




María José, hacia los grandes escenarios
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20 de febrero de 2026








Jóvenes talentos


























Huella chapina


PÁGS. 8-11

El invierno ruso llamado hogar
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María José, hacia los grandes escenarios
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El invierno ruso llamado hogar
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EMOCIONES E HISTORIAS EN MOVIMIENTO CORPORAL
























La danza en Guatemala se describe en este reportaje de la Revista Viernes 599 como un ecosistema de resistencia que sobrevive a la centralización en la capital y la falta de títulos profesionales. Se hace un repaso de la labor de la Escuela Nacional de Danza, el Ballet Nacional Christa Mertins y el Ballet Moderno y Folklórico como pilares que forman profesionales bajo una disciplina rigurosa desde la infancia de los aspirantes.
También, directores y danzarines afirman que existe una marcada escasez de coreógrafos y maestros especializados, que ha obligado a traer expertos para capacitar a los nacionales. En el ámbito social, persisten estereotipos que afectan a bailarines varones, como la historia de Matías Ochaita, un joven que ha enfrentado bullying por elegir el ballet como su carrera en el arte.
Se destaca el Ballet Moderno y Folklórico que lucha por preservar raíces mediante investigaciones en comunidades. También se abordan nuevas tendencias que atraen a jóvenes hacia la técnica formal, que pese a las adversidades, el gremio se mantiene firme por su mística y entrega colectiva en la creación.
Director General: Edin Hernández
Para la Guía de libros se reseña LaUtopíadelaRosa,fragmentosde la lucha socialista en Guatemala, de Carlos Gallardo, quien hace un repaso de las reivindicaciones sociales de la segunda mitad del siglo pasado, desde la óptica del Partido Socialista Democrático, que como otros institutos políticos fueron blanco de la represión y el asesinato.
La sección de Biografía está dedicada Mónica Sarmientos, directora invitada de la Orquesta Sinfónica; actriz y cantante, quien reflexiona sobre su trayectoria y los desafíos de ser persona dedicada al arte en el contexto actual de Guatemala.
En Jóvenestalentosse plasman los sueños de María José López, quien pertenece a la nueva generación de talentos del canto operático que se abren camino desde el Conservatorio Nacional de Música. Ella combina educación con una rutina de estudio artístico que exige disciplina, constancia y talento innato.
La Huella Chapina por el mundo es la historia de Fernando Carrera, un connacional que se lanzó hace 25 años al emprendimiento de formar una escuela en San Petersburgo, Rusia, y hoy dirige el próspero Centro de Lengua Española y Cultura Adelante.
Subdirector técnico: Miguel González Moraga
Coordinación de Información: Mario Antonio Ramos
Editor: Hugo Sergio Del Águila
Redactores: Narcy Vásquez, Isa Enríquez y Pablo Cahuec
Diseño Gráfico: Juan Rene Chicoj
Diseño Portada: Tania López
Diagramación: Sulhema Pacheco y Diana Guerra
Corrección: Pedro Meda, Mynor Reyes y Servando Pineda
Digitalización: Freddy Pérez
Nochedeplancha volumen III, concierto de Querido Arte con las voces de Athalie Herrera, Said Palacios, Oswaldo Zuleta y músicos en vivo, dirigidos por Gamaliel Mayén. Se efectuará en el Teatro Lux, Paseo de la Sexta, zona 1. El costo de entrada se puede consultar en www.mallbi.com/producto/ nochedeplancha/
Sábado 21
Como parte de la exposición Metropolitanicamente hablando, del artista Marvin Olivares, que se presenta en el Centro Cultural Efraín Recinos de Quetzaltenango, se efectuará un taller de creación de personajes, a las 10:00 horas. El precio de inscripción está disponibles en ese recinto.
22
LaXIFotoNaratónIberoamericana2026se lleva a cabo desde las 7:00 horas, en la Plaza de la Constitución de la ciudad de Guatemala. La inscripción es gratuita en fotonaraton.org. Para más información llamar al 3661-7884.
23
Arranca el IXCicloAnualdeConferenciasArqueológicasque durará hasta el 27 de este mes, de 14:00 a 17:00 horas, en el salón de posgrados 208, segundo nivel, edificio T2 de la Facultad de Arquitectura en la Universidad de San Carlos, zona 12.
Martes 24
La Casa de la Cultura Flavio Herrera (calle Mariscal 7-56, zona 11) alberga una exposición fotográfica de diversos artistas, que está abierta al público hasta el 28 de febrero, en horario de 9:00 a 15:00 horas. Entrada gratuita.
Miércoles 25
El club de lectura de filosofía Por Amor a Guatemala, coordinado por Ian Castillo, está abierto en La Teca, 12 calle 6-25, zona 1, para mayores de 15 años. Quienes deseen participar pueden comunicarse al teléfono 2316-6519.
Jueves 26
El libro Puntos de sutura, del autor Élmer Telón Galdámez, será lanzado a las 18:00 horas en la Biblioteca Nacional de Guatemala Luis Cardoza y Aragón, ubicada en la 5a. avenida y 8a. calle, zona 1 capitalina.
El título Lautopíadelarosa/Frag mentos de la lucha socialista en Guatemala es una lectura para entender el proceso de la democracia y en particular de la izquierda guatemalteca desde la óptica del pensamiento social-demócrata, que la Tipografía Nacional tiene entre su catálogo bibliográfico, para disposición de todo público.
El libro del amatitlaneco Carlos Gallardo Flores es un compendio de la historia política durante 40 años, a la vez que es testimonio vibrante y doloroso sobre la lucha de distintos movimientos que desde los años setenta del siglo pasado marcaron un derrotero, y transcurridas casi tres décadas del XXI, se avizora la democracia. De por sí, el título está cargado de simbolismos que hacen referencia a la fragilidad y a la certeza de los ideales que intentaron florecer en un terreno árido para la justicia social y el bienestar común.
La técnica de Gallardo combina la crónica política con la vivencia personal, para rescatar del olvido episodios vividos, centrándose en el Partido Socialista Democrático, uno de los institutos políticos golpeados por la represión y el autoritarismo de los regímenes cívico militares que gobernaron esos años.


El autor busca humanizar la política, describe no solo las estrategias y alianzas, sino también el costo humano: la persecución, el exilio y el asesinato de líderes intelectuales y políticos que buscaban una vía frente a la violencia. Se trata de una lectura imprescindible para quienes deseen comprender por qué la democracia guatemalteca actual arrastra las cicatrices de aquel proyecto truncado. • Sergio Del Águila



El jazz desde su origen
La obra ¡Caliente! Una historia del jazz latino, del belga Luc Delannoy, cuenta cómo el carácter universal del jazz latino se manifiesta en la diversificación de sus repertorios. La importancia de este género de música popular se aprecia por la influencia del Caribe y de Latinoamérica en todos los ámbitos de la cultura. Luc Delannoy es un filósofo y escritor. Su investigación se enfoca en los estudios de la mente y la conciencia humana, así como en las relaciones entre arte y salud mental. Él hace un registro de los músicos y las corrientes esenciales que han dado vida a esta expresión musical, además de invitar a profundizar en el estudio de los ritmos afrolatinos. • FCE








Después de las bombas, de Arturo Arias, Premio Nacional de Literatura 2008, es una pieza clave para entender la literatura de la posguerra y el realismo mágico con un toque ácido y político, con humor negro, para reflejar el caos de la guerra interna; sátira que ayuda a digerir la tragedia de los guatemaltecos. La obra se inicia con un evento histórico: el bombardeo de la ciudad de Guatemala en 1954, que marcó el derrocamiento de Jacobo Árbenz. En el texto, Máximo es un niño que se desarrolla entre humo, bombas y la confusión política. Crece en búsqueda de su padre desaparecido, y en el proceso también la identidad de una Guatemala fragmentada. El recorrido de Máximo refleja las cicatrices de todo un país y esto tiene un significado profundo, porque muestra la memoria colectiva de una Guatemala golpeada. El libro ayuda a conocer y entender una parte de la historia reciente. Después de las bombas es una contrahistoria que denuncia lo que aconteció y anhela lo que debió haber sucedido. • Carla Natareno/FyG Editores

Guatemala, viernes 20 de febrero de 2026
Rewind me
DAVID LEPE lepedavid@yahoo.com



Busqué Cuestión de tiempo con una expectativa muy clara: reen contrarme con Eddie Vedder, vocalista de Pearl Jam, mi ban da favorita. Pensé que sería un refugio musical, una pausa emocional, pero lo que encontré fue la historia dolorosa de niños que viven con epidermólisis bullosa (EB). La música estaba ahí, sí, pero no para evadir la realidad, sino para sostenerla.
El documental, que ya lo puedes ver en Netflix, entrelaza un concierto íntimo de Vedder en solitario, en el mítico Benaroya Hall de Seattle (esa ciudad de clima hostil, café fuerte y música memorable) con información clara sobre la EB y los testimonios de niños que viven con este trastorno genético.
La EB es una enfermedad rara que con vierte la piel en algo extremadamente frágil, vulnerable al más mínimo roce y que aún carece de una cura. Quienes nacen con esta condición no solo viven poco, lo hacen con mucho dolor. Cuestión de tiempo no se queda en la definición clínica: muestra cómo, con los años, se ha construido una gran comunidad de familias, médicos, cien -


tíficos y activistas que financian y ejecutan programas de investigación con un objetivo urgente y común: encontrar una cura. Como la canción oficial del documental lo dice: “Para quienes tienen el tiempo limitado, no existe un ‘demasiado pronto”.
En cuanto a la música, se pueden disfrutar canciones de Vedder (de Into the Wild y su disco de ukulele) y de Pearl Jam. Escuchar algunas de ellas interpretadas en solitario, solo Ed y su guitarra, cambia la experiencia. Comienzas a ponerle atención a las letras y vuelves a ese tono lírico tan característico de PJ: profundamente humano, introspectivo, como confesiones, preguntas abiertas y meditaciones sobre la condición humana.
El documental confirma la fuerza del arte y la música como motores de cambio social. El concierto no es un fondo emotivo, es un foco. La voz y la guitarra convocan miradas, movilizan recursos y transforman emoción en acción concreta, convirtiendo la atención pública en apoyo real para la investigación.
En este documental pude ver una luz de esperanza al final del camino; claro, después de limpiarme las lágrimas. Cuestión de tiempo no promete milagros; nos desafía a uno de los retos más complejos del ser humano: a ser valientes y mirar el dolor sin apartar la vista. A veces, el tiempo también puede estar de nuestro lado. Encontrarte con ese momento es solamente cuestión de tiempo.

Hamnet, que ya se proyecta en las salas de cine del país, no es una película sobre Shakespeare, sino acerca del silencio que deja la pérdida. Presenta el duelo como algo que se respira, se arrastra y transforma. La creatividad nace de la ausencia y el amor persiste incluso cuando las palabras ya no alcanzan. Por algo, la actuación de Jessie Buckley (Agnes) ha sido una de las más laureadas este año.











Para escuchar la voz de la joven soprano, puede escanear este QR.


El talento y la formación del Conservatorio Nacional de Música Germán Alcántara se funden en un crecimiento integral
Texto: Pablo Cahuec
Foto: Manuel Del Cid

Asus 13 años, María José López Méndez forma parte de una nueva generación de talentos guatemaltecos que se abren camino en la formación académica musical en las filas del Conservatorio Nacional de Música Germán Alcántara. Alumna de canto operático, combina su educación general con una rutina de formación artística que exige disciplina diaria, constancia y una aptitud innata.
Su acercamiento a la música comenzó antes de aprender a leer. Según recordó López, su madre le contaba que empezó a cantar a los 3 años y medio y llegó incluso a memorizar las canciones completas de los discos que sus padres le compraban. A los 6 años participó en un concurso de talentos escolar interpretando Megustas mucho, de Rocío Dúrcal, donde obtuvo el primer lugar en la categoría. Ese momento fue decisivo en su vida, ahí descubrió el don con el que había nacido y, por lo tanto, marcó el inicio de una formación más estructurada.

fundamental, ya que “es un buen acompañamiento, nos ayuda a tener la voz afinada”. Su rutina es exigente, asiste al Conservatorio de lunes a viernes, de 14:00 a 18:00, y dedica tres horas diarias de práctica en casa. Destaca que la formación técnica ha sido clave para su desarrollo, en especial el uso correcto del diafragma, la respiración y vocalizaciones para afinación. Entre sus clases favoritas está el solfeo, canto operático y piano: “Es magnífico estudiar aquí”. Destacó el papel de su familia, que la acompaña en cada concierto.
Pese a su corta edad, ya suma presentaciones en diferentes espacios, así como participaciones en televisión y escenarios abiertos como la Concha Acústica. Su repertorio incluye música popular y piezas operáticas, interpreta con frecuencia obras de Andrea Bocelli, a quien considera su artista favorito, y también selecciones de Cecilia Bartoli y Rocío Dúrcal.
El interés por la ópera surgió poco después. A los 8 años intentó ingresar al Conservatorio, pero por su edad no fue admitida. Volvió a presentarse a los 11 y obtuvo el sí. Ahora, cursa su tercer año en la especialidad de canto operático y lleva dos años sumergiéndose en el piano como instrumento complementario, que considera


Sueños y aspiraciones
María José afirmó: “La música es lo que me fascina, es mi vida y mi pasión”, y agregó que es su principal fuente de inspiración.
Proyecta su futuro como cantante profesional, con presentaciones internacionales, en países europeos. Asimismo, tiene la meta de fundar academias de canto para formar a otros jóvenes en este campo.
De esta manera, los artistas noveles del país albergan sueños que se construyen entre los pasillos del Conservatorio. Niñas como María José están dispuestas a perseguir sus metas y construir paso a paso una carrera profesional.


Con más de 30 años de trayectoria musical y actoral, Mónica Sarmientos aboga por profesionalizar al sector que sobrevive entre pasión y carencia
Texto: Narcy Vásquez
Fotos: Jesús Alfonso
Mónica Sarmientos, violinista, cantante y actriz guatemalteca, no es solo heredera de un apellido ilustre en la cultura nacional; es una artista que ha sabido separar la disciplina de la partitura en la Orquesta Sinfónica Nacional Guatemala (OSN), de la libertad interpretativa sobre las tablas. En esta charla reflexiona sobre su trayectoria, la figura de su padre, el maestro Jorge Sarmientos, y los desafíos de ser artista en el contexto actual.
A pesar de su éxito en la actuación, asegura que mucha gente ignora que su carrera principal es la música. Para ella, el escenario teatral y el foso de la orquesta son mundos paralelos: “En la Sinfónica mantengo una línea de seriedad y rigor, pero eso no significa que esté enojada; yo siento la música, me muevo y, a veces, incluso he llorado porque la obra me llena el alma”, confesó.
Esa misma intensidad la traslada al escenario, aunque bajo códigos distintos. Su paso a las artes escénicas fue un aprendizaje empírico bajo la tutela de figuras como Rafael Pineda y Salomón Gómez. “Nunca recibí un taller; aprendí actuando”, explicó. En ese entorno, su versatilidad estalla: “Toco marimba, violín, guitarra; canto... hago de todo. Sin embargo, en la orquesta debo mantener una com -
postura distinta, sin los chistes o la irreverencia propia del teatro”.
Carácter heredado
Esta capacidad para habitar personajes a veces choca con la percepción del público. Comentó que la gente suele pensar que, por ser comediante, debe andar siempre sonriente. “No imaginan que también enfrento deudas, enojos y enfermedades. Eso no lo saben, pero esperan que uno esté riendo todo el tiempo”, declaró.
Su temple, no obstante, se forjó mucho antes de los focos. Crecer en un hogar donde desfilaban los más grandes exponentes del arte centroamericano moldeó su carácter. Aunque su padre no fue su maestro de violín, tarea que recayó en mentores como Enrique Raudales y José Luis Abelar, sí fue el arquitecto de su ética de trabajo. “De él heredé lo más valioso: la disciplina, la honestidad y el carácter. Él era un hombre ‘al centavo’, y yo soy 99.9 % Sarmientos en mi forma de ser”, afirmó.
Participó en festivales y cursos internacionales en Costa Rica, Puerto Rico y Colombia, y en 1987 fue contratada por la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Recibió formación de reconocidos maestros como Frank Preuss, Elizabeth Adkins, Francisco Figueroa, Walter Field y Alberto Lissy.

Dura realidad
No obstante, la fama no oculta la precariedad. Con la franqueza que la caracteriza, Sarmientos aborda la dura realidad económica del gremio en Guatemala. “Nos capacitamos toda la vida para esto, pero los sueldos no son acordes a ese esfuerzo”, aseveró. En esa línea, señaló que, aunque su padre ideó la Escuela Superior de Arte (ESA) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) para profesionalizar a la comunidad artística, hoy la mayoría de los músicos deben tener tres trabajos para sobrevivir. En un contexto saturado de contenido inmediato, se muestra escéptica
Violinista titular y directora invitada de la OSN.
Salir de la sombra de un gigan te no fue tarea fácil, pero la intér prete logró brillar con luz propia. Recuerda con especial afecto cuan do, tras el éxito de La epopeya de las Indias Españolas miento mutuo cambió de eje: “Mi papá se enorgullecía cuando se le acercaban no para saludarlo a él, sino para preguntarle si era el papá de Mónica”, sonríe.
Para conciertos de violín, mis autores preferidos son Jean Sibelius y Johannes Brahms, quien me resulta fascinante”.
ante las nuevas etiquetas: “Detesto la palabra influencer; hay artistas con ‘h’ y artistas de verdad. El arte no es un lujo, es una necesidad, y nuestra responsabilidad es hacerlo con excelencia”. Después de tres décadas en la orquesta, la jubilación asoma en el horizonte, aunque el proceso burocrático sea “lento y tedioso”. Al mirar a las nuevas generaciones, le preocupa el vacío intelectual y la falta de formalidad, incluso en la ortografía y redacción de los jóvenes. Sin embargo, su pasión permanece intacta. Cada vez que sube al escenario, ya sea con un libreto con su violín, el objetivo es el mismo. “Mi misión sigue siendo decir las verdades necesarias a través del arte. Si el público sale de una obra reflexionando, el trabajo está bien hecho”, sostuvo.


Guatemala, viernes 20 de febrero de 2026
El escritor detrás de La Voz de la Noche, una figura clave del ámbito artístico
Texto: Isa Enríquez
Fotos: Manuel Del Cid
Rafael Echeverría Quintana no habla de la radio como un formato, sino como una forma de acompañar a las personas. Escritor, maestro, formador de generaciones de locutores y guionistas, hoy vuelve a la ficción desde la videonovela La Voz de la Noche, una producción de TGWlaVozdeGuatemala que rescata la magia de las voces que enamoraban cuando aún no había rostro para la radio.
¿Cómo nace La Voz de la Noche?
Yo soy escritor de TGW y desde hace años vengo proponiendo proyectos de ficción. Cuando llegó el director Jorge Molina con la idea de que la radio volviera a ser como antes, con radionovelas y formatos especiales, también surgió la propuesta de hacer radio en video, que la gente pudiera ver. Entonces presenté varios proyectos y así empezamos a trabajar.
¿Qué quiso contar con esta historia?
Pensé en los locutores de los años setenta que conocí. Muchos me contaban que las muchachas se enamoraban de la voz y, cuando los buscaban, se decepcionaban, porque imaginaban a alguien completamente distinto. En esa época no existía la televisión y el locutor era solo eso, una voz que acompañaba en la noche, en la cama, haciendo tareas, soñando con alguien que no conocían.
La historia gira alrededor de ese choque entre la ilusión y la realidad. El personaje principal es hijo

de un locutor veterano, un narrador deportivo. Tiene un hermano y viven con su papá en un apartamento. A partir de ahí se desarrolla todo, con humor, con situaciones incómodas y también con mucha ternura.
Pero sobre todo es una historia de valores. Quise mostrar respeto hacia la mujer, la caballerosidad de otra época, la forma en que se enseñaba a cuidar y a tratar bien. Es una historia positiva.
¿Cómo fue el paso a la videonovela?
Es un lenguaje distinto. En cine se filma por partes, con una cámara, se repite la escena varias veces desde distintos ángulos. En la videonovela se trabaja con tres cámaras al mismo tiempo, y en edición ya están listos los tiros. Eso obliga a que los actores dominen la escena completa, no solo un fragmento.
Para mí fue un desafío muy bonito. Yo había estudiado y trabajado también en Televisa (Méxi -
co) y pude ver cómo se maquila un capítulo diario con una precisión impresionante. Volver a vivir una experiencia parecida, adaptada a una producción local fue enriquecedor..
¿De dónde nace su relación escritura y enseñanza?
Empecé a escribir a los 12 años. Mi papá copiaba partituras para la Orquesta Sinfónica y, cuando se equivocaba en una hoja, me la daba para que yo escribiera por atrás. Ahí empecé a inventar historias de familia. Con mis hermanos inventábamos películas, títeres y pequeñas obras en la biblioteca infantil que quedaba atrás de la iglesia La Merced. Escribía y ellos actuaban. Nunca sentí vergüenza de escribir. Después estudié Psicología y con el tiempo entendí que la narración también es sanadora. Escuchaba la historia de una persona y luego se la devolvía convertida en un cuento. Muchas

de ellas encontraban ahí sus propias respuestas. Por eso me marcó tanto hacer radionovelas educativas y proyectos como Aprendiendo a vivir, donde la gente logró terminar la primaria escuchando una historia en la radio. Fue un éxito que yo mismo no imaginé. Hoy, en la academia, sigo creyendo en algo muy simple. Investigar es vital. No basta con leer bien ni con tener buena voz. Hay que saber interpretar y respetar las historias de los demás. Al final, contar bien una historia puede cambiar la forma en que alguien mira su propia vida.
Una voz para cuidar LaVozdelaNocheno solo recupera la nostalgia de una radio que enamoraba sin mostrarse., también confirma una trayectoria construida desde la paciencia, la docencia y la convicción de que la ficción, cuando se hace con respeto, todavía puede educar, acompañar y conmover. En la voz de Rafael Echeverría, la radio sigue siendo, ante todo, un espacio para cuidar.

Carlos Rafael Echeverría Quintana es uno de los referentes contemporáneos de la ficción radiofónica en Guatemala. Formado en psicología y en guion en escuelas de Centroamérica y en Televisa, ha creado más de 400 cuentos radiofónicos, 10 cortometrajes y proyectos educativos pioneros como Aprendiendo a vivir
Los bailarines guatemaltecos trazan su destino en puntas, vuelos y giros
Texto: Narcy Vásquez
Fotos: Mario León
Existe una Guatemala que comunica emociones, historias e ideas a través de movimientos corporales y que se apoyan en la música. Habita en los salones donde el tabloncillo ha sido pulido por el
misma tenacidad con la que otros sortean la adversidad. En ese instante de suspensión, justo antes de que el pie reencuentre el suelo, el virtuosismo y la resiliencia se funden en un solo movimiento.
La danza en Guatemala es un ecosistema completo que va desde los pasillos de la Escuela Nacional de Danza Marcelle Bonge de Devaux —donde Matías Ochaita, a sus 13 años, rompe estereotipos con cada movimiento acrobático— hasta los escenarios del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias; pasa por las academias privadas donde el twerk y el heels conviven con la técnica clásica, y los salones del Ballet Moderno y Folklórico Nacional de Guatemala donde se investigan las raíces culturales
centralización del aprendizaje en la capital, de los sueldos que no corresponden a los años de sacrificio, de la ausencia de licenciaturas que profesionalicen el oficio, de los estereotipos que todavía cuestionan que un niño elija las zapatillas sobre el balón. A los bailarines que costean sus estudios en el extranjero para regresar a sembrar conocimiento. Un campo donde vive el tap de Fredy Corado, quien lucha contra la falta de tradición de zapateado en el país. Lo que sigue es un recorrido por los recintos, los escenarios y las vidas de quienes han hecho del baile un acto de fe colectiva.
Escuela Nacional de Danza Semillero del movimiento. En el numeral 3-43 de la 5a. calle, zona 1 de la capital, el futuro de la danza se moldea entre el polvo de la tiza y el roce de las zapatillas. Allí, desde

men el arte con una madurez que desafía la edad; comprenden, casi por instinto, que el destello fugaz del escenario es el resultado de la constancia innegociable en el salón de ensayo. En sus primeros pasos ya se advierte la huella de la disciplina: esa chispa de entusiasmo que los sostendrá durante años de formación técnica para alcanzar la meta de ser profesionales.


Entre el grupo se hace notar Matías Ochaita, cuya técnica es igualada solo por su determinación. A sus 13 años, hace suyo un espacio donde los varones son minoría, un rol que asume con una mezcla de orgullo y naturalidad. Su romance con el movimiento se inició temprano: “Empecé a los 3 años en una academia local”, relató. El adolescente reconoce que su crecimiento es un logro compartido. Agradece a la maestra Sonia Marcos y a la directora Valeria Velásquez, quienes le han ayudado en su evolución; sin embargo, el camino de un bailarín tiene obstáculos que no se resuelven con técnica: “No voy a mentir, he enfrentado el bullying. Para muchos, el lugar de un niño es el campo de futbol, no el salón de ballet. Pero no me importó; decidí romper estereotipos y ser fiel a lo que me hace único”.
Al graduarse, el joven apunta a la cima: quiere ser primer bailarín del Ballet Nacional de Guatemala Christa Mertins. Aunque su ambición desborda las fronteras. “Tengo el reto de viajar. Me veo en Rusia, Ucrania, Estados Unidos o México, conseguir ser primer bailarín allá también”, aseguró.
Para Valeria Velásquez, directora de la escuela, el panorama es optimista. Tras un período de baja afluencia, la institución experimenta un renacimiento en su matrícula. Gracias a la gestión con el Ministerio de Cultura y Deportes y al éxito de los cursos de vacaciones, la comunidad estudiantil ha crecido un 40 % en el último año. “Pasamos de 50 alumnos a 70”, resaltó. “La danza aquí no es un pasatiempo ni una actividad extraescolar. Es una carrera profesional que En la Escuela Nacional de Danza los estudiantes, desde los 8 años, asumen la formación con madurez.
Guatemala, viernes 20 de febrero de 2026
demanda un compromiso absoluto tanto de los estudiantes como de sus familias”, manifestó la también maestra.
Y es que aquí coinciden los entrevistados, no solo se enseñan pasos; se forman las próximas leyendas del arte guatemalteco.
La institución se fundó el 2 de septiembre de 1949, durante el gobierno de Juan José Arévalo Bermejo, gracias a la iniciativa del maestro Óscar Vargas Romero y la llegada de los esposos Devaux Bonge. Al concluir su formación, los estudiantes obtienen el diploma de bachiller en arte, con especialización en danza contemporánea (6 años) o ballet clásico (9 años), acreditación que les permite continuar su trayectoria en la danza profesional.
En la mística del Ballet Nacional de Guatemala Christa Mertins, donde el esfuerzo invisible durante los entrenamientos germina sobre el escenario, somos testigos de su labor. Los bailarines profesionales pulen los detalles de la próxima temporada infantil, La Cenicienta.
Bajo el hechizo del vestuario y el brillo de la pedrería, el espacio físico cede su lugar al asombro. A través de la narrativa del cuerpo, el espectador es conducido por un viaje que atraviesa cortes imperiales, bosques encantados y la magia de mundos que solo existen sobre las tablas y la literatura.
En medio de esta atmósfera de creación se encuentran las bailarinas profesionales Joyce Cruz y Gabriela Morales, quienes se detie -

nen un momento para compatir sus reflexiones.
Para Cruz, ser danzante es la culminación de un sueño que nació entre las butacas del teatro.
“Desde pequeña vi un espectáculo y siempre supe que quería llegar allí”, recordó. Uno de los hitos más memorables en su carrera fue interpretar a Nikiya en el ballet La Bayadera
Este papel marcó un antes y un después en su madurez artística.
“Requiere una entrega total; tienes que lograr que el público sienta la tristeza, el amor y la tragedia del personaje”, resumió.
Morales, quien celebra 11 años en la institución, coincide en que pertenecer a la máxima compañía profesional del país es tanto un
honor como un desafío mental y físico. Para ella, esta disciplina no es solo una carrera, sino un proceso de formación que empieza en la infancia.
“Desde los 8 años hasta la graduación a los 18, el bailarín vive bajo una rutina rigurosa. Se sacrifican celebraciones y actividades sociales en favor de una disciplina”. Agregó que mantener el nivel profesional exige una jornada fija de lunes a viernes, de 9:00 a 13:00 horas, donde el cuerpo se lleva al límite de la superación.
Para Andrea Álvarez, directora artística, la profesión enfrenta una centralización que limita el acceso al arte, por lo que es urgente crear casas de la cultura en cada municipio para ofrecer formación

En los ensayos, Corado se une a sus compañeros de baile .
El entusiasmo y la disciplina están presentes en los bailarines principales del Ballet Nacional de Guatemala Christa Mertins.
integral en las disciplinas de música, teatro y pintura. En la actualidad, las academias privadas funcionan como refugio ante la falta de espacios públicos seguros, los cuales permiten que la niñez se aleje de los dispositivos electrónicos y se ejercite. “Para fortalecer a las nuevas generaciones, es vital que los bailarines reciban una base sólida que incluya otras especialidades artísticas”, enfatizó.
La falta de un título profesional —ahora solo se egresa con bachillerato en arte— provoca que la profesión sea ninguneada y dificulta el acceso a plazas dignas. Aunque es posible vivir del arte, los sueldos bajos y la falta de reconocimiento técnico complican el panorama, incluso en el ámbito deportivo, donde no se valora el conocimiento de los coreógrafos. “Para revertir esto, se deben impulsar proyectos innovadores que dignifiquen al creador y sensibilicen a la sociedad sobre la importancia del arte y el deporte como herramientas de transformación social”, expuso.
Instrucción y proyección
Sonia Marcos, directora del Ballet Nacional de Guatemala, explicó que la institución ha evolucionado hacia un modelo más dinámico en su repertorio y proyección, destacándose la creación de la temporada infantil. “Esta iniciativa busca formar al público del futuro mediante cuentos y música que permiten al niño asociarse con la danza clásica desde antes de la edad escolar, lo cual facilita que en la adultez posean una apreciación artística profunda o incluso una aspiración profesional”, explicó. En cuanto a la estructura artística, se ha transitado hacia un
En la academia Actitud GT se imparten diferentes estilos como latin fusión, urbano y heels


trabajo más integrado, donde los bailarines rotan en sus roles según las necesidades de la temporada. Agregó que, aunque el espectador identifica visualmente a las figuras principales, un creador puede ser protagonista en una pieza y solista en otra, lo que promueve una versatilidad que respeta el relevo generacional.
Uno de los mayores retos actuales es el manejo de los derechos de autor en obras internacionales, lo que obliga a la compañía a crearversiones propias y adaptaciones coreográficas ajustadas al personal y recursos disponibles. A esto se suma una escasez de coreógrafos y maestros especializados en la teoría y entrenamiento técnico, un vacío que la gestión atribuye a la falta de fortalecimiento en áreas que van más allá de la ejecución.
“Para solventar esto se requiere un impulso profesionalizante que brinde lineamientos teóricos a quienes ya poseen el ímpetu crea -
tivo, pero carecen de la formación académica para armar una obra completa”, dijo Sonia Marcos. La dirección ha priorizado la capacitación colectiva sobre las becas individuales; en lugar de enviar a un solo bailarín al extranjero, se opta por traer maestros internacionales de países como Rusia o México para profesionalizar a todo el elenco simultáneamente. La máxima representante reconoce que este “roce” internacional es vital, ya que el intercambio con artistas y técnicos extranjeros permite al bailarín guatemalteco situar su nivel real en un contexto global y enriquecer significativamente su acervo cultural.
Legado de Arévalo
En 1948, el gobierno de Juan José Arévalo fundó oficialmente el Ballet Guatemala, con el respaldo del Estado como parte de un proyecto de identidad. La llegada de los maestros belgas Marcelle Bon -
ge y Jean Devaux fue decisiva, pues introdujeron la técnica académica europea y formaron a los primeros bailarines profesionales. A diferencia de otras compañías que replicaban solo lo europeo, en Guatemala se principió a experimentar con temáticas mayas y ritmos locales; se creó una identidad propia.
Ballet Moderno
En el salón del Ballet Moderno y Folklórico Nacional de Guatemala, la atmósfera está cargada de la electricidad por la dedicación. Un grupo practica ¿Quién toca la puerta? y, en este espacio, el tiempo se mide en respiraciones agitadas y compases precisos.
en coreografía o docencia en el país, los bailarines deben costearse estudios en el extranjero. Enfrentan becas insuficientes que no cubren la manutención, lo que dificulta el desarrollo de una base docente sólida como la que posee el ballet clásico.
Para que esta área de las artes alcance un reconocimiento social real, Santos propone sistematizar las políticas públicas de cultura mediante la creación de escuelas especializadas que formen no solo intérpretes, sino también investigadores y coreógrafos.
Subraya que una producción de calidad requiere años de investigación en las comunidades para comprender las tradiciones antes de llevarlas a escena, una labor que hoy carece de financiamiento. Asimismo, busca dignificar el oficio del bailarín, al recordar que requiere ocho años de formación profesional, tiempo equivalente al de cualquier carrera científica, y que implica altos costos de producción, como la adquisición de indumentaria de los pueblos originarios por su incalculable valor artesanal.
Integrantes del Ballet Moderno y Folklórico, durante las prácticas de la obra Quién toca la puerta.

Los integrantes de la compañía se lanzan al vacío en una coreografía de danza contemporánea que parece desafiar la gravedad. Se les ve contraerse, expandirse y girar con una intensidad que hace que el sudor brille bajo las luces del recinto como si fuera parte del vestuario. Bajo la mirada afilada y meticulosa de su docente, todos repiten una y otra vez esa secuencia crítica: el brazo que busca el aire, el torso que se quiebra con elegancia, el salto que debe caer al ritmo de la música.
Betsabé Santos, encargada del remontaje de la pieza del maestro Amadeo Alvizures, comentó que la evolución de la danza aquí es un proceso natural impulsado por el deseo de experimentar, aunque en el presente se topa con obstáculos estructurales críticos. Entre estos destacan la falta de vanguardia y una marcada ausencia de maestros especializados en técnicas contemporáneas alineadas con estándares internacionales.
Además, señala un vacío académico: al no existir licenciaturas
La maestra enfatiza que el arte nacional depende de la descentralización del estudio académico: “El talento de los departamentos se desaprovecha porque la formación está concentrada en la capital, lo que resulta inviable para jóvenes del interior trasladarse para cumplir con la práctica diaria exigida”. Con 10 años de formar parte de esta compañía y una formación que comenzó en 2011 en la Escuela Municipal de Danza, la trayectoria de Yossef Rivas refleja la evolución del movimiento en Guatemala. Para él, este arte vive un momento de expansión híbrida donde las instituciones públicas como las compañías de ballet nacionales conviven con un auge masivo de academias privadas y colectivos impulsados desde las redes sociales.
En su faceta como coreógrafo, Rivas ha marcado un hito reciente con el montaje de El Principito, cuyo logro histórico fue presentar más de 40 funciones en un solo año, cifra que compite con el emblemático Paabanc Esta experiencia no solo consolidó su capacidad creativa, sino que le abrió las puertas para su próximo y ambicioso proyecto: la puesta en escena de Pinocho
Consolidación
Fundado el 1 de octubre de 1964, el Ballet Moderno y Folklóriko surgió gracias a la iniciativa de la Dirección General de las Artes y al respaldo del Ministerio de Educación. Desde entonces,
Guatemala, viernes 20 de febrero de 2026

se ha consolidado como una institución adscrita al Ministerio de Cultura y Deportes, dedicada a preservar y difundir la riqueza de la danza tradicional y contemporánea del país.
La historia de Rivas, quien pasó de la Escuela Municipal al Ballet Moderno y Folklórico Nacional y emprendió con su propia empresa de shows, es el ejemplo de cómo el arte se diversifica.
Uno de los puntos más interesantes de su análisis es cómo las tendencias globales, específicamente el K-pop y los retos de TikTok han servido como nueva puerta de entrada a lo creativo.
De acuerdo con Rivas, lo que empieza como una afición por replicar videos virales despierta en los jóvenes una necesidad de buscar técnica formal en danza contemporánea o ballet. “Este fenómeno ha permitido que el mercado crezca, que ha encontrado espacios de trabajo en los teatros, y en centros comerciales, así como eventos de marcas que antes no demandaban tanto talento artístico”, opinó.
Tap y fusiones rítmicas
Fredy Corado, bailarín profesional en tap y jazz, con conocimiento en bailes latinos, dance, hip hop, flamenco y acrobacia, aportó una visión pragmática sobre la danza que se practica en la nación, al apuntar que géneros como el tap y el jazz enfrentan una barrera cultural debido a la falta de una tradición de zapateado, lo que dificulta la identificación de públicos poco acostumbrados a esos estilos.
Según su análisis, la profesionalización se ve limitada porque la formación universitaria se reduce a espacios en el extranjero para validar su talento, exclusivamente al ballet y la danza contemporánea, que deja otros ritmos en la categoría de “pasatiempo” ante los ojos de la sociedad.
Recalcó que el mercado local es tradicional y se resiste a la innovación; si un virtuoso no se ajusta a los estereotipos visuales clásicos o a los repertorios conocidos, le resulta
casi imposible vender propuestas originales, lo que obliga a los creadores a buscar.
A pesar de estos desafíos, dijo que se puede vivir con dignidad del baile si el artista es capaz de organizarse en lo financiero y aprovechar las oportunidades de internacionalización.
Explicó que la percepción de que “no hay apoyo” es un fenómeno mundial donde lo extranjero a menudo genera más curiosidad, por lo que insta a los bailarines a

El patrimonio no se mantiene solo con aplausos. Detrás del tul y las luces de colores e iste una anatom a del sacrificio n ailarín profesional en Guatemala puede gastar hasta tres pares de zapatillas de punta al mes, con costos que superan los Q800 por par, sumado a un vestuario que requiere mantenimiento artesanal.
ara o ce ru , el allet es una carrera de alto rendimiento ue e i e una in ersión ue el p lico rara e nota a jornada de un profesional no termina tras la clase de una hora y media o dos horas. “Hacemos pilates o gimnasio para ganar fuerza muscular e itar lesiones s un tra ajo aparte de dos o tres oras diarias a eso a ue a adir la fisioterapia, los suplementos (colágeno, zinc, calcio) y el equipo especializado, que son parte del presupuesto personal.
participar en festivales internacionales para ampliar su relacionamiento elevar su estatus y mejorar sus ingresos al regresar.
Al mismo tiempo, desmitifica la precariedad económica de la profesión al señalar que el pago por una hora de clases supera significativamente el salario mínimo.
El verdadero obstáculo en el gremio no es la falta de dinero, sino la ausencia de disciplina administrativa y la necesidad de una estructura más profesional para gestionar el talento, destacó.
En lo privado
La Academia y Compañía de Bailarines Profesionales Actitud GT es un espacio donde la felicidad se encuentra en el movimiento. Fundada hace seis años, ofrece clases de twerk, dancehall, latin fusión, urbano, jazz contemporáneo y heels (regaee hipo ho y música electrónica).
Su fundadora, Kary Melgarejo, descubrió su vocación desde los 14 años y hoy impulsa un proyecto de baile.
La expresión corporal libera, afirma, mientras baila The Way You Make Me Feel, de Michael Jackson; es como si cada movimiento rompiera cadenas invisibles.

Detrás de cada función hay una anatom a de sacrificio ue el p lico rara e nota Entre carencias presupuestarias y vacíos académicos, el gremio dancístico nacional se mantiene firme so re sus puntas tacones l final, el reportaje de estas idas confirma una erdad compartida desde el salón más humilde hasta el escenario más prestigioso: en este rincón del mundo, a pesar de todo, las penas se an ailando

Leotardo Mallas/medias
Zapatillas (media punta)
Zapatillas de punta
Vestuario de gala
Uniforme básico
Desgaste frecuente
Para presentaciones y exámenes Q100 - Q150 Q50 - Q100 Q150 - Q350 Q850 - Q1,500 Q350 - Q800
Varía según el material (lona o cuero)
Se usan a partir del tercer año; duran poco según el uso

Luisa Aragón (1897-1974)
Ilustración: Sergio Espada
Comediógrafa, actriz y productora radial nacida en la capital de Guatemala, el 19 de julio de 1897. A los 12 años escribió El Tamborilero, su primera obra teatral. A los 21 se inició en el Grupo Artístico Nacional (GAN), el cual representaba operetas y zarzuelas en el Teatro Renacimiento. A los 48 años se despidió de los escenarios, se dedicó a la radiodifusión y fundó el Radioteatro Infantil, en la radioemisora nacional TGW. En radio presentó las obras Milagroso Señor de Esquipulas y El precio de la honra, además de crear los programas El Tribunal de la Alegría y La Tremenda Corte. Escribió diversas obras, como Un loteriazo en plena crisis, Amargo secreto y El misterio de la cumbre. Durante sus últimos años dirigió el programa radial El Club de la doña Güicha. Falleció el 11 de febrero de 1974.
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Texto: Isa Enríquez
Fotos. José Carrera
osé Fernando Carrera llegó a San Petersburgo, Rusia, sin saber cuánto frío puede caber en una ciudad ni cuántas vueltas puede dar una vida lejos de casa. Arribó desde Guatemala, becado, una maleta ligera y la curiosidad grande por un país que le parecía lejano, complejo y fascinante. Más de 25 años después, camina por esas mismas calles como quien las aprendió a leer paso a paso, mientras construía, sin saberlo, uno de los puentes culturales más inesperados entre este país y Rusia.
Nació y creció en la ciudad de Guatemala. En su tierra hizo amigos y soñó una vida que parecía escrita de antemano. Pero a los 20 años le apareció el espíritu de la aventura. Rusia lo atraía por su historia, literatura y por una curiosidad difícil de explicar. En 1998 consiguió una beca para estudiar ruso y se fue. Sus hermanos pensaron que estaba loco. Él también lo creyó más de una vez.
Un sueño en español
Llegó a esa nación donde el español era casi invisible. En las academias y universidades el francés, el alemán y el inglés llevaban ventaja. Aun así, José Carrera notó algo distinto entre los jóvenes. Había interés y ganas de asomarse a una lengua que no pertenece a un solo país, sino a muchos.
Empezó dando clases como profesor independiente. A finales de 2002 conoció a Verónica, una de sus alumnas que se convirtió en su amiga. Vivía a pocos pasos de la plaza dedicada a Fiódor Dostoievski, un lugar que con el tiempo se volvería significativo para él. Entre conversaciones y planes improvisados surgió una idea sencilla, formar grupos propios de español. El primer salón fue un estudio amplio en el departamento de Verónica. Ahí comenzó todo.
En 2003 nació el proyecto que más tarde se convertiría en el Centro de Lengua Española y
Desde Guatemala hasta las gélidas calles de San Petersburgo para mostrar que el español ya es una de las lenguas universales
Cultura Adelante. El camino no fue directo. Primero, una oficina; luego, otro local; varios intentos y, en 2009, un edificio tan hermoso pero complicado, como él mismo lo describe. Allí levantaron una pequeña casa para las clases en pleno corazón de San Petersburgo. El centro cumple 22 años. Por sus aulas han pasado casi 100 profesores y ahora trabajan más de 20, todos de España o de América Latina. Es una decisión clara. Mostrar que el español es una lengua universal.
Adelante es, ahora, el centro privado más grande de Rusia dedicado a la enseñanza del español en San Petersburgo. Desde 2008 cuenta con la acreditación del Instituto

Cervantes y es el único centro en esa república con ese reconocimiento. Además de clases, organiza charlas, encuentros y actividades culturales que conectan a la ciudad con España y América Latina.
José ha vivido más tiempo en Rusia que en Guatemala. Su familia está en San Petersburgo y su rutina se reparte entre clases, actividades culturales y recorridos por los canales de esa urbe, que para él son la mejor forma de entenderla.
Nacionales en Rusia
A pocos metros del centro viven todavía dos religiosas guatemaltecas que llegaron a la ciudad en los años noventa para una misión humanitaria. José las conoció poco



En San Petersburgo pocos pronuncian Guatemala. Allá, el connacional construyó, palabra por palabra, un lugar para que su país exista en otra lengua.
después de instalarse en Rusia. Lo que empezó como una coincidencia entre compatriotas se transformó con los años en una relación casi familiar. En una ciudad inmensa, esos lazos sostienen la memoria del país que se deja atrás. La comunidad chapina en Rusia es mínima. En San Petersburgo son apenas unos diez, en su mayoría estudiantes jóvenes. No hay restaurantes guatemaltecos, tamales o atoles. Hace años, en un círculo pequeño, algunas monjas lograron preparar comidas de vez en cuando. Eran celebraciones íntimas.
Cuando José abre la puerta del centro y saluda en español, no solo recibe a estudiantes. Recibe acentos, historias y nostalgias.








Texto: Pablo Cahuec
Fotos: Jesús Alfonso

n retablo es una estructura artística y arquitectónica que se ubica generalmente detrás del altar en los templos, diseñada para enmarcar y realzar imágenes sagradas. Suele estar elaborado en madera tallada y decorado con relieves, columnas, nichos y esculturas, muchas veces recubierto con lámina de oro.
Para finales del siglo XVII se reportaron los primeros “pulidos y maravillosos reta -




Un detalle especial





Guatemala, viernes 20 de febrero de 2026

blos” en el país, descritos en la época por fray Francisco de Fuentes y Guzmán en su crónica la Recordación Florida.
En este fotorreportaje se presentan imágenes de tres retablos del Centro Histórico de la ciudad de Guatemala, pertenecientes al Cerrito del Carmen, la iglesia La Merced y de la Basílica de Santo Domingo. El carmelita responde a una clara influencia barroca, el dominico se acerca más al neoclásico. Por su lado, el mercedario es barroco con el interesante detalle de que su templo es de diseño neoclásico.
Además de su función devocional y litúrgica, el retablo es también un testimonio del contexto histórico y estético de la época en que fue creado, ya que integra estilos, técnicas y símbolos propios de cada período.



El retablo mayor de la Basílica del Rosario sobresale por su corte neoclásico, menos carga estética y estructuración más geométrica.

Leticia Eugenia Padilla





EAtrás del altar del Cerrito, su retablo resguarda la pequeña imagen de la Virgen del Carmen enviada por Santa Teresa de Ávila.

n la actual era de la inmediatez y el estrés crónico, la salud enfrenta un desafío. No solo luchamos contra enfermedades metabólicas, sino contra una epidemia silenciosa de ansiedad y desánimo. Ante esto, el doctor Tal Ben-Shahar, profesor de Harvard y referente en la psicología positiva, ofrece una conclusión contundente: no hacer ejercicio es como tomar un depresivo de forma voluntaria.
Necesidad biológica, no lujo
Según Ben-Shahar, el ejercicio físico no debe entenderse como una actividad opcional para quienes buscan mejorar su apariencia en el gimnasio. Por el contrario, es una necesidad biológica fundamental. Evolutivamente, el ser humano fue diseñado para moverse. Al volvernos sedentarios en nuestras oficinas y hogares, frustramos nuestra propia naturaleza química.
Desde la perspectiva de la medicina preventiva, el ejercicio actúa como un escudo multidimensional:
A nivel físico: es el preventivo más eficaz contra la diabetes tipo 2 y la hipertensión, condiciones con alta incidencia en la población. El movimiento mejora la sensibilidad a la insulina y fortalece el sistema cardiovascular.
A nivel preventivo mental: el especialista sostiene que la actividad física regular equivale a dosis bajas de fármacos antidepresivos y ansiolíticos, pero sin los efectos secundarios. El ejercicio libera dopamina (recompensa), serotonina (estado de ánimo) y noradrenalina (atención).
Modelo Spire, Cuerpo Templo
Ben-Shahar propone el modelo Spire para la felicidad (espiritual, físico, intelectual, relacional y emocional). En este esquema, el pilar físico es la base que sostiene a los demás. No podemos tener una mente sana y resiliente si el recipiente que la contiene, el cuerpo, está descuidado.
Receta de la felicidad
El psicólogo sostiene que no es necesario entrenar para un maratón a fin de obtener los beneficios neuroquímicos y físicos. La clave es la consistencia sobre la intensidad. Aquí está la fórmula validada por la psicología positiva:
La frecuencia de oro: prácticar 30 minutos de ejercicio aeróbico (caminar rápido, correr, nadar o bailar) tres veces por semana. El efecto capa de protección: este ritmo es el mínimo necesario para que el cerebro mantenga niveles estables de serotonina y dopamina, actuando como una barrera contra la depresión leve y la ansiedad.
La regla de los 20 minutos: si un día te sientes sin energía, comprométete a solo 20 minutos. La ciencia demuestra que después de este tiempo, el cuerpo libera endocannabinoides, lo que reduce la percepción del dolor y el estrés y facilita que el resto de la jornada sea más productivo.
Combinación con el descanso: el ejercicio sin recuperación es estrés. Ante jornadas intensas, recomienda alternar los días de esfuerzo con siete a ocho horas de sueño, para potenciar la regeneración celular.
El ejercicio potencia la terapia, pero es el profesional de la salud mental quien ayuda a procesar las causas profundas del malestar. Trabajar en equipo con expertos permite que el ejercicio sea una herramienta de libertad y no una carga adicional.



























