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Edición de la Revista Viernes 28 de Agosto 2026

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28 de agosto de 2026

Oscar Conde, de Alux Nahual, compone medio siglo de vida

Año 13 No. 623

Daniela Morris ve a Guatemala desde la distancia

BIOGRAFÍA

HUELLA CHAPINA

Pág. 6

Pág. 13

De cine popular a

teatro de bellas artes Págs. 8-11


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Guatemala, viernes 28 de agosto de 2026

Recorrido por el Teatro de Bellas Artes

Presentación

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os 45 años del Teatro de Bellas Artes, y los 75 de haber abierto como Cine Popular, es la historia del reportaje central de la Revista Viernes No 623, en la que se presenta un recorrido arquitectónico basado en el art déco que inspiró el paisaje urbano del centro histórico desde los años 50 del siglo pasado. Ubicado en la avenida Elena y 15 calle, zona 1 del Centro Histórico, el recinto ha sido visitado por millones de personas. Fue diseñado por el arquitecto René Larrave cuando la propiedad era del empresario Ramiro Samayoa, quien lo abrió el 28 de junio de 1951 como sala de cine. En 1980 fue adquirido por el Gobierno y reabierto como el Teatro de Bellas Artes, un año después. Entre sus detalles arquitectónicos destacan la fachada inspirada en rollos de películas de cine en movimiento. Muestra sus taquillas originales de hierro, un sistema subterráneo de ventilación y pequeños vestigios del mosaico verde musgo que cubría originalmente su exterior. En la Guía de libros, traemos Del Alcázar a Torre Tagle: Memorias de un Diplomático, de Carlos Paniagua, editado por la Tipografía Nacional,

autor que con elegancia narra vivencias de una extensa carrera diplomática en épocas pasadas que lo llevó por Cuba, El Salvador, Panamá, Bélgica, Holanda y Francia, y que culminó con el rango de embajador extraordinario y plenipotenciario. Otro de los libros es el del poeta uspanteko Miguel Tum Ajkot, quien publicó Chiralaaj chee’ re poom / Bajo el árbol de pom, un poemario bilingüe publicado por la Editorial Cholsamaj que profundiza en el respeto hacia la naturaleza, ancestros, idioma materno y comunidad. En la página de la sección Perfil, se da a conocer el talento de Jerónimo Calel, artista de Chichicastenango, Quiché. Su trabajo transita entre música, pintura y teatro, disciplinas a partir de las que ha desarrollado una propuesta ligada con sus raíces, comunidad e identidad cultural. La Biografía está dedicada a Oscar Conde, integrante de la banda nacional Alux Nahual, quien además de compositor, instrumentista y maestro, recorre más de cinco décadas de trayectoria y comparte su experiencia, la cual también muestra que su obra no se agota en las partituras, ya que la plástica y el diseño operan como extensión natural de su voz musica.

Directorio Director General: Edin Hernández Subdirector técnico: Miguel González Moraga Coordinación de Información: Mario Ramos

Cartelera Viernes 28 de agosto El Salón Municipal Julia Siliézar, de San Lucas Sacatepéquez albergará el Festival de Coros 2026, a partir de las 19:00 horas, con entrada libre para el público general. El programa musical reunirá las interpretaciones del Coro de la USAC, el Coro Nacional de Personas con Discapacidad, el Coro Victoria Guatemala y la Academia Municipal de Arte.

Sábado 29 Gina Sigo impartirá un taller sobre elaboración de sahumerios, uso intencional de velas y limpieza del hogar, de 14:00 a 16:00 horas, en Casa Cervantes (5a. calle 5-18, zona 1). Los asistentes aprenderán a combinar diversas plantas medicinales y a manejar la simbología del fuego. Entrada gratuita.

Domingo 30 La Embajada de la India en Guatemala celebrará Namaste India, en la Plaza Berlín, de 9:00 a 15:00 horas, con acceso gratuito. Las actividades incluyen muestras gastronómicas, exposiciones comerciales, sesiones de yoga y presentaciones culturales.

Lunes 31 El espacio Punto D Contemporáneo, ubicado en el edificio ELMA (8a. calle 6-06, zona 1), exhibe la muestra individual Marlov Barrios: 25 años. La oscilación de un péndulo que sueña. La exposición repasa un cuarto de siglo de producción visual y estará abierta de 10:00 a 17:00 horas.

Martes 1 de septiembre MUSA Gallery, situada en la zona 10, despide la exposición El corazón del toro 2026 del artista salvadoreño Antonio Cañas, accesible en el horario regular del recinto. La serie consta de 11 acrílicos sobre lienzo inéditos que exploran la fuerza interior y la relación humana con la naturaleza.

Miércoles 2 El Teatro de Cámara Hugo Carrillo del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, presentará el X Festival Patrio, a las 19:00 horas. Contará con la actuación del Ballet Moderno y Folklórico. Boletos disponibles en la plataforma digital oficial.

Editor: Hugo Sergio Del Águila Redactores: Narcy Vásquez y Pablo Cahuec Diseño Gráfico: Juan Rene Chicoj Diseño Portada: Astrid Méndez Diagramación: Sulhema Pacheco y Diana Guerra Corrección: Pedro Meda, Servando Pineda y Amado Monzón Digitalización: Freddy Pérez

Jueves 3 El Teatro Lux (zona 1) alojará el concierto Sinfónico del Rock en Español interpretado por The One Man Band junto a una orquesta en vivo, a las 19:30 horas. El repertorio rendirá homenaje a bandas legendarias como Soda Stereo, Maná y Caifanes, con localidades a la venta en taquilla y sitio web a precios de Q195 en balcones y Q250 en platea.


Sobre las boinas negras

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os paracaidistas, obra del coronel Jorge Antonio Ortega Gaytán, vuelve a publicarse en una edición corregida y ampliada a tres décadas de la aparición de su versión original. Reeditado por Cuervo Ediciones, el libro recupera y narra la trayectoria de los hombres y mujeres conocidos como los de boina negra, integrantes de la unidad de paracaidistas del Ejército de Guatemala, considerada una de las agrupaciones destacadas en la institución armada. La publicación surge del interés del autor por registrar y preservar la memoria del pasado militar de Guatemala y de la región, y se integra a una serie de títulos que Ortega Gaytán ha desarrollado. Se le puede considera r una obra de

referencia para contribuir al desarrollo del pensamiento crítico entre cadetes y oficiales. • Pablo Cahuec

La Guatemala rural Bajo el peso de la tierra heredada y los fantasmas del linaje, Cenizas, de Flavio Herrera, se erige como una obra destacada de la narrativa guatemalteca que, con una prosa elegante, aborda los conflictos relacionados con el poder, la herencia y conciencia social. Ambientada en la vida rural, presenta a un terrateniente que, después de regresar de Europa, se enfrenta al desafío de conciliar las tradiciones heredadas del pasado con una visión más humana y moderna. A lo largo de la historia, el protagonista se debate entre el deber, la culpa y las transformaciones que surgen de su entorno. La obra explora contradicciones de una sociedad marcada por las diferencias de poder, mientras profundiza en los dilemas personales de quien busca comprender su lugar y encontrar una forma de redención.

Memorias de un diplomático Con más de 20 años en el servicio exterior guatemalteco, condensados en sus páginas, Del Alcázar a Torre Tagle: Memorias de un Diplomático, de Carlos Eduardo Paniagua España, editado por la Tipografía Nacional, recoge las vivencias de una extensa carrera que el autor inició como tercer secretario en el Hotel Alcázar de La Antigua Guatemala y culminó con el rango de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario en el Perú. El autor recorre más de dos décadas de misiones en varios países: Cuba, El Salvador, Panamá, Bélgica, Holanda y Francia, entre otros. Más allá de los cargos, el libro ofrece una reflexión personal sobre el oficio diplomático, sus exigencias y sacrificios. Con tono cercano y anecdótico, Paniagua comparte también sus convicciones sobre la profesionalización del Servicio Exterior, dejando un testimonio valioso sobre la diplomacia guatemalteca del siglo XX.

El poeta como héroe de su comunidad El poeta uspanteko Miguel Tum Ajkot presenta Chiralaaj chee’ re poom / Bajo el árbol de pom, un poemario bilingüe publicado por la Editorial Cholsamaj que profundiza en el respeto hacia el mundo natural, los ancestros, idioma materno, comunidad y ritos sagrados. Es una obra de madurez que sitúa el amor, el deseo y lo sagrado en un contexto urgente de conservación cultural. En las palabras preliminares, “El poeta como héroe de la comunidad”, Jill Robbins, decana emérita de la Universidad de California, EE. UU. analiza el libro a través del viaje del héroe de Joseph Campbell. El poemario, dividido en seis partes, va del cortejo y la boda hasta la crisis simbólica de la muerte de la naturaleza y su resurrección mediante cantos y ofrendas.

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La Guía de libros

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Criaturas Luminosas: Tres vidas aisladas

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La Guía de cine

l principio tuve mis dudas con el filme Criaturas Luminosas (Remarkably Bright Creatures, 2026). Una mujer marcada por una tragedia familiar, un joven que llega en búsqueda de respuestas sobre su pasado y algunos secretos esperando salir a la superficie. Durante sus primeros minutos, todo parecía encaminado hacia una telenovela. Pero hay que darle tiempo. La historia se vuelve más interesante cuando descubrimos que sus coincidencias esconden una narración más compleja. Tova, interpretada por la gran Sally Field, trabaja de noche en un acuario y todavía carga con la desaparición de su hijo, ocurrida décadas atrás. Cameron (Lewis Pullman), por su parte, llega buscando al padre que nunca conoció. Son dos personas muy distintas, pero comparten

algo: están solas. Y detrás de esa soledad también existe tristeza. Cada una intenta continuar mientras lleva consigo preguntas, ausencias y heridas que no ha conseguido resolver. Entonces aparece Marcellus. Es un pulpo gigante del Pacífico, inteligente, curioso y bastante particular. Podríamos pensar que está allí para convertirse en el animalito

Rewind me

DAVID LEPE lepedavid@yahoo.com

entrañable de la película, pero sería subestimarlo. Marcellus observa. Mientras los humanos están demasiado ocupados viviendo sus problemas, él los contempla desde el otro lado del cristal. Percibe comportamientos, encuentra pistas y parece comprender conexiones que ellos no logran ver. Esta película de Netflix también aprovecha una característica

Estreno

Serie

Netflix

real. Los pulpos son animales con sorprendentes capacidades de aprendizaje, exploración y resolución de problemas. Claro que Marcellus lleva esas habilidades al terreno de la ficción, pero saberlo hace todavía más atractivo al personaje. Y mientras el misterio comienza a encajar, entendemos que la película nunca trató solamente de descubrir qué ocurrió en el pasado. Habla de aprender a vivir después de una pérdida. De permitir que alguien vuelva a entrar en nuestra vida. De aceptar ayuda. De escuchar. De no juzgar demasiado rápido y, sobre todo, de entender que la familia y el sentido de pertenencia pueden aparecer de maneras inesperadas. Al final, Criaturas Luminosas deja una idea sencilla, pero poderosa: incluso después de haber perdido mucho, todavía podemos encontrar algo, o a alguien, capaz de sorprendernos. Quizá solo necesitamos hacer lo que Marcellus hace tan bien: observar un poco más allá de nuestro propio cristal.

Volver a Harry Potter y la Piedra Filosofal es recordar por qué Hogwarts nos maravilló desde el primer momento. Esta película es una aventura en la que la magia importa, pero también la amistad, el valor y ese deseo tan humano de encontrar un lugar al cual pertenecer. Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson, en su versión de niños, hacen el resto. Ideal para volver a verla en familia en estas proyecciones especiales.

Coyote vs. Acme Fotos: Netflix

25 aniversario de Harry Potter

Después de tantos cohetes defectuosos, explosiones y caídas por precipicios, era justo que el Coyote llevara a Acme ante un tribunal. Coyote vs. Acme, que ya se proyecta en las salas de cine del país, mezcla animación y acción real para convertir el eterno fracaso del personaje en una historia sobre perseverar frente a un gigante. Y hay una ironía maravillosa: la película también sobrevivió después de haber sido archivada. A veces, perder no significa rendirse.


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Desde Chichi canta al amor en kiche y español Texto: Pablo Cahuec Foto: Archivo Jerónimo Calel

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erónimo Calel es un artista multifacético, originario de Chichicastenango, Quiché. Su trabajo transita entre la música, la pintura y el teatro, disciplinas que le han permitido desarrollar una propuesta personal estrechamente vinculada con sus raíces, su comunidad y su identidad cultural. De formación autodidacta y comunitaria, interpreta sus canciones tanto en su idioma materno, k’iche’, como en español, una dualidad lingüística que se ha convertido en uno de los rasgos más representativos de su propuesta artística.

Influencia y búsqueda Calel amplió su instrucción y experiencia vocal mediante su participación en agrupaciones corales armónicas como Romanza y Ritorno. De esta última continúa formando parte, lo que le ha permitido fortalecer su técnica interpretativa, explorar diferentes formas de expresión vocal y ampliar su sensibilidad musical. Gracias a estos espacios ha construido una propuesta que combina sus influencias iniciales con nuevas apuestas sonoras. En cuanto a su estilo, se identifica principalmente con la balada pop; sin embargo, en los últimos años ha incorporado pinceladas

del son guatemalteco. Sus canciones abordan principalmente el amor y las emociones que lo acompañan, aunque también incluyen reflexiones y referencias a problemática social y a la realidad de su entorno.

Convicción Descubrir que puedo y debo cantar en mi idioma materno k’iche’ es un acto de reivindicación del espacio y tiempo de nuestros pueblos; reconocer que tenemos arte, ciencia y cultura, y recordar que somos valiosos a pesar de un sistema que nos vende la idea de que ser indígena es negativo. El primer sencillo es Nukotz’i’j, (Mi flor) una canción de amor interpretada en k’iche’ y español, lanzada este año. Es el inicio de una nueva etapa creativa, y reafirma el interés de Calel por utilizar ambos idiomas como voces de expresión en su música, tiende puentes entre diferentes públicos y mantiene una conexión directa con su identidad lingüística y cultural. Su producción incluye el formato acústicoen los temas Jaula de papel y Se desvanece, publicado en 2019, así como Vale más estar hoy, Su estilo se identifica con la balada pop; sin embargo, en los últimos años ha incorporado pinceladas del son guatemalteco.

Perfil Nacido el 1 de septiembre de 1992, Jerónimo Calel es el retrato de un artista que no se conforma con un solo lenguaje expresivo: pasa de la guitarra al pincel y del escenario musical al teatral, siempre desde una mirada arraigada en Chichicastenango y en su idioma k’iche’. La relación con la música comenzó cuando fue estudiante, etapa en la que integró la Marimba Umayij Che’, del Instituto Indígena Santiago-La Salle.

del mismo año, y En una sonrisa, lanzada en 2023. A esta producción se suma los sencillos Estaremos Bien (2022) y Desde la casa del sol (2024). Dentro de su trayectoria también figuran colaboraciones con otros artistas: Caminos/B’e, tema grabado junto a Juan Diego Paiz, en 2025.

Otras expresiones Más allá de la música, Calel también ha desarrollado faceta como artista plástico y ha participado en montajes y proyectos relacionados con obras de teatro, entre ellas, El señor presidente, de la novela de Miguel Ángel Asturias, y El santo de fuego, de Mario Monteforte Toledo. Como actor ha formado parte del colectivo Rujotay, con el que ha participado en la presentación de obras teatrales orientadas a la reflexión y la conciencia social, sumando así una dimensión escénica a su trabajo creativo.

Perfil

Jerónimo Calel combina diversas habilidades en su trayectoria. Es artista visual y forma parte del colectivo de teatro Rujotay


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Oscar Conde compone medio siglo de vida Creador, instrumentista y maestro, integrante de la banda Alux Nahual, con una trayectoria de más de cinco décadas; comparte su experiencia con diversos públicos a través de talleres y conferencias Texto: Narcy Vásquez Fotos: Oscar Conde

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Biografía

incuenta años de canciones separan a Oscar Eduardo Conde Morales de aquella tarde en que, a los 14, escribió su primera letra. Desde entonces la música no lo ha dejado ir: guitarra, flauta tra-

versa, saxofón y teclados han sido sus herramientas para construir un catálogo de más de 200 composiciones que narran, nota a nota, la historia de un guatemalteco que decidió crear su propia forma de vivir. Su obra no se agota en las partituras, pues también la plástica y el diseño operan como extensión natural de su voz musical. Parte fundamental de ese catálogo multidisciplinario se condensa en el Libro de Canciones, un proyecto en libro y CD que repasa los momentos cumbre de su enorme producción.

Alux Nahual Desde 1987 hasta la actualidad, forma parte del grupo Alux Nahual, uno de los referentes más importantes del rock guatemalteco, con el que ha compartido escenario y proyectos durante más de tres décadas. Además de intérprete, cuenta con conocimientos en producción, grabación y dirección musical, habilidades que ha puesto al servicio de nuevas generaciones de músicos. Creador de método Su compromiso con la enseñanza se refleja en la creación del Taller de la Canción Popular, un espacio formativo que imparte dos veces al año desde hace tres lustros, y a través del cual ha compartido su experiencia con decenas de estudiantes interesados en el arte de componer piezas y canciones musical. También fue vicepresidente durante 10 años de la Asociación de Autores, Editores e Intérpretes de Guatemala (AEI), institución de la cual es miembro fundador, y desarrolló una metodología propia para motivar la creación de canciones tanto en el ámbito escolar como profesional. El cantautor ha dictado el Taller de Composición Musical, dedicado a dotar a los participantes de recursos prácticos para canalizar su creatividad y dar forma a nuevas melodías.

Seré, la primera canción

El compositor compartió una anécdota que marcó su carrera: su primera canción, Seré, ganó el Festival de la Canción de Guatemala y lo llevó a representar al país en Argentina, un logro que, según confesó, nunca imaginó al momento de escribirla. Oscar Conde, además de partituras, cultiva su afición a través de las artes visuales y del diseño que operan como una extensión natural de su voz musical.

Niveles de la prosodia Con un enfoque práctico y cercano, explicó que la creatividad

Ficha

Con 51 años de trayectoria, es compositor, multiinstrumentista, productor y dibujante; autor de más de 200 canciones y miembro de Alux Nahual desde 1987. Fundó el Taller de la Canción Popular —vigente desde hace 15 años— y una metodología para la enseñanza musical. Su obra quedó recopilada en el librodisco Libro de Canciones. Se le recuerda por ser uno de los que formaron parte los grupos de música de protesta en los años setentas, en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

está vinculada al hemisferio derecho del cerebro, responsable de la imaginación y los sueños, en contraste con el hemisferio izquierdo, encargado del orden y la disciplina. Para ilustrarlo, propone un ejercicio de coordinación con las manos que buscaba “destrabar” la mente creativa. Conde también ha abordado los distintos niveles de la prosodia —la relación entre el lenguaje hablado y la música—, desde el tono monótono característico del habla robótico hasta el canto, al que definió como el nivel más elevado de la comunicación humana. “Cuando uno canta, se desnuda espiritualmente ante los demás”, expresó ante el público, por lo que siempre invito al público a perder el miedo escénico y animarse a interpretar distintos versos con diferentes estilos: hablado, recitado o cantado. Con humildad y calidez, Conde dejó claro que su motivación como maestro es transmitir el amor por la creación musical a nuevas generaciones. Les recuerda que, como él mismo experimentó, una simple canción puede llegar mucho más lejos de lo que jamás se imaginó.


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En la radio, el respeto mutuo no es negociable

Texto: Narcy Vásquez Foto: Mario León

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ucho antes de que los algoritmos dictaran las listas de éxitos, la música en la radio dependía del instinto tras la cabina. Raúl Castañaza lleva 32 años en esa labor, la de elegir la canción precisa, medir los silencios y construir una compañía cotidiana para miles de oyentes que, aun sin verle el rostro, le reconocen la voz al primer segundo. Su llegada al micrófono fue un accidente afortunado. Todavía joven, terminó prestándole la voz a un personaje de radioteatro infantil mientras esperaba a sus hermanas. Ese día el aire se abrió y ya no hubo vuelta atrás.Compartimos parte de la plática sostenida con él en la redacción de Revista Viernes.

¿Cuál ha sido su prueba de fuego?

El reto principal es la permanencia. En mis inicios, el trabajo en cabina dependía por completo de la asistencia de un operador; hoy los programas y las consolas están automatizados. La pandemia también vino a reconfigurar las reglas del juego. A eso se suma que com-

Con tres décadas de trayectoria, el comunicador Raúl Castañaza se ha consolidado como una figura de la radiodifusión nacional al frente de espacios referentes como Romántica 105.3 FM. A su labor en cabina y televisión, suma un activo rol como voz comercial, docente de oratoria y conferencista, es autor del libro Mentalidad Correcta.

parencia, la falta de disposición de los invitados. Días después, la disquera me envió una disculpa formal. En este oficio, el respeto entre artista, comunicador y oyente no es negociable. ¿Qué anécdotas guardan un lugar especial?

En 1996 acudí al aeropuerto a recibir a una emergente Shakira que llegaba a promocionar su primer álbum internacional; la cobertura fue casi exclusiva, pues aún no estallaba el fenómeno masivo. Dos años después, en Costa Rica, viví un encuentro igual de cercano con Enrique Iglesias, al viajar para aclarar un rumor infundado sobre el público guatemalteco. La charla fluyó con tal complicidad que el cantante, entre risas, me dibujó unas pestañas en los anteojos para garantizarse una segunda entrevista a su llegada a Guatemala.

¿En qué punto, la voz se volvió oficio?

Vengo de una familia más bien reservada, por lo que la comunicación terminó de sacarme de ese cascarón. A principios de los noventa acompañaba a mis hermanas al Radioteatro Infantil en TGW y, entre espera y espera, tuve mis primeros roces con el micrófono. La decisión en firme llegó en 1993, cuando me inscribí en la carrera de locución sin sospechar todo lo que vendría después. Un año más tarde, un casting en Metrostéreo me abrió la puerta en el dial y desde entonces no he soltado el oficio.

Perfil

¿La fórmula para mantener viva la radio?

petimos directamente con la inmediatez de las plataformas digitales; antes, la audiencia solo conocía tu voz, mientras que ahora el oficio te exige mostrar el rostro, crear contenido para diversos formatos y mantener el mismo rigor frente al micrófono. ¿Su momento más tenso con un artista?

Anécdotas sobran. En un festival en Acapulco, México, una cantante mexicana cuestionó con insistencia si su música sonaba en Guatemala; la discusión subió de tono y terminé escoltado por su seguridad. En otra ocasión, un dúo juvenil llegó a la cabina con apatía y se negó a saludar. Abrí el micrófono, presenté su tema con profesionalismo y le conté al aire a la audiencia, con total trans-

Me mantengo fiel al formato pop con el que crecí. Actualmente conduzco Despierta, en Romántica 105.3, un espacio dedicado a la música en español de los ochentas y noventas, mientras llevo a la par Cast Radio, mi proyecto independiente enfocado en entrevistas. La radio, en el fondo, se trata de eso: salir a buscar todos los días la manera de conectar con la gente sin perder la frescura.

Entrevista

Del radioteatro infantil a las cabinas de emisoras, Raúl Castañaza repasa sus años frente al micrófono, los encuentros con artistas desde la radiodifusión y el reto de mantener vivo a ese medio en la era digital


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El cine que alberga las Bellas Artes Central

Nació para exhibir obras del séptimo arte, pero en un giro histórico acogió al teatro y la danza hasta convertirse en la meca de grandes artistas. Hoy, al cumplir 75 años de su construcción y 45 años de historia teatral, vuelve a correr el telón rojo para acercar el arte y la cultura a los guatemaltecos Texto: Pablo Cahuec Fotos: Manuel Del Cid

E

n la frontera entre el barrio El Gallito y el Centro Histórico se ubica un edificio que se hace notar por imponente y por sus peculiares líneas curvas y espirales, cuya historia comenzó hace tres cuartos de siglo. Se trata de un recinto que fue

pensado y edificado para arropar al séptimo arte, pero luego se amplió a las artes escénicas. Su fachada, con bandas envolventes que parecen desprenderse del muro, no es casualidad, ya que evoca un rollo de película en movimiento, un guiño discreto de la razón de ser de este espacio que nació en 1951, en tiempos de la Revolución, cuando abrió sus

En 2014, el colectivo Chucho Callejeró pintó 14 murales de dramaturgos afuera del recinto.

puertas como el famoso y recordado Cine Popular, pero que luego se transformó en el Teatro de Bellas Artes. En 2026, ese recinto cumplió 75 años de haber sido construido y 45 desde que, tras dejar atrás las proyecciones en la pantalla grande, se consolidó como escenario para la danza y el teatro. Son dos aniversarios que conviven en un mismo inmueble, solo que con historias separadas: la de una sala de cine pensada para la clase obrera de la ciudad, y la otra convertida en uno de los espacios más importantes para la cultura en la zona 1. Entre taquillas originales con herrajes art déco, un archivo que aún guarda documentos de la censura cinematográfica de los años 50 y apartamentos que alguna vez hospedaron a las luminarias, el Teatro Así lucía la sala del Teatro de Bellas Artes cuando fue inaugurada en 1951, en tiempo de la Revolución.

de Bellas Artes conserva secretos que pocos guatemaltecos conocen y que ahora se hacen públicos a través del recorrido que comparte Revista Viernes.

Zona rural El origen del edificio se remonta a los años 40, en una avenida Elena que apenas comenzaba a consolidarse como zona urbana. El terreno donde hoy se levanta el teatro fue parte de los llamados Llanos de Palomo, un sector que hasta inicios del siglo XX era prácticamente rural, según explicó el historiador Aníbal Chajón. El artífice del inmueble fue el arquitecto René Larrave Altenbach, según detalló Chajón; mientras el propietario era Ramiro Samayoa, dueño de buena parte de la zona 9, incluido el terreno que ocupa actualmente el Parque de la Industria. También administraba varios cines; entre ellos, el Reforma, Tauro y Leo, pero identificó una necesidad distinta. Chajón lo


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resumió de esta manera: “Mucha gente no podía pagar los precios que se cobraban en el área central”. La visión del empresario fue ofrecer un espacio con entretenimiento accesible para los vecinos de las zonas 1, 3, 7 y 8. El edificio dio la bienvenida al público el 28 de junio de 1951 con el nombre de Cine Popular, según registraron en su momento los diarios La Hora y El Imparcial, como apuntó el maestro Romario Silvestre, gestor cultural del teatro. Los primeros planos proyectaban una capacidad que rondaba las 2 mil 800 personas, distribuidas entre Luneta y Galería, con precios que iban desde 10 centavos en el graderío de madera hasta 35 centavos en Luneta, costo que podía subir hasta 50 centavos en estrenos taquilleros importantes. El área de butacas tiene capacidad para cerca de 400 espectadores.

de la cinta guatemalteca El Sombrerón, que también pasó por su cartelera.

Lo que el fuego se llevó La trayectoria de esta sala de proyección no estuvo libre de sobresaltos. En 1967, un incendio consumió parte de la estructura; sobre todo, aquella donde se resguardaba la mayoría de rollos de películas que ya habían sido exhibidas. Según relató Silvestre, citando a especialistas de la Cinemateca Enrique Torres de la Universidad de San Carlos, el material fílmico de la época contenía nitrato de plata, un componente altamente inflamable, similar al que se usa para producir pólvora. “No hay manera de apagarlo, ni con extintores, ni con agua, tierra, nada”, explicó. De ahí la falta de material fílmico en el archivo. Sobre el origen del fuego existen versiones encontradas. Samayoa, como propietario, sostuvo de que algún espectador causó el siniestro de manera intencional. Sin embargo, la policía no halló evidencia que respaldara esa hipótesis y pensaron más en una falla eléctrica. Los bomberos también descartaron esa versión, apuntando más bien a una posible negligencia de los trabajadores. Las notas de prensa reportaron la pérdida de unas 700 películas, cada una valorada en 500 quetzales (350 mil quetzales), una cifra que en la actualidad superaría los Q2.7 millones. Pese al incendio, el cine continuó operando. Samayoa contaba

con otras sedes, una de ellas en la zona 4, hacia donde trasladó parte de las cintas que no fueron alcanzadas por las llamas. Sin embargo, quedó como uno de los capítulos menos conocidos de la historia del inmueble.

Su diseño Más allá de la programación, el Cine Popular tenía una identidad visual muy marcada. En la fachada, sobre el lateral del edificio, un letrero de neón lo daba a conocer, mientras que, en la entrada, su nombre quedó inmortalizado en granito, un detalle que sobrevive hasta hoy bajo los pies de quien entra a la sala principal. Las carteleras, que anunciaban los estrenos y también publicidad de refrescos, gaseosas y aperitivos se colocaban en el interior y en el exterior del inmueble. Las dos taquillas originales, con sus herrajes de líneas espirales características del art déco, cumplían doble función, porque además de vender boletos, servían de vitrina para anunciar las cintas por venir. En las entradas de Galería, resaltaba un cartel de metal, y, atrás, un bombillo que iluminaba y dejaba leer “Galería”, típico de una época en que, como recordó Silvestre, toda señalética era bastante vistosa. Distribución La experiencia dentro de la sala también estaba cuidadosamente pensada para el clima capitalino y las funciones abarrotadas, con un sistema de ventilación de ductos

subterráneos que permitía la circulación constante de aire fresco, uno de los secretos mejor guardados del edificio. En cuanto a su aforo, la sala estaba dividida en Luneta, Palco y Galería; esta última, con una zona de gradas de madera sin asientos, por lo que sería la más económica, a un precio de 10 centavos, y otra con butacas a 15 centavos. Con el paso de los años, los precios subieron, aunque el cine mantuvo siempre su premisa de ser una opción más asequible que otras.

Transformación El giro definitivo llegó en 1980, cuando Samayoa vendió el edificio al Gobierno de Guatemala. La administración quedó delegada al Ministerio de Educación, del cual dependía la Dirección General de Cultura y Bellas Artes, ya que el Ministerio de Cultura y Deportes no existía. Ese mismo año, el inmueble cambió de nombre por primera vez, de Cine Popular a Cine y Teatro Avenida, marcando el inicio de una transición que tomaría algunos años en concretarse. El 21 de agosto de 1981 quedó formalizada la entrega del espacio a la Dirección General de Cultura y Bellas Artes. Dos meses después, en octubre de 1981, el edificio

Central

Buen cine Durante casi tres décadas, el Cine Popular funcionó como una ventana al mundo para muchos guatemaltecos, pues proyectaba desde producciones de Paramount hasta películas europeas y mexicanas en una programación que, a decir de Silvestre, sorprendería a quien piense que Guatemala vivía aislada del circuito cinematográfico internacional. “Guatemala estaba mejor conectada de lo que uno piensa ahora”, afirmó. El proceso para exhibir una cinta pasaba primero por la Dirección de Espectáculos Públicos, entidad encargada de la censura nacional antes de que existiera el Ministerio de Cultura y Deportes. Cada película requería una solicitud formal, presentada por representantes de las distribuidoras, y era clasificada. Las aptas para todo público podían proyectarse en función matinal, vespertina y nocturna; las que tenían alguna restricción quedaban limitadas a edades y horarios específicos. El archivo del teatro conserva varias de estas solicitudes, con fechas que se remontan, las más antiguas, a 1954, así como fichas con sinopsis y observaciones de los censores de la época. El cine de la avenida Elena formaba parte de un negocio más amplio manejado por Ramiro Samayoa, quien distribuía los mismos filmes entre varias salas de la capital (Reforma, Tauro y Leo). Esa lógica de rotar el material en distintos cinemas le permitió ofrecer precios más bajos que los del centro, sin renunciar a ciertas comodidades en las instalaciones y estrenos importantes, como el


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Central

reabrió sus puertas ya renovado y llamado Teatro de Bellas Artes. Sin emba rgo, el nombre tardó más de una década en quedar establecido legalmente. Pese a que el espacio ya operaba y se promocionaba bajo esa identidad desde 1981, en los documentos oficiales seguía apareciendo como Cine y Teatro Avenida. No fue sino hasta el 13 de agosto de 1996 que el Diario de Centro América publicó la ratificación formal del nombre, reforzando su identidad definitiva. El reconocimiento patrimonial llegó pocos años después, en 1998, mediante un acuerdo ministerial que dio origen al Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. El Teatro de Bellas Artes fue declarado patrimonio de categoría A (monumento de valor histórico excepcional; su demolición está totalmente prohibida y cualquier restauración requiere autorización) en reconocimiento a su importancia arquitectónica y cultural.

Nuevos cambios La transición de cine a teatro también implicó cambios físicos importantes. El escenario, originalmente diseñado para proyecciones cinematográficas y que contaba con un foso donde agrupaciones

musicalizaban las películas, tuvo que ampliarse junto con la embocadura para tener más espacio y así recibir orquestas, ballet y danza. El aforo se fue reduciendo con cada renovación; de las 2 mil 800 personas que llegó a albergar como cine, pasó a unas 1 mil entre 1989 y 1995, según planos de la época. Luego de sucesivas adecuaciones, el recinto cuenta actualmente con 389 butacas. Desde su habilitación en espacio escénico, se convirtió en sede de las principales agrupaciones artísticas nacionales; por ejemplo, la Marimba de Bellas Artes, el Ballet Nacional de Guatemala y el Ballet Moderno y Folklórico, además de recibir temporadas escolares, populares y presentaciones de compañías externas a lo largo de más de cuatro décadas.

Época de oro El teatro vivió su momento de mayor esplendor a inicios de los años 80. Por su escenario desfilaron algunas de las figuras más importantes del teatro nacional como Rafael Pineda, Salomón Gómez, Manuel Lisandro Chávez, Pablo Antonio del Cid, Zoila Portillo, María Teresa Martínez y Beatriz Herrera, entre otros. También Brenda González, conocida como Valeria, quien debutó ahí con la obra infantil Invasión a Odomínon. Según Roger Ovalle,

asesor técnico del teatro, “este fue su primer escenario, y para ella eso representa mucho”. Entre las producciones que marcaron esa etapa destaca La historia de un Pepe, dirigida por el maestro Hugo Carrillo, y una temporada de Pinocho, alrededor de 1983, que, en palabras de Ovalle, “fue un éxito tremendo”. El papel protagónico lo interpretó un joven Ricardo Martínez, hoy uno de los dramaturgos guatemaltecos más reconocidos. También se presentaron los montajes La historia del Himno Nacional , dirigida por Manuel Lisandro Chávez, con obra de Antonio García Urrea, el mismo autor de El nacimiento, y una versión de Don Quijote de La Mancha. En el terreno de la danza, el escenario recibió a agrupaciones independientes, además de algunas visitas internacionales, principalmente, de Honduras y El Salvador. Pero ese impulso artístico no se sostuvo a través del tiempo. Ovalle identificó un punto de inflexión cuando el teatro comenzó a alquilarse para eventos sociales como graduaciones y certámenes de belleza. “Como esto captaba más fondos, se fue inclinando hacia ese lado y la parte artística fue decayendo”, aseveró. Luego, la pandemia terminó de golpear el recinto. “A mí sí me molesta un poco cuando me dicen ‘conozco ese teatro porque ahí me gradué’; en lugar de ‘fui a ver una obra de teatro ahí’. Siento que un recinto así no debería cumplir esa condición; si fuera puramente artístico, yo sería muy feliz”, confesó el actor.

Hoy solo sobrevive en uno de los dos apartamentos que el edificio tuvo desde su diseño como cine. Ubicados en la parte posterior del inmueble, hospedaban a los artistas invitados que llegaban a promocionar películas. Cada uno de dos pisos con dormitorios, sala, cocina, ducha y sanitario. Actualmente en uno de los apartamentos funciona un archivo, donde se resguardan documentos que datan de 1954, que incluyen solicitudes de censura cinematográfica y fichas de películas. Los artistas que se alojaban ahí no necesitaban salir a la calle para llegar al escenario; podían ingresar directamente por un garaje que conectaba ambos espacios. Esa misma estructura es hoy el camerino general del teatro. Los camerinos individuales, en cambio, son de creación más reciente y no formaban parte del diseño original. En la parte alta, en Galería, se conserva un juego de butacas originales, vestigio físico de cómo lucía la sala en sus primeras décadas.

Otros detalles La disposición misma de la sala responde a una lógica poco conocida por el público. El recinto sigue el modelo de teatro a la italiana, donde las butacas se ubican únicamente de frente al escenario, sin rodearlo por los costados. Como explicó Silvestre, “de tenerlo frontal, de no pasarnos a los laterales, eso lo hace un tipo de teatro italiano, teatro a la italiana”. Esa colocación, heredada de su origen como sala de cine, se mantuvo incluso luego de que el escenario se amplió. Setenta y cinco años después Espacios secretos de abrir como Cine Popular, el Detrás de la fachada que Teatro de Bellas Artes aún es lo el público conoce, se guardan que fue desde el origen: un espacio espacios que rara vez se muespensado para que el arte llegue a tran y que conservan capas todos. enteras de historia. Uno de los Los 45 años de ser recinto secretos mejor guardados es escénico no cierran esa historia, su color original, que, contrasino que la mantienen viva y lisrio a lo que hoy se aprecia en ta para continuar coleccionando el exterior, todo el inmueble recuerdos, entre remozamientos estuvo revestido en un mosaipendientes y grandes aspiraciones co verde musgo. por parte de su directiva, este espaSilvestre explicó que ese cio para la cultura sigue latiendo al tono tenía su contraparte en servicio de los guatemaltecos. el interior, el piso conservado Entre mosaicos verdes que en un amarillo pálido con permanecen ocultos, un archivo patrones geométricos, prinque guarda los secretos de su época cipalmente triángulos, un de cine y un escenario que ha visto contraste deliberado con los pasar orquestas, ballet y teatro, el muros exteriores. edificio y la institución celebran este año, juntos, dos historias que conviven El edificio fue construido en la avenida Elena y 15 bajo un mismo techo. calle, frontera entre las zona 3 y 1 de la capital.


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Central

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Personaje

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Olimpia Altuve Rodríguez (1892-1987) Ilustración Sergio Espada

Química bióloga guatemalteca, fue la primera mujer universitaria en obtener un título de enseñanza superior en Guatemala y Centroamérica, a la edad de 27 años. En su graduación no se le permitió usar toga, debido a que las mujeres no contaban con pleno reconocimiento de sus derechos ciudadanos. Nació en Quetzaltenango el 13 de octubre de 1892. Egresó del Instituto Normal de Señoritas de Occidente con el título de Maestra y bachiller en Ciencias y Letras. Al no poder estudiar medicina, por ser mujer, ingresó a la Escuela de Farmacia en la Universidad Nacional Estrada Cabrera, hoy de San Carlos de Guatemala. Destacó en su trabajo de tesis por su contribución al estudio de las propiedades medicinales del guarumo. En 1967, la Asociación de Mujeres Universitarias promovió un acto solemne para conferirle su derecho y recibió el título que la distinguió.

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Guatemala vista H desde la distancia

Texto: Pablo Cahuec

Fotos: Archivo Daniela Morris

Lo cotidiano, lo más difícil

Aseguró que lo más complicado no fueron los grandes cambios, sino los pequeños; entre ellos, no reconocer las bebidas en un bar, descubrir que los cortes de carne de res tienen otros nombres, o acostumbrarse a un transporte público, ordenado, sistemático y distinto al que conocía. “Vivir fuera me hizo darme cuenta de todas las cosas que tenía en Guatemala y que simplemente daba por hechas”, reflexionó. A eso se sumó ser la primera de su familia en vivir esta experiencia, “hay cosas difíciles de transmitir a alguien que no ha pasado por lo mismo”. Con el tiempo, desmontó ideas que traía sobre España. “No todo es paella y toros”, dijo, al describir la diversidad cultural entre el norte, el sur y el centro del país. Algo que considera también aplica al territorio guatemalteco. “Estar lejos me despertó todavía más las ganas de descubrir, disfrutar y valorar Guatemala”, comentó. Mantiene sus raíces con gestos cotidianos como hablar de su tierra, compartir su gastronomía, llevar café de distintas regiones nacionales y enseñarle a su novio sobre platillos locales.

Encuentros inesperados

Huella chapina

Daniela Morris reside en Santander, España; desde ahí, reflexionó en lo que significa estar lejos de su tierra natal

ace seis años, Daniela Morris Solórzano dejó Guatemala para estudiar en Santander, España, ciudad que apenas conocía cuando decidió mudarse. Hoy, con 24 años, se dedica al marketing digital crea contenido desde donde habla sobre su experiencia como guatemalteca en el extranjero. “Nunca había planeado venir a España, y mucho menos a Santander, pero decidí animarme a vivir la experiencia”, contó. Su gusto por conocer otras culturas venía de casa, y un intercambio en Estados Unidos, en sus últimos años de colegio, la convenció de buscar oportunidades fuera del país para estudiar en la universidad.

Daniela Morris ha coincidido con otros guatemaltecos en momentos entrañables, como doña Isabel González que preparaba frijoles, chuchitos y tamales. “Es una de mis guatemaltecas favoritas porque gracias a ella puedo comer cosas de mi país estando tan lejos”, detalló. También compartió cómo se encontró a su pareja, mitad español y mitad francés, nacido en Luxemburgo. “Él nunca había conocido a alguien de Guatemala y yo jamás había a una persona de ese país europeo”, relató. Hoy alternan las fiestas de Navidad y Año Nuevo entre ambos países.

Con sus padres, en una de sus visitas de ellos a España.

Fichlaaciudad

Nació en de Guatemala en 2002. Se graduó de marketing digital. Estudia una maestría en la Universidad del Atlántico, en Santander, España.

Cómo resume Guatemala

Al describir su país, Daniela suele empezar por el clima, en la eterna primavera, algo que valora aún más, ya que ahora vive en un lugar donde las estaciones se sienten con fuerza. Insistió en que Guatemala es mucho más, es naturaleza, diversidad y una capital de rostro urbano que sorprende. “Si tuviera que resumirla, en una palabra, probablemente sería calidez. La de sus personas, su cultura y su forma de recibir a los demás”, confesó. Extraña a su familia y esa cercanía humana tan particular como una sonrisa en la calle, un buenos días, la amabilidad de los negocios. Y, por supuesto, la comida casera.

Volver sabe distinto

En cada regreso a la capital guatemalteca, llega con una lista de todo lo que quiere comer, organizada casi por días. Las comidas familiares en casa de su abuela son parte esencial del ritual, y ahora su pareja la acompaña a descubrir el país. “Guatemala cambia muchísimo cada vez que voy”, expresó. Cada visita se siente distinta, pero siempre con el mismo sentido, el volver a casa, comer lo que ha extrañado y disfrutar de su gente.


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GUILLERMO MONSANTO

Salud Mental Leticia Eugenia Padilla

dgmonsanto@yahoo.es

El coloso de Fuego E

Columnas

Parte 2

n mi más reciente columna le dediqué un espacio especial al volcán de Fuego y la inspiración que ha provocado en diversos órdenes. Cerré el artículo con alegorías y, entre ellas, destacan el escudo de la Universidad de San Carlos (1750) y el óleo de la Sociedad Económica de Amigos del País, fundada en 1895 (hoy es la Academia de Geografía e Historia), que incluye los volcanes de Agua, Fuego (en erupción) y Acatenango. En un primer plano destacan las acuarelas de viajeros extranjeros y los grabados, de la primera mitad del siglo XIX, que fungieron como registros de una Guatemala exótica por descubrir. Más adelante, las fotografías panorámicas de los años setenta, de la misma centuria, cuya intención creadora quedó manifiesta en diferentes exposiciones. En este grupo ya había fotógrafos nacionales como Viviano Salvatierra o Doroteo González. Es curioso que la fotografía tomara la delantera tanto en lo relativo al paisaje, lo urbano y el retrato indigenista y que la pintura al óleo no se interesara del todo en la temática hasta ya entrado el siglo XX. Si bien los artistas del pincel salieron con sus maestros europeos a pintar paisajes, como parte de su formación, no fue hasta que Carlos Mérida Alfredo Gálvez Suárez, sumados a la fundación de la Escuela Nacional de Bellas Artes (1920), que se fueron afincando y hoy son entendidos como parte del regionalismo académico. Entonces, viendo más allá del horizonte, los pintores se fijaron en las posibilidades plásticas que ofrecían las montañas y en especial los volcanes de Fuego y Pacaya. Carmen de Pettersen expone por primera vez en la Escuela de Bellas Artes en 1923. Más adelante Miguel Ángel Ríos consiguió vistas impresionantes del volcán en erupción otorgándole valores plásticos a lo que se puede percibir como una sublime catástrofe. Luis Álvarez, que solía salir a buscar vistas con Salvador Saravia, pintó varias obras tratando las evacuaciones provocadas por las violentas erupciones. Trabajos que patentizan su sensibilidad y la capacidad que poseía para captar la esencia psicológica de estos eventos y su efecto en los humanos. Drama, dolor y belleza. Otros artistas grabadores también se han adentrado en los volcanes, entre ellos, Guadalupe del Valle y Jacobo Mena.

Factura del tráfico en la salud

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ivir sumergidos en una dinámica urbana implacable donde vencer al tráfico es la prioridad de la mañana obliga a miles de personas a levantarse a las 4:00 de la madrugada o antes. Sin embargo, en esta carrera diaria se paga con una factura silenciosa pero costosa: la mutilación deliberada del sueño reparador. Desde la neurociencia y la cronobiología, este fenómeno se analiza bajo conceptos clave: • Social Jetlag (desfase horario social): término del científico alemán Till Roenneberg que describe la violencia biológica ejercida sobre el cuerpo al forzarlo a adaptarse a exigencias externas. • Procrastinación del sueño por revancha: comportamiento psicológico donde, tras perder el día entre el trabajo y las colas de vehículos, se restan horas a la noche. El neurocientífico Matthew Walker (Por qué dormimos) advierte que recortar el descanso a menos de siete horas destruye el ciclo natural del sueño. En las últimas horas de la noche se concentran el sueño rem (movimiento ocular rápido) y profundo, fases responsables de consolidar la memoria, reparar tejidos, regular el sistema inmunitario y limpiar toxinas cerebrales. Cuando el tráfico obliga a recortar la noche, el impacto genera una alteración biológica profunda en varios niveles: • Físico y metabólico: debilita el sistema inmunitario (mayor vulnerabilidad a infecciones) y desequilibra la leptina y ghrelina (hormonas del hambre), aumenta la ansiedad por carbohidratos y el riesgo de hipertensión o diabetes. • Mental y emocional: alteraciones en la amígdala y menor actividad en la corteza prefrontal provocan menor tolerancia a la frustración, irritabilidad, falta de concentración y burnout (estrés laboral crónico). • Seguridad vial: la fatiga crónica eleva el cortisol e incrementa el riesgo de microsueños al volante, reduce los tiempos de reacción a niveles comparables con ebriedad leve. Afrontarlo requiere entender que el descanso es un pilar biológico tan fundamental como la nutrición. Mientras avanzan soluciones estructurales de movilidad urbana, se puede recuperar el control de la salud mediante cuatro pautas: Establecer una barrera digital nocturna: apagar pantallas 45 minutos antes de acostarse. La luz azul bloquea la melatonina y retrasa la fase de descanso profundo. Crear un ritual de transición: reservar media hora previa a dormir para actividades de baja estimulación (ducha tibia, lectura en papel o respiración). Acondicionar el dormitorio: convertir la habitación en santuario oscuro y silencioso para facilitar el descenso de la temperatura corporal requerida para el sueño. Consistencia de horarios: mantener horas fijas para acostarse y levantarse para consolidar un ritmo circadiano saludable. Si siente que el impacto del tráfico y la falta de sueño sobrepasa sus límites, recuerde que cuidar de la salud no es un lujo; no dude en consultar con un profesional de la salud o un especialista en sueño.


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Esta cerámica es una tradición en Totonicapán que combina técnicas españolas y locales.

Texto: Narcy Vásquez Fotos:Mario León

la exposición Kab’lajuj No’j l Museo Naciona l de Historia presentavest imenta maya y cerá mica de ( Doce Sabidur ías), una selección s, tintes y la dest reza manual tradicional. El recorrido dest aca los hilo cos, quienes custodia n entre de tejedoras y cera mistas guatemalte smite sin manuales escritos. tran se tramas y barros una herencia técnica queresa le Paya de los Tiempos, pieza Como pieza central de la sala sob en el tocado ritual de Patzún, a de la casa cult ural Melek Gar y, inspiradsus colores la densidad simbólica en ma plas o dad bor El . ngo tena Chimal en los municipios de Guatemala. de un patrimonio text il que sigue vivo le hast a el 12 de sept iembre, La muestra esta rá disponib horas, y sábados de martes a viernes, de 9:00 a 17:00rada grat uita. El y domingos de 10:00 a 16:00. Ent a 1 capitalina. Huipil recinto está en la 9a. calle 9-76, zon

E

de Patzún, de lienzos de artisela, confeccionado con telar de cintura.

Velo ceremonial de Patzún, Chimaltenango, bordado de seda sobre algodón.

Fotorreportaje

Hilos y cerámica cuentan su historia

En Sacatepéquez, los creadores también producen cerámica pintada.


¡Ecce Pericles! de Rafael Arévalo Martínez

¡YA DISPONIBLE EN TIPOGRAFÍA NACIONAL! Crónica valiosísima y detallada del gobierno __y caída__ de Manuel Estrada Cabrera es ¡Ecce Pericles! La lectura de este libro también nos ofrece el testimonio de la resistencia y rebelión de los integrantes del Partido Unionista, que lo enfrentaron valientemente con ideas e imprentas (al decir de Rafael Arévalo Martínez, autor de ¡Ecce Pericles!) hasta obligar su retiro de la Presidencia muy a pesar del peligro que corrieron sus vidas. De ello da cuenta Julio Bianchi en el prólogo.

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