EDUCAR EN FAMILIA
EDUCACIÓN A DISTANCIA:
La hora de LA AUTONOMÍA El año 2020 será recordado como el año en que el modo de enseñar y aprender tuvo que cambiar. Y la gran lección de la pandemia es que las familias y los profesores deben estimular en niños y adolescentes niveles mayores de autonomía para organizar sus tiempos, asumir tareas e incluso motivarse. POR M. ROBLERO
“E
n un principio, nos costó mucho porque no todos los chiquillos cuentan con acceso a internet ni a computadores. Nuestro colegio está en Cerro Navia y muchos alumnos tienen altos índices de vulnerabilidad y riesgo social, por lo cual acceder a tecnología es imposible para ellos. Eso complicó las clases a distancia en un comienzo. Hemos terminado trabajando mucho a través de los celulares, ya que la mayoría tiene uno propio, y si el suyo es muy antiguo usan el de sus papás para descargar el material de mejor modo. Como formatos usamos PDF, Word e incluso pantallazos como última instancia, ya que una foto se puede ver en cualquier celular”, cuenta Paola Salamanca, profesora jefe de séptimo básico, en el colegio San Damián de Molokai, de Fundación Belén Educa. Pero, además de los obstáculos tecnológicos, otra carencia se sumó: “La pandemia ha puesto a prueba los niveles de autonomía de cada alumno. Y lamentablemente hasta ahora el mundo adulto no había educado en esa dirección. Los papás tienden a ser sobreprotectores, o a no saber qué ayudas son las adecuadas de prestar. En esta modalidad a distancia los niños y adolescentes tienen que ser capaces de resolver tareas, según su edad, y trabajar. Esta es la gran lección que la pandemia nos ha dejado tanto a las familias como a los profesores: la necesidad de inculcar la autonomía”, señala Isabel Aguirre, profesora en educación básica por la Universidad de los Andes y máster en Calidad y Mejora de la Educación, con especialidad en Cambio, por la Universidad Autónoma de Madrid. LA AUTONOMÍA EN LAS ACTUALES TENDENCIAS EDUCATIVAS
Paola Salamanca
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“La autonomía frente al aprendizaje es fundamental en los estudiantes. Las actuales tendencias educativas están enfocadas en desarrollar en los alumnos
el pensamiento crítico, la capacidad de formular y comprender preguntas, la creatividad…, para que los niños y niñas sean capaces de gestionar y regular su proceso de aprendizaje y entender cuáles son las estrategias que más les sirven y benefician para lograr ese objetivo. La escuela se puede encargar de mostrarles y ofrecerles esta variedad de estrategias, pero ellos deben aportar organización, responsabilidad, voluntad y una serie de habilidades que son sustento de la autonomía”, agrega Isabel Aguirre. En este sentido, señala, “la pandemia aceleró el cambio que todas las tendencias educativas estaban marcando”. Lamentablemente, nos queda mucho camino que recorrer para asentar el valor de la autonomía, coinciden ambas entrevistadas. Uno de los obstáculos a vencer es la sobreprotección de los papás o abuelos: EN QUÉ PUEDEN APOYAR LAS FAMILIAS Desde la experiencia en el aula, ambas profesoras enumeran cuáles son los aspectos en que las familias deben apoyar a los niños para lograr mayor autonomía: • Hábitos y rutinas: “Siempre a principio de año a los papás se les explica cuán importante es tener un horario para estudiar, para descansar, para alimentarse y dormir. Que además los niños cuenten con una agenda o cuaderno donde anotar tareas y fechas de pruebas. Es importante que los papás conozcan y respeten esos horarios y rutinas”, comienza a enumerar Isabel Aguirre. Paola Salamanca coincide: “A los niños y más aún a los adolescentes, en general, les cuesta tener horarios y cumplir metas de estudio. Eso se refleja en que, en promedio, solo la mitad va al día con todas sus actividades. En las clases de orientación ellos mismos nos dicen que hacen las tareas cuando tienen ganas o solo los viernes… También vemos a muchos papás que no saben qué hacer para que sus hijos tengan hábitos”.