No me etiquetes, tengo un nombre. Muchas veces los adultos ponemos a los niños “etiquetas” haciendo resaltar una característica sin pensar que esta puede perjudicar no solo la autoestima del niño sino también condicionarlo a futuro. Las etiquetas son sin duda una desvalorización hacia el niño, opaca su personalidad e inhibe sus ganas de hacer cosas acorde a su edad. Las etiquetas que les ponemos son para llamarlos de alguna forma por alguna conducta molesta o inadecuada para nosotros, por ejemplo “hoy está vago”, “no hace nada”, “sos un torpe”, “sos lento” “no sabes nada”. Esta forma de encasillarlo no lo ayudará en nada y no solo se sentirá́ limitado y juzgado sino que también terminará creyendo que así ́ es y actuando como si esto fuera verdad, porque has provocado llamarlo así,́ aunque sea de una manera inconsciente el mensaje que recibe es que nunca será́ capaz de cambiar para mejor. Una manera de ayudar a potenciar la personalidad del niño es dejando de lado las etiquetas negativas que tanto lo acomplejan y menosprecian. Si felicitas y estimulas al niño con frases POSITIVAS no solo lo harás sentir FELIZ y confiado sino que también potenciaras su personalidad para el futuro haciéndolo seguro de que es capaz de lograr lo que se propone y que tiene la posibilidad de equivocarse también, enseñándole que EQUIVOCARSE está BIEN. De esta manera, el niño sentirá́ tú confianza, tú apoyo y se sentirá́ motivado y querido, algo imprescindible para su buen desarrollo integral. Tú́ opinión como madre, padre, maestro o adulto dejará una marca en su personalidad y lo condicionará para su adolescencia y adultez. No debes olvidar que para potenciar las buenas conductas en tu hijo o alumno, lo primero que tienes que hacer es, darles ejemplo. Cuando el niño no se comporte como es debido o como tú pretendes en lugar de recordarle lo que hace mal o no puede según tus creencias puedes decirle palabras alentadoras como por ejemplo en vez de decirle “ sos un vago, hoy no escribiste nada” dile “ sé que tienes una letra linda, quedara bien en tu cuaderno. Cuando un adulto no consigue sus objetivos es porque hay un niño interior herido. Qué opinas, ¿Qué ETIQUETAS usarás, negativas o positivas”? Verónica Díaz - Diplomada en Bioneuroemoción® Cel: +54 9 2901-497813