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CÓMO CREER EN TI MISMO

Por Quetta Sosa*

Cuando la vida nos confronta con sus acontecimientos, que se muestran opuestos a los esfuerzos que hemos realizado, o nos reta porque conlleva el tener que superar problemas de salud, o pérdidas de seres queridos, o tal vez importantes pérdidas materiales, o profundas decepciones, tal vez perder un trabajo o negocio al que hemos dedicado la vida entera y tener que comenzar de nuevo, la pregunta que surge es:

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"¿De dónde sacar la fuerza y la confianza para seguir adelante? Uno se siente roto, desquebrajado y sin esperanza y desde esta perspectiva, incluso, sin sentido, la vida nos parece abrumadora y nos arrasa por fuera y por dentro arrancando nuestra esperanza y la voluntad de seguir."

En mi experiencia personal, he vivido muchos derrumbes de este tipo, he perdido de golpe el camino conocido y cómodo, el tránsito feliz y esperanzador que venía caminando, para pasar por diversas encrucijadas, crisis cargadas de incertidumbre, de tristeza, de todo ese cúmulo de emociones que desajustan la voluntad y asertividad para actuar a favor de mis sueños. Sin embargo, puedo reconocer que aún cuando he deseado terminar mi experiencia de vida y cerrar definitivamente este ciclo, y he pasado horas de llanto, queja, sobreanálisis, al final el camino para creer en mi misma ha estado marcado por el silencio, por ese espacio para encontrarme conmigo y recibirme primero a mi, con todo mi desamparo, con todo mi dolor.

"Cuando he podido parar para descargar las penas, para soltar lo incómodo y también lo conocido, he descubierto que no termino de aprender y ese ha sido uno de los puntos donde he anclado mis nuevos comienzos.

Cuando he podido parar para descargar las penas, para soltar lo incómodo y también lo conocido, he descubierto que no termino de aprender y ese ha sido uno de los puntos donde he anclado mis nuevos comienzos. Cuando he logrado ver lo que he aprendido, he podido descubrir cómo las circunstancias que he vivido me han estirado, me han hecho cambiar mis puntos de vista, me han provocado a dejar ir cosas, personas, acciones que no me contribuían y cuando he elegido mirar el otro lado de la moneda, me han permitido reconocer que cualquier minuto es bueno para recomenzar, sólo es necesario elegirlo y reconocer también, que recomenzar no es en el mismo sitio, sino desde un lugar diferente, siendo alguien distinto y estando dispuesto a soltar lo perdido, recomenzar desde otro lugar verdaderamente, y es ahí, donde empieza a brotar la esperanza de otra nueva oportunidad.

Intenta vivir un día a la vez, una hora a la vez, y deja que cada minuto te muestre su esencia, te dote de su belleza y te conecte con lo que es. No hagas relevante nada porque cuando lo hacemos relevante, nos quedamos estancados a eso, creando una gran limitación.

Observa la naturaleza, ella nos enseña a vivir con ligereza y a la vez con absoluta confianza.

"Vive con la alegría de un oso, la libertad de una mariposa, la curiosidad de un gato, el dinamismo de un perro y descubre entre las plantas, los pájaros y lo que te rodea, que estas hecho de esa misma naturaleza divina que los océanos, las montañas o las flores, confía en que el universo te sostiene porque estas hecho de pedacitos de él".

Y si puedes, ve más allá a observar otras vidas, otras circunstancias, no para consolarte porque están peor, sino para brindar tu compañía, para co-crear con otros nuevas realidades más contributivas, porque cuando uno se permite el encuentro donde sus talentos sirven a otro, aunque sea por una vez, eso sana el sentimiento de separación y repara heridas profundas de no sentirnos útiles.

Finalmente busca fotos, películas, libros, personas que te conecten con lo que para ti es la felicidad, con lo que te hace reír y te divierte, porque nada es totalmente negro y equivocado, ni nada es totalmente blanco y perfecto, la vida es una espectacular combinación de matices que se pinta de claro obscuro y que le da el exacto color a cada experiencia, así que deja que la vida te matice con sus momentos, sólo abre las puertas de tu mente y de tu corazón a que la experiencia entre para reconectarte contigo, con la vida y otras personas, porque seguramente esos nuevos conocidos, o viejos que has dejado olvidados, pueden ser el puente de conexión para crear algo más grandioso.

Volver a creer en ti, es algo que se elige, porque nadie gobierna lo que piensas de ti, sólo tú mismo. Volver a creer en ti, es un acto de voluntad propia para dejar ir los juicios, las recriminaciones, la culpa y la vergüenza. Volver a creer en ti, te hace humano y a la vez, te reconecta con lo divino que eres, porque te devela que las posibilidades las creas cada vez que vuelves a soñar y las haces realidad, con cada acción que tomas.

Mientras tu corazón lata, mantente atento a los susurros de la consciencia que te dice con cada latido, yo te amo, creo en ti, yo te amo, creo en ti y como sea que lo llames, Dios, Universo, Consciencia Divina, sólo observa que vive dentro de cada célula de tu cuerpo, y eso es una señal de que aún tienes algo por aportar, algo por recibir, algo por aprender, algo por enseñar, así que…

Nunca te rindas, nunca desistas y nunca te des por vencido, tu vida tiene sentido porque el teatro de la vida no sería la misma obra sin ti, sólo percíbelo. Y si después de intentarlo todo, aún no logras recuperar la confianza en ti, recuerda que hay muchas personas que te pueden apoyar, busca un especialista y encamínate a un acompañamiento que te permita descubrir al nuevo yo en transformación que se gesta como la oruga en mariposa, que tal vez está en su capullo por ahora, pero que tarde o temprano logrará la transformación para expandir las alas y emprender el vuelo.

Quetta Sosa

Asesora de Desarrollo Personal y de Consciencia

Facilitadora de Barras de Access Consciousness

https://www.quettasosa.com/

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