta que irrumpió la Reforma liberal, cuyo objetivo era diluir el poder de la Iglesia católica y servirse de sus bienes, incluidos los de las cofradías, hermandades, asociaciones y capellanías, para fundar bancos estructurados a capricho de los dirigentes liberales, por lo que se suprimió la capellanía del Sagrado Corazón de Jesús en San Marcos, mas no así su oratorio, que pervivió hasta el 18 de abril de 1902, cuando el fatídico terremoto de San Perfecto vino a dar por los suelos con todos los edificios de San Marcos, incluidos templos. Por aquel entonces era cura párroco de San Marcos el recordado Cayetano Maldona-


iernes

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

ón al Sagrado Corazón San Marcos

Procesión extraordinaria de rogativa por las lluvias, pues “era junio y no llovía”. En la foto aparecen los miembros del Apostolado de la Oración de la catedral de San Marcos, en el parque central, con el Sagrado Corazón de Jesús, el 11 de junio de 1951.

Altar Mayor antiguo de la recién inaugurada catedral de San Marcos, en el cual aún permanecía el Sagrado Corazón de Jesús.

Afiche promocional de junio de 2015 en San Marcos.

do, quien recibió su formación en Medicina y sacerdotal en Roma, amigo de infancia del general Justo Rufino Barrios y, por ende, hombre inamovible de su puesto eclesiástico. Fue el artífice del restablecimiento de las antiguas devociones y tradiciones marquenses.

Apostolado de la oración

El padre Maldonado, sin fondos para la reconstrucción de todos los templos y basado en la devoción al Sagrado Corazón, aún activa y en la reciente consagración del Sagrado Corazón de Jesús por el papa León XIII, en su encíclica Annun Sacro del 25 de mayo de 1899, decidió trasladar la imagen al templo parroquial provisional (que duró en pie hasta la construcción de

la actual catedral) inaugurado en 1906, según el cronista, coronel y doctor Ignacio Alfaro. En dicho templo parroquial provisional, la sagrada imagen fue entronizada en el Altar Mayor, donde permaneció incluso ya construida la actual catedral, hasta la modificación del Altar Mayor durante el obispado de Próspero Penados del Barrio que quiso hacer el Altar Mayor más sobrio,basadoensusinterpretacionesdelConcilio Vaticano II. En 1950 se creó la Asociación del Apostolado de la Oración en San Marcos, entidad internacional constituida en Francia a mediados del siglo XIX, destinada a dar culto especial al Sacratísimo Corazón de Jesús, siendo su sección de varones la Hermandad del Señor Sepulta

do y la sección de damas, la Hermandad de la Santísima Virgen de Dolores, que desde esa época son las encargadas de su culto, quedando a cargo de la Hermandad del Señor Sepultado y Apostolado de la Oración, según los estatutos aprobados en 1958. El padre Maldonado ideó una nueva forma de culto al Sagrado Corazón para que durante todo junio recibiera visitas y devociones, fundando los Cultos, Preces y Desagravios al Sacratísimo Corazón de Jesús con los niños de la doctrina (antes de recibir la primera comunión), para que todas las tardes del mes se rezara el Rosario y otras oraciones especiales ante la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. A partir de 1917 la familia de cada niño se encarga de rendirle culto al Sagrado Corazón un día al mes, modalidad que ha permanecido así hasta hoy, con la diferencia de que en vez de ser las familias de los niños de la doctrina las encargadas de rezar cada día, son familias y grupos devotos que año con año son tomados en cuenta por la Hermandad encargada. *Historiador

9


10

Contando el tiempo

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

El hombre que inventó el Fotos: Archivo

La promesa incumplida de Thomas Alva Edison de entregarle US $50 mil a Nikola Tesla si mejoraba un motor hizo que este genio de Smijan, en lo que ahora es Croacia, dejara de trabajar para él y revolucionara la naciente industria eléctrica. Fernando Quiñónez * ay personas a quienes su gran capacidad inventiva suele llevarlas a ser reconocidas mundialmente, pero también ocurre que a un inventor se le invisibilice de forma premeditada aún después de fallecido. Uno de ellos es Nikola Tesla, considerado el inventor del siglo XX y cuyas frecuentes divergencias con Thomas Alva Edison hicieron que el segundo fuera reconocido como el padre de la electricidad. Tesla nació el 10 de julio de 1856 en Smijan, un pequeño pueblo en las montañas de la región de Lika, que en esa época era parte del Imperio austriaco y en lo que ahora se conoce como Croacia, cuyo legado ha trascendido durante estos 161 años. Incluso hay descubrimientos que no se han materializado porque ponen en riesgo poderosos intereses económicos. En 1875 comenzó sus estudios en la Escuela Politécnica de Graz, Austria, que sería la cuna de un sueño que nunca hizo realidad, a pesar de que legó el bagaje teórico: idear una forma para que la energía eléctrica llegase a todo el mundo de manera gratuita. No llegó a culminar formalmente su adiestramiento, pero asistió a las clases como oyente y, no obstante, en 1881 trabajó en la empresa Ferenc Puskas, en Budapest, donde llegó a ser el jefe de electricistas. En este tiempo efectuó muchas mejoras en el equipo de la estación central y se afirma que perfeccionó un teléfono que nunca se patentó.

Principal divergencia

Edison impulsaba los generadores de corriente continua (DC o direct current), que es aquella que fluye por un material conductor (uno de los más eficientes es el cobre) en un solo sentido. Por ello es que para conectar los aparatos es necesario conservar la polaridad “positivo” y “negativo”, como la energía utilizada en los automóviles. Por el contrario, Tesla, valiéndose del hecho que la corriente continua comienza a disminuir su voltaje a una distancia corta y la potencia es menos eficiente, propulsó la corriente alterna (AC, alternating current o CA en español) en la cual la energía fluye en ambos sentidos, y de ahí que no importa que un aparato se enchufe con cualquier polaridad. Las centrales que Edison fabricaba llevaba la electricidad a no más de

Nikola Tesla fue un inventor, ingeniero mecánico, ingeniero eléctrico y físico de origen serbio.


iernes

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

l siglo XX En Estados Unidos, Tesla registró 112 patentes de diferentes dispositivos que llegaron a evolucionar 700 inventos, entre ellos un submarino eléctrico. Además, creó o sentó las bases teóricas para desarrollar la resonancia magnética (hoy usado en la medicina), el radar, la lámpara de pastilla de carbono, el despegue y aterrizaje vertical de aviones (o más bien un primitivo helicóptero en 1893 antes del primer vuelo de los hermanos Wright), el control remoto, la extracción de energía de la tierra en grandes cantidades, microscopio electrónico, sistemas de propulsión de medios electromagnéticos sin partes móviles, así como herramientas de medición y control climático, entre otros. En el campo de la medicina y la fisioterapia, hoy en día la terapia mecánica o vibratoria se utiliza habitualmente, pero el descubridor de ello es, sin duda, Tesla, quien en uno de sus experimentos sintió cómo las vibraciones se transmitieron a su cuerpo. Instó a sus asistentes a que lo probaran y para su sorpresa, luego de unos minutos, todos sintieron ganas irrefrenables de ir al cuarto de baño. Aunque él no lo sabía, había conseguido replicar los movimientos peristálticos que mueven el alimento por el tubo digestivo. La emblemática Wardencliff Tower se quedó en un experimento en 1893, con la cual buscaba transmitir la energía eléctrica sin utilizar cables.

800 metros a la redonda, lo que incidía en que para electrificar una zona más grande había que instalar más plantas. Y además, el inconveniente es que el voltaje utilizado era bajo. Tesla descubrió que la corriente alterna podía elevarse a voltajes muy altos (miles) y con ello instalar un gran generador en un punto apartado, como un río, y luego instalar un cableado que llevara la energía a lugares distantes, incluso cientos de kilómetros para luego reducir ese voltaje, a fin de que pudiera ser utilizado en las viviendas, comercios e industrias.

El comienzo de la historia

En junio de 1884, Tesla se trasladó de Francia a Nueva York, donde fue contratado por Edison, a quien le explicó su brillante idea, pero este lo rechazó al ver que su naciente empresa productora de energía estaba en peligro. Tesla contó alguna vez que Edison le dijo que le entregaría 50 mil dólares si era capaz de rediseñar un motor de corriente continua. Después de meses de trabajo, llegó a reclamar el dinero ofrecido, pero Edison le dijo: “Usted no entiende nuestro humor estadounidense” y se negó a darle dicha suma, pero le indicó que le aumentaría el sueldo de US $10 a US $18 a la semana, lo cual rechazó y renunció a su empleo en ese preciso momento. Después de un tiempo, cavando zanjas para el cableado de su exjefe, Tesla logró exponer su idea a prestigiosos empresarios, tanto que llegó a aliarse con George Westinghouse, quien le compró sus patentes y comenzó a desarrollar su teoría. En 1893 el sistema fue presentado por vez primera en el World´s Columbian Exposition de Chicago, y 2 años más tarde los motores

de corriente alterna de Tesla se instalaron en el diseño de energía eléctrica de las cataratas del Niágara, el principal golpe recibido por Edison que pretendió colocar los suyos de corriente continua. A partir de ello comenzó una batalla legal entre ambos. Edison montó una campaña para demostrar que el alto voltaje de la corriente alterna podía matar, y lo hizo mostrando cómo morían los animales a los que se les aplicaba un alto voltaje con energía alterna, como la utilizada en la recién inventada silla eléctrica que ejecutaría a los presos condenados a muerte.

Otros inventos

Una de las visiones de Tesla era que cualquier persona, en tierra o mar, podría recibir noticias de cualquier lugar del mundo o mensajes particulares destinados solo a ella con un aparato sencillo y barato que cabe en el bolsillo. Si está pensando en un teléfono celular puede estar en lo correcto, como también lo fue hace años cuando se utilizaban los localizadores de personas ( beepers). Su teoría se basaba en sus descubrimientos sobre magnetismo, electromagnetismo y la radiofrecuencia que fueron utilizados por Guglielmo Marconi (17 patentes de Tesla) para inventar la radio y por el que ganó el Nobel, robándoselo a Tesla. Bajo los mismos principios con los cuales se creó la radio, Tesla buscaba llevar la electricidad de forma inalámbrica y gratuita, pero la reticencia de esta industria que se vio en peligro obstaculizó materializarlo. La emblemática Wardencliff Tower se quedó en un experimento en 1893.

Luz de Tesla

Mientras Edison trabajaba para crear la bombilla incandescente en la que una corriente calentaba una resistencia colocada dentro de un tubo al vacío que produjo luz, Tesla descubrió un fenómeno de carácter ondulatorio, llamado Luz de Tesla en las corrientes alternas de alta tensión y alta frecuencia. Con ello, observó que las lámparas de incandescencia de un único polo emiten luz cuando se les aproxima a un conductor por el que pasa corriente eléctrica y que los tubos de vidrio vacíos brillan aunque carezcan de un electrodo, si se les conecta por uno de sus extremos y se aproxima el otro a un conductor por el que fluye corriente de alta frecuencia. Se trata de esos tubos luminosos blancos largos colocados hoy en los techos de casas, oficinas e industrias. A pesar de todos estos aportes, Tesla no era una persona adinerada. Por el contrario, el 7 de enero de 1943 murió casi sin un centavo en la bolsa, en la habitación 3327 del New Yorker Hotel, en Nueva York. Su cuerpo fue localizado al día siguiente de su fallecimiento por una empleada que llegó a hacer el aseo. Tesla nunca se casó ni dejó hijos. Alguna vez afirmó que la castidad era muy útil para sus habilidades científicas, pero cerca del final de su vida declaró a un periodista: “A veces siento que al no casarme hice un sacrificio demasiado grande a mi trabajo”. Aunque numerosas mujeres compitieron por su afecto, ninguna llegó a materializar una relación con él. Aún después de muerto, se intensificó la campaña para borrar su nombre de la historia y atribuir sus éxitos a otros. Hoy en día, para gran parte de la humanidad, los dispositivos inventados por Tesla son utilizados a diario, pero difícilmente se asocian con su apellido. *Periodista

11


12

Tragaluz Para Juan Rulfo, la muerte está en todas partes. El dolor y el sentimiento de pérdida son universales. Pero algo que es intransferible es la soledad que, aunque pareciera de todos, tiene nombre propio y va cosida a nuestra sombra.

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

Las mujere

Elena Poniatowska* i un lector atento revisa el trato que Juan Rulfo le da a las mujeres en El llano en llamas y en Pedro Páramo, —fuera de la prodigiosa y trágica historia de amor entre Susana San Juan y Pedro Páramo— Rulfo se refiere a ellas como viejas carambas, viejas infelices, viejas de los mil judas, viejas hijas del demonio, floripondios engarruñados, viejas indinas, viejas feas como pasmadas de burro, viejas todas caídas en los cincuenta y otros calificativos. En Anacleto Morones, antes de acostarse con la Pancha, Lucas Lucatero le pide que se corte esos pelos que tiene en los bigotes y hasta le ofrece traerle tijeras. Entonces, Pancha le responde: “Como te burlas de mí, Lucas Lucatero. Te pasas la vida mirando mis defectos. Déjame mis bigotes en paz. Así no sospecharán.” Alguna vez, hace muchos años, lo entrevisté a propósito de las mujeres en su obra e iniciamos el diálogo en su oficina del Instituto Nacional Indigenista. –Oye Juan, y ¿cuál es el momento de tu vida en que has sido más feliz? –le pregunté cuando se publicó Pedro Páramo. –Yo creo que nunca he tenido ningún momento. –¡Ay, a poco! ¿Ni cuando haces el amor eres feliz? –Bueno… asegún. Todo tiene sus asegunes. –Oye Juan y ¿por qué en tus cuentos y en tu novela Pedro Páramo las mujeres aparecen solo vistas por los hombres? –Es que yo tengo muy pocos personajes mujeres. –Pero tu gran personaje mujer, Susana San Juan, delira, ¿por qué? O ¿es que tú crees que las mujeres están medio chifladas? –No. Son redondas las mujeres. –¿Redondas? –Sí, es que no tienen esquinas y no hay por donde agarrarlas. –¿A poco tú nunca has podido agarrarlas? –Pues me ha costado trabajo. –Todo cuesta trabajo, Juan. –A mí me gusta mucho la mujer, pero me gusta más como amiga y como compañera que como esposa, porque el matrimonio es una atadura y desde el momento en que es atadura deja de funcionar. –¿Y por qué pones a Susana San Juan a platicar puras distancias? –Susana San Juan dice cosas muy concretas, habla de su amor por otro, por Florencio. –Es que tú tratas mal a las mujeres en tus dos libros, Juan, ninguna de ellas funciona realmente; todas son encarnaciones de alguna debilidad humana, estériles como Dorotea,

Rulfo aseguraba no recordar algún momento de felicidad en su vida. El erotismo de sus personajes

chismosas como Eduviges, arrepentidas como Natalia, locas como Susana San Juan o bigotonas como Pancha. –¿Pancha? ¿Cuál Pancha? –Pancha, la de Anacleto Morones. –¡Ah, como serás! –Como serás tú, Juan. A Susana San Juan la avientas sobre el lecho revuelto, los ojos vidriosos, la mirada perdida, bañada en sudor, diciendo puras distancias. En tu obra, ningún personaje mujer funciona para ti como mujer de a de veras, ninguna dice esta boca es mía, ninguna es fresca como la fresca mañana, sólo Natalia tiene las piernas redondas y duras al sol, pero para qué le sirven, se las llenas de pústulas y de llagas como el cerebro, la corroe el remordimiento, le amoratas las piernas, se las anudas para no volver a desatarlas. ¡Y luego, lo que le haces a Damiana! –¿Qué le hago yo a Damiana? –La pones a esperar allí toda la vida a que regrese Pedro Páramo. En vano entorna la puerta y se desnuda para que don Pedro no encuentre dificultades, pero él nunca regresa porque una vez gritó frente a su puerta: “¡Damiana, ábreme la puerta!” y Damiana no le abrió. ¡Y lo que le haces a Micaela!

–¿A Micaela? –Sí, a Micaela. Ella le explica a Lucas Lucatero que no ha manchado su alma: “Soy soltera, pero tengo marido. Una cosa es ser señorita y otra es ser soltera. Tú lo sabes. Y yo no soy señorita pero soy soltera” y él le dice: “A tus años haciendo eso, Micaela”. “Tuve que hacerlo” responde ella y añade: “Qué me ganaba con vivir de señorita. Soy mujer. Y una nace para dar lo que le dan a una” Entonces él le dice: “Hablas con las mismas palabras de Anacleto Morones”, “Sí -responde ella- él me aconsejó que lo hiciera para que se me quitara lo hepático. Y me junté con alguien. Eso de tener cuarenta años y ser nueva es un pecado”. –Oye, pues, ¿qué te pasa Elena? ¿A poco ya te hiciste feminista? –Solo estoy repitiendo tus palabras.

Cuentos que parten del rencor

No sería temerario afirmar que Pedro Páramo y muchos de los cuentos de El llano en llamas parten del rencor. O de los rencores. La tierra solo entrega un pellejo de vaca, el sol calcina, tatema los llanos pelones y las cabezas alucinadas, las mujeres son comales ardiendo


iernes

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

es de Juan Rulfo Fotos: Archivo

s es mudo y estoico.

cuya carne se calienta enseguida con el calor de la tierra. Los hombres de Rulfo, mejor dicho, sus ánimas en pena van por llanos en llamas buscando a un padre que los deshijó en el momento de concebirlos, son solo hijos de una madre que les dejó el encargo de vengarlas y murieron en buena hora, porque de no morir a tiempo solo hubieran servido de risión para los demás, para aquellos que toman cerveza caliente en la cantina, caliente como meados de burro, para aquellos que hablan de la mujer como de la pitahaya, que sirve únicamente porque tiene su agujerito. Somos un pueblo sin compasión, nada mejor puede pasarle a Susana San Juan que estar bajo tierra. Nada mejor para Pedro Páramo que convertirse en ese montón de piedras en el que se desmorona al final de su vida. Nada mejor que el viento que va subiendo encañonado. Sin embargo, si el aire es de piedra gris, a veces florece la delicada flor de cactus en esa tanta y tamaña tierra para nada, aunque dure poco porque en San Gabriel sopla un viento que no deja crecer ni las dulcamaras, esas plantitas tristes que apenas si pueden vivir un poco untadas a la tierra, agarradas con todas sus manos al despeñadero de los montes. Solo a veces, allí donde hay un

Las mujeres de Rulfo parecen hechas de tierra quemada y espinas.

poco de sombra, escondido entre las piedras, florece el chicalote con sus amapolas blancas. Pero el chicalote pronto se marchita. Entonces uno lo oye rasguñando el aire con sus ramas espinosas, haciendo un ruido como el de un cuchillo sobre una piedra de afilar. Rulfo poseso, se posesiona de uno y lo deja abierto a las visitaciones, a los espíritus, a los fantasmas, a las ánimas en pena, al más allá, al pequeño cielo de la puerta por el cual se asoman las estrellas. Y hasta es posible oírlo cantar con su voz ahumada de tanto fumar: Hermosa flor de pitaya/Blanca flor de garambullo.

La pureza de los duros

No conocí a Orozco pero me imagino que se parecía a Rulfo, de grandes trazos inexorables, los dos poseedores de la pureza de los duros, enajenados y compactos como terrones de tepetate, esa arcilla reseca que mancha de amarillo ciertas regiones de Jalisco, los dos mofándose del culto de la muerte y de la vida, volviendo la espalda a lo externo, amorosos del hombre y dolientes por su sacrificio inútil. Orozco vivió la Revolución y supo pintar el sangriento panorama, las víctimas inocentes y los héroes traicionados. Rulfo nos brindó otra

Revolución y otros terratenientes, una imagen de la tierra que antes desconocíamos aunque otros escritores nos habían dado las suyas: José Eustacio Rivera, Rómulo Gallegos, Rafael F. Muñoz, Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, Agustín Yáñez. Rulfo se llenó el alma de palabras y nos las fue dando como piedras a que nos golpearan el pecho y viéramos de una vez por todas con una sola frase que parece emerger de la tierra abrupta, triste, escueta, podada. Los arrieros de Rulfo apenas si hablan, como almas vivientes y la información que dan es definitiva, absoluta. Rulfo parece hablar desde el fondo del tiempo, con una voz antigua, terrible, la pura esencia de la tierra. Como si nos pusiera entre las manos un terrón y nos dijera: “Toma, para que te entretengas”. Ya Rulfo lo descifró. Cuando uno lo lee, oye silbar al viento a ras de la tierra seca, oye el olvido, oye las cenizas. También la tristeza. Rulfo entonces se alza como un personaje desolado que va caminando encima de esta tierra baldía, violenta, agria, de noches muy largas y más negras que nuestra mala conciencia. * La Jornada

13


14

Réquiem

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017 Archivo

Juan Goytisolo:

el exiliado incómodo Ha muerto el autor de Señas de identidad, una de las figuras más vanguardistas e incómodas de la literatura española desde la posguerra. Alberto Olmos* o es fácil recordar a Juan Goytisolo en un trance tan dado a la benevolencia como la muerte. Su paso por el mundo y por las letras españolas fue todo menos amable, cualquier cosa menos complaciente. Tenía algo nuestro autor de derviche sulfurado, pues desde los rincones de su exilio daba vueltas pensando en España, hisopando nuestra actualidad con críticas feroces. Entró en la literatura por la obligada puerta del realismo, novelas como Juegos de manos o Duelo en el paraíso apuntalaron ese retrato mustio de la España de los años 50 que toda una generación de escritores se vio necesitada de hacer. Luego otra necesidad, la de combatir la dictadura desde la subversión estética y no desde la fotografía fiel, le llevó a sus libros más importantes, también más personales. Ya mi generación estudió su Señas de identidad (1966) en el bachillerato, junto a Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos, y a tantas otras excursiones al fondo de la psique. Goytisolo entendió siempre Señas de identidad como un paso íntimo hacia la obra verdadera, pero lo cierto es que, en conversación con la literatura de su tiempo, resulta un interlocutor natural, un libro que muchos otros también querían hacer. Pero lo hizo él.

La brecha de versos abierta en su prosa — con Señas de identidad su sintaxis se volvió más malabar, amén de irrespetuosa con los pilares del decir— se agrandó en Reivindicación del conde don Julián (finalmente Don Julián) y Juan sin tierra, para dar paso desde los años 80 a una narrativa memorialística donde la cultura árabe lo inundaba todo.

Exilio y rencor

Exiliado en París desde 1956, recaló finalmente en Marrakech a finales del siglo pasado, lo que convirtió su exilio en un empecinamiento. Si frente a una dictadura no hay mucha más salida que el exilio, y cuando aquella se disuelve puede suceder que la costumbre de vivir lejos sea difícil de conjurar, su reubicación en tierras marroquíes daba a entender un malestar más hondo y atrabiliario, una fuerte incomodidad con la España que fuera, con la España subterránea, levítica sin remedio. Esa imagen construyó Goytisolo en los últimos años, la de un hombre al margen, vigilante, herido. Muchos vieron en este apartamiento un evidente rencor, quizá generado por la falta de un reconocimiento oficial de primer nivel a su obra. En realidad, premios tiene muchos, aunque sospechosamente los más importantes (Nacional de las Letras, 2008; Cervantes, 2014) llegaron cuando ya no hacen mucha falta y

resultan casi de consolación. Precisamente con el premio Cervantes armó la polémica más singular de todas las suyas. Su artículo Vamos a menos atacó la concesión de la máxima distinción estatal al mundo literario cuando recayó en Francisco Umbral. El artículo podía verse como una brava denuncia de las corruptelas del poder, que pringaban también a los escritores, o como una rabieta por estar siendo menospreciado en favor de autores menos valiosos. Seguramente algo había de ambas efusiones.

Lectores jóvenes

Dos méritos quedarán aparejados a la figura de Juan Goytisolo, en cualquier caso. Uno es el de establecer una admirable concordancia entre la cultura árabe y la literatura medieval española, dos mundos que unió en su obra (Carajicomedia) feliz y jugosamente. El otro, menos pomposo pero quizá más grato, fue el de despertar entusiasmo y respeto entre los nuevos narradores, particularmente entre muchos de aquellos que se dejaron etiquetar como Generación Nocilla, autores jóvenes a los que además leía y recomendaba. Ser leído es todo lo que quiere un escritor, y Juan Goytisolo lo consiguió desde el principio y hasta entre públicos tan complicados como el de los nuevos escritores, tan adictos al desdén de magisterios demasiado cercanos. Ahora finalmente su exilio encadenado se ha vuelto improlongable, y Juan Goytisolo está ya domiciliado en las palabras que escribió, el único país que no tiene márgenes. *El Confidencial


Pasos de la semana

Guatemala, viernes 9 de junio de 2017

15

Luis Echeverría

Acciones que fortalecen el bienestar

Patricia González

l Gobierno continúa haciendo esfuerzos en la búsqueda de mejoras en la calidad de vida de la población. Por ello, durante la semana del 1 al 7 de junio, promovió acciones que vienen a fortalecer el trabajo dirigido a los más necesitados. La labor incluye la reunión del Tren de Desarrollo, en la que participó el vicepresidente Jafeth Cabrera. Durante el encuentro se acordó que serán implementados cultivos alternos y 30 unidades de microrriego en las comunidades de Tajumulco e Ixchiguán, San Marcos, bajo estado de sitio por la conflictividad en la zona. Por su parte, el Ministerio de Trabajo y Previsión Social informó que el año pasado se autorizaron 78 sindicatos, mientras que en 2017 se han avalado 14. Lo anterior, como parte de la facilitación del diálogo y la negociación colectiva, libre y voluntaria para mejorar las condiciones laborales y garantizar el ejercicio sindical en el país, en el marco de los convenios asumidos con la Organización Internacional del ramo. Entre tanto, la cartera de Educación anunció que se ejecutan los lineamientos para evitar la exclusión en el sistema de enseñanza, mediante la implementación del Currículo Nacional Base con pertinencia cultural, a través de la entrega de no menos de 700 mil textos en idiomas mayas y el programa de becas para 4 mil 587 menores con necesidades de enseñanza especial.

Además, para garantizar la alimentación escolar, el despacho aludido agiliza los procesos para que los recursos del segundo desembolso lleguen de forma oportuna. Se trata de Q200.6 millones, que cubrirán 59 días de clases. En otro tema, el Ministerio de Gobernación continúa la erradicación de plantaciones de amapola en Ixchiguán y Tajumulco, como parte de las acciones que se contemplan con el estado de sitio. Lo destruido hasta el lunes está valorado en no menos de Q3 mil 13 millones 137 mil 150. A su vez, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército eliminó 8 búnkeres, los cuales, se presume, eran utilizados por grupos armados que operaban en el área. Y para garantizar la tranquilidad y la paz en esa región, el Gobierno decidió prolongar por 30 días la medida en esos municipios marquenses, y esta fue ratificada por el Congreso de la República.

Salud y transparencia

Otro de los esfuerzos que se destacan en esta semana son los servicios impulsados por la cartera de Salud Pública y Asistencia Social, para garantizar el bienestar de las madres y sus hijos. De esa cuenta, se informó que la labor de los centros cantonales que atienden partos en la capital y los departamentos ha permitido salvar vidas. En el tema de la transparencia, las autoridades indicaron que, debido a esa medida, los procesos de licitación en los despachos de

Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, y de Agricultura, Ganadería y Alimentación están avanzando. Finanzas Públicas prevé que la ejecución presupuestaria se cerrará en 94 por ciento este año. En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la primera dama de la nación, Patricia Marroquín de Morales, continuó promoviendo la campaña de reforestación Planta un Árbol, en diferentes departamentos del país.

Fortalecimiento de vínculos

El mandatario de México, Enrique Peña Nieto, cumplió una gira de trabajo en Guatemala, donde se entrevistó con su homólogo Jimmy Morales. Este acercamiento tiene como fin fortalecer los esfuerzos en materia migratoria, económica, de cooperación, infraestructura fronteriza y académica, en favor de ambos pueblos. En relación con el tema de seguridad, la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público informaron sobre la asistencia que han brindado a 343 mujeres que han pedido auxilio por violencia intrafamiliar. La ayuda se ha solicitado mediante la línea telefónica 1572 y la aplicación móvil Botón de Pánico. Siempre en el tema de protección a los sectores vulnerables, la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia informó que 72 menores, que se encuentran en el Centro Álida España y otros recintos, serán trasladados a nuevos inmuebles, con el fin de garantizar la atención integral y un ambiente digno para la niñez.

Los presidentes de México y Guatemala, Enrique Peña Nieto y Jimmy Morales, respectivamente, dialogaron sobre temas de interés para ambos pueblos.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Revista viernes 09062017 by Diario de Centro América Guatemala - Issuu