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Edición de la Revista Viernes 10 de Abril 2026

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Año 13

Jóvenes talentos

Manos que moldearon barro crean poemas en Xela

Pág. 5

Huella chapina

Lorna Mejía, concejal en Francia, reconocida por trabajar con adultos

Pág. 12

Círculos de lectura construyen vínculos con

olor a papel

Guatemala, viernes 10 de abril de 2026

Clubes de lectura crean reflexión y comunidad

El reportaje central de la Revista Viernes No. 604 explora cómo los clubes de lectura en Guatemala transforman el acto solitario de leer en una experiencia comunitaria; espacios que no solo buscan el análisis literario, sino construyen vínculos, intercambio generacional y apoyo mutuo. Mirna de Gutiérrez, con 11 años de trayectoria, lidera el grupo Lasmujeresqueleensonpeligrosas, enfocado en autoras y en crear redes de amistad.

En la biblioteca La Teca destacan iniciativas como el club Cinemabook, de Kimberly Ramos, que fusiona libros y cine. Allí también surge la voz joven del promotor de la lectura, Ian Castillo, quien a sus 18 años coordina un espacio de debate filosófico.

La Biblioteca Nacional Luis Cardoza y Aragón alberga al Club del LibroFilosóficocon Andrea López, que promueve lecturas clásicas y reflexivas. Además, el Círculo de LectoresdeGuatemala, dirigido por Óscar Gatica, se mantiene como un lugar independiente y gratuito desde hace 17 años. En la librería Sophos, coordinadores como Celia Santa

Directorio

Director General: Edin Hernández

Cruz y Diego Calderón fomentan comunidades seguras en torno al romance y la cultura japonesa. En la Guía de libros se reseña La divina reclusa, del autor Máximo Soto Hall producida por la Tipografía Nacional. La novela es sobre la vida de Juana Maldonado y Paz, una joven que por su linaje conmovió a la sociedad cuando desengañada por amor decidió retirarse al Convento de la Concepción para tomar los votos, aunque su aposento se convirtió en espacio de discusiones sobre arte y música.

En la sección Jóvenes talentos se presenta a José Perebal, un estudiante de Derecho, quien desde Quetzaltenango relata su historia marcada por sus manos que moldearon barro y recogieron cosechas de café, hasta convertirse en autor de 34 manuscritos de poesía.

Para la Huella chapina se cuenta la experiencia de Lorna Mejía, guatemalteca concejal en la región de Languedoc-Roussillon, Francia. Ella, con su vocación de servicio y amabilidad que caracteriza a los guatemaltecos, se abrió puertas y ahora trabaja para que su municipio se involucre en el apoyo y cuidado a personas de la tercera edad.

Subdirector técnico: Miguel González Moraga

Coordinación de Información: Mario Antonio Ramos

Editor: Hugo Sergio Del Águila

Redactores: Narcy Vásquez, Isa Enríquez y Pablo Cahuec

Diseño Gráfico: Juan Rene Chicoj

Diseño Portada: Tania López

Diagramación: Sulhema Pacheco y Diana Guerra

Corrección: Pedro Meda, Mynor Reyes, Servando Pineda y Amado Monzón

Digitalización: Freddy Pérez

Cartelera

Viernes 10

En el Teatro de Cámara de la Industria se encuentra en temporada la obra Jupiternango 2026, con funciones todos los viernes y sábados, sin fecha límite. Los boletos pueden adquirirse en bambuchia.com o en taquilla, a Q110 por persona.

Sábado 11

Por cuarto año consecutivo se celebra la Tarde Bailable de Marimbas en la 5a. calle oriente, No. 5, La Antigua Guatemala. Consulte los horarios y actividades en las redes sociales del Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica: cirma.org.gt

Domingo 12

La comedia Esposados, protagonizada por Pamela Paz y David Castro, estará en cartelera en abril; sábados a las 20:00 y domingos a las 17:00 horas, el Teatro Lux ,del Paseo de la Sexta. Entradas en VíveloOnLine o taquilla, a Q200 por persona.

Lunes 13

La exposición colectiva en honor de Ernesto Boesche Rizo, que celebra 90 años de vida, se presenta en el salón de exposiciones Enrique Acuña Orantes de la Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla. El recinto está ubicado en la 6a. avenida 22-00, zona 1, del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias. Ingreso gratuito.

Martes 14

Presentación del libro Conócenos, de Gloria J. Rowe, que recoge testimonios sobre la herencia afrojamaiquina en Guatemala. El evento será a las 17:00 horas, en el Centro de Formación de la Cooperación Española, La Antigua Guatemala, con entrada libre.

Miércoles 15

El Día del Arte se celebrará en la Alianza Francesa de La Antigua, Guatemala ubicada en la 13 calle del Emperador San Pedro, El Panorama, de 18:00 a 20:00 horas; ingreso de Q45.

Jueves 16

La reconocida fotógrafa mexicana Graciela Iturbide, figura clave de la imagen contemporánea en Iberoamérica, presenta 74 imágenes en el Centro Cultural de España, zona 1. Disponible hasta el 18 de julio, la entrada es libre.

Transformó aislamiento en

expresión

de

libertad

La novela histórica La Divinareclusa, del autor guatemalteco Máximo Soto Hall, recrea la vida de sor Juana de Maldonado y Paz, figura legendaria de la Guatemala colonial del siglo XVII. La trama se sitúa en la ciudad de Santiago de los Caballeros en donde la joven protagonista destaca por su extraordinaria belleza, linaje y un talento poético que deslumbra a la sociedad.

En este título, producido por la Tipografía Nacional, se explora la dualidad de una mujer que, pese a su privilegio, se ve atrapada entre las exigencias sociales y su fe. La narrativa profundiza en su romance con un caballero, un amor marcado por el destino que finalmente la conduce a tomar los votos en el Convento de la Concepción.

Utiliza una prosa elegante para describir el lujo del entorno familiar de Juana frente a la austeridad de los muros celdarios. Sin embargo, su retiro no es un silencio total, pues su celda se convierte en un centro cultural donde se discute arte, música y literatura mística. Se trata de un retrato melancólico de una época de claroscuros y dogmas. El escritor mezcla datos históricos con elementos de ficción para humanizar a la monja, dándole una voz llena de sensibilidad, deseo y resignación. El clímax de la novela refleja la decadencia física frente a la elevación espiritual de la época y de Juana, quien termina siendo un símbolo de la cultura criolla. • Redacción

Aportes a la defensa de pueblos originarios

La obra Pop Wuj: Francisco Ximénez y el laberinto de los manuscritos, escrita por Virgilio Álvarez, plantea la historia del manuscrito sobre pérdidas, hallazgos, traducciones y viajes. También se cuestiona cómo un texto sagrado k’iché terminó en la Biblioteca Newberry de Chicago y qué tanto de la visión del fraile Francisco Ximénez alteró el sentido original del texto. Ximénez es el protagonista de esta investigación, perfilado como una especie de salvador del texto al transcribirlo en Chichicastenango, pero que como dominico, tenía una gran influencia teológica católica. En esta obra se da cuenta de la variedad de aportes que en la defensa de los pueblos originarios y su cultura nos dejó el religioso dominico, y de cómo los manuscritos de su obra fueron desperdigados y apropiados por nacionales y extranjeros. • FyG, editores-ADESCA

Sobre el oficio del lector

De la mano del escritor británico G. K. Chesterton aparece esta antología: La utilidad de leer, en la colección Popular Ensayo, del Fondo de Cultura Económica. Este es un trabajo de recopilación y traducción de Íñigo García Ureta.

Leer siempre será un reto, pero involucrarse a reflexionar sobre la lectura es un reto mayor, porque implica compromiso y detalle. Pero eso a G. K. Chesterton no le importó durante toda su vida literaria. Dedicó una variedad de reflexiones y ensayos muy particulares sobre el oficio del lector.

Durante el recorrido de este libro encontramos motivos para releer a los autores que nos cautivaron de niños o encontrar la fascinación de la literatura infantil. También nos invita a hacer esto al revés, leer por primera vez a autores que serán nuestros favoritos y que los niños lean libros clásicos. Todo se vale. • FCE

Hace yeldeshace mundo

Los libros difundieron ideas y mitologías. Internet prometió conocimiento infinito y el algoritmo descubrió nuestros secretos. Luego enfrentó a los humanos. ¿Qué hará la IA? Nexus: Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hastalaIA.El autor Yuval Noah Harari contempla a la humanidad desde la amplia perspectiva de la historia para analizar cómo las redes de información han hecho y deshecho el mundo. Durante miles de años, los hombres han acumulado un enorme poder. Pero, a pesar de todos los descubrimientos, inventos, ahora se enfrentan a una crisis existencial: el mundo está al borde del colapso ecológico, abunda la desinformación y nos precipitamos hacia la era de la IA. • Sophos

La Guía de libros

Ven a verme bajo la buena luz: Amor y resistencia

“Son las cosas pequeñas las que hacen posibles las grandes”. La frase aparece casi como un susurro en medio del ruido cotidiano y, sin embargo, se queda dando vueltas como cuando terminamos de ver una película y una escena queda pegada al corazón. Habla de una ventana abierta, una mano que se queda un segundo más o una risa que llega a tiempo.

La Guía de cine

Rewind me

Ese poema termina siendo una brújula emocional. Nos recuerda que la vida no se sostiene en los grandes discursos, sino en esos detalles que pasan inadvertidos y que, sin hacer ruido, mantienen en pie nuestra casa interior.

La autora de esos versos es la poeta de la palabra hablada Andrea Gibson (19752025). Su obra cuestiona el binarismo de género y propone la identidad como un espectro, no como una casilla.

Sus textos recorren territorios complejos: experiencia LGBTQ+, justicia social, salud mental, trauma, amor y muerte. Tras un diagnóstico de cáncer, su poesía se volvió

Documental:

aún más luminosa y espiritual, como si cada palabra buscara responder a la pregunta más antigua del ser humano: ¿Qué significa estar aquí?

Gibson revitalizó el género de palabra hablada en los 2000 y se convirtió en referente de la poesía queer contemporánea. Su escritura genera empatía, nombra lo que suele callarse y transforma la vulnerabilidad en comunidad. Sus últimos meses de vida junto con la poeta Megan Falley es el corazón de Ven a verme bajo la buena luz, un docu -

mental que habla de vivir con amor incluso cuando el tiempo se acorta.

Como ocurre con buena parte de la poesía de palabra hablada, sus obras son casi imposibles de encontrar en papel, porque existen en la voz, en el cuerpo, en el instante. El documental, que puedes ver en Apple TV, comparte algunos fragmentos y los convierte en memoria viva. No es una película sobre la enfermedad, sino sobre la ternura que la rodea.

Ryan White filma la cotidianidad, que son tratamientos médicos, bromas en la cocina y silencios compartidos. Y en ese registro íntimo aparece una idea poderosa, la de que el arte no cura el cuerpo, pero sí puede sostener el alma.

El filme funciona como esos mensajes que uno guarda sin saber por qué. No ofrece respuestas grandilocuentes, pero deja la certeza de que amar en el presente es una forma de resistencia; y esa, quizá, es la mejor razón para verla: Celebrar la vida, incluso cuando sabemos que es finita.

Hay historias que nos recuerdan lo pequeños que somos frente al tiempo. El documental Los dinosaurios, en Netflix, vuelve a mirar a los antiguos dueños del planeta con una mezcla de ciencia y espectáculo. Más que criaturas gigantes, aparecen como piezas de un relato mayor: el de la evolución y la fragilidad de la vida. Viéndolos caminar otra vez en pantalla, uno comprende que la Tierra siempre ha sabido reinventarse. La guinda del pastel: el narrador es Morgan Freeman.

En tiempos de incertidumbre, el cine vuelve a preguntarse por el destino de la humanidad. Proyecto fin del mundo, película que protagoniza Ryan Gosling que ya se proyecta en las salas del país, plantea la historia de un hombre que despierta solo en una nave espacial para salvar a la Tierra sin recordar del todo cómo llegó allí. La premisa mezcla ciencia, soledad y esperanza. Porque, incluso cuando todo parece terminar, siempre queda la posibilidad de intentar empezar de nuevo.

Guatemala, viernes 10 de abril de 2026

Arquitecto de sonetos

José Perebal, joven poeta que hermana la luz del Olimpo con la penumbra sagrada del Xibalbá

Texto: Narcy Vásquez

Fotos: cortesía del escritor

José Anthony Perebal Yax es un jurista en formación y custodio de 34 manuscritos, se define como “antropólogo de sí mismo”. Desde Quetzaltenango excava en la arqueología del espíritu, donde el Olimpo griego y el Inframundo maya se revelan como dos nombres de una misma oscuridad fértil.

Su escritura lleva en la tinta el peso de un linaje. Detrás de cada verso hay manos que moldearon barro y que domaron la montaña cafetalera.

Desde Xela, el escritor nos abre, por primera vez, las puertas de ese mundo propio.

¿Escribe para rescatar memoria?

Escribo, más bien, desde un privilegio histórico: en la genealogía de ambos lados, materno y paterno, no hubo alguien dedicado a las artes, aunque sí familiares vinculados a la carpintería, marmolería o el cafetal. Oficios que, aunque no se consideren canónicamente arte, para mí lo son.

La influencia de mis abuelos mayas k’iche’, con quienes aprendí el cafetal, el maizal, el poyo, las tortillas calientes, los caldos de hierba y el temascal, genera un sincretismo entre la cultura griega y la maya. La palabra escrita se convierte en un códice personal, y simbólicamente me vuelvo su antropólogo, porque la poesía es arqueología de uno mismo.

¿Guardián de palabras o náufrago que las libera?

La poética de crear, como fuente que desemboca en un río, se encuentra en un poema de Vicente García-Huidobro, cuando escribió: “Que el verso sea como una llave / que abra mil puertas”. Yo

me reconozco como esa puerta con mil candados, siempre disponible a la oda. En ese sentido, necesito volverme constructor y destructor de mí mismo.

¿A qué suena el silencio en sus poemas?

La lírica Ciudad mía: Mi ciu dad plateada recoge elementos paisajísticos y románticos —al citar a Gustavo Adolfo Bécquer—, y esta blece una relación de amor inmor tal que resalta la historia de la ciudad de las bellas artes. Es un honor y un privilegio expresarlo en versos, y aún más que haya sido traducido al sistema Braille.

¿Es el derecho su justicia poética?

A lo largo de la historia, varios poetas: Octavio Paz, José Gorostiza y Xavier Villaurrutia, cuyos versos admiro, fueron también estudiosos de las ciencias jurídicas.

Si debiera quemar sus libros y quedarse con uno, ¿cuál dejaría?

El que contiene el verso: “Nos encontramos al perder nos...”. La vida me ha enseñado aquel refrán: “No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde”.

Perfil

Escritor y poeta de origen maya k’iche’-kaqchikel, José Perebal ha consolidado una trayectoria notable con dos décadas de vida. Nacido en Quetzaltenango en 2005, su producción literaria ha cruzado barreras lingüísticas y sensoriales, al ser traducida al polaco, ruso y k’iche’, así como a sistemas de comunicación inclusiva como el Braille y la lengua de señas.

Su obra se caracteriza por la exploración de la identidad maya. Una de sus primeras imágenes con sus abuelos.

Piden al Congreso aprobar el 13 de abril como la fecha que celebra su oficio.

Celebración

Reivindican arte de hacer reír

Texto: Pablo Cahuec

Foto: Archivo y APCG

Cada 13 de abril, Guatemala se llena de color, risas y humor con la celebración del Día del Payaso en Guatemala, una fecha que dignifica un oficio que por años ha sido incomprendido algunas veces, o mal pagado, según sus protagonistas.

La celebración es impulsada por la Asociación de Payasos y Cómicos de Guatemala (APCG), que este año cumple 34 años de fundación. Desde su creación, esta organización ha promovido no solo la formación artística, sino también el compañerismo del gremio.

“La APCG está dedicada a formar a los compañeros, pero también es convivencia donde compartimos distintas artes, como pintura facia y globoflexia. Es un poco de todo”, explicó Juan Bustamante, vicepresidente de la agrupación.

Fecha para reconocer

El origen del Día del Payaso responde a una necesidad de reconocimiento. Así como existen fechas dedicadas a otras profesiones, los artistas del humor consideraron importante tener su propio espacio en el calendario. “La idea nace al ver que existen celebraciones como el Día de la Madre o

Día del payaso es una invitación a considerar a esos artistas

el Día del Padre. Entonces nos preguntamos, ¿por qué no tener un día del payaso, si nosotros lle vamos alegría a mucha gente?”, señaló Bustamante.

La fecha elegida fue el 13 de abril, pues coincide con el aniversario de fundación de la APCG, lo que la convierte en un día emblemático para el gremio. Desde hace más de una década, la celebración se materializa en un desfile que recorre el Centro Histórico de la ciudad. Cada año, cerca de 300 payasos participan y ya han venido artistas de México y El Salvador.

“La idea principal es reunir a todos los payasos en un solo día para convivir, incluyendo colegas de los departamentos y del extranjero”, indicó Bustamante. El recorrido se inicia en la 18 calle y avanza por el Paseo de la Sexta hasta la Plaza de la Constitución, donde los participantes se toman una fotografía y entonan el Himno Nacional como acto de cierre. Bustamante informó que para esta edición, además del desfile,

los trajes llamativos existe una disciplina que, según Bustamante requiere preparación y vocación. Enfatizó que el trabajo del payaso va más allá del entretenimiento superficial. “Esto implica preparación, estudio y vocación”, señaló al precisar que no es “solo pararse frente al público; hacer reír es uno de los artes más difíciles”. Destacó que el gremio ha logrado representar a Guatemala en escenarios internacionales, en países, entre ellos México, Perú, El Salvador y Estados Unidos, muchas veces con nuestros recursos propios.

Dedicarse a este oficio puede estar lleno de retos. Sin embargo, Bustamante expresó que “es una experiencia bonita, porque siempre llevamos alegría. Es un traba -

hacer lo que nos gusta y conocer personas y lugares”.

Solicitan apoyo

Con más de una década de celebraciones continuas, el Día del Payaso se ha consolidado como una fecha que invita a la sociedad a valorar el arte de hacer reír.

El vicepresidente de la APCG informó que han solicitado al Congreso oficialice su día, pero no ha tenido respuestas efectivas. Hace cinco años se presentó la iniciativa de ley según registro 5647, la cual está a la espera de su consideración. La única ayuda que obtienen es del Instituto de Previsión Social del Artista (IPSA).

Bustamante desea que este oficio pueda ser respaldado por todo el bien que provee al país.

Marimba que crea cercanía comunal

Texto: Pablo Cahuec

Foto: Job Sis, colaboración

Lo que comenzó como una apuesta cultural en uno de los municipios de Quetzaltenango, se ha logrado consolidar en pocos meses, como una agrupación que no solo forma músicos, sino que también transforma la vida de su comunidad; esta es la Marimba de Concierto de Concepción Chiquirichapa, dirigida por el maestro Job Sis Morales.

Fue fundada en febrero de 2025, impulsada por iniciativa del alcalde Pedro Sánchez, quien buscaba fortalecer el desarrollo artístico del municipio. Fue entonces cuando invitó al maestro Sis Morales a liderar la creación de un ensamble marimbístico.

“En su momento, le dije que en medio año estaría, pero en dos meses y medio ya teníamos una agrupación lista”, recordó. La rapidez del proceso no solo evidencia la disciplina del grupo, sino también el compromiso de su director, quien asumió el proyecto como una misión personal.El primer concierto interno se efectuó el 2 de mar-

Conjunto de Concepción Chiquirichapa provee a la juventud de espacios, sentido de pertenencia y desenvolvimiento

zo, seguido de una presentación pública el 10 de mayo, donde los jóvenes músicos demostraron el nivel alcanzado en tiempo récord. Desde entonces se han presentado 50 veces.

Formación y excelencia

A diferencia de otros grupos, la marimba de concierto exige pericia técnica y artística elevada. No se trata solo de interpretar piezas musicales, sino de ofrecer una experiencia auditiva bien construida. “El objetivo es que el público llegue a escuchar, a disfrutar música bien trabajada. Es como una comida bien preparada, tiene que estar en su punto”, explicó el director.

En el conjunto participan 12 integrantes que oscilan entre los 10 y los 30 años. Aunque no se trata de músicos profesionales en su totalidad, el proyecto ha logrado reunir a jóvenes con talento y disposición para formarse en un nivel más exigente. El repertorio es amplio y abarca desde compositores clásicos

de la marimba guatemalteca hasta piezas que permiten desarrollar distintas habilidades técnicas. Para Sis Morales, es fundamental que los muchachos comprendan el legado musical del país y lo proyecten hacia el futuro.

Impacto que trasciende

Su crecimiento no ha pasado inadvertido. Lo que en un inicio generaba dudas, hoy se ha convertido en motivo de orgullo local. “Ellos no creían que iban a tener una buena agrupación, pero ahora ven que genera impacto incluso fuera del país”, afirmó el director. Esto también ha sido posible gracias al respaldo institucional y al enfoque cultural que la ha guiado desde sus inicios.

En palabras del director, el objetivo va más allá de la música, porque quieren que sea un semillero. “Para que surjan más marimbistas en la comunidad, crear una base que continúe esta tradición desarrollada en el municipio”, señaló.

Nuevos retos

Aunque aún no han efectuado presentaciones fuera del país, ya existen invitaciones para participar en diferentes festivales en México durante los próximos meses.

Mientras tanto, el trabajo continúa en Concepción Chiquirichapa, donde cada ensayo y cada presentación refuerzan el compromiso de sus integrantes y del director.

El maestro Sis Morales busca mantener la calidad y responder a las expectativas que la marimba ha generado.

“Es un compromiso grande. Cuando la gente confía en tu trabajo, no se puede bajar la guardia”, aseguró.

Así es como la Marimba de Concierto de Concepción Chiquirichapa avanza y demuestra que la cultura, cuando es apoyada y trabajada con visión y constancia, puede florecer y proveer a la juventud un lugar único de pertenencia. y desenvolvimiento, individual y comunitario.

Sus ensayos suelen ser los sábados y domingos. El interés de los jóvenes de la comunidad por ser parte ha aumentado.

Cuando las letras encuentran sentido

Los clubes transforman libros en comunidad, enseñanza y cultura

Texto: Isa Enríquez Fotos: Mario León, Jesús Alfonso, MCD

“Leer, digo yo, es un placer solitario”, afirma Mirna de Gutiérrez, en medio de la conversación. La frase abre una idea conocida: la lectura implica apartarse del ruido cotidiano para entrar en otro mundo, el del autor, y habitarlo en silencio. Pero ella misma lo matiza casi de inmediato: “Hacerlo en comunidad añade mucho valor”.

Central

años cumple el club de Las Mujeres que leen son peligrosas; han leido 100 libros.

En esa tensión entre lo íntimo y lo compartido se mueven los clubes de lectura. Así, estos funcionan como pequeños mundos, cada uno con sus reglas, selección de títulos y formas de acceso. En Sophos, por ejemplo, la lista de libros para el año siguiente se define con casi un año de anticipación, ya que los ejemplares (que no son pocos) se solicitan a proveedores. Por ello, la participación requiere una inscripción previa (con pago de cupo a inicios de año o cuándo salgan convocatorias) y el número de integrantes queda cerrado desde ese momento.

En contraste, los clubes de La Teca y la Biblioteca Nacional son más flexibles. Para asistir, basta con estar pendiente de sus anuncios y llegar a las sesiones, sin necesidad de inscripción previa. La selección de lecturas gira en torno a un eje temático y se define con menor antelación. Además, se facilita a los lectores el acceso a los libros, ya sea indicando dónde conseguirlos o proporcionando versiones en PDF.

La riqueza es el aporte

Maestra de literatura con una trayectoria dedicada a la enseñanza. Se formó en lengua, literatura y ciencias sociales, y posteriormente estudió psicopedagogía y una maestría en neuroaprendizaje. El club que coordina Mirna de

Gutiérrez, en Sophos, no nació como ella lo imaginaba. Llegó como sustituta, sin una idea clara de cómo funcionaban ese espacio, y se encontró con sesiones donde los participantes esperaban escucharla hablar por horas. Pronto, entendió que algo no encajaba. Para De Gutiérrez, la riqueza no estaba en quién guía, sino en lo que cada lector aporta. De esa inquietud surgió Las mujeres que leen son peligrosas, un club que cumple 11 años y ha leído más de 100 libros. Desde el inicio, la propuesta fue clara, leer autoras. No como una consigna rígida, sino como una forma de abrir otras voces. Lo que comenzó con unas pocas integrantes se transformó en una comunidad sólida, donde varias de las participantes originales siguen presentes.

Más que un grupo de lectura, se ha convertido en una red cercana. Son lectoras, pero también amigas. Hay mujeres de más de 80 años y otras más jóvenes, y en ese cruce generacional se dan intercambios que atraviesan la literatura y llegan a lo personal. En una de las sesiones, por ejemplo, una lectura abrió la conversación sobre la depresión posparto. Lo que siguió fue un diálogo entre generaciones, donde la experiencia y las nuevas miradas se encontraron.

Ese tipo de conversaciones no buscan imponer una interpretación sino escuchar. Ahí caben miradas distintas, historias de vida y lecturas construida en conjunto.

Ese mismo espíritu se extiende a otros espacios que coordina. En la biblioteca La Teca impulsa un club dedicado a literatura guatemalteca, de acceso gratuito. Se reúnen una vez al mes por dos horas, en un grupo que cambia, con lectores que llegan por primera vez y otros que se quedan. En todos sus clubes, De Gutiérrez mantiene una misma idea, en ese intercambio, entre páginas y voces, es donde se construye la experiencia.

y Sophos
Mirna de Gutiérrez modera algunos espacios de Sophos y La Teca.

Con apenas 18 años, Ian Castillo coordina el club Por amor a Guatemala de lectura y se convierte en su integrante más joven.

Ian Andrés Castillo Morales tenía 16 años cuando decidió crear el club de lectura de filosofía Por amor a Guatemala Buscaba un espacio para discutir ideas, pero encontró muy pocas opciones y ninguna le convencía. Entonces hizo lo que no encontraba, propuso el club en La Teca y lo puso en marcha. Dos años después, el proyecto sigue activo.

Hoy, con 18 años, coordina un grupo que se reúne el cuarto miércoles de cada mes por la tarde. La dinámica es abierta y flexible. Algunos llegan con la lectura completa, otros con una idea general, pero todos encuentran un espacio para intervenir. La conversación parte de un contexto histórico y pronto se transforma en un intercambio donde

las ideas se cuestionan, contrastan y desarrollan en colectivo. El grupo es pequeño pero constante, con una base de participantes que ha sostenido el grupo desde el inicio. Aunque la mayoría ronda los 40 años, la diferencia generacional no ha sido obstáculo, sino parte de la riqueza del espacio. Con el tiempo, los asistentes han construido confianza, reconocen las posturas de los demás y la discusión fluye con mayor naturalidad.

Para Ian Castillo, el mayor reto ha sido la constancia, sostener el ritmo y mantener vivo el interés. Aun así, el sentido del club es claro: Más allá de los textos, se construye un espacio de encuentro, una forma de comunidad donde las ideas se comparten y transforman.

Óscar Gatica

Óscar Aroldo Gatica es el facilitador del Círculo de Lectores de Guatemala.

el Círculo de Lectores de Guatemala, un espacio independiente que desde hace 17 años reúne a personas para la lectura y la conversación. Su origen está en el voluntariado y en la convicción de que leer es un acto colectivo, una forma de encontrarse con otros sin barreras. El círculo se organiza como un espacio abierto que se reúne dos veces al mes, donde la integración es libre con el interés por compartir ideas. El proyecto ha sostenido una comunidad diversa en edades y trayectorias, donde conviven desde jóvenes hasta adultos mayores. Para muchos, estos encuentros se convierten en un espacio para conversar y construir vínculos fuera de la cotidianidad. Más que centrarse solo en

Conocida como Kiki, es bibliotecaria en La Teca e impulsora de nuevos espacios de lectura. Su formación es en publicidad y comunicación, pero su trabajo cotidiano construye formas accesibles de acercar a las personas a los libros.

Coordina Cinemabook, un club que mezcla literatura y cine. La dinámica es sencilla: leer un libro y ver su adaptación para conversar sobre ambas experiencias. Se reúnen el tercer domingo de cada mes; el grupo es tan diverso como sus intereses, con participantes jóvenes y otros que superan los 70 años. Cada sesión incluye introducción, una dinámica y luego conversación donde el análisis literario convive

libros, las sesiones trascienden la lectura. En una discusión, el comentario sobre un personaje dio paso a que varios participantes compartieran su experiencia con el cáncer. Uno de ellos dijo que nunca había podido hablar de eso. Lo literario quedó relegado y el espacio permitió decir lo que antes estuvo en silencio. Sostener esta iniciativa no está exento de retos. Al no contar con patrocinio, el proyecto depende de la voluntad de quienes lo integran, así como de aportes voluntarios que no siempre llegan. Aun así, Gatica ha mantenido el círculo activo, apuesta por una comunidad que, más allá de los libros, encuentra en la lectura una forma de reunirse, dialogar y acompañarse.

con la mirada cinematográfica. Este espacio es compartido con otros tres clubes dedicados a la literatura guatemalteca que también funcionan en la biblioteca en distintos días. En conjunto, forman una red donde los lectores se mueven entre grupos y van construyendo vínculos. Más allá de la estructura, Ramos pone el énfasis en la comunidad. Recuerda una sesión en la que sorteó un ejemplar de CancióndeNavidad. Una participante migrante lo ganó y le contó lo importante que era para ella tener un libro propio en ese momento. Ese gesto confirmó algo que atraviesan todos los grupos de lectura: no solo convoca, es espacio de refugio. La lectura es el punto de partida, pero lo que permanece es el encuentro.

Coordina
Kimberly Ramos
Kimberly Ramos coordina el club Cinemabook en La Teca, que se reúne el tercer domingo de cada mes.
Ian Castillo

textos ha leído su grupo, que analiza crímenes y debates de justicia.

La organización seencuentra como NuevacrópolisGT en Facebook.

Ángela Canel

Su pasión es por la lectura y la investigación con enfoque práctico en la formación de comunidades. Graduada en investigación criminal, comenzó moderando Séptimo Círculo en 2018, un club de novela policial inspirado en clásicos como Sherlock Holmes y contemporáneos como Millennium.

Con más de 60 libros leídos, su grupo es diverso en edades y experiencias, se mantiene estable gracias al compromiso de los participantes. Las sesiones mezclan análisis técnico de crímenes, psicología de personajes y debates sobre justicia, siempre con un ambiente ameno y participativo, en el local de Sophos.

En paralelo, Ángela dirige Gestión de liderazgo para mortales, donde explora habilidades de liderazgo desde un enfoque humano. Aquí, introvertidos y extrovertidos comparten estrategias para liderar sin perder autenticidad; reflexionan sobre la negociación interna y la gestión de expectativas. Ambos grupos fomentan la constancia, la discusión respetuosa y la creación de vínculos, convirtiéndose en espacios donde los lectores aprenden, se divierten y forman comunidad.

Andrea López

Andrea López forma parte del Club de Libro Filosófico, vinculado a la escuela Nueva Acrópolis, un espacio que surgió en 2021 tras la pandemia, con la intención de acercar la lectura a la reflexión filosófica. Desde entonces han trabajado cerca de 20 libros, principalmente clásicos que, según explicó, siguen vigentes por su capacidad de interpelar al ser humano. Obras como La DivinaComediao el Mahabharata forman parte de un recorrido que busca ir más allá del entretenimiento y convertir la lectura en un ejercicio de comprensión y constancia.

La iniciativa funciona como un espacio abierto que se reúne una

vez al mes, en la Biblioteca Nacional Luis Cardoza y Aragón, no hay requisitos de ingreso, más allá del interés por leer y compartir. Cada participante consigue el libro por su cuenta, mientras la organización facilita opciones digitales y coordina la lectura mediante votaciones y un grupo activo de WhatsApp.

López destaca la dimensión colectiva. La lectura en grupo motiva, amplía la interpretación y crea un ambiente donde la conversación fluye con naturalidad. Entre adultos jóvenes y participantes diversos, el club se consolida como un espacio donde pensar en conjunto también es una forma de convivir.

Celia Santa Cruz

Graduada en ciencias de la comunicación, encontró su pasión lectora en la universidad y la consolidó al crear espacios como Cazadores de libros y su canal de YouTube. Hoy, modera Soñadores Constantes y Romance para seguir solteras, donde la lectura se combina con la convivencia y la creación de comunidad.

Varias participantes han estado con ella desde que tenían 13 o 14 años, crecieron juntas a través de los libros. Las sesiones incluyen dinámicas para romper el hielo, debates respetuosos y libertad para expresarse: nadie se siente juzgado si no termina un libro.

En sus clubes, los lectores comparten experiencias, comentan libros, forman amistades duraderas y se motivan mutuamente a mantener la constancia. Para Santa Cruz, la clave es ofrecer un espacio seguro donde la lectura deje de ser solitaria y se convierta en un punto de encuentro y crecimiento colectivo.

Diego Calderón

Empezó leyendo ensayo y literatura inglesa, y su amor por Japón lo llevó a aprender japonés para entender mejor la literatura del país. Fundó La hora del té, que luego se transformó en Ceremonia del té, un club en Sophos donde explora la cultura japonesa a través de libros y discusiones. Su comunidad es diversa: jóvenes, adultos y lectores con distintos intereses, que participan tanto en el club como en un grupo paralelo fuera de Sophos que sigue activo.

Diego fomenta un intercambio amplio de ideas, donde se recomiendan desde animes y videojuegos hasta textos académicos, generando un espacio dinámico y de aprendizaje continuo. La experiencia muestra que los clubes no solo acercan a la literatura, sino que también conectan personas de distintos orígenes, creando vínculos que trascienden las sesiones y perduran en el tiempo.

Diego Calderón y Celia Santa Cruz tienen espacios de lectura en Sophos.

Guatemala, viernes 10 de abril de 2026

Humberto Ak'abal (1952-2019)

Ilustración: Sergio Espada Poeta y escritor indígena maya k’iche’ nacido en Momostenango, Totonicapán. Fue reconocido en el ámbito internacional por su lírica que exalta la naturaleza y la cosmovisión maya. En 2003 fue nominado al Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias el cual rechazó. Su poemario Tejedor de palabras fue editado por la Unesco en 1996. Escribió más de 20 poemarios, cinco libros de cuentos y editó 15 antologías. Su obra póstuma fue El sueño de ser poeta, es un conjunto de textos autobiográ�icos que narran su historia como escritor. Escribía en k’iche’ y se autotraducía al español, siendo reproducido en más de 20 idiomas. Su obra ha sido publicada en periódicos y revistas del continente americano, Europa y en Asia.

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Personaje

Huella chapina

Concejal que siembra comunidad en Francia

Texto: Narcy Vásquez

Fotos: Cortesía

Treinta y cuatro años han pasado desde que Lorna Mejía de Dugast dejó que el horizonte oceánico dictara una nueva dirección a su vida. Aunque el mapa diga que vive en Francia, Guatemala no se quedó en el pasado: se mudó a su interior, se instaló en el matiz de su voz y en esa hospitalidad. Su vocación de servicio la llevó a ocupar un lugar en el concejo municipal de la comunidad Luc Sur Aude, situada en el departamento del Aude en la región de Languedoc-Roussillon.

Su historia es el testimonio de quien ha aprendido a florecer en tierra ajena sin soltar jamás el hilo que la amarra a su esencia. La semilla de esta historia se plantó en la Cámara de Industria de Guatemala. Fue allí donde comenzó a tejer una red de contactos que la llevó a formarse en Estados Unidos. “Al principio, lo más difícil fue el idioma. Yo hablaba inglés y español, pero para integrarme debí aprender francés desde cero”, recordó. Pero más allá de las palabras, el reto fue cultural. “Había que entender una mentalidad más directa, más concisa, a veces más fría. Pero mi parte chapina —esa amabilidad y jovialidad natural—

Lorna Mejía es historia de integración y un plan para rescatar de la indiferencia a personas de la tercera edad

Lo que más sorprende y me llena de orgullo es que, cuando hablo de mi país, nadie tiene nada negativo que decir. Me hablan de los mercados, de trajes, de la belleza de la gente. Nunca nadie me ha dicho que los hayan tratado tan bien”.

Con raíces de maíz

Su paso por Costa Rica durante una década también dejó huella. Allí aprendió sobre ecología y sostenibilidad, lideró empresas de

traducción y turismo. Ahora, aplica estas experiencias en el proyecto de vida que comparte con su esposo: una casa bioclimática y autosostenible, rodeada de viñedos.

Tras vivir en la impersonalidad de París, el sur francés le devolvió esa sensación de comunidad que tanto añoraba. “Aquí en el área rural es más fácil integrarse”, explicó, vía telefónica.

Combatir la soledad Su reciente elección como concejal no fue algo que ella buscara, sino que el pueblo la buscó a ella. Desde su puesto, la guatemalteca lidera una iniciativa con un enfoque humano: la atención a los adultos mayores.

En una sociedad donde las familias suelen dispersarse y la digitalización aísla a quienes no nacieron con un teléfono en la mano, Mejía fomenta la continuidad intergeneracional. Entre sus planes se encuentran el acompañamiento vecinal: crear un kit de conducta para que los pobladores se involucren en el cuidado de las personas de la tercera edad (compras, visitas para un café, traslados médicos, etcétera). Mentoría digital: que los jóvenes les enseñen a usar aplicaciones municipales, devolviéndoles el sentido de utilidad y pertenencia.

“En Guatemala nos ocupamos de nuestros ancianitos; es algo natural. Aquí, quiero fomentar ese acercamiento, que no olvidemos que el vecino puede sentirse solo”, afirmó.

Esa calidez tiene voz y voto en un concejo municipal francés. Su delegación corresponde al área social. “Me encargo de las personas solas, frágiles y longevas, así como de todo lo relacionado con las acciones de los organismos de bienestar social, trabajadores sociales, profesionales de la salud y otros”, manifestó.

Consultada sobre su transformación luego de tres décadas fuera, la connacional reflexionó y se definió como una mujer compuesta por dos nacionalidades que conviven en armonía. Aunque su casa está decorada con motivos guatemaltecos y su orgullo permanece intacto, ha aprendido a “poner entre paréntesis” ciertos rasgos para navegar con éxito en la cultura gala.

Guillermo Monsanto

Arnoldo Ramírez Amaya (1944-2026)

Seva uno de los grandes y, con él, una de las plumillas más virtuosas del dibujo guatemalteco. Ha muerto un hombre cuya explosiva personalidad puso en jaque las convenciones sociales de su tiempo sin perder, a pesar de lo apuntado, su lugar en el corazón de quienes lo conocimos más a fondo. Un infante terrible al que le gustó confrontar a partir de la irreverencia y las extravagancias. ¿Su característica principal? fue auténtico y quizás de allí es que surgió ese encanto magnético que lo perseguía a todos lados.

Las redes sociales están explotando con fotografías en las que el personaje principal es, invariablemente, él. En ellas aparece con la flor y nata de la farándula contemporánea, expertos en arte, casa, cocteles y coleccionistas.

¿De dónde obtenía su encanto el Tecolote? Definitivamente, fue un actor de la noche. Esta y sus peligros, su tertulia y los protagonistas de la hora cero nutrieron su inagotable iconografía personal. La cárcel, como fuente de humanismo, fue otro referente que le llevó a entender la naturaleza humana. Pero, más allá del noctambulismo, también hay que tomar en cuenta el tiempo en que le tocó vivir y su participación activa en los diferentes lapsos.

No solo fue cofundador de revistas, también las ilustró. Su coqueteo con las visiones políticas y su mordaz crítica está presente en una buena porción de su legado.

Ramírez Amaya fue especialista en abstraer la esencia y, con ella, cautivar la atención de los que sabían ver. Los que entendieron cómo desentrañar su mensaje, sus ideas, sus pesadillas… las de los demás. Promocionalmente, Arnoldo Ramírez Amaya pertenece a la generación del setenta. En esta brillan nombres como el de Zipacná de León, Moisés Barrios, Ingrid Klüsmann, Erwin Guillermo, Alejandro Urrutia o los hermanos Schwartz. Artistas que se decantaron por diferentes formas de expresión, como la pintura, el dibujo, el grabado o la escultura. Presentes todas estas técnicas en la producción del Tecolote Pero ¿fue este artista un hombre atormentado? Yo me inclinaría a pensar que no. Él ejerció su libertad a su manera y por ello ahora vuela en el firmamento hacia su nuevo destino. Este homenaje es para el personaje que muchos admiramos… descanse en paz.

Jorge Sierra

La intensidad en el jazz

Haconcluido el Guatemala Jazz Festival 2026 que coordina el Instituto Guatemalteco Americano (IGA), apoyado por organizaciones binacionales. La mejor sorpresa de la jornada fue la llegada del flautista y saxofonista español Jorge Pardo, el mismo que tocó con Paco de Lucía y Chick Corea. El resto fueron bandas originales, algunas profesionales, pero de las que se sabe poco de sus discos, conciertos o participaciones en los grandes festivales de jazz.

De esas bandas se destacan la del guitarrista napolitano Antonio Onorato, Neapolitan Avantgarde Quartet, que se presentó el jueves 12 de marzo, conformado por el saxofonista y flautista Gianni D’Argenzo, el bajista Angelo Farias y el batería Mario de Paola, músicos que le acompañan en sus giras no así en las grabaciones.

Esta vez, Italia sacó el pecho con un guitarrista que traía bajo el brazo su nuevo álbum New Parthenope, donde le rinde tributo a músicos napolitanos con motivo de los 2,500 años de fundación de Nápoles. Un disco que habla del retorno a sus orígenes en un tono casi festivo porque celebra la belleza e identidad de su ciudad natal.

En su visita a Guatemala prescindió del piano. Pero sí, su propuesta fue la combinación de jazz fusión, swing y avantgarde

Esta vez, el napolitano lució su breath guitar (Yamaha G10), una guitarra controlada con la que produce un sonido similar a un instrumento de viento, y a la que pudo llevar a notas de alta intensidad con una dinámica sonora interesante, sobre todo con esos trémolos del folclor napolitano. Aunque en general, no resultó sorpresa su propuesta ni su habitual sonido, dado que con ese controlador y esos delays nos citó en forma constante al norteamericano Pat Metheny. Casi lo calcó.

Tocó piezas de su nueva producción como Mareazzurro, Vesuvius,Myoldsparents y otras de discos anteriores como Farfalla, donde la musicalidad exudaba y las ideas surgían sobre todo en el saxofonista D’Argenzo, que mostró un sonido lírico y robusto. Sin descontar el contraste marcado por su contundente y sólido batería (De Paola) y un bajista por ratos arriesgado y raudo con una tesitura que busca emular al bajo acústico.

En la velada inhalamos un jazz moderno con un guitarrista que mostró diferentes facetas suyas (desde la experimentación hasta lo más dulce melódicamente) a base de combinar altas y rabiosas velocidades con armonías dulces e innovadoras. Y se agradece. Aunque hay que admitir que la intensidad agota.

El público puede apreciar en varias vitrinas los billetes utilizados en las transacciones comerciales luego de la época del trueque.

mental

Psicología para el tráfico

El tráfico en las metrópolis modernas ha dejado de ser un reto logístico para convertirse en un estresorpsicosocial crónico. Para el doctor George Everly Jr., experto mundial en crisis y trauma y profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, el ser humano posee una capacidad finita de resistencia ante la presión externa. Cuando nos vemos rodeados de asfalto y motores, nuestro cuerpo entra en un estado de “alerta máxima” que, de no ser gestionado, erosiona nuestra salud mental y física.

Everly explica que, ante una situación de crisis (y el tráfico es una crisis de baja intensidad, pero alta frecuencia), el cerebro activa el sistema nervioso simpático. No es solo “mal humor”, es una cascada química.

Al percibir que estamos “atrapados”, la amígdala, el centro del miedo en el cerebro, toma el mando. Esto reduce la actividad en la corteza prefrontal, responsable del pensamiento lógico y la paciencia. Como resultado, un conductor promedio puede experimentar:

Taquicardia y vasoconstricción: el corazón late más rápido y la presión arterial sube.

Tensión muscular selectiva: especialmente en la mandíbula (bruxismo) y el trapecio (hombros).

Irritabilidad proyectada: la tendencia a ver a otros conductores como “enemigos” en lugar de personas en la misma situación.

Primeros auxilios psicológicos

La metodología de Everly, o modelo Rapid busca estabilizar al individuo. Aquí se detalla cómo aplicarla mientras sostiene el volante.

El primer auxilio es reconocer el estado de agitación. Everly sugiere que nombrar la emoción reduce su poder. Decirse a uno mismo: “Estoy experimentando una respuesta de estrés y mi cuerpo está sobreactuando” ayuda a retomar el control consciente. La herramienta clave aquí es la respiración diafragmática: inhalar en cuatro tiempos, retener en dos y exhalar en seis (4, 2, 6). Esto envía una señal química al cerebro de que no hay un peligro real de muerte.

¿Qué es lo que me estresa? Everly propone categorizar las preocupaciones. A menudo, el estrés no es el tráfico, sino la consecuencia imaginada. Los primeros auxilios psicológicos (PAP) consisten en separar la realidad del escenario catastrófico. Si el retraso es inevitable, el estrés adicional no lo solucionará; solo afectará su capacidad para manejar con seguridad.

Everly destaca la importancia de los “factores de protección”. En el vehículo, esto significa controlar lo que entra por los sentidos. Reducir el volumen de la radio si hay mucha congestión, o cambiar a frecuencias que no tengan ritmos acelerados, puede prevenir la fatiga cognitiva.

Hacia la resiliencia vial

La resiliencia, para Everly, es la capacidad de volver al estado de equilibrio tras una perturbación. El tráfico diario es la prueba definitiva de resiliencia. Al aplicar estos primeros auxilios, no solo se protege el corazón de un infarto se contribuye a una convivencia ciudadana más armónica.

La próxima vez que el flujo se detenga, recuerde que usted no es un rehén del tráfico, sino un gestor de su propio bienestar biológico.

En los PAP, la respiración es el equivalente a un torniquete: detiene la ansiedad. Cuando el tráfico se detenga, aplique la regla del 4, 2, 6:

Postura de control: coloque una mano sobre el volante y la otra sobre su abdomen. Relaje los hombros (suéltelos conscientemente).

Inhalación (cuatro segundos): inhale por la nariz expandiendo el abdomen, no el pecho. Imagine que llena la base de sus pulmones.

Pausa (dos segundos): sostenga el aire brevemente para permitir el intercambio de gases en los alvéolos.

Exhalación (seis segundos): expulse el aire lentamente por la boca, como si soplara a través de una pajilla. La clave es que la exhalación sea más larga que la inhalación.

Si el tráfico de la vida se vuelve más pesado que el de la ciudad, no dude en buscar orientación profesional. Cuidar su mente es la mejor garantía para un camino seguro.

Leticia Eugenia Padilla Salud

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