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ONE Magazine ES | Abril-Mayo 2026

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ABRIL–MAYO 2026

La historia de la fe

La expectativa del evangelio

De una mesa plegable a un impacto eterno

Entrevista con Kristi: Conociendo a la nueva Directora de WNAC

¡Manténganse unidos!

Communidad de discipulado

La historia de la fe

“Nací el 20 de noviembre de 1913, en medio de una furiosa tormenta de nieve en las altas llanuras. Fue el primero de muchos peligros que enfrentaría junto a mi familia durante nuestra vida en las altas praderas de Colorado.”

Estas son las líneas iniciales de La historia de Lillie (Lillie’s Story). Lillie era mi abuela paterna, cuya autobiografía terminé de compilar no hace mucho. Era una sencilla mujer de campo. Ella y mi abuelo dedicaron 50 años a una pequeña granja en las escarpadas colinas de pedernal del noroeste de Arkansas.

Las cosas no crecían bien. Soportaron el polvo, los tornados, las sequías, las inundaciones y continuos reveses financieros. A lo largo de su vida, ella sobrevivió a la gripe española, el sarampión, la tosferina, la escarlatina y una intoxicación por cadmio proveniente de una cisterna contaminada. Una vez se rompió una pierna enganchando un vagón, cuando mi abuelo estaba enfermo; permaneció tendida a la intemperie, bajo la nieve, durante toda la noche antes de que un vecino viniera a buscarla. Fue una vida dura.

A pesar de las dificultades, ella amaba al Señor y estaba decidida a transmitir su fe. A lo largo de meses, años y décadas, la abuela fue escribiendo acerca de su vida en viejos conocimientos de embarque, en el reverso de cajas de cereales Post™, en cajas de frutas y verduras… en cualquier cosa que tuviera a mano. Tras su muerte, encontré docenas de cajas de zapatos repletas de estas breves instantáneas de su vida.

(¡Me tomó ocho años clasificarlas!) Pronto descubrí que la historia de la abuela relataba mucho más que penurias y resistencia. Ella describía constantemente su fe y, más importante aún, la fidelidad de Dios.

Mientras leía sobre su vida, a menudo pensaba en Ezequías, el fiel rey de Israel a quien Dios concedió 15 años “extra,” sanándolo de una enfermedad terminal. Isaías 38 recoge el radiante testimonio de gratitud de Ezequías, junto con su desafío a los padres para que compartan con sus hijos sus propias historias acerca de la fidelidad de Dios.

La abuela Lillie ciertamente hizo eso, y no se anduvo con rodeos. En su última anotación, escrita poco antes de su fallecimiento, escribió: “Espero sinceramente que toda mi

familia, u otros que lean estas sencillas historias de mi vida, lleguen a confiar en el Señor con todo su corazón. Si lo hacen, tendrán Su fuerza para sostenerlos…

¿Qué podría ser más alentador que saber que nuestro Salvador entregó Su vida por nosotros y luego nos dio el Espíritu Santo para consolarnos?”

¿Sabes el efecto que producen en mí esas sencillas palabras?

Me fortalecen, me dan arraigo, me recuerdan que mi abuela vivió su fe hasta el final, ¡y que yo también puedo hacerlo! La abuela hizo dos cosas sencillas mientras escribía:

• Puso su fe como tema central. Escribió abiertamente acerca de su conversión, su experiencia en la iglesia y el ejemplo de fidelidad de sus padres. Relató importantes hitos de su fe e incorporó deliberadamente el evangelio una y otra vez.

• Contó la historia completa. Toda la verdad: lo bueno, lo malo, lo redimido. Fue franca respecto al pecado y a las luchas. “Haré todo lo posible por vivir para Él y pedirle Su perdón cuando obre mal,” escribió.

¿Puedo desafiarte a que registres tu propia historia de fe para la próxima generación? Como observó el rey Ezequías, solo puedes hablar de la fidelidad de Dios ahora, mientras estás vivo. Entonces, ¿escribirás una autobiografía? ¿Algunos recuerdos clave? ¿Un solo momento que cambió tu vida para siempre? ¿La historia de tu infancia? Realmente no importa. Es tu historia. Cuéntala como quieras. ¡Pero cuéntala! Podría marcar una diferencia eterna para aquellos a quienes amas.

Acerca del escritor: Eric K. Thomsen es editor gerente de ONE Magazine. Correo electrónico: eric@nafwb.org.

JULIO 19-22 | COLUMBUS, OHIO | ENF CADOS

La expectativa del evangelio

¿Acaso predomina hoy en día una “expectativa del evangelio” dentro del Cuerpo de Cristo? Me refiero a si comprendemos, ante todo y por encima de todo, que el Señor espera que cada uno de nosotros comparta las buenas nuevas de Jesús de manera personal, individual y colectiva.

Desde sus primeras interacciones con Sus futuros discípulos, Jesús estableció esta expectativa y este patrón. Mateo 4:18-22, Marcos 1:16-20 y Lucas 5:1-11 registran Su promesa de hacer de Sus discípulos pescadores de hombres. Hago hincapié deliberadamente en futuros discípulos para dejar claro que Jesús expresó esta expectativa —la de compartir el evangelio con todo aquel que encontraran— incluso antes de ser su Maestro y poner Su vida entera a disposición de ellos.

La idea de una "expectativa del evangelio" ha acaparado mis pensamientos durante los últimos dos años. ¿Acaso comprendemos plenamente, como cristianos, el maravilloso llamado que ha sido depositado en la vida de cada uno de nosotros?

¿Valoramos verdaderamente la seriedad de esta responsabilidad? Segunda de Corintios 5:17-20 describe la nueva identidad que recibimos al aceptar el evangelio. Nos convertimos en embajadores de Cristo, aceptando Su misión de ayudar a otros a reconciliarse con Dios.

Me temo que esta no es nuestra mentalidad actual como Cuerpo de Cristo. Ciertamente no soy un experto, pero he ejercido el pastorado durante muchos años. Durante los últimos cinco años, he viajado a numerosas iglesias, asociaciones e

incluso a campos misioneros en el extranjero, desempeñándome como director de misiones de Arkansas. En el transcurso de este camino, he realizado las siguientes observaciones:

1. Muchas iglesias (aunque no todas) luchan simplemente por sobrevivir, en lugar devivir conforme a Sus promesas, Su poder y Su presencia (Mateo 28:18-20).

2. Muchos pastores predican la Palabra, pero tienen dificultades para equipar a sus congregaciones más allá de la mera asistencia a los cultos (y las estadísticas indican que también estamos perdiendo esa batalla).

3. El discipulado significativo es deficiente en muchas congregaciones, ya sea a través de la Escuela Dominical, los grupos pequeños, los grupos de discipulado (D-groups) o las interacciones personales uno a uno.

4. No todos los miembros de nuestras congregaciones están interesados en compartir el evangelio, pero algunos sí lo están. Simplemente necesitan ser equipados (Efesios 4:11-12).

5. Si una iglesia, un pastor o un individuo se compromete a realizar cambios en este ámbito, surgirá resistencia (incluso dentro de la propia familia de la iglesia). ¡Pero anímense! También hay ayuda (Gálatas 6:8-9).

Teniendo en cuenta estas observaciones, ¿qué es la expectativa del evangelio y cómo la desarrollamos, tanto en nuestras congregaciones como en nuestras relaciones fuera de la iglesia? Para definirla de manera sencilla: la expectativa del evangelio consiste en compartir regularmente con los demás las verdades bíblicas que hemos aprendido. Cuando nos presentemos ante Jesús, no rendiremos cuentas acerca de cuántas personas guiamos hacia Él (los resultados son Suyos), sino acerca de cuán abiertamente lo compartimos, acerca de cómo sembramos la semilla del evangelio.

Desarrollar esta mentalidad implica un cambio adicional tanto en el mensaje como en el lugar. Es decir, cuando compartimos las Escrituras, debemos además desafiar a nuestros oyentes a compartir con otra persona las verdades que han aprendido (preferiblemente alguien que aún no ha sido salvo). Esto a menudo requiere un cambio de escenario. He recibido críticas por afirmar lo siguiente: “Si el lugar principal de su ministerio es la iglesia, usted está pasando por alto el ejemplo bíblico.”

Hoy en día, suelo terminar cada sermón o lección con dos preguntas: 1) ¿Qué aprendió hoy? 2) ¿Quién necesita escuchar esto?

Otros métodos que enseño en el contexto de la revitalización incluyen:

a. Un método sencillo para orar de manera constante por las personas perdidas que usted conoce.

b. Cómo entablar conversaciones acerca del evangelio con desconocidos y amigos.

c. Cómo elaborar su testimonio personal para compartirlo en 15 segundos.

d. Cómo utilizar un diario personal como herramienta para compartir el evangelio.

e. La rendición de cuentas: cómo establecer metas para el testimonio personal.

Estas sencillas herramientas apuntan a la esencia del alcance evangelístico, y no cuestan ni un centavo. Podemos hacer muchas cosas para ganar personas para Jesús. Sin embargo, si invitar a la gente a la iglesia, repartir folletos bíblicos y organizar grandes eventos son nuestras herramientas principales para el evangelismo (y claro que todas ellas tienen su valor), siempre estaremos luchando simplemente por sobrevivir, en lugar de vivir plenamente Sus promesas, Su poder y Su presencia.

Definitivamente, debemos adoptar y desarrollar una actitud de expectativa del evangelio en nuestras vidas y en nuestro ministerio

Acerca del autor: Travis Alexander es director de misiones de la Asociación Estatal de Arkansas. Para más información: www.arfwb.org/missions

impacto eterno De una mesa plegable a un

Uno de mis recuerdos más vívidos de la infancia es haber asistido a la Conferencia del Condado de Johnson, en Kentucky, junto a mi padre, Henry. Como secretario y tesorero de la asociación durante muchos años, él se sentaba en la parte delantera de la iglesia, ante una mesa plegable, para redactar las actas de los servicios y de las reuniones administrativas, conmigo a su lado.

billete debía ir alineado en la misma dirección, por supuesto. Ver a mi padre servir en la iglesia local y observar su disposición a ser utilizado para causas más amplias de los Bautistas Libres sembró una semilla en mi interior. Anhelaba ser exactamente como él.

Poco imaginaba entonces que aquellos pequeños momentos contando las ofrendas de los Bautistas Libres estaban, silenciosamente, forjando mi futuro llamado. Hoy, como director ejecutivo de la Fundación Bautista Libre, tengo el privilegio de administrar los recursos financieros que impulsan la obra del Reino en toda nuestra denominación. Asumo esta responsabilidad con profunda humildad y gratitud, con la certeza de que Dios ha orquestado estas y muchas otras experiencias «para un momento como este» (Ester 4:14).

Mi formación empresarial y financiera —así como mi experiencia tanto como director financiero (CFO) como en el desarrollo promocional—, combinadas con el ministerio pastoral, han despertado en mí una pasión por el liderazgo y la mayordomía. El resultado es un deseo de fortalecer los ministerios poniéndome al servicio de los inversores.

POR QUÉ EXISTE LA FUNDACIÓN Y POR QUÉ ES

IMPORTANTE HOY

Como tal vez sepan, la Fundación existe para actuar como administrador de confianza de los recursos de Dios. Nos

asociamos con particulares, iglesias y ministerios para ofrecer una administración financiera fundamentada en principios bíblicos. Gestionamos inversiones, fondos patrimoniales y legados testamentarios. Además, la Fundación ayuda a los creyentes a alinear sus objetivos financieros con un impacto eterno, garantizando que los recursos se gestionen con integridad, transparencia y propósito. En pocas palabras, nuestro objetivo es ayudar al pueblo de Dios a dar con sabiduría, invertir con fidelidad y dejar un legado perdurable. «Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia» (Proverbios 21:5).

Los círculos en el logotipo de nuestra Fundación representan estos objetivos:

• Círculo verde — Servir a los inversores brindándoles beneficios mediante pagarés a la vista, anualidades de donación y planes sucesorios

• Círculo rojo — Fortalecer la base financiera mediante la constitución de fondos de dotación.

• Círculo dorado — Sustentar la misión de las agencias y ministerios Bautistas Libres a través de la bendición de las contribuciones a los fondos de dotación y las subvenciones.

POR QUÉ LAS DOTACIONES SON ESTRATEGIA, NO AHORROS

Durante muchos años, la Fundación ha sido reconocida como un lugar seguro para realizar inversiones sólidas, establecer planes sucesorios y recibir subvenciones. A medida que la Fundación continúa avanzando, estos principios se mantienen vigentes. Sin embargo, como denominación, debemos comenzar

a construir una solidez financiera que respalde tanto el ministerio actual como el de las generaciones venideras. Esa fortaleza se logra mediante el uso y la financiación de fondos de dotación.

Con los fondos de dotación, los recursos se invierten de manera permanente para proporcionar una fuente de ingresos duradera para diversos ministerios, tales como iglesias, obras misioneras, educación y operaciones denominacionales. La donación original (el capital principal) permanece intacta, mientras que una parte de los rendimientos de la inversión se utiliza anualmente para apoyar estas causas. El fondo está diseñado para perdurar eternamente, proporcionando recursos financieros y estabilidad a través de las generaciones.

En lugar de gastar la totalidad de la donación, solo se distribuye anualmente un porcentaje (generalmente entre el 3% y el 5%), lo cual permite que el capital principal continúe creciendo. Además, los fondos de dotación ayudan a los ministerios a resistir los tiempos de fluctuación económica y a respaldar la planificación a largo plazo. Los donantes pueden dejar un legado, asegurando que su apoyo perdure más allá de sus propias vidas.

Los fondos de dotación no consisten en acumular dinero, sino en asegurar la continuidad del ministerio. Proporcionan ingresos constantes y confiables para fines ministeriales; protegen a las iglesias, los ministerios y las agencias denominacionales durante periodos de incertidumbre económica y permiten que los pastores, líderes y directores se centren en la misión y no en la mera supervivencia. Contribuyendo a un fondo de dotación, podemos transformar una donación puntual en una influencia perdurable para el Evangelio. Proverbios 13:22 nos recuerda que «El hombre de bien deja herencia a sus nietos».

LA DONACIÓN COOPERATIVA ES PENSAR A LARGO PLAZO

El Fondo de Dotación de los Bautistas Libres (Free Will Baptist Endowment) ya ha sido establecido para permitirle a usted generar este tipo de impacto. Al igual que su apoyo anual a The Together Way —el cual proporciona donaciones cooperativas para respaldar a todos los departamentos, agencias y comisiones de los Bautistas Libres—, las donaciones al Fondo Patrimonial Bautista Libre generarán recursos económicos para estos mismos ministerios denominacionales, con el fin de sostener sus esfuerzos ministeriales durante los años venideros.

Actualmente, el fondo patrimonial cuenta con un saldo de 1.2 millones de dólares, y existen planes para comenzar a realizar desembolsos una vez que alcance los 5 millones de dólares. Para realizar una donación al Fondo Patrimonial Bautista Libre, puede comunicarse con la Fundación llamando al 877-336-7575 o visitando fwbgifts.com.

La Fundación Bautista Libre está priorizando el desarrollo de

nuevos fondos patrimoniales ministeriales —así como el fortalecimiento de los que ya existen—centrándose en los siguientes aspectos:

• Educación en lo que respecta a fondos patrimoniales: Ayudar a personas e iglesias a comprender el propósito y el funcionamiento de estos fondos, así como la importancia y el impacto que tienen.

• Creación de fondos patrimoniales: Asistir a personas, iglesias y ministerios en el lanzamiento de nuevos fondos patrimoniales diseñados a la medida de su misión y visión.

• Crecimiento de fondos patrimoniales: Fomentar las donaciones como legado, la planificación patrimonial y las estrategias de inversión a largo plazo.

SEMBRAR UNA SEMILLA PRODUCE UNA COSECHA

¡Siembra hoy... impacta mañana! Estas palabras son mucho más que un simple eslogan motivacional; son la fuerza motriz de la labor de la Fundación Bautista Libre y representan lo que deseamos que usted también haga. Debemos aprovechar al máximo el «tiempo como este» —nuestra oportunidad de sembrar semillas financieras, regarlas mediante donaciones constantes y permitir que el Señor conceda el aumento del crecimiento del Reino (1 Corintios 3:6-8).

¡Claro que hoy existen necesidades reales y apremiantes! Pero también debemos responder a nuestro llamado a la acción, demostrando fidelidad a largo plazo mediante el crecimiento del Fondo Patrimonial Bautista Libre. ¿Cómo lograrlo? Incluyendo este fondo en nuestros planes de legado y asociándonos con la Fundación a través de nuestras inversiones. ¡Que los recursos económicos de hoy se transformen en el alcance ministerial del mañana!

Mi padre hizo todo lo que estuvo a su alcance para invertir en mí en los diferentes ámbitos: espiritual, académico, físico, social y financiero. Aquellos días y momentos de fidelidad —llevándome a la iglesia y a las reuniones de la asociación—fueron inversiones en mi futuro que, con el paso del tiempo, han rendido mayores dividendos. Y no solo para mí, sino también para todos los Bautistas Libres. Henry Patrick partió de esta vida hacia su hogar eterno en el Cielo en marzo de 2024; sin embargo, sus contribuciones continúan impulsando la obra del Señor hoy y hacia el futuro como parte de su legado.

La Fundación Bautista Libre le brinda un medio a través del cual usted puede hacer lo mismo.

Acerca del autor: Brent Patrick asumió el cargo de nuevo Director Ejecutivo y Director de la Fundación Bautista Libre en octubre de 2025.

CON

EntrevistaKristi

CONOCIENDO A LA NUEVA DIRECTORA DE WNAC

Durante sus primeras semanas en la oficina, el equipo de la Revista ONE se sent o a conversar con Kristi Johnson, la reci e n nombrada directora de WNAC. Kristi y su esposo Tim fueron misioneros en Espa n a durante casi tres d e cadas antes de regresar a los Estados Unidos. Tim es profesor de Misiones en Welch College y, hasta hace poco, Kristi se desempe n aba como gerente de comunicaciones en International Missions (IM). Pero hay mucho m a s por descubrir! Disfrute de esta entrevista que tanto revela acerca de su vida y su visi o n.

¿Qué es lo que más sorprendería a las personas saber acerca de ti?

Cuando mi hija Ana era pequeña, la llevé a ver El cascanueces en Madrid, España. Estábamos muy emocionadas de que nuestros boletos, adquiridos con descuento, nos hubieran conseguido asientos en una ubicación privilegiada, justo frente al escenario. Mientras esperábamos a que comenzara el espectáculo, nos dimos la vuelta y vimos al príncipe Felipe de España (ahora rey Felipe) y a su familia sentarse cerca de nosotras. ¡Aquella noche se volvió inolvidable cuando nos dimos cuenta de que habíamos ido al ballet junto al futuro rey de España!

Además de tus padres, tu esposo y tus hijos, ¿quién ha tenido la mayor influencia en tu vida?

Hace unos años, alguien me preguntó a quiénes elegiría como las personas que han influido

en mi vida de manera más impactante. Inmediatamente me vinieron a la mente cuatro personas de distintas etapas de mi vida. Desde mi adolescencia hasta el presente, cada una de ellas me ha servido de mentora a lo largo del camino. Cuando mi madre falleció hace dos años, miré a mi alrededor y vi a las cuatro en la iglesia aquel día. Realmente han sido influencias monumentales.

¿De qué estás más agradecida?

Además de estar agradecida por la gracia salvadora de Dios, a menudo reflexiono acerca de Su providencia. Él sabía que yo crecería en un hogar cristiano donde se enseñaba Su Palabra. Recuerdo que cuando despertaba cada mañana, mi papá estaba en la sala, en su lugar habitual, leyendo la Biblia. También acompañaba a mi mamá a las reuniones de la sociedad auxiliar de damas, donde ella ejemplificaba el discipulado invirtiendo en la vida de otras mujeres. Asistía a una iglesia en casa donde se hacía énfasis en las misiones y a menudo se invitaba a misioneros para que compartieran sus historias. Gracias al increíble valor de estos encuentros providenciales, pude entender luego con mayor claridad aquellas cosas que se volverían aún más importantes en mi vida adulta. Al asumir este rol en WNAC, me siento agradecida por esta rica herencia espiritual de mujeres, tanto jóvenes como mayores, que tanto me han inspirado.

¿Podrías compartir alguna anécdota divertida de tu infancia?

Cuando estaba en el jardín de infancia, mi maestra creía que yo sabía leer muy bien. (En realidad, lo que tenía era una gran capacidad para memorizar.) Incluso me pedía que les leyera a los alumnos de tercer grado, lo cual hacía que mi corazón y mi cabeza se hincharan de orgullo. Aunque lo más probable es que simplemente estuviera recitando lo que había memorizado, me sentía como todo un adulto al leerles a los niños de tercero. Una anécdota curiosa: una de esas alumnas de tercer grado terminó asistiendo más tarde a Welch College conmigo. Todavía nos reímos cada vez que nos vemos, y siempre vienen a mi memoria los recuerdos de aquella niña impostora del jardín de infancia que le leía libros.

¿Podrías compartir tu experiencia de conversión?

Mi conversión fue un proceso que comenzó cuando mis padres me mostraron el amor de Dios con su ejemplo y me enseñaron acerca de Él. Recuerdo con total claridad

la noche en que tomé la decisión consciente de entregarle mi corazón a Cristo. Me encontraba en mi iglesia local y bajé hasta el altar para orar. Esa noche, al salir de la iglesia, recuerdo haberle dicho a mi mamá: «¡Quiero ir a contárselo a alguien ahora mismo!» Desde el principio, mi pequeño corazón anhelaba compartir

la buena noticia de la salvación.

¿Cómo conociste a Tim? ¿Y cómo lo describirías?

Tim y yo éramos estudiantes en Welch College, pero nos conocimos en una clase de misiones. (¡Qué apropiado, ¿verdad?!) Algo que noté en Tim desde el principio es que es una persona firme. ¡Es mi roca! No creo que pudiera hacer lo que hago sin alguien que me mantenga enfocada y equilibrada.

Al mirar atrás a lo largo de tu vida y ministerio, ¿cómo te preparó Dios para servir como directora de WNAC?

Debo haber vislumbrado el liderazgo en mi futuro ya desde la escuela secundaria, pues participaba muy activamente en organizaciones estudiantiles y actividades de liderazgo. Esa experiencia me acompañó a lo largo de mis años como maestra de primaria, misionera, gerente de comunicaciones en IM e incluso durante mi maestría en liderazgo organizacional. Si bien Dios utilizó mi experiencia ministerial para prepararme para el liderazgo, también alineó a la perfección mis habilidades y mi llamado para moldearme para este cargo.

¿Podrías compartir alguna anécdota humorística de tu estancia en España?

Durante nuestro primer año en el campo misionero, todo el equipo se reunió en un restaurante que teníamos enteramente a nuestra disposición. En el transcurso de la comida, fui al baño. Cuando intenté salir, la manilla de la puerta se me quedó en la mano, y sin ella la puerta no abría. Me quedé allí sola y empecé a preguntarme qué iba a hacer. Mis compañeros se encontraban al otro lado del restaurante, fuera del alcance de mi voz, y probablemente ya estarían pasando del primero al segundo plato. Simplemente esperé, con la esperanza de que, tarde o temprano, alguno de ellos se percatara de mi ausencia. Finalmente, Lea Edgmon vino a ver qué me pasaba y se dio cuenta de que me había quedado encerrada en el baño. Ella y los demás misioneros se rieron a carcajadas a mi costa.

¿Cuál fue tu mayor desafío como misionera?

Mi mayor desafío fue también lo que más me enseñó acerca de la paciencia. No siempre fue fácil compartir mi fe en España, ya que la percepción que tenían de Cristo y de los cristianos solía estar teñida por sus dolorosas experiencias con la Iglesia Católica Romana. A veces transcurrían años demostrándoles que se podía confiar en Cristo antes de que tomaran la decisión de seguirlo. Esos tiempos de espera me enseñaron a tener paciencia.

¿Qué aportarás a tu nuevo cargo a partir de tu experiencia misionera?

Mi experiencia misionera abarcó 25 años e incluyó aproximadamente la misma cantidad de roles. He sido traductora, líder de

alabanza, maestra de la Biblia; he trabajado con niños, discipulado mujeres, plantado iglesias, organizado eventos y mucho más. Cada nueva tarea me brindó una perspectiva más clara de lo que implica el ministerio. También adquirí una valiosa experiencia trabajando en IM durante estos últimos años. Trabajé extensamente en los planes para la Convención Nacional, hablé en muchas iglesias y grupos de damas y ayudé a planificar eventos para recaudar fondos. E incluso he tenido la oportunidad de mentorear a varios nuevos misioneros y estudiantes universitarios. Cada una de estas experiencias me ha traído hasta donde estoy hoy, iniciando una nueva etapa en el ministerio.

¿Podrías nombrar a algunas de las personas que más aliento te brindaron durante tu tiempo como misionera?

Esta es una pregunta difícil de responder, ya que a lo largo de los años muchísimas personas fueron una fuente increíble de aliento para mí. Cuando Marjorie Workman era la directora de WNAC, ella y su esposo Gene vinieron a visitarnos a España. No solo nos brindó aliento, sino que también se tomó el tiempo de cargar a nuestros hijos a cuestas después del servicio de la iglesia un domingo. Este pequeño gesto simboliza la manera en que tantas mujeres, a lo largo de los años, cuidaron de nuestra familia mediante donaciones al Provision Closet (armario de provisiones), tarjetas escritas a mano o regalos personalizados. Siempre he sentido que las mujeres de nuestra denominación comprenden verdaderamente lo que significa cuidar de los corazones y los hogares de los misioneros.

¿Cuál consideras que es el mayor desafío (o desafíos) para WNAC, tanto a corto plazo como en el futuro?

Al asumir este cargo, descubrí que WNAC enfrenta una grave falta de fondos en nuestro Fondo Operativo. Con este fondo sostiene el ministerio, se pagan facturas y salarios y se respalda a todos los demás ministerios de WNAC. Me preocupa que nuestras damas no sean conscientes de este desafío. Por eso trabajaré para dar a conocer esta necesidad en los próximos meses, a medida que establecemos un sistema de financiamiento capaz de sostener el ministerio. Al mirar hacia el futuro, observo que muchas de las partidarias más fieles de WNAC están envejeciendo y ya no pueden mantener su nivel actual de colaboración financiera. Debemos desafiar a nuestras damas más jóvenes a reconocer esta necesidad y a brindar su apoyo a WNAC, para que la próxima generación de mujeres pueda seguir cumpliendo la Gran Comisión.

Si hubiese un mensaje único que quisieras transmitir a las mujeres Bautistas Libres al iniciar este nuevo rol, ¿cuál sería?

No consideren que WNAC, o los Ministerios de Mujeres Bautistas Libres, existen únicamente para las mujeres mayores. Si bien es cierto que las mujeres mayores y con más experiencia son

una parte valiosa de WNAC, ¡también lo son las más jóvenes! Ya contamos con la Conferencia Shine para adolescentes, y esperamos retomar los eventos Flourish para mantener el impulso de aquellas mujeres que ya se encuentran en el ministerio. Queremos satisfacer las necesidades que tienen en este preciso momento... y de cara al futuro. Me gustaría sentarme con ustedes y conversar abiertamente acerca del futuro. Por favor, pónganse en contacto conmigo. Estoy a su servicio.

En pocas palabras, ¿cómo visualizas el futuro de WNAC?

Si bien sigo escuchando, aprendiendo y formulando una visión, sé qué me encantaría ver:

• Adolescentes y mujeres espiritualmente cimentadas, viviendo con propósito.

• Misioneros y plantadores de iglesias fortalecidos para un servicio fiel a largo plazo.

• El ministerio local expandirse hacia un ministerio a nivel mundial, a medida que las mujeres procuran cumplir juntas la Gran Comisión.

¡Manténganse unidos!

“Con absoluta confianza en la protección de la divina Providencia, empeñamos nuestra vida, nuestra hacienda y nuestro sagrado honor.”

La cita proviene del último renglón de la Declaración de Independencia, firmada hace casi 250 años. Resulta fácil olvidar que las vidas de los firmantes corrían un grave peligro. El Congreso votó el 4 de julio para aprobar el texto, pero la firma no comenzó hasta el 2 de agosto, bajo condiciones de gran tensión.

unanimidad. No debe haber fuerzas que tiren en direcciones opuestas; todos debemos permanecer unidos.” Sparks escribió que este comentario dio pie a las famosas palabras de Benjamin Franklin: “Sí, en efecto, todos debemos permanecer unidos; de lo contrario, con total seguridad, todos acabaremos colgados por separado.”

Gracias a que se mantuvieron “unidos,” los Estados Unidos están a punto de celebrar su aniversario 250. ¿Acaso se hicieron realidad los temores que padecieron los firmantes aquel verano de 1776? Aunque sí sufrieron muchas adversidades, resulta interesante que ni uno solo fuera ahorcado ni ejecutado por los británicos. ¿Qué podemos aprender de su ejemplo?

Treinta y cinco años más tarde, el Dr. Benjamin Rush escribió a John Adams acerca de aquellos momentos angustiosos:

“¿Recuerda el silencio pensativo e imponente que invadió la sala cuando fuimos llamados, uno tras otro, a la mesa del Presidente del Congreso para firmar lo que muchos creían, en aquel entonces, que eran nuestras propias sentencias de muerte?”

Estaba claro que ni Rush ni Adams olvidaron jamás aquel día. En las décadas siguientes circularon otros relatos acerca de esa jornada. El historiador Jared Sparks publicó en 1840 una obra en la cual citaba a John Hancock: “Debemos actuar por

Mantengámonos unidos. Cuando nos mantenemos unidos — ya sean amigos, un matrimonio, una iglesia, una denominación e incluso una nación — logramos mucho más. Además, estamos más seguros cuando somos atacados por el maligno (Eclesiastés 4:9-12), porque los demás nos cubren las espaldas.

Seamos unánimes o de común acuerdo. Los fundadores sabían que una casa dividida no permanecería en pie (Marcos 3:25). Cuando estamos de común acuerdo (Filipenses 2:2), enfocados en la misión primordial, es más probable que sobrevivamos y tengamos éxito al construir relaciones, criar a nuestros hijos, llegar a nuestra comunidad y exaltar a Cristo.

Confiemos en Dios. Los fundadores comprendieron que no tendrían éxito sin la “divina Providencia.” Tampoco lo tendremos nosotros si confiamos únicamente en nuestros propios esfuerzos. Solo Dios puede concedernos el verdadero éxito.

Eddie Moody Director Ejecutivo

Asociación Nacional de Bautistas Libres

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